jueves, 2 de abril de 2026

Matutino que procura ideales

¡Buenos días!

El día de hoy bien podría cuadrar con ciertos ideales de primavera, a saber, pimpolludo verdor, flores por doquier, vivificante sol, algunas nubes de alivio, todavía brisa fresca, y una máxima prevista por los madriles de unos 19ºC. Así que este matutino también se suma, más o menos ciegamente, a esos ideales, dejándose contagiar por ellos, y las ideas empiezan a retozar por entre mis neuronas, cosquilleándome disfrutonamente, mientras procuro que no se me desmanden más allá de lo tolerable, tratando de encauzarlas entre los límites de esta cuartilla virtual, al dictado de mis dedos tecleando.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Dos fiscales" ("Dva prokurora",2025), de Sergei Loznitsa, basada en la novela autobiográfica homónima de Georgy Demidov, escrita en 1969 y publicada en 2009, y con Aleksandr Kuznetsov, Alexander Filippenko, Anatoli Belyj y Vytautas Kaniusonis. Es la tercera película que veo de las de este director ucraniano, tras "Donbass" (2018) y "En la niebla" ("V tumane", 2012).

En la Unión Soviética de 1937, cuando el régimen de terror estalinista está en su apogeo, al preso de una prisión le ordenan quemar en una estufa miles de cartas confiscadas a los presos políticos allí detenidos, acusados falsamente de cualquier delito y sistemáticamente torturados, en las que piden clemencia a quien las lea. Una de ellas, escrita en un cartón con la propia sangre del preso a modo de tinta y dirigida al fiscal de la zona, contra todo pronóstico llega a su destino. El recién nombrado fiscal, un joven idealista del partido comunista que tres meses antes terminó sus estudios de derecho y de inmediato le asignaron ese cargo, que confía sin dudar en la justicia soviética, deseoso de cumplir con su deber, hace todo lo posible por encontrar y entrevistarse con el prisionero, a pesar de las muchas trabas que le ponen los dirigentes de la enorme prisión. Tras el encuentro tiene fundadas sospechas de que algo turbio sucede en ese penal, así que se dirige a Moscú a informar a sus superiores, a las más altas instancias de la fiscalía general, en un período en el que las purgas pueden afectar a cualquiera.

Muy buena película (nota: 7), de mirada fría y aséptica, seca, de gran sobriedad formal, con fotografía de tonos apagados, mucho, muy pictórica y algo tenebrista, entre el ocre y el gris, como de lóbrega mazmorra, todo muy lúgubre, de tiempo suspendido en las eternas esperas que su protagonista padece resignadamente, terrorífica sin un ápice de violencia explícita, siempre en latente tensión muy amenazante, en un devenir kafkiano de búsqueda de justicia, asfixiada por toneladas de burocracia, en un proceso donde el acusador honrado (y molesto) acaba fatalmente engullido por las fauces que representa sin saber de su peligro. Un desolador retrato de cómo funcionan los regímenes tiránicos, basados en el miedo, que vale para los de entonces y para los de ahora, los que son y quieren ser por la indocta borreguez de muchos.

Bueno, en todo matutino ideal que se precie no puede faltar la sabiduría ajena, hoy con estas citas, que siempre procuro que más o menos se ajusten a derecho... quería decir, al tema tratado en cada matutino:

 - "Cuando la rigidez se convierte en un fin en sí mismo y cuando una idea se convierte en ideología, entonces es peligrosa para todo el mundo que no comulgue con ella".  (Michael Haneke).

 - "Donde no hay justicia, es peligroso tener razón".  (Francisco de Quevedo).

 - "Llamamos peligrosos a los que poseen un espíritu contrario al nuestro, e inmorales a los que no profesan nuestra moral".  (Anatole France).

 - "Si no logras convencer a una persona de lo malo que está haciendo, procura hacer entonces lo bueno. La gente cree sólo lo que ve".  (Henry David Thoreau).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 1 de abril de 2026

Matutino de lo más creíble

¡Buenos días!

No os lo vais a creer, aunque si dudáis siempre podréis consultar el parte meteorológico, pero la primavera está en todo su esplendor, haciendo más calorcito a cada día que pasa, como hoy, en el que se esperan unos 21ºC de máxima por los madriles, con mucho sol y algunas díscolas nubes. Y también doy fe de que me encantan los matutinos y me creo todo lo que me digan porque jamás me decepcionaron con eso, así que, a golpe de tecla, lo voy plasmando por aquí para que quede constancia formal de ello. Y cúmplase.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Yo te creo" ("On vous croit", 2025), de Charlotte Devillers y Arnaud Dufeys, y con Myriem Akeddiou, Laurent Capelluto, Natali Broods, Marion de Nanteuil, Alisa Laub, Mounir Ben-Naoum, Ulysse Goffin y Adèle Pinckaers. Es la primera película de largometraje de este par de directores, francesa ella, belga él.

Una mujer, divorciada desde hace varios años, tiene que presentarse con su hija e hijo en el juzgado por una nueva solicitud por la custodia compartida de ellos presentada por el padre, dado que alega que la madre le impide verlos, incumpliendo una anterior sentencia que dictaminó esa custodia compartida. La madre aduce que tiene sobrados motivos para hacer lo que ha estado haciendo durante los dos últimos años, empezando porque sus hijos ya manifestaron de palabra y por escrito que no le quieren ver.

Una estupenda película (nota: 8), de esas que todo el mundo debería ver, en la que los hechos narrados, muy apegados a la realidad, suceden casi en tiempo real, durante la algo más de una hora que dura, tanto de los momentos previos a la vista oral ante la jueza, como esta misma, donde se escuchan los puntos de vista de todos los intervinientes. Todo con unas maneras formales minimalistas, de un modo impactante y contundente, sin contemplaciones, con fría asepsia, con intensidad, mascándose la tensión, con primeros planos alternos tanto de los que hablan como de los que escuchan (con sus reacciones gestuales y amagos de protesta ante lo que oyen). En cuanto a las actuaciones, impresionante la protagonista, de quitarse el sombrero, sin desmerecer a los demás, entre los que hay actores no profesionales (he leído que los que hacen de abogados son auténticos letrados). Tuve la sensación todo el rato de ser el juez que tiene que tomar la decisión a tenor de las diversas versiones y alegatos. Nos habla, y provoca reflexión, sobre diversas cuestiones, tales como la lucha legal sobre la custodia de los hijos, la desprotección de las víctimas en un impersonal sistema judicial, la lentitud de este, la violencia parental contra los hijos, e incluso los abusos (sexuales incluidos), la presión psicológica que sufren los menores, y la desesperación y desolación de una madre tratando de ser creída. En cierto modo tiene relación con una portentosa película francesa que vi hace unos años, magistral, "Custodia compartida" ("Jusqu'à la garde") de Xavier Legrand.

Bueno, llegó el momento de tomar declaración a la sabiduría ajena, con este par de citas que creo, no, estoy seguro de que son buenas, muy buenas, juzgad por vosotros mismos:

 - "Muchos son buenos si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia".  (Francisco de Quevedo).

 - "Cuanto menos creíble parece una calumnia, más perdura en la mente de los necios".  (Casimir Delavigne).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 31 de marzo de 2026

Gran matutino bonachón

¡Buenos días!

Parece que volverá a hacer unos días de amable primavera, como ya mismo sucede en este que hoy comienza, sin el érase una vez, con sol a raudales, sin rastro de nubes y una máxima prevista por los madriles de unos 21ºC. Y también comienzo con este matutino que ahora tengo entre manos, agigantándose a golpe de tecla, sin tener muy claro cuan grande se me llegará a hacer, cosa que no me importa gran cosa, dadas las enormes bondades que seguro me proporcionará.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo la obra "Gigante", escrita por Mark Rosenblatt ("Giant", 2024), adaptada por José María Pou, dirigida por Josep María Mestres, e interpretada por José María Pou, Victoria Pagès, Pep Planas, Claudia Benito, Aida Llop y Jep Barceló. Del director había visto anteriormente en teatro "Purgatorio", y del actor principal, "Sócrates: juicio y muerte de un ciudadano" y "La cabra o ¿quién es Silvia?".

Verano de 1983. Roald Dahl, el prestigiosísimo escritor británico de literatura infantil, se encuentra en su casa de campo, que está un tanto patas arriba por unas obras de reforma. Se separó hace años de su esposa y convive con su asistente personal, con quien mantiene una relación amorosa hasta hace poco en secreto. Su último libro está a punto de salir a la venta, motivo por el cual acuden a su casa tanto su editor en Reino Unido, y amigo, como una enviada de su editorial estadounidense, con el fin de templar gaitas con él, dado que hace poco publicó una reseña literaria sobre otro libro, sobre la cruenta invasión del Líbano por parte de Israel el año anterior, en el que vertía unas incendiarias opiniones que causaron gran revuelo y mucha repercusión mediática, indignado con la masacre de inocentes, especialmente niños, siendo tachado de antisemita e incluso amenazado de muerte, lo que podría afectar a su reputación y que su obra fuera cancelada, cosa que preocupaba mucho a sus editores, quienes le piden que debería disculparse públicamente.

Muy buena obra en general (nota: 7), con sus más y sus menos, en la que los eventos suceden casi en tiempo real, durante unas horas de un solo día, cuyo primer cuarto de duración, aproximadamente, me pareció muy de andar por casa, nada me decía y casi me aburría, pero al poco de la llegada de la enviada de la editorial estadounidense empieza una batalla dialéctica de alto voltaje que me enganchó hondamente, hasta su culmen justo antes del descanso de 15 minutos, porque la obra es demasiado larga, dos horas y media partida en dos perfectas mitades, y si hubieran quitado el innecesario inicio que antes decía, o lo hubiesen reducido a la mínima expresión, y algún que otro trocito más de la segunda mitad, hubiera sido mejor a mi parecer. Las actuaciones, bien, muy especialmente la de José María Pou y la de Claudia Benito, que interpreta a la norteamericana. En cualquier caso, la puesta en escena de la obra me pareció bastante convencional, no así las muy interesantes y poliédricas reflexiones que induce sobre diversas cuestiones, como el conflicto palestino-israelí y sus brutalidades, por ambas partes, tan de actualidad y que viene de bastante lejos. También sobre la posible (o no) separación entre la persona con sus contradicciones y su obra, sobre libertad de expresión, sobre retractarse de un qué sé yo o mantener la dignidad personal a pesar de las consecuencias, asumiéndolas, sobre la cancelación (tan de moda últimamente), sobre el revisionismo con ojos actuales de hechos y comportamientos del pasado, cosa no demasiado conveniente. Retrato de un tipo rebelde con el sentir mayoritario, desafiante, convencido de sus razones, aunque algunas puedan ser erradas (según para quién), que reclama su derecho a decir lo que piensa y se niega a que le impongan nada.

Bueno, ahora que estoy de buenas, os dejo estas citas de sabiduría ajena, hoy todas de ese gigante de la literatura infantil del que habla la obra hoy glosada:

 - "Comenzó en 1982 cuando los israelíes invadieron el Líbano. Mataron a 22.000 civiles cuando bombardearon Beirut. Fue muy silenciado en los periódicos porque son principalmente propiedad judía. Desde luego, soy antiisraelí y me he vuelto antisemita en la medida en que haya judíos en otros países, como Inglaterra, apoyando firmemente el sionismo. Creo que deberían ver ambos lados [...]"  (Roald Dahl).

 - "El problema con los seres humanos es que se niegan absolutamente a creer en nada a menos que realmente lo vean delante de sus narices".  (Roald Dahl).

 - "Los secretos más grandes se ocultan siempre en los lugares más inverosímiles".  (Roald Dahl).

 - "No importa quién seas ni cómo te veas, siempre y cuando alguien te ame".  (Roald Dahl).

 - "Empecé a darme cuenta de que lo verdaderamente importante era entusiasmarse con la vida. Si algo te interesa, da igual lo que sea, lánzate a por ello sin demora. Abrázalo, ámalo y, sobre todo, apasiónate".  (Roald Dahl).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 30 de marzo de 2026

Clasista capacidad matutina

¡Buenos días!

Me siento perfectamente capaz, gracias a este superdotado día de primavera, no sé si el mejor de su clase, que cada cual tiene lo suyo, de elevarme a lo más alto, si es que tal es posible, gracias a la desbordante vitalidad que me infunde. Hoy tendremos por los madriles sol, algunas nubes, agradable y fresca brisa, y una máxima prevista de unos 19ºC. Y en este estado de ánimo no me queda otra que enaltecer a este matutino, o a cualquier otro de sus compañeros de clase, pues gracias a sus innumerables talentos consiguen mejorar mis capacidades mentales y anímicas, e incluso las físicas, pues tecleo ya tan certeramente cual si un niño prodigio estuviera interpretando una partitura al piano.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Altas capacidades" (2026), de Víctor García León, y con Marián Álvarez, Israel Elejalde, Juan Diego Botto, Natalia Reyes, Suso Nanclares, y Pilar Castro. De este director había visto dos de sus anteriores películas de largometraje, "Los europeos" (2020) y "Selfie" (2017); además de una serie de televisión, "Animal" (2025).

Una pareja de clase media ve la ocasión de matricular a su hijo en un colegio privado de élite, que pone muchas restricciones a los alumnos que admite. Para ellos supone un enorme esfuerzo económico que apenas pueden costear, pero ven una oportunidad de establecer nuevas amistades y codearse entre la clase alta, lo que les podrá proporcionar mayores ingresos y una vida mejor, aunque digan que lo hacen por su hijo y sus supuestas altas capacidades que le están generando problemas en su colegio público. Entrarán en una espiral de mentiras e hipocresías que revelará hasta donde están dispuestos a llegar con tal de conseguir cambiar de clase, ¡ejem!... a su hijo de colegio.

Estupenda película (nota: 8) esta lacerante sátira, muy divertida y afiladísima, de incómodo humor irónico, mordaz y ácido, de esos que dejan risas que se congelan antes de llegar a serlo del todo, aunque yo conseguí arrancar de mí unas cuantas, casi el único de la sala, que trata inmisericordemente a la mayoría de sus personajes, por no decir a todos, rebajándolos hasta hacer que aflore la patética ridiculez de sus comportamientos personales y sociales, desnudándolos moralmente sin la más mínima contemplación, mostrándonos impúdicamente sus miserias e hipocresías, sin dejar títere con cabeza mire a la clase que mire. Habla y reflexiona sobre diversos temas entrelazados, como la proyección de los miedos y anhelos de los padres sobre sus hijos, de ascender socialmente, de aparentar, del postureo y el clasismo soterrado en fingida amabilidad... y por supuesto, de la educación pública versus la privada.

Bueno, llegó la sabiduría ajena y... no sé yo si dejaros acceder a estas citas, no vaya a ser que lleguéis a ser tan ricos (en capacidades) como yo lo estoy consiguiendo ser gracias a ellas:

 - "Desconfiemos siempre de los que nos creen capaces de mayores éxitos de los que hemos podido lograr. Es un modo pérfido de tenernos por fracasados".  (Jacinto Benavente).

 - "En el mundo hay solo dos maneras de lograr el triunfo: por la propia capacidad o por la imbecilidad ajena".  (Jean de la Bruyère).

 - "El racismo existe en todas partes porque es la no aceptación de la diferencia. No es necesario ir a África y comparar a negros y blancos, existe también entre tus vecinos, entre las diferentes clases sociales de tu país. El racismo no es más que el miedo al desconocido. Hay momentos en que uno es racista incluso con su mujer".  (Antonio Lobo Antunes).

Besos y abrazos,

Don.

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domingo, 29 de marzo de 2026

Chiribitas matutinas

¡Buenos días!

Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible, o al menos poco probable, como que haya 53 domingos en un año natural, o que hoy, otro domingo, haga en plena primavera un frío rayano en el invierno, suave invierno, en cualquier caso, con los 13ºC de máxima prevista para hoy por los madriles, aunque, eso sí, un viento norteño más fuerte que lo normal y que destempla un tanto, y eso que el día será soleado, con alguna nube que otra emborronando el cielo. Y ya me están haciendo chiribitas los ojos ante la perspectiva de volver con otro de mis matutinos, para cuidarme y dejarme cuidar por él, tanto monta, monta tanto.

Este fin de semana estuve viendo una película, no en el cine, que no la estrenaron ahí (manifiesto mi absoluta disconformidad con esto de no estrenar en salas), sino en Netflix antes de ayer. Se trató de "53 domingos" (2026), de Cesc Gay, basada en la obra teatral homónima del propio director, y con Javier Cámara, Carmen Machi, Javier Gutiérrez, y Alexandra Jiménez. De este director había visto seis de sus anteriores películas: "Mi amiga Eva" (2025), "Historias para no contar" (2022), "Sentimental" (2020), "Truman" (2015), la sobresaliente "Una pistola en cada mano" (2012) y "En la ciudad" (2003).

Dos hermanos y una hermana se reúnen en la casa de uno de ellos, el hermano menor, junto con la pareja de este, para decidir qué hacen con su padre de 86 años que vive solo y ya está manifestando esporádicos síntomas de demencia senil, si lo internan en una residencia o se lo lleva alguno de ellos a su casa, cosa esta última algo difícil, que cada uno tiene lo suyo. Pero enseguida este asunto se verá desvirtuado, pasando a segundo plano, debido a las fraternales discusiones y peleas por dimes y diretes y pasadas envidias, reproches y rencillas sin mayor importancia (¿o sí?) y un tanto ridículas.

Muy buena película (nota: 7) esta comedia con trasfondo dramático, muy, muy divertida y afilada con sus chispeantes diálogos cargados de sarcasmo e ironía sobre las muy peculiares relaciones entre hermanos y sus encuentros y desencuentros, que no paran de espetarse lindezas con suma retranca. El personaje de la mujer del hermano pequeño no se involucra en esas disputas fraternales, sino que hace de confidente del espectador, dirigiéndose directamente a él, anticipándole lo que va a suceder. En el fondo, de lo que nos habla esta historia es sobre el cuidado de las personas mayores, de los padres más en concreto, asunto casi siempre soportado en exclusiva por las mujeres, también de las cosas que se dicen o se callan según diversos motivos... y sobre pelearnos por nimiedades, obcecándonos en pequeñeces, para olvidarnos de lo más importante.

Bueno, pues para aclarar nuestras mentes, o al menos intentarlo, nada como unas citas de sabiduría ajena:

 - "Entre padres y hermanos no metas las manos".  (Refrán).

 - "Así como los ojos de los murciélagos se ofuscan a la luz del día, de la misma manera a la inteligencia de nuestra alma la ofuscan las cosas evidentes".  (Aristóteles).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 26 de marzo de 2026

Matutino, ¿vienes o te vas?

¡Buenos días!

Pues en este moderado vaivén primaveral de los últimos días, que no sabe si volver a juguetear con el pasado invierno o dejarse ir en la placidez térmica, no tanto veraniega, lo que todavía está muy lejos, como de transitoria calma tras sus naturales turbulencias venidas y por venir, hoy nos llega la mañana ataviada de nubes pasajeras y mucho sol, y una máxima prevista por los madriles de unos 17ºC. Y con este descoloque primaveral que me posee, ya no sé si voy a por este matutino o él viene a por mí, ni quien elige a quien, aunque en cualquier caso nos encontraremos por el camino, cual arrieritos, por mucho que decidamos ir por otro, para ir dando lugar a esto que ahora voy tecleando sobre la marcha, casi un día tras otro.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Elegir mi vida" ("Partir un jour", 2025), de Amélie Bonnin, y con Juliette Armanet, Bastien Bouillon, François Rollin, Tewfik Jallab, Dominique Blanc, Mhamed Arezki, Pierre Antoine Billon, y Amandine Dewasmes. Es la primera película de largometraje de esta directora francesa, que parte de un corto homónimo suyo de 2021.

Una mujer de 40 años está a punto de conseguir el sueño de abrir su propio restaurante en París, tras haber sido la ganadora de un concurso culinario televisivo, "Top Chef". Pocos días antes de la apertura, mientras se prepara para ello junto a su novio, también cocinero de profesión, a la par que se entera de que está embarazada sin haberlo deseado, lo que oculta a su pareja, recibe la llamada de su madre que le dice que su padre ha sufrido un infarto, por lo que vuelve sola a su pueblo natal, al que hace bastantes años que no iba, y se reencuentra con su vida pasada, con quien fue su amor de adolescencia, con el restaurante de carretera de su familia, por donde paran regularmente los mismos camioneros, y las discrepancias con su terco padre. Todo esto hará que sus certezas hasta ese momento comiencen a tambalearse.

Película normalita (nota: 5), como de menú del día un tanto soso, aunque con sus más y sus menos, esta melodramedia musical, aunque no pueda decirse que sea un musical por sí mismo, pues los actores cantan (o recitan) canciones, unos mejor que otros (la protagonista, la mejor con diferencia en esto de la entonación), a tono con la situación que viven en ese momento y que ilustra su estado de ánimo y anhelos, aunque sin abrumarnos con que casi todo sea cantado, que solo lo es en momentos muy concretos. La historia me pareció en general un tanto confusa y de andar por casa, como la paella (o el arroz con cosas) de los domingos, un domingo tras otro, aunque tuvo ratos que me descolocaron (para bien y para mal) y otros que me gustaron, incluso también algún número musical que otro, a mí, que normalmente los musicales apenas (a duras penas) me gustan, con excepciones.

Bueno, pues antes de que parta este matutino de nuestras vidas, aquí llegan estas citas de sabiduría ajena:

 - "Hay un tiempo de partir, incluso cuando no hay lugar cierto al que ir".  (Tennessee Williams).

 - "El río Guadalquivir
se quejaba una mañana:
me tengo que decidir
entre Cazorla y Doñana
y no sé cómo elegir".  (Rafael Alberti).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 24 de marzo de 2026

No me faltan los matutinos

¡Buenos días!

No falta a su cita la primavera en el día de hoy, en esta jornada que ahora amanece y de la que disfrutaremos su sol, con algunas nubes, y su muy agradable tibieza térmica, con una máxima prevista por los madriles de unos 18ºC. Al invierno ya ni se le echa de menos, tras días sin verlo, que los vínculos que establecimos con él se van desvaneciendo más o menos paulatinamente. Y tampoco hay matutino que falte a su cita cuando lo necesito, para darme sus paternales o maternales cuidados anímicos, siempre tan queridos por mí. Me siento tan unido a ellos que veo como sumamente improbable nuestra eventual separación en un futuro indeterminado, y por eso mismo también los comparto.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Una hija en Tokio" ("Une part manquante", 2024), de Guillaume Senez, y con Romain Duris, Judith Chemla, y Mei Cirne-Masuki. Es la tercera película de largometraje, y primera que veo, de este director belga.

Un francés que trabaja por la noche como taxista en Tokio, desde que llegó allí hace nueve años, separado de su mujer japonesa desde entonces, sigue buscando a su hija, a la que no ve desde que tenía tres años, pues madre e hija desaparecieron de su vida perdidas en la inmensidad de la metrópoli. Nunca pudo conseguir la custodia de la niña y en Japón no existe la posibilidad legal de la custodia compartida (salvo por la buena voluntad entre las partes, difícil acuerdo amistoso cuando se anda a la greña). Justo cuando está a punto de vender su piso para volver a Francia y retomar su antigua profesión de chef de cocina, pues ya perdió toda esperanza de encontrarla, al cambiar el turno con un compañero que trabaja de día y que se puso enfermo, la hija se sube a su taxi, pero no lo reconoce. A la par, como miembro de una asociación de apoyo a extranjeros (y también japoneses) en similar situación a la suya, hace de cicerone de una compatriota que acaba de llegar a Japón para tratar de recuperar al hijo que su marido japonés se llevó sin su permiso.

Una muy buena película (nota: 7), basada en un caso real, este sereno y muy contenido drama, narrado con sensibilidad, muy en la línea del espíritu zen que los japoneses tan bien suelen practicar, sin aspavientos, sobre conflictos familiares, paternidad y sus vínculos rotos por las circunstancias, sobre un extranjero alienado al estar en un país en el que todo (o casi) le es extraño, aunque haya estado viviendo allí unos cuantos años, en el que se siente totalmente desarraigado, aunque lo acepte con filosófica resignación. También, de trasfondo, y casi de soslayo, es un drama sobre la inmigración, sea de europeos en Japón o de africanos en Europa, y el mestizaje, pues estos no son vistos (hay muy sutiles barreras que los presuntos nativos imponen) como auténticamente autóctonos, aunque lo sean efectivamente.

Bueno, pues ya solo faltan, para terminar de hacernos compañía matutina, unas citas de sabiduría ajena, estas que ahora comparto con vosotros:

 - "Entre casados de honor
cuando hay pleito descubierto
más vale el peor concierto
que no el divorcio mejor".  (Miguel de Cervantes).

 - "No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas".  (John Cage).

 - "El dolor de la separación no es nada comparado con la alegría de reunirse de nuevo".  (Charles Dickens).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 23 de marzo de 2026

Matutina amargura, ¿de verdad?

¡Buenos días!

En este soleado día que se nos presenta, y ahora amanece, que será realmente espléndido, no hay amargura que pueda asaltarnos, pues si lo intentara sería fulminantemente exorcizada por torrentes de vitalidad primaveral. La máxima prevista por los madriles será de unos muy dulces 17ºC. Así que entro a este matutino, tan de reverendísimo culto para mí como los anteriores, donde la ficción tiene mucho de bálsamo de eventuales sinsabores que la realidad cotidiana nos pueda acarrear, a plasmar lo que pasa por mi cabeza sobre esto y aquello, con independencia de que sea imaginado o una traslación literal, un tanto literaria, de mi realidad.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Amarga Navidad" (2026), de Pedro Almodóvar, y con Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez Gijón, Victoria Luengo, Patrick Criado, Milena Smit y Quim Gutiérrez. De este director he visto casi todas sus películas, salvo cuatro de las rodadas en los años 80, y por tanto todas las de este siglo, incluidos dos mediometrajes, a saber: "La habitación de al lado" ("The room next door", 2024), "Extraña forma de vida" ("Strange way of life", 2023), "Madres paralelas" (2021), "La voz humana" ("The human voice", 2020), "Dolor y gloria" (2019), "Julieta" (2016), "Los amantes pasajeros" (2013), "La piel que habito" (2011), "Los abrazos rotos" (2009), "Volver" (2006), "La mala educación" (2004), y "Hable con ella" (2002).

Año 2004. Una directora de publicidad, que está planteándose volver a dirigir una película de cine, tras el fallecimiento de su madre, encuentra refugio en su trabajo, sin parar para darse el necesario tiempo para gestionar su duelo, hasta que una grave crisis de ansiedad y pánico la obliga a tener que descansar, momento en el que encuentra el imprescindible apoyo de su pareja. Paralelamente, en 2024, un director de cine está escribiendo el guion de su próxima película, inspirándose en su realidad circundante, una autoficción sobre una directora de publicidad que en 2004...

En general no me suelen llegar las cuitas que nos plantea Almodóvar, tanto en esta película (nota: 5) como en el resto de su filmografía, con algunas excepciones de algunas escenas y películas, respectivamente. Esta autoficción, a veces algo excesiva y afectada en lo melodramático (marca de la casa almodovariana), especie de recreación de "Dolor y gloria" (2019), pero más enrevesada en lo metacinematográfico, pues es una ficción dentro de otra ficción que está en otra, en la que sigue hurgando en sí mismo (digamos que por triplicado) de manera un tanto poco complaciente, es toda ella una ósmosis bidireccional entre realidad y ficción, que se retroalimenta a sí misma gracias a la difusa y porosa membrana (cual meninge) que las separa. También, de paso, como quien no quiere la cosa, nos habla de las penas por las pérdidas de seres queridos y las psicosomáticas afecciones que provocan si no son debidamente tratadas (no precisamente con automedicación ansiolítica, de lo que parece hacer apología)... y que se plantea además cuestiones sobre la ética de todo creador artístico, pues ¿es lícito moralmente apropiarse de la vida de los que te rodean para exponerla así, por muchas licencias creativas que la enmascaren? La película no me estaba interesando gran cosa hasta que, hacia su final, surgió la escena en la que los personajes interpretados por Leonardo Sbaraglia y Aitana Sánchez Gijón se espetan sus verdades el uno a la otra, y viceversa, y que me hizo conectar por ese momento de verdad con la película. Por cierto, el cartel promocional de esta, con la silueta del perfil de Leonardo Sbaraglia y la cara a medias de Bárbara Lennie, que en conjunto parecen una tercera cara, muy del estilo Dalí, me parece magnífico, muy cuidado estilísticamente, como también esta película y casi todas las anteriores también lo están.

No me lo invento, llegó el momento de la sabiduría ajena, con estas citas que he tomado de sus autores para complementar (y completar) la creación de este matutino:

 - "Si la literatura es, como parece, el reflejo de la vida, no debe culparse al escritor que trata de levantar acta de lo que ve, del hecho doloroso y amargo que le es dado contemplar, sin más que descorrer los visillos de su ventana".  (Camilo José Cela).

 - "El recuerdo del pasado es el juez en la vida del hombre. Feliz el que al mirar tras de sí halla un ángel guardián que le procura un aura de paz; desdichado quien, al ver el pasado, siente la amargura de un inútil arrepentimiento".  (Jacques Bénigne Bossuet).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 19 de marzo de 2026

Presidentino matutino

¡Buenos días!

De momento, en este amanecer, en el que se nos asoma todavía algo tímido, sin prometer gran cosa, el sol acabará por enseñarnos sus auténticas cartas y volverá a presidir en el cielo cuando llegue a su plenipotenciario cenit, con alguna que otra nube adlátere que le sirvió de apoyo, pero que ni le llegará a hacer verdadera sombra, que no le llegan ni a la suela del zapato y de las que prescindirá a no mucho tardar, con una máxima prevista por los madriles de unos 19ºC. Es lo que tienen los ascensos al poder, que se viene uno demasiado arriba. Bueno, pues entro ya en materia matutina, y me dispongo a poner orden aquí, para que quede a mi gusto este matutino, haciendo oídos sordos a lo que el público quiera, que yo a lo mío, a teclear y teclear los desparrames que por mis entendederas bullen.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Torrente presidente" (2026), de Santiago Segura, y con él mismo y un montón, tan enorme como pocas veces (o ninguna) había visto hasta ahora, de actores (profesionales) y gentes famosas por esto o por aquello que actúan (como buenamente pueden, según los casos). Decimocuarta película de largometraje como director de Santiago Segura, también actor, guionista, productor... y más, todo un Juan Palomo, si no fuera porque el auténtico es uno de mis primos. Hasta ahora había visto cuatro de las cinco anteriores de, digamos, esta hexalogía sobre el casposo Torrente (no he visto la cuarta de la saga), comenzando por la primera (su debut como director), "Torrente, el brazo tonto de la ley" (1998), la mejor de la serie, y siguiendo por el resto, de mal en peor, "Torrente 2: Misión en Marbella" (2001), "Torrente 3: El protector" (2005), "Torrente 4: Lethal Crisis" (2011), "Torrente 5: Operación Eurovegas" (2014). Además, también vi otra de sus anteriores, "Sin rodeos" (2018), sin relación con las torrenteras, ni con otra multilogía tontunamente familiar de las que ninguna he visto.

José Luis Torrente, un expolicía (o eso dice él), un desastroso inepto, español (mucho español), machista, racista, alcohólico, y más, todo un dechado de virtudes, vamos, mientras está sentando cátedra entre sus zarrapastrosos amigos en un antro de bar, es escuchado por un par de políticos de un partido populista de ultraderecha, quienes ven su potencial para participar en los mítines de cara a las próximas elecciones generales y le convencen para ello. Tratan de darle unas directrices, pero ni caso, va a su aire, sigue con sus chabacanerías y demás demagógicas ocurrencias salidas de tono. De primeras participa en pequeños mítines de barrio, pero su creciente popularidad, que amenaza con superar a la del plenipotenciario mandamás de esa formación política, hace que le envíen a mítines cada vez más importantes, hasta que el líder sufre un percance justo un momento antes del debate electoral nacional televisado previo a las elecciones entre los candidatos a presidente, y en el caos él se cuela allí por su cuenta ante el estupor general.

Película regularcilla (nota: 4), aunque algo mejor que la anterior, rompiendo la línea descendente de la saga desde su primera, la mejor con diferencia. Como en todas, hay una extraña combinación de humor zafio (me pareció que más aminorado esta vez que en las anteriores) con momentos de soterrado humor de lo más sutil (lo más sustancioso de la película). Desde luego, mucha crítica sociopolítica de nuestra actualidad patria, más o menos lograda según en qué momentos (a mi parecer). Comedia satírica que en general no me hizo reír gran cosa, salvo en algunos muy puntuales momentos en los que solté alguna carcajada que otra. En cuanto a las actuaciones, dando por sentado el buen hacer de los profesionales, con respecto a los aficionados (los famosetes que adornan el metraje), a la gran mayoría, según grados, se les vieron las costuras interpretativas, con algunas (muy pocas) honrosas excepciones que me parecieron muy naturales y nada impostados. ¡Ah!, y no os vayáis de la sala en cuanto comiencen los créditos finales, pues durante ellos hay más chicha, con bastante sorna, y al final del todo una divertida coda.

Pues antes de dimitir de este pejiguero matutino, que no cesa de pedirme que diga esto o aquello, por real decreto aquí os dejo estas citas de sabiduría ajena:

 - "Cuando yo era chico me decían que cualquiera podía llegar a presidente de la nación. Estoy empezando a creerlo".  (Clarence S. Darrow).

 - "En política se está en contacto con la mugre y hay que lavarse para no oler mal".  (Enrique Tierno Galván).

 - "Los pañales y los políticos han de cambiarse a menudo... y por los mismos motivos".  (George Bernard Shaw).

 - "La política es, tal vez, la única profesión para la que no se considera necesaria ninguna preparación".  (Robert Louis Stevenson).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 17 de marzo de 2026

Matutino de pequeños autodescubrimientos

¡Buenos días!

Este amanecer ya nos muestra el nuevo día que nos espera, en el que descubriremos un montón de pequeños acontecimientos, iluminados por un sol raso de nubes, al amparo del calorcito de los 21ºC de máxima prevista para hoy por los madriles, pletórica primavera por doquier, que nos asombrará a borbotones con los pimpollos y florecillas varias, de todo pelaje y condición, que ya van asomándose a la vida desde hace varios días. Y en este estado de ánimo entro en este matutino, en el que iré desvelando poco a poco, con paciencia, lo que considere oportuno decirme, que yo lo (o le) entenderé perfectamente.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La hija pequeña" ("La petite dernière", 2025), de Hafsia Herzi, basada en la novela autobiográfica homónima (2020) de Fatima Daas, y con Nadia Melliti, Ji-Min Park, Amina Ben Mohamed y varios actores más. Es la primera película que he visto de esta directora francesa, también actriz, faceta esta en la que la he visto en varias películas anteriores.

Una joven adolescente de 17 años, la benjamina de tres hermanas, la niña bonita de su familia, está terminando sus estudios de secundaria en el barrio periférico en el que vive. Es asmática y devota musulmana. Decide romper con la peculiar y furtiva relación que mantiene con su novio pues toma conciencia de que lo que le gusta de verdad son las mujeres. Se inscribe en una aplicación para encontrar pareja lesbiana, y tras unos primeros escarceos de aprendizaje, conoce a una enfermera del hospital al que acude para tratar su dolencia respiratoria, con la que inicia un romance. Tras unos meses, la otra decide abandonar la relación alegando que siente depresión y que no le ve sentido a seguir juntas, cortando todo contacto. La joven siente que le han roto el corazón. Inicia sus estudios universitarios en París, hace nuevos amigos, sale de fiesta, explora nuevas posibilidades... siempre en la encrucijada de tratar de reconciliar las diversas facetas de su identidad, lo que la genera sumo desasosiego anímico... y físico, pues esto hace que se agudicen sus crisis de asma.

Muy buena película (nota: 7) esta historia a lo largo de un año, de primavera a primavera, intimista, calmada, de mirada sensible y cálida a lo que nos cuenta, que me gustó también por su delicada manera de narrar, aunque algunos pasajes no me gustaron tanto, pero otros sí, como la bonita escena final de la conversación con su madre, en la que la protagonista no acaba de abrir su corazón. Historia de una joven en constante conflicto interior, lo que le genera angustia vital, entre sus lésbicos deseos sexuales y lo que dicta su fe religiosa, siempre con miedo de que se rompan sus vínculos familiares, tan queridos por ella, si declara sus gustos, siempre en busca de congraciarse consigo misma para poder encarar su vida con mejor talante. Va también sobre los indecisos pasos iniciales que da cualquier hijo de vecino en esto del amor, sea cual sea su identidad sexual (homo, hetero o cualquier combinación de ambas), y del descubrimiento de esta. Nada es fácil en cuestiones amorosas para nadie.

Bueno, pues como siempre, a lo último de cada matutino, unas citas de sabiduría ajena, tan importantes como el resto de sus partes:

 - "Cada uno acepta lo que va descubriendo de sí mismo en las miradas de los demás, se va formando en la convivencia, se confunde con el que suponen los otros y actúa de acuerdo con lo que se espera de ese supuesto inexistente".  (Juan Carlos Onetti).

 - "Esa noche descubrí el placer inverosímil de contemplar el cuerpo de una mujer dormida sin las urgencias del deseo o los obstáculos del pudor".  (Gabriel García Márquez).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 16 de marzo de 2026

Matutino aguileño

¡Buenos días!

Ojo avizor debemos estar ante las veleidades primaverales, aunque el intento de asalto invernal que trató acogotarnos este pasado fin de semana haya pasado ya, y vuelve a templarse el ambiente, es posible que pueda reproducirse. De momento, para hoy, por los madriles, tendremos un día de sol, con alguna nube recalcitrante que no se enteró de que su tiempo ya pasó, y una máxima prevista de unos 18ºC. Así que me pongo ya con este matutino, todo un águila, no sé si con aguileña nariz que todo se lo huele, pues con suma perspicacia coge al vuelo todo lo que bulle por mis entendederas para dejarlo por aquí plasmado tras haber planeado con elegancia lo que quiere sacar de mí, y yo que desembucho, no cual egagrópila regurgitada, sino cual atento padre rapaz para alimentar a este matutino aguilucho todavía en ciernes.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Águilas de El Cairo" ("Nusur al-jumhuriyya", 2025), de Tarik Saleh, y con Fares Fares, Lyna Khoudri, Zineb Triki, Amr Waked, y Cherien Dabis. De su director, sueco de origen egipcio, había visto dos de sus anteriores películas, "Conspiración en El Cairo" ("Walad min al janna", 2022) y "El Cairo confidencial" ("The Nile Hilton incident", 2017). La hoy glosada cierra su trilogía sobre la capital de Egipto y la situación sociopolítica de ese país.

El actor más famoso de Egipto, admirado por todos, separado y con un hijo, un mujeriego que actualmente mantiene una relación sentimental con una joven actriz que podría ser su hija, y al que no le gusta nada la situación política de su país, es conminado por las autoridades del gobierno dictatorial que rige Egipto, tras un golpe de estado, para que protagonice una película (propagandística) interpretando al presidente de la nación, declarado admirador del actor, todo supervisado por los servicios de inteligencia. No quiere, pero se ve obligado a hacerlo pues le amenazan con que a su hijo pueda pasarle algo si no acepta la oferta. Esto le abre las puertas al círculo de las personas más poderosas de ese régimen militar. Poco a poco ira entrando, sin él quererlo, manejado cual pelele, en un entramado de conspiraciones, a la par que inicia un romance con la bella esposa del ministro de Defensa, lo que le pone todavía más en peligro.

Película normalita (nota: 5) que empezó no gustándome ni interesándome gran cosa, pareciéndome muy convencional y embrollosa, como de culebrón o peliculilla de sobremesa en bastantes momentos, pero que bien pasada su mitad de metraje, demasiado largo, comenzó a engancharme bastante más con sus intrigas, lo que no fue suficiente para remontar gran cosa mi valoración en su conjunto, llegando tan solo hasta el suficiente raspadillo de nota que le he puesto. Una historia que nos habla de las interrelaciones entre cine y poder político (autoritario), de como este manipula la cultura a su favor, cercenando y anulando la que no le conviene, como elemento de control social, y se infiltra en el resto de las esferas de la sociedad. También historia de un tipo que siempre actúa, tanto en las películas como en su vida cotidiana, mintiendo para su propio provecho, y de como se doblega, hasta partirse en dos, ante el poder.

Parece que ya se cierne sobre nosotros la sabiduría ajena...dejémosla que se pose y repose con nosotros gracias a estas citas

 - "Al cavilar sobre las limitaciones del espíritu humano siéntese algo así como abatimientos de rey destronado, nostalgias y desfallecimientos de águila alicortada y prisionera".  (Santiago Ramón y Cajal).

 - "La sátira es el arma más eficaz contra el poder: el poder no soporta el humor, ni siquiera los gobernantes que se llaman democráticos, porque la risa libera al hombre de sus miedos".  (Darío Fo).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 12 de marzo de 2026

Matutino, criatura, por lo que más quieras, ¡no te embrides!

¡Buenos días!

No parece estar del todo desatado este día de primavera, quizá esté requebrándonos, para luego recomponerse, aunque ya invite a enamorarnos de lo primero que pase por nuestro lado, dejándonos honda impronta, aunque no creo que tanta como para unirnos hasta que la muerte nos separe, o más allá, que si acaso antes tendremos que hablarlo para no dejarnos llevar por el mero impulso. Bueno, sol y algunas nubes hoy por los madriles, con una máxima prevista de unos 17ºC. Bueno, ya tengo mis primeras piezas, las meteorológicas, para ir componiendo esta criatura matutina a puro chispazo de mis sinapsis neuronales. Pues ¡hala!, a seguir dándole hálito, esta vez gracias a la cinefilia.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "¡La novia!" ("The bride!", 2026), de Maggie Gyllenhaal, y con Jessie Buckley, Christian Bale, Peter Sarsgaard, Annette Bening, Jake Gyllenhaal, y Penélope Cruz. Es la segunda película como directora de esta también actriz y guionista, tras "La hija oscura" ("The lost daughter", 2021).

En el Chicago mafioso de la década de 1930, el monstruo (creado en 1819), dada su inmensa soledad en este mundo, acude a la casa de una doctora que está experimentando con la reanimación vital a partir de la muerte, para que le cree una compañera, de similar modo a como él fue creado por el doctor Frankenstein. Devuelven la vida a una mujer recientemente asesinada, creación que va más allá de lo que pretendían inicialmente, pues desde el principio sigue su propio camino, sin necesitar de directrices de su creadora. El romance entre ambos monstruos surge inevitablemente, mientras la policía los persigue debido a un reguero de muertes que van sucediendo a su paso.

Película que no me acabó de convencer (nota: 4) a pesar de su envoltorio resultón y de que lo que pretendía contarnos en el fondo pueda ser loable, a saber, una reivindicación un tanto asilvestrada contra el abuso a las mujeres, a su ninguneo por parte de los hombres, que también clama por que tengan nombre propio más allá de ser "la mujer de", o "la novia de", por no ser mujeres florero, o mero adorno de los hombres que tratan de poseerlas, en este caso no ser la mera novia de la criatura o del monstruo, sino novia por sí misma, porque se le planta. Toda una reivindicación feminista, no bien lograda en este caso, según mi parecer, sobre tener voz propia las mujeres y que se las reconozca más que hasta ahora, no lo suficiente todavía, al parecer. En bastantes momentos me pareció un caótico y confuso pastiche, tanto de diversas maneras formales, con estética entre gótica y barroca, como de partes de la historia, que me recordaron a otras ya vistas, más que ser una auténtica creación de collage. Es tanto un drama romántico como una de investigación policial como también varias otras cosas más, no siembre bien empastadas, algo fallido en definitiva. Aunque va por sus libérrimos derroteros, en principio es una readaptación de un clásico del cine, "La novia de Frankenstein" ("The bride of Frankenstein", 1935) de James Whale.

Pues por lo que más queráis, no os despidáis todavía de este matutino sin antes haberos enganchado a estas citas de sabiduría ajena, que espero os enamoren:

 - "Si realmente el noviazgo es el período más bello de todos, ¿por qué se casan las personas?".  (Sören Kierkegaard).

 - "El marido es lo que queda del novio después del casamiento".  (Lina Furlan).

 - "Novio. No vio, que si viera, no quisiera".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 11 de marzo de 2026

Matutina presencia, sin sombra de duda

¡Buenos días!

Tras algunos días de lluvia en jornadas pasadas, x en el amanecer de hoy seguimos a la sombra de la gris nubosidad, pero estoy absolutamente convencido, que las previsiones meteorológicas así lo apuntan, de que saldrá el sol a no mucho tardar, quizá ya mismo, a poco que me quite las legañas. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 16ºC. Y aquí me presento, para pasar un grato momento con mis matutinos, no vaya a ser que me echen de menos por fugaces que sean mis ausencias y lleguen a dudar lo más mínimo de mi profundo afecto por ellos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La sombra de mi padre" ("My father's shadow", 2025), de Akinola Davies Jr., y con Sope Dirisu, Godwin Egbo y Chibuike Marvelous Egbo. Es la primera película de largometraje de su director, nigeriano.

Junio de 1993 en Nigeria. La dictadura militar que rige el país convocó elecciones democráticas que unos días antes se celebraron y la ilusionada población espera que ya mismo se anuncien los resultados y que gane el partido opositor al tiránico gobierno. Dos hermanos, de 8 y 11 años juegan solos en los alrededores de su casa, en un pueblo lejos de la megalópolis Lagos, pues su madre está trabajando y su padre casi nunca está en casa pues trabaja en la lejana capital. Oyen ruido dentro de casa y para su sorpresa es su padre cambiándose de ropa, quien les dice que tiene que volver rápidamente a Lagos para hacer algunas gestiones. Ante el disgusto de los chavales, les pregunta si quieren acompañarle, que los lleva a conocer la ciudad y que a la noche estarán de vuelta. Ellos, encantados. Tras un azaroso viaje, llegan allí, donde la tensión e inestabilidad políticas van en aumento, amenazando su regreso a casa.

Muy buena película (nota: 7) este relato bastante autobiográfico de sus coguionistas, el propio director y su hermano, que transcurre en un solo día, que casi condensa toda una vida, con momentos de realidad casi documental de aquella época y otros oníricos, cual fugaces fragmentos de memoria perdida, y también poéticos sobre una relación paternofilial, con un padre casi siempre ausente que por un día viaja con ellos, quienes difícilmente llegan a entender el mundo adulto a pesar de su escudriñadora mirada repleta de asombrada curiosidad, que es el enfoque que adopta esta bonita película, todo un viaje emocional con el trasfondo de la muy turbulenta realidad política de aquellos momentos vividos, recordados a retazos, casi que ensoñados. Lo mejor, el modo de mirar de la historia narrada, la mirada de las gentes con las que se cruzan y, sobre todo, la de los dos maravillosos chiquillos protagonistas (también hermanos en la realidad).

Siento la presencia de la sabiduría ajena, que ya llegó su momento y, de hecho, ya está aquí, con estas citas:

 - "Tú no ves lo que eres, sino su sombra".  (Rabindranath Tagore).

 - "La amistad, como la sombra vespertina, se ensancha en el ocaso de la vida".  (Jean de La Fontaine).

 - "El recuerdo es la presencia invisible".  (Víctor Hugo).

 - "La ausencia hay que dejarla doler lo que ella pida y transformarla en bien, ahora lo sé, no se trata de sustituirla atolondradamente por otras presencias sino de vivirla y dejar que destile conocimiento y bien, a palo seco".  (Carmen Martín Gaite).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 10 de marzo de 2026

Encadenado matutino de paquete

¡Buenos días!

No nos queda otra que dejarnos llevar por, ir de paquete con, las veleidades primaverales de estos días, de los que también pienso si tal vez son de invierno desvaído o qué. Vuelve a amanecer el cielo de lo más gris, con lluvias y chaparrones previstos, y una máxima de unos 12ºC por los madriles. Así que, sumiso, me encadeno a este matutino para que conduzca mi ser allá donde quiera llevar mis pensamientos durante este rato que paso con él, que voy donde me diga, bien agarrado a su talle, sin pensarlo y a sabiendas. Estoy tan seducido por él que ya no sé ni lo que digo, no me entiendo a mí mismo.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Pillion" (2025), de Harry Lighton, basada en la novela "Box hill" (2020) de Adam Mars-Jones, y con Harry Melling, Alexander Skarsgård, Douglas Hodge y Lesley Sharp. Es la primera película de largometraje de su director y guionista.

Un joven poco agraciado, tímido, introvertido y acomplejado, tiene una cita con otro hombre gay, organizada por sus concienciados y sobreprotectores padres, con quienes vive, preocupados por su baja autoestima. La cosa no cuaja, pero en el bar de la cita fallida conoce a otro hombre, todo un apolo de divina belleza, y con un buen paquete, ¡cómo para no prendarse de él!, que le deja una nota con su teléfono para citarse ambos en otro momento y lugar. Es un hombre misterioso, impasible, líder de un grupo de moteros gais, quien tras su primer encuentro sexual parece no querer seguir teniendo relación con el joven, pero tras días de ignorarlo acaba por tomarlo como sumiso amante, un novato esclavo a su servicio (cotidiana y sexualmente hablando), y el otro que se deja y se va a vivir a su apartamento.

Muy buena película (nota: 7), que descoloca e incomoda por momentos, muy original en su modo de abordar el asunto, con dejes de humor y poética dulzura, con escenas de sexo más o menos explícito (suavizado con respecto a la versión exhibida en Cannes, según he leído). Podría decirse que es una comedia antirromántica de amor y sexo llevados al extremo (relaciones de insensible dominación versus sumisa y devota entrega), una peculiar relación de lo más desigual, casi, casi que tóxica a pesar del consentimiento (obnubilado por la fascinación) por parte del "inferior", o precisamente por eso mismo. Nos habla de la complejidad de las relaciones amorosas, con independencia de las preferencias sexuales de cada cual, del proceso de maduración del primerizo, que acaba por aprender que es lo que realmente quiere de una relación amorosa, y a pedirlo... todo un viaje de autodescubrimiento por su parte.

Pues casi sin nosotros quererlo (o sí), este matutino nos ha conducido hasta estas citas de sabiduría ajena:

 - "Casi todos los hombres son esclavos, por la razón que los espartanos daban de la servidumbre de los persas, por no saber pronunciar la sílaba «no»".  (Nicolas Chamfort).

 - "No consiste la felicidad en que nos amen, sino en saber que se nos ama".  (Antonio Gala).

 - "Concibo las desigualdades sociales como los accidentes del terreno; bueno y necesario es que haya montes, colinas y valles, pero no quisiera abismos de los que no pueda salirse, ni montañas donde el aire no es respirable".  (Concepción Arenal).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 9 de marzo de 2026

Matutino y yo, ¿quién es quién?

¡Buenos días!

¿Estamos de verdad en primavera?... No sabría decir, porque astronómicamente todavía no, aunque quede poco, meteorológicamente sí, de hecho también podríamos decir que lo estamos, que ya empiezo a estornudar por alergia primaveral y las adolescentes espinillas amagan con incordiarme, en este amanecer de hoy muy nuboso, con altas probabilidades de que vuelva a llover (por la tarde) y una máxima prevista en esta jornada de uno 12ºC, que bien podrían ser de suave invierno, o de otoño... tantas y distintas las posibilidades que no sé muy bien donde estamos ni donde me encuentro, e incluso quien soy yo, si yo mismo o mis matutinos en los que ahora estoy, dos de las facetas (si no la misma) de mi voluble personalidad, no sé si tan veleidosa como la misma primavera que juguetea con nosotros al escondite.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El último vikingo" ("Den sidste viking", 2025), dirigida por Anders Thomas Jensen, e interpretada por Nikolaj Lie Kaas, Mads Mikkelsen, Sofie Grabøl, Søren Malling, Bodil Jørgensen, Lars Brygmann, Kardo Razzazi, Nicolas Bro y Peter Düring. Es la sexta película de largometraje de este director y guionista danés, de quien había visto su anterior más reciente, la espléndida "Jinetes de la justicia" ("Retfærdighedens ryttere", 2020).

Un hombre sale de prisión tras haber cumplido una condena de 15 años por robo. La enorme cantidad de dinero fue escondida entonces por su hermano, quien es el único que sabe dónde está, pero el problema es que este, además de autismo, padece un trastorno de personalidad disociativa y cuando se cree otra persona no recuerda nada de su vida. Ahora se cree que es John Lennon. Los dos hermanos emprenderán un viaje para tratar de encontrar el dinero olvidado, que les aboca a su pasado, acabando ambos por descubrir quienes son en realidad.

Muy buena película (nota: 7) esta comedia negrísima, satírica, muy violenta por momentos (a base de ramalazos de ira), también un thriller, con drama familiar y estrecha y sufrida relación fraternal subyacentes, cuajada de personajes y situaciones de lo más delirante en las que estos se meten, a cada cual más estrafalario y excéntrico, tanto los supuestamente cuerdos como los presuntamente dementes. En realidad, es una oscura fábula, con arrebatos de risa incómoda, con humor grotesco cual especie de vitriólico espejo que nos devuelve nuestra propia imagen real, que nos habla sobre quienes queremos ser y quienes somos en realidad, de la distinta percepción de los demás y la nuestra sobre nosotros mismos, de que somos más de una cosa diferente a la vez o secuencialmente, somos contradictorios. También nos habla sobre las diferencias entre nosotros, los inadaptados y marginados por la sociedad, de quien está más loco, si los pacientes de un psiquiátrico que imaginan realidades paralelas para tratar de ser felices o los que quedamos fuera.

La película comienza con unas imágenes de animación, un cuento que nos narra lo siguiente... un joven vikingo, hijo del rey, cuando unos invasores tratan de saquear su pueblo, pierde su brazo izquierdo en la refriega. El muchacho, poco a poco, se va hundiendo cada vez más al sentirse diferente al resto y marginado de su sociedad. Viéndole sufrir, su padre ordena a todos sus vasallos, incluido el mismo, que se corten el brazo izquierdo, cosa que hacen. Desde entonces, a pesar de las dificultades que esto acarrea en su vida cotidiana, todos vivieron felices, hermanados y no sintiéndose ninguno diferentes al resto, pero la vida (y las batallas) continúan... Si queréis saber cómo acaba el cuento, cosa que se relata al final de la película, y que da todo el sentido al título de esta, no tenéis más que ir a verla... destilándose la moraleja de que no tenemos que ser iguales al resto, tenemos que hacer que los demás se sientan iguales a nosotros sean cuales sean nuestras (presuntas) diferencias... y demás otras consideraciones asociadas, cada cual con la suya.

Pues ahora unas citas de sabiduría ajena, que seguro nos ayudan mucho a mejor conocernos a nosotros mismos... y a los demás, que tampoco difieren tanto de nosotros:

 - "Encuentro tanta diferencia entre yo y yo mismo como entre yo y los demás".  (Michel E. de Montaigne).

 - "El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imperceptibles, que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o en el territorio de la otra".  (Arturo Graf).

 - "Yo debo de ser un loco; en todo caso, si estoy cuerdo, los demás no deberían tampoco andar sueltos".  (George Bernard Shaw).

 - "No hay loco de quien algo no pueda aprender el cuerdo".  (Pedro Calderón de la Barca).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 6 de marzo de 2026

Matutino, ¡ay, mísero de mí!

¡Buenos días!

A pesar del título, tomado de las primeras cuatro palabras de uno de los monólogos de Segismundo, el protagonista de la obra teatral "La vida es sueño" (1635) de Pedro Calderón de la Barca, no me duelen prendas en decir que no, que no soy infeliz (infelice, en castellano antiguo, que se dice en el poema), ni un pobre desgraciado, y menos teniendo a mi vera a este matutino que ahora estoy creando, que tampoco creo que me vaya a espetar otro verso de ese monólogo, ese que dice que ¿qué delito cometí contra vosotros naciendo?, por mucho que hoy esté el cielo de lo más gris y esté lloviendo, aunque tampoco demasiado. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 13ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Los miserables. El origen" ("Jean Valjean", 2025), dirigida por Éric Besnard, basada en la novela "Los miserables" ("Les misérables", 1862) de Víctor Hugo, una de las obras maestras de la literatura universal, pero solo en su muy pequeña parte inicial, en los dos primeros libros de su volumen primero (la novela consta de un total de cinco volúmenes), e interpretada por Grégory Gadebois, Bernard Campan, Alexandra Lamy, e Isabelle Carré. De este director francés había visto tres de sus anteriores películas de largometraje, "Las cosas sencillas" ("Les choses simples", 2023), "Delicioso" ("Délicieux", 2021) y "Pastel de pera con lavanda" ("Le goût des merveilles", 2015).

Año 1815. Jean Valjean sale de presidio tras haber cumplido una condena de trabajos forzados durante 19 años por haber robado una hogaza de pan (5 años de pena), para alimentar a su hambrienta familia, y por haber intentado fugarse varias veces (los 14 restantes). Entró como un buen hombre y salió convertido en un miserable, tanto por ruin como por extremadamente pobre (esto segundo ya lo era antes). Vagando sin rumbo, humillado y rechazado por todos por ser expresidiario, obligado a dormir al raso, encuentra refugio en la casa de un clérigo, que vive con su hermana y con su criada, un buen hombre que le tiende su misericordiosa mano. Siempre humillado y vapuleado por todos, resentido y rencoroso con la miserable sociedad que le toca vivir, no sabe muy bien como actuar, tiene sentimientos encontrados, pero acaba por aceptar en principio la hospitalidad que le ofrece el bondadoso religioso, que le regala con un plato de comida y cama por esa noche.

Muy buena película (nota: 7), intimista y en bastantes momentos oscura, a la luz de pobres velas, que se concentra en el principio de la novela y acaba donde el resto de las muchas otras adaptaciones anteriores del libro casi que comienzan a narrar, pasando muy de soslayo por estos hechos iniciales, que nos cuentan la transformación de un hombre, toda una epifanía, que se encuentra en la disyuntiva entre ser un un malvado fuera de la ley o convertirse en un hombre honrado y bueno, gracias a la inestimable ayuda y consejos del buen prelado que le ofrece una segunda oportunidad y le devuelve la fe en el ser humano (la fe en Dios ya es irrecuperable), básicamente a través de un diálogo cara a cara entre dos hombres y un monólogo interior del protagonista. Historia que nos habla del bien y del mal, de la injusticia social, así como de la buena gente con la que nos cruzamos y que nos cambia (para bien), y de la miseria, tanto la de los oprimidos pobres por ser pobres como la de los despiadados ricos por ser ricos.

Pues aunque en el origen (de los matutinos) no había sección de sabiduría ajena, me tendría por un miserable si hoy os racaneara las citas debidas:

 - "La ley es poderosa, pero más poderosa es la necesidad".  (Goethe).

 - "Al miserable y al pobre, todo les cuesta doble".  (refrán).

 - "El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan".  (Pablo Neruda).

 - "Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan; y si tuviere sed, dale a beber agua".  (Proverbio bíblico).

 - "La pobreza es un gran enemigo de la felicidad humana. Destruye la libertad y hace impracticables algunas virtudes y sumamente difíciles otras".  (Samuel Johnson).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 5 de marzo de 2026

Matutino en concierto

¡Buenos días!

Nada desconcertante el tiempo que estamos teniendo, que desde primeros de mes ya estamos de primavera meteorológica, y también de hecho desde hace varios días, aunque todavía estemos de invierno astronómico (hasta el próximo equinoccio, ya cercano), y ya sabemos de la volubilidad primaveral, siempre dando espectáculo por donde pasa, hoy a base de nubes y chaparrones, y esquivos momentos de soleada pausa. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 17ºC. Pues ya sin falta me dispongo a ponerme con este matutino, de común acuerdo con él, en buen concierto, no sin antes tratar de poner algo de orden en mi alborotada sesera, cosas de la primavera, que también me tiene al borde del estornudo alérgico y amagando con hacer brotar de mi cutis juveniles gránulos un tanto molestos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película documental. Se trató de "EPiC: Elvis Presley in Concert" (2025), dirigida por Baz Luhrmann. Es la séptima, y quinta que veo, de su director, tras "Elvis" (2022), "El gran Gatsby" ("The great Gatsby", 2013), "Australia" (2008), y la deslumbrante y portentosa, que os recomiendo encarecidamente, "Moulin Rouge" (2001), de ficción estas cuatro últimas.

Documental hecho con películas y grabaciones inéditas hasta el momento, de diversos ensayos y conciertos de Elvis Presley, y algunas otras imágenes más, intercalados con entrevistas periodísticas, comentarios y reflexiones a cámara del protagonista.

Muy buena película (nota: 7), que vi con sumo agrado, básicamente por el poderío desplegado sobre el escenario por parte de Elvis, todo un animal escénico con poderosa voz e impresionantes temas musicales. La mayoría de los presentados eran poco conocidos por mí, que no llegaba hasta ahora más allá de sus grandes éxitos, algunos pocos de los cuales también sonaron, y que cuando menos me parecieron muy buenos, y excelentes otros, e incluso uno, una canción titulada "Polk Salad Annie", que desconocía totalmente, en cuya interpretación, como en otras canciones mostradas, se intercalaban imágenes de los ensayos y de los varios conciertos en los que la cantó, todo muy bien engarzado, me pareció lo más de lo más, me dejó epatado. Tras su anterior película de ficción sobre Elvis, con esta documental podría decirse que ha completado un díptico sobre él... que siempre puede ampliarlo a tríptico con una de animación, por ejemplo.

Pues ahora toca salir a escena a estas citas de sabiduría ajena, que espero representen lo mejor posible lo que quería de ellas en este matutino:

 - "Un concierto en vivo es tan emocionante para mí debido a la corriente eléctrica que se genera entre el público y el escenario".  (Elvis Presley).

 - "Ningún grupo puede actuar con eficacia si falta el concierto; ningún grupo puede actuar en concierto si falta la confianza; ningún grupo puede actuar con confianza si no se halla ligado por opiniones comunes, afectos comunes, intereses comunes".  (Edmund Burke).

 - "Hemos sido llamados al concierto de este mundo para tocar de la mejor manera posible nuestro instrumento".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.

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miércoles, 4 de marzo de 2026

Matutino, no lo lamentes, cuéntamelo

¡Buenos días!

Pues eso, os digo que hoy sigue estando muy nublado y que seguirá lloviendo de cuando en cuando, especialmente esta tarde por los madriles, en los que según los pronósticos habrá una máxima de unos 18ºC. Así que me alegro por ello. Y no me arrepiento de volver con otro de mis muy bien amados matutinos, para darnos mutuo apoyo en esta agradable tarea de construirnos y reconstruirnos el uno al otro y viceversa.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Sorry, baby" (2025), de Eva Victor, y con ella misma, Naomi Ackie, Louis Cancelmi, Kelly McCormack, Lucas Hedges y John Carroll Lynch. Es la primera película como directora de esta también actriz y guionista.

A una joven algo malo le ocurrió en el reciente pasado, cuando estaba preparando la tesis doctoral de sus estudios de literatura, y que la mantiene en cierto bloqueo vital, encerrada en sí misma, aunque la vida siga a su alrededor. Pocos años después de aquello, recibe la visita en su casa de campo de su mejor amiga de entonces, que viene desde Nueva York y le anuncia que se ha casado y ya está embarazada, para acudir ambas a una reunión de antiguos compañeros de doctorado, que tendrá lugar ese fin de semana. A partir de ese momento tomará conciencia de su no muy alentador estado emocional y se planteará como seguir adelante con su vida, a pesar de los pesares.

Estupenda película (nota: 8), que me gustó, y mucho, especialmente por el tono de la narración, fragmentada en el tiempo, por la muy diferente mirada al asunto que nos propone, desde ángulos poco o nunca vistos, de un modo contundentemente honesto, con humor frío y seco, acidez y divertida mordacidad, irónica, muy perspicaz, que te conmueve (y descoloca) con mucha inteligencia. Lo hace a través de momentos más o menos largos (unas horas, un día, un fin de semana) de cada uno de los años que nos presenta, denominados no con números sino con expresiones significativas de lo que trata cada episodio, a modo de capítulos, permutando los años sin orden cronológico. Y el asunto en cuestión es una agresión sexual, aunque no se muestre en esta película, queda fuera de campo, muy lejos de cualquier mirada, de puertas para adentro, pues se centra en el proceso de trauma, en el peculiar modo de procesarlo la protagonista para tratar de sanarse, en lo que siente, encontrados sentimientos, con la inestimable ayuda (poco más que por su mera presencia y apoyo) de su mejor amiga, de desconocidos con los que se encuentra (que la ven mejor que ella misma), y de un gato (animal cuyo contacto es de lo más curativo, doy fe). Un canto a la amistad, a la buena amistad, de propios y extraños, animales incluidos, que tanto ayudan a encontrarse bien con uno mismo.

Bueno, sin sentir vergüenza ni tener que pedir perdón por ello, pasemos sin más a la sección de sabiduría ajena, que hoy termina con unos versos de una famosa canción, "Non, je ne regrette rien" (1956), que cantaba Édith Piaf:

 - "El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho".  (William Shakespeare).

 - "Olvidemos lo que ya sucedió, pues puede lamentarse, pero no rehacerse".  (Tito Livio).

 - "Resistir supone negarse a dejarse llevar a una situación que cabría aceptar como lamentablemente definitiva".  (Stéphane Hessel).

 - "¡No! Nada de nada
¡No! No lamento nada
Ni el bien que me han hecho
Ni el mal, ¡todo eso me da igual!".  (Charles Dumont & Michel Vaucaire).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 3 de marzo de 2026

El matutino es noche

¡Buenos días!

Estamos de pleno verano canicular... ¿qué?... ¿vais a creer lo que sentís en vuestra piel y no lo que yo os digo?... lo vuelvo a repetir para que os quede bien clarito, y de tanto hacerlo, por mera reiteración, lleguéis a comulgar con ruedas de molino por puro agotamiento mental... ¡estamos de pleno verano canicular!... ahora que os tengo convencidos de lo que a mí me plazca convenceros, os diré, da igual que sea verdad o mentira, porque lo aceptaréis por verdad absoluta que emana de mi ser supremo, el de estos matutinos, que 2+2=5, que este matutino surge de la noche, como esta mañana el sol por el horizonte, aunque no lo veáis por la espesa nubosidad, que dejará lluvia por la tarde, según las previsiones, que también apuntan, muy atinadamente, cosa de los modelos matemáticos que usan los expertos meteorólogos, que la máxima prevista por los madriles será hoy de unos 17ºC, que no son de verano, pero tampoco del invierno (el astronómico) en el que se supone que todavía deberíamos estar por estas latitudes boreales, que por las australes sí que es de verdad que todavía están en pleno verano astronómico.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película documental. Se trató de "Orwell: 2+2=5" (2025) dirigida por Raoul Peck. Es la primera película que veo de este director haitiano, que vive a caballo entre Estados Unidos y Francia.

En 1948 George Orwell (Eric Arthur Blair) ingresa en una clínica para tratar su grave enfermedad pulmonar y, con las dificultades que le acarrea esto, comienza a escribir la que será su última novela, "1984" ("Nineteen eighty-four", 1949) que, junto con "Rebelión en la granja" ("Animal Farm", 1945), principalmente, predijeron un distópico futuro sociopolítico totalmente autoritario de lo más desasosegante, cuyas visionarias consideraciones son hoy (y siempre) de lo más pertinentes, a tenor de lo que nos rodea por doquier y nos va cercando cada vez más. Además de dejarnos un concepto ya de lo más universal, el de Gran Hermano, con todas sus inquietantes implicaciones.

Estupendo documental (nota: 8) en el que se combina una voz en off (actor de doblaje) de Orwell leyendo extractos de su diario, momentos de películas basadas su obra, especialmente de "1984", y de otras suyas y ajenas relacionadas con el asunto, imágenes de archivo, sean de fotos o de noticiarios, tanto del mundo en el que vivió Orwell como de nuestro reciente pasado y actualidad, incrustando incluso imágenes generadas por inteligencia artificial para recalcar todavía más el mundo al que nos dirigimos si no se le pone remedio. Toda una visión profética la de Orwell sobre regímenes cada vez más totalitarios, y omnipresentes, a diestra y a siniestra, incluso en presuntas democracias. Tal y como se cuenta en el documental, uno de los detonantes de su desalentadora visión del futuro cercano, ya casi que presente en muchos sitios, fue su participación en la Guerra Civil española. Una película indispensable para hacernos preguntas, muchas y de gran hondura, que invita a leer (o revisitar) la obra de Orwell.

Y como aperitivo para ello, en la sección de sabiduría ajena, os dejo una extensa selección de citas suyas, tanto de sus dos últimas novelas (a las que me refería antes) como de otras obras suyas, comenzando por una, de "1984", que incluye los tres lemas de su tiránico Partido Único, que se reitera en el documental varias veces, y que cuadra como un guante de seda con la fórmula matemática de su título:

 - "La libertad es esclavitud. La guerra es paz. La ignorancia es fuerza".  (George Orwell).

 - "La guerra de España y otros acontecimientos ocurridos en 1936-1937 cambiaron las cosas, y desde entonces supe dónde me encontraba. Cada línea en serio que he escrito desde 1936 ha sido escrita, directa o indirectamente, contra el totalitarismo y a favor del socialismo democrático como yo lo entiendo".  (George Orwell).

 - "Fue en España donde vi por primera vez noticias de prensa que no tenían ninguna relación con los hechos, ni siquiera la relación que se presupone en una mentira corriente. Vi informar sobre grandiosas batallas cuando apenas se había producido una refriega y silencio absoluto donde habían caído cientos de hombres. Vi que se calificaba de cobardes y traidores a soldados que habían combatido con valentía, mientras que a otros que no habían visto disparar un fusil en su vida se los tenía por héroes de victorias inexistentes; y en Londres vi periódicos que repetían estas mentiras e intelectuales entusiastas que articulaban superestructuras sentimentales alrededor de acontecimientos que jamás habían tenido lugar".  (George Orwell).

 - "La corrupción de la política empieza por la corrupción del lenguaje".  (George Orwell).

 - "El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al viento apariencia de solidez".  (George Orwell).

 - "El nuevo y único mandamiento decía: Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros".  (George Orwell).

 - "E incluso cuando cundía entre ellos [los prole] el descontento, como ocurría a veces, era un descontento que no servía para nada porque, por carecer de ideas generales, concentraban su instinto de rebeldía en quejas sobre minucias de la vida corriente".  (George Orwell).

 - "Pero también, resultó claro que un aumento del bienestar tan extraordinario amenazaba con la destrucción -era ya, en sí mismo, la destrucción- de una sociedad jerárquica".  (George Orwell).

 - "El poder no es un medio, sino un fin en sí mismo. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace una revolución para establecer una dictadura".  (George Orwell).

Besos y abrazos,

Don.

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