¡Buenos días!
No hay hoy nubes en el cielo que acaso puedan aspirar a heredar el trono celeste, como en pasados días, pues el sol las fundió a todas, enseñoreándose desvergonzada e impúdicamente, sin remilgos ni cargo de conciencia, sin que nadie ni nada le haga sombra. Así que la máxima prevista para hoy por los madriles llegará hasta unos ya calurosos 31ºC, queriendo apropiarse indebidamente esta primavera del mismo verano antes de que llegue el momento (su solsticio). Por lo demás, el día que ya no esté por aquí, cuando tenga que ser, este matutino que ahora tengo entre manos no heredará todos mis intangibles bienes ni parabienes, que los tendrá que compartir fraternalmente con todos los que fueron y serán, aunque de momento me está matando a escribirlo, tecla a tecla.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Jugada maestra" ("How to make a killing", 2026), de John Patton Ford, y con Glen Powell, Margaret Qualley, Jessica Henwick, Bill Camp, Zach Woods, Topher Grace, y Ed Harris. Es la primera película que veo de su director, que es el remake de otra, "Ocho sentencias de muerte" ("Kind hearts and coronets", 1949) de Robert Hamer, película que no he visto.
El hijo bastardo de una mujer, repudiada por su familia obscenamente rica al quedar embarazada de un donnadie del que se enamoró, cuyo patriarca la expulsó del clan, cuando es adulto, tras haber muerto su madre cuando era niño, decide que tiene derecho a heredar la fortuna familiar... el problema es que es el octavo en la línea sucesoria para recibir esa ingente cantidad de dinero. Ningún problema, eliminará a los siete que le preceden, incluido su abuelo (el que los desterró) y culminará así su venganza contra la familia que les marginó (a él y a su madre). Su amor de primera adolescencia, de quien no sabía desde entonces, aparece durante el transcurso de su plan, para complicarle todo.
Buena película (nota: 6), que me divirtió, entretenida, sin alharacas, esta comedia negra con intriga y venganza familiar casi como quien no quiere la cosa, con un personaje principal no muy edificante, con codicia, crímenes que parecen accidentes y engaños de unos a otros. Sátira algo deslavada de varias cuestiones, como del capitalismo desaforado, de la riqueza desmedida, las elitistas diferencias de clase, del nepotismo que hace triunfar a quien quizá no lo merezca tanto, y demás otras cuestiones aledañas, a la que sin embargo quizá le falte algo de más mordiente.
Llegó el momento de la sabiduría ajena, con estas citas con las que otros dejan especie de testamento de su modo de ver las cosas, que en muchas ocasiones deberíamos hacer por heredarlo e integrarlo en nuestro patrimonio intelectual:
- "El cuando y el pero es la herencia de los tontos". (Proverbio italiano).
- "La sangre se hereda, el vicio se apega". (Mateo Alemán).
- "Lo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro". (Johann W. Goethe).
- "¿Para qué sirven los buenos modales? Para ocultar ligeramente nuestra condición individual y universal de víboras insaciables. Y para ocultar la animalidad que heredamos de nuestros antepasados". (Chumy Chúmez).
Besos y abrazos,
Don.
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