¡Buenos días!
Altas presiones meteorológicas tenemos estos días, no solo por los muchos milibares sobre nuestras cabezas, sino por el excesivo calor para esta época del año que nos pone, al menos a mí, al borde de un colapso térmico, con mi válvula de escape a mil por hora echando humo (vapor de agua) a presión, por los 34ºC de máxima prevista para hoy por los madriles con alta probabilidad. Así que cual ciclón corro raudo a refugiarme en el remanso de calma chicha, seguridad y bastantes certezas, no todas, sin embargo, que son estos matutinos para mí, donde me encuentro realmente lejos de cualquier presión, sea por compresión, opresión, depresión, o lo que queráis que pueda presionarnos en uno u otro sentido.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Tiempo de victoria" ("Pressure", 2026), de Anthony Maras, basada en la obra teatral homónima (2014) de David Haig, y con Andrew Scott, Brendan Fraser, Kerry Condon, Chris Messina, Tamsin Topolski, y Damian Lewis. Es la primera película de largometraje que veo de su director.
En 1944 los aliados están ultimando los detalles del conocido como día D. Quedan tres días para la fecha escogida, pero les falta conocer un elemento clave, el tiempo que hará, así que el jefe del servicio meteorológico británico recibe el encargo de elaborar el pronóstico para ese momento, ya que un clima muy adverso podría hacer fracasar estrepitosamente la operación bélica y tendrían que posponerla, pero esto haría que los alemanes acabaran por descubrir sus intenciones. Así que, bajo suma presión, a la luz de los datos meteorológicos recopilados y la previsión obtenida a partir de ellos por los meteorólogos, el general Eisenhower deberá decidir qué hacer.
Muy buena película (nota: 7), más un thriller que una bélica pues apenas hay escenas de la guerra y se centra en discusiones entre los protagonistas, muy bien hecha, con solvencia, que me tuvo la mar (nada borrascosa) de entretenido, con tensión creciente por la llegada o no de las muy bajas presiones en un ambiente de alta presión sobre la mejor decisión a tomar (de modo casi que heurístico) a tenor de los datos, insuficientes para la certeza absoluta, cosa esta siempre imposible en este tipo de pronósticos, y en tantos otros de otras materias. También, de refilón, se habla de imprevisibilidad, de la variabilidad más o menos acusada en torno a un patrón que tampoco es muy estable en cualquier sistema de fenómenos, y de saber navegar con ello o a pesar de ello... creo que una borrasca de muy definido vórtice se instaló en mis entendederas, me voy mareando cada vez más y ya casi que dudo sobre lo que estaba divagando hasta hace un ratito... trato de volver a centrarme... así como esta cinta hoy glosada se centra en meteorólogos, creo recordar que hace unos años vi otra película, "The imitation game (Descifrando Enigma)" ("The imitation game", 2014) de Morten Tyldum, que también desembocó en el día D contándonos la historia de unos matemáticos/informáticos, con Alan Turing a la cabeza, que descifraron el código que usaban los nazis en sus comunicaciones, lo que permitió también llegar con éxito a ese día... ¡científicos al poder!... o al menos a un mayor reconocimiento público.
Os vaticino, esta vez con certeza más que absoluta, que la sabiduría ajena va a venir enseguida, con estas citas que ayuden a airear, sin ventoleras, nuestras entendederas:
- "Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro". (Confucio).
- "Duda siempre de ti mismo, hasta que los datos no dejen lugar a dudas". (Louis Pasteur).
- "La vida es el arte de sacar conclusiones suficientes a partir de datos insuficientes". (Samuel Butler).
- "No veo lógico rechazar datos porque parezcan increíbles". (Fred Hoyle).
- "No dispongo de datos. Es un error capital teorizar antes de tener datos. Sin darse cuenta, uno empieza a deformar los hechos para que se ajusten a las teorías, en lugar de las teorías a los hechos". (Arthur Conan Doyle).
Besos y abrazos,
Don.
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