jueves, 20 de septiembre de 2018

Matutinos secretos a voces

¡Buenos días!

Supongo que es de público conocimiento, a pesar de no se lo haya contado (de palabra) a nadie, o eso creo, que estos matutinos y yo siempre nos hemos querido, y nuestra relación es tan fuerte que pocas cosas en este mundo podrían desmoronarla. Y esto no es pose ni apariencia, espero. También debo suponer que todo el mundo sabe, aunque no lo grite a los cuatro vientos, que estamos de verano, aunque por el calendario podría pensarse que ya va siendo hora de que no sea así, pero el hecho es que hace calor, mucho calor, para estar a punto de traspasar el umbral del equinoccio otoñal (este próximo domingo), con 32ºC de máxima prevista para hoy por los madriles.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Todos lo saben", de Asghar Farhadi, y con Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Bárbara Lennie, Eduard Fernández, e Inma Cuesta. Octavo largo de este director y guionista iraní, todo un brillantísimo maestro para mí, de quien había visto sus tres anteriores: "El viajante" ("Forushande", 2016), ganadora del Óscar de su año, "El pasado" ("Le passé", 2013), y "Nader y Simin: una separación" ("Jodaeiye Nader az Simin", 2011), que también ganó su Óscar, y para mí es de diez. Os recomiendo encarecidamente que veáis cualquiera de estas tres, que yo tengo pendiente el ver las anteriores a estas.

Una mujer viaja desde Argentina con su hija adolescente e hijo menor, pero sin su marido que tuvo que quedarse allá, hasta su pequeño pueblo natal en España. Va a asistir a la boda de su hermana pequeña. Todo es alegría en la casa familiar. Durante la celebración, su hija adolescente desaparece sin dejar rastro. Al poco reciben un mensaje de que piden un rescate por ella. Las vidas de todos, familiares y allegados, se verán profundamente afectadas.

Muy buena película (nota: 7), este híbrido de melodrama familiar e intrigante thriller, con las señas de identidad de los densos dramas de este lucidísimo director, todo un sabio cirujano de los recovecos del alma humana y su naturaleza, cuajados de dilemas morales y arrebatado sufrimiento emocional, pero a la que creo que le faltó algo de la potencia de sus anteriores obras, muy especialmente la de su magistral y portentosa Nader y Simin. Historias en las que un hecho más o menos accidental hace reventar las costuras no bien hilvanadas de cualquier relación, su aparente armonía, sea amorosa, familiar, etc., saliendo a relucir pasados secretos y rencillas mal cicatrizadas, a los que hace que se enfrenten sus personajes, y con las que zarandea las emociones del respetable.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, con las que espero todos sepamos mejor a que atenernos ante los inesperados avatares a los que nos somete la vida:

 - "Nada induce tanto al hombre a sospechar mucho como el saber poco".  (Francis Bacon).

 - "Unos gustan decir lo que saben; otros lo que piensan".  (Joseph Joubert).

 - "¿Me guardas un secreto, amigo? Mejor me lo guardas si no te lo digo".  (Refrán).

 - "Uno de los secretos profundos de la vida es que lo único que merece la pena hacer es lo que hacemos por los demás".  (Lewis Carroll).

Besos y abrazos,

Don.
_____

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Amoroso atrevimiento matutino

¡Buenos días!

Con su natural osadía estos matutinos vuelven a acogerme con amor, mimándome sin remilgos, en esta mañana de verano terminal, solo de calendario, que sigue haciendo bastante calor, con sol a raudales y 31ºC de máxima prevista. No se cortan un pelo en decirme cuanto me estiman, y viceversa, para que no haya lugar a dudas en nuestra relación, muy amistosa, pero sobre todo muy amorosa, de mutua entrega.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Los amores cobardes", de Carmen Blanco, y con Blanca Parés e Ignacio Montes. Es el primer largo de esta directora y guionista.

Tras seis años fuera por estudios y trabajo, una joven regresa a su ciudad natal para pasar las vacaciones. En lugar de alojarse en casa de su madre, alquila un piso en el centro de la ciudad. Apesadumbrada, ensimismada, y sin muchas ganas de reencontrarse con nadie, lo hace con su mejor amiga y el resto de la pandilla de la adolescencia, quienes tratan de animarla presentándole chicos. A quien no pensaba ver era a su mejor amigo de entonces, quien la decepcionó profundamente al romper todo contacto con ella inesperadamente. Pero el quiere recuperar el contacto. Le pide disculpas y, con las reticencias de ella, empieza a visitarla con frecuencia.

Una muy buena película (nota: 7), con sus más y sus menos, este melodrama romántico juvenil, profundamente melancólico, y bucólico, que a pesar de sus titubeantes inicios y algunos flecos argumentales y técnicos que no me la hicieron redonda, quizá debido a la bisoñez o la falta de medios, no sé, no llegó a producirme ningún cólico, me fue atrapando cada vez más hasta casi encandilarme del todo por sus maneras de pausado ritmo... y porque consiguió que me metiera en el alma de sus dos protagonistas.

Preciosa historia me pareció la que me contó, cuyo título dice mucho de las tribulaciones de sus dos personajes. De hecho fue este, muy evocador, el que me hizo ir a ver esta película. ¡Y acerté! Nos habla de un muy dulce modo, tiernamente, de deseos amorosos ahogados en las medrosas inseguridades, de amores latentes no manifestados, del tiempo pasado que ya no vuelve y que si se intenta que lo haga podría ser que abriera viejas heridas, de atreverse a dar el paso, el gran salto, de la muy sutil línea que separa la amistad del amor, si es que tal hay.

Ahora un par de citas de sabiduría ajena, que no sé si acabarán emparejadas o la timidez las hará volar de nuestras entendederas, pero creo que no deberíais dejarlas escapar si es que queréis aprender a aprehender sin miedo lo que deseáis:

 - "El amor es una deliciosa flor; pero es preciso tener el valor de ir a cogerla al borde mismo de un horrible precipicio".  (Stendhal).

 - "Es la primera regla,
dijo Cupido,
que sean los amantes
algo atrevidos,
pues si son cortos
luego dicen las bellas:
«!Jesús, qué tontos!»".  (Copla popular).

Besos y abrazos,

Don.
_____

viernes, 14 de septiembre de 2018

Mágica varita matutina

¡Buenos días!

Eso es lo que son estos matutinos, una mágica herramienta que me permite barrer todo atisbo de preocupaciones mientras me encuentro bajo su embrujo y vuelo doquiera le plazca a mis entendederas. No hay desencanto que valga por aquí, ni tampoco cuando salgo y me dejo caer por la realidad al poco de haber entrado, pues su hechizo me dura más allá de este mundo mañanero. Parece que por arte de birlibirloque el rotundo calor veraniego ha vuelto a enseñorearse de estos días, a poco más de una semana de pasar a través del umbral del otoñal equinoccio, con sol, algunas inocentes nubes y 31ºC de máxima prevista para hoy por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una de animación japonesa, de anime. Se trató de "Mary y la flor de la bruja" ("Meari to majo no hana"), de Hiromasa Yonebayashi, que adapta la novela infantil "The little broomstick" de Mary Stewart. Es el tercer largo de este director japonés, tras su debut con "Arrietty y el mundo de los diminutos" ("Karigurashi no Arietty", 2010), una exquisitez fílmica, y "El recuerdo de Marnie" ("Omoide no Mânî", 2014), otra delicia.

Mary es una niña a la que sus padres envían por una pequeña temporada a vivir con su tía abuela, en una casita de campo, mientras ellos se encargan de hacer la mudanza de su domicilio. Allí, sin tele ni acceso a internet, se aburre como una ostra. Persiguiendo a un misterioso gato hasta el bosque cercano descubre una vieja escoba y unas extrañas flores fosforescentes. Corta una ramita, se la lleva a su casa, y el jardinero del lugar le dice que es una rarísima flor, dificilísima de ver y que florece una vez cada siete años. Al poco, trasteando con sus flores, toma una se impregna de su néctar y se convierte en una bruja con poderes a la par que la escoba toma vida y la lleva volando por encima de las nubes hasta un extraño lugar.

Película que no me acabó de convencer del todo (nota: 5), de estupenda calidad visual y animación, a pesar de algunos defectillos, pero de historia simplona, floja, con sensación de ya vista, y mal rematada, que trae reminiscencias de la saga de Harry Potter, aunque no haya visto ni leído ninguna, y aunque la saga literaria sea posterior a la novela en que se basa el film, con lo que sería más apropiado al revés, es decir, que Harry Potter se parece a esta.

Tiene las maneras del mítico Studio Ghibli (y de sus reverendos maestros Miyazaki y Takahata), pero no le llega, se queda algo deslavada, le falta alma, ánima... anime. Tras la última película de Yonebayashi en Studio Ghibli en 2014, este cerró temporalmente, y decidió con otros ex trabajadores crear el nuevo Studio Ponoc y hacer esta película... esperemos que sus siguientes creaciones estén mejor pulidas y me cautiven como lo hacen las del Studio Ghibli.

Ahora ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena, cual conjuros que hagan brotar chiribitas de nuestras entendederas:

 - "Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia".  (Arthur C. Clarke).

 - "La magia es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible. Y aprender las lecciones de ambos mundos".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.
_____

martes, 11 de septiembre de 2018

Matutino en la distancia

¡Buenos días!

En la corta distancia, más bien, que no me encuentro allende los madriles, como a veces me sucede, sino en sus derredores, como casi siempre, para estar lo más cerca posible de mis matutinos y así ayudar a consolidar cada vez más nuestra amistad, que ya sabéis lo que dice el aforismo, ese de que la distancia hace el olvido, especialmente si es larga, tanto en el espacio como en el tiempo. Y el tiempo para hoy amanece soleado, con máxima prevista de 25ºC, con nubes in crescendo, lo que hace que barruntemos tormentas vespertinas, todavía lejanas en este amanecer.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Las distancias" ("Les distàncies"), de Elena Trapé, y con Alexandra Jiménez, Miki Esparbé, Isak Férriz, Bruno Sevilla, y María Ribera. Es el segundo largo, y primero que veo, de esta directora.

Cuatro amigos y amigas de toda la vida, desde que fueron compañeros de clase en la universidad de Barcelona, se plantan en Berlín para pasar un fin de semana con la idea de visitar por sorpresa a otro de ellos, que lleva allí trabajando desde hace varios años y al que apenas ven, y festejar el 35º aniversario de su atónito anfitrión, en cuya casa se alojan, quien les da un frío y distante recibimiento que les genera incomodidad, y además desaparece esa primera noche dejando solos al resto sin saber muy bien que hacer, mientras las raídas costuras de su amistad empiezan a reventar a medida que se van espetando verdades los unos a los otros.

Una buena película en general (nota: 6), con sus más y sus menos, retrato de una crisis de edad, 35 o la que sea, en la que se toma conciencia de la frustración de que lo que deseamos ser o que sea no cuadra con la tozuda realidad que nos toca, de la añoranza del entonces, imposible de recuperar, pues nada es lo que fue; sobre lo que el tiempo y la distancia hacen con la amistad... resquebrajarla. También sobre la falta de comunicación, de no tener gran cosa que decirse; y de sentirnos desorientados y perdidos en el trance.

Todo con el trasfondo de un frío, gris y oscuro Berlín, impregnado de una triste atmósfera que todo lo envuelve, donde se sienten cual marcianos, fuera de lugar, pero topándose irremediablemente con la cruda realidad, sin que sepamos muy bien qué carajo les sucede a los protagonistas hasta que no va sucediendo naturalmente ante los ojos del espectador, conforme avanza el metraje.

Ahora unas citas de sabiduría ajena con las que no sé si sabremos guardar las distancias, pero seguro nos hacen llegar lejos, comenzando por una que según la directora podría ser el leitmotiv del film:

 - "La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes".  (John Lennon).

 - "Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo".  (Jorge Luis Borges).

 - "Todo parece más encantador cuando lo vemos a distancia, y las cosas toman un relieve singular cuando se observan en la cámara oscura del recuerdo".  (Théophile Gautier).

 - "Amistad nunca mudable
por el tiempo o la distancia,
no sujeta a la inconstancia
del capricho o del azar,
sino afecto siempre lleno
de tiernísimo cariño,
tan puro como el de un niño,
tan inmenso como el mar".  (José Zorrilla).

Besos y abrazos,

Don.
_____

viernes, 7 de septiembre de 2018

Matutino que reverdece con una sola gota de agua

¡Buenos días!

Tras muchos días de tórrida aridez veraniega, con algún amago de tormenta seca, cada vez hay más nubes que nublan el sol, y los pronósticos apuntan a que mañana lloverá, con sus rayos y truenos... incluso, a lo mejor esta misma tarde. De momento, para hoy por los madriles, 29ºC de máxima prevista. Y no hace falta casi que caiga gota alguna, que estos matutinos siempre me reverdecen a las primeras de cambio, a poca atención y cariño que les dedique, para quedar de lo más lozanos, con independencia de la edad que tengan. Bienestar que me devuelven con creces, sin ellos ni siquiera esforzarse, solo con su mera presencia.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una encantadora película, brillante en su humana sencillez, o viceversa, que desde ya os recomiendo. Se trató de "La novia del desierto", de Cecilia Atán y Valeria Pivato, y con Paulina García y Claudio Rissi, sobresalientes los dos en su economía y sutileza gestual. Es el debut en el largo de este par de directoras y guionistas argentinas.

Una mujer de 54 años lleva más de treinta trabajando como criada interna de una familia en Buenos Aires. La familia vende la casa y ya no cuenta con ella, aunque le encuentran acomodo en la casa de unos familiares en una lejana ciudad a unos mil kilómetros de distancia. Su mundo se derrumba, y totalmente abatida, inicia viaje en autobús a su nuevo destino, que sufre una avería en las cercanías de un santuario pagano en medio del desierto, entre la Pampa y la Cordillera de los Andes, donde unos cuantos feriantes se ganan la vida vendiendo a los turistas. Desorientada, mientras espera la llegada de un nuevo autobús para continuar viaje y llegar a su destino, pierde la maleta con todas sus pertenencias, y uno de los vendedores ambulantes se ofrece a ayudarla en la búsqueda, recorriendo ambos con su furgoneta-caravana diversos paraderos donde podría estar el objeto perdido.

Estupenda película (nota: 8), plena de sutileza, sencillez y serena humanidad. Encuentro de dos soledades, una mujer taciturna y cerrada en sí misma y un hombre parlanchín y bonachón, casi por milagro, en medio de ninguna parte, por entre la desértica desolación que les arropa, que reverdecen con apenas una gota de agua que se dan el uno al otro casi sin proponérselo, al menos ella. Simple historia, pausada, de silencios, narrada maravillosamente, que por maneras, paisaje y paisanaje podría perfectamente ser una historia mínima más a añadir a las del también maravilloso film "Historias mínimas" (2002) de Carlos Sorin. No os las perdáis.

Y como no podía ser menos, en la sección de sabiduría ajena, hoy tan solo los primeros y últimos versos del poema de Antonio Machado "A un olmo seco", pues me viene como anillo al dedo, no para casarme con él, pero al menos para solazarme con su belleza:

 - "Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
[...]
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera."  (Antonio Machado).

Besos y abrazos,

Don.
_____

jueves, 6 de septiembre de 2018

Criatura matutina

¡Buenos días!

Otra creación matutina más que saco a la luz a base de los retazos de mis entendederas, espero que no demasiado desaliñados, tratando de que mis desvaríos no se me desmanden en exceso, procurando su bienestar de la mejor manera posible, para que vuelen a su libre albedrío con la mayor de las felicidades, desde el mismo momento en que los libere en el mundo. El verano nos ha gestado y parido un día de lo más benévolo, lejos de cualquier engendro tórrido, con suave sol velado de nubes de gasa más o menos sucia, y máxima prevista de 26ºC, de lo más agradable, dado de donde venimos.

Hace unas semanas veía una estupenda película, "Mary Shelley" (2017), dirigida por Haifaa Al Mansour, que nos narraba parte de la vida de la autora de un clásico de la literatura, de estilo gótico-romántico, quizá la primera novela de ciencia ficción, "Frankenstein" ("Frankenstein; or, The Modern Prometheus", 1818). Como consecuencia de ello me prometí leer ese libro, y acabo de terminarlo. Y antes que nada, os recomiendo encarecidamente su lectura, cuya historia apenas nada tiene que ver con la del clásico del cine, que vi en televisión en mi temprana adolescencia, "El doctor Frankenstein" ("Frankenstein", 1931) de James Whale. Y nada con el imaginario colectivo sobre el monstruo.

Espléndida novela (nota: 8), que leí con fruición, y casi de un tirón de principio a fin. Engancha y deja estupendas reflexiones mientras se lee, y eso a pesar de una levísima pátina de inocencia, no en vano su autora la escribió cuando tenía menos de 20 años, y se consumía por y para el romanticismo, el literario, y el anímico, supongo. Me pareció estructurada cual si de unas muñecas rusas se tratara, anidadas unas en otras las diferentes historias. La autora nos cuenta una historia de un navegante explorador, que se encuentra con un náufrago en el Polo Norte (el doctor Frankenstein), que le cuenta su historia, dentro de la cual su monstruosa criatura le cuenta sus andanzas y sentimientos a su creador.

Una historia que nos habla de obsesión creativa, parece que inspirada en "El sueño de la razón produce monstruos", el aguafuerte de Goya publicado en 1799, de la insolencia de insuflar vida artificialmente, castigando al creador no los dioses sino su propia creación. También es una historia de venganza, redención y castigo, más bien autocastigo moral. De la soledad de muchas criaturas, de que la falta de amor y compañía envilece a cualquier ser, del miedo al rechazo social, y al amoroso, como a veces se sintió la autora en su relación afectiva con Percy B. Shelley. También de los indisolubles vínculos entre criatura y su creador, cual cordón umbilical. Al hilo de esto, también puede verse como el miedo de cualquier madre a engendrar fetos deformes, de hecho la propia Mary Shelley tuvo un parto prematuro. No os la perdáis. Una novela pionera, muy influyente posteriormente, en la literatura, y en el más tardío cine desde casi sus inicios.

Ahora la sección de sabiduría ajena, compuesta a base de trozos, nada descompuestos, del pensamiento de otros, en la que bien podían entrar las citas del matutino en el que glosé la película "Mary Shelley", y comenzando por una cita que aparece introduciendo la estupenda edición del libro leído y glosado hoy (Ed. Alma, Clásicos Ilustrados, 2018), un extracto del poema épico de John Milton, "El paraíso perdido" ("Paradise Lost", 1667):

 - "[...] ¿Te pedí, Hacedor mío, que del barro
me hicieras hombre? ¿Te exigí acaso
que me sacaras de la oscuridad? [...]".  (John Milton).

 - "Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre dice y hace lo que debe".  (Benjamin Franklin).

 - "No puede encontrarse bajo el firmamento ni un solo ser, animal o criatura, que no tenga su contrario. Es una ley de la naturaleza".  (Jean de la Fontaine).

 - "Toda criatura torna a su natura".  (Refrán).

 - "El hombre que no sufre es una máquina mal compuesta, una criatura defectuosa, un mutilado moral, un aborto de la naturaleza".  (Charles Telier).

 - "Aquí reposan los restos de una criatura que fue bella sin vanidad, fuerte sin insolencia, valiente sin ferocidad y tuvo todas las virtudes del hombre sin ninguno de sus defectos. (Epitafio para un perro)".  (Lord Byron).

Besos y abrazos,

Don.
_____

martes, 4 de septiembre de 2018

Matutino desastrado y desastroso

¡Buenos días!

Sin mucha suerte en mis intentos de alcanzar la luna, no desespero, mi fantasía no ceja en el empeño y se refugia a consolarse en estos matutinos donde le da algo de rienda suelta. Buena suerte la mía, la de cada mañana donde con mimo y esmero ellos velan por mí, para que desparrame a mi aire. El astro rey, sigue tan feliz en su más desatada estación, dando calor, un poco menos cada día que pasa, aliviándonos algo los sofocos, hoy con 31ºC de máxima prevista por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "En las estrellas" de Zoe Berriartúa, y con Luis Callejo, Jorge Andreu, y Macarena Gómez. Es el segundo largo de este director, y también guionista y actor, y primero suyo que veo.

Un director de cine venido a menos, alcohólico, de zarrapastroso aspecto, en paro y absolutamente deprimido debido a la muerte de su esposa, no cesa de contarle a su hijo de nueve años historias fantásticas que no son sino películas o partes de ellas que sueña con dirigir en un futuro pero que no tiene muy claro si alguien querrá producirlas y exhibirlas. Es todo un soñador, y el chaval trata de ponerle, sin mucho éxito, con los pies en el suelo.

Película que mi me desagradó ni me gustó (nota: 5) este insólito artefacto o cachivache cinematográfico y cinéfilo que es todo un homenaje a la protohistoria del cine, del primigenio, como por ejemplo el de Georges Méliès, plena de guiños cinéfilos, reivindicando además con añoranza los artesanales efectos especiales de antaño, barridos hoy por la tecnología digital. Me gustaron sus maneras, pero la historia no me dijo gran cosa, embutida en un mundo casi onírico en absoluta ruina, donde los personajes no consiguen llevar a real término sus casi disparatadas fantasías. Parece ser que está levemente inspirada en la propia infancia del director.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que, cual estrellas fugaces no pasen tan solo por nosotros, sino que queden en nuestra órbita de pensamiento el mayor tiempo posible:

 - "Quien se empeña en pegarle una pedrada a la Luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda".  (Proverbio árabe).

 - "Sólo hay un modo seguro de dar una vez en el clavo, y es dar ciento en la herradura. Algunos tienen la buena estrella de dar en el clavo la primera vez. Hay que perseverar en el intento".  (Noel Clarasó).

 - "Dos personas miran al exterior a través de los mismos barrotes: la una ve el fango y la otra las estrellas".  (Frederic Langbridge).

Besos y abrazos,

Don.
_____

lunes, 3 de septiembre de 2018

Golpe de timón o timo matutino

¡Buenos días!

Otra singladura matutina más en la que me embarco sin rumbo fijo a priori, cruzando los dedos para que me salga bien, al albur de los vientos de mi mente, así que no parece que haya timón que los gobierne, ni creo que cantos de sirena los embauquen para hacerles perder la derrota, que nada codician más allá de la propia travesía. Y yo anhelo... no que hiele, sino que al menos bajen algo estos calores de calma chicha, y parece que hoy lo hará, bajando unos cuantos grados la temperatura de pasados días de sofoco veraniego que remedar querían paraísos tropicales fuera de lugar por estos lares.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Yucatán", de Daniel Monzón, y con Luis Tosar, Rodrigo de la Serna, Joan Pera, y Stephanie Cayo. Sexto largo de este director, de quien había visto sus cinco anteriores, todas muy buenas al menos: "El niño" (2014),  "Celda 211" (2009), "La caja Kovak" (2006), "El robo más grande jamás contado" (2002), y "El corazón del guerrero" (1999).

Varios estafadores, antaño compinches de faena, ahora picados entre ellos, coinciden en un crucero de lujo, entre Barcelona y Cancún, en el Yucatán (México), con escalas en diversos puertos del Atlántico, con el fin de llevarse el gato al agua, compitiendo por conseguir estafar a uno de los turistas, humilde panadero viudo, ganador reciente de un inmenso premio en el sorteo de Euromillones, y que viaja acompañado por toda su familia.

Una buena película en general (nota: 6), con sus más y sus menos, una boat movie en palabras de su director, una comedia de estafadores, bastante coral, en la que se mezclan, además de diversas historias entrecruzadas, muchos géneros cinematográficos y unas cuantas referencias cinéfilas, que encierra una leve fábula sobre la codicia humana, sin moralinas, y con algún pequeño exceso melodramático para mi gusto, quien además cree que es la más flojita de su filmografía.

Bueno, pues casi al final de nuestro crucero matutino, que espero hayáis disfrutado, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena que quizá nos sirvan para aprender a que no nos den gato por liebre:

 - "Nunca hizo rico al hombre el dinero, porque solamente le sirve para aumentar su codicia".  (Séneca).

 - "El no ser codicioso es ser rico, y el no tener la manía de comprar es una renta".  (Cicerón).

 - "Por nuestra codicia lo mucho es poco; por nuestra necesidad lo poco es mucho".  (Francisco de Quevedo).

 - "Es desconsolador pensar cuánta gente se asombra de la honradez y cuán pocos se escandalizan por el engaño".  (Noël Coward).

Besos y abrazos,

Don.
_____

viernes, 31 de agosto de 2018

Matutino requeteincreíble

¡Buenos días!

Ya casi ni me creo que vaya a terminar este verano, cuyo fin ya atisbo a ver con mi supervisión, encaramado a este último día de agosto, pero tendremos que seguir tirando de nuestra superresistencia al calor para poder sobrellevarlo, o superllevarlo, hasta que él mismo decida evaporarse, escampe y nos queden unos estupendos días de mayor frescor. De momento, hoy tendremos por los madriles 33ºC de máxima, con mínimas superando la veintena, cosa que no ayuda mucho a conciliar bien el sueño nocturno.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una de animación por ordenador, de la Pixar, "Los increíbles 2" ("Incredibles 2"), de Brad Bird. Es, obviamente, la continuación de las andanzas de la familia de superhéroes (matrimonio y tres hijos, todos con supertalentos) que conocimos en "Los increíbles" ("The incredibles", 2004), del mismo director. Además de esta, también había visto otra de sus anteriores, la estupenda "Ratatouille" (2007), esta codirigida con Jan Pinkava.

Tras una no muy afortunada intervención de la familia Increíble para detener a un supermalo, se refuerzan las ideas de los gobernantes de proscribir a todos los superhéroes y prohibir que manifiesten sus superpoderes en público, cosa que sucede. Un magnate, contrario a esta opinión, decide mejorar su imagen para revertir la prohibición, y se lo propone a la madre de la familia, quien debe combatir con el nuevo supervillano mientras es retransmitida la acción en directo; así que el padre debe quedarse de amo de casa, asumiendo totalmente las tareas domésticas, actividad tan heroica como la que más (aunque él no lo crea). Mientras tanto, con la ausencia de la madre por su nuevo trabajo, el bebé de la familia empezará a dar sus primeros pasos... quería decir, a mostrar sus primeros superpoderes, para asombro de todos.

Una muy buena película (nota: 7), con acción, aventuras y estupendos golpes cómicos, muy divertida y entretenida, y que no desfallece en todo su metraje, con algunos destilados muy inteligentes y otros que no me acabaron de convencer. Desde luego, virtuosismo técnico. Una vuelta de tuerca más, con actualización de las novedades sociológicas de estos días (dar relevancia a lo femenino del mundo, tradicionalmente soslayado) a lo contado en la primera, que también allí se apuntaban. También nos habla de la cotidianidad familiar, por muy superhéroes que sean, de la idiotización a la que nos someten las pantallas, antaño la caja tonta, hoy en día los cachivaches para juegos y conectar en redes sociales virtuales. Y como en la anterior, reivindicación de lo diferente a la presunta normalidad, normalmente subyugado por la estúpida brutalidad (o viceversa) de la masa aborregada.

Por cierto, como siempre, precediendo a un largo Pixar se proyecta un corto, normalmente y casi siempre mejores que el propio largo. Esta vez se trató de "Bao", de Domee Shi: Una melancólica mujer prepara baos (especie de empanadillas orientales cocidas al vapor) para el desayuno de su marido y ella. Él se los come apresuradamente y sale para el trabajo. Ella queda sola terminando de comer los que quedan y cuando va a meterse en la boca el último, este grita y toma vida animada, convirtiéndose en un pequeño bebé de pan, que va creciendo a toda prisa conforme el día avanza gracias a los esmerados cuidados de la mujer.

Estupenda historia (nota: 8), divertida y entrañable, esta ensoñación sobre el síndrome del nido vacío, que me trajo leves reminiscencias a la magnífica escena de arranque de "Up" (2009) de Pete Docter y Bob Peterson, también de la Pixar; y a esa magistral y exquisita joya de la animación que es "El cuento de la princesa Kaguya" ("Kaguyahime no monogatari", 2013) de Isao Takahata.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que tal vez nos hagan resaltar las increíbles maravillas que encierra este variado mundo:

 - "Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años".  (Mark Twain).

 - "La ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. Cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. Pero las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante un infinito mundo de misterio".  (Gregorio Marañón).

 - "No veo lógico rechazar datos porque parezcan increíbles".  (Fred Hoyle).

 - "En algún sitio algo increíble espera ser descubierto".  (Carl Sagan).

Besos y abrazos,

Don.
_____

martes, 28 de agosto de 2018

Matutino, te prometo que...

¡Buenos días!

... Te prometo que te escribiré poniendo lo mejor de mí en el empeño, que haré todo lo que sea posible para que tus excelencias sean conocidas allende mío y destaquen, que... Y el verano nos sigue prometiendo que hará calor, y más calor, que nos agobiará con él, aunque a veces necesitemos que corra el aire por entre nosotros, que si no nos consumiremos. Pues eso, 34ºC muy soleados con sofocantes noches de insomnio, pues la mínima no bajará de los 22ºC. Y en las previsiones meteorológicas todavía no se barruntan promesas de alivio.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Promesa al amanecer" ("La promesse de l'aube"), basada en la novela homónima, aproximadamente autobiográfica, de Romain Gary, el único autor que ganó dos veces el premio Goncourt, dirigida por Eric Barbier, e interpretada por Charlotte Gainsbourg y Pierre Niney. Es el quinto largo, y primero que veo, de este director francés.

Una mujer, no se sabe si rusa o polaca, se busca la vida de manera picaresca en la Polonia de los pasados años 20. Madre soltera, con un único hijo al que cuida y mima hasta casi la desmesura, tiene sueños de grandeza y se da muchas ínfulas a cuenta de él, a quien anima obsesivamente para que sea un gran escritor y un glorioso aviador bélico, lo que les dará fama y reconocimiento, pero de momento ignominiosas burlas. En los años 30, debido a sus orígenes judíos, y ante el auge de los nazis en Alemania, decide migrar a Francia. Poco antes del inicio de la II Guerra Mundial el joven se alistará en el ejército francés, con la madre siempre animándole, cuando no agobiándole, para que escriba una gran novela y se convierta en un héroe.

Una buena película en general (nota: 6), con sus más y sus menos, que a ratos me descolocó por su punto de excentricidad y desmesura y en otros me agradó por lo mismo. Intenso drama, sobre las andanzas bastante rocambolescas de madre e hijo, plenas de decepciones y algunas alegrías; madre excesiva y sobreprotectora, e hijo sufridor que no quiere defraudarla, y sobre la mutua dependencia de ambos.

Ahora, como lo prometido -tácitamente- es deuda, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena, de entre las que recopilo con mayor o menor esfuerzo:

 - "Quien promete, en deuda se mete".  (Refrán).

 - "Las promesas valen más y cuestan menos. Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas".  (Anatole France).

 - "Ambos se dañan a sí mismos: el que promete demasiado y el que espera demasiado".  (Gotthold Ephraim Lessing).

Besos y abrazos,

Don.
_____

lunes, 27 de agosto de 2018

¡Qué dirán de estos matutinos!

¡Buenos días!

Digan lo que digan, sea bueno o malo, no me afectará lo más mínimo, o eso intentaré, aplicándome las sabias enseñanzas del famoso poema "If" de Rudyard Kipling, y seguiré adelante con ellos a mi libre albedrío, y al suyo, el de los matutinos, a los que no trato de condicionar en exceso con mis propias neuras de padre algo posesivo, y a los que dejo volar a su aire cuando toca, en cuanto salen de mi ser. El verano también sigue a lo suyo, hoy con otro día de reafirmación de su intrínseca naturaleza, con independencia de lo que bufemos de él, sofocándonos como suele, oprimiéndonos con su proverbial calor, hoy con sol a raudales, apenas leve brisa que nada alivia, y máxima prevista de 36ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El viaje de Nisha" ("Hva vil folk si"), de Iram Haq, y con María Mozhdah y Adil Hussain. Es el segundo largo y primero suyo que veo de esta directora, y también guionista y actriz noruega de origen paquistaní.

Nisha es una adolescente como otra cualquiera, siempre cuestionando el porqué de las cosas. Vive en una ciudad de Noruega, donde nació, con su familia de emigrantes paquistaníes. Es una sobresaliente estudiante que se divierte con sus amigos del instituto. Un día su rígido padre la sorprende tonteando a escondidas con su pelirrojo novio nativo. Monta en cólera y junto a su esposa, abrumados por el qué dirán los vecinos, deciden enviar a su hija a Pakistán por una larga temporada, como severísimo castigo para aplacar su insolencia, junto a la familia del hermano del padre para que adquiera las costumbres de su cultura. Con engaños la fuerzan a viajar allí, donde vivirá una experiencia de pesadilla.

Una muy buena película (nota: 7), que vi con agrado, a pesar de la traumática experiencia que nos cuenta, inspirada en una vivencia similar de su directora. Me gustó especialmente el modo de terminar el relato. Historia de conflictos intergeneracionales, y de gente atrapada en dilemas interculturales, especialmente cuando ambas culturas son tan distantes, también de opresión social y anquilosamiento cultural que impide a cada cual ser como le apetezca ser, sin tener que vivir según los demás dicten, y de estar por encima de dimes y diretes. Y de firme y valiente determinación para escapar de esas imposiciones.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, una de las causas de la buena reputación de estos matutinos, o eso creo, comenzando por unos versos de la canción de Mecano "Mujer contra mujer":

 - "[...] Una opina que aquello no está bien
La otra opina que qué se le va a hacer
Y lo que opinen los demás está de más [...]" (José María Cano).

 - "Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti".  (Séneca).

 - "La juventud no debe sólo asimilar los frutos de la cultura de sus padres, sino que debe elevar la cultura a nuevas cimas, a las que no llegan las gentes de las anteriores generaciones".  (Konstantin Stanislavski).

Besos y abrazos,

Don.
_____

jueves, 23 de agosto de 2018

Matutino negociador

¡Buenos días!

Cada vez que vengo, por propia voluntad, a estos matutinos, me quedo retenido por un buen rato para disfrutar por aquí de la libertad que me procuran. Regateo despreocupadamente con ellos y salgo disimuladamente y con su consentimiento. Las nubes siguen atrapadas, enredadas, alrededor del sol, menos que ayer, pero las temperaturas siguen igual, con 35ºC de máxima prevista, y 20ºC de mínima.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El rehén" ("Beirut"), de Brad Anderson, y con Jon Hamm y Rosamund Pike. De este director ya había visto dos de sus anteriores films: "Transsiberian" (2008) y "El maquinista" ("The machinist", 2004).

Año 1972 en Beirut (Líbano). Un experto negociador del gobierno estadounidense pierde a su amada esposa libanesa en un ataque terrorista durante una fiesta en su casa. Desolado, abandona el lugar y su trabajo. Diez años después el servicio de inteligencia vuelve a contactar con él para que regrese a la ya devastada ciudad por la guerra civil para una misión que solo él puede llevar a cabo: negociar la liberación de un alto cargo del espionaje norteamericano allí, secuestrado por una facción combatiente, pues conoce personalmente al rehén (era su mejor amigo de entonces) y al líder de los captores. Para velar por su seguridad le asignan a una agente encubierta de la embajada.

Una muy buena película (nota: 7) este entretenido thriller de espionaje, con sus engaños y traiciones, con reminiscencias de las historias de John Le Carré, trasfondo de la realidad política de entonces, de sus turbiedades, y leves toques de acción, apenas nada, que va más de hablar y hablar para tratar de evitar la acción, la mala, malísima, a través de un antihéroe que debe enfrentarse a su doloroso pasado. Tiene cierto deje cínico y un final (un documento visual con declaraciones del presidente USA de entonces) la mar de irónico y sobradamente hipócrita, visto lo visto.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, con las que he negociado un rato para que se queden aquí y tal vez nos ayuden a mediar en y resolver nuestros conflictos:

 - "En el amor es lo mismo que en la guerra; plaza que parlamenta está medio conquistada".  (Margarita de Valois).

 - "La violencia jamás resuelve los conflictos, ni siquiera disminuye sus consecuencias dramáticas".  (Juan Pablo II).

 - "El diálogo, basado en sólidas leyes morales, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida, de toda vida humana. Por ello, el recurso a las armas para dirimir las controversias representa siempre una derrota de la razón y de la humanidad".  (Juan Pablo II).

Besos y abrazos,

Don.
_____

miércoles, 22 de agosto de 2018

Buena vecindad matutina le cobija...

¡Buenos días!

... quien a buen árbol se arrima... parafraseando el refrán. Leve sombra nos darán las no muy tupidas nubes, con lo que las máximas previstas se nos irán hoy hasta casi los 35ºC por los madriles, así que me refugio por un momento de los calores veraniegos, no muy sofocantes, en este matutino y convivo con toda su fauna y flora en armoniosa compañía, antes de volver a los rigores del clima y la vida en general, de los que trato de resguardarme al abrigo de cualquier buen árbol o mejor compañía.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Buenos vecinos" ("Undir trénu"), de Hafsteinn Gunnar Sigurðsson, y con Steinþór Hróar Steinþórsson, Edda Björgvinsdóttir, Sigurður Sigurjónsson, Þorsteinn Bachmann, Selma Björnsdóttir, y Lára Jóhanna Jónsdóttir. Es el primer largo que veo de los de este director islandés.

Es verano. Un hombre es echado del hogar por su esposa, que le acusa de adulterio con una ex novia, y además le impide ver a su hija común. Se ve obligado a mudarse a casa de sus padres, quienes tienen un contencioso a cuenta de un árbol, pues la sombra del que tienen sus padres cae sobre la parcela de sus vecinos e impide a la esposa tomar el sol. A la par que el joven trata por todos los medios de ver a su hija, la absurda disputa vecinal irá a mayores, intensificándose hasta límites insospechados.

Una muy buena película (nota: 7) este drama familiar con insertos de comedia negra, muy negra, contada con frialdad casi esquimal que hiela cualquier atisbo de sonrisa, sobre esta contienda, a cara de perro y cual gatos panza arriba, que a partir de un asunto menor se va enconando hasta el hiperbólico paroxismo, surrealista aunque muy apegada a la realidad. No sé si podría valer como nimio atenuante el que ni árboles ni sol son abundantes en Islandia. Inmisericorde análisis del humano comportamiento en sociedad, con hipócrita corteza de cordialidad, pero con entrañas de hostiles pensamientos egoístas hacia nuestro prójimo, bastante estúpido en muchas ocasiones (tanto nuestro comportamiento como nuestro prójimo), y sobre las neuras de cada cual que colisionan con las del resto, enfocando sobre lo absurdo de nuestro modo de ser.

Ahora, unas citas de sabiduría ajena que, cual hojas de buen árbol de sombra, nos puedan librar de los tontos acaloramientos ajenos, e incluso de los propios:

 - "Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija".  (Refrán).

 - "De la higuera, la sombra no es buena; y la del nogal, trae mucho mal".  (Refrán).

 - "El mal vecino ve lo que entra, y no lo que sale".  (Refrán).

 - "Advierte que es desatino
siendo de vidrio el tejado,
tomar piedras en la mano
para tirar al vecino".  (Miguel de Cervantes).

 - "La buena educación consiste en ocultar el mucho bien que pensamos de nosotros y el poco bien que pensamos del otro".  (Mark Twain).

Besos y abrazos,

Don.
_____

miércoles, 8 de agosto de 2018

Buen matutino partero

¡Buenos días!

Ya sabéis que ayudo a todos y cada uno de estos matutinos para que vean la luz, a que asomen su cabecita con prudencia, ayudándoles con cálida bondad ante tal trance. Hecho esto, que sigan su albedrío, y a por el siguiente. El verano sigue alumbrando días de sofoco gracias a este sol inclemente, que parece que van a menos, alejándose poco a poco de la cuarentena, y tal vez en breve se nos queden en más llevaderos, hasta ir apagándose en su descenso al próximo, aunque lejano todavía, equinoccio, lo que antes o después sucederá, ley de vida, o del natural ciclo estacional, lo que viene a ser lo mismo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Dos mujeres" ("Sage femme"), de Martin Provost, y con Catherine Frot, Catherine Deneuve, y Olivier Gourmet. De los anteriores largos de este director había visto dos de sus anteriores, "Violette" (2013) y "Séraphine" (2008).

Una mujer de 49 años, seria y responsable, es una comadrona (une sage-femme) dedicada en cuerpo y alma a su trabajo, que desempeña con gran profesionalidad y excelente bondad, reconocido por jefes y compañeras, en una pequeña clínica que va a cerrar. Madre soltera, ha sacado adelante a su único hijo, estudiante de medicina, al que cada vez ve menos. Un día recibirá la llamada de la ex amante de su padre, fallecido hace más de treinta años, y de la que nada sabía desde entonces, mujer bastante tarambana y volátil que quiere localizar a su padre. Al decirle que murió, quiere que ambas queden para revelarle cierta noticia.

Una muy buena película (nota: 7) esta melodramedia, ni de reír ni de llorar, que vi con sumo agrado, que me interesó, y que fluyó por mí con serena naturalidad. Encuentro con sus vaivenes de dos mujeres; la una buena, sensata y sabia, que vive para los otros; la otra todo lo opuesto, al menos aparentemente; que entienden la vida de forma absolutamente contrapuesta, pero que conforme van difícilmente congeniando irán aprendiendo la una de la otra y acercando algo sus posturas. Nos habla de nacer y de morir, de amistad, de perdón, de preocuparse por el otro y de cuidarle, del trabajo bien hecho, y de refilón... de que la sanidad no debería ser un negocio.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que tal vez nos aporten algo de sensatez, o a dar a luz nuestras propias ideas:

 - "Nadie nace enseñado, si no es a llorar".  (Refrán).

 - "El nacimiento y la muerte no son dos estados distintos, sino dos aspectos del mismo estado".  (Mahatma Gandhi).

 - "No puede haber nada más vulnerable que un bebé que acaba de nacer o una persona mayor que va a morir".  (Martin Provost).

 - "No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir".  (Jean de la Bruyère).

Besos y abrazos,

Don.
_____

martes, 7 de agosto de 2018

Siniestro matutino residente

¡Buenos días!

A dos manos, a diestro y siniestro, tecleo cada matutino de estos, sin sacar apenas nota alguna, y que siempre terminan por acogerme bajo su techo y sacar lo mejor de mí mismo, y no por accidente, sino gracias a su muy buena mano izquierda, liberándome además de todo temor que pudiera atenazarme. El más asfixiante verano sigue a lo suyo, acechándonos, no precisamente desde la oscuridad, que el radiante sol, enturbiado por la plomiza calima, luce lo suyo, difuso, hasta casi inmovilizarnos por mero sofoco. Otra jornada más nos espera por los madriles de máximas rayanas en la cuarentena y con tropicales noches al filo del insomnio en la que ni los fantasmas de cada cual se aparecen so pena de evaporarse al instante.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Blackwood" ("Down a dark hall"), de Rodrigo Cortés, basado en la novela homónima de Lois Duncan, y con Annasophia Robb y Uma Thurman. Es el cuarto largo de este brillante director que me entusiasma, por lo que habla, escribe y rueda, de quien había visto sus tres anteriores, más que excelentes, "Luces rojas" ("Red lights", 2012), "Buried (Enterrado)" ("Buried", 2010), y "Concursante" (2007). Y su corto "15 días" (2000). Todos recomendabilísimos.

Una problemática adolescente es enviada por sus padres, que no logran hacer carrera de ella, a un peculiar internado, Blackwood, un lúgubre caserón donde seguirá un programa experimental de enseñanza al cargo de una inquietante institutriz y sus profesores. Allí se encontrará con sus únicas cuatro nuevas compañeras de clase, y gracias a los novedosos métodos docentes conseguirán sacar lo mejor de cada una de estas díscolas adolescentes, manifestando talentos que ignoraban poseer. Pero también comenzarán a tener extraños sueños y visiones que les hacen dudar de la frontera entre realidad y ensoñación. Cuando empiecen a tomar conciencia del motivo por el que allí se encuentran, quizá empiece a ser demasiado tarde para salir de allí.

Una buena película en general (nota: 6), este thriller de suspense con toques fantásticos, que sin embargo no me gustó como tantísimo lo hicieron las anteriores de este director. Tal vez fuera porque el tema no era muy de mi interés y no llegó a atraparme, o porque no era una historia escrita por su director, era un encargo, no sé. No obstante, es mucho mejor que otras del género, ¿tontorrón terror adolescente?, pues no se queda en la mera sucesión de sustos y sobresaltos, que aquí apenas los hay, y ni falta que hace, pues nos habla de otros temas, como de fomentar los talentos de cada cual, que todo el mundo tiene los suyos, del abuso de medicamentos, que muchas veces matan el talento, del de los móviles, de la talentosa genialidad, y del obsesionarse con una única disciplina, como maldición, y del precio a pagar por ello, del arte y sus luces y sombras, de volver al pasado y no mirar adelante, so pena de convertirse en estatuas de sal, de la adolescencia como periodo de crecimiento, de saber quién será uno en la vida, con sus miedos y oscuros abismos, plenos de preguntas y sin apenas respuestas, y de...

Ahora unas citas de sabiduría ajena que he rescatado de por ahí, con la idea de poder disipar cualquier eventual tiniebla de nuestras entendederas:

 - "Se puede ser un gran sabio y seguir siendo un eterno niño ante los problemas de la vida".  (Friedrich Wilhelm Foerster).

 - "Nuestro gran error es intentar obtener de cada uno en particular las virtudes que no tiene, y desdeñar el cultivo de las que posee".  (Marguerite Yourcenar).

 - "Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta".  (Sócrates).

Besos y abrazos,

Don.
_____

lunes, 6 de agosto de 2018

Bendito cariño matutino, el de todos ellos juntos

¡Buenos días!

Seguimos de ola de calor, y tras haber superado la cuarentena, ahora, solo rozándola, sigue siendo demasiado, tanto que agobia. A ver cuando relaja sus apreturas y nos da cálido afecto sin más. La máxima prevista para hoy es de 39ºC, con insomnes mínimas de 24ºC. Así que aunque quiera estar junto a todos mis matutinos, por estos días dejaré que corra un poco el aire entre nosotros, que cada cual vaya a su libre albedrío, y cual hijos pródigos (en amor) ya volveremos a reunirnos todos cuando sea menester.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película que os recomiendo. Se trató de "Siempre juntos (Benzinho)" ("Benzinho"), de Gustavo Pizzi, y con Karine Teles (además, coguionista junto con el director, y ambos ex pareja marital), Otávio Muller, Adriana Esteves, y Konstantinos Sarris. Es el segundo largo y primero que veo de este director brasileño.

Un ama de casa de cuarenta años vive en una destartalada casa junto a su marido y sus cuatro hijos. Las cotidianas complicaciones de cualquier familia humilde, con dificultades para llegar a fin de mes, se ven acrecentadas por las continuas averías de su hogar y por la decadencia de los negocios familiares. Además, tienen que acoger a la hermana y el sobrino de ella, huidos de su hogar por cuestiones de violencia doméstica. A todo ello se suma, para nuestra protagonista, la marcha del hijo mayor, a poco de cumplir los 18, contratado por un equipo profesional de balonmano alemán, situación que no acaba de asumir.

Estupenda película (nota: 8) esta tragicomedia, retrato de una mujer y su familia, que no es de reír, más bien de sonreír, a ratos, ni de llorar, bueno, si acaso al final del todo rodaron unas lagrimillas, ya totalmente entregados y perfectamente integrados con las vicisitudes anímicas de su adorable protagonista de inmenso corazón, en su continua brega, que vela por su bulliciosa y caótica familia sin desmayo, aunque desfallezca por breves momentos, pero mirando al frente, sigue adelante, sobreponiéndose a toda adversidad, con efímeros momentos de alegría y felicidad. Desarmante naturalidad y humanismo en la narración, punteada de oníricos momentos de poesía. Sobresaliente actuación de la actriz protagonista, que nos contagia del variado estado de ánimo que representa en cada momento.

Ahora ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena que he conseguido reunir con todo mi cariño para la ocasión:

 - "Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad".  (Enrique Tierno Galván).

 - "Trabajar con amor es construir una casa con cariño, como si vuestro ser amado fuera a habitar en esa casa".  (Khalil Gibran).

 - "La fortuna, el éxito, la gloria, el poder pueden aumentar la felicidad, pero no darla. Sólo el cariño da la dicha".  (Benjamín Disraeli).

 - "No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo".  (Albert Camus).

Besos y abrazos,

Don.
_____

miércoles, 1 de agosto de 2018

Matutino que se planta en vacaciones y no se queda plantado

¡Buenos días!

Primer día de agosto, el mes de las vacaciones por antonomasia, pero no creo que los matutinos se me vayan de veraneo y me dejen plantado por muchos días, si acaso a ratos sueltos. Entramos ya hoy en la primera ola de calor de este verano, que ya tardaba en aparecer, con 38ºC de máxima y 20ºC de mínima para hoy, y subiendo ambas unos tres graditos o más en sucesivos días por los agostados madriles. Habrá que echar el vuelo temporalmente, cual ave migratoria en busca de mejores climas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Vacaciones con mamá" ("Larguées"), de Eloïse Lang, y con Camille Cottin, Camille Chamoux, Miou-Miou, y Johan Heldenbergh. Es el primer largo que veo de esta directora belga.

Un par de hermanas, la mar de diferentes entre sí, la una soltera, toda una vivalavirgen, desmadrada y picando de flor en flor cada noche de desenfrenada juerga, y la otra, casada y con dos niños, toda una marujona, formal, seria y responsable, toman la decisión de irse las dos con su madre de vacaciones unos días por su sexagésimo cumpleaños, lejos de París, a un resort de una paradisíaca isla tropical, con la idea de levantarle el ánimo, dado lo abatida que se encuentra desde que unos meses atrás su marido la abandonó por otra con la mitad de años que ella.

Una película cual saldo de verano, muy regularcita, bastante irregular, que además fue empeorando levemente conforme avanzaba (nota: 3). Este remake de una película danesa de hace pocos años es una comedia de simplones enredos bastante tópica, aunque con algunos puntitos de originalidad, que no me hizo gracia en general salvo algunas situaciones sueltas. Muchos de los gags eran infantiloides y tontorrones, aunque otros pocos sí que me llamaron la atención.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, cual simientes que espero plantemos y germinen en nuestras entendederas:

 - "Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas".  (Elbert Hubbard).

 - "Amar duele. Es como entregarse a ser desollado y saber que en cualquier momento la otra persona podría irse llevándose tu piel".  (Susan Sontag).

 - "El amor es una hierba espontánea; no una planta de jardín".  (Ippolito Nievo).

Besos y abrazos,

Don.
_____