jueves, 10 de octubre de 2019

Hormiguita matutina

¡Buenos días!

No os miento si os digo que me quedo pequeño ante la gran perseverancia de estos matutinos por seguir acarreando sus desparrames hasta este mundo virtual, contra viento y marea, acumulando uno tras otro, día a día. Y espero que el otoño, grano a grano, grado a grado quería decir, vaya sumando frescor y atraiga, gota a gota, a las necesarias lluvias otoñales. De momento no lo ha conseguido, en este día soleado con 26ºC de máxima prevista.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Una pequeña mentira" ("Fourmi"), de Julien Rappeneau, basado en el cómic español "Dream team" de Mario Torrecillas y Artur Laperla, y con François Damiens, Maleaume Paquin, André Dussollier, Ludivine Sagnier, y Laetitia Dosch. Segundo largo de este director, de quien había visto anteriormente su debut, "Rosalie Blum" (2015).

Un chaval de 12 años vive en una pequeña localidad del norte de Francia con su madre divorciada y su nuevo novio. Es el crack del equipo de fútbol infantil local y un día un ojeador de un importante club inglés de la Premier League contacta con él, para gran alegría de su padre, solitario y hundido, un desastrado desastre, y abonado al alcohol, desde que perdió su empleo y su mujer le dejó. Al final no le escogen por su baja estatura. De hecho, su mejor amiga le apoda Fourmi (Hormiga) debido a ello. Como la actitud de su padre había mejorado enormemente desde que se ilusionó con que su hijo fuera a ser una estrella del fútbol, y el chico no quiere decepcionarle para que no vuelva a recaer, le miente (y al resto, revolucionando todo el pueblo) y le dice que sí le seleccionaron, pero la bola de nieve pendiente abajo de la mentira comienza a desbordarle.

Película interesante (nota: 5), de esas que se dicen para todos los públicos, esta leve comedia, familiar y aleccionadora, de buen rollo y que se ve con agrado, aunque algo blandita a ratos. Más de sonreír que de reír y con algo de drama de emociones con su puntito de azúcar o miel... lo que viene siendo una melodramedia, sobre un muchachito que miente, mentira piadosa, para ayudar a su padre. Nos habla de relaciones paternofiliales, de parejas (rotas), de amistad, de mejoramiento personal, y de refilón de temas sociales... y por supuesto de pasión por el fútbol.

Ahora unas perlitas de sabiduría ajena, de entre las que he ido recogiendo por ahí, y que trato de acumular en mis entendederas:

 - "Amo la fuerza, y de la fuerza que amo, una hormiga puede mostrar tanta como un elefante".  (Stendhal).

 - "Nadie predica mejor que la hormiga, y no habla".  (Benjamín Franklin).

 - "Imita a la hormiga, si quieres vivir sin fatiga".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 8 de octubre de 2019

Mayoría de edad matutina

¡Buenos días!

Aunque hace ya unos pocos años que mis matutinos superaron esa barrera, me parece, y me parece bien, que sigan sin haber madurado del todo, ni se hayan formalizado plenamente tampoco. Y el otoño que debería ser en estos días no es que ya ni haya madurado ni alcanzado su mayoría de edad (en días), es que ni siquiera ha nacido, acogotado por el verano que no parece querer marcharse, en otro día soleado y demasiado cálido para octubre (29ºC de máxima prevista).

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una estupenda película que os recomiendo, que me encantó, tanto como las otras de este magnífico director y guionista. Se trató de "Diecisiete", de Daniel Sánchez Arévalo, y con Biel Montoro y Nacho Sánchez. Es el quinto largo de este director, del que os recomiendo también el resto de sus espléndidos films: "Azul oscuro casi negro" (2006), "Gordos" (2009), "Primos" (2011), y "La gran familia española" (2013).

Un joven de 17 años que cuida de su abuela moribunda, con la que convive, que tiene problemas de relación con los demás, metido en sí mismo, obsesivo y metódico (se trasluce que padece cierto tipo de autismo) y que no cesa de meterse en problemas (cometiendo pequeños delitos), es detenido e internado en un centro de menores del que continuamente trata de escapar. Allí, como parte de su terapia de reinserción se relaciona con un perro abandonado al que debe cuidar un día por semana, con el que conecta emocionalmente. Un día, cuando se entera que una familia lo adoptó, no acepta su pérdida, se fuga por última vez, y junto a su catatónica abuela, y a su hermano mayor, con quien no tiene buena relación y a regañadientes le ayuda, se embarca en su búsqueda por las carreteras secundarias de su provincia.

Otra estupenda película (nota: 8) de este director, como sus anteriores, mezclando comedia y pequeños dramas familiares, esta deliciosa película de carretera (en su segunda parte) en la que los dos hermanos protagonistas, cada uno en su encrucijada y mientras buscan el perro, acaban por encontrarse entre ambos, y a sí mismos. Sencilla historia, sentida y plena de humanidad, de inteligentes y chispeantes diálogos, que nos habla de empatía, de conectar con el otro, del paso de la adolescencia a la vida adulta, aceptando positivamente las frustraciones de la vida, sin berrinches, aprendiendo de ellas, del respeto por los animales, que nos hacen mejores personas.

En la sección de sabiduría ajena, por eso de que sus títulos son semejantes aunque con poco que ver entre ellas en contenido, empiezo por recomendaros escuchar la deliciosa canción "Atseventeen" de Janis Ian, que ya me maravilló en los años 70 cuando yo tenía algo menos de los 17, y siguiendo por el primer verso de un poema de Rimbaud, y otra más:

 - "Con diecisiete años no puedes ser formal [...]".  (Arthur Rimbaud).

 - "Debemos aceptar la decepción finita, pero nunca perder la infinita esperanza".  (Martin Luther King).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 7 de octubre de 2019

Increíble gracia matutina

¡Buenos días!

¡Casi que ni me lo creo! Por la gracia de estos matutinos disfruto más de esta vida que no deja de asombrarme con su encanto, y no ceso de agradecérselo. Y es una gracia, esta en sentido irónico, que siga el verano con el otoño ya bastante avanzado en el calendario, pues los 28ºC de máxima prevista para hoy me parecen dignos de asombro... y de seguir buscando las sombras cuando deberían estar por doquier las sombrías nubes dejando caer agua. Pero en fin, alabado sea el tiempo que nos toca vivir, que es el que es.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Amazing Grace", de Alan Elliott y Sidney Pollack. Se trata de un documental, dirigido por el segundo, sobre el mítico concierto góspel que Aretha Franklin dio durante dos noches en una pequeña iglesia en enero de 1972 y que se convirtió en su disco más vendido. Sin embargo, la película, por problemas técnicos, no ha podido ver la luz hasta ahora. La cuestión fue que por un error en la grabación no se pudo sincronizar imagen y sonido, por lo que quedó arrumbada hasta que hoy en día, 47 años después, gracias a los modernos medios técnicos más avanzados, se consiguió subsanar tal dificultad, siendo terminada por el primer director, pues Sidney Pollack ya falleció. Es la primera película del primero, y la enésima del segundo, de quien he visto algunas de sus anteriores, como la última que dirigió, "La intérprete" ("The interpreter", 2005).

Muy buena película en general (nota: 7), aunque como tal película no me pareció tan buena, y que nos muestra el concierto y algunos extractos de los ensayos, sin entrevistas. Sin embargo, lo de la música que contiene es otra cosa, es música mayestática, da igual si eres o no ateo (el góspel es música religiosa), cosas de que me embelesa la música coral, pues considero la voz humana el mejor de los instrumentos musicales, y la de Aretha es portentosa, divina, poseedora de una gracia al alcance de los elegidos, de esa que te eleva a los altares, pero incluso esto no es lo mejor del todo, sino la entrega emocional, en cuerpo y alma, de esta asombrosa intérprete que vive lo que canta, emoción que traspasa cualquier coraza que uno pueda poner como prevención ante lo que sea, y que me llevó al éxtasis, no sé si contemplativo... escalofríos de placer recorrieron mi nuca y todo mi cuerpo, e incluso alguna lágrima me rodó, por el arrobamiento musical. Por tanto, tanto si os emociona como si no este tipo de música, o la música en general, id a verla, pues estoy casi seguro que os emocionará este concierto.

Ahora, gracias a la gracia intelectual de otros, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena, que espero nos asombren:

 - "No es la belleza lo que inspira la más profunda pasión. La belleza sin gracia es el anzuelo sin cebo. La belleza sin expresión cansa".  (Ralph Waldo Emerson),

 - "La gracia, más bella aún que la belleza".  (Jean de la Fontaine).

Besos y abrazos,

Don.
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sábado, 5 de octubre de 2019

Matutino burlón

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que me acomodo en estos matutinos, especie de comodín anímico que me sirve para liberar neuras, entre otras múltiples utilidades que les voy encontrando según las circunstancias. Y no bromeo si os digo que me divierto, y mucho, con ello. Y lo que ya empieza a parecer una muy cansina broma infinita son estos largos días de veranillo en pleno otoño, que ni puñetera gracia me hacen, que lo que tendría que estar sucediendo es que hiciera más fresco, el cielo estuviera más o menos gris según los días, soltara lagrimillas y lo vegetal tendiera a toda la inmensa paleta de ocres sobre húmedo verde. 27ºC de máxima prevista para hoy.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo un absoluto peliculón, portentosa, una obra maestra que desde ya mismo os recomiendo muy encarecidamente que vayáis a ver. Se trató de "Joker", de Todd Phillips, y con un descomunal Joaquin Phoenix. De este director tan solo había visto una de sus anteriores películas, "Resacón en Las Vegas" ("The hangover", 2009).

Un tipo raro, marginal, con trastornos mentales, que vive con su madre enferma, a la que cuida, y que trabaja como payaso de alquiler en diversos eventos, sueña con ser cómico monologuista en un club nocturno, o mejor, conducir un late night show televisivo. Quiere hacer reír aunque no sea gracioso, ni agraciado, y la gente se ríe de él, siendo además constantemente ninguneado por la insolidaria sociedad que le rodea. Una sucesión viciosa de hechos concatenados le llevarán a convertirse en un villano aclamado por una sociedad hastiada de injusticias y mentiras de las clases dirigentes.

Magistral película (nota: 10), que me sorprendió y descolocó, pues no me lo esperaba, que rompe moldes, que no se ve fácilmente por momentos, apabullante por todo, por contenido y continente, formal y estéticamente superlativa, también la monumental actuación del protagonista, y la banda sonora. Muy, muy profunda y poliédrica, demoledora, casi que diría que subversiva, que a través de la tragedia de este absoluto antihéroe, un ser marginal pisoteado, al que se niega todo reconocimiento y afecto, se nos habla de felicidad forzada, infelicidad, injusticias, locura, violencia, sublevación... y es todo un manifiesto socio-político muy crítico con el mundo que nos toca vivir. No es una de superhéroes, pues aunque nos hable de los orígenes de un megavillano de cómic, nada tiene que ver con ese tipo de género, que está en el hiperespacio genérico, pues las tres dimensiones se le quedan muy cortas. Insisto, ¡una obra maestra imprescindible!

Pues ahora toca ponerse serio, si es que antes ya no lo estaba, que llega la sección de sabiduría ajena:

 - "Quien hace la burla, guárdese de la escarapulla".  (Refrán).

 - "La burla y el ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan".  (Platón).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 3 de octubre de 2019

Mi amado señor matutino

¡Buenos días!

Estos señoriales matutinos que tan bien me sirven, y viceversa, me tienen robado el corazón, tanto monta, monta tanto, así que cada vez que siento mis reales por aquí me encuentro como flotando en una nube, tan bien agasajado que me muero por corresponderles. Y aunque estemos de otoño de calendario, los días de verano siguen enseñoreándose del clima y parecen habernos conquistado, no sé si el corazón, que más quiero que llegue el otoño canónico, mi estación preferida, a la que ya anhelo desde hace tiempo. Hoy tocan 27ºC de máxima prevista por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una deliciosa película. Se trató de "Señor" ("Sir"), de Rohena Gera, y con Tillotama Shome y Vivek Gomber. Es el debut en el largo de esta directora india. Por el tipo de historia narrada y las sutilísimas maneras de hacerlo, casi que chino-japonesas, se parece mucho al también melodrama romántico indio de amores interclase imposibles, o casi, que vi el mes pasado, "Tu fotografía" ("Photograph") de Ritesh Batra, ambas muy recomendables.

Una joven de pueblo, de muy humildes orígenes, que enviudó hace pocos años al mes de haberse casado, trabaja como criada interna en un lujoso apartamento de Bombay para un joven señor de familia muy adinerada, que acaba de romper su compromiso el mismo día en que iba a celebrarse la boda, debido a una infidelidad de su prometida, por lo que está muy apesadumbrado y solitario en la gran casa. Ella sigue con sus rutinas domésticas mientras anhela aprender sastrería para mejorar su situación. Muy poco a poco, con el roce del día a día, pero sin el menor roce físico de por medio, y aunque pertenecen a castas diametralmente opuestas, van enamorándose el uno del otro, sin manifestarlo más allá de la intimidad de cada uno, pues su relación sería tabú.

Estupenda película (nota: 8), historia de amor cocida a fuego muy lento, que me ganó por su sutileza exquisita, por su contención, sobre la intimidad emocional y la conexión de estas dos almas solitarias y dolidas, de sus mutuos afecto y comprensión, ambos pertenecientes a dos mundos separados que jamás se mezclan en la rígida y tradicional sociedad india, cual agua y aceite. Deja caer una crítica social, soterrada y no menos demoledora, de matrimonios concertados, de la imposibilidad de cruzar barreras sociales, de una sociedad que oprime especialmente a las mujeres y a las castas inferiores, de mujeres fuertes, de atisbos de emancipación femenina... todo contado, con parcas palabras y mucha sensibilidad y serena fluidez. Me encantó el elegantísimo último plano que con una sola palabra determina el camino que seguirá en nuestras cabezas tras el final fundido a negro.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que espero nos sirvan lo mejor posible para movernos señorialmente por la vida:

 - "La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener".  (Gabriel García Márquez).

 - "Amor es aquella cosa que pone en servidumbre a los libres y da libertad a los siervos".  (Ramón Llull).

 - "Nadie tiene dominio sobre el amor, pero el amor domina todas las cosas".  (Jean de la Fontaine).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 2 de octubre de 2019

Matutinos hasta siempre

¡Buenos días!

Por largo tiempo espero estar con estos matutinos, mis criaturas, por las que no ceso de desvelarme... para que puntualmente aparezcan por el ciberespacio en cuanto salga el sol por el horizonte, recompensándome con su mera presencia. Y parece que el verano no acabará jamás, por mucho que ya estemos de otoño de calendario... pero eso volverá a ser a partir de mañana, que hoy se ha tomado un respiro con este fresco día soleado con 23ºC de máxima prevista.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Hasta siempre, hijo mío" ("Di jiu tian chang"), de Wang Xiaoshuai, y con Jingchun Wang y Mei Yong. Es el primero que veo de los varios largos de este director chino.

Años 80 en la China comunista. Un joven matrimonio con un hijo (no podían tener más según la drástica política de hijo único) vive y trabaja en una fábrica de una ciudad al norte del país. Son íntimos amigos de otra joven pareja vecina, también con un hijo, nacido el mismo día, mes y año que el otro. Además, ambos chavales, cual hermanos, son los ahijados de la pareja opuesta. La primera pareja queda de nuevo embarazada y trata de esconder el hecho para no ser condenados, pero al descubrirlo la mujer de la otra, debido a su cargo de responsabilidad política, les obliga a abortar para evitar el escándalo. Años después, el hijo de los primeros muere accidentalmente ahogado en un pantano mientras jugaba con el otro, quedando los padres absolutamente desolados por la pérdida de su único niño, y la otra familia cae en un profundo pesar debido a las diversas culpas de cada cual. Más adelante, a causa de la crisis económica, la primera pareja es despedida de la fábrica, debiendo emigrar al sur para buscarse la vida, separándose ambas familias.

Una buena película (nota: 6) que, sin embargo, salvo ratos sueltos, no me tocó la fibra sensible, aunque eso sí, con excelentes maneras formales. Además, como estaba narrada como un puzle temporal y fue tan larga (en torno a tres horas), hasta pasada la mitad no empezó a interesarme algo, cuando comenzaba a hilar piezas del puzle y a orientarme en la algo liosa historia.

Este melodrama familiar e histórico, de las cuatro últimas décadas de la historia china y sus profundos cambios socio-políticos que tanto afectaron a la población, a través de los avatares de las dos familias protagonistas, microcosmos de toda una sociedad, nos habla de afrontar la pérdida con resignación, de la culpa, del perdón... y del pesar sufrido por los errores cometidos en el pasado, sobre todo si causan gran daño a otros. Una historia de buenas gentes que sufren y que aceptan más o menos resignadamente su destino.

Ahora, como siempre, unas citas de sabiduría ajena, cual atinados consejos paternales:

 - "El remordimiento precede a la virtud, como la aurora al día".  (Henri Lacordaire).

 - "Si bien es cierto que nuestras alegrías son cortas, también lo es que la mayoría de nuestros pesares son largos".  (Marqués de Vauvenargues).

 - "Nada puede hacerme daño excepto yo mismo; el mal que me agobia lo llevo conmigo y jamás sufro realmente sino por mi culpa".  (San Bernardo).

 - "Buscando el bien de nuestros semejantes encontramos el nuestro".  (Platón).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 1 de octubre de 2019

Mientras duren los matutinos

¡Buenos días!

Lo que supongo será eternamente, por muy perecederos puedan ser, tanto como nosotros los mortales, pues en este pacífico entorno sin gresca alguna, en el que a lo más se toleran discrepancias ideológicas, con las lógicas contradicciones de cada hijo de vecino, me gustaría estar hasta el fin de mis días... y más allá, si tal fuera posible. Y en este recién incubado otoño de calendario, mientras dure este calor casi que veraniego, de veranillo, paradójico, no nos queda otra que tolerarlo y capearlo de la mejor manera posible. Para hoy tendremos 28ºC de máxima prevista.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mientras dure la guerra", de Alejandro Amenábar, y con Karra Elejalde, Eduard Fernández, y Santi Prego. Es el séptimo largo de este director, de quien había visto hasta ahora todos sus anteriores: "Tesis" (1996), "Abre los ojos" (1997), "Los otros" ("The others", 2001), "Mar adentro" (2004), "Ágora" ("Agora", 2009), y "Regresión" ("Regression", 2015). Además también vi el remake estadounidense de su segundo, "Vanilla sky" (2002) de Cameron Crowe.

Julio de 1936. El célebre y veterano escritor y filósofo Miguel de Unamuno (1864-1936), rector de la Universidad de Salamanca, decide apoyar públicamente la rebelión militar que dio pistoletazo de salida a nuestra Guerra Civil. Inmediatamente es destituido por el gobierno republicano, y de seguido vuelto a nombrar por el gobierno franquista. Pero el encarcelamiento y asesinato de amigos y compañeros suyos le harán cuestionarse su postura inicial y discrepar con los golpistas.

Una muy buena película (nota: 7) este drama histórico que os recomiendo, como inicio a una buena discusión sin perder los papeles partiendo de unas premisas bastante ecuánimes. Una historia sobre los conflictos de entonces que parecen los de ahora, de esas dos Españas que no cesan de pelear y que parecen volver a resurgir tras un latente sueño, y en la que aboga por discrepar desde nuestras distintas ideas, pero en la convivencia, sin necesidad de llegar a las manos (o al tiro en la nuca). Se nos cuenta tanto el ascenso franquista como los últimos días del impenitente peleón que era Unamuno, paradójico y contradictorio, con su puntito, o puntazo, cizañero, pero solo de palabra, metiendo el dedo en la llaga de los unos y los otros, opuesto a todo, sin querer casarse con nadie pero enzarzado con todos.

Ahora, mientras no se acabe este matutino, aún queda tiempo, por escaso que sea, de dejaros unas perlitas de sabiduría ajena, obviamente, casi todas de Unamuno, más un poético retrato machadiano sobre él, y otra conciliadora de un político anterior, más o menos coetáneo y contemporáneo suyo:

- "Cuanto menos se lee, hace más daño lo que se lee. Cuantas menos ideas tenga uno y más pobres sean, más esclavo será de esas pobres y pocas ideas. Las ideas se compensan, contrastan, contrapesan, y hasta se destruyen unas a otras". (Miguel de Unamuno).

 - "Sólo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe... Sólo la cultura da libertad... No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas; no la de pensar, sino dad pensamiento. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura".  (Miguel de Unamuno).

 - "¡Venceréis, pero no convenceréis! Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir [...]".  (Miguel de Unamuno).

 - "Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir".  (Miguel de Unamuno).

 - "¿Qué es la razón? La razón es aquello en que estamos todos de acuerdo. La verdad es otra cosa. La razón es social; la verdad, individual".  (Miguel de Unamuno).

 - "No sé de que se trata, pero me opongo".  (Miguel de Unamuno).

 - "Este donquijotesco
don Miguel de Unamuno, fuerte vasco,
lleva el arnés grotesco
y el irrisorio casco
del buen manchego. Don Miguel camina,
jinete de quimérica montura,
metiendo espuela de oro a su locura,
sin miedo de la lengua que malsina".  (Antonio Machado).

 - "La tolerancia significa enterarse cada cual de que tiene frente a sí a alguien que es un hermano suyo, quien, con el mismo derecho que él, opina lo contrario, concibe de contraria manera la felicidad pública".  (Antonio Maura).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 25 de septiembre de 2019

Matutino deslumbrante

¡Buenos días!

Por mucha luz que irradien estos matutinos jamás llego a deslumbrarme con ello y puedo seguir mi camino del modo más ecuánime posible, sin ensalzar ni desdeñar en exceso nada, que todo tiene su mérito y merece ser elogiado. Y el sol, en el segundo día completo de otoño de calendario, sigue luciendo, sin cegar ni calentar en exceso, con máxima prevista de 23ºC para hoy, leve receso para volver enseguida, en sucesivos días, al veranillo de San Miguel.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Cegado por la luz" ("Blinded by the light"), de Gurinder Chadha, basada en las memorias del periodista Sarfraz Manzoor y en las letras de las canciones de Bruce Springsteen (el título de la película es el de una de sus canciones), y con Viveik Kalra y varios otros actores y actrices más. De esta directora británica de origen indio había visto dos de sus anteriores largos, "Bodas y prejuicios" ("Bride & prejudice", 2004) y "Quiero ser como Beckham" ("Bend it like Beckham", 2002).

Años 80, durante la época de Thatcher, plena de reconversiones industriales y paro galopante. Un adolescente británico que no encuentra su lugar en el mundo, vive en una ciudad suburbial cerca de Londres con su familia (padre, madre y dos hermanas), emigrantes pakistaníes, y desea ser escritor, escribiendo historias, poemas y canciones para tratar de evadirse de su realidad (difíciles condiciones socio-económicas, opresiva intolerancia xenófoba, e inflexibilidad paterna). Un día un compañero de instituto le da a conocer la música de Bruce Springsteen. Casi de inmediato siente una epifanía, pues las letras de esas canciones le están hablando de su propia vida y sentimientos, y ello le ayuda a superar sus dificultades y seguir adelante su propio camino.

Una muy buena película (nota: 7), con algún pero que otro, entre ellos el ser algo más melosa de lo deseable hacia el final, pero agradable de ver en su conjunto, de esas de buen rollo, con historia edificante, buenas canciones ochenteras, básicamente de "The Boss", y crítica social amable, que nos habla de como la música, y el arte en general, puede influir nuestra vida, especialmente en nuestro adolescente despertar vital adulto, de luchar por nuestros sueños sin olvidar del todo nuestras raíces y gente querida. Tiene unos mimbres muy similares a la de "Quiero ser como Beckham". Una de las reflexiones que destila esta historia, que también son unos versos de una canción de Bruce Springsteen, es eso de que no hay victoria individual si no ganamos todos, más o menos lo mismo que uno de los postulados de la matemática teoría de juegos desarrollada por John Nash, y lo opuesto a las individualistas teorías de Adam Smith, estas muy de la época thatcheriana.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que iluminen nuestras entendederas lo necesario, pero sin cegarlas por no dejar que vean más allá de estos postulados:

 - "Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven".  (José Saramago).

 - "Todo es bello o tiene su belleza. Hay que hablar de un cerdo como de una flor".  (Jules Renard).

 - "La meta principal de la educación es desarrollar hombres que sean capaces de hacer cosas nuevas, no simplemente repetir lo que otras generaciones han hecho; hombres que sean creativos, inventores y descubridores. La segunda meta de la educación es la de formar mentes que sean críticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les ofrece".  (Jean Piaget).

 - "La juventud no debe solo asimilar los frutos de la cultura de sus padres, sino que debe elevar la cultura a nuevas cimas, a las que no llegan las gentes de las anteriores generaciones".  (Konstantin Stanislavski).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 24 de septiembre de 2019

Matutino hacia las estrellas...

¡Buenos días!

... Y más allá, hasta quien sabe dónde, buscando un qué sé yo en los confines cósmicos, allende mis maternales matutinos que nunca me dejan solo y allanan cualquier dificultad, o aquende mío, en mi solitaria unidad y por entre la infinita galaxia de mis neuronas y sus sinapsis. Por lo demás, esa humilde estrella amarilla a la que llamamos sol, luce hoy de nuevo tras las lluvias del fin de semana, ya comenzando el veranillo de San Miguel, con sus 26ºC de máxima prevista por los madriles.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Ad astra", dirigida por James Gray, y con Brad Pitt. Es el séptimo largo de este director, de quien había visto sus cuatro anteriores más recientes: "Z. La ciudad perdida" ("The lost city of Z", 2016), "El sueño de Ellis" ("The immigrant", 2013), "Two lovers" (2008), y "La noche es nuestra" ("We own the night", 2007).

En un futuro cercano, a un experimentado y reputado astronauta le encargan la misión de encontrar a su padre perdido (él creía que fallecido) casi 20 años atrás en los confines del sistema solar cuando realizaba una peligrosa misión de exploración que fracasó, y de averiguar la causa de unas potentes emisiones de plasma electromagnético procedentes de esa zona y que amenazan con destruir la vida en la Tierra.

Una estupenda película (nota: 8) que os recomiendo, fascinante y con mucho empaque visual y formal, que nos dice muchas cosas, esta de ciencia ficción espacial sobre viajes físicos y anímicos, extrínsecos e intrínsecos, por los confines del espacio exterior y los del interior de cada cual... sobre buscar nuestro destino, que nos lleva a volver a nuestros orígenes, los que nos engendraron, para soltar amarras con nuestro pasado, dejarlo ir, y volver a empezar (o continuar) con nuestra búsqueda existencial, metafísica, donde casi más importante que el origen o el destino es el trayecto recorrido. También nos habla de reencuentros de padres e hijos, y de soledad, la buscada y la sobrevenida, y que esta, especialmente, nos puede llevar a la locura.

Por esto y por aquello, me recordó a muchas otras grandísimas películas, primero a "Gravity" (2013) de Alfonso Cuarón o "Solaris" (2002) de Steven Soderberg (o la homónima original soviética de Andrei Tarkovsky de 1972), pero también a "2001: Una odisea del espacio" ("2001: A space odyssey", 1968) de Stanley Kubrick, a "Interstellar" (2014) de Christopher Nolan, y a algunas otras más, incluso sin ser de ciencia ficción espacial, con o sin trasfondo metafísico.

Pues llegados a este punto, paramos motores y recargamos nuestro intelecto con estas citas de sabiduría ajena, que seguro nos facilitan el camino que decidamos seguir en este mundo:

 - "El cosmos es mucho más grande que yo y no puedo comprenderlo, así que confío en mi mismo para intentarlo, y me olvido de lo primero".  (Edwin Hubble).

 - "No sabemos el porqué venimos a este mundo, pero podemos intentar descubrir qué clase de mundo es, al menos en sus aspectos físicos".  (Edwin Hubble).

 - "No dejaremos de explorar y el fin de nuestra exploración será encontrar el punto de partida y conocer el lugar por primera vez".  (T. S. Eliot).

 - "Naces solo y mueres solo, y en el paréntesis la soledad es tan grande que necesitas compartir la vida para olvidarlo".  (Eric Fromm).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 23 de septiembre de 2019

Matutino en el centro, ni arriba ni abajo

¡Buenos días!

Hoy mismo, en unas pocas horas, a las 9:50, pasaremos por el equinoccio otoñal, con el día dividido en dos partes perfectamente iguales, con 12 horas de sol y 12 de noche, dando comienzo, por calendario, el otoño, y tras las otoñales lluvias de este fin de semana, con algún chaparrón veraniego de por medio, hoy tendremos nubes con algo de sol, probabilidad de alguna precipitación a primeras horas, y sol vespertino, con 21ºC de máxima prevista.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Downton Abbey" de Michael Engler, y con Michelle Dockery, Maggie Smith, y un montón más de actores y actrices, que es una película bastante coral. Es el segundo largo, y primero que veo, de este director británico, especializado en series de televisión, entre ellas parte de la homónima de esta película, que continúa donde se quedó la serie (que no he visto), tras seis temporadas, la última hace cuatro años, una especie de capítulo alargado.

Es 1927, y la aristocrática familia británica residente en la mansión de Downton Abbey, y su servidumbre, continúan con sus historias, ahora con el telón de fondo de la visita de los reyes a su señorial residencia, donde comerán y dormirán, de camino a un acto social en una localidad cercana.

Película que no me dijo gran cosa (nota: 5), aunque se deja ver, que con muy buena ambientación, actuaciones y demás, desarrolló una historia bastante planita en general, y algo pasada de melosidad, con tendencia a rematar con finales felices tramas inacabadas de la serie, salvo algunos pocos momentos en los que me pareció brillante. Como dije, la serie no la vi, pero la película me hizo recordar otra mítica serie televisiva británica, de mis adolescentes años 70, "Arriba y abajo" ("Upstairs, downstairs"). Probablemente, salvo para fans adictos a la serie, la película sobra, como supongo será para muchos que como yo no estamos iniciados en ese microcosmos social.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que nos ayuden a centrarnos, bien estemos arriba o abajo:

 - "Ya no se dice que son «los de abajo» sino «los de fuera»".  (Ernesto Sábato).

 - "En un mundo superior puede ser de otra manera, pero aquí abajo, vivir es cambiar y ser perfecto es haber cambiado muchas veces".  (John H. Newman).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 19 de septiembre de 2019

Amistosos litigios matutinos

¡Buenos días!

De piedra me quedaría si pleiteara con mis matutinos sobre cualquier cosa. Y como eso lo considero imposible en este balsámico entorno, pues me dedico a seguir creciendo gracias a ellos... y espero que viceversa. Parece que hoy será el último día de amigable verano, hasta el siguiente que toque, pues a partir de mañana volverán las lluvias y tormentas con bajada de temperaturas, madurándose el clima de cara al inminente otoño. De momento, para hoy, sol con algunas nubes y 26ºC de máxima prevista por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Litus", de Dani de la Orden, basada en la obra teatral homónima de Marta Buchaca, coguionista junto al director, y con Belén Cuesta, Quim Gutiérrez, Adrián Lastra, Álex García, Miquel Fernández, y Marta Nieto. Es la primera película que veo de las de este director.

Un grupo de treintañeros, amigos desde la infancia, se reúnen de nuevo, tras tiempo sin verse desde que otro de la panda, Litus, se suicidó pocos meses atrás. Uno de ellos, hermano de Litus, les convocó para rendirle homenaje y darles unas cartas de despedida dirigidas a cada uno y escritas por Litus poco antes de morir. En la reunión saldrán a relucir secretos ocultos y emociones escondidas desde tiempo atrás.

Una muy buena película (nota: 7), en la que al principio no me interesaron gran cosa las tribulaciones de sus inmaduros personajes, algo anodinas, pero que poco a poco me fue enganchando conforme evolucionaban. Tragicomedia, ni muy trágica ni muy cómica, que nos habla de duelos tardíos, de saber despedirse y afrontar y asimilar una pérdida, por muerte o desamor, cada uno a su manera, del miedo a afrontar responsabilidades de adulto de una generación ya bastante adulta, solo por edad, que no por comportamiento, según se muestra. Especie de terapia catártica de sus descolocados personajes, abocados por las circunstancias a someterse a ella aunque quieran escurrir el bulto, mientras desde su egoísmo emocional e inmadurez (básicamente de los personajes masculinos) no cesan de reprocharse mutuamente sus relativas frustraciones vitales.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que nos ayuden a construir, piedra a piedra, nuestro propio devenir vital:

 - "Crecerá el membrillo, y mudará el pelillo".  (Refrán).

 - "Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu".  (Proverbio chino).

 - "La verdadera amistad es planta de lento crecimiento que debe sufrir y vencer los embates del infortunio antes de que sus frutos lleguen a madurar completamente".  (George Washington).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 18 de septiembre de 2019

Merecimientos matutinos

¡Buenos días!

No sé si lo tengo merecido, pero el caso es que estos matutinos me dan todo lo que me pueden dar, sin pedirme nada a cambio, y además en un entorno de complacencia mutua y total. Y merece la pena disfrutar de los últimos días de verano de calendario, y hoy lo hacemos con un suave día de sol y tibias temperaturas, con 26ºC de máxima prevista, a la espera de otro fin de semana pasado por agua, que más que merecerlo lo necesitamos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "¿Qué hemos hecho para merecer esto?" ("Vomit haben wir das verdient?"), de Eva Spreitzhofer, y con Caroline Peters, Chantal Zitzenbacher, y Simon Schwarz. Es la primera película de esta directora y guionista austriaca.

Una mujer que ronda la cincuentena, librepensadora, feminista y atea, está divorciada pero con una nueva relación amorosa, y tiene dos hijas, la mayor adoptada y la otra en plena adolescencia. Un día, esta se presenta vistiendo velo y túnica y diciendo que se ha convertido al islam visitando páginas de internet, como medida de protesta contra la islamofobia creciente en su país. Sus vidas darán un vuelco y entrarán en una vorágine de contradicciones.

Película llevadera (nota: 5) esta comedia que apenas me hizo reír, cosas de que no debo estar en la onda del humorismo germánico, aunque sin embargo sí que tuvo momentos sueltos de afilada comicidad para reflexionar un poquito, hablándonos de conflictos generacionales, rebeldía adolescente, contrastes y sinsentidos culturales y religiosos, tolerancia, xenofobia (cosas quizá del miedo ignorante), amagos de regresión de los derechos femeninos, etc. Critica los retrógrados radicalismos religiosos, casi que reduciéndolos al absurdo, pero sin dejar de lado el azotar también las contradicciones de la bien pensante sociedad europea laica.

Bueno, creo que llegó la hora de la sabiduría ajena, que creo necesitamos para evitar merecernos lo que se nos venga encima por desconocimiento:

 - "El remordimiento de la conciencia es el temor que produce en nosotros la idea de que nuestras acciones han podido merecernos el odio o el resentimiento de los otros".  (Barón de Holbach).

 - "Lo imprevisto constituye la trama de los días. El hombre que se levanta con la seguridad de ser un espectador divertido de los sucesos, no dándoles mayor relevancia que la que su actuación merece, nunca sale defraudado".  (Amado Nervo).

 - "Te dices a ti mismo: ¡mira, aquí está el mundo que aparenta ser tan peligroso! Pero no es nada más que un juego de niños. Merece la pena hacer chistes sobre esta amenaza".  (Sigmund Freud).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 17 de septiembre de 2019

Informales aventurillas matutinas

¡Buenos días!

Lo prometo, hace tiempo que no tengo desliz alguno con los vespertinos, que aquello fue agua pasada y espero no vaya a mayores, cual efecto mariposa, y origine un maremoto de imprevisibles consecuencias. En cualquier caso no importa tanto, que matutinos y vespertinos no son otra cosa que las dos caras de la misma moneda. Pues bueno, tras unos días de este mortecino verano en los que quiso coquetear con el otoño, al menos por estos lares, que por el levante se encabritó con una gota fría casi sin precedentes, parece que vuelve por sus fueros, aunque algo más modosito, tras el correctivo de las torrenciales lluvias pasadas. Así que hoy conviviremos con sus 26ºC de máxima prevista y bastante sol, más llevadero que antaño.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Los informes sobre Sarah y Saleem" ("Al-taqareer hawl Sarah wa Saleem"), de Muayad Alayan, y con Sivane Kretchner, Adeeb Safadi, Ishai Golan, y Maisa Abd Elhadi. Es el segundo largo, y primero que veo, de este director palestino.

Sarah, una mujer israelí casada con un militar de alto rango, con una niña, y dueña de una cafetería, y Saleem, un hombre palestino casado, a punto de ser padre y repartidor de bollería, mantienen una apasionada aventura extramarital. Pertenecen a mundos totalmente separados en lo socio-económico (en todas sus facetas), y no solo por muros físicos. Durante una de sus secretas citas nocturnas ocurre un incidente en el bar el que se encuentran, lo que desata una cadena de inesperados acontecimientos que amenaza con arruinar no solo sus propias vidas, sino también las de sus respectivas familias.

Una muy buena película (nota: 7) que vi con mucho interés y me atrapó en su trama, sobre como un mero adulterio, que casi en cualquier otro país no tendría más que consecuencias personales para los implicados, deviene por azar en asunto de kafkiana seguridad nacional en el casi que paranoico y esquizofrénico estado israelí, sumido en una opresiva atmósfera de segregación y presiones tribales. Plena de dilemas morales que viven sus cuatro protagonistas, esta historia de pasiones amorosas, contada con gran naturalidad, es un vehículo para hablar del enquistado conflicto palestino-israelí. Por algunos detalles me recordó a esa portentosa obra maestra, de diez, que es "Nader y Simin: una separación" ("Jodaeiye Nader az Simin", 2011) de Asghar Farhadi.

Ahora toca aventurarse en la sabiduría ajena, así que ahí os dejo estas citas con las que espero estemos mejor informados y sepamos más:

 - "Saber mucho no es lo mismo que ser inteligente. La inteligencia no es sólo información, sino también juicio, la manera en que se recoge y maneja la información".  (Carl Sagan).

 - "Se puede pecar contra la verdad lo mismo por omisiones calculadas como por informaciones inexactas".  (Pablo VI).

 - "La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo".  (Gilbert K. Chesterton).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 13 de septiembre de 2019

Matutinos en la memoria

¡Buenos días!

Tanto tiempo de vida en común llevamos que creo que jamás olvidaré estos matutinos, pues más que en el cerebro los debo tener incrustados en el mismo tuétano, así que en el caso de que se me agujereen las neuronas tengo un reservorio a buen recaudo en el interior de la osamenta. Por tanto, en el eventual caso de perderlos, siempre podré revivirlos. Pero de momento, con la mente despejada, nos ha amanecido un día ídem, y con 25ºC de máxima prevista, salvo alguna nube desorientada, que irán a más, nublándose totalmente enseguida y empezando a dejar caer lluvia, tanto hoy como el resto del fin de semana, que será totalmente pasado por agua, especialmente el sábado, con fuertes tormentas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Vivir dos veces", de María Ripoll, y con Óscar Martínez, Inma Cuesta, Mafalda Carbonell, y Nacho López. Octavo largo de esta directora, de quien había visto cinco de sus siete anteriores, menos los de 2001 y 2016: "No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas" (2016), "Ahora o nunca" (2015), "Rastros de sándalo" ("Rastres de sàndal", 2014), "Tu vida en 65'" (2006), "Utopía" (2003), "Tortilla soup" (2001), y su debut, la mejor de todas para mí con diferencia, "Lluvia en los zapatos" ("The man with rain in his shoes", 1998).

Un catedrático universitario de matemáticas, viudo y ya jubilado, huraño y bastante cascarrabias, está empezando a manifestar los primeros síntomas de Alzheimer, unas leves pérdidas de memoria y desorientaciones. De repente le viene al recuerdo su primer amor en la preadolescencia, chica a la que desde entonces jamás volvió a ver, así que ahora decide buscarla, sin saber de su paradero, para volver a verla antes de que su memoria se apague definitivamente. En esta peripecia se embarcará junto a su hija, con la que no tiene buena relación y no ve con buenos ojos esa aventura, su deslenguada nieta, que le ayudará en la tarea buscando en las redes sociales, y su yerno.

Película bastante regularcilla (nota: 4), con sus más y sus menos, momentos que me gustaron y otros que me parecieron tontorrones y algo pasados de miel. Una melodramedia, también road movie parcialmente, en la que los personajes reconsideran sus vidas anteriores durante el trayecto, planteándose que podrían vivir de otra manera. Amén del alzheimer y su evolución nos habla de gente mayor y sus cuitas, que van regresando a la infancia conforme cumplen años, y también de memoria y olvido, de recordar antes de olvidar, y de que no es posible regresar al pasado... salvo con nuestras mentes, por deterioradas que estén. De refilón, también de nuevas tecnologías, que nos pueden anular socialmente o ayudarnos, depende, y aunque lo parezca no son omnipotentes, aunque sí bastante omnipresentes hoy día.

Pues antes de que se me olvide, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena:

 - "La ventaja de tener mala memoria consiste en que se goza muchas veces con las mismas cosas".  (Friedrich Nietzsche).

 - "Cuando recordar no pueda,
¿dónde mi recuerdo irá?
Una cosa es el recuerdo
y otra cosa es recordar".  (Antonio Machado).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 10 de septiembre de 2019

Apática desidia matutina


¡Buenos días!

Si una doble negación es una afirmación, según la lógica matemática, entonces es que con esmero y cuidado me tratan los matutinos, como una buena madre, y viceversa, como de otro modo no podía ser. Y más o menos lo mismo le pasa al clima de hoy, pues hiperactivo se nos ha vuelto, ya que por los madriles se nos ha desmelenado el viento, con máxima prevista de tan solo 21ºC; y allende se nos ha revuelto con lluvias torrenciales debidas a la gota fría (o D.A.N.A., que dicen los meteorólogos), que como un rayo está pasando hoy por encima de la Península Ibérica.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ray & Liz", escrito y dirigido por Richard Billingham, e interpretado por Justin Salinger, Ella Smith, y Joshua Millard Lloyd. Es el primer largo de este director y también guionista, que antes fue fotógrafo, basado en sus experiencias vitales infantiles, aunque se centra más bien en las peripecias de su hermano pequeño.

Años 70-80 en Birmingham. En un barrio del extrarradio vive una familia obrera, matrimonio y dos hijos, de padre alcohólico (Ray) y madre obesa y fumadora compulsiva (Liz), que malviven de subsidios sociales y apenas prestan atención a sus hijos, en un entorno malsano y opresivo de violencia doméstica y negligencia parental.

Buena película (nota: 6), de excelentes maneras formales, por su modo de narrar y fotografía, pero que sin embargo no acabó de llegarme del todo, tal vez porque no es especialmente agradable de ver. Crudo y despiadado drama familiar y social, bastante demoledor, no exento de algún atisbo de ternura en la mirada a su propia familia, todo un dechado de incapacidades y ruindades y muy desestructurada. La historia está constituida por tres capítulos, casi que tres mini historias independientes, la primera sobre su padre (Ray) en la actualidad, arrumbado en un cuarto y tan solo alimentado de cerveza, que se va entremezclando con las dos siguientes, la segunda cuando era niño sobre su tío cuidando a su hermano bebé, y la tercera cuando adolescente sobre las traumáticas desventuras de su hermano pequeño. En definitiva, que me pareció una especie de autoexorcismo, un puñetazo (o varios) a las pasadas miserias personales y, por extensión, sociales.

Y ahora, con sumo interés, entramos en la sección de sabiduría ajena, donde os dejo unas citas que cual rayo iluminen nuestras entendederas:

 - "La sociedad paga bien caro el abandono en que deja a sus hijos, como todos los padres que no educan a los suyos".  (Concepción Arenal).

 - "Ésta es nuestra obligación hacia el niño: darle un rayo de luz, y seguir nuestro camino".  (María Montessori).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 5 de septiembre de 2019

Instantánea matutina

¡Buenos días!

En este mismo momento me retrato ante este matutino y le declaro apasionadamente mi amor, y así queda impreso... como impresionado estoy de este día que hoy amanece, bastante más fresco que los precedentes, con 27ºC de máxima prevista por los madriles y un impresionante solazo que al instante nos eleva el ánimo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Tu fotografía" ("Photograph"), escrito y dirigido por Ritesh Batra, e interpretado por Nawazuddin Siddiqui y Sanya Malhotra. Es el cuarto largo de este director indio, de quien había visto sus dos primeros, "El sentido de un final" ("The sense of an ending", 2017) y "The lunchbox" (2013), pero no su tercero.

En Bombay, un humilde fotógrafo callejero que se gana la vida, no sin dificultad, retratando turistas con el trasfondo de los monumentos, le hace una instantánea a una tímida, meditabunda y melancólica joven que por allí pasaba, estudiante de contabilidad, de familia acomodada que quiere que se case a no mucho tardar, quien sin darse cuenta se va sin pagarle el trabajo. Él también es presionado por su abuela para casarse lo antes posible, aunque se muestra reacio, así que le envía la foto de la desconocida diciendo que ha encontrado novia, con la esperanza de que le deje en paz, a lo que replica que irá enseguida a la gran ciudad para conocerla, por lo que dispone de unos pocos días para encontrarla antes de que llegue su abuela. Por azar lo consigue, le plantea que se haga pasar por su prometida durante unos días, y para su sorpresa ella acepta. Pero el roce va haciendo el cariño...

Estupenda película (nota: 8) esta deliciosa historia de amor que vi con sumo agrado, con trasfondo social de matrimonios concertados por tradición, presión familiar, clases altas y bajas (castas) que no se mezclan. Me enamoró por su parsimoniosa sutileza y delicadeza, tanta que casi parecía más una japonesa que una india. Además no es ni muy romántica ni muy melodramática ni muy cómica, en sus respectivos momentos, todo muy contenido. Hacia el final tuvo un toque de realismo mágico, y sobre todo, un elegantísimo final con su requiebro argumental metacinematográfico que se desmarca de lo tópico por muy tópico que sea. En definitiva, que no importa tanto lo que se cuenta, sino cómo se cuenta; espléndidamente en este caso y por lo que a mí respecta.

Ahora toca retratarse ante la sabiduría ajena, así que ahí os dejo este par de citas, fugaces instantáneas del pensamiento de otros:

 - "Un solo instante de amor abre el edén cerrado".  (Víctor Hugo).

 - "Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico en el que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 4 de septiembre de 2019

Matutino alojado en la orilla

¡Buenos días!

Siempre al borde de fluir en cualquier dirección, y no necesariamente a la mar, que es el morir, parafraseando al poeta Jorge Manrique, me encauzo hacia los matutinos otra mañanita más dibujando meandros, y no porque esté borracho, sino para rebuscar bien entre sus recodos todo lo bueno que hay en ellos. ¿Y el verano?, pues aquí sigue aposentado, parece que sin querer llegar a su ya cercana desembocadura equinoccial, con otro caluroso día de 33ºC de máxima prevista por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El hotel a orillas del río" ("Gangbyeon Hotel"), de Hong Sang-soo, y con Gi Ju-bong, Kim Min-hee, Kwon Hae-hyo, Song Seon-mi, y Yu Jun-sang. De este muy prolífico director y guionista coreano había visto cinco de sus anteriores films: "La cámara de Claire" ("Keul-le-eo-ui Ka-me-la", 2017), "En la playa sola de noche" ("Bamui haebyunaeseo honja", 2017), "Lo tuyo y tú" ("Dangsinjasingwa dangsinui geot", 2016), "Ahora sí, antes no" ("Ji-geum-eun-mat-go-geu-ddae-neun-teul-li-da", 2015), y "En otro país" ("Da-reun na-ra-e-suh", 2012).

En el hotel del título se aloja un veterano y afamado escritor, un poeta, que convoca a sus dos hijos, a los que no ve desde hace años, y les comunica que tiene la impresión de que va a morir en cualquier momento. En otra habitación del hotel se encuentra una joven que acaba de sufrir una dolorosa ruptura sentimental, engañada por su pareja, y que recibe la visita de su mejor amiga, que viene a consolarla.

Bastante plomazo y soporífera me pareció esta película (nota: 2), en la línea de sus dos últimas (las tres primeras suyas vistas por mí sí que me gustaron). Otra historia ombliguil, casi que paja mental, no sé si a causa del delirium tremens provocado por tanto beber soju (tradicional destilado alcohólico típico de Corea). Ni me gustaron las formas, ni el fondo, que nada me dijo, de estas dos historias paralelas (y para lelos de presunta reflexividad) que se rozan tangencialmente, rodadas en blanco y negro y de manera muy contemplativa y parsimoniosa, y a ratos casi que toscamente.

Ahora, en los límites de la sabiduría ajena, ahí os dejo unas citas que he pescado por entre sus aguas:

 - "Quien a la orilla del río mora, unas veces canta y otras llora".  (Refrán).

 - "Es raro, muy raro, que nadie caiga en el abismo del desengaño sin haberse acercado voluntariamente a la orilla".  (Concepción Arenal).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 3 de septiembre de 2019

Matutino de toma y daca

¡Buenos días!

Donde las dan, las toman, que dice el refrán, así que por cada bondad que los matutinos me procuran y que tanto bienestar me produce, trato yo de devolvérselos en la misma proporción, ojo por ojo, en el buen sentido, es decir, echándoles un ojo, cuidándoles, y viceversa, dejándome cuidar por ellos. Por lo demás, el verano a lo suyo, dándonos calor a base de bien, tanto que ya no sabemos cuándo cesará en su sofocante empeño, así que no queda otra que tomárselo con cierta resignación y esperar que amaine. La máxima prevista para hoy por los madriles será de 32ºC, más llevaderos que los más altos de días anteriores.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Quien a hierro mata", de Paco Plaza, y con Luis Tosar, Xan Cejudo, Enric Auquer, Ismael Martínez, y María Vázquez. Es el primer largo que veo de los de este director, especializado hasta ahora en cine de terror.

En un pueblo de la costa gallega vive un buen hombre, que va a ser padre en breve, y que trabaja como enfermero jefe en una residencia geriátrica, muy apreciado por sus compañeros y pacientes, en la que acaba de ingresar el mayor capo del narcotráfico local, recién salido de la cárcel por su salud, pues padece una enfermedad degenerativa terminal. El enfermero lo cuida con profesional esmero pero en realidad tiene otros planes para él pues le culpa del fallecimiento por sobredosis de su hermano hace más de veinte años, rencor reavivado por el casual encuentro.

Muy buena película (nota: 7), seca y dura, que me mantuvo enganchado durante todo su metraje, este sosegado thriller con ramalazos espídicos, y tragedia helena de retorcidas venganzas cruzadas y a destiempo, que genera cierto desasosiego y se desarrolla en una residencia de ancianos. Nos muestra el lado oscuro del ser humano, cuando se deja intoxicar por el odio y el rencor, recayendo en él, sin saber, ni poder (ni querer) salir de ahí.

Ahora, en la sección de sabiduría ajena, os lanzo estas citas, comenzando con la máxima de San Mateo que da pie al título de la película, y rematando con una de su director, esperando me las devolváis (retóricamente hablando) con vuestras intrínsecas reflexiones:

 - "Quien a hierro mata, a hierro muere".  (Proverbio bíblico).

 - "En ocasiones, cuando más ajeno estás a todo, cuando menos esperas que ocurra algo que altere tu vida, el destino decide jugarte una mala pasada y te golpea en la cara con guante de hierro".  (Matilde Asensi).

 - "En el interior de cada persona hay luz y hay oscuridad. Alimentar a una de ellas en detrimento de la otra es una decisión que nos corresponde a cada uno".  (Paco Plaza).

Besos y abrazos,

Don.
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