¡Buenos días!
No puedo evadirme del cada vez mayor calor que está volviendo a hacer por los madriles que, si bien no es tan arrollador como en anteriores oleadas caniculares, me hace sufrir lo suficiente como para necesitar de algo de consolador frescor, sea natural o sobrenatural (artificial). Pues eso, la máxima prevista para hoy será de unos 32ºC, y subiendo en próximos días, no mucho más, espero, que vamos embalados hacia el bastante inminente equinoccio otoñal. Así que me refugio en otro de mis inmateriales matutinos, fuente de muchas de mis alegrías, para consolarme de lo que sea menester gracias a ellos.
Este fin de semana estuve en el cine viendo "Forastera" (2025), de Lucía Aleñar Iglesias, y con Zoe Stein, Lluís Homar, Núria Prims, Martina García, Nonni Ardal, y Marta Angelat. Es la primera película de largometraje de su directora, basado en su corto homónimo suyo de cinco años antes.
Una adolescente disfruta sus vacaciones de verano, junto a su hermana algo menor y sus queridos abuelos maternos, en la casa en la que estos viven en Mallorca, pues su madre sigue en Madrid trabajando. Todo el mundo le dice lo mucho que se parece a su abuela cuando era joven, ambas además se llaman igual, y a la chica le gusta hacerse pasar por ella cuando llaman al teléfono pues tienen el mismo tono de voz. Una noche, cuando la muchacha regresa de estar de fiesta con sus amigos, se encuentra a su abuela muerta en el patio. Su abuelo queda sumido en una honda tristeza, y ella, para ayudarle en el trance, se disfraza con antiguos vestidos de su abuela, de cuando era joven. Ambos, además, sienten la presencia fantasmagórica de la difunta por los rincones de la casa.
Buena película (nota: 6) no tanto por la historia que me cuenta como por el modo de narrarla, con una atmósfera un tanto particular, bastante parsimoniosa, lo que a muchos podría tirar para atrás. Con sugerentes imágenes es más de sensaciones percibidas por sus protagonistas que de decir algo o ver nada, donde los límites entre lo real y lo sentido son difusos. Nos habla del duelo por la pérdida de un ser querido de un modo bastante particular, donde el fantasma, que no se ve, tan solo es percibidos por los más afectados dolientes (la chica y su abuelo), es más bien una sensación interior, a modo de catarsis emocional, como medio de catalizar su indefinido dolor, mitigando este, recibiendo extraño consuelo por ello, cada uno a su manera, conectando ambos.
Hoy, en la sección de sabiduría forastera (ajena), se me han aparecido estas citas, que considero muy reveladoras:
- "En ocasiones, cuando más ajeno estás a todo, cuando menos esperas que ocurra algo que altere tu vida, el destino decide jugarte una mala pasada y te golpea en la cara con guante de hierro". (Matilde Asensi).
- "La costumbre te vuelve el mundo opaco; los sitios en los que vives habitualmente no los ves. La mirada del forastero es muy beneficiosa". (Antonio Muñoz Molina).
- "El hombre desdichado busca consuelo en la amalgama de su pena con la pena de otro". (Milan Kundera).
- "Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias". (Abraham Lincoln).
Besos y abrazos,
Don.
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