¡Buenos días!
No nos queda otra que dejarnos llevar por, ir de paquete con, las veleidades primaverales de estos días, de los que también pienso si tal vez son de invierno desvaído o qué. Vuelve a amanecer el cielo de lo más gris, con lluvias y chaparrones previstos, y una máxima de unos 12ºC por los madriles. Así que, sumiso, me encadeno a este matutino para que conduzca mi ser allá donde quiera llevar mis pensamientos durante este rato que paso con él, que voy donde me diga, bien agarrado a su talle, sin pensarlo y a sabiendas. Estoy tan seducido por él que ya no sé ni lo que digo, no me entiendo a mí mismo.
Este fin de semana estuve en el cine viendo "Pillion" (2025), de Harry Lighton, basada en la novela "Box hill" (2020) de Adam Mars-Jones, y con Harry Melling, Alexander Skarsgård, Douglas Hodge y Lesley Sharp. Es la primera película de largometraje de su director y guionista.
Un joven poco agraciado, tímido, introvertido y acomplejado, tiene una cita con otro hombre gay, organizada por sus concienciados y sobreprotectores padres, con quienes vive, preocupados por su baja autoestima. La cosa no cuaja, pero en el bar de la cita fallida conoce a otro hombre, todo un apolo de divina belleza, y con un buen paquete, ¡cómo para no prendarse de él!, que le deja una nota con su teléfono para citarse ambos en otro momento y lugar. Es un hombre misterioso, impasible, líder de un grupo de moteros gais, quien tras su primer encuentro sexual parece no querer seguir teniendo relación con el joven, pero tras días de ignorarlo acaba por tomarlo como sumiso amante, un novato esclavo a su servicio (cotidiana y sexualmente hablando), y el otro que se deja y se va a vivir a su apartamento.
Muy buena película (nota: 7), que descoloca e incomoda por momentos, muy original en su modo de abordar el asunto, con dejes de humor y poética dulzura, con escenas de sexo más o menos explícito (suavizado con respecto a la versión exhibida en Cannes, según he leído). Podría decirse que es una comedia antirromántica de amor y sexo llevados al extremo (relaciones de insensible dominación versus sumisa y devota entrega), una peculiar relación de lo más desigual, casi, casi que tóxica a pesar del consentimiento (obnubilado por la fascinación) por parte del "inferior", o precisamente por eso mismo. Nos habla de la complejidad de las relaciones amorosas, con independencia de las preferencias sexuales de cada cual, del proceso de maduración del primerizo, que acaba por aprender que es lo que realmente quiere de una relación amorosa, y a pedirlo... todo un viaje de autodescubrimiento por su parte.
Pues casi sin nosotros quererlo (o sí), este matutino nos ha conducido hasta estas citas de sabiduría ajena:
- "Casi todos los hombres son esclavos, por la razón que los espartanos daban de la servidumbre de los persas, por no saber pronunciar la sílaba «no»". (Nicolas Chamfort).
- "No consiste la felicidad en que nos amen, sino en saber que se nos ama". (Antonio Gala).
- "Concibo las desigualdades sociales como los accidentes del terreno; bueno y necesario es que haya montes, colinas y valles, pero no quisiera abismos de los que no pueda salirse, ni montañas donde el aire no es respirable". (Concepción Arenal).
Besos y abrazos,
Don.
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