sábado, 18 de marzo de 2023

Desheredados matutinos

¡Buenos días!

¡Ay, pobre de mí!, que todo lo que soy y tengo se lo doy a mis matutinos, que cual retoños de mí mismo reciben todos mis rasgos característicos, o buena parte de ellos, quieran o no. ¡Menudas heredades y herencia les dejo cada mañana!... Pues el invierno de calendario, en sus últimos días antes de partir, ya nos está dejando como legado anticipado la primavera por venir, en esta fresca jornada primaveral, con sol, nubes, algo de viento, y una máxima prevista por los madriles de 16ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Los reyes del mundo" (2022), de Laura Mora Ortega, y con Carlos Andrés Castañeda, Brahian Acevedo, Davison Flórez, Cristian Campaña, y Cristian David. Es el primer largo que veo de los de esta directora colombiana.

Cinco chavales, rapaces o gamines, sin hogar ni familia, malviven en las calles de Medellín rodeados de violencia. Un día a uno de ellos le llega una notificación gubernamental de la oficina de restitución de tierras comunicándole que unos terrenos de su abuela que los paramilitares le usurparon durante la guerra ahora son suyas, como único heredero vivo. Así que los cinco ponen rumbo hacia allá con el sueño de comenzar una nueva vida libre de miserias, tener un lugar en el mundo donde estar a salvo y ser libres construyendo su propio reino.

Buena película (nota: 6), que sin embargo no llegó a atraparme del todo, esta especie de homérica odisea hacia ninguna parte, un viaje de regreso al heredado reino perdido del protagonista, quizá también un El Dorado, historia cruda, de realismo social en un país violento con sumas injusticias sociales ayudadas por una robótica burocracia donde se ningunea al desfavorecido, muy bien narrada con melancólicos aires poéticos, con fantasmales ensueños, muy metafórica, imágenes muy hermosas, estéticas, que nos habla de ilusión por vivir a pesar de los horrores del mundo.

Ahora, en la sección de sabiduría ajena, os dejo esta sucesión de citas:

 - "Educad a los niños. Educadlos en la tolerancia, en la solidaridad. Transmitirle lo más importante que tenemos: la herencia cultural".  (Josefina Aldecoa).

 - "Al heredar, con un ojo reír y con otro llorar".  (Refrán).

 - "Por malas vecindades se pierden heredades".  (Refrán).

 - "Lo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro".  (Johann W. Goethe).

 - "Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país".  (Simón Bolívar).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 17 de marzo de 2023

Extraños maridajes matutinos

¡Buenos días!

Extraña pareja hacemos mis matutinos y yo, que somos más de dos, es decir, multitud como en un alud, ¿se darán ellos por aludidos?... bueno, bueno, que sin embargo bien avenidos estamos, cual "Modern family", la de la serie televisiva, pero más me gusta ir de uno en uno, sucesivamente, llamadme tradicional, que como cierta vez oí decir a alguien, yo soy monógamo, pero monógamo sucesivo, y yo también lo soy con mis bien amados matutinos, encadenando uno tras otro casi a diario, cual perfecto ligón.

Por lo que al tiempo respecta, estos últimos días de invierno de calendario siguen tonteando con la primavera, tanto que a lo mejor acaban ambos por casarse, aunque eso lo harán fugacísima y efectivamente el día del solsticio primaveral (el próximo lunes 20 a las 22:24), para de seguidas separarse de inmediato, como asimismo sucedía en "Lady Halcón" ("Lady Hawke", 1985) de Richard Donner. Gris se ha despertado la mañana y quizá caiga alguna gota, pero tras el mediodía despejará casi totalmente, según las previsiones, que además apuntan a que la máxima por los madriles será hoy de 17ºC

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mari(dos)" (2023), de Lucía Alemany, y con Paco León, Ernesto Alterio, Celia Freijeiro y Raúl Cimas. Es el segundo largo de esta directora tras "La inocencia" ("La innocència", 2019).

Dos hombres se encuentran en una carretera de montaña camino del pequeño hospital de un pueblo pirenaico donde sus respectivas esposas se encuentran ingresadas, en coma, tras sobrevivir al alud caído en una estación de esquí. Una vez allí constatan que sus mujeres son la misma persona, quien ha mantenido durante años una doble vida simultaneando ambas familias. Obligados los dos a convivir hasta que ella despierte del coma y pueda ser trasladada, primero lucharán por dirimir quien es el auténtico marido, para después colaborar en averiguar qué pudo haber sucedido.

Película curiosilla (nota: 5) esta comedia de enredo con rocambolescas situaciones, siempre al borde de hacerme reír, lo que consiguió sin embargo tan solo unas dos o tres veces, y de desagradarme, con algunos momentos que directamente no tragué. El enfrentamiento entre ambos maridos, de antagónicos caracteres, y su posterior masculino colegueo coqueteando con la amistad especial, exhalan cierto aire de western. Historia sobre familias alternativas o formas alternativas de familia, que ya me lío con tanto matiz doméstico y de género, que me cuesta identificar y entender, excesivo a veces para mi complicada simpleza, que nos habla de relaciones amorosas de hoy en día (poliamor y similares) de la más diversa condición, y similarmente de las familiares.

Ahora, en el altar de la sabiduría ajena, hoy solo me caso con una cita, la próxima vez casi seguro que me arrejuntaré con varias:

 - "Yo creo en las familias numerosas: toda mujer debería tener al menos tres maridos".  (Zsa Zsa Gabor).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 15 de marzo de 2023

Toda una sangría de sedante belleza matutina

¡Buenos días!

Vuelvo a engancharme con otro de mis bien amados matutinos, y no me duelen prendas en reconocer la absoluta belleza de todo lo que me rodea cuando observo y siento desde esta privilegiada atalaya, eso sí, lejos de dejarme invadir por el síndrome de Stendhal, y tanto disfruto con ello, desparramando a mi aire, que no necesito aliviar los males que por otro lado pudieran acaecerme con pastilla alguna. Además, otro chute de primavera nos receta este arrobador día de hoy que se nos presenta ante nosotros, perfectamente soleado, calmo, tibio y agradable, florido, y en el que se espera una máxima por los madriles de 20ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película documental, una de las cinco nominadas al Óscar de su categoría, que no ganó, aunque obtuvo el León de Oro de Venecia, entre otros premios más. Se trató de "La belleza y el dolor" ("All the beauty and the bloodshed", 2022), de Laura Poitras, de quien había visto otro de sus anteriores, "Citizenfour" (2014).

Se retrata la vida de una artista estadounidense, la fotógrafa Nan Goldin, cuya obra es expuesta en los principales museos del mundo, que hace unos años inició una cruzada contra una compañía farmacéutica, y la multimillonaria familia que la regenta, por lanzar al mercado un opiáceo altamente adictivo publicitando su inocuidad y que ha provocado cientos de miles de muertes por sobredosis en EE.UU. Ella fue tratada con él por prescripción médica tras una operación y acabó totalmente adicta, pero logró sobrevivir y salir de ahí. Se nos narran su rebeldía y problemas familiares desde la infancia (años 60) y adolescencia, su inmersión en el arte underground y su activismo político a favor de otras diversas causas.

Buen documental (nota: 6), básicamente por sus maneras formales, aunque me costó bastante empatizar con parte de lo narrado en él (cosas de mi poco gusto por el arte moderno y demás) y no me pareció especialmente fácil de ver. Fui con la idea de que iba de esa lucha de una mujer contra una compañía farmacéutica que fomentó una epidemia de adictos a los opiáceos, pero al final eso no fue ni la mitad de la película, pues habla de otros temas, como el pernicioso efecto sobre los hijos de unos padres no especialmente interesados en serlo, el arte como reverberación de cierto malestar social (y personal), la no demasiada justicia que se desprende de la Justicia (y del Gobierno), especialmente si no eres poderoso, y como estos tratan de lavar su mala conciencia con pírrica beneficencia, etc.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, quizá alivio para almas eventualmente doloridas, bueno, en realidad solo una (con su versión original), y que se cita en la película hoy glosada:

 - "Qué graciosa es la vida, ese misterioso trato de despiadada lógica para un vano propósito. Lo más que puede esperarse de ella es un cierto conocimiento de uno mismo, que llega demasiado tarde, y montones de disculpas que nunca se acaban".  (Joseph Conrad, "Heart of darkness").

 - "Droll thing life is - that mysterious arrangement of merciless logic for a futile purpose. The most you can hope from it is some knowledge of yourself - that comes too late - a crop of unextinguishable regrets".  (Joseph Conrad, "Heart of darkness").

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 14 de marzo de 2023

Matutinos pagados de sí mismos

¡Buenos días!

Bueno, en realidad todavía no los tengo totalmente pagados, que lo voy haciendo a plazos, conforme me van viniendo uno tras otro en las sucesivas mañanas que interactúo con ellos. Así que ya pueden írsele bajando los humos que por mucho que me gusten tampoco voy a dorarles la píldora en exceso. Además, no lo necesitan, que ellos bien saben lo buenos que son para mí sin necesidad de que esté constantemente diciéndoselo, señal inequívoca de su madurez. Y tan subidita está la lozana primavera que ya lleva varios días con nosotros antes de tiempo (de calendario), antes de su equinoccio, hoy también con sol y nubes, fresca brisa y una máxima prevista por los madriles de 17ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Sick of myself" ("Syk pike", 2022), de Kristoffer Borgli, y con Kristine Kujath Thorp y Eirik Sæther. Segundo largo y primero que veo de este director noruego.

Una joven pareja mantiene una relación nada saludable en lo referente a tratar de acaparar la atención de los demás, por la que compiten inmisericordemente. Cuando él, vanaglorioso artista de vanguardia cuyas obras consisten en componerlas a base de muebles robados en tiendas, logra cierta notoriedad en ese mundillo, ella, camarera de profesión y una mentirosa compulsiva, se siente desplazada en ese ambiente, así que toma una drástica decisión, incluso a costa de su salud, para que su novio y los demás vuelvan a fijarse en ella.

Buena película (nota: 6) esta negrísima comedia, provocadora e incómoda, con dos personajes principales nada edificantes, ansiosos de notoriedad, que anhelan a toda costa su minuto de gloria, narcisistas y enfermizos (mentalmente), bastante original en lo que respecta al modo de narrar y a como trata de poner en solfa los temas que toca, pues la sátira la lleva hasta la desaforada hipérbole, hasta el horroroso absurdo. Demoledora crítica social, en general, y en concreto y directamente contra los mundos del arte contemporáneo y la moda, y de refilón contra las redes sociales y esa gente que las puebla, capaces de intoxicarse, autodestruirse con tal de conseguir un extra de clics.

Ahora os pido que le prestéis un poco de atención a estas citas de sabiduría ajena que nos aíslen algo del mundanal ruido que nos envuelve:

 - "La precipitación y la superficialidad son las enfermedades crónicas del siglo".  (Aleksandr Solzhenitsin).

 - "La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren".  (Arthur Schopenhauer).

 - "Mi forma de llamar la atención es igualándome con la gente. Siempre trato de transmitir que no soy un 'superstar', que no soy alguien importante por encontrarme sobre un escenario".  (León Gieco).

 - "La cantidad de cosas bellas que diariamente se otorgan al mundo, y en las cuales el mundo suele no fijar la atención, distraído y torturado por ansiedades vanas y egoísmos tristes, es incontable, es formidable, es pasmosa".  (Amado Nervo).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 13 de marzo de 2023

Matutino de mis entretelas

¡Buenos días!

Un nuevo matutino llega, con el que vuelvo a mantener otra muy entrañable relación en la pública intimidad que por estos lares se respira, y que espera ser vestido y arropado con las palabras que poco a poco voy tecleando, tratando de no dar puntada sin hilo, no vaya a ser que se me descosa antes de tiempo, del momento en que lo deje partir más allá de mí. Ahora seguimos con el tiempo, el meteorológico, y aunque por calendario todavía no toca (queda ya poco para el equinoccio), seguimos de arrobadora primavera, en esta mañana con sol y algunas nubes, afectuoso ambiente para dar rienda suelta a nuestro más íntimo ser. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 20ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película que me embelesó, y por tanto os recomiendo encarecidamente, "El caftán azul" ("Azraq Alquftan", 2022), de Maryam Touzani, también coguionista junto con Nabil Ayouch, y con Lubna Azabal, Saleh Bakri, y Ayoub Messioui. Es el segundo largo como directora, tras "Adam" (2019), de esta también guionista y actriz marroquí, bellísima, a la que recuerdo como protagonista de la cinta "Razzia" (2017), de Nabil Ayouch, de la que también era coguionista.

Un matrimonio regenta una tienda tradicional de caftanes en la medina de Salé, ciudad de Marruecos a orilla del mar cerca de Rabat. La pareja, profundamente enamorada, convive con un secreto que él, excelente sastre, ha aprendido a ocultar públicamente. Pero la grave enfermedad de ella y la llegada a la tienda de un nuevo joven aprendiz amenazan con perturbar este equilibrio.

Magistral película que me arrobó (nota: 10), por lo que cuenta, profunda y conmovedoramente, y por como lo cuenta, atenta al más mínimo y sutil detalle de la cotidianidad de esta pareja, que más dice con gestos y miradas que con la palabra, y donde todo bulle por dentro, a fuego lento, en la intimidad de cada uno, sin apenas aflorar. Una hermosísima historia de amor (y amor diverso), con preciosa, preciosísima fotografía y encuadres, plena de sensualidad, narrada con suma sensibilidad, inteligencia... y elegancia, que puntean, como en la mejor labor de realce o pasamanería, el perfecto conjunto. También es un canto a la vida, de abrirse a ella, que derrocha amor y ternura y nos habla de tolerancia, de ayudarse el uno al otro, de la libertad de amar cada cual a quien quiera, de...

Ahora toca vestir nuestras entendederas con las mejores galas, y hoy he sacado de mi armario estas tres:

 - "La amistad es el amor vestido de paisano; un préstamo a fondo perdido y ausente de intereses; los ojos que miran donde miran los nuestros".  (Antonio Gala).

 - "Bien mirado, todos nos ocultamos, completamente desnudos, en los vestidos que usamos".  (Heinrich Heine).

 - "La vida cotidiana es la parte de nuestra existencia que está más llena de vida. Todos los momentos extraordinarios de nuestra existencia están entretejidos en la vida cotidiana. Tenemos que aprender a sentir y ver estas cosas".  (Maryam Touzani).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 10 de marzo de 2023

Matutino desanimado

¡Buenos días!

Muy concurrido no está, desde luego, que solo estamos él y yo, de momento, aunque tampoco necesitamos más para animarnos el cotarro nosotros mismos, y venirnos arriba. Además, en cuanto se canse de mí, siempre podrá volar a su albedrío y vivir su propia vida, a su manera, ayudado por las mejores herramientas que aquí pueda facilitarle en este breve lapso que compartiremos juntos desde que le concebí. Ley de vida (matutina). Y ya estoy dando saltos de alegría por la primavera de hecho que ya tenemos haciéndonos compañía pocos días antes de su equinoccio, en esta mañana soleada, levemente velada por sutil nubosidad, con agradable brisa. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 21ºC.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El hijo" ("The son", 2022) de Florian Zeller, basado en la obra teatral homónima ("Le fils", 2018) del propio director, y con Hugh Jackman, Laura Dern, Vanessa Kirby, Zen McGrath, y Anthony Hopkins. Es el segundo largo de este director francés, también novelista, director y autor teatral, de quien había visto su anterior, la magnífica y recomendabilísima, "El padre" ("The Father", 2020); y en teatro una de las obras escritas por él, "La mentira" ("Le mensonge", 2014).

Un chico de 17 años vive con su madre. Su padre acaba de tener otro hijo con su nueva pareja. La madre dice al padre que el hijo lleva un mes sin aparecer por clase y al parecer tiene problemas que a nadie quiere contar (se encuentra deprimido). El padre habla con el hijo, que se muestra distante y algo ausente, y este le dice que le gustaría irse a vivir con él. Con algunas reticencias por parte de la nueva pareja de su padre, ambos aceptan que así sea, y tratará de poner todo de su parte, a pesar de su muy ajetreado trabajo, para que su hijo se reconduzca.

Buena película (nota: 6), aunque ni de lejos llega a las muy altas cotas alcanzadas por su sobresaliente anterior, y que por tanto me decepcionó un tanto. Dura por momentos, inquietante en bastantes otros, pero sin llegar a sobrecoger. Nos habla de salud mental, depresión y suicidio juveniles, de la angustia de los padres debido a ello, de las relaciones intergeneracionales y como se van repitiendo, inconscientemente, ciertos patrones educativos de padres a hijos, y que habría que desterrar. Mas que centrarse en el hijo y su problemática, a lo que parece llevarnos engañosamente su título, se centra en el atribulado padre, desesperado por tratar de comprender los problemas de su hijo, pero carente de las adecuadas herramientas emocionales y conductuales para ello. Los padres, que hacen lo que buenamente pueden.

Ahora, antes de que empecéis a desanimaros, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena:

 - "Si un día te sientes inútil y deprimido... recuerda que fuiste el espermatozoide más rápido de todos".  (Coluche).

 - "El elogio oportuno fomenta el mérito, y la falta de elogio lo desanima".  (José Martí).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 9 de marzo de 2023

Paralelismo matutino

¡Buenos días!

Hay que ser lelo para beber sin medida, hay que estar tonto para hacerlo aunque sea una sola vez. Y no me refiero a la bendita agua, sino a esa ardiente que destila éteres, ya sabéis. Hay que ver con que gris nubosidad se nos ha despertado la mañana, hay que ver la resaca de tormentas con que continúa. Y no me refiero a la alcohólica resaca, sino a la consecuencia de las electrificadas nubes, ya lo estáis viendo. El sol acabará por salir, sin embargo, según las previsiones, y la máxima llegará a los 18ºC por los madriles. La primavera está por aquí, se huele la primavera. Todo volverá a resurgir.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "To Leslie" (2022), de Michael Morris, y con Andrea Riseborough, Marc Maron, Allison Janney, Andre Royo, Owen Teague, Stephen Root, y James Landry Hébert. Es el primer largo de este director.

Leslie es una madre soltera que vive en un pueblo de Texas con un hijo adolescente a la que le toca una cantidad importante de dinero en una lotería, que enseguida despilfarra en fiestas y borracheras. Seis años después, recién desahuciada de su última morada, alcohólica, un despojo humano sin oficio ni beneficio, ni lugar donde caerse muerta, acude al piso de su hijo, que comparte con un compañero de trabajo, con la esperanza de reconducir su desnortado rumbo vital.

Buena película (nota: 6), que me gustó en general, sin alharacas, y en ciertos momentos me enganchó, sin adicciones. Basada en una historia real, la de la madre del guionista según he leído, nos narra el descenso a los infiernos y el difícil resurgir de sus cenizas de una mujer que no supo gestionar su fugaz fortuna, y acabó adicta y traumatizada. Todos tropezamos una o varias veces con lo que sea menester. Nos habla de segundas oportunidades, de culpa, de arrepentimiento.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que de tanto ponerlas no sé si acabaré, si no lo soy ya, por hacerme adicto a ellas:

- "La sabiduría consiste no sólo en ver lo que tienes ante ti, sino en prever lo que va a venir".  (Publio Terencio).

- "El hombre tiene mil planes para sí mismo. El azar, solo uno para cada uno".  (Mencio).

 - "El hombre debe decidir qué es lo que no va a hacer; entonces podrá dedicarse con vigor a lo que debe hacer".  (Mencio).

 - "He aquí una de las normas que considero de mayor utilidad en la vida: nunca exceso en nada".  (Publio Terencio).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 8 de marzo de 2023

Pacífico matutino y su descendencia

¡Buenos días!

Otro matutino que seguramente dejará su herencia en la estirpe de los que le seguirán... o quizá no, si es que no les apetece y saben zafarse de tal destino, o si caen en la cuenta de su libre albedrío. Aunque siempre en paz consigo mismos o eso espero, lo que suele llevar a estarlo con los demás. La mañana se nos ha levantado algo revoltosilla, con ventoleras, muy gris y nubosa, en la que más que llover llovizna; tibia, sin embargo, que para hoy se espera una máxima de 16ºC por los madriles.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo la obra "Las guerras de nuestros antepasados", adaptación para el escenario de Eduardo Galán de la novela homónima (1975) de Miguel Delibes, dirigida por Claudio Tolcachir, e interpretada por Carmelo Gómez y Miguel Hermoso. Es la segunda adaptación teatral que veo de una novela de Delibes, tras "Señora de rojo sobre fondo gris", tan excelentísima como la que glosaré hoy. A este paso acabaré por leerme las obras completas de Miguel Delibes, de quien también había visto adaptaciones de algunas otras suyas para varias películas, cuyo culmen para mí es "Los santos inocentes" (1984) de Mario Camus, tremenda película, tremenda historia. Conforme voy descubriendo más y más de Delibes, hasta ahora solo indirectamente, a través de cine y teatro, mi fascinación por su obra no cesa de aumentar. De Claudio Tolcachir había visto varias obras teatrales escritas o dirigidas por él.

Año 1961. Pacífico Pérez es un recluso acusado por doble asesinato que va recordando su vida, y la de sus antepasados, a instancias del médico del sanatorio penitenciario donde está internado a causa de su avanzada tuberculosis. Es un tipo rústico, inocentón y sensible, que hace honor a su nombre propio pues le duelen los árboles podados y no mataría una mosca, que está profundamente marcado por las batallitas que le contaron su bisabuelo, abuelo y padre, quienes lucharon y mataron, respectivamente, en la 3ª guerra carlista (1872-76) a bayonetazos, en la del Rif (1911-27) ametrallando, y en la civil española (1936-39) granada en mano, y le animaban a prepararse para la guerra que estuviera por venir, que ya iba siendo tiempo de que hubiera una nueva para que él también combatiese.

Magnífica obra teatral (nota: 9), compleja y profunda como la novela de la que parte, que os recomiendo ver (o leer) si tenéis ocasión, todo un alegato antibelicista que se mofa socarronamente del ardor guerrero y reflexiona sobre la violencia secular heredada generación tras generación, especialmente en España, y del cainismo de las dos Españas (sin mentarlas directamente) mediante la rivalidad de dos villas vecinas, la de arriba y la de abajo, parábola de todo un país y una sociedad, con proyecciones universales y muy actuales (guerra de Ucrania, por ejemplo). Con toques de humor, negro, negrísimo a veces, con el personaje principal (inmensa, colosal actuación de Carmelo Gómez) hablando como lo hacen los aldeanos de la Castilla profunda, absolutamente resignado ante su destino, del que no sabe, ni quiere, salir.

Ahora, ahí dejo para que nos peleemos, en el sentido de afanarnos, contra estas citas de sabiduría ajena, bueno, mejor a su favor, hoy solo de nuestro insigne antepasado Miguel Delibes, esforzándonos por tratar de asimilarlas, que mucho tienen que decirnos y mejor nos irá, seguro:

- "La imposibilidad de poder replantearte el pasado y rectificarlo, es una de las limitaciones más crueles de la condición humana. La vida sería más llevadera si dispusiéramos de una segunda oportunidad".  (Miguel Delibes).

 - "Cada cual maneja su historia y sus palabras, y, como son suyas, puede hacer filigranas con ellas si quiere para acomodarlas a lo que le conviene, Jacinto, convéncete, porque el defecto de la historia. ¿Sabes cuál es?, pues sólo uno, mira, que la escriban los vivos, Jacinto, eso, que la historia deberían escribirla los muertos; pero hay una dificultad, Jacinto, ¿sabes?, como tienen las manos tan frías no pueden ni agarrar el palillero, no saben, pero es lo que digo, Jacinto; ¿por qué no les alfabetizamos?".  (Miguel Delibes, "Parábola del náufrago", 1969).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 7 de marzo de 2023

Matutino que escucha su más hondo ser

¡Buenos días!

A veces afloran por aquí algunas de mis ocultas e intrínsecas sensaciones, a las que voy dando voz tecla a tecla, incluso a veces recreándolas, y recreándome en ellas más o menos ensimismadamente. Esto me libera tal vez de ciertos fantasmas que pudieran abrumarme. A pesar del nuboso y gris despertar de hoy, la primavera ya late en estos terminales días de invierno, tratando de asomar por doquier, incluso por los poros de mi piel en forma de adolescentes espinillas, cual las verdes hojas brotadas del machadiano olmo viejo, infundiéndonos de una exultante vitalidad. El sol quiere también sacar su cabecita por entre la maraña nubosa en esta tibia jornada en la que se esperan 16ºC de máxima por los madriles.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo la obra "El sonido oculto", escrita por Adam Rapp ("The sound inside", 2018), adaptada (muy bien) y dirigida por Juan Carlos Rubio, e interpretada por Toni Acosta y Omar Ayuso.

Una profesora de escritura en la Universidad de Salamanca, y también novelista, una mujer madura, solitaria y enfrascada en sus libros, a quien los médicos le acaban de diagnosticar un grave cáncer, recibe un día la visita, durante sus horas de tutoría, de uno de sus alumnos, brillante y enigmático, quien allí se planta sin haber pedido cita previa, y que quiere que ella le oriente con la novela que está escribiendo. Los encuentros y sus charlas literarias se irán repitiendo más o menos regularmente, sus vínculos intensificándose, y ella abriéndose hasta que se anime a pedirle un favor bastante chocante (por decirlo de algún modo).

Estupenda obra de teatro (nota: 8), contada en tercera persona por parte de la protagonista, de sendos personajes solitarios aversos al correo electrónico y demás redes sociales virtuales y que encuentran en la literatura una válvula de escape a sus algo atormentadas vidas, donde se habla y se cuentan otras historias con paralelismos con la que vemos, con suspense, siendo casi inapreciable la fina línea entre realidad y ficción y de cómo el proceso creativo interconecta ambas, mezclándolas como en el mejor cóctel... por esto me recordó a una película, "En la casa" ("Dans la maison", 2012) de François Ozon, basada a su vez en obra del dramaturgo español Juan Mayorga titulada "El chico de la última fila" (2006), y que se menta en la hoy glosada. Además, también me recordó a otra película por otro motivo bien distinto, a "Wilbur se quiere suicidar" ("Wilbur wants to kill himself", 2002) de Lone Scherfig, por eso de gente que quiere morir y de gente que quiere vivir y no sabe lo difícil y lo fácil que es esto y aquello y todos los viceversas que se os ocurran.

Ahora espero que escuchéis lo que dicen estas citas, profundas, todas de Dostoievski, del que se habla unas cuantas veces en la obra:

 - "A veces nos ocurre que personas a las que no conocemos nos inspiran un interés súbito cuando las vemos por primera vez, incluso antes de cruzar una palabra con ellas".  (Fiódor Dostoievski).

 - "Sólo se vive una vez, y yo no quiero esperar esa felicidad universal. Ante todo, quiero vivir. Si no sintiese este deseo, sería preferible no tener vida".  (Fiódor Dostoievski).

 - "El hombre que se miente a sí mismo y escucha su propia mentira llega a un punto en que no puede distinguir la verdad dentro de él y por tanto pierde todo respeto por sí mismo y por los demás".  (Fiódor Dostoievski).

 - "El secreto de la existencia humana está no solo en vivir, sino también en saber para qué se vive".  (Fiódor Dostoievski).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 6 de marzo de 2023

¡Madre mía, qué jurisófico matutino!

¡Buenos días!

Creo que estos matutinos son muy amigos de conocer, no tanto de juzgar, todos los hechos, incluso los circunstanciales, que se le presentan en el transcurso de cada sesión que mantengo con ellos y que levanto con dulces besos y abrazos, como los de una buena madre, en lugar de con un sonoro mazazo. Llevamos ya unos pocos días en los que juzgo y discierno que el invierno se va haciendo cada vez más amigable, sabedor de su mucha cercanía con la casi inminente primavera, ya sin heladas mañaneras, y hoy además con bastante nubosidad y una máxima prevista por los madriles de 14ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Saint Omer. El pueblo contra Laurence Coly" ("Saint Omer", 2022), de Alice Diop, y con Kayije Kagame, Guslagie Malanda, Valérie Dréville y Aurélia Petit. Es el primer largo de ficción (el resto son documentales) de esta directora francesa, con el que ganó el Gran Premio del Jurado del Festival de Venecia.

Una joven escritora acude al Tribunal de Saint Omer para asistir a un juicio con la intención de escribir una novela sobre él, el de una mujer que mató a su hija de 15 meses abandonándola de noche al borde de la playa mientras la marea subía, quien reconoce los hechos aunque se declara inocente, así que comienza el juicio en el que, entre otras cosas, se dirime el porqué de lo que hizo, pero conforme avanza el proceso los testimonios de la acusada y algunos testigos harán tambalearse los prejuicios y convicciones de la joven y del resto de asistentes.

Muy buena película (nota: 7), este drama judicial inspirado en un caso real del que no pude apartar la mirada en todo su metraje, que me tuvo pegado, aunque no es fácil ni de ver ni de escuchar, narrada de manera diferente, con otra mirada, sosegadamente y de modo frío y seco, con personajes hieráticos, casi que bustos parlantes. A partir del relato de ese incomprensible y terrible acto infanticida, en el que no se juzga (al final del juicio tampoco obtenemos respuestas), nos hace reflexionar, y mucho, sobre determinadas cuestiones, meternos en nuestros más íntimos adentros, especialmente si se es mujer y madre, sobre asuntos tales como las relaciones entre madres e hijos, qué significa ser madre, cómo el aislamiento (personal, social, etc.) nos puede llevar a la desesperanza y a la psicosis... el síndrome de Medea en este caso.

Ahora es de ley que os ponga unas citas de sabiduría ajena, que es bien sabida mi filia por el conocimiento de otros:

 - "Consejo es de sabios, perdonar injurias y olvidar agravios".  (Refrán).

 - "Del cielo es la inclinación;
el sí o el no todo es mío;
que el hado en el albedrío
no tiene jurisdicción".  (Juan Ruiz de Alarcón).

 - "El criterio jurídico solo ve lo de fuera y mide la punibilidad de un acto por sus consecuencias; el criterio moral debe juzgarlo por su causa y no por su efecto. Lo que ocurre es que nuestra moral corriente está manchada de abogacía y nuestro criterio ético está estropeado por el jurídico".  (Miguel de Unamuno).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 3 de marzo de 2023

¡Oh, y un nuevo matutino!

¡Buenos días!

Ahora que el sol naciente asoma por el horizonte vuelvo a asombrarme con otro de mis matutinos, este que ahora aparece por escena, del que espero represente lo más (o menos) creativamente posible mis desvaríos mañaneros, tratando de no repetirse, pero guardando sus estilosas señas de identidad que, sin embargo, han ido cambiando imperceptiblemente con el paso de los años. Helado me he quedado, no tanto por la indiferencia que no me ha causado este matutino, como por los -2ºC con los que nos hemos despertado hoy, en una soleada jornada menos fría que las anteriores pues se esperan 12ºC de máxima por los madriles.

Ayer por la tarde no estuve en el cine, sino viendo una película en televisión, en Movistar+, que hace unos meses se me escapó de su muy fugaz paso por la cartelera. Se trató de una de animación, "Inu-Oh" (2021), basada en la novela "Heike monogatari: Inu-Oh no maki" (2017) de Hideo Furukawa, a su vez basada en un poema épico medieval, y dirigida por Masaaki Yuasa. De este director japonés había visto una de sus anteriores películas, también animada, "El amor está en el agua" ("Kimi to, nami ni moretara", 2019).

En el Japón medieval unos nobles señores encargan a un pescador y su hijo que recuperen un tesoro hundido bajo las aguas debido a una cruenta batalla naval entre facciones rivales por hacerse con el poder absoluto en el país, pero cuando lo rescatan del naufragio sufren una maldición que provoca la muerte del padre y que quede ciego el hijo. Éste deambula a lo largo de los años por el país tratando de encontrar la solución a su sortilegio, entra en una congregación de monjes que conservan antiguas tradiciones musicales y teatrales, donde las aprende, y conoce a un ser deforme, Inu-Oh, también maldito, que esconde su monstruosidad tras una máscara y tupidos ropajes, con el que forma un grupo musical y artístico que empieza a romper con las estrictas normas establecidas en sus representaciones, que cada vez gustan a más gente, hasta que esto llega a oídos del shogun.

Película con cierto interés (nota: 5), de estupenda y creativa animación, original y diferente, extraña, desconcertante, que comenzó muy confusa y siguió algo menos dificultosa de aprehender, quizá cosa de mi desconocimiento de esas expresiones culturales tradicionales japonesas y de su historia. Inu-Oh fue un artista real de un tipo de teatro ancestral y del que se conoce más bien poco. La historia narrada, con la que me costaba mucho conectar, muy trufada de música tradicional modernizada con estilos de hoy día, como el rock, el glam, etc., nos habla de gente marginada que alcanza la fama, de gente que se rebela y trata de cambiar el estado de las cosas de su época, de evolucionar y cambiar, siempre con la opresiva y opresora resistencia de los guardianes de los cánones establecidos por miedo a perder el control.

Ahora, no os asombréis si os digo que ahora toca la sabiduría ajena, pues ya es tradición de estos matutinos el dejar por aquí algunas citas de otros, acabando por la misma con la que empecé las del anterior:

 - "No sé hasta qué punto un escritor puede ser revolucionario. Por lo pronto, está trabajando con el idioma, que es una tradición".  (Jorge Luis Borges).

 - "Para crear debes ser consciente de las tradiciones, pero para mantener las tradiciones debes de crear algo nuevo".  (Carlos Fuentes).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 1 de marzo de 2023

Matutino hecho helecho

¡Buenos días!

Aunque al principio de cada matutino a veces suelo fantasear con esto y con aquello, el hecho, que no helecho, es que me ciño todo lo que puedo a ellos, no tanto unas aguerridas capa y espada, sino para elucubrar, tratando de no andarme por las ramas del bosque, sobre las películas o similar que suelo glosar en estos lares de los que me siento absoluto señor. El invierno, de hecho, sigue asentando sus reales por los madriles, asediándonos estrechamente, sin apenas dejarnos salir de nuestros hogares, con gélidas madrugadas (hoy -2ºC), sol radiante que apenas calienta y ventarrón helador. La máxima prevista para hoy será de 7ºC.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Irati" (2022), de Paul Urkijo Alijo, y con Edurne Azkárate y Eneko Sagardoy. Es el segundo largo de este director y el primero suyo que veo.

Siglo VIII d.C. El cristianismo se extiende por Europa mientras las creencias paganas van desapareciendo. El ejército de Carlomagno avanza y atraviesa los Pirineos occidentales por Roncesvalles. El señor de uno de los valles pide ayuda a una diosa ancestral para tratar de detener a los invasores, y esta le ofrece la victoria a su pueblo a cambio de entregarle su sangre. Antes de la batalla hace prometer a su hijo, todavía niño, que tras su muerte protegerá y liderará a los suyos. Años más tarde este afrontará la misión de recuperar el cuerpo de su padre, enterrado de forma pagana en una recóndita gruta junto con el tesoro robado a las huestes de Carlomagno, para darle sepultura según su fe cristiana, a pesar de la cual, para completar con éxito la misión, necesitará la ayuda de la pagana Irati, una bella y enigmática joven que habita en el bosque cercano, poblado por deidades mitológicas.

Película aceptable (nota: 5) que no me acabó de encantar, a pesar de su buena factura técnica, cuya historia me dijo más bien poco, y me supo a poco, no me relamí, si acaso con la lamia protagonista... sin embargo es de agradecer este tipo de películas en el cine español, por lo escasas, y aunque este tipo de cine no es santo de mi devoción debería ser declarado zona de especial protección, como la Selva de Irati lo está. Una de aventuras histórico fantásticas, de medievales capa y espada, y magia, con mitos y leyendas (con cierta base histórica), e historia de amor imposible... hasta que la muerte les separe, les una, quería decir. Parece hablarnos de tradición versus modernidad, tratado de coger lo mejor de cada mundo, y también destila eso tan ecológico de proteger los bosques, encantados o no, elogiándose de soslayo la naturaleza virgen e inmaculada... sin connotaciones religiosas de por medio. Por cierto, hay un bonus tras los créditos finales, así que no salgáis de la sala pitando (o ululando) en cuanto estos comiencen... si es que vais a verla.

Es un hecho (o "hel" hecho), ya tradicional, que ahora tocan unas citas de sabiduría ajena, así que escuchad atentamente lo que nos cuentan:

 - "Para crear debes ser consciente de las tradiciones, pero para mantener las tradiciones debes de crear algo nuevo".  (Carlos Fuentes).

 - "Los bosques preceden a las civilizaciones, los desiertos las siguen".  (François René de Chateaubriand).

 - "Más grande que todas las pirámides, que el Himalaya, que todos los bosques y mares, es el corazón humano. Más bello que el sol, que la luna y que todas las estrellas, a la vez que más radiante y florido. Infinito en su amor, infinito como la divinidad, es como la divinidad misma".  (Heinrich Heine).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 27 de febrero de 2023

Con mi acogedor matutino quedo

¡Buenos días!

Amanece, nueva cita con un matutino que me acoge, hoy parco en palabras, pues poco más que me las susurra, al que me cuesta sonsacarle algo para poder relatarlo por aquí. Paciencia, ternura, que ya saldrá de sí mismo a fuerza de mimos sin mesura con que le envuelvo sin despegarme de él, para terminar por darme lo mejor de sí mismo. Quien también sigue pegadito a nosotros es el invierno, que más que el calorcito de su abrazo lo que nos da es fría destemplanza por sus bajas temperaturas y helador viento norteño. Aun así, le queremos por ser como es. La madrugada ha sido bajo cero (-1ºC) y la máxima prevista para hoy por los madriles será de 5ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una delicia de película, que os recomiendo encarecidamente. Se trató de "The quiet girl" ("An cailín ciúin", 2022), de Colm Bairéad, basada en la novela "Tres luces" ("Foster", 2010) de Claire Keegan, y con Catherine Clinch, Carrie Crowley, Andrew Bennett, Michael Patric y Kate Nic Chonaonaigh. Es el primer largo de este director irlandés.

Año 1981 en la Irlanda rural. Una niña de nueve años, retraída y taciturna, vive humildemente con su menesterosa familia muy numerosa que no la atiende adecuadamente, afrontando en silencio el desdén de sus hermanas mayores y padres y también en la escuela, tratando de pasar lo más desapercibida posible. Llega el verano, y su madre está a punto de dar a luz nuevamente por lo que, dado que no pueden hacerse cargo de ella, sus padres la envían por un tiempo a vivir con una prima de su madre y su esposo, que no tienen hijos y viven en una granja alejada, y a los que de nada conoce, quienes la reciben afectuosamente, especialmente la mujer.

Una joyita de película (nota: 9), pausada, sensible, contenida, delicada, hermosísima, historia narrada desde la candorosa mirada de su protagonista que expresa muy bien cómo se siente por dentro, con hondura emocional, cuajada de silencios y atenta a los más mínimos detalles, quien irá abriéndose durante el breve tiempo que pasa junto a su familia adoptiva al cariño y atención que le prestan, una calidez que jamás sintió antes. Nos habla de lo esenciales que son para los niños los afectos, para su adecuado desarrollo emocional.

Bueno pues ya solo queda, aunque seguro que la oiréis muy bien, la sabiduría ajena, con estas citas que espero se queden en nuestras entendederas por mucho tiempo:

 - "El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta pan: necesita caricias para ser bueno y ser fuerte".  (Concepción Arenal).

 - "A los niños, para hacerse querer por ellos, no les importa demasiado que seamos feos, ni que seamos inteligentes, ni tan siquiera bondadosos. Para querernos basta con que se les quiera: no son tan exigentes como los mayores".  (Jacinto Benavente).

 - "El niño parece que no se entera y nos está escuchando. Es un error creer que los niños no comprenden. Es la equivocación de los mayores, y ¡qué hondas son las impresiones que se reciben de niño y como influyen para toda la vida!".  (Jacinto Benavente).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 24 de febrero de 2023

Cocinillas matutino al amor de la lumbre

¡Buenos días!

Voy a ver si consigo que estos matutinos de mi alma se pongan conmigo a aprender a cocinar, o a guisarse a ellos mismos, mientras yo me dedico a otros menesteres, encantado haciendo mis pinitos en el arte de elaborar buenos y gustosos alimentos para mi propio regocijo y el de los demás. Buen provecho. Pues eso, a seguir aprovechando las bondades de estos fríos días de invierno, que volvieron por sus fueros de nuevo desde ayer, y con ganas y apetito atrasado, en esta rasa, soleada y radiante mañana de viento cortante que nos madrugó al borde de la helada por los madriles (0ºC), donde está previsto que la máxima llegue hasta los 10ºC.

Ayer por la tarde terminé de ver en Netflix una serie de televisión, que desde ya mismo os recomiendo muy encarecidamente aun a sabiendas de que no será muy del gusto de bastantes paladares. Se trató de "Makanai: La cocinera de las maiko" ("Maiko-san chi no makanai-san", 2023), creada por Hirokazu Kore-Eda, dirigida por él mismo y otros, e interpretada por Nana Mori, Natsuki Deguchi, Ai Hashimoto, Takako Tokiwa, Aju Makita, Mayu Matsuoka y Keiko Matsuzaka. Consta de una temporada de nueve capítulos de entre cuarenta y cuarenta y cinco minutos de duración cada uno. Es una adaptación de la homónima serie de anime (2021) de Youhei Suzuki, a su vez versión del manga de Aiko Koyama.

De Hirokazu Kore-Eda, veterano cineasta japonés que me entusiasma y maravilla, todo un reverendo maestro del cine para mí, había visto los doce más recientes de sus anteriores largometrajes, a saber: "Broker" ("Beurokeo", 2022), "La verdad" ("La vérité", 2019), "Un asunto de familia" ("Manbiki kazoku", 2018), "El tercer asesinato" ("Sando-me no satsujin", 2017), "Después de la tormenta" ("Umi yori mo mada fukaku", 2016), "Nuestra hermana pequeña" ("Umimachi diary", 2015), "De tal padre, tal hijo" ("Soshite chichi ni naru", 2013), "Kiseki (Milagro)" ("Kiseki", 2011), "Air doll" ("Kûki ningyô", 2009), "Still walking" ("Aruitemo, aruitemo", 2008), "Hana" ("Hana yori mo naho", 2006), y "Nadie sabe" ("Daremo shiranai", 2004).

Dos adolescentes, amigas inseparables desde su más temprana infancia, llegan a Kyoto desde su pequeña ciudad de provincias soñando con convertirse en maikos (aprendices de geisha). Tras un tiempo en la casa escuela en la que se inscriben e instalan, las maestras ven que una de ellas no tiene madera para la profesión (la otra todo lo contrario), así que la recomiendan abandonar sus estudios, pero dado que ambas amigas del alma no quieren separarse y que hace poco la cocinera se jubiló, en lugar de seguir encargando comida a domicilio, le sugieren que se dedique a cocinar para todas ellas... tarea en la que demuestra una enorme habilidad y a la que se aplica con sumo esmero.

Sobresaliente serie de televisión (nota: 9), cocinada a fuego lento, el modo de hacer los mejores guisos, una absoluta delicia de lo más sensual (en lo que se ve, se dice, se oye, se respira y huele, y que te acaricia con sus texturas, puro umami), bellísima, sutilísima, que todo lo dice cuando los personajes callan, adorables y entrañables todos, femeninos y masculinos, que rezuman bondad por todo su ser, y de cuando en cuando hondísima sabiduría vital, pero muy especialmente las dos protagonistas, la muy achuchable cual osito de peluche Nana Mori (la cocinera) y el bomboncito Natsuki Deguchi (su íntima amiga), ambas un embelesador encanto... y los demás. Por ponerle algunos peros, en ciertos pasajes fue algo naíf y también incomprensible en otros, quizá cosas de nuestro desconocimiento de los ceremoniales y códigos de conducta de ese mundo, críptico, como suspendido en el espacio y el tiempo, levitando en su propia burbuja bastante ajena al mundo moderno.

A través de la reposada cadencia en la cotidianidad de estas mujeres nos habla de profundísima amistad y cariño, de familia no de sangre, de amores no correspondidos, y del buen cocinar y del disfrute en el comer al amor del hogar, donde parece no pasar nada, pero donde todo ocurre en la recatada intimidad de cada uno de los personajes, teniendo que estar atentos al más leve detalle de cada escena. Pura poesía en sus imágenes, delicadísimas, un éxtasis contemplativo, donde su condensado resumen, cual aromático consomé que entona el estómago para los platos que siguen, está en las imágenes que ilustran los títulos de crédito al inicio de cada capítulo, sublimes, arrobadoras; de similar modo a como lo fueron para mí, en otro muy distinto estilo, las de la serie española "Hierro" (dos temporadas, 2019 y 2021).

Ahora toca paladear estas citas de sabiduría ajena que otros cocinaron en sus entendederas para nutrir las nuestras:

 - "La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina".  (D. H. Lawrence).

 - "Es fundamental poner un poco de misterio en la mujer. La mujer, sin ese halo de misterio, es como un exquisito manjar un poco soso. Por fuerza hay que confesar que, en la noble cocina del amor, sin enigma no existe salsa ni sabor".  (Amado Nervo).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 21 de febrero de 2023

Matutino turno de palabra

¡Buenos días!

Amanece, y llega el momento de que los matutinos hablen, por sí y por mí, que en ellos delego con buen criterio y con mi pleno consentimiento tras habernos puesto de acuerdo en lo esencial, porque si no hablaríamos a la vez y no se entendería bien nuestro mensaje. En cuanto a la meteorología, aunque según calendario estamos de circunspecto y sombrío invierno, más parece que últimamente sean días de dicharachera primavera, pero seguramente en breve, según los pronósticos, este dará un golpe en la mesa rebelándose por tal intromisión en sus feudos, y volverá por sus más fríos fueros. Ya veremos si será para tanto, y en cualquier caso, antes o después, acabará por rendirse. De momento, hoy, sin embargo, tenemos bastante nubosidad, una máxima prevista por los madriles de 18ºC y algún amago de tormentilla.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ellas hablan" ("Women talking", 2022), de Sarah Polley, basada en la novela homónima (2018) de Miriam Toews, y con Rooney Mara, Claire Foy, Jessie Buckley, Judith Ivey, Ben Whishaw, y Frances McDormand. Cuarta película como directora de esta también actriz y guionista, de quien había visto su primera, "Lejos de ella" ("Away from her", 2006). Como actriz, la vi de protagonista en dos de Isabel Coixet, "La vida secreta de las palabras" (2005) y la maravillosa (un 10 para mí) "Mi vida sin mí" (2003).

Año 2010 en Bolivia. En una colonia menonita aislada, en el espacio y en el tiempo, llevan tiempo produciéndose una serie de agresiones sexuales a las mujeres de allí, perpetradas utilizando sumisión química por los propios hombres de su cerril comunidad, que las ningunea, pues ante sus denuncias son tachadas de ilusas y que si acaso esos actos han sido cosa del diablo como castigo por sus pecados. Durante una de las violaciones, las mujeres atrapan a uno de los asaltantes y lo llevan ante sus líderes, quien acaba por confesar y denuncia al resto, que son arrestados y llevados a la capital para alejarlos de la ira de las mujeres y ser juzgados lejos. El resto de los hombres, en solidaridad, marcha también allí para entre todos pagar la alta fianza para que puedan salir de la cárcel, y cuando todos vuelvan obligar a las mujeres a perdonarlos. Entre tanto, ellas se reúnen asambleariamente en un granero y debaten qué hacer, proponiéndose tres alternativas: seguir como siempre y como si nada, quedarse y luchar, o marcharse.

Buena película (nota: 6), basada en un suceso real (la autora de la novela perteneció a una de esas comunidades ultrarreligiosas), en la que se ficciona una posible reacción (la asamblea, la discusión y la decisión que toman) de esas mujeres ante esos hechos, una fábula en la que se denuncia la situación de la mujer por doquier (espacio-temporal), reivindicándose la palabra como medio de protesta no violenta a partir del cual pueden mejorarse las cosas. Sin embargo, la conversación entre estas mujeres a ratos me pareció algo incomprensible, no la pillé, aunque en otros momentos llegó a arrebatarme y parecerme magnífica. Una protesta colectiva femenina para tratar de cambiar el mundo, que nos habla del lugar de la mujer en el mundo, que a veces las ningunea, cuando no las agrede, de las creencias, de la culpabilidad, del perdón, de la venganza, de la educación, la buena educación, como esperanzador medio de un futuro mejor.

Ahora llegó el momento de la sabiduría ajena, de dejar hablar a otros:

 - "Hay que vivir en paz con el dolor y acompasar el paso al suyo. Por eso no necesitan llorar la una por la otra, ni hacerse aspavientos y buscar palabras compungidas o consoladoras. Les basta con sentir que, una vez más, están ahí".  (Ángeles Caso).

 - "Nada hay que tenga mayor poder que la palabra; la palabra, como la honda de David, hace derribar por tierra a los violentos y abate a los fuertes. Es una máquina invencible. Sin ella, este mundo pertenecería a los salvajes".  (Anatole France).

 - "¡Ay de las gentes religiosas que no conocen más mundo que aquel en el que viven y no tienen nada que aprender de las personas con las que hablan!".  (Anthony de Mello).

 - "El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan".  (Arturo Graf).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 20 de febrero de 2023

Matutino fruncido

¡Buenos días!

Ya tengo entre ceja y ceja a este matutino, y no me pienso arrugar, ni tampoco hacerme un lifting para disimularlo si es que tal sucede, escribiéndolo contra viento y marea, aunque alegre y relajadamente, para conseguir tenerlo terminado un instante antes del madrugón del sol que sale por levante, hoy algo velado por la nubosidad cambiante. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 18ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El triángulo de la tristeza" ("Triangle of sadness", 2022), de Ruben Östlund, y con Harris Dickinson, Charlbi Dean, Dolly de Leon, Zlatko Buric, Vicki Berlin, y Woody Harrelson. Es el sexto largo de este director sueco, y tercero suyo que veo, tras "The square" (2017) y "Fuerza mayor" ("Turist", "Force majeure", 2014).

Tras celebrarse una "mega cool fashion week", una pareja de modelos que ahí desfilaron, ella además influencer, y cuya relación tiene sus vaivenes, es invitada a un crucero en un yate de lujo cuyos demás selectos pasajeros son asquerosamente ricos. La tripulación y demás personal se esmeran por dar el mejor servicio posible, mientras el capitán, henchido de alcohol un día tras otro, se niega a salir de su camarote. Una fortísima tormenta durante la cena de gala hará naufragar la embarcación y los pocos que se salven se verán obligados a sobrevivir con apenas nada en una isla desierta, invirtiéndose en consecuencia las jerárquicas relaciones de poder.

Buena película (nota: 6), de sobredimensionado metraje, esta comedia muy negra, hiperbólica sátira social que se ceba en los ricos, contra el capitalismo y el comunismo, grotesca y esperpéntica, que quiere ser mordaz, aunque según mi parecer solo lo consigue a ratos su autor, quien suele ponernos con su cine ante situaciones de desasosiego, que pueden hacer reír y desde luego pensar bastante tras haberlas visto. Es algo irregular, como una especie de colección de sketches, algunos (los menos) más resultones que otros. El que más me gustó a mí, con diferencia, fue la discusión de la pareja protagonista al principio de la película, tremendamente incómoda por cotidiana y absurda a la vez. En las situaciones planteadas se dan cambios de roles (a veces incluso de Rolex) tanto en los ámbitos sexuales y de género (en la pareja protagonista) como en los de clase social, totalmente puestos patas arriba tras el naufragio, donde todo cambia sin que nada cambie... cambian las personas arriba y abajo pero se mantiene la estructura jerárquica.

Ahora llega la sabiduría ajena, con este pentágono de citas, que espero alegre nuestras entendederas:

 - "No deben preocuparnos las arrugas del rostro, sino las del cerebro".  (Santiago Ramón y Cajal).

 - "Una sonrisa cura las heridas de un ceño fruncido".  (William Shakespeare).

 - "Tan perjudicial es desdeñar las reglas como ceñirse a ellas con exceso".  (Juan Luis Vives).

 - "Debe ser triste el estado de conciencia del rico, que ya cerca del final, cae en la cuenta de que el destino le concedió el más poderoso instrumento de bien que puede haber en el mundo y sin embargo lo empleó en frivolidades".  (Amado Nervo).

 - "Para acercarse a la libertad, a la felicidad, no basta con variar los sistemas; hay que cambiar los corazones de los gobernantes y de los gobernados, de los poderosos y de los súbditos, de los que mandan y de los que han de obedecer".  (Giovanni Papini).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 16 de febrero de 2023

Arquitecto de matutinas emociones

¡Buenos días!

Ya en 1999 comencé a bosquejar en sucesivas tentativas el armazón de lo que ahora son estos mis bien amados matutinos con los que tan bien conecto, que he ido levantando cada mañana sin más plano que el virtual delineado en mis neuronas, cada vez mejor encofrados según mi parecer, construyendo planta a planta, paulatinamente, sin vértigo a las alturas a las que voy llegando tras tanto empeño, gracias a las positivas emociones que consiguen cimentarme con los pies bien plantados en el suelo por mucho que me eleve... lo que sin embargo no hace que consiga tocar con la yema de mis dedos el radiante sol que hoy luce, para evitar quemarme cual Ícaro, en esta dulce jornada que seguro nos arrebatará emocionalmente, pues ya huele a primavera aunque todavía no lo sea por calendario, y en la que alcanzaremos una máxima de 16ºC por los madriles, según las previsiones.

Ayer por la tarde estuve viendo en Movistar+ una película que me encantó, y que el pasado fin de semana ganó el Goya en la categoría de cortometraje de ficción, y hace unos meses la Espiga de Oro de similar categoría en la SEMINCI. Se trató de "Arquitectura emocional 1959" (2022), de Elías León Siminiani, y con Marta Carmona y Manuel Egozkue. Su duración es de 30 minutos. De este director había visto uno de sus largos anteriores, un documental, "Apuntes para una película de atracos" (2018).

Otoño de 1958 en Madrid. Acaba de comenzar el curso y un par de jóvenes universitarios se conocen en su primer año de carrera en un banco del campus. Empiezan a conectar y poco a poco, a lo largo de ese curso, comienzan a salir mientras se va construyendo tímidamente su (en principio) casta relación, cosas de la época franquista, condicionada además tanto por la arquitectura y el urbanismo madrileños como por sus respectivas clases sociales y prejuicios.

Estupenda cinta (nota: 8), con un excelentísimo guion, muy original e ingenioso, brillante, también en su modo de narrar en imágenes esta historia de amor, muy curiosas imágenes, quizá recurso estético o por carencia de recursos dinerarios, aprovechando óptimamente los pocos que tiene, que combina arquitectura y amor entre jóvenes de muy distinta extracción social, unidos también, sin ellos saberlo, por la arquitectura que habitan y el urbanismo que les rodea. Está contada con una muy literaria y documentada voz en off, con insertos de imágenes de archivo (el NODO y demás), animaciones de las rutas de los enamorados sobre plano (planos de edificio y de la ciudad) o sobre imágenes de antaño, con chocantes y divertidos anacronismos, ¿buscados adrede o por falta de presupuesto?... En resumen, una delicia de cortometraje que os recomiendo.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, proyecciones de otras mentes que tal vez ayuden a construir las nuestras:

 - "La arquitectura debe hablar de su tiempo y su lugar, y además, anhelar la eternidad".  (Frank Gehry).

 - "Toda forma de arte es una tentativa para racionalizar un conflicto de emociones en el espíritu".  (Robert Graves).

 - "Me gusta la gente sentipensante, que no separa la razón del corazón. Que siente y piensa a la vez. Sin divorciar la cabeza del cuerpo, ni la emoción de la razón".  (Eduardo Galeano).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 15 de febrero de 2023

Matutino oropeligrosso modo

¡Buenos días!

Llegó el momento, es todo o nada, de adentrarme en estos matutinos a cubierto de todo peligro para tomar posesión de sus dominios (más o menos) y enriquecerme de golpe, que no a golpes, con su sabiduría que ni con todo el oro del mundo, o el mítico del Rin cantado por Wagner, podría pagar, y con la que me ayudo para alejarme de vanos oropeles. La mañana se nos despierta nubosa de nuevo, pero no hay peligro de que vaya a llover, según las previsiones, pero conforme avance la jornada el dorado sol, todo un tesoro, se irá enseñoreando del cielo, aproximadamente, que no del todo... así que nada, la máxima prevista para hoy por los madriles será de 14ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Oro puro - Rheingold" ("Rheingold", 2022), de Fatih Akin, basado en el libro autobiográfico "Todo o nada: decimos que el mundo es tuyo" ("Alles oder nix: Bei uns sagt man, die welt gehört dir", 2015) de Giwar Hajabi "Xatar", y con Emilio Sakraya. De este director alemán de origen turco había visto cinco de sus anteriores largos: "En la sombra" ("Aus dem nichts", 2017), "Goodbye Berlín" ("Tschick", 2016), "Soul kitchen" (2009), "Al otro lado" ("Auf der anderen seite", 2007), y "Contra la pared" ("Gegen die wand", 2004).

Un joven matrimonio de músicos kurdo-iraníes, debe exiliarse de Irán tras la llegada del régimen de los ayatolás a finales de los 70. Tras un tortuoso periplo por diversos países vecinos y europeos, durante el que nacerán su hijo e hija, acaban por instalarse en Alemania. Al poco de llegar el padre abandona a la familia y el hijo mayor empieza a delinquir para ganar algo más de dinero. Tras aprender a boxear para defenderse de los matones del barrio e ir prosperando en el tráfico de diversas drogas, cuando pierda por accidente un importante alijo se verá obligado a robar un cargamento de oro clandestino para recuperar el dinero perdido. Tiempo después será detenido por ello y encarcelado. Allí dentro retomará su afición musical, grabando a escondidas un disco de hip-hop que se convertirá en un rotundo éxito y le encumbrará.

Buena película (nota: 6), con narración temporal no lineal, entretenida y con mucho ritmo, y no solo del musical (primero música clásica y luego hiphopera), muy violenta a veces y con su puntito de crítica sociopolítica. Es muchas cosas además de una historia biográfica de un famoso rapero alemán, personaje poco edificante pero redimido al final, pues también es, según los momentos, película de guerra, carcelaria, de refugiados inmigrantes y sus penurias, de desheredados de barrio marginal, de gánsteres de poca y mucha monta, de... En ciertos momentos, por algunos detalles, se me vino a la cabeza la película "Tres reyes" ("Three kings", 1999) de David O. Russell, cuyos protagonistas también buscan el oro, robándoselo a otros ladrones, y acaban por encontrarse a sí mismos.

Ahora ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena, gran tesoro que vale más que su peso en oro:

 - "Nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro, sino al oro del becerro".  (Antonio Gala).

 - "Los buscadores de oro cavan mucho y hallan poco".  (Heráclito de Éfeso).

 - "Quien no es capaz de desprenderse de un tesoro en un momento de necesidad es como un esclavo encadenado".  (J. R. R. Tolkien).

 - "La edad de oro retorna a los hombres cuando, aunque sólo sea momentáneamente, se olvidan del oro".  (Gilbert Keith Chesterton).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 14 de febrero de 2023

Velada amistad matutina

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que desvelo otro de mis bien amados matutinos, que bien sabéis que somos más que uña y carne, tras haberlo cuidado con esmero mientras éste se iba desperezando y saliendo de mis todavía adormiladas entendederas, a la par que voy desparramando mis desvaríos, no tanto espetándolos contra él (o ellos) como contra nadie en particular, al albur de los vientos que quieran llevárselos. Velada de nubes está la madrugada, bien amigadas con el sol al que no dejan mostrarse, como abrigándole de quien sabe qué. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 13ºC.

Este fin de semana estuve en el teatro, viendo la obra "Amistad" (2017), escrita por Juan Mayorga, dirigida por José Luis García-Pérez, e interpretada por Ginés García Millán, el propio José Luis García-Pérez y Daniel Albaladejo. De este magnífico autor había visto anteriormente un par de funciones suyas, "Intensamente azules" (2018) y "El cartógrafo" (2009); una magistral película francesa inspirada en su obra "El chico de la última fila" (2006), "En la casa" ("Dans la maison", 2012) de François Ozon; y también la versión que hizo de la inconclusa obra de teatro de Georg Brüchner "Woyzeck" (1837).

Tres amigos desde la infancia, cincuentones, juegan a un juego como cuando eran niños, fingir que están muertos e irse espetando verdades sin filtro nunca antes dichas a modo de catarsis en un rotatorio velatorio simulado (cada vez uno hace de muerto), cosa peligrosa, porque pondrán en juego su íntima amistad de tantos años.

Una buena obra (nota: 6), aunque algo irregular a mi parecer, que no me llegó a atrapar del todo, solo a ratos sueltos. Induce interesantes reflexiones, pero le falta un qué sé yo, quizá algo más de la profundidad e inteligencia propia de otras de las obras de su autor. Historia sobre tres amigotes que siempre han estado juntos para las más triviales actividades humanas (y de machitos) tales como ver el fútbol, correr maratones, hablar de mujeres, etc., y que siempre que han podido han hecho juntos, salvo para hablar de lo verdaderamente importante, sobre ellos mismos y su íntima relación, de lo bueno y de lo malo, y que ahora se auto obligan a afrontar a modo de macabro juego, por pura necesidad o vaya usted a saber qué razones.

Ahora, antes de que este matutino se me muera, fingida y ficticiamente, ahí os dejo, para vuestra reflexión, estas citas de sabiduría ajena:

 - "Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene".  (Baltasar Gracián)

 - "Por decir verdades, se pierden las amistades".  (Refrán).

 - "En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber".  (William Shakespeare).

 - "La verdadera amistad es como la fosforescencia, que resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido".  (Rabindranath Tagore).

 - "Los amigos que tienes, y cuya amistad ya has puesto a prueba, engánchalos a tu alma con ganchos de acero".  (William Shakespeare).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 13 de febrero de 2023

Fabulador matutino

¡Buenos días!

¡Y tan buenos, de fábula!... como suelen ser por estos lares en los que desparramo, sin especiales motivaciones moralizantes, unas cuantas mentiras que son muy de verdad, no fotograma a fotograma, sino tecla a tecla, que soy más de esto que de aquello... en lo que respecta a hacer, pero a la inversa en lo que se refiere a ver y disfrutar. Pues por mucho que hoy se empeñe la meteorología en agrisarse con unas cuantas nubes velando el sol, sigue siendo un estupendo día de tamizada luz que difumina los contrastes del apenas perfilado horizonte, casi haciéndonos creer que cielo y tierra son la misma cosa, de similar modo que una pantalla nos encandila haciéndonos dudar de que la ficción y la realidad sean lo mismo, al menos en la caverna oscura de nuestras entendederas, fundiendo y confundiéndose ambas en esa frontera de luces y sombras reflejadas. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 13ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Los Fabelman" ("The Fabelmans", 2022), de Steven Spielberg, y con Michelle Williams, Paul Dano, Seth Rogen, y Gabriel LaBelle. De este director he visto la gran mayoría de sus películas, casi todas. En concreto, de las de este siglo: "Ready player one" (2018), "Los archivos del Pentágono" ("The Post", 2017), "Mi amigo el gigante" ("The BFG. The Big Friendly Giant", 2016), "Lincoln" (2012), "Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio" ("The adventures of Tintin: Secret of the Unicorn", 2011), "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal" ("Indiana Jones and the kingdom of the crystal skull", 2008), "Munich" (2005), "La terminal" ("The terminal", 2004), "Atrápame si puedes" ("Catch me if you can", 2002), "Minority report" (2002), y "A.I. Inteligencia Artificial" ("A.I. Artificial Intelligence", 2001).

Un chaval vive con sus padres y sus hermanas, cuya madre, algo excéntrica, dejó su carrera como pianista al casarse con su padre, que trabaja como ingeniero informático. Enseguida descubre su gusto por ver películas, y por sugerencia de su madre se pone a hacerlas, como un juego, junto con su familia y amigos, y el contar historias a través de una cámara acabará por convertirse en su vocación, apoyado por sus padres, aunque su pragmático padre no cree que vaya más allá de una mera afición, pero sí su creativa madre, de quien descubrirá un secreto, que le tambaleará emocionalmente.

Muy buena película (nota: 7), con sus más y sus menos, que nos cuenta la infancia, adolescencia y primera juventud del propio Spielberg, acaecida entre principios de la década de los 50 y mediados de la de los 60, que más que una autobiografía fiel a los hechos parece una fabulación de estos con trasfondo de gran verdad, pues de hecho sus personajes tienen otros nombres distintos a los reales. Amén de grato retrato familiar, con sus penas y alegrías, y de crecimiento personal del protagonista debido a los sinsabores sufridos, catárticamente plasmados en su pasión por contar historias en imágenes, es toda una carta de amor al cine.

Por cierto, una curiosidad que me hizo gracia fue la escena del final, una de las que más me gustó de la película, en la que John Ford (interpretado por David Lynch) da unos consejos de encuadre cinematográfico al pipiolo joven, y cuando el protagonista sale del despacho y camina hacia el horizonte, esos consejos se pervierten sutil y graciosamente recolocándose bruscamente la cámara de modo que esa imaginaria línea divisoria quede justo en medio del plano, partiéndolo en dos mitades perfectas (o imperfectas). FIN.

Bueno, antes de terminar del todo, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena, que bien (o mal) podrían tomarse por moralejas... allá cada cual:

 - "El arte no es realidad; es una mentira que nos hace darnos cuenta de la realidad, al menos de una realidad que somos capaces de comprender",  (Pablo Ruiz Picasso).

 - "La fotografía es la verdad. El cine es la verdad veinticuatro veces por segundo".  (Jean Luc Godard).

 - "[...]
Y construyó ventanas fabulosas
Llenas de luz, de magia y de color
Y convocó al duende de las cosas
Que tiene mucho que ver con el amor
[...]".  (Alberto Cortez, "Castillos en el aire").

Besos y abrazos,

Don.

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