miércoles, 25 de febrero de 2026

En ocasiones veo matutinos

¡Buenos días!

En este día que ahora amanece me parece ver algunas nubes, cual lindo gatito que diría Piolín, más o menos espectrales (aunque no den miedo de lluvia), pues casi seguro se evaporarán conforme el sol vaya templando el ambiente hoy por los madriles hasta llegar de nuevo a los 19ºC previstos, ni de lejos la calorina necesaria para que se me llegue a sorber el seso y me parezca que se me aparecen los matutinos que jamás llegue a desaparecer, así que este que ahora tengo entre manos, tecleándolo como quien no quiere la cosa, lo veo con suma claridad.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El fantasma de mi mujer" (2026), de María Ripoll, y con Javier Rey, Loreto Mauleón, María Hervás, Marco Cáceres, y Macarena Gómez. Decimotercera película (de largometraje) de esta directora, de quien había visto ocho de sus anteriores: "Yo no soy esa" (2024), "Nosotros no nos mataremos con pistolas" ("Nosaltres no ens matarem amb pistoles", 2022), "Vivir dos veces" (2019), "Ahora o nunca" (2015), "Rastros de sándalo" ("Rastres de sàndal", 2014), "Tu vida en 65'" (2006), "Utopía" (2003), y su debut, la mejor de todas para mí con diferencia, "Lluvia en los zapatos" ("The man with rain in his shoes", 1998).

Un tipo, que está casado, a la par que mantiene otra relación amorosa, un día recibe la llamada de su amante diciéndole que acaba de atropellar a su mujer... varias veces, que la ha matado sin querer (queriendo), y que necesita su ayuda para deshacerse del cadáver. El hombre, totalmente abrumado y desbordado por los acontecimientos, a instancias de ella, denuncia su desaparición, finge ante la policía que le abandonó y se fue sin más de casa, escondiendo los dos a la muerta en un arcón congelador. Pero al poco, recibe una llamada de la difunta, no coge el teléfono y entra en pánico. A partir de entonces empieza un infierno para él, pues cree ver apariciones de su esposa por doquier y rastros de su presencia en el hogar. ¿Será solo cosa de la culpa que le abruma, o hay otra explicación para tales extraños fenómenos?

Buena película en general (nota: 6), con sus más y sus menos, esta comedia negra ligera, de líos, enredos, malentendidos y situaciones disparatadas, sin mayores pretensiones ni honduras, que me gustó más de lo que esperaba, a tenor de las críticas y opiniones leídas previamente, con la que pasé un rato entretenido que, aunque no empezó bien, sino dando algunos torpes tumbos, en su parte media remontó, cogió ritmo y me hizo gracia, disfruté viéndola, risueño, aunque sin carcajadas, que las gracias con la intención de hacer reír querían pero no podían conseguirlo conmigo, para luego desinflarse un tanto hacia el final. Pues eso, que no hay fantasmas, si acaso el de la culpa por nuestros pasados actos más bien poco edificantes.

Pues nada, en ocasiones... bueno, siempre, veo citas de sabiduría ajena llegado este momento, esperando que vosotros también para que no sean producto de mi imaginación, sino contrastada realidad:

 - "Toda dificultad eludida se convertirá más tarde en un fantasma que perturbará nuestro reposo".  (Frédéric Chopin).

 - "Estoy convencido de que las pesadillas crecen al encerrar el secreto, la mentira, al no airear la verdad... La verdad aniquila a los fantasmas. Es como encender la luz, entonces desaparece el monstruo".  (Juan Carlos Fresnadillo).

Besos y abrazos,

Don.

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