viernes, 13 de octubre de 2023

Embarazoso matutino que se va al cuerno

¡Buenos días!

Este calor desmedido y fuera de lugar que estábamos teniendo, y que ya me estaba empezando a saber a cuerno quemado, parece que ya mañana mismo se nos irá de paseo por ahí, harto de intentar fastidiarnos y no haber podido impedir del todo que hagamos lo que buenamente nos pareciese según nuestra santa voluntad. De momento, hoy tendremos por los madriles, que mañana ya cambia la cosa, otro día de sol y calor, con una máxima prevista de 27ºC. Desde luego, mis matutinos, este incluido, a los que voy pariendo casi cada día, ni me dificultan nada ni estropean mis planes de hacer otras cosas, teniendo la necesidad de abortarlos, que concilio perfectamente.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "O corno" (2023), de Jaione Camborda, y con Janet Novás, Siobhan Fernandes, Daniela Hernán Marchán, Julia Gómez, Nuria Lestegás, Carla Rivas, y Diego Anido. Segunda película de esta directora, y primera suya que veo, que ganó la Concha de Oro del reciente Festival de San Sebastián.

Isla de Arosa, 1971. Una mujer que se gana la vida mariscando, como tantas otras en su localidad, es conocida por los lugareños por ayudar a otras mujeres en sus partos con especial esmero. Un día, se presenta ante ella una adolescente que le pide que interrumpa su embarazo no deseado. Tras negarse inicialmente, decide ayudarla, pero tras un suceso inesperado se verá obligada a huir, a cruzar clandestinamente la frontera portuguesa gracias a unos contrabandistas.

Buena película (nota: 6) que me gustó especialmente por sus maneras, por su modo de narrar y mirar, y por su fotografía. Y por su fascinante actriz principal, que además es principiante en lo de actuar ante una cámara. La historia, sobre una escapada y diversas decisiones tomadas, no me llegó a atrapar del todo, aunque muy interesante en su retrato, casi que etnográfico o entomológico, de las mujeres y su sufrida capacidad para dar la vida (o decidir no darla), y de la solidaridad entre ellas, o de la sororidad, que ahora y para abreviar se ha puesto de moda este neologismo. Por cierto, el título hace referencia al cornezuelo, hongo parásito del centeno y otros cereales, muy tóxico, algo alucinógeno y que se usa con fines medicinales (en la dosis adecuada), y que desde antaño se ha venido utilizando como remedio natural en partos difíciles y para provocar abortos.

Bueno, dejo ya de romperme los cuernos tratando de no desparramar en exceso con estas líneas que escribo, paro de hacerlo (no penséis que me importan un cuerno) y os dejo con este par de citas de sabiduría ajena:

 - "El mundo exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores del parto. Muéstrales al niño".  (Indira Gandhi).

 - "Es completamente lícito para una católica evitar el embarazo recurriendo a las matemáticas, aunque todavía está prohibido recurrir a la física o a la química.  (Henry-Louis Mencken).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 12 de octubre de 2023

Agónica patología amorosa matutina

¡Buenos días!

Casi que agónicamente las temperaturas y la meteorología irán adaptándose a lo que se estila en otoño, esa estación a la que tanto amo, la que más, no sé si enfermizamente, y a partir de este mismo fin de semana lo tendremos aquí en todo su esplendor, con sus lluvias y mayor frescor. De momento, para hoy por los madriles, todavía tendremos más sol, calor, y una máxima prevista de 27ºC. Tanta espera me afecta y aflige, sentimientos que sanan cada vez que me acerco a estos matutinos que tanto me reconfortan e insuflan mayores ganas de disfrutar de lo que me rodea.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Al otro lado del río y entre los árboles" ("Across the river and into the trees", 2022), de Paula Ortiz, basada en la novela homónima (1950) de Ernest Hemingway, y con Liev Schreiber, Matilda De Angelis, y Josh Hutcherson. Es la tercera película de esta directora, de quien había visto sus dos anteriores, "La novia" (2015) y "De tu ventana a la mía" (2011).

Hace poco que terminó la II Guerra Mundial. Es invierno en Italia. Un veterano coronel estadounidense destacado allí, desencantado, apesadumbrado, muy baqueteado tras años y años de servicio, cincuentón, no quiere oír los consejos de su médico y amigo que le recomienda que ingrese en un hospital debido a sus severos problemas cardiacos so pena de poder morir en cualquier momento. Decide que en su fin de semana de permiso se va a disfrutar de su soledad en Venecia y a cazar patos por sus alrededores. En la ciudad se encontrará casualmente con una bella joven lugareña y puede que se le reaviven ciertos sentimientos (ni sola ni necesariamente amorosos).

Estupenda película (nota: 8) embebida en una atmósfera de delicada melancolía y con cierto aire poético que me encantó, me fascinó por su tempo narrativo y su diáfana y neblinosa luz, según los casos, sus luces y sombras, las de su bellísima fotografía en blanco y negro, tan hermosa y cautivadora como su actriz principal, de las que quedé embelesado y prendado. A través de su personaje principal, que parece (y sin parecer seguramente) un trasunto de Hemingway, a la par que nos habla algo de soslayo de guerra (es antibélica) y otras cuestiones sociales, lo hace del amor, de la vida, y de la muerte, del hastío en la vejez y la enfermedad agónica y de aceptarlas estoicamente.

Ahora, al final de este matutino, al otro lado de mis desparrames y entre las próximas líneas, podréis entresacar algo de sabiduría ajena de este par de citas:

 - "El mundo rompe a cualquiera. Muchos se hacen fuertes en los sitios rotos. Pero los que no se rompen, mueren".  (Ernest Hemingway).

 - "Jamás penséis que una guerra, por necesaria o justificada que parezca, deja de ser un crimen".  (Ernest Hemingway).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 11 de octubre de 2023

Clamoroso pelotazo matutino muy avispado

¡Buenos días!

Pongo el grito en el cielo, ¡basta ya de tanto calor desubicado!, que no para de zumbarme y dejarme aturdido, atontado, quiero que la caótica mariposa de la meteorología aletee donde le plazca y el otoño canónico venga ya de una vez por estos lares y nos regale sus dones. De momento hoy seguimos por los madriles como en días pasados, con sol y una máxima prevista de 27ºC. Por lo demás, me siguen teniendo boquiabierto estos matutinos, pues con una mínima inversión de tiempo en ellos me devuelven unos réditos emocionales inconmensurables, y viceversa, espero, tantos y todo a cambio de nada, en lo que al dinero se refiere, que la gran mayoría de las mejores cosas de esta vida son gratis o casi, que algún esfuercillo no monetario habrá que hacer.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Golpe a Wall Street" ("Dumb money", 2023), de Craig Gillespie, basada en el libro "The antisocial network" (2021) de Ben Mezrich, que relata un suceso real, y con Paul Dano, Pete Davidson, Vincent D'Onofrio, America Ferrera, Nick Offerman, Anthony Ramos, Sebastian Stan, Shailene Woodley, y Seth Rogen. De este director había visto tres de sus anteriores películas, "Cruella" (2021), "Yo, Tonya" ("I, Tonya", 2017) y "Lars y una chica de verdad" ("Lars and the real girl", 2007).

Finales del año 2020, en plena ola Covid-19. Un hombre corriente, casado y con un bebé, tiene como afición un canal de YouTube en el que da consejos de inversión bursátil. Un día se fija en una pequeña empresa porque no entiende como puede tener una cotización tan baja si no tiene unas ratios tan malas como para eso (en realidad, los gestores de algunos fondos de inversión de alto riesgo están apostando contra ella para que se arruine y conseguir con esto ingentes beneficios), y decide invertir casi todos sus ahorros en esas acciones con la esperanza de que subirá su valor, lo que anuncia en su canal. Sin saber cómo ni porqué, otros pequeños inversores amateurs le hacen caso, que cada vez son más y más (efecto mariposa o de bola de nieve), y el valor sube exponencialmente en pocos meses, prometiendo hacer ricos a una gran mayoría de parias (en lo que a las inversiones se refiere) y arruinar a algunos multimillonarios sin escrúpulos, invirtiéndose por una vez los papeles en estos negocios (o estafas de guante blanco, según quien opine). Pero estos contraatacaron con sucias mañas.

Buena película (nota: 6), divertida y entretenida, con buen ritmo, a pesar de lo algo farragosos que a veces eran sus diálogos, en su abigarramiento de términos técnicos de la inversión bursátil, algunos de los cuales se me escapaban, por mucho que se tratara de simplificarlos y hacerlos algo digeribles por los legos en la materia. Por esto y por aquello, me vinieron a la mente estas otras dos películas anteriores, "Money monster" (2016) de Jodie Foster, que me gustó algo más, y "La gran apuesta" ("The big short", 2015) de Adam McKay, que me gustó muchísimo más.

Ahora, no seamos tontos y hagamos algo de caso a la sabiduría ajena, que tal vez nos aporte algún beneficio que otro:

 - "Los que creen que con el dinero se puede hacer cualquier cosa son los que indudablemente están dispuestos a hacer cualquier cosa por el dinero".  (Voltaire).

 - "Nunca hagas apuestas. Si sabes que has de ganar, eres un tramposo; y si no lo sabes, eres un tonto".  (Confucio).

 - "En este mundo de información, de técnica, el pobre está marginado del circuito económico".  (Gustavo Gutierrez Merino).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 10 de octubre de 2023

Matutino en chino

¡Buenos días!

Pues no, que lo entiendo perfectamente, no necesito achinar los ojos, ni las entendederas, para conseguir hacerlo, que me sale sin esfuerzo. Así que aquí estoy otra mañana más perfectamente integrado con otro de ellos, en la que por lo que se refiere a la meteorología parece que nos sigue tocando la china, cual si una pequeña piedra se nos hubiera metido en el zapato, pues seguimos teniendo por los madriles a estas alturas del año otro día de inusual verano, con sol, cálido viento del sur, noches tibias, demasiado para la época otoñal en que nos encontramos, y una máxima prevista para hoy de 27ºC, parece que bajando de aquí al próximo fin de semana... ya veremos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Chinas" (2022), de Arantxa Echevarría, y con Daniela Shiman Yang, Xinyi Ye, Ella Qiu, Pablo Molinero, Leonor Watling y Carolina Yuste. Tercera película de esta directora, de quien había visto sus dos anteriores, "La familia perfecta" (2021) y "Carmen y Lola" (2018).

Comienza un nuevo curso en un colegio del madrileño barrio de Usera, donde en la misma clase coinciden dos niñas de 9 años de origen chino. No tienen nada en común pues, salvo lo anterior, nada las une, ya que una es hija de emigrantes que regentan un humilde bazar, es bilingüe, nació aquí, se siente totalmente española, solo piensa en integrarse con sus amigas y empieza a renegar de sus padres y su modo de vida; y la otra es adoptada desde que era un bebé por una pareja española acomodada, solo sabe español, pero se siente aislada y extraña en España (o en sus obligadas clases de chino, que no entiende), porque se ve diferente al resto en ambos mundos, y se empieza a preguntar por sus orígenes. La hermana mayor de la primera, ya adolescente, criada en su infancia por sus abuelos en China, comparte sentimientos de ambas en sus relaciones con sus amigas y los chicos del barrio.

Película interesante (nota: 5), aunque algo irregular, con sus más y sus menos, que con buenas intenciones nos hace un retrato de la comunidad china de modo algo parecido al que hizo con la gitana en su primera película la directora, en este caso con el añadido de un leve toque de multiculturalidad suburbial apenas esbozado. Me la deslució principalmente algunas escenas que más parecían de culebrón televisivo que otra cosa. En definitiva, nos habla de búsqueda de la propia identidad, de las maneras de integrarse... pero no solo en sentido unidireccional, que nosotros, los nativos, cortesía de anfitrión obliga, también algo tendremos que hacer, que es un tremendo dilema y trauma eso de no sentirse ni de aquí ni de allí. Por cierto, al respecto de las buenas intenciones que antes decía, atención al personaje de Carolina Yuste y su regalo de Reyes a una de las niñas, estupenda y sabia anécdota, parece que realmente vivida por la directora, en relación también con la última cita de la sabiduría ajena del final de este matutino.

Sabiduría ajena que seguro nos ayuda a tratar de seguir entendiendo este mundo nuestro, nos hable en el idioma que nos hable:

 - "Aquí soy extranjero porque nadie me entiende".  (Ovidio).

 - "El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país".  (René Descartes).

 - "El conocimiento y la comprensión de los demás es sabiduría".  (Lao-Tse).

 - "El que quiera dar algo, que tenga cuidado de que los que acepten sean capaces de comprender cuál es el sentido de sus donaciones".  (Friedrich Nietzsche).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 9 de octubre de 2023

Matutino al que disparé

¡Buenos días!

Este otoño sigue alocado, cual si fuera pleno verano, con sol, alguna tímida nube, y calor que sigue incomodando mucho por desubicado. La máxima prevista para hoy será de 30ºC por los madriles. Ya me gustaría ir en busca del desaparecido otoño, aunque sea poco a poco, que ya sabemos que así se llega lejos ("piano, piano, si va lontano", que diría el aforismo italiano). En cuanto al título de este matutino, eso creo, que me salió disparado, no sé si también disparatado, de mis entendederas casi antes de que lo fuera a teclear y desapareciese para siempre sin dejar rastro, menos mal que algunas trazas dejó en mi memoria para poder ir dándole forma en negro sobre blanco.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película de animación. Se trató de "Dispararon al pianista" ("They shot the piano player", 2023), de Fernando Trueba y Javier Mariscal. De ambos directores había visto la otra que dirigieron, también de animación, "Chico & Rita" (2010). De Fernando Trueba en solitario, amén de esta, había visto casi toda su filmografía desde que debutara con su "Ópera prima" (1980), valga la redundancia. De las de este siglo he visto: "El olvido que seremos" (2020), "La reina de España" (2016), "El artista y la modelo" (2012), "El baile de la Victoria" (2009), y "El embrujo de Shanghai" (2002).

Un periodista musical neoyorquino está presentando en una librería de su ciudad su nuevo libro, titulado como la película, en el que narra la eclosión (en los años 50) y auge mundial (en las décadas de los 60 y 70) de la nueva música brasileña (bossa-nova y samba-jazz) para enseguida pasar a investigar la misteriosa desaparición y asesinato (nunca apareció su cuerpo), en 1976 en Buenos Aires, del virtuoso pianista Tenorio Jr., habitual colaborador de Vinicius de Moraes y otros afamados artistas, lo que le lleva al auge dictatorial en casi toda Sudamérica, instigado por la CIA norteamericana.

Buena película (nota: 6), esta de muy colorista y sincopada animación (por falta de fina fluidez en ella), con toques de ficción y bastantes de documental, bien tramados entre ellos, sobre un personaje que existió realmente y narrada por otro de ficción, alter ego de Trueba, entretenida, y que gustará especialmente a los amantes de la música en general, y de la brasileña en particular, y muy de refilón a los cinéfilos en general, y de la Nouvelle Vague en particular, por el admirado elogio a ambos movimientos artísticos que destila. Por supuesto, la banda sonora es espléndida. En un primer momento (y en otros posteriores), por eso de la investigación sobre la misteriosa desaparición de un músico, con trasfondo de crítica política, quiso recordarme a un portentoso documental, que me maravilló y arrobó, y que ganó el Óscar de 2013 en su categoría, "Searching for Sugar Man" (2012) de Malik Bendjelloul.

Ahora, antes salir disparado a por los besos y abrazos de despedida, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena:

 - "La música da alma al universo, alas a la mente, vuelos a la imaginación, consuelo a la tristeza y vida y alegría a todas las cosas".  (Platón).

 - "Por mucho que disparemos contra el gallo, no por eso dejará de amanecer".  (Proverbio Oriental).

 - "Algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar". (Mario Benedetti).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 6 de octubre de 2023

Azaroso matutino

¡Buenos días!

No hay azar que valga, que ya llevamos bastantes días de calor absolutamente desmedido en estos primeros días de otoño, casi un verano sin remilgos padecemos, en los que podría darnos un golpe de calor a poco que nos descuidemos, como en esta soleada jornada que ahora amanece, en la que se esperan 31ºC de máxima por los madriles. Podría verse como algo desgraciado, así que seamos positivos, centrémonos en la suerte simplemente, no tanto en la desgracia que pueda conllevar, que también podría ser gracia... y muy graciosa, según se mire.

Ayer por la tarde estuve en el cine, acudiendo a mi cita casi que anual con Woody Allen, para ver su última película, su quincuagésima, y tal vez última de la serie, cosas de la edad, como confesó en una breve aparición poco antes de su inicio, "Golpe de suerte" ("Coup de chance", 2023), e interpretada por Lou de Laâge, Valerie Lemercier, Melvil Poupaud, y Niels Schneider. De este inefable y octogenario director, también actor y guionista, he visto casi todas sus películas desde que debutara como tal en 1965, y todas las de este siglo, como la más reciente de sus anteriores, "Rifkin's Festival" (2020).

Una mujer se encuentra casualmente por las calles de París con un antiguo compañero de instituto al que no veía desde entonces y que le declara su admiración por ella, que no se atrevió a confesar cuando estudiaban. Él acaba de romper con su pareja y ella está casada con un hombre maravilloso y muy rico con el que mantiene una relación ideal. Al poco vuelven a verse, y otra vez más, y... y ya no puede dejar de pensar en él, y se lían, manteniendo una aventura a escondidas.

Buena película (nota: 6), que para mí no hay película mala de Woody Allen, aunque las tenga peores y mejores, incluso algunas excepcionales, pero esta me pareció de las más normalitas, salvo por algunos destellos esporádicos de su genio, como su final, que es lo que más me gustó. Comedia tirando a ligera con intriga criminal y sus enrevesamientos, con sus puntitos de ingenio marca de la casa que, como su título apunta, nos habla de cómo el azar marca nuestras vidas, por mucho que nos las demos de tener controlado nuestro devenir, amén de hablar de amor, infidelidad y celos. Por esas cosas del azar me recordó una pizca (y más) a "Match point" (2005), donde la suerte también jugaba lo suyo, película que me pareció más que sobresaliente y una de las mejores suyas para mí.

Ahora, no tanto de sopetón, toca toparse con la sabiduría ajena, ¡qué suerte la nuestra! (de la buena), hoy con dos citas del propio cineasta, la primera pillada de una entrevista a cuenta de esta película, y rematando con la frase (voz en off) con la que comienza "Match point" (2005):

 - "Creo que la suerte y el azar juegan un papel mucho más importante de lo que la gente está dispuesta a reconocer: les gusta pensar que, si trabajan duro, si se aplican y son disciplinados, podrán controlar sus vidas. Pero eso solo es una verdad a medias, a pesar de que es una idea que puede resultar desconcertante".  (Woody Allen).

 - "Aquel que dijo que prefería tener suerte a talento conocía la vida en profundidad. La gente tiene miedo a reconocer el gran papel que desempeña el azar en la vida. Da miedo pensar que haya tantas cosas fuera de nuestro control. Hay un momento en un partido de tenis en el que la bola golpea en lo alto de la red y por una milésima de segundo puede caer de un lado o de otro. Con un poco de suerte rebota en el campo contrario y ganas. O puede que caiga en tu campo y entonces pierdes".  (Woody Allen).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 4 de octubre de 2023

Matutino fundido a negro

¡Buenos días!

En esta mañana que ahora amanece, dado el radiante sol que asoma, creo que va a ser más bien que no, que la luz nos inunda... si acaso, lo que me tiene negro, este calor desmedido y fuera de tiempo y lugar que nos funde, pues no es demasiado normal que estemos en los entornos de la treintena en octubre. La máxima prevista para hoy por los madriles será sin embargo de 29ºC, hoy algo más fresca que en días pasados. Tendré que cerrar los ojos para imaginarme un otoño más canónico, ese que tanto me gusta, o eso, o refugiarme en una sala oscura de cine para abrirlos de par en par y dejar volar mi imaginación, cosa que como bien sabéis hago con bastante regularidad.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Cerrar los ojos" (2023), de Víctor Erice, y con Manolo Solo, José Coronado, Ana Torrent, Petra Martínez, María León, Mario Pardo, Helena Miquel, Antonio Dechent, Venecia Franco, Josep Maria Pou, Soledad Villamil, y Juan Margallo. De este insigne director octogenario, y parquísimo en el número de sus largometrajes, había visto sus tres anteriores, "El sol del membrillo" (1992), "El sur" (1983) y "El espíritu de la colmena" (1973).

Un famoso actor español desaparece sin dejar rastro durante un rodaje. Aunque su cadáver no se encontró, la policía concluye que según los indicios se tiró o se cayó al mar. Veintitantos años después, un programa televisivo de investigación evoca la figura del actor, ofreciendo como primicia algunas imágenes inéditas de la inconclusa película en la que actuaba cuando desapareció, que ha facilitado su director y mejor amigo, que es entrevistado por la periodista.

Decepcionante película para mí (nota: 4), esta especie de intriga existencial, así que no entiendo las enfervorizadas críticas positivas que ha recibido en general, porque esperaba que se acercara a las sensaciones que me produjeron sus dos primeros largos de ficción (el documental no llegó a esas cotas ni de lejos), muy especialmente esa excelsa obra maestra que es para mí "El sur", en lo más alto de mis altares cinéfilos y que me arrebató sobremanera cada una de las veces que la vi. A pesar de su deslumbrante fotografía y encuadres sublimes, marca de la casa, y algunos muy esporádicos detalles sueltos, no me gustó, casi que me pareció ramploncilla, en especial por su guion, falto de emoción, algo deslavazado y que no sé muy bien que nos quería contar, a pesar de entrever que lo quería hacer de la vejez, de saber envejecer, si acaso del morir (¿cerrar los ojos?, ¿fundir a negro?) o desvanecerse del mundanal ruido, y de los recuerdos de toda una vida. Rezuma cinefilia por todos sus poros, tirando a engolada para mí, y sobre todo bastante ombliguismo, cinematográfico y personal, cosa que no me gusta en general en las películas, sobre todo si es tan evidente como en esta hoy glosada, pues me induce a pensar en pereza creativa. El paradigma de esto (ombliguismo, pereza e hiperproductividad vacua, aparente paradoja esta dualidad) es para mí la obra del director coreano Hong Sang-soo, ya muy cargante para mí, salvo alguna pasada excepción.

Ahora, con estas palabras hago un breve fundido de tránsito hasta las citas de sabiduría ajena, que espero abran nuestros luceros de par en par:

 - "Quien se eleva demasiado cerca del sol con alas de oro las funde".  (William Shakespeare).

 - "A veces conviene cerrar un ojo, pero no es prudente cerrar ambos a la vez".  (Arturo Graf).

 - "Ni todos los ojos cerrados duermen, ni todos los ojos abiertos ven".  (Bill Cosby).

 - "Cuando las cosas no van bien, nada como cerrar los ojos y evocar intensamente una cosa bella".  (André Maurois).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 2 de octubre de 2023

¿Son unos monstruos los matutinos?

¡Buenos días!

Sí que parecen una monstruosidad estos días de pleno verano ya en octubre, con máximas de récord queriendo alcanzar la cuarentena allende el sur de los madriles, que por estos lares superan la treintena ligeramente, como hoy, en que están previstos 30ºC. Por lo que a mí respecta, obviamente, yo considero que mis matutinos no son eso, categóricamente según algunas de las acepciones (segunda, cuarta y quinta) de la palabra monstruo en el diccionario de la RAE; con matizaciones según algunas otras (la primera y la tercera); seguro que sí, según mi particular punto de vista, en el caso de la sexta; y muy posiblemente, y en sentido metafórico, si considero la séptima.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Monstruo" ("Kaibutsu", 2023), de Hirokazu Koreeda, y con Soya Kurokawa, Hiiragi Hinata, Sakura Ando, Eita Nagayama, Mitsuki Takahata, Akihiro Kakuta, Shido Nakamura, y Yûko Tanaka. De este veterano cineasta japonés, que me entusiasma y maravilla, todo un reverendo maestro del cine para mí, había visto los doce más recientes de sus anteriores largometrajes, "Broker" ("Beurokeo", 2022), "La verdad" ("La vérité", 2019), "Un asunto de familia" ("Manbiki kazoku", 2018), "El tercer asesinato" ("Sando-me no satsujin", 2017), "Después de la tormenta" ("Umi yori mo mada fukaku", 2016), "Nuestra hermana pequeña" ("Umimachi diary", 2015), "De tal padre, tal hijo" ("Soshite chichi ni naru", 2013), "Kiseki (Milagro)" ("Kiseki", 2011), "Air doll" ("Kûki ningyô", 2009), "Still walking" ("Aruitemo, aruitemo", 2008), "Hana" ("Hana yori mo naho", 2006), y "Nadie sabe" ("Daremo shiranai", 2004), además de su serie de televisión "Makanai: La cocinera de las maiko" ("Maiko-san chi no makanai-san", 2023).

Cuando su hijo empieza a comportarse de manera extraña, su madre, viuda, se preocupa por lo que le ocurre. Hablando con él llega a la conclusión de que le están acosando en la escuela, así que allí se va a pedir explicaciones, y no sin dilaciones, acaban por decirle que fue un profesor el que le agredió verbal y físicamente en clase, le piden muy encarecidas disculpas a través de ese profesor, muy desconcertantes para ella, y aunque pide mayores aclaraciones no se las dan. A medida que se van desarrollando los acontecimientos la verdad de lo sucedido irá revelándose poco a poco.

Sobresaliente película (nota: 9) que me maravilló, como me sucede con casi todas las de este cineasta, pues me tiene ganado desde siempre con su modo tan exquisito de mirar lo que le rodea. Historia contada desde tres puntos de vista (la madre, el profesor, y el niño), al estilo que inició esa obra maestra que es "Rashomon" (1950) de Akira Kurosawa, con muchas capas, poliédrica, que nos habla de secretos y mentiras, presión social, acoso y maltrato infantil (en la escuela, en el hogar), prejuicios, amistad y amor... todo tamizado por la sensibilidad japonesa en general, y de Koreeda en particular. Todo un laberíntico puzle que hay que ir desentrañando a medida que los diversos puntos de vista van aportando nueva información que nos van desmoronando nuestras aparentes evidencias anteriores, así que también nos habla de las cosas que creemos ver y lo que en verdad son, y de cómo somos y cómo nos ven, que todo depende del punto de vista desde el que observamos... y de ponerse en la piel del otro. Os la recomiendo, por supuesto.

Ahora llegamos a las citas de sabiduría ajena, otro de los monstruos) sagrados (o vacas sagradas) de estos matutinos:

 - "Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan".  (Antoine de Saint Exupéry).

 - "Estoy convencido de que las pesadillas crecen al encerrar el secreto, la mentira, al no airear la verdad... La verdad aniquila a los fantasmas. Es como encender la luz, entonces desaparece el monstruo".  (Juan Carlos Fresnadillo).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 27 de septiembre de 2023

Tregua matutina

¡Buenos días!

No hay tregua que valga en estos primeros días de otoño de calendario pues el verano de hecho parece haber retomado las hostilidades contra nosotros, aunque eso sí, sin la fiereza de la canícula, que al menos por las noches refresca más. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 28ºC, y subiendo hasta superar la treintena en el fin de semana. Así que no me queda otra que abrir un nuevo paréntesis matutino para descansar del fragor cotidiano, del ardor meteorológico que vuelve y así tratar no solo descansar de ambos sino además disfrutar durante el trance, extasiándome con lo que sea menester.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Tregua(s)" (2023), de Mario Hernández, y con Salva Reina y Bruna Cusí. Es el primer largo de este director.

Un hombre y una mujer se encuentran en la habitación de un hotel. Treintañeros casi cuarentones, él es guionista y ella actriz famosa. Son amantes desde hace diez años, cuando se conocieron rodando una serie de televisión siendo por aquel entonces unos jóvenes principiantes en sus respectivas carreras. Hacía un año que no se veían, así que aprovechan la celebración de un festival de cine al que los dos están invitados para reencontrarse y cogerse con pasión. Tras eso, el sexo, hablan de su relación, de sus pasados encuentros amorosos, más o menos esporádicos y que se dieron con relativa regularidad, y de refilón, de sus respectivas parejas formales, de las que tienen ahora y de las anteriores, que fueron cambiando con el tiempo, lo que tensa algo su relajada y divertida conversación hasta entonces. En cualquier caso, este encuentro, y sus anteriores, suponen para ambos un pequeño oasis, un paréntesis, una tregua en su vida cotidiana.

Buena película (nota: 6), con sus más y sus menos, que a pesar de algún pesar me atrapó e hizo pasar un buen rato. Básicamente con dos personajes (el resto son muy circunstanciales), es una propuesta muy teatral, lo que no es bueno ni malo a priori, basada en diálogos, con cierta enjundia algunos, con algo de chispa otros, pero que a veces de tanto rebuscar el ingenio hizo que se me perdiera la naturalidad de la conversación entre ambos y por eso se me deslució algo la propuesta. Esta tregua sentimental de los dos protagonistas, con querencias a la nostalgia, cosas de irse haciendo mayores, y de verdades no dichas, por no decir mentiras, nos habla de amores contigo y "sintigo", de relaciones de pareja, sean a la luz o a escondidas, de sus complejidades, de anhelos de juventud, de decisiones que hacen madurar (o no), y de realidades que toca vivir.

Ahora, abramos paréntesis en mis desparrames mentales matutinos, y disfrutemos con placer de estas citas de sabiduría ajena, terminando con unos versos de una canción que canta la protagonista de la película en un karaoke, "Sinmigo", de Miguel Ramírez, alias Mr. Kilombo, cantada a dúo por su autor y Rozalén, y que algo tiene que ver con lo relatado en ella:

 - "El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra".  (Víctor Hugo).

- "[...] Y, aunque cada dos días me acuerde de tus pecas
[...] No pienso ser tu espía, ni tu mejor amigo
Quiero que ames libre, aunque sea sinmigo
[...] Solo de imaginarte me entran los mil temblores
Pero no tengo el cuerpo pa' mendigar amores
[...] Luz de carretera, asfalto y añil
Empezar de cero alejándome de ti".  (Miguel Ramírez -Mr. Kilombo-).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 26 de septiembre de 2023

No me chivo, este matutino no se va al carajo

¡Buenos días!

¡Qué carajo!, aunque ya estamos de otoño de calendario y me apetezca retozar cual cabritilla con el otoño canónico, no me queda otra que disfrutar de estos días de veranillo que suele haber hacia finales de septiembre, como este muy soleado día de hoy, en el que se esperan 28ºC de máxima por los madriles. Por lo demás, es bien conocido que estos matutinos son la niña de mis ojos, así que los mimaré todo lo que pueda, como siempre, para que no se me desmanden en demasía y vayan a cometer cualquier inoportuna tropelía.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Carajita" (2021), de Ulises Porra y Silvina Schnicer, y con Cecile van Welie, Magnolia Núñez, y Adelanny Padilla. Es el segundo largo, y primero que veo, de este par de directores, él español y ella argentina.

Durante las vacaciones una muy adinerada familia dominicana (matrimonio, hija de 17 años e hijo mayor) se traslada a su mansión al borde del mar, cerca del pueblo de donde es originaria su asistenta interna, que trabaja para ellos desde que nació la niña (la carajita). La sirvienta tiene una hija de similar edad que la de sus señores y que vive con unos familiares por allí cerca, pues ella no ha podido criarla por ser criada. La relación entre la asistenta y la carajita es casi como la de una madre y una hija. Un inesperado accidente pondrá a prueba su muy estrecha relación.

Buena película (nota: 6), extraña a ratos, que me gustó en general, básicamente por belleza visual y su forma de narrar con delicada sutileza, con elipsis, con toques oníricos y cierto aire de languidez, aunque al principio no me convencía, se me hacía cansina, principalmente por el cerrado acento dominicano que me impedía entender varias secuencias (me hubiera sido necesario el subtitulado), pero poco a poco me fue enganchando con su enigmática intriga, leve en cualquier caso, y otras cuestiones. Nos habla de cargos de conciencia, relaciones interclasistas entre arriba y abajo, cordiales en apariencia, que se desvanecen ante ciertos problemas, y también de injusticia social, planteándonos dilemas al respecto. Durante su metraje aparecen de cuando en cuando unas cabras que parecen tener un significado metafórico, o eso creo, pero que no lo pillé por ningún lado, se me debió escapar triscando entre riscos.

No es que lo diga yo, es que es lo que es, que ya tocan las citas de sabiduría ajena:

 - "La superioridad es una carga, como lo es para el gigante su estatura; gozar de ella y disimularla con benevolencia y no con desdén es la gran sabiduría".  (Cecilia Böhl de Faber).

 - "La falsedad y el disimulo son útiles dentro de la vida social. Yo esta condición no la he tenido, y creo que el no tenerla me ha perjudicado más que otra cosa".  (Pío Baroja).

 - "El remordimiento de la conciencia es el temor que produce en nosotros la idea de que nuestras acciones han podido merecernos el odio o el resentimiento de los otros".  (Barón de Holbach).

 - "Ninguna culpa se olvida mientras la conciencia lo recuerde".  (Stefan Zweig).

 - "La conciencia hace que nos descubramos, que nos denunciemos o nos acusemos a nosotros mismos, y a falta de testigos declara contra nosotros".  (Michel E. de Montaigne).

 - "Esto sirve para tranquilizarnos la conciencia, hija -explicaba a Blanca-. Pero no ayuda a los pobres. No necesitan caridad, sino justicia".  (Isabel Allende).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 25 de septiembre de 2023

Desahogados amoríos matutinos y sus fantasmas

¡Buenos días!

Parecía que el verano se había desvanecido, mucho más tras haber pasado hace un par de días por el umbral, no sé si de ultratumba, del equinoccio otoñal, pero no, la meteorología parece que va a establecer un eventual amor de verano con este mismo, pues hoy tenemos un soleadísimo día con una máxima prevista por los madriles de 27ºC, casi que coqueteando con el estío. Por lo demás, de tanto ir el cántaro a la fuente, de tanto pasajero amor matutino que cada mañana mantengo por aquí, he acabado, desde hace ya muchísimo tiempo, por enamorarme hasta las trancas de todos y cada uno de ellos, profundo amor que me libera de todo pesar y eventual hundimiento emocional, y me quita de todo temor, incluso aunque venga investido de sábanas blancas (con dos agujeros).

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Falcon Lake" (2022), de Charlotte Le Bon, basada en la novela gráfica "Una hermana" ("Une soeur", 2017) de Bastien Vivès, y con Joseph Engel y Sara Montpetit. Es la primera película como directora de esta también actriz y guionista canadiense, a quien recuerdo haber visto actuar en una película española, "Proyecto Lázaro" ("Project Lazarus") de Mateo Gil, amén de en algunas otras más de diversas nacionalidades.

Un chaval de casi 14 años va a pasar con su familia las vacaciones de verano en una cabaña junto a un lago en Quebec, alojamiento que comparten con otra familia de amigos, de cuya hija, de 16 años, de aficiones raritas, que cuenta historias de fantasmas, y que siente que no encaja en esta sociedad, se enamorará el muchacho, quien tendrá que superar sus miedos infantiles para tratar de ganarse su corazón, a la par que ambos van estableciendo un peculiar vínculo emocional y van explorando su sexualidad y superando sus miedos.

Muy buena película (nota: 7) esta extraña historia de sosegado transcurrir que nos rompe algunos esquemas, de perturbadora atmósfera con toques sobrenaturales y de cierta melancolía, sobre maduración juvenil, amoríos de verano, deseo sexual adolescente, y fantasmas, esos que cada cual lleva consigo, sus miedos intrínsecos, y también los fantasmagóricos de ultratumba. Aunque sí que me gustó mucho, me atrajo e intrigó, no me entusiasmó en general, pero sí por su forma de narrar en imágenes, por los encuadres y composición de escenas, y por sus maneras en general.

Ahora, y esto no es una fantasmada, llegó el momento de la sabiduría ajena, de la que estoy enamorado y desahoga mis entendederas:

 - "La soledad es peligrosa: cuando estamos solos mucho tiempo, poblamos nuestro espíritu de fantasmas".  (Guy de Maupassant).

 - "Es mucho mejor sufrir por una mujer viva y hacer el ridículo por ella que tener un fantasma sentado, año tras año, en el corazón".  (Federico García Lorca).

 - "Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes".  (Napoleón Bonaparte).

 - "Las lágrimas que no se lloran, ¿esperan en pequeños lagos? ¿o serán ríos invisibles que corren hacia la tristeza?".  (Pablo Neruda).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 21 de septiembre de 2023

Apelativos matutinos

¡Buenos días!

Por lo que a la cosa astronómica se refiere, este verano, estío, o como os venga mejor denominarlo, calorina, canícula, chicharrera insufrible... se nos acaba en cuanto pasemos por el equinoccio otoñal durante la mañana de pasado mañana sábado 23, y lo hace pareciéndose mucho al otoño por venir, que en realidad ya está aquí, con este día muy nuboso, en el que es posible que caigan algunas gotas y la máxima prevista por los madriles será de unos 20ºC. Por lo demás, apelo a cualquiera de mis matutinos, o como quiera que se llamen o queráis llamarlos, a que se dejen amar sobre todas las cosas, sosegadamente, que los honre con mis buenos actos, escribiéndolos de la mejor manera que sé, que me roben, o mejor, que me arroben, y nunca maten mi curiosidad y amor por lo que me rodea.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Todos los nombres de Dios" (2023), de Daniel Calparsoro, y con Luis Tosar, Inma Cuesta, Nourdin Batan, Patricia Vico, Lucas Nabor, Antonio Buil, Roberto Enríquez y Fernando Cayo. Decimocuarta película de este director, de quien había visto seis de sus anteriores, a saber, "Hasta el cielo" (2020), "El aviso" (2018), "Cien años de perdón" (2016), "Invasor" (2012), "Ausentes" (2005), y "Guerreros" (2002).

Un taxista acaba su jornada nocturna dejando a su último cliente en el aeropuerto de Barajas en la madrugada del nuevo día. Cuando se dispone a volver a su casa a descansar, allí estallan varias bombas. En la confusión recoge a un joven malherido y se dispone a llevarlo en su taxi al hospital, pero este le toma como rehén para huir del lugar, ya que es el único terrorista islamista suicida que no se inmoló pues se arrepintió en el último momento. Tras varios acontecimientos, y sin saber cómo, acaba con un chaleco de explosivos aferrado a su cuerpo y caminando por la Gran Vía de Madrid escoltado por la policía que trata de desactivar el artefacto antes de que explote.

Película aceptable (nota: 5), simplemente para pasar un rato bastante entretenido, con sus más y sus menos, y muy bien hecha, con tensión, algo de acción, y también de drama humano, el de un hombre corriente, y también, de refilón, el de otros personajes colaterales, metido sin comerlo ni beberlo en una inesperada vorágine, que mezcla espectacularidad con toques emocionales de cuando en cuando más o menos resultones.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, no sé si divinas, pero con las que tal vez aprendamos a llamar a las cosas por su nombre:

 - "Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé; sus nombres son cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué".  (Rudyard Kipling).

 - "Remitirse a la posteridad es apelar a un tribunal del cual se ignora la composición, las tendencias y la competencia".  (Fernand Vandérem).

 - "Dios perdonará a los que le niegan; pero ¿qué hará con los que cometen maldad en su nombre?".  (Jacinto Octavio Picón).

 - "La primera pequeña mentira que se contó en nombre de la verdad, la primera pequeña injusticia que se cometió en nombre de la justicia, la primera minúscula inmoralidad en nombre de la moral, siempre significarán el seguro camino del fin".  (Václav Havel).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 20 de septiembre de 2023

Cucú matutino de lo más cuco

¡Buenos días!

Vuelvo a acuclillarme, mejor, a acurrucarme en este confortable nidito matutino a disfrutar nuevamente del amanecer en este maravilloso día preotoñal, con sol y nubes y una máxima prevista por los madriles de 23ºC. Una delicia. De aquí no me sacan ni con fórceps, me aferro con uñas y dientes, pero yo mismo decido que en algún momento tendré que salir de nuevo al mundo por mi propia voluntad y medios, pero de momento espero a que llegue la sabiduría ajena y comérmelo a besos y abrazos antes de dejarle partir sin ponerlo a parir.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El cuco" (2023), de Mar Targarona, y con Belén Cuesta, Jorge Suquet, Hildegard Schroedter, Rainer Reiners, Chacha Huang, Manel Dueso, David Selvas, y Marina Gatell. De esta directora había visto dos de sus anteriores largos, los más recientes, "Dos" (2021) y "El fotógrafo de Mauthausen" (2018).

Una joven pareja, ella comadrona, él arquitecto, que en breve serán padres primerizos pues ella está embarazada de ocho meses, decide que este año se tomarán unas vacaciones diferentes y allí tratar de reforzar su algo desgastada relación de convivencia, así que a través de una plataforma de internet para esos menesteres, conocen a unos encantadores jubilados alemanes que viven en un pueblo de la Selva Negra, con los que intercambian sus respectivas casas. Todo comienza de maravilla, pero enseguida empezarán a suceder extraños fenómenos, pues los ancianitos tienen otros planes para ellos.

Película que ni me gustó ni me dijo gran cosa (nota: 4) pues, aunque tiene unas muy estilosas maneras formales, su guion me pareció flojucho, lleno de inconsistencias que me hacían descolocarme y tropezar continuamente en lo que trataba de contarnos, y así no disfruté. Es un thriller sobrenatural, con leves toques de terror, más bien poco, pues es más de intriga, de suspense, sin apenas sustos. Entre otras cosas y de manera no demasiado clara, parece hablarnos del mito de la eterna juventud, del irremediable paso del tiempo, y no sé si de lo peligroso que es intercambiar casas.

Aunque algunos dicen, directora incluida, que esta cinta tiene influencias de "La semilla del diablo" ("Rosemary's baby", 1968) de Roman Polanski, a mí no me pareció eso ni de lejos, sino más bien de películas del estilo de ese mito de la ciencia ficción de serie B de los años 50 que es "La invasión de los ladrones de cuerpos" ("Invasion of the body snatchers", 1956) de Don Siegel, o su secuela "La invasión de los ultracuerpos" ("Invasion of the body snatchers", 1978) de Philip Kaufman, ambas una crítica de la paranoia anticomunista estadounidense. Tiene varios homenajes a películas de terror, el más destacable el de una mítica escena de "Psicosis" ("Psycho", 1960) de Alfred Hitchcock, que me chirrió más que los chirridos de la excelente banda sonora de Bernard Herrmann para esa escena.

Cucú, trastrás, por aquí aparecen las citas de sabiduría ajena, daros prisa no vaya a ser que se escondan:

- "La emoción más antigua e intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo e intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido".  (H. P. Lovecraft).

 - "El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma".  (Aldous Huxley).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 19 de septiembre de 2023

Enrabietada rata matutina

¡Buenos días!

No sé si es una errata, pero quizá quería haber puesto esto mismo en lugar de rata en el título, porque no nos equivoquemos, que estos matutinos, amén de sosegados siempre, ni son tacaños, viles o despreciables, al menos para mí y conmigo. Pero ni por esas me enfado, así que me dedico a ver a través de mi ventanuco como pasan las nubes que esta mañana recién amanecida apenas ensombrecen el sol y que ni por asomo dejan ni dejarán caer gota alguna, como las generosas de este pasado fin de semana que nos empaparon a base de bien. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 25ºC.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo la obra "Rabia", escrita por Claudio Tolcachir y otros a partir de la novela homónima de Sergio Bizzio, dirigida por él mismo y Lautaro Perotti, e interpretada también por Claudio Tolcachir... el solo, que es un monólogo. De este director, dramaturgo y actor argentino había visto anteriormente otras dos obras suyas escritas y dirigidas por él (aunque no interpretadas), "Tercer cuerpo (La historia de un intento absurdo)", y "La omisión de la familia Coleman", y otras cinco dirigidas por él aunque escritas por otros, "Las guerras de nuestros antepasados" de Miguel Delibes, "Copenhague" ("Copenhagen") de Michael Frayn, "La mentira" ("Le mensonge") de Florian Zeller; "Tierra del fuego" de Mario Diament, y "Todos eran mis hijos" ("All my sons") de Arthur Miller.

Tras ser despedido y haber tenido un grave incidente con su jefe, un hombre se esconde en la buhardilla de la mansión señorial en la que trabaja su novia como criada interna, sin que nadie lo sepa, ni siquiera su chica. Allí, cual fantasma, será testigo de la vida de ella y de sus señores, sin poder hacer nada ante las injusticias de las que va siendo testigo, mientras se las ingenia para buscarse la vida allí y tratar de contactar con ella sin que sepa dónde está.

Fascinante obra de teatro (nota: 9), extremadamente simple, un actor hablando en tercera persona de sí mismo (el personaje), un escenario sin apenas aparejos, algo de iluminación que refuerza la narración, y el sumo arte de saber contar un cuento, o historia para no dormir (o sí), el sumo placer de que te lo cuenten, en el que se masca la constante tensión de ser descubierto, y no veas como me enganchó, exacerbando mi imaginación, viendo cosas sin que se muestren en escena, como cuando se lee una novela. Por momentos, llegué a sentir que más que en una sala de teatro estaba escuchando un audiolibro. Y además subyace cierta crítica social. El argumento se parece, y mucho, al de una película que vi hace menos de un año, "No mires a los ojos" (2022) de Félix Viscarret, también basada en otra novela de autor distinto.

Pues ya toca que, tranquilamente, pasemos a estas citas de sabiduría ajena, que no son precisamente de rabiosa actualidad, pero que nos valen desde y para siempre, incluso ahora mismo:

 - "Prefiero pasar por necio o estúpido, con tal de que mis faltas me den placeres o ilusiones, que ser sabio a rabiar".  (Horacio).

 - "La rabia de los celos es tan fuerte que fuerza a hacer cualquier desatino".  (Miguel de Cervantes).

 - "Muerto el perro, se acabó la rabia".  (Refrán).

 - "Muchas veces me ha pasado eso: luchar incesantemente contra un obstáculo que me impide hacer algo que juzgo necesario o conveniente, aceptar con rabia la derrota y finalmente, un tiempo después, comprobar que el destino tenía razón".  (Ernesto Sábato).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 18 de septiembre de 2023

Allá se las avenga el radiante futuro matutino

¡Buenos días!

Tras otro fin de semana lluvioso, la mañana que ahora despierta con el nuevo advenimiento solar lo hace con algunas residuales legañas nubosas que no se avienen a evaporarse e impiden a ratos que el sol brille con todo su esplendor. En cualquier caso, sea lo que tenga que ser, se me aventura que hoy será un espléndido día, de cine, con una máxima prevista de 22ºC por los madriles, muy cerca ya de mi clímax térmico ambiental. Por lo demás, estos matutinos siguen caminando hacia su más brillante porvenir, iluminando de paso mi vida junto a ellos.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El sol del futuro" ("Il sol dell'avvenire", 2023), de Nanni Moretti, y con él mismo, Margherita Buy, Silvio Orlando, Mathieu Amalric, y Barbora Bobulova. De este cineasta italiano había visto cuatro de sus anteriores películas como director (y actor y guionista), a saber, "Tres pisos" ("Tre piani", 2021), "Mia madre" (2015), "Habemus Papam" (2011), y "Caro diario" (1993). Además, vi otra en la que solo figuraba como actor y guionista, la espléndida "Caos calmo" (2008) de Antonio Luigi Grimaldi.

Un prestigioso cineasta italiano, muy puntilloso, neurótico y obsesivo, comienza a rodar su nueva película, de temática política sobre un par de miembros del Partido Comunista Italiano durante los 50, coproducida por su mujer y un productor francés. Pero todo se le pone en contra, pues su mujer está pensando en cortar la convivencia con él y además se ha puesto a producir a un prometedor director una película de acción moderna, su hija no le hace mucho caso y además ha decidido amancebarse con un hombre mucho mayor que ella, y el francés está al borde de la quiebra, lo que amenaza la continuidad del rodaje. Así que empezará a replantearse el modo en que está haciendo las cosas para tratar de reconducir su devenir hacia un futuro brillante.

Buena película (nota: 6), que a ratos me pareció muy ingeniosa y divertida (en otros no tanto), esta mirada crítica, cómica y con sorna, del autor al mundo que le rodea, y a su propio mundo, que también le vale como expiación de sus neuras, de las que también se ríe, donde se entremezcla el cine dentro del cine casi que con su propia vida y sueños, amores y desamores, lo que viene llamándose una autoficción, donde se autorreferencia a la par que homenajea a otros colegas, con los que sintoniza en su modo de ver el cine. En definitiva, todo un canto a afrontar el futuro con ilusión, una carta de amor al amor, a la vida, al compromiso político y al cine, plenos de optimismo vital. Aunque con sus nuevos propósitos de enmienda trata de modernizarse, como con ese paso de la vespa en "Caro diario" al patinete eléctrico en esta, y en algunos otros pocos detallitos más (¡no vayamos a quemar todas las naves!), en lo esencial se mantiene fiel a sus principios éticos y estéticos de antaño por lo que al cine y la vida se refiere.

Ahora ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena, que espero nos hagan ver lo que nos rodea con otra luz:

 - "Lo que destruye las posibilidades de la vida es permanecer siempre enteros en la cárcel de nuestros pequeños ideales, sin generosidad y sin ardor, mientras el sol ilumina la tierra alrededor de nuestra casa".  (Maurice Maeterlinck).

 - "Quienes llevan la luz del sol a las vidas de otros, no la pierden para ellos".  (J. M. Barrie).

 - "En cualquier momento de nuestra vida se necesita el amor. ¡Qué oscuro es el radiante sol si me falta el amor!".  (Vittoria Colonna).

 - "Mientras el sol me empape, todo es posible. Cuando inevitablemente haya desaparecido -las estaciones están programadas para empezar y terminar con una calmada precisión- la vida seguirá su camino predeterminado. Como una máquina. Como yo".  (Gennifer Albin).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 14 de septiembre de 2023

Matutino vaso de agua

¡Buenos días!

Amanece en este día de sol y nubes, que es posible dejen caer chubasquillos vespertinos, en el que ya queda menos para el equinoccio otoñal, en el que se esperan 27ºC de máxima por los madriles, así que antes de nada, casi que antes de quitarme las legañas, me tomo mi vaso de agua mañanero, todo un ritual que casi nunca fallo, y que tan bien me sienta. Espero seguir repitiéndolo sine die por mucho que otras cosas vayan cambiando a mi alrededor.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El valle de la esperanza" ("La nuit du verre d'eau", 2022), de Carlos Chahine, y con Marilyne Naaman, Antoine Merheb Harb, Pierre Rochefort, y Nathalie Baye. Es el primer largo de este director libanés afincado en Francia.

Verano de 1958 en el Líbano. Mientras en Beirut y otras ciudades hay una lucha entre facciones (cristianos, musulmanes, drusos, etc.) por hacerse con el poder, en un pueblo en un remoto valle, donde tan solo llegan ecos de esas cruentas revueltas, viven mayoritariamente familias cristianas. La hija mayor del cacique del lugar está casada y con un hijo y empieza a estar hastiada de su matrimonio, la mediana está comenzando a rebelarse contra la imposición familiar de su matrimonio concertado de conveniencia, y la menor quiere estudiar en la universidad en la capital y su padre se niega. Llega un joven turista francés con su madre, y la casada se enamorará de él, amén de que los dos extranjeros les traerán aires de liberación.

Película normalita (nota: 5) este melodrama, en parte romántico, que aunque en general no me desagradó, me dijo más bien poco, me pareció convencional, con algunos breves momentos de interés para mí, sin alharacas. Historia de mujeres y sus ansias de liberación, centrada especialmente en una, la hija mayor, en un entorno conservador, machista, patriarcal en el que las mujeres están sumamente limitadas por sus hombres (padres, maridos, hijos), quienes deciden por ellas aunque las tengan en una jaula de oro. Muy de refilón, también, en una breve escena, se critica la homofobia en ese entorno, así como también en otra la apenas soterrada xenofobia (al íntimo vecino distinto por sus creencias), que desembocó en la posterior casi desintegración años después de ese país, que esperaba un futuro mejor.

Ahora llego con esperanza a mi cita con las citas de sabiduría ajena, con esperanza de que refresquen mis entendederas tanto o más que todo mi cuerpo lo hace cada vez que bebo un vaso de agua (no hay mejor bebida):

 - "El primer vaso corresponde a la sed; el segundo, a la alegría; el tercero, al placer; el cuarto, a la insensatez".  (Apuleyo).

 - "Un corazón se rompe más silenciosamente que un vaso de vidrio, no causa el estruendo con que se despide de la vida un objeto precioso: se va en silencio y deja silencio al desaparecer, deja estupefacción porque no solo ya no es lo que era, sino que ya no es lo que iba a ser".  (Rosa Chacel).

 - "Reconsideras tu vida conforme la vas viviendo, de la misma forma que si estuvieras escalando una montaña y continuamente vieras los mismos paisajes desde distintos puntos de vista".  (Doris Lessing).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 13 de septiembre de 2023

Esfumado acabose matutino

¡Buenos días!

El verano, por calendario, todavía no ha terminado, no ha desaparecido de nuestras vidas, aunque está mucho más llevadero, lógicamente, pues nos acercamos al equinoccio otoñal, queriendo volver a las lluvias este próximo fin de semana, aunque de momento, hoy, por los madriles, tendremos sol y nubes sin más y una máxima prevista de 26ºC. En cuanto a estos mis matutinos, no son (fumados), pues siempre que los necesito están conmigo, sino que creo que a veces más bien están, se entiende que fumados, por eso de sus desvaríos de cuando en cuando. Sempiternos desde que tengo uso de razón matutina, habiendo convivido ya con un sinfín de ellos, tantos que seguro me he inmunizado contra sus eventuales males (que desconozco), es más, me sientan tan bien que los prescribiría por doquier.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Fumar provoca tos" ("Fumer fait tousser", 2022), de Quentin Dupieux, y con Gilles Lellouche, Vincent Lacoste, Anaïs Demoustier, Jean-Pascal Zadi, y Oulaya Amamra. De este peculiar director francés había visto dos de sus anteriores películas, las más recientes, "Increíble pero cierto" ("Incroyable mais vrai", 2022) y "Mandíbulas" ("Mandibules", 2020).

Tras masacrar a una malvada tortuga gigante, el grupo de superhéroes conocido como la Patrulla Tabaquera, donde cada uno de sus cinco miembros tiene por nombre el de la respectiva sustancia nociva del tabaco que dominan y con la que aniquilan a sus enemigos conjuntamente, recibe la orden de su jefe, una especie de repulsiva rata mutante, de retirarse por unos días a un campamento de convivencia, antes de luchar contra el siguiente malvado, para volver a fortalecer su cada vez más deteriorada cohesión, lo que les hace tener mayores problemas que antes para derrotar a sus archienemigos. Su estancia allí transcurre tranquilamente, mientras a la luz de la lumbre se cuentan historias de miedo los unos a los otros, hasta que su próxima némesis decide adelantar su aniquilación total del planeta Tierra, lo que les pilla totalmente desprevenidos y sin saber qué hacer.

Buena película (nota: 6), un muy divertido disparate con el que solté varias carcajadas en algunos momentos, casi que inclasificable, surreal y absurda, aunque en apariencia, pues deja poso reflexivo. Con hechuras retro-cutres hechas adrede y mucho humor marciano, negro, negrísimo a veces, con momentos gore de andar por casa incluso, esta sucesión de cuentos, o mejor, de cuentos dentro de un cuento, es una mirada crítica a la sociedad y a la humana estupidez que, entre otras, cosas se ríe con sorna de los catastrofismos que acabarán con el mundo y de los salvadores que tratan pretendidamente de evitar lo inevitable (o que jamás sucederá), impregnado todo de idiotez consciente. Obviamente, la sátira del cine de superhéroes solo es la cascarilla de lo anterior. Vamos, que este delirio aparentemente insustancial tiene más miga de la que parece. Aunque la primera película suya que vi no me gustó, con la anterior y esta, todas con el mismo peculiar estilo de su creador, le estoy empezando a coger el punto a, y a sintonizar con, su vitriólica forma de ver las cosas.

Ahora, antes de que se acabe o esfume este matutino, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena que espero provoquen a nuestras neuronas

 - "De los fumadores podemos aprender la tolerancia. Todavía no conozco uno solo que se haya quejado de los no fumadores".  (Alessandro Pertini).

 - "El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido".  (Arthur Miller).

 - "El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos".  (Salvador Dalí).

 - "La civilización democrática se salvará únicamente si hace del lenguaje de la imagen una provocación a la reflexión crítica, y no una invitación a la hipnosis".  (Umberto Eco).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 12 de septiembre de 2023

Matutino de estigmatizado deseo

¡Buenos días!

Deseo que llegue ya el otoño, tanto por calendario como por eso de que refresque y siga lloviendo, eso sí, con menos virulencia que la de pasadas borrascas, aunque hoy no es que haga demasiado calor, con esos 26ºC previstos de máxima por los madriles, con sol y algunas nubes que no sé si dejarán caer algunas gotas. Mientras tanto me pongo con otra de mis criaturitas matutinas, de esas que dejan huella indeleble en mi ser y con las que me congracio siempre.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Creatura" (2023), de Elena Martín, y con ella misma, Oriol Pla, Claudia Malagelada, Àlex Brendemühl, Clara Segura, Carla Linares, Marc Cartanyà, y Mila Borràs. Segundo largo como directora, tras "Júlia ist" (2017), de esta también actriz y guionista.

Una pareja de treintañeros se traslada de Barcelona a la casa de veraneo en la Costa Brava de la familia de ella, quien empieza a tomar conciencia de sus problemas sexuales cuando mantienen relaciones, pues cree que ha perdido el deseo, no disfruta, y que esto tiene que ver con ella, lo que tensa la relación con su chico. Así que rememorará diversas experiencias vividas en el pasado en sus veraneos en esa casa, retrotrayéndose a su adolescencia y luego a su infancia, lo que le ayudará a encontrar y comprender la causa, y a reencontrarse física y anímicamente para mejor relacionarse con los demás y consigo misma.

Buena película (nota: 6), que vi con interés y que con naturalidad, sin complejos, sin tapujos, se adentra en, casi que diseccionándola, la sexualidad femenina en tres momentos, infancia, adolescencia y adulta juventud, y casi que de refilón, como quien no quiere la cosa, también en la masculina, a través del padre en la infancia, del ligue de verano en la adolescencia, y de la pareja formal en la juventud adulta. Por supuesto, se centra en la relación femenina con sus cuerpos, con todos sus traumas y complejidades emocionales, con el deseo carnal, el placer sexual y el mismo acto sexual jugueteando por ahí, no siempre de modo disfrutón, sino también algo enfermizamente debido a molestos sarpullidos a modo de estigmas, tanto impuestos por la sociedad como a causa de pulsiones internas.

Ahora es mi deseo, como siempre, dejaros ahí estas citas de sabiduría ajena, pequeñas criaturitas del pensamiento de otros:

 - "Cuanta más gente encuentro, más feliz soy. Con la criatura más insignificante, uno aprende, se enriquece, saborea mejor su felicidad".  (Samuel Beckett).

 - "Las mujeres son en toda la tierra criaturas de amor. Lo que ocurre es que la mayor parte de los hombres son demasiado tontos para seguir el juego, y de aquí el involuntario monopolio de unos pocos".  (Hermann Keyserling).

 - "En materia de sexo, la mayor parte de los hombres se toman por dioses. Sin embargo, en ese tema, la mayoría de las mujeres son ateas".  (Bernard J. Lherbier).

 - "Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre dice y hace lo que debe".  (Benjamín Franklin).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 11 de septiembre de 2023

Queridos matutinos casi a diario

¡Buenos días!

Quiero que refresque más, que llegue el otoño de verdad, pero a pesar de amagos más o menos lluviosos en pasados días de borrascas que por los madriles apenas nos rozaron, hoy volvemos al solecito, con algunas nubes, y una máxima prevista de 26ºC. Esperemos, que llegará el día que se cumplan mis deseos. Por lo demás, ni caros ni baratos, que son gratis estos matutinos, para todo aquel que quiera disfrutar de ellos, que casi a diario se pasean ante nuestros ojos y nos dan una peculiar visión de lo que nos rodea, tamizado por mis desparrames que por aquí voy dejando.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Caro diario" (1993), de Nanni Moretti, y con él mismo, Renato Carpentieri, y Antonio Neiwiller. Ha sido reestrenada en su trigésimo aniversario y como anticipo de su nueva película. De este cineasta italiano tan sólo había visto otras tres de sus anteriores como director (y actor y guionista), a saber, "Tres pisos" ("Tre piani", 2021), "Mia madre" (2015) y "Habemus Papam" (2011). Además, vi otra en la que solo figuraba como actor y guionista, la espléndida "Caos calmo" (2008) de Antonio Luigi Grimaldi.

Nanni Moretti escribe algunas de sus andanzas cotidianas y particulares opiniones sobre esto y sobre aquello en su diario, del que nos muestra tres de sus capítulos: "En mi Vespa", donde montado en su moto nos enseña la Roma menos turística durante el mes de agosto; "Islas", donde viaja con un amigo de isla en isla, por algunas de las Eolias, en busca de paz y tranquilidad para escribir su próximo guion de cine; y "Médicos", donde nos muestra la curación de su cáncer con quimioterapia y su infructuoso peregrinaje de médico en médico, incapaces de dar con la causa de su insufrible y persistente prurito que no le deja ni vivir ni dormir.

Muy buena película (nota: 7), simpática y divertida, cómica por momentos, una especie de ficción documental, o documento ficcionado, una algo extravagante mirada a las cosas por parte de su autor, con desparpajo, hecha con sarcasmo e ironía, haciendo incluso parodia, de sus peculiares vivencias y opiniones sobre el mundo actual y las obsesiones del hombre moderno, con algunas situaciones delirantes. También se homenajea al cine... y de paso también se critica a sus críticos. De los tres episodios, el segundo me gustó un poquito menos.

Ahora llegamos a mi querida sección de sabiduría ajena, con estas citas que no me fueron especialmente caras de conseguir:

 - "La vida de cada hombre es un diario en el que trata de escribir una historia pero escribe otra".  (J. M. Barrie).

 - "Los únicos ideales que vale la pena tener son los que puedes aplicar a la vida diaria. Y al mundo".  (Paul David Hewson -Bono-, cantante de U2).

- "¿Morir yo, querido doctor? ¡Será la última cosa que haga!".  (Lord Palmerston).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 7 de septiembre de 2023

Lo que anima al enjambre matutino

¡Buenos días!

Las zumbonas nubes, ya sin agua que soltar, siguen enmarañando los cielos por estos lares, aunque no mucho, levemente azuzadas por la suave brisa, y antes o después volverán a dejar caer lluvia cuando menos lo esperemos, aunque las previsiones meteorológicas dicen que otra vez será en el próximo fin de semana, que también anuncian una máxima para hoy por los madriles de unos 27ºC. Por lo demás, ni un solo aguijonazo he recibido de mis matutinos en los más de veinte años que llevo con ellos, seguro que debido a la buena comunicación no verbal que mantenemos para compenetrarnos sin estorbarnos, y aceptándonos tal cual somos cada uno.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El espíritu de la colmena" (1973), de Víctor Erice, su primera película en solitario, y con Ana Torrent, Isabel Tellería, Fernando Fernán Gómez, y Teresa Gimpera. Recuerdo haberla visto en la tele cuando era adolescente o poco más, y que me gustó mucho y alguna escena suelta que otra, pero no de qué iba. Por tanto, decidí revisitarla para que se asentara mejor en mi memoria, ahora que la han reestrenado en su quincuagésimo aniversario, y aprovechando que en unas pocas semanas se estrenará la cuarta, que será pertinentemente glosada en estos matutinos, de su octogenario y excelentísimo director, de quien había visto también sus otros dos largos, "El sol del membrillo" (1992) y "El sur" (1983), este último también reestrenado y que os recomiendo encarecidamente, pues está entre lo más selecto de mis más altos altares cinéfilos, aunque no volveré a verla al tenerla todavía en mi memoria pues la habré visto al menos cuatro veces a lo largo de mi vida.

Año 1940, hace un año que terminó la Guerra Civil. A un pequeño pueblo de Castilla llega un cine ambulante y proyectan "El doctor Frankenstein" ("Frankenstein", 1931) de James Whale. A la sesión asiste gran parte de sus habitantes, entre ellos dos niñas, de seis y ocho años, que viven con sus taciturnos padres en una gran casa señorial. A la pequeña le causa una gran impresión la película y no para de hacer preguntas a su hermana mayor, quien le asegura que el monstruo está vivo y se oculta cerca del pueblo.

Sobresaliente película (nota: 9), espléndida, que me gustó algo menos que "El sur". Sin embargo, me maravilló, más conforme iba avanzando pausadamente su muy ajustado metraje. Es parquísima en palabras, con escasísimos diálogos casi que triviales, de la intranscendente cotidianidad familiar y poco más, pero donde las sublimes imágenes, subyugantes, fascinantes, de una belleza arrobadora, te lo cuentan todo... porque este cuento (de miedo, más o menos) tiene obvios subtextos sobre la realidad de esa época en España, sutilísimamente narrada de soslayo, por supuesto en imágenes, que todo lo expresan. Un imprescindible clásico de nuestro cine.

Ahora, unas citas de sabiduría ajena, una de las esencias del alma de estos matutinos, que espero enaltezcan nuestras entendederas:

 - "Más interesante que lo que la gente dice es su pensamiento secreto, y esto es lo que nos importa conocer".  (Maurice Maeterlinck).

 - "No hay vidas pequeñas; cuando la miramos de cerca, toda vida es grande".  (Maurice Maeterlinck).

 - "Tan pronto como los labios se duermen, las almas se despiertan y comienzan a actuar; porque el silencio es el elemento henchido de sorpresas, de peligros y también de felicidad, en el cual las almas se poseen libremente".  (Maurice Maeterlinck).

Besos y abrazos,

Don.

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