¡Buenos días!
Amanece ahora mismo, se enciende el sol por levante, sale a representar la comedia de su vida, su aparente gira que te gira para llegar al mismo punto día tras día. No hay nubes que le aplaudan sus gracias, pero seguro que más o menos pronto aparecerán y lo harán. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 20ºC, que nos tiene ya enchufados a la primavera por venir (la de calendario, que la de hecho ya está aquí actuando). Bueno, pues ya toca salir a la palestra, a escena, con este matutino, para desbarrar, con más o menos gracia y a micro abierto, sobre esto y aquello. Espero que hoy también me funcione la broma, no sé si infinita.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Sin conexión" ("Is this thing on?", 2025), de Bradley Cooper, y con Will Arnett, Laura Dern, Andra Day, y el propio Bradley Cooper. Es la tercera película de largometraje de su director como tal, de quien había visto su segunda, "Maestro" (2023), y muchísimas más en las que solo ha sido actor.
Tras más de veinte años de matrimonio, que se fue apagando poco a poco hasta dejar de funcionar, una pareja decide separarse como paso previo al divorcio, sin tirarse los trastos a la cabeza. Él se va a vivir a otro piso y comparten sin problemas la custodia de sus dos hijos. Él, sin propósito en la vida a partir de entonces, una noche que deambula por las calles entra en un bar en el que hay actuaciones de monologuistas y se apunta para actuar. Cuenta más bien improvisadamente sus penurias matrimoniales, sin especial gracia, pero le gusta la experiencia, le sirvió como catarsis de los padecimientos por su separación, para reconectar consigo mismo, y decide repetir a la siguiente noche, y le va cogiendo el gusto, cogiendo tablas y encontrándose cada vez mejor conforme noche tras noche sigue actuando por un rato. Y empieza a plantearse dejar su trabajo y dedicarse a la comedia. Por su parte, la esposa, antigua deportista olímpica, decide retomar su gusto por el voleibol, que abandonó por su maternidad, optando a ser entrenadora.
Película que no me terminó de convencer (nota: 5), de esas que quieren pero no pueden lograrlo (conmigo), que me pareció muy normalita y bastante convencional en general, especialmente en las cuestiones de la crisis de la pareja y sus intentos de recomponer la fallida relación, que no me interesaron gran cosa, con algún momento suelto de interés en lo relativo a otras cuestiones. Aun así no me desagradó. Podría decirse que es una dramedia amorosa sobre una pareja rota que trata de reconstruirse, reinventarse tras ello, donde la comicidad proviene de pequeños extractos de algunos de los monólogos que aparecen (que no me hicieron reír casi nunca, será cosa de que el humor anglosajón no está muy en mi onda). Nos habla de cómo la risa, a partir de las desgracias vividas, ya sabéis eso que alguien dijo de que comedia es igual a tragedia más tiempo (para reprocesarla), nos puede servir de terapia emocional, tanto a quien la crea como a quien la escucha si se siente identificado. También de los artistas (cómicos en este caso) cual vampiros de la realidad circundante, que sorben para insuflar de vida sus creaciones. Las actuaciones de sus dos protagonistas, muy de andar por casa me parecieron.
Bueno, pues para que termine de funcionar este matutino, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena, esperando que ayuden a encender una lucecita en nuestras entendederas, que conecten con nosotros:
- "La literatura es una extraña máquina que traga, que absorbe todos los placeres, todos los acontecimientos de la vida. Los escritores son vampiros". (Bernard Henri Lévy).
- "La primera vez que subí a un escenario me morí del susto. No sabía qué me estaban gritando. No me daba cuenta de que mi cuerpo se movía, lo que es algo natural en mí. Pregunté a mi mánager entre bastidores qué es lo que estaba haciendo, y me respondió que, fuera lo que fuera, volviera al escenario y lo repitiera". (Elvis Presley).
Besos y abrazos,
Don.
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