¡Buenos días!
El calor de estos últimos días de verano terminal sigue siendo bastante llevadero, tras pasadas calorinas y sofocones, tranquilo y sin sobresaltos, lo que ya no llega a enervarme, ni por debilidad ni por nerviosismo, gracias a los 28ºC de máxima prevista para hoy por los madriles. Bueno, dejo de liarme con la meteorología y paso ya con este matutino, tratando de que no me enrede más de la cuenta, que hoy no estoy para monsergas.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Lionel" (2025), de Carlos Saiz, y con Lionel Corral Bernal, Lionel Corral, y Alicia Corral Bernal. Es la primera película de largometraje de su director.
Lionel es un joven de 26 años que vive en un pueblo de Murcia y que trabaja de estraperlo reformando casas. Acaba de recibir la noticia de que va a perder la pensión de orfandad que recibía por el fallecimiento de su madre años atrás. El verano y las vacaciones escolares han comenzado y un día recibe la visita de su padre, que vive en un pueblo cercano, un vivalavirgen, un broncas de agrio carácter un tanto impresentable e inaguantable con el que no mantiene una buena relación y al que casi no ha visto desde que su madre se divorció de él cuando era un niño. El padre (que también se llama Lionel) le dice que va a ir a Francia a visitar a su hija (y hermana del joven), donde esta trabaja como profesora en un instituto, y le ofrece que vaya con él, a lo que el hijo en principio se niega pues nada le apetece estar tanto tiempo a solas con su padre, con el que siempre discute y que no le trata especialmente bien, pero al final accede. Una vez allí, deciden seguir viaje los tres hasta Marsella (donde trabajó el padre y nacieron los dos hijos) y Toulon, en la Costa Azul, para asistir al homenaje que los compañeros de trabajo harán al hermano del padre, hace poco fallecido.
Buena película (nota: 6), muy natural y auténtica, este docudrama familiar, de realidad ficcionada, también de carretera, viaje durante el cual sus personajes se van transformando, con actores no profesionales que se interpretan a sí mismos, sobre los problemas entre un trapisondista padre bastante ausente (y muy peculiar) y su hijo, y sus continuos desencuentros, con mutuos reproches que reabren heridas, situaciones que a veces casi que incomodan, pero también recorrida por cierto humor, y hasta ternura en sus momentos finales, con una reconciliación de aquella manera, a pesar de anteriores situaciones bastante desabridas. Por cierto, me encantó la banda sonora, con temas originales que dicen mucho de lo que está pasando en ese momento en que suenan las respectivas canciones.
Bueno, ahora toca la sabiduría ajena, con estas citas que ahí os dejo con cierto orden (tanto alfabético de nombre de autor como de cita), sin que embarullen más de la cuenta nuestras entendederas:
- "Cuídate de los que sólo ven desorden en el ruido y paz en el silencio". (Otto von Bismark).
- "Necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas". (Paul Auster).
Besos y abrazos,
Don.
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