martes, 20 de septiembre de 2022

Alocados gorgoritos matutinos

¡Buenos días!

Nada más lejos de la realidad, que si es verdad eso de que el cantar mal provoca lluvia, y yo no soy bueno cantando, sería de una enorme sensatez por mi parte el desgañitarme trinando malamente cualquier melodía que me venga a la cabeza, para así provocar la anticipada entrada del lluvioso otoño que tanto me gusta, amén de que necesitamos sobremanera que llueva mucho en lo que queda de este año tan seco. Pero nada, parece que hoy no darán resultado mis desaforados intentos de desafinar, sea adrede o por equivocación, en este día soleado, con algunas nubes tranquilas, sin precipitación en su ser, y una máxima prevista por los madriles de 29ºC.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo "The Opera Locos" (2018), creado y dirigido por la compañía Yllana, espectáculo musical ganador del premio Max de 2019 al mejor de esa categoría, e interpretado y cantado por Antonio Comas (tenor), Irene Palazón (soprano), María Macià (mezzosoprano), Edwin Parra (contratenor), y Laurent Arcaro (barítono). De Yllana había visto anteriormente otro de sus espectáculos, "PaGAGnini" (2008).

Una peculiar troupe de ópera, compuesta por cinco excéntricos cantantes, se prepara para realizar un recital con un repertorio de las más famosas canciones de ópera de diversos autores, mientras se van desatando ocultas pasiones amorosas entre ellos de impredecibles consecuencias.

Muy buen espectáculo teatral, cómico y musical (nota: 7) que, aunque al principio le costó un poquito que me metiera en él, enseguida me enganchó por lo divertido que era y por el sumo desparpajo de sus intérpretes, lejos, muy lejos, del a veces tan engolado y circunspecto mundo operístico, tanto que tira para atrás al común de los mortales, aunque en este caso es sumamente accesible a todo género de público. Público que es interpelado (musicalmente) por los intérpretes, que además traspasan en ocasiones la cuarta pared. Con maneras bufas y cabareteras se hace repaso a un repertorio de algunas de las más conocidas y populares piezas operísticas (arias, dúos, etc.), a veces tuneadas, y que en otras se despistaban con gran ingenio hacia conocidos temas pop, y demás estilos modernos distintos del bel canto, y que eran vertebrados por la trama amorosa, por las tramas amorosas, cuyos únicos diálogos eran casi en exclusiva a través de las diversas canciones, apoyadas en mucha gestualidad cómica. Dado que estaban cantados en italiano, francés, alemán e inglés (e incluso alguna en español), se hubieran agradecido unos subtítulos para los no políglotas, como últimamente si sucede en las serias representaciones operísticas, ya que las letras de las canciones tenían bastante que ver (y oír) con la sencilla trama narrada.

Bueno, antes de que enloquezcáis y me cantéis las cuarenta, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena:

 - "Comer, amar, cantar y digerir, estos son los cuatro actos de esta ópera bufa que llamamos vida y que se desvanece como la espuma de una botella de champagne. Quien la deja escapar sin haberla disfrutado es un loco".  (Gioachino Rossini).

 - "En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca".  (Jacinto Benavente).

 - "Se habla por cualquier cosa, la palabra es vana e insustancial, pero cantar supone exaltación espiritual; solo el corazón canta. Se puede cantar sin palabras y convencer con el silencio cuando el silencio es voz del corazón".  (Jacinto Benavente).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 19 de septiembre de 2022

No recuerdo un matutino sin darme la gran vida

¡Buenos días!

Otra mañana más que aparezco como de la nada ante mis retoños matutinos, despreocupado, con la mente un tanto ida, como si todavía no hubiera vuelto del todo del sopor nocturno, siempre disfrutando como nunca de los placeres que me proporcionan, con los que me pongo a cocinar estas letras que voy tecleando con el fin de deleitar los más variados paladares, empezando por el mío, que si a mí no me gustara, mal iríamos. Sin embargo, bien vamos derechitos al otoño astronómico, que comenzará este próximo viernes, aunque de momento seguimos de suave verano terminal, con sol, algunas nubes, y una máxima prevista por los madriles de 28ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La vida padre" (2022), de Joaquín Mazón, y con Karra Elejalde, Enric Auquer, Megan Montaner, Lander Otaola, Maribel Salas, y Gorka Aguinagalde. Segundo largo, y primero que veo, de este director.

Años 90 en Bilbao. Un prestigioso chef de cocina, tras un fiasco que arruinó su mayor momento de gloria, apesadumbrado por esto, se tira a la ría, desaparece y le dan por muerto. Treinta años después, cuando su hijo mayor regenta y cocina en el restaurante familiar, ahora moderno y sofisticado, y sueña con recibir la tercera estrella Michelín, lo que le amarga la existencia, el padre aparece repentinamente, amnésico y alocado, cual elefante por cacharrería, a revolver la vida de todos.

Película muy regularcita (nota: 4), de guion de andar por casa, en bata y pantuflas, casi que de hospital, pues le harían falta muchas descargas de reanimación cardiopulmonar y cerebral, ramploncete y falto de chispa. Pretendida comedia, pues salvo algún golpe de humor que otro no me hizo una pizca de gracia. A excepción de los dos actores principales, el resto no me convencieron (quizá fuera problema de sus tontorrones personajes). Entre plato y plato parece hablarnos de relaciones paternofiliales y de cocina tradicional versus vanguardista, con final conciliador y una sosísima historia de amor, la mar de blandita, cual esponja empapada.

Ahora toca, cual buen postre, degustar con deleite estas citas de sabiduría ajena:

 - "Para algunos la felicidad parece consistir en la virtud; para otros en la prudencia; para otros aún en una forma de sabiduría; y no faltan aquellos para quienes la felicidad es todo o parte de eso, con placer o sin placer, más los que añaden la prosperidad exterior".  (Aristóteles).

 - "El placer de la mesa es para todas las edades, condiciones, paises, y para todos los días; puede asociarse a los demás placeres, quedándose el último para poder consolarnos de la pérdida de los otros".  (Jean Anthelme Brillat Savarin).

 - "Los que no tienen hijos ignoran muchos placeres, pero también se evitan muchos dolores".  (Honoré de Balzac).

 - "¿Por qué volvéis a la memoria mía,
tristes recuerdos del placer perdido...?".  (José de Espronceda).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 13 de septiembre de 2022

Boca matutina

¡Buenos días!

Ya me gustaría decirlo todo sin abrir la boca para nada, os dejaría sin aliento si pudiera conseguirlo, así que como cada mañana me abro camino por el primer buco (tercera acepción del DRAE, con el mismo significado que en italiano) que veo en mis matutinos y me pongo a explorarlos a ver lo que encuentro que pueda colmatar algo más la cueva de mis entendederas, además de hacer un poco de introspectiva espeleología por mis más profundos adentros. Por lo demás, parece que las nubes preñadas de lluvia por fin encontraron la escondida fisura por la que colarse en nuestros resecos y cuarteados lares mesetarios. Las máximas han bajado drásticamente de un día para otro, casi diez grados, y la prevista para hoy por los madriles será de 26ºC, con cielo gris y bastante lluvia.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Il buco" (2021), de Michelangelo Frammartino, y con unos cuantos actores que casi se representan a sí mismos, pues se trata de un docudrama. Está premiado en el Festival de Venecia de su año y es el primer largo que veo de este director italiano.

En agosto de 1961 un grupo de espeleólogos piamonteses (del norte de Italia) llegan a un paraje de alta montaña en Calabria (sur de Italia) para explorar por primera vez una sima de esos lares. Tras sus exploraciones, constatarán que se trata de una de las más profundas del mundo (el Abismo de Bifurto). Mientras ellos se afanan en sus descubrimientos, la vida de los lugareños, casi que ajenos al resto del mundo, al mundanal ruido, transcurre con parsimoniosa naturalidad.

Película, ficción documental, que no me dijo gran cosa (nota: 5), quizá porque es casi sin palabras, dominan los sonidos y las imágenes, bellísimas muchas veces, con encuadres muy pictóricos, y plásticos, que parecen invitar al éxtasis contemplativo. Tampoco hay trama, salvo la peripecia descubridora, muy inmersiva, la mar de sosegada, avanzando con suma lentitud, sobre todo a los ojos de un viejo pastor del lugar, y con la que se trata de hacer un paralelismo con la vida y la muerte. Es altamente probable que a la mayoría de los espectadores pueda resultarles muy soporífera, si es que antes de caer rendidos ante Morfeo no divagan sobre esto y aquello mecidos por calmado vaivén de las imágenes de esta película, dejándose llevar por ellas.

Llegó el momento de las citas de sabiduría ajena, que a pedir de boca parecen estar para rellenar algo el pozo de nuestra profunda ignorancia:

 - "El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla con algo valioso".  (Gilbert Keith Chesterton).

 - "El hombre fue creado con dos orejas y una boca; para que escuche el doble de lo que habla".  (Proverbio Chino).

 - "No importa lo profundo o superficial que caves un agujero; siempre al rellenarlo habrá más tierra de la que sacaste".  (Ley de Murphy).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 12 de septiembre de 2022

Matutino consentimiento... y con sentimiento

¡Buenos días!

Siento que cada vez que me planto por estos lares matutinos, siempre con su explícito permiso, me siento libre de hacer lo que más me gusta, desparramar mi mente a su libre albedrío a sabiendas de que ellos me seguirán el juego y no me juzgarán, serenándose con ello mi ánimo, si es que acaso llegara a estar alterado. La mañana se nos ha despertado de gris nubosidad, que parece haber entrado de puntillas durante la noche para arroparnos con calidez sin que nos enteremos y que, según los pronósticos y conforme avance la jornada, descargará bastante agua, tan bienvenida y deseada que la abrazaré y retozaré con ella chapoteando en sus charcos, casi que lúbricamente. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 32ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El acusado" ("Les choses humaines", 2021), de Yvan Attal, basada en la novela homónima (en francés) de Karine Tuil, y con Ben Attal, Suzanne Jouannet, Charlotte Gainsbourg, Mathieu Kassovitz, Pierre Arditi, Audrey Dana, Judith Chemla, y Benjamin Lavernhe. De este director francés (también guionista y actor) había visto tres de sus anteriores películas, "Buenos principios" ("Mon chien Stupide", 2019), "Una razón brillante" ("Le brio", 2017), y "Mi mujer es una actriz" ("Ma femme est une actrice", 2001).

Un joven ejemplar que está estudiando en una prestigiosa universidad estadounidense, hijo de una pareja de divorciados, él un mujeriego, veterano y afamado periodista de televisión al que van a conceder un premio, y ella una ensayista de radicales posiciones feministas que convive actualmente con otro hombre, vuelve a París por unos días para asistir a la entrega del premio a su padre. Cuando visita a su madre, conoce a la hija de su pareja y la invita a ir con él a una fiesta con sus amigos. Al día siguiente la chica presenta una denuncia contra él por violación, es detenido, y la vida y la armonía de ambas familias se ve sacudida y destruida. Dos años y pico después se celebrará el juicio en el que se confrontarán las encontradas versiones de lo sucedido.

Estupenda película (nota: 8) este drama familiar, y judicial, de creciente intensidad, que nos invita a reflexionar y dudar de nuestras convicciones, sean de un lado, del otro, o de en medio, al ponernos cual jurados ante tal tesitura, una presunta violación, en la que el acusado dice que fue una relación consentida y la víctima que se sintió violada, sin saber nosotros lo que realmente pasó, atendiendo tan solo a declaraciones de ambos, de los testigos, y a las pruebas periciales presentadas. Y si ya es difícil esto para los no involucrados, no digamos ya para los más allegados a víctima y denunciado, obnubilados por sus encontrados sentimientos.

Con inteligencia se muestran las complejidades de tales juicios, pues como se dice en algún momento de la historia, no hay una verdad, sino dos versiones del mismo hecho... lo que parece beber de esa obra maestra que es "Rashomon" (1950) de Akira Kurosawa, en la que varios testigos dan diferentes versiones sobre una violación y posterior asesinato, diferentes verdades, que conjuntadas nos permiten comprender que pudo haber sucedido. Además, de refilón, se confrontan los juicios mediáticos (en redes sociales), sin la más leve presunción de inocencia, instantáneos y tan sumarísimos como en una dictadura, con los regidos por el derecho, que ofrecen las necesarias garantías procesales para todos, priorizando el no penar a un posible inocente sobre el dejar impune a un posible delincuente.

Ahora, siento que ha llegado el momento de la sabiduría ajena, así que me tomo la libertad de dejaros este par de citas, lo que espero me disculpéis en caso de haberos importunado:

 - "Nadie puede hacer que te sientas inferior sin tu consentimiento".  (Eleanor Roosevelt).

 - "Uno no debe nunca consentir arrastrarse cuando siente el impulso de volar".  (Helen Keller).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 8 de septiembre de 2022

Amorosa paciencia matutina

¡Buenos días!

Nada espero de estos mis bien amados matutinos, ni les tengo que esperar porque ellos vienen a mí solitos, y nada les pido porque todo me lo dan, sin obligadas contraprestaciones, y por eso mismo me sale el dárselas, porque puedo, porque me place. Y no miles de años, ni siquiera mil y una noches, sino unas pocas semanas tan solo (pero muy bien acompañado) llevo esperando pacientemente a que vuelva el otoño que tanto me gusta, y con el que viviría para siempre, y la espera me es muy grata en estos últimos plácidos días de suave verano, con fresca brisa, y algunas nubes que van tomando cuerpo a medida que avanza el día. La máxima prevista por los madriles para el día de hoy será de 30ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Tres mil años esperándote" ("Three thousand years of longing", 2022), de George Miller, y con Idris Elba y Tilda Swinton. De este veterano director australiano había visto cinco de sus anteriores películas, "Mad Max: Furia en la carretera" ("Mad Max: Fury road", 2015), y las cuatro primeras de su carrera, "Las brujas de Eastwick" ("The witches of Eastwick", 1987) y las tres anteriores de Mad Max, "Mad Max 3, más allá de la cúpula del trueno" ("Mad Max beyond thunderdome", 1985), "Mad Max 2, el guerrero de la carretera" ("Mad Max 2: The road warrior", 1981), y "Mad Max: Salvajes de autopista" ("Mad Max", 1979).

Una escéptica profesora de literatura, de desbordante imaginación y afilado ingenio, una mujer solitaria por convicción y que parece feliz con la vida que lleva, acude desde Londres, donde vive y trabaja, hasta Estambul para impartir allí unas conferencias sobre el arte de contar historias fantásticas, en decadencia por la vida moderna. Tras esto visita el Gran Bazar de la ciudad para comprar un recuerdo de su estancia, encaprichándose de un humilde y defectuoso frasquito de vidrio de colores. Cuando intenta abrirlo en su habitación de hotel, se le aparece el genio que contenía, ofreciéndole cumplir tres deseos que tenga en agradecimiento por haberle liberado. Ella, conocedora de que en todos los cuentos de este tipo el peticionario suele acabar mal, con la consecuente moraleja para el lector, se niega a aceptar tal ofrecimiento, alegando que es feliz y nada desea. El genio, con paciente impaciencia, para tratar de convencerla para que pida sus deseos, pues si no él no podrá ser libre definitivamente, le va contando cual Sherezade diversas historias que le ocurrieron antaño, desde que hace tres mil años alguien consiguió, en un descuido suyo, atraparle en un frasco por primera vez. Al final, ella acabará por ceder y le pedirá el primer deseo, toda una sorpresa tanto para la una como para el otro.

Una muy buena película (nota: 7) que me hizo pasar un rato sumamente agradable, de la que no esperaba tanto como al final recibí, y con la que disfruté mucho dejando volar mi imaginación para mejor entender mi realidad. En esta tecnificada era digital esta historia, un cuento dentro de otro cuento que nos cuenta más cuentos, reivindica la necesidad que tenemos de que nos cuenten buenas historias que nos enganchen, para dar cierto sentido a nuestras vidas; y se habla también de deseos y sus peligros, y de amor, paciente, sempiterno, y del miedo que tenemos a amar y ser amados.

Bueno, pues antes de que os impacientéis, aquí llega la esperada, eso espero, sección de sabiduría ajena, con estas citas que os concedo, suponiendo que algunas puedan satisfacer algunos de vuestros deseos de conocimiento y autoconocimiento:

 - "Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti".  (Epicteto de Frigia).

 - "El destino puede seguir dos caminos para causar nuestra ruina: rehusarnos el cumplimiento de nuestros deseos y cumplirlos plenamente".  (Henri Frédéric Amiel).

 - "Mientras el corazón tiene deseos, la imaginación conserva ilusiones".  (François René de Chateaubriand).

 - "Necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas".  (Paul Auster).

 - "Asistí como si fuese un espectador de mí mismo, a la lucha inútil que emprendió mi corazón por no dejarme seducir por una mujer que no pertenecía a mi mundo. Aplaudí cuando la razón perdió la batalla y la única alternativa que me quedó fue entregarme, aceptar que estaba enamorado".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 7 de septiembre de 2022

No hay paz en esta ficción matutina

¡Buenos días!

En este imaginario mundo matutino, en el que siempre encuentro la paz anímica, paradójicamente no hay descanso, pues siempre están bullendo mis neuronas, tanto si las dejo divagar a su aire como si se ponen a la tarea que les encomiendo para poder escribir estas líneas mañaneras. En lo que a la meteorología respecta, salvo por la brisa, a veces algo enrachada, casi que paradisiaco bienestar nos procura, con el plácido solecito, algunas nubes y el refrescante airecillo. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 27ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Pacifiction" (2022), de Albert Serra, y con Benoît Magimel, Pahoa Mahagafanau, y un montón de otros desconocidos actores para mí, salvo Sergi López, que aparece de refilón en algunas ocasiones. Es el primer largo que veo de este director.

En Tahití, el alto representante de la República en la Polinesia Francesa, un tipo elegante y de exquisitos modales, muy diplomático, pasa la mayor parte del tiempo tanto en recepciones oficiales (de día) como en garitos de diverso pelaje (de noche), y está siempre al tanto de las necesidades de la población local, cuyo descontento puede saltar en cualquier momento, mucho más como consecuencia de los cada vez más fuertes rumores de que un submarino de la Armada navega escondido alrededor de la isla, haciendo creer a todos que se reanudarán en algún atolón del archipiélago los ensayos nucleares detenidos hace más de veinte años.

Una gilipollez con ínfulas, una pazguatez de película (nota: 2), que no hay por donde cogerla, aunque parece querer hablarnos de geopolítica (???) y otros espurios temas, un pestiño bastante infumable, salvo para su director y creador, que se lo debió liar y darle unas caladas, lo que le produjo ciertos alucinantes delirios, y a mí momentáneos desvanecimientos somníferos, facilitados por su desmesurado metraje, lo que tampoco me ayudó a entender su particular surrealismo. Vacuo contenido, bastante sinsentido, y mucho envoltorio esteticista que, sin embargo, en algún fugacísimo momento me enganchó débilmente.

Llegó la sabiduría ajena, así que, tras ella, aquí paz y después gloria:

 - "Nos encontramos en medio de una terrible crisis que afecta a todos los pilares sobre los que se basa occidente, una crisis que asume el papel de la misma economía y de la política, y estamos todos convencidos de haber llegado a un punto de no retorno. De que se tiene que volver a empezar desde el principio. Partir de otra base, dejar atrás la ficción como forma de gobierno, como modelo de comunicación política".  (Roberto Andò).

 - "Los que hacen imposible una revolución pacífica harán inevitable una revolución violenta".  (John Fitzgerald Kennedy).

 - "La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos".  (Lao-Tse).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 6 de septiembre de 2022

Matutino que se aliaba

¡Buenos días!

Por supuesto, que en la unión de nuestros comunes intereses, a los que siempre damos preponderancia sobre nuestras triviales diferencias, nimias las más de las veces, estos matutinos y yo formalizamos cada mañana nuestros encuentros para disfrutar ambos del bienestar que nos procuramos, como también es el que nos proporcionan estos días de suave verano, soleados, con alguna nube despistada, y agradable y fresca brisa. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 29ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ali & Ava" (2021), de Clio Barnard, y con Adeel Akhtar, Claire Rushbrook, Ellora Torchia, y Shaun Thomas. Es el primer largo que veo de los de esta directora británica.

Ali, de origen pakistaní, está separado de su mujer, más joven que él, aunque todavía convive con ella en la misma casa (en habitaciones separadas) para guardar las apariencias ya que no se atreve a contárselo a su familia. Ava, de origen irlandés, está viuda desde hace un año y separada desde varios años atrás, tiene cuatro hijos y varios nietos, y trabaja como profesora ayudante en una escuela infantil. Ambos, de mediana edad, viven en una ciudad inglesa de provincias, se sienten solos, y les encanta la música, aunque con gustos completamente opuestos. Se acaban de conocer pues Ali es el amable casero y vecino de una familia a cuya hija lleva y trae, cuando los padres no pueden, de la escuela en la que Ava trabaja. Enseguida conectan y poco a poco, a pesar de los lastres y secuelas de sus anteriores relaciones, van profundizando su relación a escondidas de sus respectivos mundos.

Muy buena película (nota: 7) esta melodramedia romántica sobre amores tardíos e interraciales, muy agradable de ver, nada empalagosa, vital, luminosa y esperanzadora, con aires musicales, toques de sutil humor y trasfondo de realismo social al retratar a las humildes clases trabajadoras británicas, a la par que deja retazos de crítica contra la violencia de género (y en general) y la xenofobia, abogando por la tolerancia y el entendimiento a pesar de nuestras antagónicas diferencias, incluso las musicales.

Pues en mi sempiterna alianza con la sabiduría ajena, ahí os dejo estas citas con la esperanza de que al menos liguéis con alguna:

 - "No encuentro la diferencia, la amistad es como el amor, conoces a una persona y de repente tienes un pasado común. Con los amigos entras en tal estado de comunión que las palabras ya son inútiles, hay una comunicación no verbal, un entendimiento muy intenso que dispensa las palabras".  (Antonio Lobo Antunes).

 - "Solo los buenos sentimientos pueden unirnos; el interés jamás ha forjado uniones duraderas". (Auguste Comte).

 - "No hay más uniones legítimas que las que están gobernadas por una verdadera pasión".  (Stendhal).

 - "El racismo existe en todas partes porque es la no aceptación de la diferencia. No es necesario ir a África y comparar a negros y blancos, existe también entre tus vecinos, entre las diferentes clases sociales de tu país. El racismo no es más que el miedo al desconocido. Hay momentos en que uno es racista incluso con su mujer".  (Antonio Lobo Antunes).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 5 de septiembre de 2022

Altruismo matutino

¡Buenos días!

Mucho me ayudan estos matutinos a sobrellevar el día a día, evadiéndome con ellos por un momento de la realidad, todo un regalo para mí, y lo hacen sin pedir nada a cambio, bueno, si acaso, un poco de esfuerzo por mi parte para teclear estas líneas, que tampoco es tanto, y lo hago con sumo gusto. El verano de calendario ya va de capa caída, ofreciéndonos gratis estos suaves días sin excesivos agobios térmicos... y solo me faltarían algunas reconfortantes lluvias que vayan anunciando el otoño por venir. De momento, 29ºC de máxima prevista para hoy por los soleados madriles.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Entre valles" ("Întregalde", 2021), de Radu Muntean, y con Maria Popistasu, Ilona Brezoianu, Alex Bogdan, y Luca Sabin. De este director rumano había visto uno de sus anteriores largos, "Martes, después de Navidad" ("Marti, dupa Cracium", 2010).

Un grupo de voluntarios de una organización humanitaria se reúne como cada año, poco antes de Navidad, para hacer reparto de bolsas de comida y regalos a los menesterosos habitantes de recónditas aldeas de montaña, y luego festejarlo con una comilona al final de la jornada. Son gente de ciudad que lleva vidas acomodadas y va cargada de buenas intenciones. Se encaminan con sus poderosos todoterrenos por enlodadas pistas forestales para poder llegar a los diversos pueblecitos. En uno de los 4x4 viajan tres de ellos, dos mujeres y un hombre, que se topan con un anciano parlanchín y cansado de andar en medio del camino, que les pide si pueden llevarle a un viejo aserradero, donde trabajó en su día, para encontrarse con unos amigos. Dudan, pero al final aceptan desviarse algo de su ruta para acercar al anciano. Su vehículo queda atrapado en una zanja, con lo que se verán obligados a pasar la gélida noche, en medio de la nada y sin cobertura para el móvil, junto al anciano, que da muestras de demencia senil, y además descubren que el aserradero está abandonado desde hace tiempo.

Buena película (nota: 6), que a través de la aventura de sus tres protagonistas hacia un lugar abandonado a su suerte y que se van adentrando en lo desconocido, muy lejos de su zona de confort, va generándonos desasosiego, poco a poco, conforme avanza la trama, con algún toque de comedia casi sin pretenderlo. En esa perturbadora atmósfera, sus iniciales buenos propósitos humanitarios van siendo puestos a prueba, cuestionándose el porqué están metidos en esas. Tal y como se deduce del slogan del cartel de la película, "¿Hasta dónde estarías dispuesto a ayudar?", se reflexiona sobre el porqué se ayuda al prójimo, si simplemente por ayudarlo, a pesar de los pesares y sin mayores consideraciones, o por sentirse bien con uno mismo y cuando no es así la ayuda no es tal y se esquiva; y también sobre otros temas aledaños, dando que pensar al ponernos frente al espejo. Una sátira social.

Ahora, con suma generosidad, os dejo estas citas de sabiduría ajena, de entre las que encontré por ahí y acogí en mi seno:

 - "El socorro en la necesidad, aunque sea poco, ayuda mucho".  (Mateo Alemán).

 - "Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela".  (Pitágoras de Samos).

 - "No basta con levantar al débil, hay que sostenerlo después".  (William Shakespeare).

 - "Esto sirve para tranquilizarnos la conciencia, hija -explicaba a Blanca-. Pero no ayuda a los pobres. No necesitan caridad, sino justicia".  (Isabel Allende).

Besos y abrazos,

Don.

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domingo, 4 de septiembre de 2022

Mis matutinos mejores deseos... y para con ellos

¡Buenos días!

Deseo cumplido, y sin la más mínima decepción al haberlo logrado, por volver a entrar en ellos, física (más bien metafísicamente en este caso) y anímicamente, placer nada inesperado, y esperando que, tras nuestra habitual despedida con los besos y abrazos, muy sensuales, les vaya lo mejor posible hasta nuestro próximo reencuentro, cuando tenga que ser. Y no buena, sino buenísima suerte estamos teniendo con estos días de verano terminal, la mar de agradables, sin agobios térmicos, con sol y brisa fresca, y 29ºC de máxima prevista para hoy por los madriles.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Buena suerte, Leo Grande" ("Good luck to you, Leo Grande", 2022), de Sophie Hyde, y con Emma Thompson, Daryl McCormack, e Isabella Laughland. Tercer largo de esta directora australiana, de quien había visto su primero, "52 martes" ("52 tuesdays", 2013).

Una maestra de escuela recién jubilada, que impartía religión, viuda desde hace dos años, y vida rutinariamente aburrida, contrata a un joven gigoló, Leo Grande, y le recibe en una habitación de hotel, para hacer realidad sus insatisfechos deseos sexuales. Desea tener sexo, el buen sexo que nunca tuvo con el único hombre que conoció y con el que jamás experimentó un orgasmo. Es un hombre atractivo, refinado y, para su sorpresa, un excelente conversador. De resultas de su encuentro, de sus encuentros, la vida de ambos cambiará para siempre.

Muy buena película (nota: 7) que vi con sumo agrado, y placer, por qué no decirlo, sin la más leve sensación de culpa, por mucho que me esté confesando con estas líneas. Comedia romántica, por decir algo, pues es nada romántica y contiene poca comedia, que se desarrolla casi exclusivamente en una habitación de hotel y con dos actores que conversan (con inteligencia), bastantes veces sobre temas que o bien son algo tabú (al menos hasta ahora) o bien se esconden bajo la alfombra por pudor (mal entendido). Se reflexiona sobre avergonzarnos de nuestro cuerpo, sobre la búsqueda del placer sexual (femenino), cosa positiva para nuestro bienestar, de su descubrimiento, que nunca es tarde si la dicha es buena, como reza el sabio refrán, sobre que el sexo no se programa, sino que tiene que fluir a su aire, y varios otros temas aledaños más.

Pues ahora la buena suerte ha querido que me encuentre con estas citas de sabiduría ajena, y que os entrego con sumo placer:

 - "El que se alimenta de deseos reprimidos finalmente se pudre".  (William Blake).

 - "Los deseos se tienen, no se piden. Lo que se pide es el objeto del deseo".  (Francisco Umbral).

 - "De vez en cuando camina hacia atrás por los senderos de los deseos. Monta la vida a pelo y disfruta el viento en la cara de lo imprevisto".  (Juan José Benítez).

 - "No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos".  (Proverbio Chino).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 2 de septiembre de 2022

Eruptiva pasión piromatutina

¡Buenos días!

No estoy tan pirado como para creer que ha llegado repentinamente la primavera, pues estamos todavía de verano, aunque ya lejos de los ardores de pasadas fechas, y que hayan surgido de mi dermis ciertas erupciones, más propias de la volcánica adolescencia. No, es que se me vuelve a desbordar mi loco y arrebatado entusiasmo cada vez que vuelvo por estos matutinos, como hoy, en esta soleada jornada en la que se esperan 31ºC de máxima por los madriles, y bajando poco a poco, como un río de espesa lava, conforme vayan pasando los días.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película documental. Se trató de "Fire of love" (2022), de Sara Dosa, y narrada, en su versión original, además de por sus dos protagonistas, por Miranda July. Es la primera que veo de la directora de este documental, pero de la narradora, también directora, había visto dos de sus películas, "Cómo sobrevivir en un mundo material (Kajillionaire)" ("Kajillionaire", 2020) y "El futuro" ("The future", 2011).

Dos jóvenes franceses, la geoquímica Katia y el geólogo Maurice, se conocen en la universidad, se enamoran, se casan y comparten su pasión, tanto del uno por el otro, y viceversa, como por los volcanes, así que a principios de los 70 comienzan un periplo alrededor del mundo documentando y estudiando toda erupción que va surgiendo, hasta que fallezcan en 1991 arrollados por una de ellas, piroclástica, en Japón.

Buena película (nota: 6) este documental que, a través de entrevistas en televisión, y sobre todo de fotos y películas grabadas por esta pareja de pioneros, con espectaculares imágenes de volcanes en erupción tomadas a muy poca distancia, jamás antes filmadas, nos narra una historia de amor, cual drama romántico con su triángulo amoroso, pasión entre ellos y de ambos hacia los volcanes. No me entusiasmó porque para mí, en el caso de documentales de naturaleza, me gustan que sean predominantemente de divulgación científica, y no tan poéticos como este que hoy os gloso, que sin embargo vi con sumo agrado y atención.

Ahora, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena, no sé cuan efusivas, de entre las que me han ido surgiendo conforme el suelo se iba abriendo a mis pies:

 - "Tremendo contraste entre el crepitar del fuego en su comienzo y la paz de la ceniza".  (José Luis Coll).

 - "El amor. Claro, el amor. Un año de ardor y llamas y treinta de cenizas".  (Giuseppe Tomasi di Lampedusa).

 - "El fuego, al parecer extinto, duerme a menudo bajo la ceniza".  (Pierre Corneille).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 1 de septiembre de 2022

Matutino explosivo

¡Buenos días!

Explosión de emociones nada contenidas las que me dejan henchido cada vez que entro en estos matutinos, muchas veces difíciles de expresar en el constreñido espacio de estas pocas líneas que escribo cada mañana. Simplemente me dejo llevar por su onda expansiva. Tampoco anda especialmente efusivo el verano en estos días, lejos ya de aquellos odiosos en los que se sobrepasaba la achicharrante cuarentena térmica, así que podemos disfrutarlo sin agobios ni sofocos innecesarios. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos soleados 33ºC, y bajando para próximos días.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Todo el mundo odia a Johan" ("Alle hater Johan", 2022), de Hallvar Witzø, y con Pal Sverre Hagen, Ingrid Bolsø Berdal, Vee Vimolmal, John Brungot, Ine Jansen, Ingunn Øyen, Paul-Ottar Haga, Trond-Ove Skrødal, y Hermann Sabado. Es el primer largo de este director noruego.

Johan, huérfano desde niño, un extravagante inadaptado, aficionado a los explosivos (tradición familiar), regresa a la pequeña aldea en la que vivía para tratar de reconquistar a su amada vecina de infancia, tras varios años autoexiliado porque jugando con ella cuando eran adolescentes accidentalmente la voló por los aires y quedó minusválida.

Simpática película (nota: 5) esta peculiar comedia romántica, un tanto estrambótica, nada efusiva, salvo por las explosiones de dinamita, cebada de un esquinado humor negro, que no me dijo gran cosa aunque la vi sin desagrado, y que parece hablarnos de incomprensión del que se sale de la norma, de marginación social de los raritos, lo sean por carácter o cualquier otra característica, de herencias familiares y descendencia... y de perseverante amor, por supuesto.

Pues antes de que salte por los aires este matutino tras los besos y abrazos, y se disperse por el éter del ciberespacio, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena:

 - "El día que entre los hombres ya no exista ni entusiasmo, ni amor, ni adoración, ni sacrificio, tendremos que hacer un agujero hasta el centro de la Tierra, y meter dentro de él quinientos millones de barriles de pólvora para hacerla explotar como una bomba en el firmamento".  (Alfred de Vigny).

 - "La gente odia a quienes le hacen sentir su inferioridad".  (Lord Chesterfield).

 - "Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros".  (Hermann Hesse).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 22 de agosto de 2022

No me niego a ser abducido por mis matutinos

¡Buenos días!

Esa poderosa atracción que ejercen los matutinos sobre mí, tanta que acabo succionado por ellos para que acaben por sorberme el seso y poder destilar estas letras que voy tecleando, siempre termina por dejarme inerme ante sus deseos. Pero bueno, sé que antes o después seré regurgitado al mundanal ruido de nuevo... y como nuevo. Y no es nada nuevo que, tras unos días de relativo frescor, la ola de cansino calor ha vuelto por sus fueros, aunque parece que algo menos furibunda esta vez. La máxima prevista para hoy será de 36ºC por los madriles.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Nop" ("Nope", 2022), de Jordan Peele, y con Daniel Kaluuya, Keke Palmer, Brandon Perea, Michael Wincott y Steven Yeun. Tercer largo de este director tras "Nosotros" ("Us", 2019) y "Déjame salir" ("Get out", 2017).

En un remoto y árido valle californiano, en un rancho de caballos de alquiler para cine y espectáculos, cerca de un pequeño y familiar parque temático sobre el western, ambos de capa caída, hace unos meses que están sucediendo extraños e inexplicables fenómenos escondidos tras las nubes. Los hermanos que gestionan el rancho se obsesionan intentando captar con cámaras el misterio.

Película un tanto dispersa en su transcurrir (nota: 5), aunque de estupendas maneras, de tensión suavemente creciente y que vi con interés a pesar de algunos momentos de desconcierto por mi parte. No cumplió con todas las expectativas que puse en ella, dada mi experiencia con las anteriores de este director. Y aunque no soy muy amigo de las de terror, las de este cineasta sí que me gustaron porque no son exageradas y saqué de ellas segundas lecturas bastante interesantes, cosa que apenas conseguí con esta, que además también lo es de ciencia ficción (en concreto, de muy peculiares criaturas alienígenas), amén de bastante original. Parece una especie de fábula que quiere contarnos, a través de la odisea de sus protagonistas, sobre comprender a la naturaleza antes de interaccionar con ella, y sin abusar de ella, y que critica esa obsesión por la fama y el dinero a costa de casi todo, incluso la propia vida, como ciertos influencers que buscan esa foto viral de ángulos imposibles y acaban despeñados... todo muy sutil y difuminado, y que casi hay que cazar al vuelo. Y tampoco estoy muy seguro de que esas sean las lecturas.

A lo que tampoco me niego es a dejaros al final unas citas de sabiduría ajena:

 - "Me apoderaré del destino agarrándolo por el cuello. No me dominará".  (Ludwig van Beethoven).

 - "No es que mi vida sea rica, ni densa, ni preciosa, pero tengo miedo de lo que va a nacer, de lo que va a apoderarse de mí, y llevarme a no sé dónde".  (Jean Paul Sartre).

 - "Una dulce y triunfante libertad se apodera de aquellos que saben que van a morir pronto".  (Vicki Baum).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 16 de agosto de 2022

Matutino que no me duele

¡Buenos días!

Completamente sedado, cuando no anestesiado, me quedo a poco de entrar en este mundo matutino, mientras voy tratando de gestar a otra más de mis criaturas para que cuando se den a la luz del mundo cibernético lo hagan sin dolor y con las mejores perspectivas de, no tanto de supervivencia, como de vivir plenamente lo mejor posible. Por lo demás, tras haber superado la perezosa indolencia, perra vida, provocada por la desmedida canícula sin descanso de pasados días y semanas, no me duelen prendas en reconocer que ya voy padeciendo menos con este inclemente verano, de noches cada vez menos insomnes (cosas de su ya relativo frescor). La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos muy soportables 29ºC.

Este pasado fin de semana terminé de ver una serie de televisión, de la BBC, que vi en Movistar+. Se trató de "Esto te va a doler" ("This is going to hurt", 2022), creada por Adam Kay, adaptación de su propio libro de memorias autobiográficas, dirigida por Lucy Forbes y Tom Kingsley, e interpretada por Ben Wishaw, Ambika Mod, Rory Fleck Byrne, Michele Austin, Alex Jennings, Ashley McGuire, y Harriet Walter. Consta de una temporada de 7 capítulos de unos 45 minutos de duración cada uno. De la codirectora había visto otra de las series que codirigió, "The end of the f...ing world" (2017-2019).

Año 2005. Adam Kay está realizando sus prácticas como médico interno residente (MIR), especializado en ginecología y obstetricia, en un hospital público de Londres, enfrentándose a jornadas maratonianas de 12 horas al día, situaciones surrealistas, doblando turnos a cada momento, con disponibilidad de 24 horas los 7 días de la semana, quedándose dormido en su coche cada dos por tres, malcomiendo, malviviendo, cargando con responsabilidades que no le competen, tomando decisiones a vida o muerte con el miedo a equivocarse, mientras acaba empapado de diversos fluidos corporales a cada momento, salvando la vida de otros, o dándosela, mientras la suya se está yendo a la mierda, todo por un mísero sueldo que apenas supera el coste del parquímetro.

Estupenda serie (nota: 8) de frenético ritmo y que te agarra por las gónadas (y demás partes íntimas) y no te suelta. Os recomiendo este drama hiperrealista que excreta mucho humor negro, o del color de cada uno de los múltiples humores corporales que fluyen por ella, algo (bastante) corrosivos también, aunque no sea muy recomendable para espíritus pusilánimes, como los de esos políticos tan remisos (siendo suaves en el calificativo) para con la cosa pública en general y la sanitaria (no privada) en particular, así que por eso mismo habría que obligarles por ley a que la vieran.

A través de las crudas y estresantes vivencias, mostradas sin el más mínimo remilgo, de su desbordado, extenuado y casi novato protagonista, que va aprendiendo a costa de desgraciados errores (personales y profesionales), y que de cuando en cuando interpela al espectador, se nos muestra una ácida crítica de la situación de la sanidad pública, muy saturada, escasa de medios materiales, y sobre todo personales, lo que lleva a cometer por cansancio más errores de la cuenta a sus voluntariosos trabajadores, y que parece querer ser desmoronada por algunos representantes políticos con muy poca sensibilidad y sobredosis de palabrería y postureo, cuando no de supina ignorancia.

Ahora algo de sana sabiduría ajena, que tal vez mitigue algo de nuestra doliente ignorancia:

 - "Los males imaginarios no existen. Todos los males son reales desde el preciso momento en que se experimentan; soñar el dolor es un dolor verdadero".  (Anatole France).

 - "Todos los seres humanos somos parte de un mismo cuerpo. Cuando la vida afecta a un miembro, el resto del cuerpo sufre por igual. Si no te afecta el dolor de los demás, es que no mereces llamarte humano".  (Muslih ud din Saadi).

 - "Proteger el trabajo es enjugar lágrimas, consolar dolores, arrancar víctimas al vicio, al crimen y a la muerte".  (Concepción Arenal).

 - "El dolor no es un estado transitorio, sino un elemento indispensable de nuestra perfección moral. Por eso no debemos mirarlo como a un enemigo, sino como a un amigo triste que ha de acompañarnos en el camino de la vida".  (Concepción Arenal).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 11 de agosto de 2022

Matutino verdaderamente terapéutico

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que me retrato ante vosotros, dando el perfil que más me place y mejor me parece, sin artificiosos tapujos que disimulen mi natural ser, o eso creo. Y en este proceso de abrirme está la terapia que me sana cada mañana, cual emocional píldora prescrita por mí mismo. Por lo demás, estos ardorosos días de verano parecen haberse congelado cual instantánea pues, la verdad, son casi idénticos los unos a los otros, y todavía no barrunto vientos de cambio. Si acaso, según las previsiones, las temperaturas podrían bajar unos cinco grados para finales de esta misma semana, ya veremos, que esta noche ha vuelto a ser tropical (24ºC de mínima) y hoy están pronosticados 36ºC de máxima por los madriles.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La fotógrafa de Monte Verità" (Monte Verità", 2021), de Stefan Jäger, y con Maresi Riegner, Max Hubacher, Julia Jentsch, Hannah Herzsprung, Philipp Hauss, y Joel Basman. Es el primer largo que veo de este director suizo.

Año 1906 en Viena. Una joven, casada y con dos niñas, cuyo marido es fotógrafo de la alta sociedad, sumida en pertinaz angustia por la vida que lleva, huye de su hogar precipitadamente y acude a Monte Verità, un sanatorio para enfermedades físicas y anímicas ubicado en un bosque suizo al sur del país, cerca de la frontera italiana, en el que se encuentra un médico que la trató de sus males tiempo atrás. Allí, más una comuna que un sanatorio al uso, vivirá como en un paraíso, en armonía con la idílica naturaleza junto con otras gentes amantes del nudismo, el amor libre, el veganismo y demás nuevas tendencias de la época (recurrentes posteriormente), descubre su pasión por retratar fotográficamente a sus nuevos compañeros y sus extrañas costumbres (para la época), liberándose, viviendo sin ataduras, encontrándose a sí misma y el camino a seguir, y dudando de si volver con su esposo e hijas.

Buena película (nota: 6) este drama histórico, de personajes que existieron realmente (incluidos gente ilustre) y protagonista ficticia, pues el fotógrafo (o fotógrafa) que documentó en imágenes la vida de esa comuna fue anónimo, gente inconforme con la sociedad que les tocó vivir, en busca de la verdadera felicidad (si es que tal existe), del propio desarrollo individual y espiritual, de un ideal de convivencia, es decir, que la comunidad respete la individualidad de cada cual, en armónica conjunción ambas, cosa difícil ésta en muchas ocasiones. Esto es especialmente acusado en el caso de las mujeres, más propensas a ser criticadas (hipócritamente) por no contribuir al bien social (en su constreñido caso de no cuidar "adecuadamente" de la casa, de los hijos, etc.) a poco que se les ocurra dedicarse a sí mismas. Esta presión social hacia las mujeres, casi que opresión, queda reflejada (o retratada) en esta película y en su angustiada protagonista.

Pues, la verdad, ya me va apeteciendo, no me importa lo que opinen los demás, que está de más (parafraseando unos versos de la canción de Mecano "Mujer contra mujer"), el dejaros estas citas de sabiduría ajena:

 - "Al luchar contra la angustia uno nunca produce serenidad; la lucha contra la angustia solo produce nuevas formas de angustia".  (Simone Weil).

 - "A cada día le bastan sus temores, y no hay por qué anticipar los de mañana".  (Charles Péguy).

 - "La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia".  (Françoise Sagan).

 - "Tendré que deciros una vez más, con angustia, que tenemos muy poco hilo que desmadejar, leve aire para respirar, pocas bocas para besar, pocos instantes para crear".  (Giovanni Papini).

 - "Vivir cada día como si se lo hubiésemos arrebatado a la muerte. Así quisiera vivir siempre. Sentir la alegría de estar vivo. Tomar distancia de las cargas, las angustias y los temores que encontramos a diario".  (Garth Stein).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 9 de agosto de 2022

Prometido matutino apenas cortejado

¡Buenos días!

Así como ayer fui a todo tren, embalado, hoy me dejo seducir poco a poco por este matutino que anda coqueteando leve e inadvertidamente con mis neuronas y promete deleitarme sin aspavientos mientras estemos juntos, lo que no me quita el esfuerzo de que vaya tomando forma, aunque sin prisas, tecla a tecla, cual remolona azada desmoronando terrones. Sin embargo, el calor de estos días de torridísimo verano, ya demasiados, no nos conquista con sus agobios, más bien nos espanta, le falta sutileza, y hace que queramos buscar una fresca sombra o volar cual ave migratoria al norte más boreal que podamos encontrar. La máxima prevista para hoy por los madriles será, de nuevo, de 37ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "María Chapdelaine" (2021), de Sebastien Pilote, basado en la novela homónima (1913) de Louis Hémon, y con Sara Montpetit, Sébastien Ricard, Hélène Florent, Antoine-Olivier Pilon, Émile Schneider, Robert Naylor, Martin Dubreuil, Danny Gilmore, y Gilbert Sicotte.

Año 1910. María Chapdelaine es una joven adolescente que vive con su familia de colonos (padres y cinco hermanos) en una remota y aislada granja, en la que hace poco se instalaron, en el límite más al norte de la zona habitada del francófono Quebec canadiense, deslomándose todos de sol a sol, cuando el larguísimo y crudo invierno del lugar no se lo impide, para conseguir sacar esforzado rendimiento a su concesión de tierras. María se enfrentará a un dilema romántico entre tres jóvenes pretendientes: el primero, vecino de infancia, ahora intrépido explorador del bosque que se gana la vida comerciando con pieles o como leñador, según la ocasión, un alma libre y sin ataduras a la tierra, un ideal de libertad que nada le promete salvo su amor; el segundo, que emigró a Estados Unidos a trabajar en la industria manufacturera y que le promete liberarla de las penurias de la vida rural con las comodidades de la gran ciudad; y el tercero, un colono vecino que le promete tener su propia tierra y seguir con la vida que hasta ahora ha conocido.

Buena película (nota: 6) este sutilísimo y tímido drama romántico, muy silencioso, todo diluido en un natural retrato de aquel modo de vida, de sus inmovilistas y tradicionales valores, aunque no exento de hálito poético y maneras bucólico-pastoriles a pesar de mostrar la dureza, y cierta (y digna) miseria, de la existencia de los colonos canadienses de entonces en su día a día, casi que mitificándolo. De excesivo metraje, reposada, parsimoniosa, contemplativa, casi que morosa, tanto que a veces amagaba con aburrirme, pero que sin embargo se me hizo bastante llevadera gracias a la radiante y magnética belleza de su actriz protagonista... ¡cómo para no enamorarse de ella, cortejarla y pedir formalmente su mano!... sabiendo esperar.

Ahora toca dejarnos seducir por la sabiduría ajena, aunque sin que nos las prometamos demasiado felices, no vaya a ser que se nos vuelen las perdices:

 - "No reside el arte en seducir a una muchacha, sino encontrar a una digna de ser seducida".  (Sören Kierkegaard).

 - "La más preciosa propiedad que puede llegar a las manos de un hombre en este mundo es el corazón de una mujer".  (Josiah Gilbert Holland).

 - "Asistí como si fuese un espectador de mí mismo, a la lucha inútil que emprendió mi corazón por no dejarme seducir por una mujer que no pertenecía a mi mundo. Aplaudí cuando la razón perdió la batalla y la única alternativa que me quedó fue entregarme, aceptar que estaba enamorado".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 8 de agosto de 2022

Matutino como un tiro

¡Buenos días!

A toda mecha, aporreando las teclas, que me suenan cual traqueteo de una metralleta, o de un tren de altísima velocidad, mientras mis pensamientos se van zarandeando entre las paredes de mi cráneo, en arrebatada ebullición, voy encarrilando este matutino para tratar de llegar cuanto antes a los besos y abrazos, con los que todos nos calmaremos, antes de refugiarnos a toda prisa del inclemente sofocón que hoy seguiremos padeciendo por estos lares. Sol que nos atiza sin contemplaciones, amenazándonos con el golpe de calor, y que nos deja no tanto con moratones como con enrojecimientos previos a la quemadura y posibles desmayos si no limitamos nuestra exposición a él. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 37ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Bullet train" (2022), de David Leitch, basado en la novela homónima de Kotaro Isaka, y con Brad Pitt, Brian Tyree Henry, Aaron Taylor-Johnson, Joey King, Benito Antonio Martínez Ocasio o "Bad Bunny", Zazie Beetz, Hiroyuki Sanada, Andrew Koji, Logan Lerman, y Michael Shannon. Es el primer largo que veo de los de este director.

A un sicario, que cree que tiene mucha mala suerte, pues siempre va dejando sin querer un reguero de caos y cadáveres a su paso, le encargan una sencilla misión, en apariencia... apoderarse de un maletín lleno de dinero de alguien que viaja en el tren bala japonés que hace la ruta de Tokio a Kioto, así que decide ejecutar este trabajo de manera pacífica, por las buenas, solicitando antes amablemente las cosas. En ese mismo convoy viajan simultáneamente otros asesinos a sueldo de diversas nacionalidades con sus propios objetivos y poco a poco todos irán tomando conciencia de que en realidad sus misiones están más que interconectadas, pues se cortocircuitan unas a otras.

Buena y muy entretenida película (nota: 6), un gran divertimento con el que me reí bastante, esta comedia, también thriller, de acción violenta y trepidante, con golpes de humor y mamporros a mansalva, tan desmesurados como en esos descacharrantes y lunáticos dibujos animados de Looney Tunes (Bugs Bunny, el Pato Lucas, el Coyote y el Correcaminos, etc.). A través de estos asesinos con dudas metafísicas y existenciales, casi que filósofos como lo eran ciertos personajes de las películas de Quentin Tarantino, y la concatenación de desgracias (o no, según se mire) que todos van sufriendo, se nos habla con cierta ironía de azar, casualidades, destino, buena y mala suerte, que ambas vienen a ser lo mismo, todo depende de según como se mire (que decía la canción de Pau Donés).

Ya casi llegamos a destino, no sin antes recoger y meter en nuestro bagaje estas citas de sabiduría ajena:

 - "Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada".  (Proverbio árabe).

 - "La suerte no es más que la habilidad de aprovechar las ocasiones favorables".  (Orison S. Marden).

 - "La gente tiene miedo de enfrentarse al hecho de que gran parte de la vida depende de la suerte. Da miedo pensar que hay tantas cosas fuera de nuestro control".  (Woody Allen).

 - "No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter".  (José Ortega y Gasset).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 4 de agosto de 2022

No perdono un matutino

¡Buenos días!

Pues no, no me privo de su grata compañía, no renuncio a gozarlos cada vez que coincido con ellos, tan disfrutones como yo mismo... y todo ello sin que sea óbice el disculparles los pequeños y eventuales tropiezos que puedan cometer conmigo, y viceversa, cosa de nuestra mutua confianza. El que tampoco nos perdona ni a sol ni a sombra es este inclemente y abrasador verano que nos está pasando por encima, dejándonos aplatanados, planos y desganados hasta tal punto que la indolencia nos domina. Hoy, con otra noche tropical más (25ºC al amanecer), nos espera una nueva jornada con 39ºC de máxima prevista por los derretidos madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Los perdonados" ("The forgiven", 2021), de John Michael McDonagh, basado en la novela homónima de Lawrence Osborne, y con Ralph Fiennes y Jessica Chastain. Es el cuarto largo de este director irlandés, de quien había visto sus dos primeros, "Calvary" (2014), y su excelente debut con "El irlandés" ("The guard", 2011).

Una pareja muy adinerada, al borde de la ruptura, viaja a Marruecos, a una lujosa mansión de unos amigos aislada en medio del desierto del Sahara, para acudir a un fiestorro de desparrame que estos organizan durante un fin de semana. Durante el trayecto, tras comer y beber más de la cuenta, se pierden, se les hace de noche, y atropellan a un joven marroquí que les sale al paso inesperadamente poco antes de conseguir llegar a su destino con retraso. Lo que prometía ser una gran fiesta deviene para el conductor en un calvario emocional de redención de sus culpas, mientras el resto, indolentes, siguen con la hedónica juerga.

Película que deja entrever cierto poso sarcástico, aunque poco me dijo (nota: 5), salvo esporádicos momentos con cierta profundidad, enseguida colmatados por otros, con lo que apenas me quedé en su superficie, como tremendamente superficiales eran la mayoría de sus personajes (los ricos del primer mundo), arrogantes, frívolos, que miran por encima del hombro a los demás, especialmente a los que no son de su clase, a los siervos, a los colonizados. A través de la expiación de los pecados de su personaje principal y su tránsito de la altanería a la asunción de sus culpas, contrastada con el despreocupado desarrollo de la fiesta a pesar de los pesares, se hace crítica del racismo soterrado y con buenas maneras (hipócritas) que por ahí pulula.

Ahora sería imperdonable despedirme sin antes dejaros unas citas de sabiduría ajena:

 - "El único vicio que no puede ser perdonado es el de la hipocresía. El arrepentimiento del hipócrita es hipocresía en sí misma".  (William Hazlitt).

 - "Nadie puede librar a los hombres del dolor, pero le será perdonado a aquel que haga renacer en ellos el valor para soportarlo".  (Selma Lagerlöf).

 - "Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón".  (Jorge Luis Borges).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 3 de agosto de 2022

Matutina revolera

¡Buenos días!

Para intentar calmar el revuelo que a veces se agita en mis adentros, entro en los matutinos a ver si consigo esquivarlo, y con los años, ya muchos, casi que he aprendido a dominar tal arte, dándome esa mirada serena que con la mucha experiencia se va consiguiendo, tanto a lo pasado como a lo por venir, esto cada vez menos, cosas de la edad (cada vez más avanzada) que uno va adquiriendo. Ayer por la tarde, cuando volvía del cine, casi que se me cayó el cielo encima, cual si me hubieran arrojado (literalmente) cántaros de agua sobre mi cabeza, con rayos y truenos escandalosos, y algún que otro torbellino que trataba de desubicarme. Todo muy intenso, pero breve al fin y al cabo. Como la vida misma. Para hoy, otro día de tórrido sopor veraniego, excesivo, con otra noche tropical (25ºC al amanecer) y 38ºC de máxima prevista por los madriles.

Pues eso, como antes decía, ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Vortex" (2021), de Gaspar Noé, y con Darío Argento, Françoise Lebrun, y Alex Lutz. Es el primer largo que veo de este director argentino afincado en Francia.

Una pareja de octogenarios vive sola en su abigarrada y desordenada casa. Él, que fue cineasta y escritor, padece problemas cardiacos. Ella, que fue psiquiatra, padece de Alzheimer. Su salud va a peor. Son visitados de cuando en cuando por su hijo. Son sus últimos días de existencia.

No me acabó de convencer (nota: 5) esta desoladora y pesimista (o realista, según quien la mire) película sobre la vejez, la enfermedad y la demencia que conlleva, sobre cómo se apaga mortecinamente la vida, narrado de un modo hiperrealista, sin el más mínimo tapujo, con una pantalla partida (esto muy logrado técnicamente) que sigue los pasos de él y ella simultáneamente y al unísono, que se cruzan a veces (pocas) aunque compartan el mismo techo. Comienza con la siguiente dedicatoria: "a todos aquellos cuyo cerebro se descompondrá antes que su corazón"... vamos, que destila eso de que envejecer es una mierda. No hay un ápice de amabilidad en la terrible desolación que nos muestra del envejecimiento (físico y mental) y de cómo el tiempo lo destruye todo, cual asolador vórtice. No en vano, en su sinopsis "oficial" se dice que "la vida es una fiesta corta que pronto será olvidada".

Por esto y por aquello me vinieron a la mente estas tres películas, todas, a mi entender, mejores que la hoy glosada, a saber: "Amor" ("Amour", 2012) de Michael Haneke, el maestro en esto de desasosegarnos inteligentemente en una sala oscura, porque la historia narrada es bastante similar; "La soledad" (2007) de Jaime Rosales, básicamente por lo del recurso de la pantalla partida y también porque nos habla de cómo nos enfrentamos a la pérdida de los seres queridos; y "El padre" ("The Father", 2020) de Florian Zeller, el más portentoso retrato de los estragos del Alzheimer que he visto en mi vida.

Ahora, cuando comienza a decaer este torbellino matutino, se acaban de depositar, un tanto esturreadas, estas citas de sabiduría ajena, que ahí os dejo:

 - "Escribe como quieras, usa los ritmos que te salgan, prueba instrumentos diversos, siéntate al piano, destruye la métrica, grita en vez de cantar, sopla la guitarra y toca la corneta. Odia las matemáticas y ama los remolinos. La creación es un pájaro sin plan de vuelo, que jamás volará en línea recta".  (Violeta Parra).

 - "[...] Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano,
Cuando miro al bueno tan lejos del malo,
Cuando miro al fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto,
Y el canto de ustedes que es mi mismo canto,
Y el canto de todos que es mi propio canto
Gracias a la vida que me ha dado tanto".  (Violeta Parra).

La canción de "Gracias a la vida" de Violeta Parra suena en un pasaje de la película, así como también, al principio, "Mon amie la rose" de Françoise Hardy (escuchadla), esta con mucha relación con lo narrado en ella, aunque algo también la otra.

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 2 de agosto de 2022

Matutino fracturado y sanado

¡Buenos días!

No, no se me ha hecho añicos y he tenido que recomponerlo urgentemente, pero acabo de caer en que, por muy únicos que sean cada uno de ellos, están compuestos de partes (ya sabéis, la meteorología, la cinefilia y la sabiduría ajena), parece que divididas e independientes entre sí, pero no es así, pues están imperceptiblemente entrelazadas por un qué sé yo que las amalgama y les confiere una robusta salud. Y este, otra vez, tórrido verano que vuelve por sus más radicales fueros, más que dividirnos en trocitos nos funde en una informe amalgama, cual helado de crema derretido, y ya no sé dónde termino yo y comienza la sofocante densidad que me rodea. Tras una otra tropical noche con 25ºC de mínima al amanecer, se nos presenta otra jornada plomiza (39ºC de máxima prevista por los madriles), y parece que no haya brisa fresca que la pueda fisurar para aliviarnos algo la existencia inmersos en esta calorina.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La fractura" ("La fracture", 2021), de Catherine Corsini, y con Valeria Bruni Tedeschi, Marina Foïs, Pio Marmaï, y Aïssatou Dialo-Sagna. De esta directora francesa había visto dos de sus anteriores largos, "Un amor imposible" ("Un amour impossible", 2018) y "Partir" (2009).

En la colapsada sala de urgencias de un hospital público parisino confluyen varios personajes: una pareja de mujeres al borde de la ruptura de su relación amorosa de hace años, que tras una discusión, una de ellas resbala y se fractura el brazo; un indignado y alterado manifestante herido por la policía tras una desmedida carga de estos; y una enfermera sobrecargada y desbordada de trabajo, como todos sus compañeros, pues los sanitarios también están de huelga protestando por la falta de personal y de medios. Además de las muchas urgencias habituales, están llegando bastantes heridos de la cada vez más violenta manifestación exterior, lo que provoca que se tenga que cerrar el hospital y que nadie pueda entrar ni salir dado lo peligroso de la situación. La noche será larga.

Muy buena película (nota: 7) esta tragicomedia con deje humorístico y socarrón, especialmente por parte de la paciente fracturada y las esperpénticas situaciones a que da lugar, tan impaciente con lo suyo como la mayoría del resto, humor que modula lo más serio que se trata. El título no tanto se refiere a este más bien trivial hecho particular, como a la cada vez mayor división social francesa (y del resto de países), ni creo que la historia esté centrada en las desventuras amorosas de esa mujer, ni en las cuitas del resto de pacientes, pues más me parece un panegírico de la sanidad pública universal y de la necesidad de dotarla de medios necesarios (extensible a la educación y demás auténticos pilares de una próspera sociedad), además de manifestar cierto malestar social, que debería ser atendido a su debido momento so pena de tener que hacerlo urgentemente en una UCI. Mejor prevenir de buenas maneras que curar fracturas de mala manera.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, no sé si a modo de bálsamo de Fierabrás, aunque tal vez cure alguna que otra pérdida de conocimiento, algo de nuestro desconocimiento quería decir:

 - "La vida carece de valor si no nos produce satisfacciones. Entre éstas la más valiosa es la sociedad racional, que ilustra la mente, suaviza el temperamento, alegra el ánimo y promueve la salud".  (Thomas Jefferson).

 - "A mí me gustaría que la globalización fuera total, es decir, que no solo se globalizase la economía sino también la salud y la educación; que se globalizase la justicia y que se constituyese un Tribunal Penal Internacional. Si la técnica obliga a mundializar los problemas económicos, también obliga a mundializar los recursos, y por tanto se impone un gobierno mundial y no el dominio de todo el planeta por una sola potencia, como hoy sucede".  (José Luis Sampedro).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 1 de agosto de 2022

Matutino judaico

¡Buenos días!

Confío plenamente en mis matutinos, sé que no me venderán, ni siquiera por 30 monedas, y viceversa, que los regalo al mundo que esté interesado en ellos sin la más mínima contraprestación, se entiende que monetaria, e incluso en especie... ya que, si acaso, recibo como gratificación, que me doy a mí mismo, el bienestar que me produce el crearlos. Y el que no se traiciona a sí mismo es este tórrido verano que hoy vuelve por sus más calurosos fueros, en esta jornada que amaneció casi insomne tras la tropical noche (25ºC de mínima), y en la que se esperan 38ºC de máxima por los madriles.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La traición de Huda" ("Huda's salon", 2021), de Hany Abu-Assad, y con Maisa Abd Elhadi, Manal Awad, Ali Suliman, y Jalal Masarwa. De este director palestino había visto tres de sus anteriores films, "Idol" ("Ya tayr el tayer", 2015), "Omar" (2013) y "Paradise now" (2005).

En la ciudad de Belén, una joven madre palestina, casada con un tipo muy celoso, acude con su bebé a una peluquería a la que no iba desde que se casó, regentada por Huda, para que le arregle el pelo. Huda le ofrece un café, al que añade una droga, con lo que la joven se desmaya. Con la ayuda de un cómplice, la pone en una cama, la desnuda y le hace fotos comprometedoras. Cuando despierta la chantajea con darle las instantáneas a su marido si no se aviene a colaborar con el servicio secreto israelí, informando de cualquier cosa que vea por su entorno (armas, potenciales terroristas, etc.), lo que supone traicionar a su pueblo.

Muy buena película (nota: 7), basada en un hecho real, este peculiar thriller de espías, con mucha tensión, de esas que te dejan sin respiro, como a las protagonistas les sucede, en la que queda manifiesto el conflicto palestino-israelí y sus aberraciones, que se llevan por delante a montones de inocentes, repartiendo estopa a diestro y siniestro, a ambos bandos obcecadamente enfrentados... pero que también deja vislumbrar reivindicaciones feministas en la patriarcal y opresiva sociedad palestina, donde las víctimas suelen ser los más vulnerables, que llegan a convertirse en verdugos empujados a ello casi que contra su voluntad, mujeres en este caso, víctimas tanto de la guerra sucia como de la opresiva sociedad que todo les exige y nada les concede.

Pues me traicionaría a mí mismo si llegados a este punto no os pusiera unas citas de sabiduría ajena:

 - "Más traiciones se cometen por debilidad que por un propósito firme de hacer traición".  (François de la Rochefoucauld)

 - "Y es que en el mundo traidor
nada es verdad ni mentira:
todo es según el color
del cristal con que se mira".  (Ramón de Campoamor).

Besos y abrazos,

Don.