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lunes, 5 de agosto de 2024

¡Perro qué matutino!

¡Buenos días!

¡Guau!, la perrería sigue sin dejarme ni a sol ni a sombra debido a estos rigores veraniegos que le quitan a uno hasta las ganas de estar tumbado, de lo ardoroso y empapado de sudor que se pone cualquier soporte en el que desparramarse a poco de caer. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 38ºC... Pero aquí, rodeado de mis fieles matutinos que me adoran, y a los que tengo endiosados yo también, atento a todos sus caprichos que cumplo sin rechistar (ni ladrar), todo se hace más llevadero mientras voy desahogando todo lo que se me pasa por la cabeza, acariciando tecla a tecla.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Dogman" (2023), de Luc Besson, y con Caleb Landry Jones, Jojo T. Gibbs, Christopher Denham, y Grace Palma. De este director francés tan solo había visto tres de sus anteriores películas, "Lucy" (2014), "El quinto elemento" ("The fifth element", 1997), y "El profesional" ("Léon", 1994).

Un chaval, maltratado por su padre y hermano mayor, es encerrado como castigo en las jaulas donde crían perros para pelea. Estos, en lugar de atacarle, le protegen hasta que logran salir todos de ahí bastante tiempo después. Ya adulto, vive aislado en una abandonada nave industrial, junto con su gran manada de perros, quienes le cuidan y hacen de todo por él.

Muy buena película (nota: 7), muy loca y entretenida, que me tuvo atrapado y sorprendió, y me dejó cierto poso de reflexión. Excelentísima actuación de su actor principal. Por esto y por aquello me recordó a "El silencio de los corderos" ("The silence of the lambs", 1991) de Jonathan Demme y a "Joker" (2019) de Todd Phillips. Entre otras cosas, historia de sufrimientos padecidos y de cómo sanarlos gracias al amor... el incondicional de los perros, en este caso.

Bueno, llegó el momento de sacar a pasear por aquí (y sin correa) unas citas de sabiduría ajena, comenzando por la que aparece prologando la película (y en su cartel promocional):

 - "Donde quiera que haya un desgraciado, Dios enviará un perro" (Alphonse de Lamartine).

 - "Amo a los perros porque nunca le hacen sentir a uno que los haya tratado mal".  (Otto von Bismarck).

 - "Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay tanta gente que ama a sus perros más que a los hombres".  (Aldous Huxley).

 - "Los perros aman a sus amigos y muerden a sus enemigos, casi al contrario de las personas, quienes tienden a mezclar amor y odio".  (Sigmund Freud).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 14 de noviembre de 2018

Perradas matutinas

¡Buenos días!

Por mucho que ladre a veces no me traigo por aquí a otros congéneres caninos, que con los matutinos, mis fieles compañeros, me basta para que me cuiden celosamente, y viceversa. Y por supuesto sin hacernos mutuas jugarretas, aunque, eso sí, mucho jugueteo nos traemos de cuando en cuando. Tampoco el dulce clima otoñal que estos días nos envuelve es muy dado a hacernos perrerías, incluso aunque nos deje algunas lluvias vespertinas tras los mañaneros interludios de sol escondido de vez en cuando por entre las nubes, como hoy sucederá, con máxima prevista de 17ºC por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Dogman", de Mateo Garrone, y con Marcello Fonte, Edoardo Pesce, y Alida Baldari. Está inspirado en un hecho de la crónica negra italiana de los años 80. De los ocho anteriores largos de este director italiano tan solo había visto sus tres más recientes: "El cuento de los cuentos" ("Tale of tales" o "Il racconto dei racconti", 2015), "Reality" (2012), y "Gomorra" (2008).

En el arrumbado arrabal de una ciudad un hombre, bueno y servicial, un flacucho don nadie, divorciado y que adora a su hija, lleva un humilde negocio de peluquería y cuidado de perros, a los que también adora, complementando sus parcos ingresos con pequeños trapicheos de droga. Uno de sus clientes, colega con el que mantiene una especie de sumisa amistad, un irascible y violento ex boxeador, un abusón que aterroriza a todo el barrio, le obliga a participar en sus atracos, le denigra y maltrata constantemente. Pero él lo soporta todo con estoicismo, aunque tras la última gota que colma el vaso, se planta y tramará venganza.

Una muy buena película (nota: 7) este drama seco y pausado, con escuetos ramalazos de violencia, especie de oscura fábula con maneras neorrealistas y levísima pátina de comedia puntual, sobre un hombre pusilánime y escuchimizado (gran actuación del actor principal) cuyo inicial sometimiento se reconvierte, a fuerza de palos y humillaciones, en agresiva rabia. Historia de hombres cual perros y viceversa, y sobre la necesidad de cualquier hijo de vecino de reconocimiento ante el clan (o la manada), para lo cual hará lo impensable para intentar redimirse ante los otros.

Ahora, en la sección de sabiduría ajena, aquí os traigo una traílla de citas que, una vez sueltas por aquí, sepamos cazar al vuelo:

 - "A otro perro con ese hueso, que yo roído lo tengo".  (Refrán).

 - "En el amor desinteresado de un animal, en el sacrificio de sí mismo, hay algo que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha tenido ocasión de comprobar la amistad mezquina y la frágil fidelidad del hombre natural".  (Edgar Allan Poe).

Besos y abrazos,

Don.
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