¡Buenos días!
Con muchas nubes amanecemos, aunque el sol acabará por brillar bastante a lo largo de la jornada, abriéndose paso, no a tiros precisamente, por entre la nubosidad, que amablemente le cede el paso, no le queda otra. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos tibios y muy agradables 15ºC. Así que se nos presentan varias opciones para disfrutar de la jornada y una de ellas bien podría ser, por un ratito, el entrar a trabajarse estos matutinos, antes de que se despidan de nosotros voluntariamente para buscar nuevas oportunidades, no creo que laborales, allende el ciberespacio. Así que como lo hace de buenas maneras, y no me siento frustrado, no veo la necesidad, porque me lo haría a una parte de mí mismo, de tener que decapitarlo al estilo Reina de Corazones de la Alicia de Lewis Carroll en el arcádico País de las (absurdas) Maravillas, todo un sueño americano (de la sinrazón) que produce goyescos monstruos.
Este fin de semana estuve en el cine viendo "No hay otra opción" ("Eojjeolsuga eobsda", 2025), de Park Chan Wook, basada en la novela "The ax" (1997) de Donald E. Westlake, y con Lee Byung Hun, Son Ye Jin, Park Hee Son, Lee Sung Min, Yeom Hye Ran, y Cha Seung Won. De este director coreano había visto hasta ahora cinco de sus anteriores películas de largometraje, "Decision to leave" ("Heojil kyolshim", 2022), "La doncella" ("Ah-ga-ssi", 2016), "Stoker" (2013), "Soy un cyborg" ("Saibogujiman kwenchana", 2006), y la para mí magistral "Old boy" ("Oldeuboi", 2003).
Tras la absorción de una empresa papelera por parte de otra, el gerente de la primera, felizmente casado y con dos hijos, que lleva 25 años de esmerada dedicación a su trabajo, es despedido por haberse negado a ejecutar un drástico recorte de plantilla que considera innecesario. Desesperado porque va a perder su casa y confortable vida hogareña, pues no consigue encontrar un nuevo empleo adecuado tras muchos meses de búsqueda, no ve otra opción que hacerse un hueco en el mercado laboral por las buenas... por las malas más bien, a hachazos (o tiros) si es preciso. Le interesa un puesto similar en una empresa de la competencia, pero ya tiene dueño, así que piensa en darle el finiquito, pero se da cuenta de que podría haber otros aspirantes a ese puesto más cualificados que él mismo, también despedidos recientemente, así que antes empieza por ir eliminando a estos.
Buena película (nota: 6), con sus más y sus menos, de excelentísima factura técnica y estética, pero cuyo modo de narrar me descolocó varias veces, con lo que en su conjunto no me acabó de convencer del todo. Más corta en su excesivo metraje, lo que la hace algo redundante por momentos, hubiera mejorado mi apreciación general. Desde luego es una película diferente, muy del estilo de su director. Es una tragicómica fábula de humor muy negro, casi que salvaje, a veces pasado de rosca, aunque no tanto como otras suyas anteriores, o eso me pareció, con un desesperado protagonista abocado a grotescas acciones, patéticas, muy desafortunadas y tontas, absurdas siempre, lo que aporta mucha comicidad (me hicieron reír mucho). Toda una mordaz sátira sobre el desaforado e inhumano capitalismo y a lo que obliga a los desdichados individuos (pasar de víctimas a verdugos como quien no quiere la cosa, cuestión de amoral supervivencia y de primar lo individual sobre lo colectivo). Hace 20 años vi otra película, francesa, basada en el mismo libro que la hoy glosada, "Arcadia" ("Le couperet", 2005) de Costa Gavras, que me gustó bastante más.
Pues sin remisión, antes de despedir a este matutino, con todos los honores, por su total competencia en las tareas desempeñadas (para que siga haciéndolo allende estos lares), aquí están estas citas de sabiduría ajena, que espero nos exploten en la cabeza y hagan ver la realidad de otros modos, que también son posibles:
- "Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal que debe afrontar frente al destino- para decidir su propio camino". (Viktor Frankl).
- "Me he dado cuenta de que la mayoría de la gente está demasiado preocupada con su propia vida para dedicar a los demás el menor pensamiento". (Douglas Coupland).
- "Sería deseable que todo el que quisiera presentar su candidatura para un cargo pudiera explicar por qué quiere ser candidato. El deseo de ser candidato parece, por sí mismo, razón suficiente para la exclusión". (Douglas Coupland).
- "Cada elección tiene su anverso, es decir, una renuncia, por lo que no hay diferencia entre el acto de elegir y el acto de renunciar". (Italo Calvino).
Besos y abrazos,
Don.
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