viernes, 30 de agosto de 2024

Matutino conejero

¡Buenos días!

¡Coño!, si siguen las tormentas de ayer y cierto frescor veraniego con los 29ºC de máxima prevista para hoy por los madriles. Aunque tampoco serán para tanto como para levantar polvaredas y tener que refugiarse uno en la madriguera, o eso espero. Por lo demás, vuelvo a aislarme por un ratito en otro de mis paradisíacos matutinos, donde todo sí es lo que parece, o eso parece, a dejarme embriagar por sus voluptuosos encantos, con los ojos abiertos de par en par, tratando de no perderme lo más mínimo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Parpadea dos veces" ("Blink twice", 2024), de Zöe Kravitz, y con Naomi Ackie, Channing Tatum, Christian Slater, Simon Rex, Adria Arjona, Kyle Maclachlan, Haley Joel Osmet, Geena Davis, y Alia Shawkat. Es la primera película de su directora.

Una joven, admiradora de un multimillonario magnate dueño de una de las más importantes empresas tecnológicas, coincide con él en una gala de recaudación de fondos de su fundación benéfica en la que está trabajando como camarera del evento. Él también se siente atraído por ella y la invita, junto a su selecto grupo de amigos, a pasar unos días en su isla privada, un paraíso de ensueño, donde se lo pasa en grande, disfrutando de los lisérgicos saraos y las plácidas mañanas de baños y sol. Nadie quiere que la juerga termine, pero ella empieza a notar que algo extraño sucede por allí, lo que tendrá que descubrir si quiere salir viva de la fiesta.

Muy buena película (nota: 7), muy entretenida, de suspense y su puntito de tensión, con cierto grado de humor, de denuncia en la onda del movimiento #MeToo, con unas cuantas referencias cinéfilas, especialmente de M. Night Shyamalan, según me pareció. La trama, por momentos, me pareció un pelín liosa y con agujeros de guion, momentos puntuales un tanto ilógicos. Pero no importa, no es nada más que un vehículo para hablarnos de lo que le interesaba contar a su directora, como de abusos y agresiones sexuales y sumisión química, de olvidar para lavar la conciencia, de recuerdo, de perdón, de venganza.

Pues en un abrir y cerrar de ojos, o en dos, hemos llegado sin remisión a la sección de la sabiduría ajena, donde he dejado estas citas que se me saqué, cual conejo, de la chistera:

 - "Gozarse en el mal ajeno no es de hombre bueno".  (Refrán).

 - "Ser bueno no consiste en no cometer ninguna falta, sino en saber enmendarse".  (San Juan Bosco).

 - "¿Para qué sirve el arrepentimiento si eso no borra nada de lo que ha pasado? El arrepentimiento mejor es sencillamente cambiar".  (José Saramago).

 - "Cada uno tiene el máximo de memoria para lo que le interesa y el mínimo para lo que no le interesa".  (Arthur Schopenhauer).

 - "Normalmente, cuando las personas están tristes, no hacen nada. Se limitan a llorar. Pero cuando su tristeza se convierte en indignación, son capaces de hacer cambiar las cosas".  (Malcolm X).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 29 de agosto de 2024

Maximatutino de incógnito

¡Buenos días!

El verano, tras habernos llevado ayer a las máximas cotas de sofoco con su opresivo calor de puro bochorno bastante desvergonzado, parece que hoy con sus tormentas ya casi desde el mismo amanecer nos dejará la jornada bastante fresca, con sus 27ºC de máxima prevista por los madriles, unos diez grados menos que ayer. Por lo demás, no sé si este matutino llegará a ser lo más de lo más, pero yo trataré de que así sea con mi máximo empeño. Para mí es toda una incógnita, llamémosle X, si llegará a ser tan conocido como los otros, o pasará desapercibido entre la multitud.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Maxxxine" (2024), de Ti West, y con Mia Goth, Elizabeth Debicki, Moses Sumney, Michelle Monaghan, Bobby Cannavale, Halsey, Lily Collins, Giancarlo Esposito, y Kevin Bacon. Con esta película se cierra la trilogía de su director sobre el mundo del cine porno y de terror, siempre con el mismo personaje y actriz principal que lo interpreta, y es la primera suya que veo, que puede verse como entidad independiente de las predecesoras de la trilogía.

Los Ángeles, 1985. Maxine es una actriz porno que, tras unas azarosas peripecias anteriores y haber logrado llegar a la cumbre en ese mundo, está tratando de dar el salto al cine convencional y convertirse en una famosa estrella de Hollywood. Tiene dificultades para que la contraten por su pasado profesional, pero al fin consigue ser elegida para interpretar a la protagonista en una secuela de una película de terror de serie B, desde donde espera dar el gran salto al estrellato. Pero tiene un problema, pues un asesino en serie de mujeres que está aterrorizando la ciudad parece estar buscándola a ella en concreto, lo que amenaza con hacer salir a flote el sangriento pasado de la joven, que trata de mantener oculto.

Buena película (nota: 6), básicamente por sus maneras formales y estilísticas. En puridad no es de un tipo de cine que sea santo de mi devoción... el cine de terror, aunque esta sea no muy terrorífica, a pesar de sus puntuales truculencias, y que nos hable de algunos temas interesantes, como de la fama, el puritanismo (al estilo talibán), la violencia contra las mujeres y demás, con cierto deje sarcástico, criticando además a la industria hollywoodiense y su cosificación de las mujeres. Lo hace con un combinado de estilos y homenajeando diversas películas de los años 80. Es metacinematográfica, cine dentro del cine, y parece una de serie B, por lo narrado y como se trata, pero con maneras de cine de serie A (esto se dice más o menos en algún pasaje de la película al respecto de la película que se está rodando).

Bueno, no es ningún misterio que ahora tocan unas citas de sabiduría ajena, y la primera es una con la que comienza la película hoy glosada:

 - "En este negocio, hasta que no te ven como un monstruo no eres una estrella".  (Bette Davis).

 - "En Hollywood te pagan mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma".  (Marilyn Monroe).

 - "Sí, trabajar en Hollywood da una cierta experiencia en el campo de la prostitución".  (Jane Fonda).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 23 de agosto de 2024

Ya sabéis dónde están los matutinos

¡Buenos días!

El verano ahí sigue, siempre con lo mismo, con calor y más calor, eventuales sofocos si te mueves más de lo debido, y sol inclemente. Lo de siempre, o casi. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 36ºC, que ya debería ir bajando pues esto se acaba, que la nueva estación debe irse haciendo sitio. Como este mismo matutino que, junto al resto de todos los demás, bien sabemos todos donde se encuentran... y si no, pues al buscador. En cualquier caso, aunque por la misma zona, cada uno busca su propio camino, algo distinto del de los demás.

Hace unos días estuve en el cine viendo "Un lugar común" (2024), de Celia Giraldo, y con Eva Llorach, Mia Sala-Patau, Felix Pons, Teo Soler, Fabio Ferrante, Jordina Sala, Marta Aguilar y Aina Clotet. Es el primer largo de su directora.

Una auxiliar de enfermería, en la cincuentena, casada y con una hija y un hijo adolescentes, siempre dedicada a los demás, debido a un recorte de plantilla en el hospital en que trabaja es despedida... prejubilada con una buena indemnización del hospital en que trabajaba. Esto ni por asomo entraba en sus planes y, como si ya no tuviera bastante con su hija que no quiere entrar a la universidad e irse de cooperante a Guatemala y con el resto de su familia que tampoco la hacen demasiado caso, este nuevo contratiempo la descoloca y no sabe qué hacer con su vida, ahora que tendrá más tiempo libre, pero trata de hacer lo que ha hecho siempre, cuidar de los demás más que de sí misma... ¿o tal vez podría reencontrarse y redefinirse?

Película que no me dijo gran cosa (nota: 5), regularcita, que fue de más a menos, que me descolocó y dejó tan pasmado como lo estaba su protagonista, esta comedia que no me hizo reír, de mirada extrañada, alienada, atónita al tópico mundo en que vive su protagonista, a sus intrínsecas sensaciones de lo que le está pasando, a su viaje interior, y del que tiene que aprender, pues la nueva situación obliga, como girar su rumbo. También deja caer eso de que todos necesitamos ser escuchados.

Y ya sabemos que al final de cada matutino, antes de despedirnos, es habitual que os deje unas citas de sabiduría ajena. Ahí están:

 - "Al llegar a cada nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos".  (Italo Calvino).

 - "Nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas".  (Henry Miller).

 - "Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y costumbres".  (Francisco de Quevedo).

 - "Algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, solo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas".  (Pablo Neruda).

 - "La felicidad, el conocimiento, en este lugar, no en otro, en esta hora, no en otra hora".  (Walt Whitman).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 21 de agosto de 2024

Matutino, ¿qué tal estás?

¡Buenos días!

Ya ni quiero saber el calor que hace, que hace mucho, pues es verano, pero sin conocer el número concreto de grados centígrados que me agobiarán, así que me relajo en este amanecer con el cielo cada vez más iluminado por el naciente sol, cada vez más celeste. Por lo demás, aquí estoy, en otro de mis maternales matutinos, que tan bien saben cuidar de mí, siempre preocupados por mi bienestar... y me dejo guiar sin rechistar. Estoy bien aquí.

Este pasado fin de semana estuve en el cine viendo "Una madre de Tokio" ("Konnichiwa, kaasan", 2023), de Yoji Yamada, y con Yo Oizumi, Sayuri Yoshinaga, Mei Nagano, Rosa Kato, Hiromasa Taguchi, y Masayasu Kitayama. Es la octava película que veo de este nonagenario y muy prolífico director japonés, que lleva dirigidas tantas como años tiene, y de quien había visto anteriormente siete de sus más recientes, todas en este siglo: "Verano de una familia de Tokio" ("Kazoku wa tsuraiyo 2", 2017), "Maravillosa familia de Tokio" ("Kazoku wa tsuraiyo", 2016), "La casa del tejado rojo" ("Chiisai ouchi", 2015), "Una familia de Tokio" ("Tokio kazoku", 2013), y las tres de la trilogía de samuráis en horas bajas, "Love and honor" ("Bushi no ichibun", 2006), "The hidden blade" ("Kakushi-Ken: Oni no tsume", 2004), y "El ocaso del samurái" ("Tasogare Seibei", 2002).

Un hombre que vive en la capital japonesa, director de recursos humanos en una gran empresa, cuyo trabajo le estresa, separado de su esposa desde hace seis meses (no se lo ha dicho a nadie, ni a familia ni amigos) y con una hija en la universidad (que vive con la esposa), decide un día ir a ver a su madre, que vive en un barrio antiguo del centro de la ciudad, y a la que no visitaba desde hace mucho tiempo. Una vez allí, percibe que está especialmente feliz y radiante y no sabe muy bien el porqué, así que decide volver por allí en sucesivos días, en uno de los cuales se encuentra con la hija, que se ha peleado con su madre, se ha ido a vivir con su abuela y ha decidido dejar los estudios universitarios, que la aburrían.

Película pfff (nota: 4), que fue de más a menos, muy blandita, con algo de querencia por la ñoñería, como de telefilm de sobremesa; y mira que es difícil, por no decir imposible, que una película japonesa me produzca esas sensaciones; y con algunos momentos pasados de histrionismo. Sin embargo, para compensar, tuvo otros, no los suficientes como para superar el suficiente, que sí me gustaron, pero sin alharacas. Amable historia de cotidianidad familiar, costumbrista, de buena gente y buenas obras, que habla de las difíciles, aunque afectuosas, relaciones intergeneracionales, las más próximas en el tiempo, la de madre-hijo y la de este con su hija, pero no la de esta con su abuela (en sintonía perfecta), personajes todos algo desubicados en este momento retratado, pero al final muy conciliadora. Además, destila cierto grado de crítica social hacia el deshumanizado modo de vida occidental actual, pero de modo muy tenue.

Pues llegó el momento de hacer una visita a la sabiduría ajena, a ver qué tal se encuentra... bien, espero, con estas tres citas:

 - "El ánimo gozoso hace florida la vida; el espíritu triste marchita los sucesos".  (Salomón).

 - "La felicidad no es un bien que puede atesorarse; es una manera de pensar, un estado de ánimo".  (Daphne du Maurier).

 - "Solo en contadísimas ocasiones encontramos a alguien a quien podamos transmitir nuestro estado de ánimo con exactitud, alguien con quien podamos comunicarnos a la perfección. Es casi un milagro, o una suerte inesperada, hallar a esa persona".  (Haruki Murakami).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 19 de agosto de 2024

El más dulce matutino, sin malos humos

¡Buenos días!

Ni malos ni de ninguna otra clase, porque ahora que sale el sol por el este parece que, aunque hoy hará calor de verano (35ºC de máxima prevista por los madriles), tampoco será para tanto, como para que nos haga arder y humear, que ser de los normalitos por estos lares, sin presunciones caniculares, aunque no ande lejos. Habrá que esperar a más dulces días en lo que a temperaturas se refiere. O eso, o volar más arriba ya sea en altitud o latitud.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "The sweet east" (2023), de Sean Price Williams, y con Talia Ryder, Earl Cave, Simon Rex, Ayo Edebiri Jeremy O. Harris, Jacob Elordi, y Rish Shah. Es el primer largo de este director.

Una adolescente está de excursión cultural, con sus compañeros de clase de instituto y profesores, por ciudades del este estadounidense. Hastiada, mientras están en un bar tomando algo, decide desaparecer y comienza su propio viaje de descubrimiento personal, siempre sorprendente, acompañada por la extravagante fauna que se va encontrando, y que la va guiando, en cada etapa de su periplo: un grupo de jóvenes activistas antisistema, luego otro de neonazis, con unos cineastas underground y unos jóvenes yihadistas.

Película que me dejó ni fu ni fa (nota: 5), irregular, divertidilla a su manera, con mezcolanza de estilos, con algunos momentos estupendos, en especial en la parte en la que la protagonista interactúa con el personaje de Simon Rex, el profesor universitario supremacista blanco, y otros de dispersión y desparrame neuronal sin mucho sentido. En general, caótica, dispersa, desconcertante... no me quedó muy claro de qué quería hablarme. La protagonista es una especie de pícara y gamberra Alicia en el país de las maravillas, pero en el mundo real de hoy en día, de hecho, cuando desaparece, siguiendo a un punki antisistema, lo hace por un túnel en la trastienda del bar en que estaba. A partir de ahí, un entre alucinado y delirante transcurso de experiencias vitales iniciáticas, cual si estuviera dentro de un vaporoso sueño estupefaciente, al lado oscuro de la sociedad estadounidense.

Pues ahora en este matutino, como en cualquier otro que se precie, llegó el momento de la sabiduría ajena, con estas citas, que no sé si serán dulces, pero si así lo queréis, tendréis vosotros que ponerle el azúcar a vuestro particular gusto, que yo os las presento tal cual:

 - "El ardor juvenil en sus comienzos es fogoso, pero languidece fácilmente y no dura; es el humo de una fogata liviana".  (Lucio Anneo Séneca).

 - "Las melodías conocidas dulces son, pero las desconocidas aún son más dulces".  (John Keats).

 - "La vida resulta deliciosa, horrible, encantadora, espantosa, dulce, amarga; y para nosotros lo es todo".  (Anatole France).

 - "Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades".  (Miguel de Cervantes).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 15 de agosto de 2024

Matutino sin trampa ni cartón

¡Buenos días!

No nos vamos a engañar, ni por supuesto el verano tampoco lo hará con nosotros, que solo hace lo que tiene que hacer, pero estos días de mayor frescor no durarán y en breve volveremos a quedar atrapados en sudorosos sofocos. De momento, a disfrutar con los 32ºC de máxima prevista para hoy por los madriles y con el fresco vientecillo norteño que todavía alivia más, especialmente si te pones a la agradable sombra de estos últimos días. Y otro matutino más por el que me dejo atrapar con sus ardides... con sumo gusto.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La trampa" ("Trap", 2024), de M. Night Shyamalan, y con Josh Hartnett, Ariel Joy Donoghue, Saleka Shyamalan, Alison Pill, Hayley Mills, Jonathan Langdon, Marnie McPhail, y Vanessa Smythe. De este estupendo director y guionista había visto la gran mayoría de sus anteriores películas, a saber: "Llaman a la puerta" ("Knock at the cabin", 2023), "Tiempo" ("Old", 2021), "Glass (Cristal)" ("Glass", 2019), "Múltiple" ("Split", 2016), "La visita" ("The visit", 2015), la pésima "After Earth" (2013), "El incidente" ("The happening", 2008), "La joven del agua" ("Lady in the water", 2006), la espléndida "El bosque" ("The village", 2004), "Señales" ("Signs", 2002), "El protegido" ("Unbreakable", 2000), y "El sexto sentido" ("The sixth sense", 1999).

Un hombre lleva a su hija adolescente al concierto de su cantante favorita como premio por las magníficas notas de su curso escolar. Una vez allí, enseguida, el hombre se da cuenta de que algo raro está sucediendo, pues cada vez hay más policías en el pabellón. Indagando por aquí y por allá, consigue averiguar que es una redada policial para atrapar a un asesino en serie, del que descubrieron que asistiría a ese concierto.

Buena película (nota: 6), de suspense, con sus más y sus menos, entretenida, con la que pasar un buen rato y en la que se nos tiende una trampa (de buen prestidigitador cinematográfico), como en todas (o casi) las de su director, y en este caso especialmente dado su título, que no esconde nada, incluso diría yo que ni la trampa ni el cartón. Además, de soslayo, se nos filtran algunas interesantes reflexiones sobre esto y aquello. Con alguna excepción de película soberanamente mala (una de las que vi suyas, que no son todas), siempre me he dejado embaucar por sus historias, unas más lucidas que otras, y también, por qué no, bastante lúcidas, pero todas, salvo la salvedad anterior, muy disfrutables. Entre lo menos destacable de la película... el que parece a ratos un video promocional de su hija cantante, quizá todo un macguffin... pero bueno, ¡qué no haría un buen padre por su adorada hija!... que es justo uno de los temas de la película. Es más, casi me atrevería a decir que el protagonista es un trasunto ficcionado del propio Shyamalan (y algunas de sus neuras y traumas del pasado), y la hija su hija.

Ahora, atentos, nada por aquí, nada por allí y... ¡tachaaán!, ahí están, como si nada, como si de la nada, este par de citas de sabiduría ajena:

 - "El hombre es el único zorro que instala una trampa, le pone una carnada y luego mete la pata".  (John Steinbeck).

 - "La mosca que no quiere ser cazada está más segura cuando se posa en el cazamoscas".  (Georg Christoph Lichtenberg).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 14 de agosto de 2024

Justiciero matutino conde-a-nado

¡Buenos días!

Es de justicia reconocerle a estos últimos días de verano que han suavizado su opresiva soga térmica sobre nosotros, que nuestro encierro a causa de tanta calorina parece haber terminado, pues las temperaturas bajaron y son bastante llevaderas, por ejemplo con los 32ºC de máxima prevista para hoy por los madriles, así que parece que ya no nadaremos en sudor mientras dormimos, ni urge desterrarse... pero no nos confiemos, no vaya a ser que venga de nuevo, vengándose de nosotros por olvidarlo, la canícula más desaforada.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El Conde de Montecristo" ("Le Comte de Monte-Cristo",2024), de Matthieu Delaporte y Alexandre de La Patellière, basada en la famosísima novela homónima (1846) de Alejandro Dumas, y con Pierre Niney, Bastien Bouillon, Anaïs Demoustier, Anamaria Vartolomei, Laurent Lafitte, Pierfrancesco Favino, Patrick Mille, Vassili Schneider, y Julien de Saint Jean. Tercera película conjunta de este par de directores franceses, tras "Lo mejor está por llegar" ("Le meilleur reste à venir", 2019) y "El nombre" ("Le prénom", 2012).

Todos los sueños del joven Edmundo Dantés están a punto de cumplirse, pues acaban de ascenderle a capitán de navío mercante y se casará con su amada Mercedes, hija de la más rica familia marsellesa. Pero su éxito despierta envidias desde varios frentes, pues un compañero de barco contrariado por su ascenso, y el primo de la joven, enamorado secretamente de ella, le denuncian con pruebas falsas, con la connivencia de un advenedizo funcionario. Sin juicio, es enviado a pudrirse a una prisión enclavada en un islote perdido, sin la más mínima esperanza de poder escapar. Tras varios años allí conoce a otro preso en la celda de al lado, quien le enseña toda clase de conocimientos y, antes de morir, le revela la ubicación de un gran tesoro en la isla de Montecristo, cerca de la costa italiana. Consigue escapar del penal y, gracias a esta extraordinaria fortuna, asume una nueva identidad, el misterioso Conde de Montecristo, y urdirá un elaboradísimo plan para vengarse uno a uno de los que le traicionaron, ahora gente muy rica y poderosa.

Buena película (nota: 6), de espléndida factura, y muy entretenida, gracias a lo cual pasan volando sus tres horas de metraje, entre aventuras de todo tipo (amorosas incluidas) y vengativas maquinaciones al estilo atraco perfecto... pero las interacciones causadas por la venganza del protagonista van generando efectos colaterales no deseados que van complicando la culminación de sus funestos deseos.

Bueno, con perdón (o sin él), pues antes de que venga el final de este matutino, sin remisión posible, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena, la primera de las cuales me suena haberla oído en la película hoy glosada, y la última es muy probable que también sea de la novela:

 - "En política, querido mío, y vos lo sabéis tan bien como yo, no hay hombres, sino ideas; no sentimientos, sino intereses; en política no se mata a un hombre, sino se allana un obstáculo".  (Alejandro Dumas).

 - "Cuando la voz de un enemigo acusa, el silencio de un amigo condena".  (Ana de Austria).

 - "El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecérsele".  (Marco Aurelio).

 - "No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con otro, he ahí todo. Sólo el que ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, amigo mío, para saber cuán buena y hermosa es la vida".  (Alejandro Dumas).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 13 de agosto de 2024

Matutino inconfesable

¡Buenos días!

Reconozco que, aunque han bajado las temperaturas, sigo teniendo calor, mucho calor, quizá debido a que no conseguí desprenderme del acumulado en días anteriores, que fue mucho, con máximas rondando, y superando la cuarentena. Así que hoy, con 33ºC de máxima prevista por los madriles, y alguna que otra nube contribuyendo a minimizar algo más los rigores veraniegos, y a pesar de los pesares, me niego a no disfrutarlo. Además, por si no hubiera quedado claro desde siempre, admito que en estos matutinos me solazo, lejos del solazo veraniego, a base de bien en su grata compañía, consolándome de eventuales pesares que allende ellos pudieran suceder.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Niégalo siempre" ("N’avoue jamais", 2024), de Ivan Calbérac, y con André Dussollier, Sabine Azéma, y Thierry Lhermitte. De este director francés había visto dos de sus anteriores largos, "Cata de vinos" ("La dégustation", 2022) y "El Sr. Henri comparte piso" ("L'étudiante et Monsieur Henri", 2015).

Tras 50 años de feliz matrimonio, un general retirado, muy tradicional y conservador, de férreos principios morales, sigue perdidamente enamorado de su mujer (y viceversa). Durante la fiesta de cumpleaños de ella, a la que acuden sus tres hijos con sus familias, el mayor casado y a punto de tener su quinto hijo, y los dos menores (ella y él) todavía solteros, el militar descubre por casualidad en el desván de su casa unas cartas de hace 40 años en las que un apasionado enamorado escribía a su mujer y en las que parece quedar claro que se acostaron en su momento. Enardecido por su honor mancillado, la única solución que ve es solicitar el divorcio, no sin antes encontrar al examante y propinarle una buena paliza. El problema es que con 75 años a sus espaldas y toda una vida junto a su esposa la misión no será tan sencilla.

Muy buena película (nota: 7), y muy divertida, esta comedia de enredos con la que me reí bastante, especialmente en algunos gags con los que solté unas buenas carcajadas. A través de la peripecia de su protagonista, un tipo de otra era que termina dándose de bruces con las relaciones amorosas que se estilan en la actualidad, se nos habla de amor, de sus engaños y desengaños, de celos desmedidos, de ridículas venganzas... y, de refilón, de relaciones paternofiliales, y de que casi nada es para tanto.

Llegó el momento de las citas de sabiduría ajena que, no os lo voy a negar, me tienen enamorado:

 - "Negar un hecho es lo más fácil del mundo. Mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho".  (Isaac Asimov).

 - "Existen dos maneras de ser engañados. Una es creer lo que no es verdad, la otra es negarse a aceptar lo que sí es verdad".  (Sören Kierkegaard).

 - "La vergüenza de confesar el primer error hace cometer muchos otros".  (Jean de La Fontaine).

 - "Solo el hombre íntegro es capaz de confesar sus faltas y de reconocer sus errores".  (Benjamín Franklin).

 - "Quien es auténtico asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es".  (Jean Paul Sartre).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 12 de agosto de 2024

Matutino que me tiene hipnotizado

¡Buenos días!

Adormilado más bien, sumido en el sopor por tanto calor que está haciendo estos días, con inclemente sol que casi abrasa y agobia sin contemplaciones, deseando veranear, pero no al estilo de la hibernación, sino de salir volando cual ave migratoria allá donde el frescor nos permita ser nosotros mismos (Escandinavia mismamente), y no un guiñapo sudoroso. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 37ºC, algo más llevaderos que los casi (y sin casi) torridísimos cuarenta de este pasado fin de semana. Así que en estas condiciones entro a este matutino, esperando que en su interior desaparezca el hechizo canicular. Seguro que lo consigo con sus sugerencias, volviendo a quedar fascinado con ellos.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Hipnosis" ("Hypnosen", 2023), de Ernst De Geer, y con Asta Kamma August, Herbert Nordrum, Andrea Edwards y David Fukamachi Regnfors. Es el primer largo de su director sueco.

Una joven pareja, que convive y ha trabajado conjuntamente en la creación de una nueva App, son los fundadores de su propia startup. Van a asistir a un taller para nuevos emprendedores tecnológicos, donde les asesorarán sobre cómo conseguir vender lo mejor posible su creación a posibles inversores. Justo antes, ella asiste a una sesión de hipnoterapia para conseguir dejar de fumar, algo presionada por ella misma, y por su chico, que quiere dar la mejor imagen. A partir de ese momento su actitud cambia radicalmente, comportándose de manera inesperada, sin filtros, en todo tipo de situaciones, lo que incomoda a los que la rodean, poniendo a su proyecto empresarial en riesgo de fracasar, a su novio en el desconcierto (y en la vergüenza ajena) y a su relación sentimental en serios apuros.

Muy buena película (nota: 7) esta comedia satírica que nos incomoda con las situaciones que plantea, como incómodos están el resto de personajes ante el comportamiento de la protagonista, libre de toda inhibición hasta la radicalidad. Llevando ciertas situaciones a un aburdo extremo, aboga por ser uno mismo, ser auténtico, sin hacer gran caso de lo que los demás puedan esperar de nosotros, huyendo del postureo, tan habitual parece ser en ese mundillo que se retrata, y en la sociedad en general, tan fingida ella muchas veces (cosas de la hipocresía social), lo que de seguro nos liberará de bastantes innecesarias ansiedades al no reprimir nuestro natural ser. Por su estilo y algún que otro detallito más, además de compartir un actor protagonista, me recordó en algo a esa excelsa maravilla cinematográfica que fue para mí "La peor persona del mundo" ("Verdens verste menneske", 2021) de Joachim Trier.

Pues un matutino no sería el que es sin unas citas de sabiduría ajena antes de la despedida. Así que no me reprimo y ahí os las dejo:

 - "Nadie puede llevar mucho tiempo una máscara. Lo que se finge recupera rápidamente su naturaleza".  (Lucio Anneo Séneca).

 - "¿Cuál es la primera obligación del hombre? La respuesta es breve: ser uno mismo".  (Henrik Ibsen).

 - "Solamente si me siento valioso por ser como soy, puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero".  (Jorge Bucay).

 - "Quien es auténtico asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es".  (Jean Paul Sartre).

 - "El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo".  (Friedrich Nietzsche).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 7 de agosto de 2024

Asisto a este nuevo parto matutino

¡Buenos días!

Parece que no me queda otra que poner a parir a este agobiante verano, pues la máxima prevista para hoy por los madriles será nuevamente de 38ºC, pero no lo haré porque me acaloraría y lo que necesito es más frescor, no más calor. Así que como esperar a que refresque sería como el parto de los montes, me pongo a teclear este matutino, donde me refugio de los rigores climáticos siempre que puedo, con la esperanza de que, no ya en nueve meses, sino en mucho menos tiempo, salga a la luz, primeriza por hoy, en esta madrugada.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Matronas" ("Sages-femmes", 2023), de Léa Fehner, y con Khadija Kouyaté, Héloïse Janjaud, Myriem Akeddiou, Quentin Vernede, Tarik Kariouh, Lucie Mancipoz y Marine Gesbert. Es el tercer largo, y primero que veo de esta directora francesa.

Dos jóvenes amigas, recién graduadas, comienzan a trabajar como matronas en un hospital especializado en tratar los casos más difíciles de parturientas. Empiezan con toda la ilusión de los principiantes, pero enseguida tendrán que enfrentarse a los desafíos de su trabajo en un hospital público, carente del necesario personal y demás recursos, para atender adecuadamente a las pacientes.

Muy buena película (nota: 7) que vi con sumo interés, tensa, intensa, tanto en el muy dinámico y ágil ritmo de su desarrollo, muy inmersivo, como en las emociones vividas por los personajes y los espectadores (al menos yo). Hiperrealista, incluso con insertos documentales de partos auténticos, nos muestra lo que ocurre entre bastidores de la sanidad pública (en este caso en la sección de neonatología), mal dotada por sus máximos responsables... cosa bastante parecida a lo que también ocurre por estos lares. Por supuesto, es todo un comprometido manifiesto a favor de una sanidad pública en la que debería invertirse más que lo que se viene haciendo.

Creo que ya me están viniendo las contracciones para dejaros caer ahí mismo estas citas de sabiduría ajena:

 - "La desgracia es la comadrona de las virtudes".  (Louis de Jaucourt).

 - "El arte es largo, la vida breve, la ocasión fugitiva, la experiencia falaz, el juicio dificultoso. No basta que el médico haga por su parte cuanto debe hacer, si por otro lado no concurren al mismo objeto, los asistentes y demás circunstancias exteriores".  (Hipócrates).

 - "La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas".  (Sigmund Freud).

 - "Cada niño, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios no ha perdido todavía la esperanza en los hombres".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 6 de agosto de 2024

Al matutino rogando, pero ¿disparando?

¡Buenos días!

Ruego a la atmósfera que deje de abrasarnos con tanto calor, que la canícula parece no aflojar, que tanto sol desmedido no es bueno. Seguro que, si votamos, la gran mayoría estaría de acuerdo con esto. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 38ºC, y subiendo una pizca en días sucesivos. Tendré que salir disparado buscando el frescor allende estos lares, pero mientras tanto, medito algo disparatadamente en estos matutinos, donde respiro felicidad, lo que seguro ayudará a serenar mi ánimo mientras me aíslo de lo más accesorio.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El monje y el rifle" ("The monk and the gun", 2023), de Pawo Choyning Dorji, y con un montón de desconocidos actores locales, intuyo que no profesionales la mayoría, si no todos. Segundo largo de este director butanés tras "Lunana, un yak en la escuela" ("Lunana: a yak in the classroom", 2019).

Año 2006. Hace poco que han llegado al casi feudal reino de Bután tanto la televisión como internet. El rey decide abdicar (en su hijo), abolir la monarquía absoluta y convocar las primeras elecciones democráticas del país (instaurando una monarquía parlamentaria, lo que sucedió en 2008), para lo que el gobierno organizará simulacros de votación en todo el país para que se vaya preparando la población, recelosa de los cambios. La mismísima máxima responsable del nuevo organismo electoral, se presentará en una comunidad rural para supervisar personalmente sobre el terreno los preparativos del simulacro. Estas noticias llegan por la radio hasta el viejo y respetado lama de esa zona, que se encuentra de retiro espiritual, así que envía a su monje aprendiz para que le consiga un fusil (dos, si puede), con el (los) que poder afrontar los inminentes cambios que se avecinan. Además, un estadounidense, coleccionista de armas antiguas, llega allí buscando una muy preciada pieza con la que completar su colección.

Muy buena película (nota: 7) que me tuvo con una sonrisa de oreja a oreja, más de felicidad que de risa, que reír apenas lo hice, durante todo su metraje, mientras andaba (sentado en la butaca) totalmente intrigado en para qué carajo un pacífico lama budista, asentado en el mismo borde del nirvana, querría un fusil. Todo un cuento moral de historias cruzadas que, con mucha socarronería y desde el inocente (nada ingenuo) punto de vista de sus personajes, deja muchos de nuestros valores occidentales (democracia incluida, más cuanto más polarizada) reducidos al absurdo, sobre todo en ese mundo, donde los ejes de coordenadas son otros, lo esencial de la vida son otras cosas, viven en otra dimensión que desde aquí apenas ni vislumbramos a concebir, casi totalmente desapegados de lo material. De hecho, el humildísimo Bután está considerado uno de los países más felices del mundo, si no el que más, incluso con lo poquísimo que tienen. Para reflexionar, aprender, y hacérnoslo mirar un poquito.

Bueno, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena, de las que, por supuesto, podéis elegir la (o las) que mejor os acomode(n), o absteneros de ello:

 - "La democracia necesita de la virtud, si no quiere ir contra todo lo que pretende defender y estimular".  (Juan Pablo II)

 - "La justicia se defiende con la razón y no con las armas. No se pierde nada con la paz y puede perderse todo con la guerra".  (Juan XXIII).

 - "Las armas son instrumentos para matar y los gobiernos permiten que la gente las fabrique y las compre, sabiendo perfectamente que un revólver no puede usarse en modo alguno más que para matar a alguien".  (Giovanni Papini).

 - "La democracia es la transposición de lo cuantitativo a lo cualitativo: que lo que quieren los más se convierta en lo mejor".  (Enrique Tierno Galván).

 - "La democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las demás que se han probado de vez en cuando".  (Winston Churchill).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 5 de agosto de 2024

¡Perro qué matutino!

¡Buenos días!

¡Guau!, la perrería sigue sin dejarme ni a sol ni a sombra debido a estos rigores veraniegos que le quitan a uno hasta las ganas de estar tumbado, de lo ardoroso y empapado de sudor que se pone cualquier soporte en el que desparramarse a poco de caer. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 38ºC... Pero aquí, rodeado de mis fieles matutinos que me adoran, y a los que tengo endiosados yo también, atento a todos sus caprichos que cumplo sin rechistar (ni ladrar), todo se hace más llevadero mientras voy desahogando todo lo que se me pasa por la cabeza, acariciando tecla a tecla.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Dogman" (2023), de Luc Besson, y con Caleb Landry Jones, Jojo T. Gibbs, Christopher Denham, y Grace Palma. De este director francés tan solo había visto tres de sus anteriores películas, "Lucy" (2014), "El quinto elemento" ("The fifth element", 1997), y "El profesional" ("Léon", 1994).

Un chaval, maltratado por su padre y hermano mayor, es encerrado como castigo en las jaulas donde crían perros para pelea. Estos, en lugar de atacarle, le protegen hasta que logran salir todos de ahí bastante tiempo después. Ya adulto, vive aislado en una abandonada nave industrial, junto con su gran manada de perros, quienes le cuidan y hacen de todo por él.

Muy buena película (nota: 7), muy loca y entretenida, que me tuvo atrapado y sorprendió, y me dejó cierto poso de reflexión. Excelentísima actuación de su actor principal. Por esto y por aquello me recordó a "El silencio de los corderos" ("The silence of the lambs", 1991) de Jonathan Demme y a "Joker" (2019) de Todd Phillips. Entre otras cosas, historia de sufrimientos padecidos y de cómo sanarlos gracias al amor... el incondicional de los perros, en este caso.

Bueno, llegó el momento de sacar a pasear por aquí (y sin correa) unas citas de sabiduría ajena, comenzando por la que aparece prologando la película (y en su cartel promocional):

 - "Donde quiera que haya un desgraciado, Dios enviará un perro" (Alphonse de Lamartine).

 - "Amo a los perros porque nunca le hacen sentir a uno que los haya tratado mal".  (Otto von Bismarck).

 - "Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay tanta gente que ama a sus perros más que a los hombres".  (Aldous Huxley).

 - "Los perros aman a sus amigos y muerden a sus enemigos, casi al contrario de las personas, quienes tienden a mezclar amor y odio".  (Sigmund Freud).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 1 de agosto de 2024

Y los matutinos continúan...

¡Buenos días!

... en este crudo verano festejándose por todo lo alto en estos últimos días, casi desde la cuarentena térmica, cuando no superándola, sigue que sigue, y sigue, día tras día, inasequible al desaliento... aliento que me falta por tanto calor a poco que me mueva, sea de día o de noche. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 38ºC, con inmisericorde sol a raudales. Así que no me queda otra que volver a refugiarme en los matutinos, en mi fiel compromiso con ellos casi cotidiano, con los que tanto disfruto, pues para mí son una fiesta continua del alma.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Que la fiesta continúe" ("Et la fête continue!", 2023), de Robert Guédiguian, y con Ariane Ascaride, Jean-Pierre Darroussin, Lola Naymark, Robinson Stévenin, Gérard Meylan, Grégoire Leprince-Ringuet, Alicia Da Luz Gomes y Pauline Caupenne. Es el sexto largo que veo de la larga filmografía de este director francés, tras "Mali twist" ("Twist à Bamako", 2021), "Gloria mundi" ("(Sic transit) Gloria mundi", 2019), "La casa junto al mar" ("La villa", 2017), "Las nieves del Kilimanjaro" ("Les neiges du Kilimandjaro", 2011), y "Marie Jo y sus dos amores" ("Marie-Jo et ses deux amours", 2002).

Una mujer que vive en Marsella, enfermera de profesión a poco de jubilarse, y muy comprometida políticamente y en ayudar a los demás, está tratando de unir, sin demasiado éxito, a las diversas facciones de la izquierda para presentarse a las próximas elecciones municipales haciendo frente común. Tiene dos hijos, uno casado y con hijos, y otro que acaba de ennoviarse con una chica también muy comprometida socialmente. El padre de esta viene a visitarla por unos días, y dado el poco caso que le hace su hija, empieza a salir con la madre de su novio a comer, cenar y pasear, y ella se enamora, y vicerversa, pero duda si debería comprometerse amorosamente con él, pues podría alejarla de sus otras responsabilidades.

Buena película (nota: 6), muy agradable de ver, con varias historias de amor de lo más bonito, de relaciones de pareja y familiares, y de ayudar siempre a los demás por difíciles que vengan dadas, solidaridad cotidiana y comprometida mejor que grandes proclamas normalmente vacías. Lo mejor, las relaciones entre sus personajes, buena gente, a pesar de que a veces, marca de la casa, carga un tanto las tintas en sus temas sociales reivindicativos (vivienda, sanidad y educación públicas, inmigración, etc.), pero ya no nos vamos a sorprender por esto. Es así, lo tomas o lo dejas. Y yo lo tomo.

Pues para que este festejo matutino sea total, es preciso que continúe comprometiéndome con dejaros por aquí unas citas de sabiduría ajena, comenzando por la misma que la primera del matutino de antes de ayer:

 - "Nunca en mi vida he amado a ningún pueblo ni colectivo, ni al pueblo alemán, ni al francés, ni al norteamericano, ni a la clase obrera, ni a nada semejante. En efecto, sólo amo a mis amigos y el único género de amor que conozco y en el que creo es el amor a las personas".  (Hannah Arendt).

 - "No sólo hay que indignarse, hace falta también comprometerse".  (Stéphane Hessel).

 - "Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga".  (Homero).

 - "Se puede albergar un gran sueño durante años y años, y convertirlo en realidad de repente. Sé paciente. Te pasará tarde o temprano: ¡la vida te abrirá la puerta, y te permitirá entrar y dar una gran fiesta!".  (Louis Brown).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 30 de julio de 2024

Matutino que se transforma genéricamente

¡Buenos días!

Estos pasados últimos días de agobiante verano, con máximas siempre rayanas en la cuarentena, parecen querer cambiar, y ya ayer el día estuvo relativamente nublado, pero con los habituales sofocos de esta estación, y esta madrugada amagaban gotitas con caer, pero el sol podrá con todo, elevará la máxima hasta los 40ºC previstos para hoy por los madriles, y adiós a nuestros anhelos de cambio más duradero hacia algo más de frescor. Pero, en fin, lo normal es el cambio, que ya lo decía Heráclito, que nada es y todo fluye, y acabará por refrescar un día de estos. Mientras tanto, me voy refugiando por aquí cada vez que puedo, asaltándoles con mis desvaríos, gracias a que estos bondadosos matutinos se dejan, aparentemente inamovibles, pero que se transmutan casi imperceptiblemente, llevándome con ellos siempre a nuevos lugares, o a los mismos pero vistos con otros ojos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Norberta" (2024), de Sonia Escolano y Belén López Albert, y con Luis Bermejo, Adriana Ozores, Mariona Terés, María Romanillos, Adelfa Calvo, Carmen Balagué, María Lanau, Ramón Agirre y Xavier Deltell. Es el primer largo que veo de su par de directoras.

Norberto lleva toda una vida con su esposa. Tienen una hija y una nieta adolescente, que viven en el mismo barrio obrero que ellos. Se jubilaron hace poco, así que para complementar su exigua pensión (y ayudar a sus allegados, tan necesitados o más que ellos) atracan de cuando en cuando gasolineras y otros comercios. Él siente que ha llegado el momento de confesar a todos algo que se le lleva haciendo bola desde hace tiempo, quiere salir del armario y sentirse liberada... pues es transgénero. Esto pondrá patas arriba su vida y relación con la familia y amigos más cercanos, a los que pilla de sopetón la noticia, y cada uno reacciona a su manera.

Película pasable (nota: 5), con sus más y sus menos, esta comedia simpática y desenfadada, con situaciones disparatadas, sobre buena gente, entrañable, especie de cándidos pícaros, que se ayudan entre ellos para salir adelante en las dificultades, sobre la identidad sexual de cada cual y, en general, de decidir quiénes somos realmente, que destila eso de que nadie es normal. Loables intenciones educativas sobre estas cuestiones de género y sus diversas sensibilidades, pero la trama me flojeó un tanto y salvo momentos muy puntuales no me hizo reír cuando lo pretendía... quizá hubieran sido necesarios otros mejores mimbres para esas alforjas... en cualquier caso, las actuaciones muy bien.

En general, vamos, siempre, antes de despedirme de los matutinos os dejo unas citas de sabiduría ajena, alguna de las cuales quizá nos ayude a pensar de otro modo distinto al habitual:

 - "Nunca en mi vida he amado a ningún pueblo ni colectivo, ni al pueblo alemán, ni al francés, ni al norteamericano, ni a la clase obrera, ni a nada semejante. En efecto, sólo amo a mis amigos y el único género de amor que conozco y en el que creo es el amor a las personas".  (Hannah Arendt).

 - "La sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultades a la mitad del género humano".  (Concepción Arenal).

 - "Las personas cambian y generalmente se olvidan de comunicar dicho cambio a los demás".  (Lillian Hellman).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 29 de julio de 2024

Matutino de perros

¡Buenos días!

Aunque hoy parece que el torridísimo verano aflojó la correa de nuestros cuellos, tras los cuarenta de este fin de semana, sigue tan desapacible como desde hace ya muchos días, y no apetece gran cosa salir a pasear, ni siquiera de noche. Máxima de 36ºC previstos para hoy por los madriles, con otra sudorosísima noche ecuatorial más, de las que ya perdí la cuenta. A cara de perro me pongo con tanta calorina. Salvo esto, no ha lugar a lo desabrido en los matutinos, en los que me refugio cual si tuvieran el mejor aire acondicionado.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Las jaurías" ("Les meutes", 2023), de Kamal Lazraq, y con Ayoub Elaid, Abdelatif Masstouri, Abdellah Lebkiri y Lahcen Zaimouzen. Es el debut en el largo de su director marroquí.

En una pelea de perros uno de ellos muere. Su apesadumbrado dueño, jefe de una pequeña mafia local de los arrabales de Casablanca, ordena a uno de sus esbirros, un pobre desgraciado que podrá ganarse con ello un buen dinero, que falta le hace, que como venganza secuestre al fornido guardaespaldas del dueño del perro vencedor, otro jefe mafioso rival, pues cree que hizo trampas. Para poder cumplir con la misión del secuestro, el tipo involucra a su joven hijo para que le ayude. Todo parece fácil, pero el secuestrado se les muere sin querer, asfixiado en el maletero del coche, así que sin saber muy bien qué hacer con él, les espera una larga y complicada noche, en la que todo irá de mal en peor, para conseguir deshacerse del cadáver.

Muy buena película (nota: 7), de continua e intensa tensión, mientras seguimos la bastante surrealista peripecia de su par de desgraciados protagonistas, de desastre en desastre, a los que nada les sale bien, y en la que el hijo casi parece más sensato que su atribulado padre. Con alguna pincelada de realismo mágico, tragicómica, mucho humor negro que no hace reír, sino sonreír, pues en las intrigas e intríngulis de sus patosos protagonistas subyace una honda crítica social de la que parece destilarse la moraleja de que de la pobreza y la miseria no se sale así como así, que cual si estuvieran en arenas movedizas los parias lo seguirán siendo hagan lo que hagan por intentar salir de ahí, a pesar de sus denodados esfuerzos. Por esto, es una de cine social, pero emborrachada de los incautos y mentecatos personajes, que van de aquí para allá cual pollos sin cabeza sin saber por dónde les llueven los palos, de una de los hermanos Coen.

Bueno, que este matutino, cual perrillo llamando mi atención, ya me pide unas citas de sabiduría ajena que llevarse a la boca... a sus entendederas, quería decir:

 - "Los perros, que se pelean entre ellos, se unen contra los lobos".  (Proverbio armenio).

 - "No importa lo elocuente que ladre un perro; nunca podrá decirte que sus padres fueron pobres pero honestos".  (Bertrand Russell).

 - "Amo a los perros porque nunca le hacen sentir a uno que los haya tratado mal".  (Otto von Bismarck).

 - "Tirarle un hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él".  (Jack London).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 26 de julio de 2024

Estrecho matutino

¡Buenos días!

Cual si en un hammam estuviésemos todos tan estrechamente apretados como dentro de un autobús en hora punta, así es la sensación térmica que tengo en estos días de canícula veraniega, vaya por donde vaya por estos lares. Noches ecuatoriales (25ºC esta madrugada) y máxima prevista para hoy por los madriles de 39ºC, algo más llevaderos que cuando sobrepasaron la cuarentena hace un par de días. Aparte de esto, no, no vayáis por las acepciones negativas del título (estrecho), y mucho menos en patera, que naufragaríais irremisiblemente, dada la habitual naturaleza de estos matutinos, caracterizados por su íntima cercanía, al menos conmigo.

Antes de ayer por la tarde no estuve en el cine, sino en el teatro, viendo la obra "14.4", escrita por Juan Diego Botto, Sergio Peris-Mencheta y Ahmed Younoussi, dirigida por Sergio Peris-Mencheta, e interpretada por Ahmed Younoussi. De los dos primeros autores había visto hace tres años otra de sus obras, "Una noche sin luna".

14,4 es la distancia en kilómetros que hay entre los dos puntos más cercanos, separados por el Estrecho de Gibraltar, de Europa (España) y África (Marruecos), acercándose geológicamente ambas placas tectónicas cada vez más. Ahmed (35 años) nos cuenta su historia, al vaivén de las olas de cierto lirismo que ocultan en sus profundidades oscuros abismos de violencia y miserias de todo tipo, del maltrato familiar que padeció desde que tuvo uso de razón con 3 años, de la huida (con 6 años y casi sin querer) de su hogar, en una pequeña ciudad del interior marroquí, hasta las calles de Tánger, donde convivió con otros niños como él, malviviendo, buscándose la vida y huyendo de las palizas de la policía, mientras soñaban con cruzar a España, el mismísimo paraíso donde todos sus deseos se harán realidad. Con 9 años, tras varios intentos fallidos en los que se jugó la vida, logró colarse inadvertidamente en un camión con destino a España, la tierra prometida, pero una vez aquí las cosas no sucedieron como había imaginado.

Muy buena obra (nota: 7), y muy recomendable, de esas de obligado visionado que quizá ayude a romper algún que otro prejuicio, este monólogo basado en la propia experiencia vital del actor, y de otros como él, toda una odisea, en el que interpreta diversos personajes además de a sí mismo y también hay diversas proyecciones visuales que ayudan a enfatizar la cuestión. Toda la parafernalia escénica, bastante minimalista, es bastante similar a la de la otra obra que vi de sus autores, "Una noche sin luna". Con algunas notas de humor entre tanta trágica peripecia que encoge el alma y nos interpela como sociedad primermundista. También se reparte estopa a las políticas gubernamentales europeas del estilo de barrer debajo de la alfombra (y su perspectiva histórica). A pesar de las tablas y del desparpajo del actor (le viene de nacimiento y además por adquisición, a golpes, durante su dura peripecia personal), por poner un pero (defectillo a corregir en adelante) noté que a veces su dicción fue algo ininteligible, aunque ni lo fue por acento (perfecto español) ni por los breves y escasos fragmentos en marroquí (subtitulados)... tendría que haber vocalizado y proyectado la voz algo mejor... o eso, o es que con la edad voy ganando en dureza de oído (a no mucho tardar supongo que tendré que corregirme esto con audífonos).

Bueno, antes de que este matutino migre al albur del destino o de sus deseos, nada como unas citas de sabiduría ajena que ayuden a ampliar nuestras eventuales estrecheces de miras:

  - "Toda reflexión que transporta al hombre fuera del círculo estrecho de su egoísmo, es saludable y buena para el alma, cualquiera que sea el giro que tome esa reflexión".  (Ernest Renan).

 - "Ocurre con la gente de mente pequeña lo mismo que con las botellas de cuello estrecho. Cuanto menos contiene, más ruido hacen al vaciarlas".  (Alexander Pope).

 - "Es propio de aquellos con mentes estrechas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza".  (Antonio Machado).

 - "Esta vida es la travesía de un mar, en el que nos encontramos en el mismo estrecho bajel, en la muerte alcanzamos la playa y marchamos a nuestros mundos distintos".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 24 de julio de 2024

No huyas matutino que aúllas

¡Buenos días!

Ululo a pleno sol, pues casi que me da lo mismo que aullar al plenilunio de estas insomnes noches ecuatoriales, en estos días de tórrido verano en los que no apetece otra cosa que huir a más frescos lugares, estén a mayor latitud o altitud, que me da lo mismo con tal de no entrar en ebullición. ¡41ºC de máxima prevista para hoy por los madriles!, y manteniéndose en la cuarentena térmica a lo largo de varios días más... auuuhhh, que (¡y qué!) afónico me estoy quedando de tanto lamento térmico. Intentaré refugiarme de tanta inclemencia ambiental en este matutino, que al menos permanecerá conmigo hasta que vuele a su aire (lo más fresco posible) tras los besos y abrazos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Llobàs (Lobisón)" (2023), de Pau Calpe, basado en la novela "Lobisón" (2012) de Ginés Sánchez, y con León Martínez, Pol López, y María Rodríguez Soto. Es el segundo largo, y primero que veo, de su director.

Un adolescente, claustrofóbico, mudo, metido para sus adentros (autista), viaja de pueblo en pueblo en una destartalada furgoneta (en la que también viven) junto con un perrillo vagabundo al que cuida, su hermano mayor y la novia de éste, ambos sin oficio ni beneficio, sacándose unas perrillas con los trapicheos de él. Por donde van parando todos se burlan del chico, le humillan, le tiran piedras y golpean. Además, en las noches de luna llena no puede dormir y vaga por las calles y por el monte... y busca sangre. Y por eso, siempre huyen, no pueden quedarse nunca mucho tiempo en ningún sitio.

Película que se dejó ver (nota: 5), que vi con cierto interés, aunque no acabara gustándome tanto como esperaba. Historia con trasfondo fantástico, sobrenatural (el ancestral mito del hombre lobo), pero lejísimos de los cánones del género, sin terror, sin dar sustos, que más bien tiene un enfoque social, con cierta mirada crítica y reflexiva, hablándonos de los parias de la sociedad, rechazados por esta por ser diferentes, que viven en sus márgenes, que pocas o ninguna oportunidades tienen de poder salir de ahí; también de nuestra dualidad humana y animal, de cómo nos transformamos en uno u otro según las circunstancias... y de ser uno mismo.

Bueno, no nos pongamos plañideros pues, antes de que se me vaya este matutino, ahí os dejo ya mismo estas citas de sabiduría ajena:

 - "A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco".  (Michel E. de Montaigne).

 - "Quien con lobos anda, al año aúlla".  (Refrán).

 - "Sin el animal que habita dentro de nosotros somos ángeles castrados".  (Hermann Hesse).

 - "Comer bien, dormir bien, ir donde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste de los principales monumentos de la ciudad".  (Jules Renard).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 22 de julio de 2024

Matutino en su justo momento

¡Buenos días!

Tras un breve y poco intenso respiro en este fin de semana de la calorina padecida en anteriores días, el tórrido verano parece querer volver por sus fueros, nunca es buen momento para esto, con 37ºC de máxima prevista para hoy por estos lares madrileños, y subiendo hasta la cuarentena, o una pizca más, ya desde mañana mismo, con muy sudorosas noches más que tropicales, casi ecuatoriales, de añadidura. Por lo demás, cual gato panza arriba lanzado al vacío, este matutino, y todos los demás, por muchas vueltas y revueltas que den, siempre caen de pie, y a mis pies, cada vez que tengo necesidad de ellos, siempre en su preciso momento y lugar para curarme de todo eventual malestar anímico que pudiera aquejarme.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Nuestro momento perfecto" ("Falling into place", 2023), de Aylin Tezel, y con ella misma, Chris Fulton, Alexandra Dowling, Rory Fleck-Byrne, Samuel Anderson, y Anna Russell-Martin. Es el primer largo como directora de esta también actriz y guionista alemana.

Durante un fin de semana, una joven alemana conoce en la escocesa isla de Skye a un chico y surge una fuerte conexión entre ellos, pero no es el momento (ni el lugar), pues cada uno está huyendo de sus propios pesares, tienen lastres del pasado que les impiden ir a más. Ella está allí para recuperarse de su reciente ruptura amorosa y él para visitar a sus padres y su hermana, a los que hace tiempo que no ve. Sin despedirse, cada uno vuelve a lo suyo en Londres, donde viven y trabajan, tratando con la ayuda de sus amigos de superar sus respectivos traumas, de reconciliarse consigo mismos.

Buena película en general (nota: 6) este melodrama romántico, de preciosas y evocadoras imágenes, especialmente las transiciones entre escenas con los personajes, a pesar de algunos momentos que me desconcertaron y chirriaron, principalmente hacia el principio, aunque otros me atraparon, que nos habla de amor un tanto desencantado, de asumirlo tal cual es, con todas sus dificultades, lejos románticas mistificaciones, y de la pérdida (del amor, de los amores), y del reencuentro (del amor). También, y de refilón, de enfermedades mentales, y su cura, de que antes que nada, o que todo, antes de encontrar al otro (ni medias naranjas ni leches) es preciso y necesario el encontrarse (y quererse) a uno mismo, para no autodestruirnos.

Bueno, ya llegó, este es el lugar y el momento de la sabiduría ajena, con estas citas que están aquí no por casualidad:

 - "Amar duele. Es como entregarse a ser desollado y saber que en cualquier momento la otra persona podría irse llevándose tu piel".  (Susan Sontag).

 - "Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento. Pero que te quise, y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser".  (Julio Cortázar).

 - "El amor perfecto sería el que consistiera en una amistad con momentos eróticos".  (Antonio Gala).

 - "El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos".  (Proverbio chino).

 - "No es necesario destruir el pasado, se fue; en cualquier momento, podría reaparecer y parecer el presente. ¿Sería una repetición? Solo si creyéramos que nos pertenece, pero dado que no es así, que es libre, pues nosotros también lo somos".  (John Cage).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 19 de julio de 2024

Silvestre matutino de lo más simple

¡Buenos días!

El verano lleva un par de días, ¡y lo que le queda!, un tanto asalvajado, después de habernos embelesado con su cultivada suavidad en la gran mayoría de sus días anteriores, haciéndonos ahora sudar la gota gorda cual esforzados obreros, como en la recién pasada noche, rayana en lo ecuatorial (24ºC al amanecer por los madriles), y como en el sofocante día que nos espera con sus 39ºC de máxima prevista. Filosófica resignación para tratar de sobrellevarlo, no queda otra. Mientras voy escribiendo estas líneas trato de domesticar las pasiones matutinas que bullen por mis entendederas, cosa nada sencilla, no puedo, así que tecla a tecla las voy dejando fluir a su aire tratando de disfrutar del trance.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Simple como Sylvain" ("Simple comme Sylvain", 2023), de Monia Chokri, y con Magalie Lépine Blondeau, Pierre-Yves Cardinal, Francis-William Rhéaume, Steve Laplante, y la propia Monia Chokri. Es el primer largo que veo de los de esta directora canadiense, también guionista y actriz.

Una mujer, Sophia, recién estrenada la cuarentena, profesora universitaria de filosofía en Montreal, lleva conviviendo con su pareja desde hace diez años. No tienen hijos. Su círculo de amigos, como ellos mismos, son gente muy cultivada, aunque un tanto engolada. La pareja acaba de comprarse una casa campestre de vacaciones que necesita de reformas. Él no puede, así que ella va un fin de semana allí a contactar con Sylvain, el obrero local que contrataron para los trabajos de reparación. Arrebatada pasión mutua al instante que acaba en tórrido encuentro sexual. Se siguen viendo a escondidas en días posteriores, hasta que ella decide romper con su pareja y vivir sin ataduras su ardoroso arrebato con Sylvain, un tipo sencillo, un tipazo, en las antípodas de su mundillo intelectualoide.

Muy buena película (nota: 7) esta comedia romántica un tanto diferente al común, muy divertida por momentos, con otros muy sensuales (mucho hace la belleza de sus dos protagonistas, ella por lo que a mí respecta, y con mucha química... hormonal, entre ambos), y que con cierto poso agridulce y algo sarcástico nos habla del amor y del deseo, de su conjunción o no, según cada cual opine, sea filósofo reputado o lego ciudadano de a pie, y de reflexionar teóricamente sobre ello (en las filosóficas clases de la profesora, por ejemplo, o en sus maritales conversaciones de alcoba) o practicar esto a pie de campo echándose una canita al aire.

Bueno, para tratar de que no se me asilvestre en demasía este matutino, cosa nada sencilla, trataré de cultivarle con estas citas de sabiduría ajena, hoy plenamente filosóficas:

 - "El amor platónico es como un revolver que manejamos sin darnos cuenta de que, como está cargado, en cualquier momento puede dispararse".  (William Somerset Maugham).

 - "Al contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta".  (Platón).

 - "El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio".  (Platón).

 - "El deseo es la verdadera esencia del hombre".  (Baruch Spinoza).

 - "Solo una salvaje y triste superstición puede prohibir disfrutar de los placeres [...] El sabio debe disfrutar de las cosas en la medida de lo posible; pero con moderación, para que no provoquen hastío".  (Baruch Spinoza).

 - "Para conocer el amor tenemos que decirnos la verdad a nosotros mismos y a los demás. Crear un falso yo para enmascarar miedos e inseguridades se ha vuelto tan común que muchos de nosotros olvidamos quiénes somos y qué sentimos debajo de ese pretexto. Superar esto es siempre el primer paso para desvelar nuestros deseos con meridiana honestidad".  (Gloria Jean Watkins - bell hooks).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 17 de julio de 2024

Os traigo la luna al ático matutino

¡Buenos días!

No es la luna, es el sol el que sale a la par que este matutino, radiante, tanto que la máxima prevista por los madriles llegará hoy hasta los 37ºC, situándose ya en lo poco (o nada) confortable, y subiendo hasta la cuarentena, como un cohete, conforme se vaya acercando el ardoroso fin de semana, que no sé si nos volverá lunáticos por la irrupción además de la luna llena para entonces, pero que nos hará salir a azoteas o campo abierto a respirar por las noches de canícula que se esperan y, si es posible, a ver las estrellas y demás astros. Mientras tanto, os traigo este matutino con el que espero llegar lo más alto posible, propulsándome con su eficaz combustible hasta donde buenamente quiera mi alocada azotea, con cada vez menos pelo protector por su cara oculta.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Fly me to the moon" (2024), de Greg Berlanti, y con Scarlett Johansson, Channing Tatum, Woody Harrelson, Ray Romano, y Jim Rash. Es el primer largo que veo de los de su director. Su título tiene mucho que ver con la canción homónima (1954), de amor, escrita por Bart Howard, y cantada en su más famosa versión por Frank Sinatra.

Años 60. Tras algunos fracasos en sus misiones espaciales que no ponen nada fácil al gobierno estadounidense el adelantar a los soviéticos en la carrera espacial, la NASA está de capa caída y no recibe los fondos suficientes para continuar con sus proyectos, como el de cumplir la promesa de J.F. Kennedy de llegar a la luna antes de que acabe la década. Así que la Casa Blanca contrata a la mejor publicista, capaz de lo que sea con tal de vender el producto, para que consiga lavar su maltrecha imagen espacial, y que choca con el estricto director de lanzamientos para sacar adelante sus ideas. Mutua atracción. Además, dada la poca fe que el gobierno tiene en que la misión Apolo XI consiga su objetivo de poner un pie en la luna, ordenan a la directora de marketing que filme una simulación del alunizaje por si las moscas (o los gatos negros) y que presentarán al mundo como la realidad.

Buena película (nota: 6), entretenida y agradable, como envuelta en bonito celofán, para pasar un rato distendido este verano, esta comedia romántica que se vende sola, con el trasfondo de las misiones espaciales sesenteras (o de su simulación), con ese toque de castidad propio de las que se hacían en la época retratada, con Doris Day como paradigma, pero con cierto deje de crítica política sobre fake news y teorías conspiranoicas, entre otras cuestiones, de las que parece reírse. Nos habla de falsedad versus realidad, verdad versus mentira, o su sabia combinación para liarla más, de versiones alternativas para falsear la realidad o viceversa... y de la publicidad como mentira y timo que nos da gato por liebre.

Bueno, por esas cosas de la gravitación universal, tras orbitar por mis entendederas, se me cayeron por aquí estas tres citas de sabiduría ajena, que espero nos atraigan, no sé si tanto como para enamorarnos de ellas:

 - "En el majestuoso conjunto de la creación, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espíritu y dé vuelo desusado a mi fantasía, como la luz apacible y desmayada de la luna".  (Gustavo Adolfo Bécquer).

 - "El que quiere arañar la luna, se arañará el corazón".  (Federico García Lorca).

 - "Boca besada no pierde fortuna, es más, la renueva como la luna".  (Giovanni Boccaccio).

Besos y abrazos,

Don.

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