jueves, 5 de marzo de 2026

Matutino en concierto

¡Buenos días!

Nada desconcertante el tiempo que estamos teniendo, que desde primeros de mes ya estamos de primavera meteorológica, y también de hecho desde hace varios días, aunque todavía estemos de invierno astronómico (hasta el próximo equinoccio, ya cercano), y ya sabemos de la volubilidad primaveral, siempre dando espectáculo por donde pasa, hoy a base de nubes y chaparrones, y esquivos momentos de soleada pausa. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 17ºC. Pues ya sin falta me dispongo a ponerme con este matutino, de común acuerdo con él, en buen concierto, no sin antes tratar de poner algo de orden en mi alborotada sesera, cosas de la primavera, que también me tiene al borde del estornudo alérgico y amagando con hacer brotar de mi cutis juveniles gránulos un tanto molestos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película documental. Se trató de "EPiC: Elvis Presley in Concert" (2025), dirigida por Baz Luhrmann. Es la séptima, y quinta que veo, de su director, tras "Elvis" (2022), "El gran Gatsby" ("The great Gatsby", 2013), "Australia" (2008), y la deslumbrante y portentosa, que os recomiendo encarecidamente, "Moulin Rouge" (2001), de ficción estas cuatro últimas.

Documental hecho con películas y grabaciones inéditas hasta el momento, de diversos ensayos y conciertos de Elvis Presley, y algunas otras imágenes más, intercalados con entrevistas periodísticas, comentarios y reflexiones a cámara del protagonista.

Muy buena película (nota: 7), que vi con sumo agrado, básicamente por el poderío desplegado sobre el escenario por parte de Elvis, todo un animal escénico con poderosa voz e impresionantes temas musicales. La mayoría de los presentados eran poco conocidos por mí, que no llegaba hasta ahora más allá de sus grandes éxitos, algunos pocos de los cuales también sonaron, y que cuando menos me parecieron muy buenos, y excelentes otros, e incluso uno, una canción titulada "Polk Salad Annie", que desconocía totalmente, en cuya interpretación, como en otras canciones mostradas, se intercalaban imágenes de los ensayos y de los varios conciertos en los que la cantó, todo muy bien engarzado, me pareció lo más de lo más, me dejó epatado. Tras su anterior película de ficción sobre Elvis, con esta documental podría decirse que ha completado un díptico sobre él... que siempre puede ampliarlo a tríptico con una de animación, por ejemplo.

Pues ahora toca salir a escena a estas citas de sabiduría ajena, que espero representen lo mejor posible lo que quería de ellas en este matutino:

 - "Un concierto en vivo es tan emocionante para mí debido a la corriente eléctrica que se genera entre el público y el escenario".  (Elvis Presley).

 - "Ningún grupo puede actuar con eficacia si falta el concierto; ningún grupo puede actuar en concierto si falta la confianza; ningún grupo puede actuar con confianza si no se halla ligado por opiniones comunes, afectos comunes, intereses comunes".  (Edmund Burke).

 - "Hemos sido llamados al concierto de este mundo para tocar de la mejor manera posible nuestro instrumento".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 4 de marzo de 2026

Matutino, no lo lamentes, cuéntamelo

¡Buenos días!

Pues eso, os digo que hoy sigue estando muy nublado y que seguirá lloviendo de cuando en cuando, especialmente esta tarde por los madriles, en los que según los pronósticos habrá una máxima de unos 18ºC. Así que me alegro por ello. Y no me arrepiento de volver con otro de mis muy bien amados matutinos, para darnos mutuo apoyo en esta agradable tarea de construirnos y reconstruirnos el uno al otro y viceversa.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Sorry, baby" (2025), de Eva Victor, y con ella misma, Naomi Ackie, Louis Cancelmi, Kelly McCormack, Lucas Hedges y John Carroll Lynch. Es la primera película como directora de esta también actriz y guionista.

A una joven algo malo le ocurrió en el reciente pasado, cuando estaba preparando la tesis doctoral de sus estudios de literatura, y que la mantiene en cierto bloqueo vital, encerrada en sí misma, aunque la vida siga a su alrededor. Pocos años después de aquello, recibe la visita en su casa de campo de su mejor amiga de entonces, que viene desde Nueva York y le anuncia que se ha casado y ya está embarazada, para acudir ambas a una reunión de antiguos compañeros de doctorado, que tendrá lugar ese fin de semana. A partir de ese momento tomará conciencia de su no muy alentador estado emocional y se planteará como seguir adelante con su vida, a pesar de los pesares.

Estupenda película (nota: 8), que me gustó, y mucho, especialmente por el tono de la narración, fragmentada en el tiempo, por la muy diferente mirada al asunto que nos propone, desde ángulos poco o nunca vistos, de un modo contundentemente honesto, con humor frío y seco, acidez y divertida mordacidad, irónica, muy perspicaz, que te conmueve (y descoloca) con mucha inteligencia. Lo hace a través de momentos más o menos largos (unas horas, un día, un fin de semana) de cada uno de los años que nos presenta, denominados no con números sino con expresiones significativas de lo que trata cada episodio, a modo de capítulos, permutando los años sin orden cronológico. Y el asunto en cuestión es una agresión sexual, aunque no se muestre en esta película, queda fuera de campo, muy lejos de cualquier mirada, de puertas para adentro, pues se centra en el proceso de trauma, en el peculiar modo de procesarlo la protagonista para tratar de sanarse, en lo que siente, encontrados sentimientos, con la inestimable ayuda (poco más que por su mera presencia y apoyo) de su mejor amiga, de desconocidos con los que se encuentra (que la ven mejor que ella misma), y de un gato (animal cuyo contacto es de lo más curativo, doy fe). Un canto a la amistad, a la buena amistad, de propios y extraños, animales incluidos, que tanto ayudan a encontrarse bien con uno mismo.

Bueno, sin sentir vergüenza ni tener que pedir perdón por ello, pasemos sin más a la sección de sabiduría ajena, que hoy termina con unos versos de una famosa canción, "Non, je ne regrette rien" (1956), que cantaba Édith Piaf:

 - "El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho".  (William Shakespeare).

 - "Olvidemos lo que ya sucedió, pues puede lamentarse, pero no rehacerse".  (Tito Livio).

 - "Resistir supone negarse a dejarse llevar a una situación que cabría aceptar como lamentablemente definitiva".  (Stéphane Hessel).

 - "¡No! Nada de nada
¡No! No lamento nada
Ni el bien que me han hecho
Ni el mal, ¡todo eso me da igual!".  (Charles Dumont & Michel Vaucaire).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 3 de marzo de 2026

El matutino es noche

¡Buenos días!

Estamos de pleno verano canicular... ¿qué?... ¿vais a creer lo que sentís en vuestra piel y no lo que yo os digo?... lo vuelvo a repetir para que os quede bien clarito, y de tanto hacerlo, por mera reiteración, lleguéis a comulgar con ruedas de molino por puro agotamiento mental... ¡estamos de pleno verano canicular!... ahora que os tengo convencidos de lo que a mí me plazca convenceros, os diré, da igual que sea verdad o mentira, porque lo aceptaréis por verdad absoluta que emana de mi ser supremo, el de estos matutinos, que 2+2=5, que este matutino surge de la noche, como esta mañana el sol por el horizonte, aunque no lo veáis por la espesa nubosidad, que dejará lluvia por la tarde, según las previsiones, que también apuntan, muy atinadamente, cosa de los modelos matemáticos que usan los expertos meteorólogos, que la máxima prevista por los madriles será hoy de unos 17ºC, que no son de verano, pero tampoco del invierno (el astronómico) en el que se supone que todavía deberíamos estar por estas latitudes boreales, que por las australes sí que es de verdad que todavía están en pleno verano astronómico.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película documental. Se trató de "Orwell: 2+2=5" (2025) dirigida por Raoul Peck. Es la primera película que veo de este director haitiano, que vive a caballo entre Estados Unidos y Francia.

En 1948 George Orwell (Eric Arthur Blair) ingresa en una clínica para tratar su grave enfermedad pulmonar y, con las dificultades que le acarrea esto, comienza a escribir la que será su última novela, "1984" ("Nineteen eighty-four", 1949) que, junto con "Rebelión en la granja" ("Animal Farm", 1945), principalmente, predijeron un distópico futuro sociopolítico totalmente autoritario de lo más desasosegante, cuyas visionarias consideraciones son hoy (y siempre) de lo más pertinentes, a tenor de lo que nos rodea por doquier y nos va cercando cada vez más. Además de dejarnos un concepto ya de lo más universal, el de Gran Hermano, con todas sus inquietantes implicaciones.

Estupendo documental (nota: 8) en el que se combina una voz en off (actor de doblaje) de Orwell leyendo extractos de su diario, momentos de películas basadas su obra, especialmente de "1984", y de otras suyas y ajenas relacionadas con el asunto, imágenes de archivo, sean de fotos o de noticiarios, tanto del mundo en el que vivió Orwell como de nuestro reciente pasado y actualidad, incrustando incluso imágenes generadas por inteligencia artificial para recalcar todavía más el mundo al que nos dirigimos si no se le pone remedio. Toda una visión profética la de Orwell sobre regímenes cada vez más totalitarios, y omnipresentes, a diestra y a siniestra, incluso en presuntas democracias. Tal y como se cuenta en el documental, uno de los detonantes de su desalentadora visión del futuro cercano, ya casi que presente en muchos sitios, fue su participación en la Guerra Civil española. Una película indispensable para hacernos preguntas, muchas y de gran hondura, que invita a leer (o revisitar) la obra de Orwell.

Y como aperitivo para ello, en la sección de sabiduría ajena, os dejo una extensa selección de citas suyas, tanto de sus dos últimas novelas (a las que me refería antes) como de otras obras suyas, comenzando por una, de "1984", que incluye los tres lemas de su tiránico Partido Único, que se reitera en el documental varias veces, y que cuadra como un guante de seda con la fórmula matemática de su título:

 - "La libertad es esclavitud. La guerra es paz. La ignorancia es fuerza".  (George Orwell).

 - "La guerra de España y otros acontecimientos ocurridos en 1936-1937 cambiaron las cosas, y desde entonces supe dónde me encontraba. Cada línea en serio que he escrito desde 1936 ha sido escrita, directa o indirectamente, contra el totalitarismo y a favor del socialismo democrático como yo lo entiendo".  (George Orwell).

 - "Fue en España donde vi por primera vez noticias de prensa que no tenían ninguna relación con los hechos, ni siquiera la relación que se presupone en una mentira corriente. Vi informar sobre grandiosas batallas cuando apenas se había producido una refriega y silencio absoluto donde habían caído cientos de hombres. Vi que se calificaba de cobardes y traidores a soldados que habían combatido con valentía, mientras que a otros que no habían visto disparar un fusil en su vida se los tenía por héroes de victorias inexistentes; y en Londres vi periódicos que repetían estas mentiras e intelectuales entusiastas que articulaban superestructuras sentimentales alrededor de acontecimientos que jamás habían tenido lugar".  (George Orwell).

 - "La corrupción de la política empieza por la corrupción del lenguaje".  (George Orwell).

 - "El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al viento apariencia de solidez".  (George Orwell).

 - "El nuevo y único mandamiento decía: Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros".  (George Orwell).

 - "E incluso cuando cundía entre ellos [los prole] el descontento, como ocurría a veces, era un descontento que no servía para nada porque, por carecer de ideas generales, concentraban su instinto de rebeldía en quejas sobre minucias de la vida corriente".  (George Orwell).

 - "Pero también, resultó claro que un aumento del bienestar tan extraordinario amenazaba con la destrucción -era ya, en sí mismo, la destrucción- de una sociedad jerárquica".  (George Orwell).

 - "El poder no es un medio, sino un fin en sí mismo. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace una revolución para establecer una dictadura".  (George Orwell).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 2 de marzo de 2026

Matutino, perdona, ¿me perdonas?

¡Buenos días!

Cuando ya nos habíamos reconciliado con la meteorología gracias a estos últimos días tibiamente primaverales tras tantas semanas de pasadas borrascas, ventosas y muy lluviosas, parece, a tenor de las previsiones, que volverá a caer agua, comenzando por esta misma tarde, y continuando en días sucesivos. De momento, amanecemos con algunas nubes, sol, y una máxima prevista por los madriles para hoy de unos 16ºC. Y como no perdono un solo matutino cuando la ocasión lo precisa, pues ya me estoy poniendo a ello, tratando de poner orden, de darle un sentido a lo que bulle por mis entendederas. Perdonadme si fuera menester.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una de anime japonés. Se trató de "Scarlet" ("Hateshinaki Scarlet", 2025), de Mamoru Hosoda. De este director japonés había visto cuatro de sus anteriores, "Belle" ("Ryu to sobakasu no hime", 2021), "Mirai, mi hermana pequeña" ("Mirai no mirai", 2018), "El niño y la bestia" ("Bakemono no ko", 2015), y "La chica que saltaba a través del tiempo" ("Toki o kakeru shôjo", 2006).

A finales del siglo XVI, en la corte de Dinamarca, la princesa Scarlet ve como su padre, el rey, es asesinado por orden del hermano de este, para usurparle el trono y casarse con la reina. Enardecida por la ira y jurando vengarse a toda costa, se entrena duramente y se convierte en una guerrera despiadada, pero cuando va a matar a su tío es envenenada por él. Estando en el purgatorio, donde pasado, presente y futuro son la misma cosa y los muertos todavía no están muertos, un desolado páramo de gran extensión que debe recorrer y que da acceso al paraíso o al infierno, se entera de que su odiado tío también está por allí tratando de conquistar las puertas del cielo para sí mismo, así que se pone a buscarle para cumplir con su venganza. Por el camino se encuentra con un idealista joven, un enfermero del siglo XXI que la curará de sus heridas (las físicas), tratando también de que sane de las del alma y pueda liberarse del odio que la oprime.

Buena película (nota: 6), aunque la que menos me ha gustado de su director, básicamente porque a pesar de que muchas de sus imágenes eran impresionantes, su mezcla de espectaculares fondos digitales en 3D y una artesanal animación en 2D muy al estilo japonés y no siempre bien lograda, estilos que no siempre empastaban bien, no me convenció a veces. En cuanto a la historia, es una muy particular adaptación del mito literario de Hamlet, trufado de elementos sobrenaturales, metafísicos y filosóficos, cambiado para adaptarlo a la mentalidad biempensante de hoy en día, permutando la incitación al odio por la exhortación al perdón para tratar de romper el círculo vicioso de la venganza, con trasfondo antibélico... también de encontrarle un sentido a la vida a través del amor, de perdonarse a uno mismo para encontrar la paz interior, acabando con un esperanzador mensaje.

Me vais a perdonar, pero llegó el momento de la sabiduría ajena, con estas citas que espero nos ayuden a reconciliarnos:

 - "A perdonar solamente se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho".  (Jacinto Benavente).

 - "Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón".  (Jorge Luis Borges).

 - "Perdonando una ofensa se puede convertir en amigo a un enemigo, y a un perverso en hombre de nobles sentimientos. Qué consolador y hermoso es este triunfo que vence en grandeza a todas las horribles victorias de la venganza".  (Silvio Pellico).

 - "Si inspirásemos odio y exhaláramos perdón. Si inspirásemos celos y exhaláramos compasión. Si inspirásemos esperanza y exhaláramos entrega. Si respirásemos así, incluso el agua y el aceite se mezclarían".  (Kim Ki Duk).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 26 de febrero de 2026

¡Matutino, a funcionar, micro abierto!

¡Buenos días!

Amanece ahora mismo, se enciende el sol por levante, sale a representar la comedia de su vida, su aparente gira que te gira para llegar al mismo punto día tras día. No hay nubes que le aplaudan sus gracias, pero seguro que más o menos pronto aparecerán y lo harán. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 20ºC, que nos tiene ya enchufados a la primavera por venir (la de calendario, que la de hecho ya está aquí actuando). Bueno, pues ya toca salir a la palestra, a escena, con este matutino, para desbarrar, con más o menos gracia y a micro abierto, sobre esto y aquello. Espero que hoy también me funcione la broma, no sé si infinita.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Sin conexión" ("Is this thing on?", 2025), de Bradley Cooper, y con Will Arnett, Laura Dern, Andra Day, y el propio Bradley Cooper. Es la tercera película de largometraje de su director como tal, de quien había visto su segunda, "Maestro" (2023), y muchísimas más en las que solo ha sido actor.

Tras más de veinte años de matrimonio, que se fue apagando poco a poco hasta dejar de funcionar, una pareja decide separarse como paso previo al divorcio, sin tirarse los trastos a la cabeza. Él se va a vivir a otro piso y comparten sin problemas la custodia de sus dos hijos. Él, sin propósito en la vida a partir de entonces, una noche que deambula por las calles entra en un bar en el que hay actuaciones de monologuistas y se apunta para actuar. Cuenta más bien improvisadamente sus penurias matrimoniales, sin especial gracia, pero le gusta la experiencia, le sirvió como catarsis de los padecimientos por su separación, para reconectar consigo mismo, y decide repetir a la siguiente noche, y le va cogiendo el gusto, cogiendo tablas y encontrándose cada vez mejor conforme noche tras noche sigue actuando por un rato. Y empieza a plantearse dejar su trabajo y dedicarse a la comedia. Por su parte, la esposa, antigua deportista olímpica, decide retomar su gusto por el voleibol, que abandonó por su maternidad, optando a ser entrenadora.

Película que no me terminó de convencer (nota: 5), de esas que quieren pero no pueden lograrlo (conmigo), que me pareció muy normalita y bastante convencional en general, especialmente en las cuestiones de la crisis de la pareja y sus intentos de recomponer la fallida relación, que no me interesaron gran cosa, con algún momento suelto de interés en lo relativo a otras cuestiones. Aun así no me desagradó. Podría decirse que es una dramedia amorosa sobre una pareja rota que trata de reconstruirse, reinventarse tras ello, donde la comicidad proviene de pequeños extractos de algunos de los monólogos que aparecen (que no me hicieron reír casi nunca, será cosa de que el humor anglosajón no está muy en mi onda). Nos habla de cómo la risa, a partir de las desgracias vividas, ya sabéis eso que alguien dijo de que comedia es igual a tragedia más tiempo (para reprocesarla), nos puede servir de terapia emocional, tanto a quien la crea como a quien la escucha si se siente identificado. También de los artistas (cómicos en este caso) cual vampiros de la realidad circundante, que sorben para insuflar de vida sus creaciones. Las actuaciones de sus dos protagonistas, muy de andar por casa me parecieron.

Bueno, pues para que termine de funcionar este matutino, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena, esperando que ayuden a encender una lucecita en nuestras entendederas, que conecten con nosotros:

 - "La literatura es una extraña máquina que traga, que absorbe todos los placeres, todos los acontecimientos de la vida. Los escritores son vampiros".  (Bernard Henri Lévy).

 - "La primera vez que subí a un escenario me morí del susto. No sabía qué me estaban gritando. No me daba cuenta de que mi cuerpo se movía, lo que es algo natural en mí. Pregunté a mi mánager entre bastidores qué es lo que estaba haciendo, y me respondió que, fuera lo que fuera, volviera al escenario y lo repitiera".  (Elvis Presley).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 25 de febrero de 2026

En ocasiones veo matutinos

¡Buenos días!

En este día que ahora amanece me parece ver algunas nubes, cual lindo gatito que diría Piolín, más o menos espectrales (aunque no den miedo de lluvia), pues casi seguro se evaporarán conforme el sol vaya templando el ambiente hoy por los madriles hasta llegar de nuevo a los 19ºC previstos, ni de lejos la calorina necesaria para que se me llegue a sorber el seso y me parezca que se me aparecen los matutinos que jamás llegue a desaparecer, así que este que ahora tengo entre manos, tecleándolo como quien no quiere la cosa, lo veo con suma claridad.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El fantasma de mi mujer" (2026), de María Ripoll, y con Javier Rey, Loreto Mauleón, María Hervás, Marco Cáceres, y Macarena Gómez. Decimotercera película (de largometraje) de esta directora, de quien había visto ocho de sus anteriores: "Yo no soy esa" (2024), "Nosotros no nos mataremos con pistolas" ("Nosaltres no ens matarem amb pistoles", 2022), "Vivir dos veces" (2019), "Ahora o nunca" (2015), "Rastros de sándalo" ("Rastres de sàndal", 2014), "Tu vida en 65'" (2006), "Utopía" (2003), y su debut, la mejor de todas para mí con diferencia, "Lluvia en los zapatos" ("The man with rain in his shoes", 1998).

Un tipo, que está casado, a la par que mantiene otra relación amorosa, un día recibe la llamada de su amante diciéndole que acaba de atropellar a su mujer... varias veces, que la ha matado sin querer (queriendo), y que necesita su ayuda para deshacerse del cadáver. El hombre, totalmente abrumado y desbordado por los acontecimientos, a instancias de ella, denuncia su desaparición, finge ante la policía que le abandonó y se fue sin más de casa, escondiendo los dos a la muerta en un arcón congelador. Pero al poco, recibe una llamada de la difunta, no coge el teléfono y entra en pánico. A partir de entonces empieza un infierno para él, pues cree ver apariciones de su esposa por doquier y rastros de su presencia en el hogar. ¿Será solo cosa de la culpa que le abruma, o hay otra explicación para tales extraños fenómenos?

Buena película en general (nota: 6), con sus más y sus menos, esta comedia negra ligera, de líos, enredos, malentendidos y situaciones disparatadas, sin mayores pretensiones ni honduras, que me gustó más de lo que esperaba, a tenor de las críticas y opiniones leídas previamente, con la que pasé un rato entretenido que, aunque no empezó bien, sino dando algunos torpes tumbos, en su parte media remontó, cogió ritmo y me hizo gracia, disfruté viéndola, risueño, aunque sin carcajadas, que las gracias con la intención de hacer reír querían pero no podían conseguirlo conmigo, para luego desinflarse un tanto hacia el final. Pues eso, que no hay fantasmas, si acaso el de la culpa por nuestros pasados actos más bien poco edificantes.

Pues nada, en ocasiones... bueno, siempre, veo citas de sabiduría ajena llegado este momento, esperando que vosotros también para que no sean producto de mi imaginación, sino contrastada realidad:

 - "Toda dificultad eludida se convertirá más tarde en un fantasma que perturbará nuestro reposo".  (Frédéric Chopin).

 - "Estoy convencido de que las pesadillas crecen al encerrar el secreto, la mentira, al no airear la verdad... La verdad aniquila a los fantasmas. Es como encender la luz, entonces desaparece el monstruo".  (Juan Carlos Fresnadillo).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 24 de febrero de 2026

Lluvia de matutinos por un tubo

¡Buenos días!

Llevamos varias jornadas en las que ya no llueve, ¡por fin!, tras interminables días pasados en los que lo estuvo haciendo (¿por un tubo?), y ya no puedo maravillarme con la sensación de las gotas cayendo, acariciando mi piel desde la coronilla, cosquilleándome todo mi ser, que todo acaba, aunque pueda volver a renacer (incluso en nuestro recuerdo), así que lo haré con lo que ahora toca, el tibio sol (máxima prevista por los madriles de unos 19ºC) que me toca y templa el ánimo, algo bullicioso por la primavera que se barrunta (los almendros ya florecieron), así que trataré de retozar en cuantito se dé la ocasión, carpe diem, aunque no sea el día de la carpa (en Japón, el 5 de mayo). Acabo de caer en la cuenta, aunque inconscientemente ya lo supusiera, de la enorme cantidad de matutinos que han sido hasta ahora mismo, más de cuatro mil, que me han utilizado como canal (o tubo) para, tras haber entrado en mi ser, transformándose y transformándome, salir expelidos al ciberespacio.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película de animación, preciosa animación y deliciosa historia, que os recomiendo. Se trató de "Little Amélie" ("Amélie et la métaphysique des tubes", 2025), basada en la novela de autoficción "Metafísica de los tubos" ("Métaphysique des tubes", 2000) de Amélie Nothomb, y dirigida por Maïlys Vallade y Liane Cho Han. Es la primera película (de largometraje) de ambos, directora y director.

Amélie viene al mundo a mediados de los años 60 en una familia belga (padres, hermano y hermana) que vive en Japón (su padre está destinado allí). Ya desde que flotaba en el líquido amniótico reflexiona con suma agudeza con que no es más que un tubo (digestivo) inerte, por el que entran y salen cosas, y cree que es Dios. Cuando nace, su familia la considera poco más que un vegetal que come, caga, y nada más, pues no interactúa con nadie, ni manifiesta la más mínima emoción, solo observa atónita el mundo, con perspicaz mirada, así que se van olvidando de su existencia... hasta que cuando tiene dos años y medio llega de visita desde Bélgica (ya estaba tardando) su abuela paterna y le trae una barrita de chocolate blanco de regalo. Al probarlo, siente una epifanía, se da cuenta de que ya no es Dios, y entra de lleno en el mundo infantil, pues de repente se pone a caminar y correr, a hablar, a descubrir el mundo que le rodea e ir tomando conciencia de él, maravillándose, con lo bueno y lo no tan bueno.

Espléndida y magnífica película (nota: 9), de animación europea con aires de anime japonés, una joyita, por su muy bonita y colorida animación 2D como de acuarelas y por lo que nos narra y como lo hace, bella y atinadamente, desde el punto de vista de la protagonista y su muy lúcida mirada, con humor e ironía, y reflexionando filosóficamente sobre la vida y la muerte, sobre su sentido, sobre la pérdida y los recuerdos que quedan. Un relato de lo más original, una fantasía sobre la propia infancia de la autora del libro en que se basa la cinta, hasta sus tres años, con puntos de surrealismo y realismo fantástico, para hablarnos del surgimiento de la conciencia en la infancia, de su despertar al mundo, para lo bueno y para lo malo, con complejidad emocional, de cómo se va forjando la identidad en ese período vital. En definitiva, para niños de todas las edades, hasta más allá de su centena. ¡No os la perdáis!... o leed el libro del que parte, a vuestra elección. Yo intentaré leerlo también.

Pues llegó el momento de la sabiduría ajena, de ser conscientes de otras ideas aparte las nuestras, con estas cuatro citas, que no son por un tubo, pero seguro riegan nuestras entendederas con buenas ideas:

 - "En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida".  (Karl W. von Humboldt).

 - "No es hasta que nos damos cuenta de que significamos algo para los demás que no sentimos que hay un objetivo o propósito en nuestra existencia".  (Stefan Zweig).

 - "Hay que darle un sentido a la vida, por el hecho mismo de que carece de sentido".  (Henry Miller).

 - "El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad".  (Emil Cioran).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 23 de febrero de 2026

Matutinas carnestolendas: secreto a voces

¡Buenos días!

Día de sol, con algunas nubes, agradabilísimo ambiente térmico el que nos espera hoy con los 19ºC previstos de máxima por los madriles, la primavera ya llama a nuestra puerta, nos invita a salir, no para darnos matarile precisamente, sino para despojarnos de eventuales tapujos y disfrutar mientras se pueda, incluso sin abstenernos de lo carnal... no sin antes, al dictado de este matutino, ponerme a teclear lo que ordene, desvaríos incluidos, que espero os caigan en gracia por mucho que algunos sean o parezcan increíbles. No es un secreto que también me refocilo con estos menesteres.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El agente secreto" ("O agente secreto", 2025), de Kleber Mendonça Filho, y con Wagner Moura como absoluto protagonista y un montón más de actores, pues el resto del elenco es muy coral. De este director brasileño había visto una de sus anteriores películas, "Doña Clara" ("Aquarius", 2016).

En 1977, en Brasil, durante la dictadura militar, un profesor universitario de ingeniería industrial huye para refugiarse en Recife, su ciudad natal, para reencontrarse con su hijo pequeño, en casa de sus suegros. Es tiempo de carnaval. Alguien le persigue para asesinarlo y hacerle desaparecer, y espera, con la ayuda de otros y una identidad falsa, poder rehacer su vida en un piso franco. Pero pronto se da cuenta de que ese lugar tampoco es seguro, pues quienes le persiguen van estrechando su cerco.

Muy buena película (nota: 7), entretenida y divertida, aun a pesar de su excesivo metraje, con momentos muy graciosos de puro absurdos, surrealista a veces, que como quien no quiere la cosa nos habla de temas muy serios y terribles. Thriller político, y también muchos otros más géneros entremezclados, que me gustó mucho por su tono, por su manera diferente de mirar la cuestión, con un modo de narrar no lineal, punteado de incisos, tanto temporales como de evasión de la realidad a través de fantásticas historias de terror para morirse de risa, que homenajea al mismo cine, a sus diversos géneros y estilos, los más típicos de los años 70 del pasado siglo. Entre bromas y veras, muy carnavaleras, retrata el absurdo y el caos de aquella sociedad y régimen político de cruel terror dictatorial, cuajado de corrupción de altos vuelos y corruptelas de baja estofa, violencia por doquier, que nos habla de la memoria (de la personal, la familiar y la colectiva) y la desmemoria, y de la construcción de absurdas historias para distraerse de la cruda realidad reinante y poder sobrellevarla (de aquella manera). Magníficas tanto la escena inicial, toda una declaración de intenciones de lo que pasaremos a ver, como hacia el final (¡atención! a los cagones del destripamiento, ¡dejad de leer! hasta el siguiente párrafo) la persecución de los sicarios, tanto para tratar de liquidar al protagonista como entre ellos mismos.

Tampoco es un secreto que ya llegó el momento de la sabiduría ajena, todo un regocijo para nuestras entendederas, con estas citas cual agente de sus autores:

 - "El desaliento ha hecho mucho más que cualquier otro agente para malograr los esfuerzos de la raza humana, estropear muchas vidas y truncar no pocas carreras".  (Orison S. Marden).

 - "Las ciudades, como los sueños, están construidas de deseos y de miedos, aunque el hilo de su discurso sea secreto, sus reglas absurdas, sus perspectivas engañosas, y toda cosa esconda otra".  (Italo Calvino).

 - "No olvides que quien te confió un secreto, no lleva comúnmente más que la máscara y el disfraz del hombre honrado".  (Epicteto de Frigia).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 19 de febrero de 2026

Bendito matutino, ¡qué responsabilidad!

¡Buenos días!

Tras la celestial penitencia padecida durante montones de semanas, y un día suelto, el de ayer, consistente en abrasarnos con lluvia y más lluvia hasta casi despellejarnos por excesivo reblandecimiento epidérmico y otras penalidades, parece que ya por fin hoy los hados de las inclemencias ambientales nos levantan el correctivo y nos regalan unos benditos rayos de sol sin tapujos que parece durarán bastante tiempo, a tenor de las previsiones, que también dicen que la máxima por los madriles será de unos 11ºC. Pues otra mañana más parece haberme caído como del cielo la obligación, que asumo encantado, de ponerme a crear otro matutino con la buena intención de que me salga lo mejor posible, con la satisfacción del deber cumplido cuando lo consiga tras los besos y abrazos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Castigo divino" (2026), de Pablo Guerrero, y con Juan Dávila, Natalia Rodríguez, Lolita, Macarena Gómez, Darío Paso y Pepón Nieto. Es la primera película que veo de su director, aunque hace unos pocos meses vi una estupenda y muy divertida serie de televisión de la que es cocreador, "La suerte: Una serie de casualidades" (2025).

Un tipo un tanto sinvergüenza, un vivalavirgen que hace siempre de su capa un sayo, que no se atiene a normas, que se aprovecha de la gente, trabaja como enfermero de un hospital, a la par que trapichea con estupefacientes varios para sacarse un dinerillo extra, vamos, todo un perla, que cantaría la Rosalía. Una de las pacientes del hospital, tras fallecer, le deja una caja mágica que le otorga poderes sobrenaturales, pero bajo estrictas reglas de uso, como que tiene que usarlos para hacer el bien a los demás y no favorecerse a sí mismo. Tendrá que aprender a usar estas nuevas habilidades mientras trata de resolver sus propios problemas.

Memez de película (nota: 3), con un despropósito de guion tópico y simplón, con situaciones tontorronas, que quiso salir de ahí en algún fugaz momento, redimirse de sí mismo, pero no pudo, como yo quise salir también de mí, o de la sala, en la que estaba solo, y eso que era el día del espectador, de evadirme de esa penitencia que no sé muy bien si me autoimpuse, preguntándome quién o qué me llevó hasta allí, aunque me quedé hasta que terminó... eso siempre, que hay que saber responder de los propios errores con entereza (de metraje). Comedia (presunta) con toques de ternura melodramática muy blandita y sensiblera que gracias a un vaya usted a saber el porqué no fueron a mayores, se contuvieron a tiempo, antes de llegar a chirriarme en demasía. La factura técnica e interpretativa y el modo de narrar tampoco fueron como para tirar cohetes. En resumen, película descarriada, descarrilada, camino de su perdición, directa a perderse en las hondas simas de mi memoria cinéfila, en la frialdad de su infierno.

Pues nada, como premio por haber llegado hasta este punto, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena, que espero haber escogido divinamente:

 - "Todos somos responsables de lo que el futuro nos depare. Por tanto, nuestro deber no es profetizar el mal, sino más bien luchar por un mundo mejor".  (Karl Popper).

 - "El castigo más justo es aquel que uno mismo se impone".  (Simón Bolívar).

 - "Quien es auténtico asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es".  (Jean Paul Sartre).

 - "Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir".  (José Saramago).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 18 de febrero de 2026

Matutino de este barrio

¡Buenos días!

La pertinaz gris nubosidad no se irá para no volver del otro barrio, no, pues aunque amaga con ello siempre regresa antes o después del más allá (del horizonte), como hoy, que aquí están de nuevo las nubes espesas, que no sé si acabarán por dejar caer un poco de agua más (¿todavía?), aunque las previsiones dicen que quizá sí, tampoco mucha, algo testimonial, que ya no parecen estar para muchos dispendios tras la abundante generosidad de semanas anteriores. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 11ºC. Así que vuelvo a otro de mis matutinos, siempre mudables, en perpetuo proceso de transformación aunque no parezcan cambiar en nada, no hay más que echar la vista atrás para darse cuenta de ello.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película documental. Se trató de "Historias del buen valle" (2025), de José Luis Guerín. Es la primera película que veo, sea de documental o de ficción, de este veterano director.

Vallbona (que significa buen valle) es un pequeño barrio del extrarradio de Barcelona, separado de la gran ciudad, una isla cercada por vías de tren, autopistas, un canal y un río, donde antes había fincas agrícolas, que empezaron a convivir con el poblado chabolista que fue surgiendo durante la posguerra con la migración interior de gentes venidas del sur de España, sin agua ni luz, gentes más o menos recientemente realojadas en pisos convencionales, y que ahora sigue recibiendo más migración, esta vez exterior, desde los más variopintos rincones del mundo, formando un caleidoscopio multiétnico, toda una muestra de lo que es una aldea global. Historias de las vidas de sus habitantes.

Buena película (nota: 6), entretenida, muy agradable de ver, por su mirada serena, detallada y cariñosa de la realidad que nos rodea. Una mirada fractal a un pequeño grupo humano, microcosmos marginal de gente corriente, humilde, y su cotidianidad, que nos habla del mundo entero y sus cuitas universales. Un documental antropológico que retrata la humanidad de esa gente, que trata de no perder su memoria, la colectiva, como la individual de algunos mermada por la enfermedad, modelo de la general, que está siendo borrada (o no) por la modernidad urbanística de crecientes obras viarias y demás transformaciones en un proceso de constante cambio más o menos brusco o imperceptible. El barrio retratado es contiguo, y muy similar, al mostrado en la película (esta de ficción, pero muy apegada a la realidad), que vi hace año y pico, de "El 47" (2024) de Marcel Barrena, pero aquí se muestra la historia, el proceso desde su gestación a mediados del pasado siglo hasta la actualidad, y la hoy glosada se centra en su hoy en día, aunque con el trasfondo de su pasado.

Pues en esta pequeña comunidad matutina siempre es reconfortante reunirse en torno a una pequeña fogata virtual al calor de unas buenas citas de sabiduría ajena que nos interpelen y puedan cambiar nuestra perspectiva de las cosas comunes:

 - "Respeta a aquellos que crecieron y aprendieron contigo. Respeta a aquellos que te enseñaron. Cuando llegue el día cuenta tus historias a los demás, así la comunidad podrá seguir existiendo y las tradiciones seguirán siendo las mismas".  (Paulo Coelho).

 - "Pertenecer a una comunidad forma parte de la naturaleza humana, pero esa sensación se ve reforzada cuando el grupo del que se forma parte es único. Cuanto más específico es el grupo, más clara es la identidad. En algunos casos puede convertirse en algo maravilloso y poderoso. En otros, puede ser tremendamente destructivo".  (Jeff Nichols).

 - "La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo".  (Isaac Newton).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 17 de febrero de 2026

Matutino sin opción: ¡qué le corten la cabeza!

¡Buenos días!

Con muchas nubes amanecemos, aunque el sol acabará por brillar bastante a lo largo de la jornada, abriéndose paso, no a tiros precisamente, por entre la nubosidad, que amablemente le cede el paso, no le queda otra. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos tibios y muy agradables 15ºC. Así que se nos presentan varias opciones para disfrutar de la jornada y una de ellas bien podría ser, por un ratito, el entrar a trabajarse estos matutinos, antes de que se despidan de nosotros voluntariamente para buscar nuevas oportunidades, no creo que laborales, allende el ciberespacio. Así que como lo hace de buenas maneras, y no me siento frustrado, no veo la necesidad, porque me lo haría a una parte de mí mismo, de tener que decapitarlo al estilo Reina de Corazones de la Alicia de Lewis Carroll en el arcádico País de las (absurdas) Maravillas, todo un sueño americano (de la sinrazón) que produce goyescos monstruos.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "No hay otra opción" ("Eojjeolsuga eobsda", 2025), de Park Chan Wook, basada en la novela "The ax" (1997) de Donald E. Westlake, y con Lee Byung Hun, Son Ye Jin, Park Hee Son, Lee Sung Min, Yeom Hye Ran, y Cha Seung Won. De este director coreano había visto hasta ahora cinco de sus anteriores películas de largometraje, "Decision to leave" ("Heojil kyolshim", 2022), "La doncella" ("Ah-ga-ssi", 2016), "Stoker" (2013), "Soy un cyborg" ("Saibogujiman kwenchana", 2006), y la para mí magistral "Old boy" ("Oldeuboi", 2003).

Tras la absorción de una empresa papelera por parte de otra, el gerente de la primera, felizmente casado y con dos hijos, que lleva 25 años de esmerada dedicación a su trabajo, es despedido por haberse negado a ejecutar un drástico recorte de plantilla que considera innecesario. Desesperado porque va a perder su casa y confortable vida hogareña, pues no consigue encontrar un nuevo empleo adecuado tras muchos meses de búsqueda, no ve otra opción que hacerse un hueco en el mercado laboral por las buenas... por las malas más bien, a hachazos (o tiros) si es preciso. Le interesa un puesto similar en una empresa de la competencia, pero ya tiene dueño, así que piensa en darle el finiquito, pero se da cuenta de que podría haber otros aspirantes a ese puesto más cualificados que él mismo, también despedidos recientemente, así que antes empieza por ir eliminando a estos.

Buena película (nota: 6), con sus más y sus menos, de excelentísima factura técnica y estética, pero cuyo modo de narrar me descolocó varias veces, con lo que en su conjunto no me acabó de convencer del todo. Más corta en su excesivo metraje, lo que la hace algo redundante por momentos, hubiera mejorado mi apreciación general. Desde luego es una película diferente, muy del estilo de su director. Es una tragicómica fábula de humor muy negro, casi que salvaje, a veces pasado de rosca, aunque no tanto como otras suyas anteriores, o eso me pareció, con un desesperado protagonista abocado a grotescas acciones, patéticas, muy desafortunadas y tontas, absurdas siempre, lo que aporta mucha comicidad (me hicieron reír mucho). Toda una mordaz sátira sobre el desaforado e inhumano capitalismo y a lo que obliga a los desdichados individuos (pasar de víctimas a verdugos como quien no quiere la cosa, cuestión de amoral supervivencia y de primar lo individual sobre lo colectivo). Hace 20 años vi otra película, francesa, basada en el mismo libro que la hoy glosada, "Arcadia" ("Le couperet", 2005) de Costa Gavras, que me gustó bastante más.

Pues sin remisión, antes de despedir a este matutino, con todos los honores, por su total competencia en las tareas desempeñadas (para que siga haciéndolo allende estos lares), aquí están estas citas de sabiduría ajena, que espero nos exploten en la cabeza y hagan ver la realidad de otros modos, que también son posibles:

 - "Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal que debe afrontar frente al destino- para decidir su propio camino".  (Viktor Frankl).

 - "Me he dado cuenta de que la mayoría de la gente está demasiado preocupada con su propia vida para dedicar a los demás el menor pensamiento".  (Douglas Coupland).

 - "Sería deseable que todo el que quisiera presentar su candidatura para un cargo pudiera explicar por qué quiere ser candidato. El deseo de ser candidato parece, por sí mismo, razón suficiente para la exclusión".  (Douglas Coupland).

 - "Cada elección tiene su anverso, es decir, una renuncia, por lo que no hay diferencia entre el acto de elegir y el acto de renunciar".  (Italo Calvino).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 16 de febrero de 2026

Tormentas y tormentos en la cima matutina

¡Buenos días!

Aunque hoy vuelve a estar nuboso, con una máxima prevista por los madriles de unos 13ºC, lejos quedan ya los trenes de borrascas que, en pasados días, tras muchas semanas seguidas, incluso meses, de atmosféricas turbulencias sin fin, un tanto desaforadas varias veces, de frío, nieve, lluvia y viento, nos zarandearon hasta el mismo desabrimiento, aunque sin llegar a atormentarnos, al menos a mí, que suelo aceptar con cierta naturalidad sus caprichosos vaivenes, no tanto sus eventuales veleidades. Bueno, entremos al abrigo de este matutino, con el que espero, como con los anteriores, llegar a las más altas cotas, vaya usted a saber de dónde, desde luego lejos de cualquier eventual sufrimiento, gracias a mis efervescencias neuronales que a veces me hacen venirme muy arriba, aunque sin miedo a precipitarme cual granizo.

Este fin de semana estuve en el cine viendo ""Cumbres borrascosas"" (""Wuthering Heights"", 2026), de Emerald Fennell, basada más o menos libremente en la famosísima novela homónima (1847) de Emily Brontë, y con Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau, Shazad Latif, y Alison Oliver. Tercera película de largometraje de su directora, de quien había visto su primera, "Una joven prometedora" ("Promising young woman", 2020).

Un hombre, viudo y con hijos, que vive en una aislada hacienda en medio de un páramo azotado por continuas borrascas y vendavales, tras un viaje a la ciudad regresa a casa con un niño abandonado que se encontró en la calle. Lo acoge en su hogar para criarlo como otro hijo más, pero lo humilla y acaba por tenerlo de criado. La hija y él se hacen íntimos amigos y con el tiempo, y a escondidas de los demás, se enamoran. La riqueza familiar mengua hasta la ruina y ella, para salir de la pobreza, acaba por casarse con un rico vecino, aunque esté enamorada del muchacho, lo que hace que este huya de allí despechado. Pero tras unos años, enriquecido por oscuros negocios, regresará para vengarse, aunque siga perdidamente enamorado.

Muy buena película (nota: 7) este turbulento y trágico romance de lo más apasionado, con sus más y sus menos, una adaptación de la novela un tanto infiel (cosa muy criticada pero, ¿qué adaptación no lo es... y desde cuándo cine y literatura son lo mismo, aunque tengan nexos más o menos umbilicales?), aunque con algunos de sus aires, no sé si demasiado intempestivos, pero que soplan por otro lado, el de los particulares gustos y sensaciones de su cineasta... de hecho, las comillas del título en los carteles ya deberían avisar a los puristas, que también deberían saber que la pureza no existe (como los Reyes Magos)... gustos con los que sintonicé en buena parte pues, si bien no me emocionó cual adolescente embelesada en los embelesos amorosos, que uno ya está curtido en toda clase de vendavales anímicos, dadas mis muchísimas canas, sí que me gustó mucho, por su factura técnica (y visual), no siempre lúgubre y muchas veces colorista, y modo de contarme la historia, que me entretuvo, e incluso divirtió en sus momentos risueños, no exentos de honda crítica social (de las relaciones humanas y amorosas). Así como la novela fue en su momento todo un escándalo entre la biempensante sociedad victoriana, creo que no ha sido bien entendida por la mayoría de la crítica profesional (supongamos que también biempensante), pues esta versión cinematográfica me pareció provocadora, en otros sentidos, más de esta época, como lo fue la original literaria. Así que esta película no habla tanto de muchos de los elementos, aunque estén de trasfondo, que sí importaban en la novela, como de crueldad mental y física, de odio, de rencor, de venganza, y de otros, para centrarse más en las pasiones amorosas arrebatadas cual galerna, con toques sensuales más o menos acertados, de esas tóxicas, destructivas, y autodestructivas, los nada aconsejables amores perros, también de ser como el perro del hortelano (que ni come berzas ni las deja comer). Hace años, ya casi ni me acordaba, vi otra adaptación cinematográfica de la novela, "Cumbres borrascosas" ("Wuthering heights", 2011) de Andrea Arnold.

Pues ya casi hemos coronado este matutino, al que solo le faltan unas citas de sabiduría ajena cual soplo de aire fresco:

 - "En el amor, todas las cumbres son borrascosas".  (Marqués de Sade).

 - "No acometas obra alguna con la furia de la pasión, equivale a hacerse a la mar en plena borrasca".  (Thomas Fuller).

 - "Gastar todo el caudal en sufrimientos, ser cera blanda ante la piedra dura, son efectos del amor en mis tormentos".  (Francisco de Quevedo).

 - "Si quieres una vida placentera, no debes atormentarte por el pasado".  (Johann W. Goethe).

 - "Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes".  (Khalil Gibran).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 11 de febrero de 2026

Matutino cacareo y otros sinsabores

¡Buenos días!

Aunque hoy sigue lloviendo de similar modo que en anteriores días, tantos que no sé cuándo comenzó este infortunio acuoso debido a sus excesos, que deslavaron mi paladar, parece que en próximos días irá tocando a su fin y podremos degustar, sin grandes alharacas, el dulce sabor del bastante extrañado solecito invernal, porque no nos abrasará, cual pastelito con poco azúcar. Pues eso, hoy nubes grises, lluvia y una máxima prevista por los madriles de unos 15ºC. Así que para capear este temporal me sigo refugiando en mis muy gustosos matutinos a la espera de que por fin llegue a escampar.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La tarta del presidente" ("Mamlaket al-qasab", 2025), de Hasan Hadi, y con Baneen Ahmed Nayyef, Sajad Mohamad Qasem, Waheeda Thabet, y Rahim AlHaj. Es la primera película de largometraje de este director iraquí.

Irak, 1991. Una niña de nueve años que vive en la absoluta pobreza con su abuela en una cabaña de juncos que flota en las marismas mesopotámicas, en un país en guerra (con Estados Unidos) y hambriento que lucha por sobrevivir debido al bloqueo internacional a la entrada y salida de toda clase de bienes, acude como cada día a la escuela. Faltan dos días para el cumpleaños del presidente, Sadam Husein, y el severo profesor, como cada año, organiza un sorteo para que algunos de los alumnos traigan obsequios con los que festejar tal día como se debe. A la niña le cae en desgracia la obligación de hacer una tarta para toda la clase, so pena de ser denunciada a las autoridades si no lo hace, e ir a la cárcel, pero aparte de la leche para hacer la crema, le faltan el resto de los carísimos ingredientes (huevos, harina, azúcar y levadura), racionados dada su escasez, y no tiene casi nada de dinero para comprarlos. Así que viaja con su abuela y su gallo mascota a la gran ciudad para tratar de conseguirlos, bien sea vendiendo las escasas pertenencias materiales que aún tienen o bien que las acepten como trueque. Al poco de llegar allí, se disgusta con su abuela, se escapa de ella y sola por la ciudad tratará desesperadamente, con la ayuda de su compañero de clase y mejor amigo, un raterillo, con el que se encuentra casualmente, conseguir su propósito.

Muy buena película (nota: 7), que me tuvo muy entretenido siguiendo las vicisitudes de su protagonista, aunque en otras con angustia, esta fábula con trasfondo de terrible realidad social, todo un drama, con toques simpáticos salpicados por aquí y por allá, que a través de la peripecia, la terrible odisea cuajada de variopintas pequeñas desgracias sufridas por la niña, muy grandes en realidad, como su encuentro con el depravado carnicero (de pollos), todo un trasunto de El Carnicero de Bagdad (Sadam Husein), tratando de superar las pruebas a las que la cruda realidad la va sometiendo, haciéndola madurar, encontrándose con gente mala, como el anterior, y gente buena, por lo que bien podría ser definida como un cuento con "hado padrino", todo narrado desde el punto de vista infantil de su adorable cría protagonista, para criticar aquella sociedad sumida en corruptelas y corrupciones de toda clase, donde el desmedido culto al líder, la represión, los abusos y el miedo al poder campaban a sus anchas... ¿aviso a navegantes de hoy en día?...

Como ayuda para poder sortear la jactancia de algunos poderosos y las penalidades a que nos podrían llevar, nada como un poquito de sabiduría ajena, con estas citas que espero os gusten:

 - "Nos gusta la realidad pero vivimos tiempos ficticios. Vivimos en un tiempo de elecciones ficticias que han elegido a un presidente ficticio. Vivimos en una época en la que un hombre nos mandó a una guerra por razones ficticias".  (Michael Moore).

 - "Lo que intento decir, es que si lo hace el Presidente, entonces no es ilegal".  (Richard Nixon).

 - "El gallo de Morón, cacareando y sin pluma se quedó".  (Refrán).

 - "Cuanto más se envejece más se parece la tarta de cumpleaños a un desfile de antorchas".  (Katharine Hepburn).

 - "No experimentamos las ventajas de un estado hasta que probamos los sinsabores de otros. No conocemos el valor de las cosas hasta que nos vemos privados de ellas".  (Daniel Defoe).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 9 de febrero de 2026

Matutino y adiós muy buenas

¡Buenos días!

No parece haber adiós que valga con este sempiterno discurrir de nubes grises y pertinaces lluvias que desde hace bastantes semanas nos abruman, y hoy ahí siguen, ¡Dios, qué cansinas!, y en siguientes días también lo harán, a tenor de las previsiones, que también apuntan a que la máxima será de unos 12ºC por los madriles, pero aun así yo me despido de ellas, aunque sigan rondándome por la cabeza, e incluso empapándome, para disfrutar de lo que toque en cada momento, sin que me den tanto la tabarra. Y ahora toca disfrutar en todo su ser de este matutino, al menos hasta que se vaya de mí, siempre afectuosamente tras los necesarios y muy reconfortantes besos y abrazos, para quedar siempre en mi recuerdo.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Tres adioses" ("Tre ciotole", 2025), de Isabel Coixet, basada en el libro de relatos "Tres cuencos. Rituales para un año de crisis" ("Tre ciotole. Rituali per un anno di crisi", 2023) de Michela Murgia, y con Alba Rohrwacher, Elio Germano, Francesco Carril, Silvia D’Amico, Galatea Bellugi y Sarita Choudhury. De su directora he visto la mayoría de sus anteriores largometrajes, a saber, "Un amor" (2023), "Nieva en Benidorm" (2020), "La librería" ("The bookshop", 2017), "Nadie quiere la noche" ("Nobody wants the night", 2015), "Aprendiendo a conducir" ("Learning to drive", 2014), "Ayer no termina nunca" (2013), "Mapa de los sonidos de Tokio" ("Map of the sounds of Tokio", 2009), "Elegy" (2008), "La vida secreta de las palabras" ("The secret life of words", 2005), "Mi vida sin mí" ("My life without me", 2003), "A los que aman" (1998), y "Cosas que nunca te dije" ("Things I never told you", 1996).

Tras una discusión aparentemente trivial, una pareja se separa... él decide irse porque cree (sin motivo aparente) que ha dejado de amarla, refugiándose en los fogones del restaurante que posee y del que es chef. Ella, profesora de gimnasia en un instituto de secundaria, se sume en la melancolía y pierde el apetito, no solo por el trauma del desamor sino también a causa de un grave problema de salud (física) del que no es consciente. Cuando su médico le anuncia esto, tras la conmoción inicial y el pertinente tratamiento, todo cambiará en su vida, pues la comida le sabe mejor que antes y nuevos deseos alientan sus ganas de vivir, disfrutando más de todo.

Estupenda película (nota: 8), este drama romántico, delicioso por momentos, con algún toque cómico, sobre el desamor y el amor, la muerte y la vida, todo un canto a la celebración vital a pesar de los pesares, que me encantó tanto por lo que se narra como por su modo de hacerlo, pausada e introspectivamente, sensible y contenidamente, que me fue gustando cada vez más conforme avanzaba. Me pareció su mejor película desde esas dos joyitas que son para mí tanto "A los que aman" (1998) como "Mi vida sin mí" ("My life without me", 2003). Esta última, por cierto, me vino a la mente viendo la hoy glosada pues tiene similar planteamiento inicial en cuanto a la enfermedad y la muerte, pero ambas evolucionan por distintos derroteros, aunque similares en cierto modo. Por cierto, no os levantéis y vayáis de la sala en cuanto empiecen los créditos finales, mal hábito de los poco habituales y más impacientes espectadores, pues os perderíais un chistoso momento que se queda "interruptus" al principio de la cinta, tanto como el "coitus" que pudo ser y no fue entre la pareja poco antes de romper.

Pues ya toca despedirse, así que hagámoslo de la mejor manera posible, con las consabidas citas de sabiduría ajena, hoy tres, como no podía ser de otro modo:

 - "¡Lo terrible no es la llegada de la muerte, sino el adiós a la vida!".  (Maurice Maeterlinck).

 - "Las despedidas siempre duelen, aun cuando haga tiempo que se ansíen".  (Arthur Schnitzler).

 - "Siempre he pensado que los adioses son tremendamente bellos: está bien decírselos a ciertas cosas. El hola está lleno de posibilidades, aunque un adiós elegante es algo extraordinario. Incluso en la despedida existe gracia y, aun en la tristeza, siempre queda un espacio para la alegría".  (Isabel Coixet).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 5 de febrero de 2026

Sueño matutino a todo tren

¡Buenos días!

Los trenes de borrascas no cesan de llegar, parar un rato para chorrearnos, y seguir su curso por las celestes vías, invisibles tras tanta humareda nubosa. Ya casi que estoy empezando a soñar con sol a raudales, y eso que no soy muy amigo del astro rey, que le va bien a los reptiles pero no a mí, que churrascarme bajo él no va conmigo, pero amodorrarme con un poco de su calorcito no estaría mal. La máxima prevista para hoy por los madriles, donde sigue lloviendo hoy sin aparente solución de continuidad, será de unos 14ºC, con avisos amarillos por ventoleras varias. ¡Uf!... Bueno, me ensueño, me embeleso con otro de mis matutinos, que ya llega pitando a mi vida y me la hará mucho más agradable.

Ayer por la tarde no estuve en el cine, pero sí viendo una película, en Netflix, una de las nominadas a los Óscar de este año y que, en su día, hace unos tres meses, se me pasó de la cartelera cinematográfica. Se trató de "Sueños de trenes" ("Train dreams", 2025), de Clint Bentley, basado en la novela homónima (2011) de Denis Johnson, y con Joel Edgerton, Felicity Jones, William H. Macy, y Kerry Condon. Es la primera película que veo de su director.

En los primeros años del siglo XX un jornalero, huérfano desde niño y solitario, que trabaja cada temporada como leñador talando bosques y, cuando el ferrocarril va a llegar a su zona, como peón en el montaje de las vías, conoce a una chica, se enamoran, se casan y tienen una hija, pero durante un incendio en los montes cercanos a su cabaña ellas fallecen mientras él está lejos trabajando y vuelve a quedar solo, sumido en la tristeza, esperando su regreso, que solo se produce en apariciones y sueños, en los que también se manifiesta un hombre al que vio como asesinaban, sin hacer nada por evitarlo, lo que le remuerde la conciencia.

Buena película (nota: 6), de ritmo muy pausado, bastante lacónica aunque con recurrente voz en off, que me llegaba con dificultad, sin entender su propósito del todo, pero que gracias a su magnífica fotografía, bellas imágenes y maneras contemplativas, introspectivas y reflexivas (con similares maneras a las de la obra de Terrence Malick), no llegué a desengancharme del todo de ella, cual vagón ferroviario llevado a una vía muerta, así que seguí traqueteando por su metraje hasta que consiguió interesarme algo más hacia el final, conectando, percibiendo su sentido sin llegar a aprehenderlo completamente. En cualquier caso, apenas vi correlación entre su título y lo que trata de hablarnos, de la pérdida de un ser querido y poder reconectar con la vida tras ello, de nuestra conexión con la implacable naturaleza, de la que formamos parte, y su intrincada red de sutiles relaciones; también de entender el sentido de la vida, de saber disfrutarla en la medida de lo posible y de saber apreciar todo lo bello que nos brinda, a pesar de las desgracias vividas, como las del protagonista desde su nacimiento hasta su muerte. Una historia de toda una vida... por esto me recordó a otra película que vi hace unos meses y trata similar tema, la celebración de una vida corriente, "La vida de Chuck" ("The life of Chuck", 2024) de Mike Flanagan, que me gustó muchísimo más.

Pues ni en sueños pensaba que iba a llegar tan puntual a su cita con nosotros la sabiduría ajena, con estas citas, no tantas como para parar un tren, sino las necesarias y suficientes:

 - "Quienes piden lógica a la vida se olvidan de que es un sueño. Los sueños no tienen lógica".  (Amado Nervo).

 - "La existencia sería intolerable si no hubiera ensueños".  (Anatole France).

 - "Si hubiéramos de destruir todos los sueños y visiones de los hombres, la Tierra perdería su forma y su colorido, y nos adormeceríamos en la más triste estolidez".  (Anatole France).

 - "A medida que el hombre sabio envejece, se siente más y más feliz y en paz; y al fin y al cabo está regresando a su casa. Es como el viajero que se aproxima a su destino y recoge el equipaje dejando el tren sin ninguna pesadumbre".  (Sri Nisargadatta).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 4 de febrero de 2026

Matutino zocato, que no zoquete

¡Buenos días!

Llevamos ya tantos días recibiendo borrascas por nuestra izquierda geográfica, según la orientación convencional del globo terráqueo, convención tan absurda o lógica como cualquier otra que lo ponga patas arriba, que en una esfera arriba y abajo, izquierda y derecha, adelante o atrás, está en todas partes y en ninguna a la vez, según se mire, que ya no sé por cuál de mis facetas me está lloviendo, que lo hace a diestro y siniestro, más que de arriba a abajo, debido a tanta ventolera, que más airadas serán incluso mañana, a tenor de los pronósticos. Bueno, antes de que me maree y atonte más, reblandecido por tanta agua caída del cielo, decir que la máxima prevista para hoy por los ya muy empapados (que no enmadrados) madriles será de unos 11ºC. Pues eso, línea a línea, escribiendo de izquierda a derecha, a dos manos, sin dar preferencia a ninguna, a ver si consigo terminar este matutino sin decir demasiadas tonterías.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La chica zurda" ("Zuopiezi nuhai", 2025), de Shih-Ching Tsou, y con Shi-Yuan Ma, Janel Tsai, Nina Ye, y Teng-Hui Huang. Es la primera película de largometraje, en solitario, de su directora taiwanesa y estadounidense.

Una madre (divorciada) llega a la capital (Taipei) desde una localidad de provincias con sus dos hijas, una adolescente que terminó sus estudios secundarios y otra mucho más pequeña, que es zurda. Alquila un local en un mercado nocturno y monta un puesto de comida callejera. La cría corretea sola, fascinada en su nuevo ambiente, por las callejas del mercado al aire libre pues su madre no da abasto con su trabajo y su hermana mayor va a lo suyo y no se hace mucha cuenta de la niña. Tanto la madre como la hermana mayor tienen sus propias cuitas, que las ausentan, la primera con problemas económicos para poder pagar el alquiler del local de su nuevo negocio y poder mantener a su familia (monoparental), la segunda con el jefe de la tienda en la que trabaja. Las algo distantes relaciones con la familia de la madre tampoco ayudan.

Buena película (nota: 6), aunque no me llegó especialmente la historia que nos cuenta, y eso que me gustó mucho su sincopado modo de narrárnosla, además de sus imágenes, todo un muy hermoso caleidoscopio nocturno de esa ciudad. Aun teniendo su propio estilo, por las correrías de la niña, parece tener aires de "The Florida project" (2017) de Sean Baker, el oscarizado director del año pasado por "Anora" (2024), no en vano él es productor, coguionista y montador de la película hoy glosada, y además ambos codirigieron hace poco más de veinte años otra película (que no he visto), y ella ha sido la habitual productora de las películas de él, vamos, toda una simbiosis cinematográfica la de ambos. Es tanto drama familiar como comedia (puntualmente), por algunos de los graciosos momentos protagonizados por la cría, que además de destilar crítica social nos habla de secretos familiares, de madres e hijas, de resiliencia femenina y apoyo mutuo para poder seguir adelante a pesar de los pesares, y también crítica de absurdas tradiciones, creencias, supersticiones, totalmente fuera de tiempo y lugar y que algunos continúan manteniendo sin pensar en su sinsentido, pues el abuelo hace creer a la nieta que su mano izquierda es la del diablo y no debería usarla para hacer cosas, que lo correcto es hacerlas con la derecha, y ella, asustada, se pone a hacer con la zurda cosas malas con las que tratar de ayudar a su madre.

Pues este mano a mano con el matutino de hoy parece llegar a su fin, no sin antes unas citas de sabiduría ajena, que seguro avivan nuestras entendederas:

 - "Algunos hay que parecen zurdos de las dos manos".  (Alejandro Casona).

 - "Para que tu mano derecha ignore lo que hace la izquierda, habrá que esconderla de la conciencia".  (Simone Weil).

 - "No hay blanco y negro, izquierda y derecha para mí nunca más, solo hay arriba y abajo, y abajo está muy cerca del suelo".  (Bob Dylan).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 3 de febrero de 2026

¡Ay, me da que (se) vuelve matutino!

¡Buenos días!

El invierno, cual si estuviera de vuelta de todo, lleva ya un montón de días, parece que sin fin, queriendo regresar al otoño del que partió, con otro día más de muy gris y espesa nubosidad, pertinaces lluvias y cierta incomodidad térmica a poco que el viento se revuelva más de lo normal. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 8ºC, más propia del invierno, así que parece que este se hubiera arrepentido algo de volver atrás. Pues eso, ya tenemos a otro matutino por aquí, volviendo con nosotros, volviéndose tan matutino como siempre, por eso de aparecer en nuestras vidas al filo del alba de cada jornada.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Aída y vuelta" (2026), dirigida por Paco León, e interpretada por Carmen Machi, Paco León, Mariano Peña, Miren Ibarguren, Marisol Ayuso, Pepe Viyuela, Eduardo Casanova, Melani Olivares, David Castillo, Canco Rodríguez, Secun de la Rosa, Pepa Rus, Óscar Reyes, Emilio Gavira... y varios otros más. Quinta película (de largometraje) como director de este también actor, tras "Rainbow" (2022), "Kiki, el amor se hace" (2016), "Carmina y amén" (2014) y "Carmina o revienta" (2012). Además, también vi la estupenda serie de televisión creada por él, "Arde Madrid" (2018).

"Aída" fue una serie cómica de grandísimo éxito popular que se emitió durante diez temporadas, entre 2005 y 2014, caracterizada por su humor políticamente muy incorrecto, impertinente, irreverente, de lenguaraces diálogos e insolentes situaciones, que a algunos incomodaba y a otros incluso escandalizaba, y más a la luz de las nuevas sensibilidades de hoy en día (cosas de la a veces demasiado exacerbada corrección política). En esta ficción, en la que los actores se interpretan a sí mismos, la serie afronta el rodaje del último capítulo de su decimocuarta temporada en 2018, que podría ser la última, pues algunos de ellos, y principalmente su actriz principal, ya están saturados, casi hasta la extenuación mental, de sus caricaturescos personajes, mientras otros no dejan de meterse en charcos más allá de la ficción, con sus declaraciones públicas e incluso privadas (que salen a la luz inopinadamente).

Película interesante (nota: 5) esta comedia que no me hizo reír gran cosa, si acaso en ratos sueltos, que va más allá de la mera nostalgia para los fans de la serie, que yo no lo era, aunque viera capítulos sueltos de cuando en cuando, pero sí de la magnífica serie de la que se emancipó, "Siete vidas" (1999-2006). Lo que más me interesó fue su ejercicio de metaficción (en cine de la televisiva serie), quizá autoficción, con las que juguetea, fueron las reflexiones, más o menos de refilón, que hace sobre diversas cuestiones de actualidad relativas a los cómicos y su muy serio trabajo, tales como la fama y su gestión, la pesadez de algunos fans, la salud mental, los límites de la libertad de expresión, en concreto del humor y de la diferente sensibilidad para encajarlo de cada cual, las redes sociales y su peligrosísima inmediatez en eso del malicioso señalamiento y del acoso, también del acoso laboral y sexual (principalmente de las actrices), de la cancelación por un quítame allá esas pajas, que tal y como se dice en la película, me dan más miedo las hordas que persiguen a Frankenstein que él mismo.

Pues ya mismo, a la vuelta de la esquina, están las citas de sabiduría ajena, estas:

 - "Volver la vista atrás es una cosa y marchar atrás otra".  (Charles Caleb Colton).

 - "Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte".  (Antonio Machado).

 - "Cuantas más vueltas le doy más cosas comprendo, y cuantas más cosas comprendo más miedo me da".  (Henry James).

 - "Hay algo que da esplendor a todo cuanto existe; es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina".  (Gilbert Keith Chesterton).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 2 de febrero de 2026

Suprema martingala matutina

¡Buenos días!

Este invierno parece que nos sigue dando gato por liebre, lluvias otoñales por frío invernal, pues continúa lloviendo sin parar, casi sin parar, hasta la suma extenuación, no de la nubosidad, que ni se cansa ni nos deja, como hoy, sino la nuestra, cual si hubiésemos jugado un intenso partido contra ella y nos hubiese chorreado sin contemplaciones. La máxima prevista por los madriles será de unos 11ºC. Pues como si tanta nube no fuera suficiente, el no va más, me dejo obnubilar por otro más de mis matutinos, dejándome embaucar, para que se lo crea, y hacer lo que quiera de él sin que se dé cuenta, para que llegue lo más alto posible.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Marty Supreme" (2025), de Joshua Safdie, y con Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A’zion, Kevin O'Leary, Tyler Okonma, Abel Ferrara, y Fran Drescher. Había visto una de las anteriores películas (de largometraje) de su director, "Diamantes en bruto" ("Uncut gems", 2019), esta codirigida con su hermano Ben Safdie.

Año 1952. Un arrogante joven neoyorquino de 23 años, sinvergüenza y embaucador, que trabaja como vendedor en la zapatería de su tío, pasa su tiempo libre jugando al pimpón en los billares y apostando por su victoria, estafando a unos y a otros, con lo que obtiene un dinero extra. Sueña con ir a un torneo internacional en Londres y luego al campeonato del mundo. Renuncia a su trabajo y lo arriesga todo por ir al torneo, donde acaba por ser vencido en la final. Pero no desiste de su desmedida ambición por lo que más desea, llegar a ser el mejor del mundo en su deporte, a costa de lo que sea, lo que le va llevando de mal en peor.

Muy buena película (nota: 7), básicamente porque me tuvo entretenidísimo y divirtió con el frenético vaivén de peripecias de su protagonista, y eso que duró dos horas y media, que no es una biográfica por mucho que esté muy libremente basada en la vida, en una breve parte de su juventud, de un tipo real. Adrenalínico modo de narrar, muy parecido al de su anterior película (la que vi) siguiendo a su pícaro y liante protagonista (todo un perla, como irónicamente dice Rosalía en su reciente canción a un ex), en la obsesiva búsqueda de un qué sé yo (su egocéntrica gloria), mientras va dejando embolados y chanchullos por doquier. Un personaje nada edificante, que se hace querer a pesar de los pesares, en busca de su grandeza, el lado oscuro del grandilocuente sueño americano, del que se hace a sí mismo, a base de marrullerías, no sin ir dejando (virtuales) cadáveres por el camino, es decir, del precio a pagar por ser lo más (en lo que sea).

Pues entre las artimañas de estos matutinos, para que sigamos por un ratito más con ellos, está el encandilarnos con las citas de sabiduría ajena, hoy estas:

 - "La sabiduría suprema consiste en tener sueños lo bastante grandes como para no perderlos de vista mientras se persiguen".  (William Faulkner).

 - "Una vida feliz es imposible. El fin supremo al que debe aspirar un hombre es una carrera heroica".  (Friedrich Nietzsche).

 - "El placer supremo es obtener lo que se anhela".  (Tales de Mileto).

 - "No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con otro, he ahí todo. Sólo el que ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema".  (Alejandro Dumas).

 - "La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo".  (Víctor Hugo).

Besos y abrazos,

Don.

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