¡Buenos días!
Parece que quieren volver a pasar, tras recientes y tímidos intentos pasados, trenes de lluviosas borrascas, a tenor de las previsiones, pero de momento no parece que vaya a suceder, que también nos anuncian una máxima de unos 28ºC por los madriles, como queriendo volver el verano a todo tren, que espero descarrile con las pronosticadas lluvias. Así que, espero conducir este matutino sin mucho traqueteo, sin que se me salga de los rieles que le tengo pensados y que por lo general (sin hacer valer sus galones, ni yo los míos), como sus predecesores, me llevará de aquí para allá con eficiencia y sumo placer.
Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo una absoluta obra maestra y todo un clásico de la historia del séptimo arte, de cine mudo, aprovechando que se celebra el centenario de su estreno. Se trató de "El maquinista de La General" ("The General", 1926), dirigida por Clyde Bruckman y Buster Keaton, e interpretada por Buster Keaton, Marion Mack, Glen Cavender, Jim Farley, Frederick Vroom, Charles Smith, Frank Barnes, y Joe Keaton.
Año 1861 en el estado de Georgia de los Estados Unidos. Un maquinista de tren tiene dos grandes amores, su locomotora, "La General", y su novia. Estalla la Guerra de Secesión y, a instancias de ella, él trata de alistarse, pero es rechazado porque le consideran más útil para la causa confederada como maquinista que como soldado, pero eso él no lo sabe, ni tampoco ella, que lo cree un cobarde, así que lo rechaza, quedando totalmente desolado. Un comando de espías unionistas roba el tren con su preciada locomotora para llevarla al norte y de paso ir destruyendo todos los puentes que van encontrando para dificultar e impedir el avance de los sureños, en uno de cuyos vagones se encontraba por casualidad su novia, así que corre desesperado tras el convoy para tratar de rescatarla... rescatarlas... a su novia y a su locomotora.
Magistral y genial película (nota: 10), que recuerdo vagamente, aunque no estoy seguro, haber visto en televisión en mi infancia o adolescencia. Está basada en un hecho real, y es tanto cómica (a raudales), como de acción y bélica, amén de chotearse un poco de las guerras, entretenidísima y divertidísima, más conforme iba avanzando, y mucho más que el 99% de las películas posteriores a ella, incluidas las de estos tiempos modernos, hiperhormonadas de efectos especiales (y furia que nada significa, parafraseando a William Shakespeare)... y el caso es que tras su estreno fue un fracaso de crítica y público, y hundió la carrera de Buster Keaton. Además, casi que ni ha envejecido y ha sido pionera en diversos aspectos y muy influyente en el posterior devenir del cine... a modo de ejemplo, se ven claras reminiscencias de algunas escenas de ella en esa mítica escena, y frase, en la que Groucho grita desaforado varias veces «¡Traed madera! ¡Es la guerra!» (en el doblaje al español, que no en la versión original) que quedó en el imaginario popular como «¡Más madera, que es la guerra!» o similar, de la película "Los hermanos Marx en el oeste" ("Go west", 1940) de Edward Buzzell.
Pues llegamos a la estación de la sabiduría ajena, para recoger de su anden estas citas que espero viajen con nosotros el mayor tiempo posible:
- "El único modo de estar seguro de coger un tren es perder el anterior". (Gilbert Keith Chesterton).
- "A veces sucede que el tren equivocado nos lleva a la estación correcta". (Ritesh Batra).
Besos y abrazos,
Don.
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