lunes, 16 de febrero de 2026

Tormentas y tormentos en la cima matutina

¡Buenos días!

Aunque hoy vuelve a estar nuboso, con una máxima prevista por los madriles de unos 13ºC, lejos quedan ya los trenes de borrascas que, en pasados días, tras muchas semanas seguidas, incluso meses, de atmosféricas turbulencias sin fin, un tanto desaforadas varias veces, de frío, nieve, lluvia y viento, nos zarandearon hasta el mismo desabrimiento, aunque sin llegar a atormentarnos, al menos a mí, que suelo aceptar con cierta naturalidad sus caprichosos vaivenes, no tanto sus eventuales veleidades. Bueno, entremos al abrigo de este matutino, con el que espero, como con los anteriores, llegar a las más altas cotas, vaya usted a saber de dónde, desde luego lejos de cualquier eventual sufrimiento, gracias a mis efervescencias neuronales que a veces me hacen venirme muy arriba, aunque sin miedo a precipitarme cual granizo.

Este fin de semana estuve en el cine viendo ""Cumbres borrascosas"" (""Wuthering Heights"", 2026), de Emerald Fennell, basada más o menos libremente en la famosísima novela homónima (1847) de Emily Brontë, y con Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau, Shazad Latif, y Alison Oliver. Tercera película de largometraje de su directora, de quien había visto su primera, "Una joven prometedora" ("Promising young woman", 2020).

Un hombre, viudo y con hijos, que vive en una aislada hacienda en medio de un páramo azotado por continuas borrascas y vendavales, tras un viaje a la ciudad regresa a casa con un niño abandonado que se encontró en la calle. Lo acoge en su hogar para criarlo como otro hijo más, pero lo humilla y acaba por tenerlo de criado. La hija y él se hacen íntimos amigos y con el tiempo, y a escondidas de los demás, se enamoran. La riqueza familiar mengua hasta la ruina y ella, para salir de la pobreza, acaba por casarse con un rico vecino, aunque esté enamorada del muchacho, lo que hace que este huya de allí despechado. Pero tras unos años, enriquecido por oscuros negocios, regresará para vengarse, aunque siga perdidamente enamorado.

Muy buena película (nota: 7) este turbulento y trágico romance de lo más apasionado, con sus más y sus menos, una adaptación de la novela un tanto infiel (cosa muy criticada pero, ¿qué adaptación no lo es... y desde cuándo cine y literatura son lo mismo, aunque tengan nexos más o menos umbilicales?), aunque con algunos de sus aires, no sé si demasiado intempestivos, pero que soplan por otro lado, el de los particulares gustos y sensaciones de su cineasta... de hecho, las comillas del título en los carteles ya deberían avisar a los puristas, que también deberían saber que la pureza no existe (como los Reyes Magos)... gustos con los que sintonicé en buena parte pues, si bien no me emocionó cual adolescente embelesada en los embelesos amorosos, que uno ya está curtido en toda clase de vendavales anímicos, dadas mis muchísimas canas, sí que me gustó mucho, por su factura técnica (y visual), no siempre lúgubre y muchas veces colorista, y modo de contarme la historia, que me entretuvo, e incluso divirtió en sus momentos risueños, no exentos de honda crítica social (de las relaciones humanas y amorosas). Así como la novela fue en su momento todo un escándalo entre la biempensante sociedad victoriana, creo que no ha sido bien entendida por la mayoría de la crítica profesional (supongamos que también biempensante), pues esta versión cinematográfica me pareció provocadora, en otros sentidos, más de esta época, como lo fue la original literaria. Así que esta película no habla tanto de muchos de los elementos, aunque estén de trasfondo, que sí importaban en la novela, como de crueldad mental y física, de odio, de rencor, de venganza, y de otros, para centrarse más en las pasiones amorosas arrebatadas cual galerna, con toques sensuales más o menos acertados, de esas tóxicas, destructivas, y autodestructivas, los nada aconsejables amores perros, también de ser como el perro del hortelano (que ni come berzas ni las deja comer). Hace años, ya casi ni me acordaba, vi otra adaptación cinematográfica de la novela, "Cumbres borrascosas" ("Wuthering heights", 2011) de Andrea Arnold.

Pues ya casi hemos coronado este matutino, al que solo le faltan unas citas de sabiduría ajena cual soplo de aire fresco:

 - "En el amor, todas las cumbres son borrascosas".  (Marqués de Sade).

 - "No acometas obra alguna con la furia de la pasión, equivale a hacerse a la mar en plena borrasca".  (Thomas Fuller).

 - "Gastar todo el caudal en sufrimientos, ser cera blanda ante la piedra dura, son efectos del amor en mis tormentos".  (Francisco de Quevedo).

 - "Si quieres una vida placentera, no debes atormentarte por el pasado".  (Johann W. Goethe).

 - "Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes".  (Khalil Gibran).

Besos y abrazos,

Don.

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