¡Buenos días!
Resurge ahora mismo el sol por levante, como en cada amanecer, y con delirio me entrego, todavía algo adormilado bajo los éteres de Morfeo, a disfrutar del momento y lo que me evoca, a ensoñarme con mundos sutiles, ingrávidos y gentiles como pompas de jabón, que declamaría Antonio Machado. Sol y nubes en este delicioso día primaveral en el que se espera una máxima de unos 23ºC por los madriles. Así que me pongo a imaginar, con renovadas ilusiones, lo que este matutino quiere que le vaya plasmando por estos lares, de lo que destilan mis desparrames neuronales.
Este fin de semana estuve en el cine viendo "Resurrection" ("Kuang ye shi dai", 2025), de Bi Gan, y con Jackson Yee, Shu Qi, Mark Chao, y Gengxi Li, entre muchos otros más, que es muy coral. Tercera película de largometraje de su director, de quien había visto su anterior, "Largo viaje hacia la noche" ("Di qiu zui hou de ye wan", 2018).
En un mundo distópico donde los humanos han olvidado cómo soñar, lo que les permite una vida eterna, un "Delirante", una criatura extraordinaria, sumida en una perpetua ensoñación, sin contacto con la realidad, que se esconde de los demás, es descubierta por una mujer capaz de percibir en él esas ilusiones que nadie más puede sentir, así que decide adentrarse en ellas y extraerlas para descubrir la vedad que ocultan y plasmarlas en celuloide.
Una película artificiosa (nota: 3), manierista, de sensaciones... que no me llegaron y a la que salvó en algo su poderío visual, sus maneras formales, sus imágenes de vez en cuando subyugantes para mí, pero sin relato, con cinco historias de estilos cinematográficos diversos y que hacen referencia a cada uno de los cinco sentidos y a diversas épocas del siglo XX retratado (de aquella manera). Vamos, lo que pasa con los pretenciosos, mucha forma y poco fondo. Este pastiche multirreferencial que homenajea al cine y a los que disfrutan de él evadiéndose de la realidad a la par que aprenden de ella, me interesó al principio con su homenaje al cine mudo durante sus primeros 15 minutos, aproximadamente, de su desmedido metraje de más de dos horas y media que invitaban a la ensoñación, a otra, no a la que nos proponía esta amalgama visual de la que no saqué nada, o casi nada, en claro de qué podía ir.
Pues llegó el momento de que renazcan en mí las ganas por la sabiduría ajena, con unas citas que tal vez nos ayuden a no delirar en demasía:
- "La vida es un constante proceso, una continua transformación en el tiempo, un nacer, morir y renacer". (Hermann Keyserling).
- "Despertar es renacer cada día, despertar es entrar en un sueño ya en marcha, venir desde el desierto puro del olvido y entrar, lo primero, en nuestro propio cuerpo, recordarlo sin temor, entrar a habitarlo y recuperar nuestra alma, con su memoria, y nuestra vida con su quehacer". (María Zambrano).
- "Dormía y soñé que la vida era bella; desperté y advertí entonces que la vida es deber". (Immanuel Kant).
- "Una ilusión eterna o que por lo menos renace a menudo en el alma humana, está muy cerca de la realidad". (André Maurois).
- "En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz". (Immanuel Kant).
Besos y abrazos,
Don.
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