domingo, 17 de noviembre de 2019

Alocada libertad matutina

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que me encierro en esta jaula sin barrotes que son mis matutinos, de la que puedo entrar y salir a mi libre albedrío, para desparramar libremente mis desvaríos sin tapujos, sabiendo que ellos me aceptarán tal cual soy. Fría y lluviosa mañana otoñal, con 9ºC de máxima prevista para hoy, que espero no nos obligue a permanecer encerrados en casa, pudiendo salir al aire libre a chapotear por los charcos. Habrá quien nos mire como a locos chavalillos jugueteando, pero qué más da, ande yo caliente, o alegre, y ríase la gente.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo "La jaula de las locas", dirigida por Àngel Llàcer y Manu Guix, y con Àngel Llàcer e Iván Labanda, entre otros. Se trata de un musical de Broadway, cuya música y canciones son de Jerry Herman, y el libreto de Harvey Fierstein, que ha sido adaptado por Rosser Batalla y Roger Peña. Está basado en una obra teatral francesa homónima, "La cage aux folles" (1973) de Jean Poiret. Además hay un par de películas, una franco-italiana de Édouard Molinaro (1978) y otra estadounidense de Mike Nichols (1996), basadas también en esta pieza teatral.

Una pareja de homosexuales vive en la planta de arriba de un local de cabaret que ofrece espectáculos de travestismo en una localidad de la Costa Azul francesa. Uno es la estrella transformista del local y el otro el dueño. Un día el hijo de ambos, producto de un desliz heterosexual de juventud del segundo, y que vive con ellos, les comunica que quiere casarse con una compañera de clase de la universidad, hija de una familia ultraconservadora, cuyo padre es un destacado diputado nacional. Para la comida de petición de mano, cuando deben encontrarse las familias, y para evitar problemas, deciden simular que son una familia hetero perfectamente convencional.

Comedia musical y de enredo normalita (nota: 5), que me dejó ni fu ni fa, aunque de buen montaje, muy buenas actuaciones y loables intenciones, de canto a la libertad de cada cual, de respetarnos los unos a los otros, de ser como cada uno queramos ser, sin que deba importarle tal cosa al resto. He de reconocer que no soy muy amigo de comedias musicales, que el hecho de que una película u obra de teatro sean de ese género le pone algo más de dificultad para que me llegue lo que pretendan hacerme llegar; mucho más teniendo en cuenta que creo que las canciones restan tiempo al desarrollo del meollo de lo narrado, aunque a veces puedan reforzarlo, planteándose el mensaje en este género con mayor simpleza, en general, que en otros casos, lo que a mí no me agrada, aunque tampoco si lo hicieran con metafísica complicación.

Ahora, en la sección de sabiduría ajena, ahí os dejo unas citas entresacadas de las que me he ido encontrando por ahí, y que tal vez nos aporten algo de sensatez, o de locura, según necesitemos:

 - "Como viento en una jaula, como agua en una criba, así es el buen consejo en la oreja de la locura y del amor".  (Friedrich Rückert).

 - "Si algo he aprendido en la vida es a no perder el tiempo intentando cambiar el modo de ser del prójimo".  (Carmen Martín Gaite).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 14 de noviembre de 2019

Matutina oquedad

¡Buenos días!

Es obvio que desde que me encierro por un rato mañanero en estos matutinos me nutro de todo lo que ellos quieran darme, llenando los espacios vacíos que pudiera haber en mis entendederas, alimento anímico e intelectual que me sacia a poco que tome y dé generosamente a los demás desde esta plataforma. Pues en esta mañana de típico otoño que amanece ante nosotros no atisbo agujero alguno entre la espesa capa de grises nubes que nos riegan con su altruista maná de lluvias, que alimentará a todos los que nos queramos poner bajo su manto. Además el viento hace más desapacible el frescor mañanero. Las máximas previstas serán de 10ºC para hoy por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El hoyo", de Galder Gaztelu Urrutia, y con Iván Massagué, Zorion Egileor, Antonia San Juan, Emilio Buale, y Alexandra Masangkay. Es el primer largo de este director, que triunfó en el pasado Festival de Sitges.

Un joven despierta en una extraña celda de una especie de cárcel experimental, compuesta por un edificio de muchas plantas hacia abajo, quizá más de 200, nadie lo sabe, en el que en cada una de las cuales hay dos personas, y un agujero en medio por el que transita cual ascensor una plataforma con comida, que se detiene por un rato, una vez al día, en cada piso. A cada planta llegan las viandas que van dejando los del nivel superior. Con el alimento inicial debería haber para todos, pero a los niveles inferiores no llega nada. Una vez al mes, todos cambian de planta por azar, si es que sobrevivieron.

Muy buena película (nota: 7), del género fantástico, cruda y visceral, profunda sin vacuidad, esta alegoría distópica sobre nuestra cochambrosa sociedad de clases y el injusto reparto de la riqueza. Poliédrica, analiza diversos aspectos de nuestra sociedad del bienestar, más bien del malestar, o de la sociedad global, donde impera el egoísmo capitalista e individual que pone muy difícil la solidaridad con los menos favorecidos. Se sigue con interés, mucho, a pesar de su truculencia y momentos gore y ramalazos de escatología. También destila, obviamente, eso de que el hombre es un lobo para el hombre, capaces de hacernos la puñeta por malsano gusto, cuando no matarnos o comernos los unos a los otros en cuanto la desesperación nos atenaza. Provoca muchas preguntas que llevan a la reflexión. Por eso de la lucha de clases, de castas compartimentadas, me recordó a "Snowpiercer (Rompenieves)" (2013) de Bong Joon-Ho, aquí en la horizontalidad de los vagones de un tren, y en la hoy glosada, en la verticalidad de un muy profundo edificio subterráneo.

Ahora, antes de que se nos abra el abismo de la despedida, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena, que espero nos abra el apetito por saber más:

 - "La sociedad se compone de dos grandes clases: los que tienen más cenas que apetito, y los que tienen más apetito que cenas".  (Chamfort).

 - "La libertad, por lo que respecta a las clases sociales inferiores de cada país, es poco más que la elección entre trabajar o morirse de hambre".  (Samuel Johnson).

 - "No hay bien alguno que nos deleite si no lo compartimos".  (Séneca).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 13 de noviembre de 2019

Nunca me separaré de los matutinos, de verdad

¡Buenos días!

Estoy convencido de ello, pero paso a paso, de momento vamos con este que tengo entre las manos, aproximándome poco a poco, ganándome su confianza, para que me permita estar con él y me deje hacerle confidencias, y viceversa. Tras los besos y abrazos, seguro que se queda para siempre conmigo, y yo con él. Y tampoco nos dejan las nubes de lluvia, con algunos claros de sol, en este tibio día de otoño, con 15ºC de máxima prevista.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Pequeñas mentiras para estar juntos" ("Nous finirons ensemble"), de Guillaume Canet, y con François Cluzet, Marion Cotillard, Gilles Lellouche, Laurent Lafitte, Benoît Magimel, Pascale Arbillot, Clémentine Baert, Valérie Bonneton, y José García, entre otros más, que es una comedia muy coral. Sexta película de este director, también actor y guionista, secuela rodada con los mismos actores de la única de las anteriores suyas que había visto, su tercera, la estupenda "Pequeñas mentiras sin importancia" ("Les petits mouchoirs", 2010).

Unos años después, uno de los amigos, en crisis vital, separado, con serios problemas económicos, y deprimido, decide pasar solo un largo fin de semana en su casa de la costa, que está obligado a vender para enjugar sus deudas. Recibe la inesperada visita de todos sus amigos, que no se reúnen desde entonces, para darle una sorpresa por su cumpleaños y celebrar una fiesta.

Película normalita (nota: 5), con sus más y sus menos, que me hizo reír a ratos sueltos y en otros me dejó algo indiferente, con un nivel más bajo que su predecesora. Los personajes evolucionaron por el paso del tiempo, algo más desanimados que antaño. Historia de una amistad a pesar de los pesares, aunque se espeten ciertas verdades a la cara, sin tapujos, a veces por rencores del pasado. No son perfectos, pero en el fondo se quieren... y posiblemente sigan juntos hasta el final.

Ahora, la sabiduría ajena, con este conjunto de citas que he reunido de entre las que he ido encontrando por ahí, desperdigadas:

 - "Vida: conjunto de pequeños dramas que todos juntos no constituyen más que una comedia".  (Sacha Guitry).

 - "Lo sabes bien, todo lo que nos desune es en el fondo lo que nos deja vivir tan bien juntos".  (Julio Cortázar).

 - "Estar enamorados de la paz y juntos. Amar cada uno la paz del otro. Dormir en paz, juntos".  (Eugene O'Neill).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 12 de noviembre de 2019

Traqueteos matutinos y demás neuras

¡Buenos días!

Otro viaje matutino más que llevarme a mis entendederas, en el que con el vaivén del trayecto desparramo a modo de charla más o menos coloquial todo lo que estas destilan o chorrean, según el caso, a modo de mental bálsamo que me evita mayores dislates que los que aquí cuento. El sol inicia su periplo diario sin atisbo de nubes, pero esta misma tarde volverán a chorrearnos, según las previsiones, locas de contento de volver por sus fueros, aunque no creo que se desaforen. La máxima prevista para hoy volverá a ser de 12ºC, con una bastante fría madrugada, por eso del cielo despejado.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ventajas de viajar en tren", de Aritz Moreno, basado en la novela homónima de Antonio Orejudo, y con Pilar Castro, Ernesto Alterio, Luis Tosar, Quim Gutiérrez, Belén Cuesta, y Macarena García. Es el primer largo de este director.

Una mujer que acaba de ingresar en un psiquiátrico a su marido regresa a su casa en tren. Un desconocido se sienta frente a ella y se le presenta como un psiquiatra que investiga trastornos de la personalidad a través de los escritos de sus pacientes. Le cuenta la historia de uno de ellos, un paranoico peligroso obsesionado con la basura.

Inclasificable, extraña, excéntrica película (nota: 5), diferente, con alguna reminiscencia de elementos de "Delicatessen" (1991) de Jean Pierre Jeunet y Marc Caro, que apunta muy buenas maneras formales pero cuya historia, compuesta de otras anidadas, o entrelazadas, según el caso, no me terminó de gustar, salvo una de ellas, que me pareció genial, la de la pareja de efímeros amantes minusválidos. La mayoría del resto, demenciales, radicales, demasiado truculentas y sórdidas para mi gusto, más teniendo en cuenta que poco pude sacar de ellas. Podría decirse también que es comedia negra, con toques surrealistas, absurdos, y de gore, con elementos de delirio conspiranoico, historias perturbadoras con seres perturbados. Por eso de las historias anidadas, cual muñecas rusas (historias que contienen otras historias, que contienen otras historias, que...), me recordó a la novela "Frankenstein" (1818) de Mary Shelley... pero esto creo viene de más lejos, del cervantino Quijote.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que espero provoquen alguna que otra interesante charla tras su lectura:

 - "Muchos son los beneficios de viajar: la frescura que reporta al espíritu, el ver y oír cosas maravillosas, la delicia de admirar nuevas ciudades, el encuentro con nuevos amigos, y el aprender finas maneras".  (Muslih ud din Saadi).

 - "Viajar y cambiar de lugar dan nuevo vigor a la mente".  (Lucio Anneo Séneca).

 - "El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imperceptibles, que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o en el territorio de la otra".  (Arturo Graf).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 11 de noviembre de 2019

Matutinas despedidas, sinceramente

¡Buenos días!

No os miento si os digo que el besucón y abrazadero adiós de este matutino será lo más breve posible, para que duela menos, y que la lejanía del siguiente se acortará casi enseguida, pues en cuanto queramos darnos cuenta ya habrá otro por aquí, reconfortándonos con su mera y muy grata presencia. Como la de este otoño que en estos días quiere asemejarse al invierno, para que no le extrañemos cuando nos diga adiós en el próximo solsticio, el del mes que viene. Para hoy tendremos un día gris, sin lluvias, viento variable, entre calmado y revuelto, según le dé la ventolera, muy fresco madrugar y 12ºC de máxima prevista por los madriles.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "The farewell", de Lulu Wang, y con Awkwafina, Tzi Ma, y Shuzhen Zhou. Segundo largo, y primero que veo, de esta directora china afincada en Estados Unidos, basado en una vivencia personal suya, en una mentira real, según dice la frase con que comienza el filme.

Una joven china, recién treintañera que vive en Nueva York desde que, cuando era poco más que un bebé, sus padres emigraron allí, se siente muy unida a su abuela, a la que ve muy de cuando en cuando, pues vive en China, y con la que mantiene frecuentes charlas telefónicas. Cuando a esta le diagnostican un cáncer terminal, toda la familia decide ocultárselo a la enferma (mentira piadosa), para sorpresa de la atribulada y desnortada nieta, y toda la familia, desperdigada por el mundo, decide acudir a verla y reunirse por última vez simulando la boda de otro de sus nietos para hacerla feliz.

Estupenda película (nota: 8) que me dejó un estupendo sabor de boca, esta tragicomedia familiar que hace reír y reflexionar, de fino ingenio, que me gustó especialmente por su mirada, su enfoque, con cierto contrapicado socarrón y su puntito excéntrico sobre la vida en familia, y la vida en general y sus absurdos. Nos habla además de refilón sobre desarraigo del emigrante, tanto si va como si vuelve, sobre contrastes culturales entre oriente y occidente, por muy semejantes que seamos en lo esencial en todas partes ante estas y otras situaciones.

Ahora, ya cerca de la despedida, hasta el siguiente matutino, toca la sabiduría ajena, que espero nos reconforte del eventual pesar de este adiós, temporal o eterno, según se mire:

 - "La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace pensar en la vida".  (André Malraux).

 - "Las despedidas siempre duelen, aun cuando haga tiempo que se ansíen".  (Arthur Schnitzler).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 7 de noviembre de 2019

Interminable emparedado matutino

¡Buenos días!

No, no es que vaya a comerme un inmenso bocadillo entre pan y pan de molde, ni que me vaya a enclaustrar en estos mis bien amados matutinos hasta el fin de mis días. Así que en esta gris y lluviosa mañana de otoño, en la que no sé si ponerme la trinchera para no mojarme, no me amoldo, dejo volar libremente mi imaginación, mi alma, y casi que mi cuerpo, sin miedo alguno a mostrarme tal cual soy, sin parapeto alguno, dejándome empapar por el agua del cielo. Se esperan 12ºC de máxima, y rachas de viento, para hoy por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La trinchera infinita", de Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga, y con Antonio de la Torre y Belén Cuesta. De estos tres directores había visto dos de sus anteriores films, en los que permutaban comanditariamente sus tareas como codirectores y guionistas: "Handia" (2017) y "Loreak" (2014).

Año 1936. La Guerra Civil hace poco que ha comenzado. Un matrimonio de recién casados vive en un pequeño pueblo de Andalucía, que es tomado por el bando nacional, y la vida de él corre serio peligro. Es detenido en una redada, y cuando iba camino de ser fusilado escapa y regresa al hogar, ocultándose, con la ayuda de su mujer, en un pequeño agujero de la casa, escondite provisional del que espera salir a no mucho tardar. Pero el miedo a las represalias le empuja, de común acuerdo con su esposa, a permanecer recluido indefinidamente.

Una estupenda película (nota: 8) este drama sobre la intimidad de una pareja, de su cotidiano día a día, también de su historia de amor, condicionadas por el miedo a ser descubiertos y morir, que atenaza los posibles intentos de salir de ese agujero, tanto físico como emocional. A través de la vida de esta pareja, y de como él solo puede mirar a través de furtivas rendijas la vida que allende no cesa, se deja traslucir veladamente la historia de la España franquista de entonces. De grandísima factura formal, y con una historia que te atrapa desde el mismo inicio, sus dos horas y media de metraje no cansan un ápice. Un pequeño pero, el cerradísimo acento andaluz, unido a muchos diálogos casi que susurrados, a veces impedía la comprensión de lo dicho, pero todo se entendía en su conjunto. Hace años recuerdo haber visto otra película española sobre topos durante nuestra posguerra civil, "Los girasoles ciegos" (2008) de José Luis Cuerda.

Pues ahora, antes de poner fin a este matutino, que ya se va terminando, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena, que espero ayuden a nuestras entendederas a salir de sus eventuales enroques:

 - "Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía".  (Jean Jacques Rousseau).

 - "El tiempo saca a luz todo lo que está oculto, y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande esplendor".  (Horacio).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 6 de noviembre de 2019

Alienados borregos matutinos

¡Buenos días!

Me extraña que se me vayan a aborregar estos matutinos, ellos, que no son nada de seguir lo que otros les puedan indicar, sino más bien de desparramarse a su libre albedrío, sin demasiadas cortapisas. Hoy sin embargo parecen haber desaparecido del cielo las borreguiles nubes sucias que destilaban gotas de limpia agua, y el sol se quedó sin rebaño que cuidar ni tras el que ocultarse, así que se nos muestra sin tapujos, transitando a su aire, sin dejarse llevar por las pequeñas rachas de viento que todavía perduran. La máxima prevista para hoy será de 14ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una de animación, de las  que utilizan la ancestral técnica del stop motion con muñecos de plastilina. Se trató de "La oveja Shaun, la película: Granjaguedón" ("A Shaun the sheep movie: Farmageddon"), de Will Becher y Richard Phelan. Está hecha por el británico estudio de animación Aardman, especializados en esa técnica. Aparte de los tres cortos de Wallace y Groomit había visto con anterioridad otros cinco largos de la factoría Aardman: "Cavernícola" ("Early man", 2018), "La oveja Shaun: La película" ("Shaun the sheep: The movie", 2015), "¡Piratas!" ("The pirates! Band of misfits", 2012), "Wallace y Gromit: La maldición de las verduras" ("Wallace y Gromit: the curse of were-rabbit", 2005), y "Chicken run: Evasión en la granja" ("Chicken run", 2000). Las mejores para mí son los cortos de Wallace y Groomit, la primera de la oveja (no vi la serie televisiva) y la de los pollos.

La vida en la granja sigue como siempre, tratando Shaun de librarse del aburrimiento campestre saltándose las normas de orden que impone al rebaño el estricto perro pastor, que se dedica a prohibirles todo lo que es divertido. De repente una nave espacial aterriza por la zona, de la que desciende un niño extraterrestre algo perdido. A la par que el granjero trata de montar un parque temático muy rústico a cuenta de la caída de la nave espacial, Shaun tratará de ocultar al alienígena y de que vuelva a casa con sus padres, pero una malévola cazadora de marcianos se lo pondrá bastante difícil.

Película normalita (nota: 5), aunque impecable técnicamente, solo apta para niños por su simplona, casi que tontorrona historia, que no me hizo gracia, al contrario que la borreguil anterior, "La oveja Shaun: La película", con la que reí y disfruté sobremanera, donde tampoco había diálogos, solo eventuales gruñidos más o menos inteligibles. Como siempre en las de la Aardman, está cuajada de referencias cinéfilas, en este caso a las pelis de ciencia ficción, a las que homenajea y parodia, especialmente a "E.T., el extraterrestre", pero también a "Encuentros en la tercera fase", "2001: Una odisea del espacio", "La guerra de las galaxias", "King Kong", etc. Por cierto, no salgáis de la sala en cuanto comiencen los créditos finales, que hay dos bonus, uno en medio y otro al final del todo.

Ahora, en la sección de sabiduría ajena, en lugar de un rebaño de citas, ahí os dejo una sola, no sé si descarriada:

 - "Ovejas bobas, por do va una, van todas".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 5 de noviembre de 2019

No echo de menos a los matutinos

¡Buenos días!

Así que nada tengo que lamentar, que pocos días falto a mi cita con ellos, fallando tan solo cuando no voy al cine o al teatro, dándonos unos breves espacios para reflexionar sobre nuestros encuentros, suficiente y muy necesarios para fortalecer nuestra relación. Y tampoco echo en falta ya al otoño, tras varios días muy ventosos, nublados y con lluvias intermitentes que poco a poco van reverdeciendo el suelo campestre, lo que realza sobremanera las ocres copas arbóreas... típica estampa otoñal, también la de hoy, con algo más de sol regateando por entre las nubes, y con 14ºC de máxima prevista por los madriles.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Sorry we missed you", de Ken Loach, y con Kris Hitchen, Debbie Honeywood, Rhys Stone, Katie Proctor, y Ross Brewster. De este veteranísimo director británico había visto algunos de sus films del siglo pasado, y casi todos los de éste, todos plenos de compromiso socio-político en pro de las clases menos favorecidas: "Yo, Daniel Blake" ("I, Daniel Blake", 2016), "Jimmy's hall" (2014), "El espíritu del 45" ("The spirit of '45", 2013), "La parte de los ángeles" ("The angel's share", 2012), "Route Irish" (2010), "Buscando a Eric" ("Looking for Eric", 2009), "En un mundo libre" ("It is a free world", 2007), "El viento que agita la cebada" ("The wind that shakes the barley", 2006), "Sólo un beso" ("Ae fond Kiss", 2004), "Felices dieciséis" ("Sweet sixteen", 2002), y "La cuadrilla" ("The navigators", 2001).

Una familia, azotada por la crisis de fines de la década pasada, trata de salir adelante como buenamente puede. La madre trabaja como asistente social en maratonianas jornadas que apenas le permiten atender su hogar y a sus dos hijos. El padre acaba de comenzar a trabajar como autónomo, falso autónomo, para una franquicia de reparto de paquetería, con la esperanza de poder permitirse comprar un piso con las ganancias. Pero no es oro todo lo que reluce, pues para poder comprarse la furgoneta que necesita para trabajar deben vender su coche, con el que su mujer acudía a trabajar, y aceptar unas draconianas condiciones de trabajo que le obligan a estar de sol a sol por unos ingresos indignos para tanto trabajo. Todo esto repercutirá en las relaciones familiares, deteriorándolas.

Una muy buena película (nota: 7) este drama familiar rodado con actores no profesionales, una nueva muestra de la crudeza social típica del tándem Loach-Laverty (director-guionista), con su peculiar mirada, que nos muestra tal cual, sin tapujos, las miserias de la aparentemente lustrosa sociedad capitalista, ultracapitalista más bien. Nos habla de trabajos precarios, de explotación disfrazada hipócritamente de autogestión laboral que puede reportar grandes beneficios, más un timo piramidal que otra cosa. Crítica socio-política de un sistema muy, pero que muy injusto para con los menos favorecidos. Y todo esto con profundas implicaciones sobre la conciliación laboral y familiar, minando de raíz la vida familiar de esta gente necesitada de esos pírricos salarios si quiere subsistir con cierta dignidad.

Pues antes de empezar a lamentar la ausencia de la sabiduría ajena, ya mismo os dejo unas citas:

 - "La libertad, por lo que respecta a las clases sociales inferiores, es poco más que la elección entre trabajar o morirse de hambre".  (Samuel Johnson).

 - "La riqueza es un poder usurpado por unos pocos para obligar a la mayoría a trabajar en su provecho".  (Percy B. Shelley).

 - "Pedir más retribución es justo; pedir menos trabajo es humano; pedir más retribución y menos trabajo es gollería".  (Enrique Jardiel Poncela).

 - "Las vacaciones deben durar tanto como para que tu jefe te eche de menos, pero no tanto como para que se dé cuenta de que puede prescindir de ti".  (Mario Benedetti).

 - "Si los rústicos no trabajáramos así en el campo, ¿cómo se las compondrían las personas finas por más que se devanaran los sesos? Tenedlo bien entendido, si nosotros no sudáramos, os quedaríais yertos de frío".  (Johann W. Goethe).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 3 de noviembre de 2019

Antigua compenetración matutina

¡Buenos días!

En perfecta sintonía me encuentro desde siempre con estos matutinos cada vez que vengo por aquí a charlar un ratito con ellos, pasando la mañana de la más grata manera posible. Además, estos días cada vez más parecen compenetrarse con lo que corresponde a la estación que nos encontramos, el otoño, con nubes grises, algunas lluvias, a ratos sol, viento, y no demasiado frío. Para hoy tendremos 16ºC de máxima prevista por los madriles, y bajando para días sucesivos.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo "Parque Lezama", escrita por Herb Gardner ("I'm not Rappaport", 1985), adaptada y dirigida por Juan José Campanella, e interpretada por Luis Brandoni y Eduardo Blanco. Debut como director teatral de este prestigioso director argentino de cine, de quien había visto cinco de sus ocho películas, la más reciente de las cuales fue hace pocos meses, "El cuento de las comadrejas" (2019), que en cierto modo trata similares temas a la obra de teatro.

Dos octogenarios se sientan cada día en un banco del parque: un histórico militante del partido comunista, idealista luchador de todo tipo de causas; y un escéptico cascarrabias, conformista con todo lo que le toca vivir. Ambos se autoengañan en lo referente a su ancianidad, pues se sienten como si todavía fueran jóvenes. No se conocen, salvo por sus charlas en el parque a consecuencia de las historietas que el primero se inventa.

Una obra de teatro normalita (nota: 5) esta comedia que fue de menos a más, que al principio no me decía gran cosa, pero gracias a alguna que otra situación divertida e ingeniosos diálogos que daban que pensar, me fue interesando más conforme avanzaba. A través de las charlas de ambos, especie de Quijote y Sancho, y los encuentros con familiares y gente que pasa por el parque, nos habla del trato que la sociedad dispensa a los ancianos, de hijos que creen saber que es lo mejor para sus padres, y de vivir con ilusión hasta casi el mismo momento en que nuestro cuerpo nos diga que hasta aquí hemos llegado.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, con las que tengo la ilusión, nada vana, de que sintonicen perfectamente con nuestras entendederas:

 - "Amamos las catedrales antiguas, los muebles antiguos, las monedas antiguas, las pinturas antiguas y los viejos libros, pero nos hemos olvidado por completo del enorme valor moral y espiritual de los ancianos, que no son otra cosa que humanos antiguos".  (Lin Yutang).

 - "Los ancianos moderados, no exigentes y de buen carácter, pasan una vejez tolerable; en cambio el fastidio y el mal carácter resultan molestos a cualquier edad".  (Marco Tulio Cicerón).

 - "Nada me inspira más veneración y asombro que un anciano que sabe cambiar de opinión".  (Santiago Ramón y Cajal).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 30 de octubre de 2019

Íntima conexión matutina

¡Buenos días!

Otra mañanita más con mis matutinos, tan lejos que estamos, yo en el limbo real, ellos en el virtual, y tan cerca, viviendo ellos en mí y yo en ellos. El otoño de estos días también parece no querer perder la conexión con el ya lejano verano, que se resiste a dejarnos, mostrando leves trazas de su naturaleza, con estos días soleados y tibios, aunque hoy las nubes parecen ir a más. 19ºC de máxima prevista para hoy por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Tan cerca, tan lejos" ("Deux moi"), de Cédric Klapisch, y con François Civil y Ana Girardot. De este director francés tan sólo había visto dos de sus anteriores películas, "Nueva vida en Nueva York" ("Casse-tête chinois", 2013) y "Una casa de locos" ("L'auberge espagnole", 2002).

Dos treintañeros, cada uno con sus particulares problemas anímicos, que les provocan trastornos del sueño, y que tratan de resolver acudiendo a la consulta de sendos psicoterapeutas, viven solos en sus respectivos apartamentos parisinos, en dos bloques de pisos contiguos. Se cruzan pasajeramente de cuando en cuando por el barrio, pero son perfectos desconocidos el uno para el otro. Ella acude a continuas citas con ligues que hace a través de las redes sociales, todas infructuosas, y él trata de conectar con alguna mujer, también sin éxito alguno. Llevan vidas paralelas que jamás se cruzan, y bastante similares. En cierto modo son almas gemelas, están hechos el uno para el otro, pero no se encuentran, aunque estén al lado. Solo haría falta que el azar encienda la chispa y sus fríos motores arranquen al unísono... pero ¿hay alguna posibilidad de que esto suceda, aunque estén ahí, sean casi infinitas? Sin embargo se van esfumando una tras otra.

Una muy buena película (nota: 7) esta, podría decirse, melodramedia romántica, que fluye tranquilamente y se centra sobre dos extraños urbanitas en crisis, dos almas perdidas en la soledad de la colmena urbana, en este mundo de hoy día multiconectado por redes sociales pero que cada vez conecta menos personalmente. Tiene cierto punto de originalidad por eso de que la historia de amor comienza justo al final de la película, pues nos ha tenido todo el metraje en vilo, con la incertidumbre sobre si ambos solitarios conseguirán alguna vez cumplir sus anhelos de amar y ser amados... cosas del azar.

Ahora, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena, bien cerquita, ahí abajo, a ver si conseguimos conectar con alguna de ellas... varias oportunidades tenemos, alguna nos encajará más que otra:

 - "Ausencia, enemiga de amor; cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón".  (Refrán).

 - "Allí donde se había soñado en compañía, resucitan dos soledades".  (Eugenio D'Ors).

 - "El amor consiste en dos soledades que se protegen, limitan y procuran hacerse mutuamente felices".  (Rainer María Rilke).

 - "Hacer el amor implica una conexión con el amor que no se da todo el tiempo, ni siquiera entre dos personas que se aman".  (Jorge Bucay).

 - "Internet es positivo porque nos une, nos conecta. Incluso a las personas mayores. El estar conectado nos prolonga la vida y no solamente añade años a la vida, sino vida a los años".  (Luis Rojas Marcos).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 29 de octubre de 2019

Matutinos viajes para todos

¡Buenos días!

Nueva excursión a los matutinos, a la que todos estáis invitados, no solo el personal responsable de ellos, en la que espero descubráis el mundo, y de paso a vosotros mismos, de verdad, sin postales ni selfis. Y parece que también en estos días de otoño caben todos los climas, aunque no sean nada típicos, como estos últimos de temperaturas subidas (20ºC de máxima prevista para hoy), ambiente agradabilísimo, nada desapacible, y sol a raudales, aunque estos más bien deberían ser de lluvias.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El viaje de Marta (Staff only)" ("El viatge de la Marta (Staff only)"), de Neus Ballús, y con Elena Andrada, Sergi López, Diomaye Augustin Ngom, Ian Samsó, y Madeleine C. Ndong. Es el segundo largo de ficción, y primero que veo, de esta directora.

Marta, a punto de cumplir 18 años, se va de vacaciones con su hermano pequeño y su padre (empresario turístico divorciado y con el que apenas trata pues vive con su madre) a un resort playero de Senegal. Va con mucha desgana, y enseguida el plan de no poder salir del hotel salvo para las típicas excursiones de turisteo exótico la aburre e incomoda aún más, así que, como la inconformista adolescente que es, por el día busca excusas para no ir y empieza a tratar con el personal del hotel, y por las noches se escapa furtivamente con el guía turístico nativo para conocer a su aire y auténticamente el país y sus gentes. Pero lo que se encuentra no es exactamente lo que imaginaba.

Muy buena película (nota: 7), pequeña y grande a la vez, que vi con sumo agrado, muy natural en la descripción de la relación paterno-filial y del mundo del superficial turismo folclórico y exótico de occidentales en países tercermundistas. Me agarró con fuerza y me hizo ponerme en el lugar de la protagonista, empatizando con sus tribulaciones, que acabaron por emocionarme. Viaje al extranjero, y al autoconocimiento, de una adolescente que va madurando desde esa ingenua rebeldía inicial que cree saber del mundo, pero que terminará por aprender a asumir la responsabilidad de sus actos, de sus errores, cuando toma conciencia de ellos, y a encajar las decepciones que la vida nos reporta en su natural transcurrir.

Ahora toca viajar con la sabiduría ajena, solo para quien quiera embarcarse en ella:

 - "Los viajes, en la juventud, son una parte de la educación, y en la vejez una parte de la experiencia".  (Francis Bacon).

 - "Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer".  (Rubén Darío).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 28 de octubre de 2019

Simbiosis matutina

¡Buenos días!

En este día con sol y nubes, con máxima prevista de 20ºC, parece que cual pegajosa garrapata el inusual calor, para estas fechas, se haya agarrado al otoño de calendario y no le permita ser como debiera ser, chupándole todo rastro de su habitual naturaleza, alterando su normal comportamiento. Así que ante esto, no me queda otra que integrarme, poniendo mi mejor cara ante tales inclemencias, o anticlemencias anticiclónicas, tratando de sacar el mejor partido de ello o, cuando ya no pueda más, integrarme en estos matutinos donde nos damos y recibimos con equidad bondades a raudales que nos refrescan maravillosamente.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Parásitos" ("Gisaengchung"), de Bong Joon-Ho, y con Song Kang-Ho, Lee Seon-Gyun, Cho Yeo-Jeong, Choi Woo-Sik, y Park So-Dam. Es el séptimo largo de este director surcoreano, de quien ya había visto tres de sus anteriores, "Snowpiercer (Rompenieves)" (2013), "The host" ("Gwoemul", 2006), y "Memories of murder (Crónica de un asesino en serie)" ("Salinui chueok", 2003).

Una familia (padre, madre, hijo e hija), todos los cuales están en el paro, malviven en un cochambroso semisótano de un humilde barrio marginal sin expectativas de mejora. Un día, el amigo del chico, le recomienda para que dé clases particulares de inglés a la hija adolescente de una muy rica familia que vive en una casa de diseño de un lujoso barrio. Este hecho casual será el detonante de otros que harán que la interrelación de ambas familias, muy similares aunque pertenezcan a mundos distintos, vaya a más, llevando a situaciones de imprevisibles consecuencias.

Muy buena película (nota: 7), de excelentísimas maneras formales pero que sin embargo no me acabó de convencer del todo. Empezó espléndidamente, pero luego se desinfló algo hacia el final, por lo que a mí respecta. Es muchas cosas esta tragicomedia negra que nos habla alegóricamente, y con crítica retranca, del conflicto entre ricos y pobres, mundos cada vez más separados, siempre al borde de explotar, más cuanto más distantes, a causa del feroz capitalismo, nada conciliador. Da mucho que pensar, haciendo que nos planteemos quien es el parásito, si los unos o los otros, o todos a la vez, ¿o ninguno y es que hay perfecta simbiosis?. Toda una lacerante crítica de nuestro mundo de hoy, de ayer, ¿de siempre?

Ahora, la sabiduría ajena, de la que trato de sacar el mayor provecho posible, lo que parece parasitismo, pero dado que es posible que contribuya a hacerme más sabio, acabaré por devolverle buena parte, así que me parece que más bien tendremos simbiótica relación:

 - "El hombre rico tiene comensales o parásitos; el hombre poderoso, aduladores; el hombre de acción tiene compañeros que también son amigos".  (André Maurois).

 - "Parte de nuestros males vienen de que hay demasiados hombres vergonzosamente ricos o desesperadamente pobres".  (Marguerite
Yourcenar).

 - "La esperanza de que mañana seremos más ricos ¿compensa la impotencia de ser hoy más pobres?".  (Anónimo).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 23 de octubre de 2019

Responsable comportamiento adulto

¡Buenos días!

A pesar de algún alocado proceder que pudiera cometer, espero sepan estos matutinos eximirme de culpa, o quizá no tanto, tratándome al menos con cierta benevolencia, no sin dejar de hacerme ver su punto de vista para que tome conciencia de ello. Y el otoño sigue conduciéndose como esperamos de él, con las consecuentes lluvias de hoy, como las de ayer, en este muy gris día con tan solo 10ºC de máxima prevista. Parece que el otoño llegó a su plena madurez y ya casi casi caerán las hojas de los árboles por su propio peso.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Comportarse como adultos" ("Adults in the room"), de Costa Gavras, basado en el libro homónimo de Yanis Varoufakis, que relata sus reuniones como efímero ministro de finanzas griego con el Eurogrupo, e interpretado por Christos Loulis, Alexandros Bourdoumis, Ulrich Tukur, y Valeria Golino. De este veteranísimo director francés de origen griego, que nació en Arcadia, Grecia, sólo había visto tres de sus anteriores películas: la famosísima "Desaparecido" ("Missing", 1981), "Arcadia" ("Le couperet", 2005), y su anterior, "El capital" ("Le capital", 2012).

Grecia, enero de 2015. La economía del país está en bancarrota, tras años y años de deudas y corrupción agravadas por la crisis de finales de la anterior década. Tras las elecciones asciende al poder una nueva formación política, que reaviva la ilusión popular, una coalición de izquierdas que se opone radicalmente a la intervención llevada a cabo por las instituciones europeas en el país, que lo han abocado a la miseria total, a través de unas férreas políticas de austeridad económica sin miramientos ante las penurias de la gente de a pie. El nuevo presidente griego, Alexis Tsipras, y su valido, el muy válido ministro de economía, el mediático Yanis Varoufakis, inician ante la Troika (la Comisión Europea, el BCE y el FMI) una durísima negociación para suavizar las draconianas condiciones impuestas a Grecia, de clara intención ejemplarizante. Cuando a los cinco meses Varoufakis pierda el apoyo de su gobierno a su línea de negociación, dimitirá.

Buena película (nota: 6), con sus más y sus menos, que vi sin disgusto y con cierto interés, esta tragicomedia con su puntito socarrón que no decayó a pesar de que a veces parecía dominar cierta aridez explicativa. Historia de unas casi que kafkianas reuniones, y sus trastiendas, plenas de hipocresía y orgullo de gallito de corral, en las que ambas partes siempre amenazaban con llevarse el Scattergories si no les aceptaban pulpo como animal de compañía, con cierto desequilibrio de fuerzas, al estilo de David y Goliat, en el que estos buscaban la humillación, la sumisa rendición de su pequeño rival, más que intentar llegar verdaderamente a un acuerdo, que es para lo que se supone sirve una reunión.

Ahora, siguiendo con el estricto plan de cada matutino, del que no me desvío un ápice, no vaya a ser que me echen del Euro, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena:

 - "Como todos los adolescentes intentó definir su identidad mediante el desafío o el conformismo. Elegir un comportamiento reproduciendo el de un grupo o un individuo admirado es una forma de eludir las propias contradicciones".  (Céline Curiol).

 - "Las personas no pueden ser tratadas como unidades en operaciones de aritmética política porque se comportan como el cero y el infinito y dan al traste con todas las operaciones matemáticas".  (Arthur Koestler).

 - "A menudo pienso que mantenemos una relación cuasi religiosa con los políticos. Cuando votamos estamos buscando a un líder espiritual, un salvador, por eso tendemos a elegir a quien nos dice lo que queremos oír, por mucho que sus promesas sean poco realistas o imposibles de cumplir".  (Costa Gavras).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 22 de octubre de 2019

Matutina doble palmadita en la espalda

¡Buenos días!

Me muero y remuero de gusto cada vez que entro en estos matutinos y siento sus palmaditas de aprobación que me invitan a ir más allá, que no al más allá, de donde en principio pensaba llegar, dejando atrás a todo lelo ido que pueda cruzarse en mi camino. Por lo demás, esta mañana típicamente otoñal se ha levantado gris, y amenaza lluvias y tormentas copiosas, refrendadas por las previsiones meteorológicas, y más que a dar palmaditas casi que me animaré a chapotear en los charcos cual juguetón infante. Para hoy tendremos 13ºC de máxima prevista por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Zombieland: mata y remata" ("Zombieland: double tap"), de Ruben Fleischer, y con Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Emma Stone, Abigail Breslin, Zoey Deutch, Rosario Dawson, y Bill Murray (en otro autoparódico cameo, por duplicado, al principio y al final de los títulos de crédito finales). De este director había visto sus cuatro largos anteriores: "Venom" (2018), "Gangster squad (Brigada de élite)" ("Gangster squad", 2013), "30 minutos o menos" ("30 minutes or less", 2011), y su debut con "Bienvenidos a Zombieland" ("Zombieland", 2009).

En esta secuela de la primera película del director, los cuatro protagonistas seguirán viajando a través de los Estados Unidos tratando de sobrevivir a los muertos vivientes, cada vez más evolucionados y peligrosos. Pero sobre todo, lo más difícil, es que tras diez años en los que las desavenencias empiezan a agrietar su relación, tendrán que superar los inconvenientes de la rutinaria convivencia entre ellos, y con la extraña gente que se van encontrando.

Película entretenida (nota: 5) y que no me desagradó del todo, que la salvó lo divertida que fue, sus golpes de humor, tanto en sentido metafórico como en el de mamporros a los zombis (que a veces me recordaron a algún videojuego ochentero), y que recomendaría más bien a los adictos al género zombi con ganas de reír, por su humor, su acción y sus vísceras desparramadas. Comedia gamberrilla que me gustó algo menos que su antecesora, y en la que los mejores momentos fueron los del personaje de la pija rubia tonta (Zoey Deutch) y el doble cameo de Bill Murray, así que no salgáis de la sala pitando en cuanto comiencen los créditos finales, que hay dos bonus track.

Y ahora, knock-knock, toc-toc (espero que no suene a hueco en nuestras entendederas), nos llama la sabiduría ajena:

 - "De un solo golpe no se derriba un roble".  (Refrán).

 - "El mayor dolor del mundo
no es el que mata de un golpe,
sino aquel que, gota a gota,
horada el alma y la rompe".  (Francisco Villaespesa).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 21 de octubre de 2019

Ardiente retrato matutino

¡Buenos días!

En esta fresca mañana de otoño, hoy soleada, pero volverán las lluvias mañana, me retrato de nuevo, con mi particular ardor, ante estos matutinos que tan bien me quieren, y a los que yo quiero, con independencia de los vaivenes emocionales, más o menos tormentosos, que nos puedan zarandear.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Retrato de una mujer en llamas" ("Portrait de la jeune fille en feu"), de Céline Sciamma, y con Adèle Haenel, Noémie Merlant, Luàna Bajrami, y Valeria Golino. Es el cuarto largo de esta directora y guionista francesa, de quien había visto sus dos anteriores más recientes, "Girlhood" ("Bande de filles", 2014) y "Tomboy" (2011).

Francia, 1770. Una pintora recibe el encargo de una mujer noble para realizar un retrato de su hija, que acaba de salir de un convento, para poder presentárselo a su pretendiente, y futuro marido, que todavía no la conoce. La joven se niega a posar pues no quiere casarse, así que la pintora debe hacerse pasar por su dama de compañía y observarla detenidamente durante el día para pintarla por las noches en su cuarto con lo que esbozó furtivamente. Pero la complicidad, el afecto, el amor, empiezan a surgir entre ambas a medida que van intimando.

Una buena película en general (nota: 6) este melodrama romántico de época, historia de amor, amor imposible del que queda un bello recuerdo, cocida a fuego lento, cuajada de sutiles miradas que rezuman fascinación y serena pasión amorosa, entre ambas protagonistas. Aun a pesar de su esquisitez y gran belleza formal no me acabó de llegar del todo, salvo dos sublimes momentos que me pusieron la carne de gallina, ambos muy musicales: la escena del coro de mujeres en corro ante una hoguera en la playa por la noche, ¡qué hermosura de música vocal a capela!; y la escena final, con el muy expresivo (y bello) rostro de una de las protagonistas, mientras suena de fondo el pasaje de la tormenta de verano de "Las cuatro estaciones" de Vivaldi, puro éxtasis, musical y cinéfilo, mientras casi que aflora allende la pantalla su tormentosa intimidad emocional.

Ahora toca la sabiduría ajena, con estas citas que os dejo, esbozo del pensamiento de otros y que muy seguramente nos retratan:

 - "El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz".  (Henry David Thoreau).

 - "El que pueda decir cómo arde, sufre un fuego muy pequeño".  (Francesco Petrarca).

 - "Tan imposible es avivar la lumbre con nieve, como apagar el fuego del amor con palabras".  (William Shakespeare).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 17 de octubre de 2019

¿Está el matutino que arde?

¡Buenos días!

No lo creo, que este y los demás son el reino de lo apacible, casi que inmutables, ignífugos podría decirse, ante las eventuales dificultades, aceptadas en cualquier caso con la mayor de las resignaciones toda vez que no pueda hacerse nada ante ellas. El día otoñal que hoy nos despierta parece que tampoco, más bien al contrario, pues se nos ha levantado gris y amenazando lluvia, que tal vez apague ardores en corazones no bien resguardados, no en el mío en estos días, tanto más fogoso cuanto más lo riegan los aguaceros.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Lo que arde" ("O que arde"), de Oliver Laxe, y con Amador Arias, Benedicta Sánchez, Inazio Abrao, y Elena Mar Fernández. Es el tercer largo de este director, de quien había visto su anterior, "Mimosas" (2016).

Tras haber pasado dos años en la cárcel, un hombre sale en libertad condicional al haber cumplido dos tercios de su condena por haber incendiado un monte. Vuelve a su remota aldea en los montes de Lugo, donde nadie le esperaba, y se instala de nuevo en la casa de su anciana madre. Su vida vuelve a la tranquila normalidad de cuidar de sus vacas y su perra. Pero al poco un nuevo incendio se desata y todos recelan de él.

Buena película (nota: 6), poco convencional, con un magistral arranque, nunca mejor dicho, y que me dijo más (potentísima alegoría) casi que el resto del film. Tremendo poderío visual, con profundo significado, el de esta breve escena, fascinante y bellísima, aunque alguna otra posterior también me enardeció. Drama parco en palabras y muy contemplativo, tanto de lo natural (de la frágil naturaleza que nos cobija) como de lo íntimo del protagonista, con el trasfondo de un mundo rural que parece tender a desaparecer.

Ahora lo que chisporrotea por este matutino es la sabiduría ajena, así que ahí os dejo este par de citas, encendidas pavesas que espero prendan en nuestras entendederas:

 - "El que pueda decir cómo arde, sufre un fuego muy pequeño".  (Francesco Petrarca).

 - "Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros, pero ya no producirá flores ni frutos".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 16 de octubre de 2019

Matutino listo para esconderse

¡Buenos días!

De nuevo preparado para juguetear en este escondite matutino, en el que la cotidianidad no parece encontrarme, ni donde hay reglas que seguir, fluyendo a mi libre albedrío sin rendir cuentas, sin casarme con nadie. Las nubes que esta mañana pululan por el cielo no acaban de ocultar al luminoso sol, así que sin tapujos nos alegrará este tibiamente fresco día de otoño, con 19ºC de máxima prevista para hoy por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Noche de bodas" ("Ready or not"), de Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, y con Samara Weaving, Adam Brody, Mark O'Brien, Henry Czerny, Andie MacDowell, y Melanie Scrofano. Es el primer largo que veo de este par de directores.

Una joven se acaba de casar con un joven de una muy rica y extravagante familia, de la que reniega y huyó en su día. Durante la noche de bodas son interrumpidos para recordar al joven la tradición familiar de que la novia debe participar a medianoche en un juego, especie de rito de iniciación, si quiere pertenecer realmente a la familia. El juego es elegido al azar por un extraño artefacto, y le sale la peor con diferencia de las opciones posibles, jugar al escondite. Lo malo es que este no es un juego inocente, sino a vida o muerte, pues debe sobrevivir hasta el amanecer, cuando según las reglas se termina la partida.

Buena película (nota: 6) esta negrísima comedia con bastante gore, donde casi que muere hasta el apuntador, y que me gustó (me pareció muy divertida) a pesar de los pesares (no suelen gustarme las de terror), dado que trae un gamberro mensaje soterrado por entre su truculencia, toda una cáustica hipérbole de las relaciones familiares, especialmente contra la familia política, de sus envenenados cariños, afectos y lealtades. Vamos, que no solo se casa uno con el cónyuge sino también con la familia de este. También crítica a las absurdas tradiciones familiares que pueden lograr lo opuesto de lo que persiguen, es decir, desmoronarla en lugar de unirla.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, de entre las que he encontrado por ahí:

 - "Parece que la naturaleza haya escondido en el fondo de nuestro espíritu ciertos talentos y una habilidad que desconocemos; es misión exclusiva de las pasiones el revelarlos, y darnos, a veces, unas visiones de las cosas más seguras y completas de las que puede proporcionarnos el arte".  (François de La Rochefoucauld).

 - "No debemos de juzgar a los hombres a simple vista, como si se tratara de un cuadro o de una estatua; hay que indagar en el espíritu y en el corazón; el velo de la modestia oculta el mérito, y la máscara de la hipocresía esconde la maldad".  (Jean de la Bruyère).

 - "No hay cosa escondida que al cabo del tiempo no sea bien sabida".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 15 de octubre de 2019

Matutino de lluvia

¡Buenos días!

No precisamente hoy, que luce el sol, sino ayer, cuando también las temperaturas, ¡ya por fin!, tendieron hacia la normalidad otoñal, como las de hoy mismo, con 17ºC de máxima prevista por los madriles y mañanas bastante frescas ya, como corresponde a la estación. Parece que en pocos días, como las oscuras golondrinas de Bécquer, volverán las grises nubes a escurrirse sobre nuestras cabezas, cosa que me alegra, así que a disfrutar de ello.

Ayer por la tarde volví a mi cita anual con el maestro Woody Allen, que sigue a film por año desde hace ya muchos, aunque la hoy glosada, la quincuagésima de su carrera, nos llega casi dos años después, cosas de las movidas que ha tenido, para volver a rendirle mi pleitesía cinéfila y disfrutar con ello. Esta vez tocó ver "Día de lluvia en Nueva York" ("A rainy day in New York"), con Timothée Chalamet, Elle Fanning, Selena Gómez, Jude Law, Diego Luna, y Liev Schreiber. De este inefable y octogenario director, también actor y guionista, he visto casi todas sus películas desde que debutara como tal en 1965, y todas las de este siglo, como la más reciente de sus anteriores, "Wonder wheel" (2017).

Una joven pareja de enamorados, estudiantes universitarios de familias muy acomodadas, van a pasar un fin de semana romántico en Nueva York, aprovechando que ella tiene que entrevistar, para la gacetilla de la prestigiosa Universidad en la que ambos estudian, a un afamado director de cine, autor muy reconocido en círculos cultos. La entrevista, que iba a durar una hora, se va complicando y todos sus planes de estar juntos se van al traste. Durante estos dos días pasados por agua, a ella, inocente provinciana, le van tirando los tejos tanto el director como su guionista, y una estrella de cine, galán latino al que admira; y él, culto neoyorquino que reniega de su familia, mientras deambula frustrado y aburrido, se va topando con familiares y amigos de infancia, así como con la hermana pequeña de su novia de adolescencia, con quien choca en un principio.

Una muy buena película (nota: 7), con sus más y sus menos, esta comedia romántica de encuentros y desencuentros de una pareja bajo la lluvia, que ambos ven de distinta manera, triste para ella y romántica para él, con aires clásicos, muy clásicos, con las maneras del cine en blanco y negro de los años 30, y con las inconfundibles señas de identidad del genial Woody Allen, ese sofisticado urbanita. No es una de las mejores de su carrera para mí, pero quizá porque me tiene ganado desde siempre, no dejan de gustarme sus historias, por mucho que parezcan parecidas, cuajadas de sus muy peculiares disquisiciones existenciales, tan entretenidas, mordaces y chispeantes, y que siempre encierran un gran conocimiento, muy afilado, de la vida en sociedad y la humana condición.

Ahora, cual fecunda nube, os dejo caer un pequeño aguacero de citas de sabiduría ajena que espero empapen bien nuestras entendederas:

 - "Es la misma lluvia la que en tierra inculta hace crecer las zarzas y las espinas; y en los jardines, las flores".  (Ludwig van Beethoven).

 - "Así es como lo veo yo: si quieres arco iris, tendrás que apechugar con la lluvia".  (Dolly Parton).

 - "La vida no consiste en esperar a que pasen las tormentas, sino en aprender a bailar bajo la lluvia".  (Anónimo).

 - "La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de somnolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje".  (Federico García Lorca).

Besos y abrazos,

Don.
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