martes, 13 de marzo de 2018

Amante matutino, odioso madrugón

¡Buenos días!

Me gusta ver amanecer, pero todavía más dormir a conciencia y remolonear hasta bien entrado el día, así que eso primero casi que lo hago por obligación laboral, y lo segundo por ocioso recreo de fin de semana, en un cíclico negocio que tengo y en el que trato de llegar a un acuerdo para llevarme bien conmigo mismo. Como el mismo clima hace, en este ya segundo día de tregua lluviosa en el que el sol sigue asomando por entre las nubes que de vez en cuando chispean algo, pero mañana volverá a llover a conciencia, no sé si café en el campo -colombiano, tueste natural y con toda su cafeína, el mejor del mundo-, parafraseando la canción de Juan Luis Guerra, lo que a lo mejor nos espabila lo necesario para mejor llevar nuestras diarias rutinas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Loving Pablo", de Fernando León de Aranoa, basado en la autobiografía de la periodista colombiana Virginia Vallejo, "Amando a Pablo, odiando a Escobar", y con Javier Bardem y Penélope Cruz. De este director había visto todos sus anteriores largos de ficción: "Un día perfecto" ("A perfect day", 2015), "Amador" (2010), "Princesas" (2005), "Los lunes al sol" (2002), "Barrio" (1998), "Familia" (1996), e incluso el corto con el que debutó, "Sirenas" (1994).

Desde el punto de vista de la periodista televisiva, la más famosa de aquel momento en su país, y poniendo el foco en su relación amorosa con uno de los mayores narcotraficantes de la historia, Pablo Escobar, el hombre más amado y más odiado de Colombia, donde acabó por instaurar todo un régimen de terror. Se nos narra su fulgurante ascenso y caída durante los años 80 y 90 del pasado siglo. Fue quien estructuró el tráfico de drogas a escala mundial como antes no había sucedido, casi monopolizando todo su proceso, controlando desde su producción hasta su consumo en los más recónditos lugares.

Una buena película (nota: 6), con sus más y sus menos, y entre estos, especialmente para mí, la no muy afortunada elección del inglés (la vi en versión original, como siempre que puedo) trufado de spanglish, que no me convenció... me parece que casi seguro hubiera sido mejor en este caso la versión doblada al español con jerga y acento colombianos (vi algún tráiler doblado en esas condiciones). Biopic en el que la narradora manifiesta su amor por el hombre y su odio por el monstruo.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que espero nos enamoren y alejen de odios... hoy además la mar de poéticas:

 - "El café, néctar de dioses,
ha de ser, para ser bueno,
ardiente como tus ojos,
negro como tus cabellos,
tan puro como tu alma,
tal dulce como tus besos".  (Francisco Villaespesa).

 - "No somos las mismas personas que el año pasado, tampoco lo son aquellos a los que amamos. Es extraordinario que, cambiando, podamos seguir amando a alguien que también cambió".  (William Somerset Maugham).

 - "Si vivir sólo es soñar
hagamos el bien soñando.
Sueña que vives amando,
que es tu solo fin amar
y sueña que, sin cesar,
vas los bienes derramando".  (Amado Nervo).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 12 de marzo de 2018

Calientes ronroneos y zarpazos matutinos

¡Buenos días!

El continuo runrún de gris nubosidad sigue, pero hoy el cálido sol parece haberla arañado y algunos de sus rayos asoman entre chaparroncillos y lloviznas que parecen ir a menos, ya nada que ver con los de este pasado fin de semana de aguaceros por los madriles.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo "Una gata sobre un tejado de zinc caliente" ("Cat on a hot tin roof", 1955), escrita por Tennessee Williams, versionada y dirigida por Amelia Ochandiano, e interpretada por Begoña Maestre, Andreas Muñoz, Juan Diego, Alicia Sánchez, José Luis Patiño, y Marta Molina. De este autor teatral había visto recientemente otra de sus afamadas obras, "El zoo de cristal" ("The glass menagerie", 1944). Además, hace ya muchos, muchos años vi la famosa versión cinematográfica de los años 50, "La gata sobre el tejado de zinc" ("Cat on a hot tin roof", 1958) de Richard Brooks.

En una tormentosa, tórrida y agobiante tarde de verano se reúne una familia para celebrar tanto la fiesta de cumpleaños del patriarca, un terrateniente algodonero, como el que este no padece una grave enfermedad, lo que en realidad no es cierto, cosa que desconocen el afectado y su abnegada esposa metomentodo. Acuden los dos hijos: el menor, aferrado a su adicción al alcohol, junto a su bella mujer, a la que no hace mucho caso, una sensual gata que lucha a zarpazos por no perder a su marido ni nada que considere como suyo; y el mayor, junto a su embarazada esposa, y a toda su caterva de revoltosa y ruidosa prole, que maquinan como hacerse con la mayor parte de la herencia, si no con toda.

Una muy buena obra (nota: 7), con algunos momentos espléndidos, este tormentoso drama sobre desintegradoras crisis familiares, hijos preferidos o no, mentiras, presuntamente piadosas o no, afrontar o no la verdad, ambición, pasión amorosa y desmoronamiento de la pareja, homosexualidad latente y reprimida.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que tal vez nos ayuden a que no nos abrasemos:

 - "La única cosa peor que un mentiroso es un mentiroso hipócrita".  (Tennessee Williams).

 - "Araña, ¿quién te arañó? Otra araña como yo".  (Refrán).

 - "El amor de los gatos, a voces y por los tejados".  (Refrán).

 - "A juicio de los gatos, las personas no somos más que muebles de sangre caliente".  (Jacquelyn Mitchard).

Besos y abrazos,

Don.
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sábado, 10 de marzo de 2018

Me intriga lo que sucede con los matutinos

¡Buenos días!

Sí, porque creo tener claro que sucede dentro de ellos, dentro de mi torturada cabeza, pero no lo que pasa más allá de que se me escapen cada mañana a quien sabe donde. Pero ya se sabe, a rey muerto, rey puesto, que dice el dicho, y ya me encuentro enfrascado con este dándole a la tecla mientras me estrujo la neurona. Desde luego, gracias a las previsiones meteorológicas, nada me intriga de lo que sucederá con el tiempo... pues lloverá, lloverá y lloverá, como de hecho está haciendo ahora, viene ocurriendo desde hace bastantes días, y seguirá en el futuro indeterminado, por culpa del carrusel de borrascas que nos están pasando por encima sin solución de continuidad.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La muerte de Stalin" ("The death of Stalin"), de Armando Iannucci, basado en el cómic homónimo de Fabien Nury y Thierry Robin, y con Steve Buscemi, Simon Russell Beale, Paddy Considine, Rupert Friend, Olga Kurylenko, Jason Isaacs, Michael Palin, Andrea Riseborough, Jeffrey Tambor, y varios más, que es un film bastante coral. Es el segundo largo de este director tras la estupenda "In the loop" (2009).

En marzo de 1953 murió el dictador Stalin, tras varias décadas de su imperio del terror y sangrantes purgas continuas, y desde ese mismo momento, si no antes, se iniciaron las hostilidades entre sus más cercanos colaboradores y familiares por ver quien sería su sucesor al frente de la URSS. Las alianzas secretas, desconfianzas, manipulaciones, maquinaciones y traiciones estaban servidas para los siguientes días hasta el nombramiento del nuevo legatario.

Una buena película (nota: 6) esta muy corrosiva sátira de humor negrísimo... o rojísimo, como reza su cartel promocional, no solo por el color del régimen político caricaturizado, llevando su horror hasta la farsa esperpéntica, sino también por la sangre, que en general queda muy en segundo plano. Se especula con lo que pudo suceder con la muerte de Stalin y en las intrigas palaciegas y sus intestinas luchas de los días siguientes, con políticos peleando más o menos sibilinamente y matando, más allá incluso de la puñalada trapera, por ver quien se quedaba en la poltrona soviética.

Por muy disparatada, y nunca mejor dicho, absurda y surrealista que pueda parecer, este sucedió realmente (la esencia de lo que se cuenta). Con la habitual inteligencia de su realizador, se despelleja y tritura a la clase política, como suele ser su norma, no solo a la descarnada en este caso concreto, sino en general, y esto vale también para la más rabiosa actualidad, como la de cualquier congreso de partido político en el que se dirima una sucesión. A pesar de estos mimbres, esta no me enganchó tanto como su anterior, con la que además me reí muchísimo más.

Pues antes de que se me muera este matutino, ahí os dejo un par de citas de sabiduría ajena que ya os he dejado caer en otras situaciones similares:

- "La política es una guerra sin efusión de sangre, y la guerra, una política con efusión de sangre". (Mao Tse Tung).

- "La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa. En la guerra podemos morir una vez; en política, muchas veces". (Sir Winston Churchill).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 8 de marzo de 2018

Matutino directo al grano y sin anestesia

¡Buenos días!

Aunque todavía de invierno estamos, parecen querer empezar a aflorar algunos granos faciales en mi cutis, pues tanto este como todo el resto de mi ser ya barruntan la primavera bullendo de vitalidad... cosas de las hormonas, y así, sin paños calientes, espero que crezcan mis espinillas sin que nadie las cercene. Bueno, que me enrollo, y me mareo con tanto rodeo, vayamos a la meteorología: ha llovido esta mañana, aunque la gris y espesa nubosidad parece aclarar y tal vez asome algo el sol, infiltrando sus rayos en nuestros ya muy empapados cuerpos, pero los pronósticos apuntan a más lluvia para mañana y sucesivos días.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Sin rodeos", de Santiago Segura, y con Maribel Verdú, y un montón de actores más, incluido el propio director, pues salvo la absoluta protagonista, mi reverenciada Maribel Verdú, el resto del elenco es muy coral. Es el remake de un film chileno titulado "Sin filtro", de Nicolás López. Sexto largo como director de Santiago Segura, también actor, guionista, productor... y más, todo un Juan Palomo, si no fuera porque el auténtico es uno de mis primos. De los cinco anteriores, la pentalogía de Torrente, por así llamarla, he visto todos menos el cuarto, a saber: "Torrente 5: Operación Eurovegas" (2014), "Torrente 4: Lethal Crisis" (2011), "Torrente 3: El protector" (2005), "Torrente 2: Misión en Marbella" (2001), y "Torrente, el brazo tonto de la ley" (1998). Con mucha diferencia, el mejor para mí fue el primero de la saga, y el resto, de mal en peor.

Una mujer en la cuarentena tiene una vida aparentemente perfecta (un buen trabajo, pareja, amigas...) pero se siente angustiada constantemente por no poder cumplir con las expectativas que ella cree que los demás tienen sobre ella, por los que siempre vela, pero se siente ninguneada por su entorno pues no le hacen caso ni la consideran gran cosa, sin dejarla expresar lo que verdaderamente siente. Un día acude a un gurú sanador del alma que le da una pócima que la liberará de sus pesares, pero lo que ocurre es que empieza a decir todo lo que verdaderamente siente, sin el más mínimo filtro, a todo el que se cruza en su camino, poniendo a cada uno en su sitio.

Una buena película (nota: 6), con sus más y sus menos, esta comedia (empoderada y liberadora, como la define su director) con la que reí algunas veces, con la que pasé un rato entretenido, y que desliza algunas pinceladas (o puyitas) críticas a la sociedad en la que vivimos, a través de la peripecia de la protagonista, que se siente maltratada y angustiada por todos los que la rodean en uno u otro sentido, hasta que decide que hasta aquí hemos llegado.

Pues eso, hemos llegado lo más directo posible hasta la sabiduría ajena, con esta cita que he filtrado de entre tantas más que podría haber puesto, según mi particular gusto y parecer, y que espero sea similar al vuestro:

 - "Por las verdades se pierden amigos, y por las no decir se hacen desamigos".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 7 de marzo de 2018

Matutino al danzarín trote

¡Buenos días!

Andando, que el movimiento se demuestra andando, así que no tengo que estar hecho unos zorros y sí para bastantes trotes, por mucho que la legañosa somnolencia mañanera me ponga todas las trabas del mundo, para seguir dejándome llevar por mi propio devenir. Bueno, parece que ya va encarrilado este matutino, al tran-tran, en este soleado y fresco día en medio de tanta agua caída del cielo, la de pasados días, hasta ayer mismo, y la que seguirá precipitándose desde mañana, tanta que casi nos hará cantar bajo la lluvia, y bailar, chapoteando alegremente cual Gene Kelly.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Foxtrot", de Samuel Maoz, y con Lior Ashkenazi, Sarah Adler, y Yonaton Shiray. Segundo largo de este director israelí, y primero suyo que veo.

Un matrimonio recibe la noticia de que su hijo ha fallecido en un remoto control fronterizo prestando el servicio militar. Demoledor impacto emocional en ambos. A las pocas horas, cuando ya preparaban el funeral, les informan de que fue un error, que el fallecido era otro. En el puesto fronterizo vemos la rutina del pelotón de soldados al cargo de su control.

Película que no me dijo gran cosa (nota: 5), especie de parábola antibelicista, con maneras de tragedia griega, sobre Israel y su excesiva militarización que, como pasa con el baile del foxtrot, parece avanzar, pero en cuadriculados círculos, sin salir jamás del mismo atolladero. Estructurada en tres capítulos tiene una mirada marciana, kafkiana por momentos, sobre las situaciones que plantea, bastante insólitas. De buenas maneras formales, tiene algunas escenas de gran belleza y magnetismo visual, pero en su conjunto me pareció algo ensimismada y le sobró artificiosidad.

Pues pasito a pasito hemos llegado a la sabiduría ajena, que tal vez nos ayude a bailar con la más fea cuando toque:

 - "Los hombres se cansan antes de dormir, de amar, de cantar y bailar que de hacer la guerra".  (Homero).

 - "La rueda es el símbolo de la vida. Creemos avanzar cuando nos movemos, y cuando la rueda da la vuelta completa, nos encontramos en el mismo sitio".  (Vicente Blasco Ibáñez).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 6 de marzo de 2018

Matutino flameante

¡Buenos días!

Y ya puestos, y por qué no, flamante, dejándose llevar al dulce vaivén del viento que hoy sopla, ondea nuestras cabelleras, y trae generosas nubes de lluvia que algunas gotas dejarán por estos lares, luciendo esplendoroso, espero. A la par que rememoro lo que fue de los ya pasados serpenteando por entre la voluble memoria.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La última bandera" ("Last flag flying"), de Richard Linklater, y con Steve Carell, Bryan Cranston, Laurence Fishburne. De este director había visto ocho de sus anteriores films, a saber, "Escuela de rock" ("School of rock", 2003), "A scanner darkly (Una mirada a la oscuridad)" ("A scanner darkly", 2006), "Bernie" (2011), "Todos queremos algo" ("Everybody wants some!!", 2016)... y sobre todas las cosas, su trilogía, esas tres joyitas cinéfilas que no os deberíais perder, que son imprescindibles, especialmente para mí la segunda: "Antes del amanecer" ("Before sunrise", 1995), "Antes del atardecer" ("Before sunset", 2004), y "Antes del anochecer" ("Before midnight", 2013). Además de la sobresaliente, "Boyhood (Momentos de una vida)" ("Boyhood", 2014).

Año 2003. Un hombre taciturno localiza y entabla contacto con dos de sus antiguos compañeros de cuando estuvo alistado durante la guerra de Vietnam, y mejores amigos de entonces, dispersos por diversas localidades del país, y que no se veían desde hace más de treinta años. Lo hace con la idea de que le acompañen al entierro de su hijo de 19 años, que acaba de fallecer en combate en la guerra de Irak. Durante el trayecto desempolvarán recuerdos del pasado que tenían arrinconados en lo más recóndito de su memoria.

Una buena película en general (nota: 6) esta buddy movie, también road movie, intimista, con algunos momentos que no me acabaron de convencer del todo, pues aunque apuntaba a alegato antibelicista cayó rendida ante ciertos amagos de emboscada patriotera, podría decirse, aunque no demasiado sangrantes para mí. De todas formas el buen hacer de director y actores hizo que no llegara a sentirme muy torturado por ello. Además se reflexiona sobre la huella que el paso del tiempo va dejando en nosotros y como nos va transformando, o no.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que espero reverberen sinuosas por entre nuestras entendederas:

 - "Patrias de nailon. No me gustan los himnos ni las banderas".  (Mario Benedetti).

 - "Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo".  (Voltaire).

 - "Ser capaz de morir por una idea no es grandeza; la grandeza es tener la idea".  (Noel Clarasó).

 - "El tiempo fluye siempre igual que fluye el río: melancólico y equívoco al principio, precipitándose a sí mismo a medida que los acontecimientos van pasando".  (Julio Llamazares).

 - "La experiencia no es lo que nos sucede, sino lo que hacemos con lo que nos sucede".  (Pepe Isbert).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 5 de marzo de 2018

Matutino halcón con plumas de gorrión

¡Buenos días!

No tengáis cuidado... ¿o sí? Que este matutino tan solo está representando una más de sus funciones, convenientemente emplumado, y tratando que no lo emplumen (ni engañen ni arresten). Y cuidando de que el plumaje no se le agüe e impida volar doquiera ir, en este grisón día de lluvias persistentes, y ya llevamos una semana de acuosas precipitaciones casi sin parar.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Gorrión rojo" ("Red sparrow"), de Francis Lawrence, adaptación de la novela homónima de Jason Matthews, y con Jennifer Lawrence (sin parentesco con el director), Joel Edgerton, Matthias Schoenaerts, Jeremy Irons, y Charlotte Rampling. Séptimo largo de este director, de quien había visto tres de sus anteriores, "Los juegos del hambre: en llamas" ("The hunger games: catching fire", 2013), "Agua para elefantes" ("Water for elephants", 2011), y "Soy leyenda" ("I am legend", 2007).

La joven 'prima ballerina' del teatro Bolshoi sufre un accidente durante la representación de una de sus obras, lesión que la obliga a abandonar su prometedora carrera artística. Necesita dinero para cuidar de su madre enferma, así que acepta la propuesta de su tío, uno de los máximos dirigentes de la agencia de espionaje ruso, para trabajar allí. Tras una primera misión en la que es engañada, se niega a seguir, pero es obligada a ello, so pena de ser ejecutada, no sin antes asistir a un durísimo curso donde es entrenada para manipular sexual y mentalmente a sus víctimas. Se convierte en un gorrión rojo. Es enviada con la misión de seducir a un agente de la CIA y conseguir descubrir el nombre del topo infiltrado dentro del gobierno ruso con el que contacta.

Una buena película en general (nota: 6), entretenida, de buena factura, pero con sus más y sus menos y algún elemento que otro que me chirrió. Film de espías, con seductora mujer de armas tomar, con suspense e intriga y sus vueltas y revueltas, engaños y manipulaciones, toques de violencia extrema bastante gore, y cierta carga erótica. Con su puntito de turbiedad y dobleces, aunque no tanto en lo referente al maniqueísmo, pues los buenos y los malos, con sus más y sus menos, están bastante claros... cerca, aunque lejos de John Le Carré.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que ahí os dejo para que picoteéis entre ellas y no os dejéis enredar:

 - "Hay que ser ligero como el ave, y no como la pluma".  (Paul Valéry).

 - "No soy ningún pájaro, ni nadie me ha echado la red. Soy un ser humano con voluntad independiente que ahora ejerzo yéndome de tu lado".  (Charlotte Brontë).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 1 de marzo de 2018

Matutino desvanecer

¡Buenos días!

La luz solar está demasiado tamizada por las muy tupidas nubes grises que no dejan de escurrir sus humores, tanto que ni sombras apenas deja tras nuestro paso. Sigue lloviendo sin cesar, muy al estilo otoñal, y las temperaturas son muy suaves por los madriles (8ºC de mínima y 14ºC de máxima), aunque tenuemente desapacibles por alguna que otra más fuerte racha de viento, que ni por asomo evapora la apretadísima nubosidad.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "En la sombra" ("Aus dem nichts"), dirigido por Fatih Akin, y con Diane Kruger. De este director alemán de origen turco había visto cuatro de sus anteriores films, "Goodbye Berlín" ("Tschick", 2016), "Soul kitchen" (2009), "Al otro lado" ("Auf der anderen seite", 2007), y "Contra la pared" ("Gegen die wand", 2004).

En un atentado con bomba fallecen el marido y el hijo de seis años de una mujer joven. Toda su vida ha quedado desmoronada. Desolación. Duelo. La policía detiene al poco a dos sospechosos. Se celebra el juicio. Todo un trago para ella, pero su único objetivo es que se haga justicia.

Una muy buena película (nota: 7), con la habitual dura contundencia que suele caracterizar la obra de su director, aunque algo más atemperada esta vez, y con una pátina de fatalismo que va engrosando conforme avanza. Es drama, el de esta mujer destrozada cuya humanidad se va desvaneciendo durante el proceso y va aflorando lo peor de sí misma, también thriller, por la investigación policial y judicial y por su búsqueda personal de quien sabe qué. Está articulada en tres capítulos que podrían llamarse familia, justicia y venganza. Hace reflexionar sobre racismo, terrorismo, espirales de odio (y metáfora de su proyección universal), y sobre la insatisfacción que produce la justicia; también es denuncia sobre el resurgir del nazismo. Por momentos incomoda con sus situaciones, y acaba por desolarnos con su final.

Ahora, antes de que se apague este matutino y todo sea sombra hasta la mañana siguiente, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena que iluminen nuestro devenir:

 - "Con qué facilidad una vida normal puede desequilibrarse, en un segundo, hacia la locura, hacia la muerte".  (Pierre Lemaitre).

 - "No despreciéis a nadie: un átomo hace sombra".  (Pitágoras).

 - "La nada no existe. El cero no existe. Todo es algo. Nada es nada".  (Víctor Hugo).

 - "Donde hay luz también existe la sombra. ¿Dejaré de amar la luz porque produce sombras?".  (Heinrich Lübke).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 28 de febrero de 2018

Todos los matutinos del mundo al rescate

¡Buenos días!

Sin mediar el más mísero céntimo, cada mañana, todos y cada uno de ellos, acuden generosamente a liberarme de la realidad por unos instantes para luego soltarme a mi libre albedrío, a que me desenvuelva con otro talante ante lo que esté por venir. Y tal y como se pronosticaba, las lluvias acudieron a nuestra llamada de socorro, nos arroparon con su gruesa y gris manta de nubes, y llueve, llueve y llueve, y lo seguirá haciendo durante bastante días más, con suaves temperaturas de máximas en torno a 13ºC y cada vez más viento fuerte.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Todo el dinero del mundo" ("All the money in the world"), de Ridley Scott, y con Michelle Williams, Mark Wahlberg, Christopher Plummer, Romain Duris, y Charlie Plummer. De este director, leyenda viva del cine, he visto casi todos sus films, unos mejores y otros peores, desde que debutara con la sobresaliente "Los duelistas" ("The duellists", 1978), siguiera con la estupenda "Alien, el octavo pasajero" ("Alien", 1979) y con esa obra maestra absoluta que es para mí "Blade runner" (1982); hasta su anterior, "Marte (The martian)" ("The martian", 2015), que me decepcionó.

Se nos narra el secuestro en Italia, en 1973, de uno de los nietos del entonces hombre más rico del mundo, el magnate del petróleo Jean Paul Getty, por parte de una banda criminal mafiosa. La madre del adolescente trata de conseguir desesperadamente el dinero que piden de rescate para lo que acude a su suegro, pero él se negó en redondo a pagar dinero alguno.

Una buena película en general (nota: 6) que vi con interés, este thriller sobre un secuestro con oreja cortada en vivo, pero que en el fondo reflexiona sobre las miserias y mezquindades de los inmensamente ricos y del sistema ultracapitalista que les sustenta... dinero, dinero, dinero, ruin y despiadada avaricia carente del más mínimo amor por apenas nada más y que pasa por encima de sentimientos y familia.

Ahora ahí os dejo, de regalo, un buen puñado de citas de sabiduría ajena que no se pagan ni con todo el oro del mundo... ¡oído al parche!:

 - "Cuando no se tiene dinero, siempre se piensa en él. Cuando el dinero se tiene, sólo se piensa en él".  (Jean Paul Getty).

 - "Si puedes contar tu dinero, no eres un hombre verdaderamente rico".  (Jean Paul Getty).

 - "Tengo maneras de hacer dinero de las que no tienes ni idea". (John D. Rockefeller).

 - "Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero". (Refrán).

 - "Siempre los ricos que dan en liberales hallan quien canonice sus desafueros y califique por buenos sus malos gustos". (Miguel de Cervantes).

 - "Cuanto mayor la riqueza, más espesa la suciedad". (John Kenneth Galbraith).

 - "Algo habrá de malo en la riqueza cuando a todo el mundo le da vergüenza confesar que la tiene". (Noel Clarasó).

 - "En el origen de todas las fortunas hay cosas que hacen temblar". (Louis Bourdaloue).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 27 de febrero de 2018

Circunstancial patinazo matutino

¡Buenos días!

No sé si me equivocaré, pero dadas las circunstancias, las nubes quería decir, cada vez más grises y espesas, me huelo que podremos deslizarnos sobre agua, creo que no sobre hielo pues esta y las siguientes madrugadas la temperatura no fue ni será negativa. Así que toca disfrutar olímpicamente de estos días como más os plazca, nadando, navegando, surfeando o patinando todo el agua que nos caerá encima, deslizándonos lo mejor que podamos y tratando de evitar el menor desliz.

Ayer por la tarde estuve viendo en el cine "Yo, Tonya" ("I, Tonya") de Craig Gillespie, y con Margot Robbie, Sebastian Stan, y Allison Janney. De este director tan solo había visto uno de sus anteriores films, su segundo, "Lars y una chica de verdad" ("Lars and the real girl", 2007).

Tonya Harding fue una patinadora sobre hielo de muy peculiares maneras procedente de una humilde y desestructurada familia que logró a principios de la década de los 90 ser la primera mujer estadounidense en lograr una dificilísima pirueta, un triple axel, lo que le permitió participar en los Juegos Olímpicos. Pero lo que le dio fama mundial fue el haber estado implicada en el complot que terminó con la lesión de rodilla de su gran rival en el equipo nacional.

Una muy buena película (nota: 7) este original y entretenido biopic, toda una negra y sarcástica tragicomedia con maneras de falso documental en el que más que narrar los hechos y sus circunstancias, muy bien por cierto, se los caricaturiza, y donde además todo lo relativo al personaje del marido de la protagonista y sus secuaces bebe del espíritu de las historias sobre estupidez supina de los hermanos Coen, ramalazos de truculenta violencia muy cómica incluidos, como en las geniales "Fargo" (1996) o "Sangre fácil" ("Blood simple", 1984).

Retrato de esta mujer barriobajera, de vida difícil, obligada por su perversa madre, misántropa e insensible, a buscar el éxito a toda costa desde su más tierna infancia mientras la ninguneaba porque tenía la idea de que eso la haría más fuerte, proyectando sus frustraciones vitales sobre ella. Además su bobalicón marido la zurraba a las primeras de cambio... aunque ella los encajaba bien, no se achantaba, y devolvía golpe por golpe.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que circunstancialmente podrían librarnos de algún resbalón que otro:

 - "Resbalón de pie, percance fue; resbalón de lengua, percance y mengua".  (Refrán).

 - "No todo resbalón significa una caída".  (George Herbert).

 - "Yo soy yo y mi circunstancia".  (José Ortega y Gasset).

 - "Evita, por encima de cualquier circunstancia, la tristeza; que tu alegría no sea fruto de las circunstancias favorables, sino fruto de ti mismo".  (Periandro).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 26 de febrero de 2018

Matutino de tragicómicas mentirijillas

¡Buenos días!

No hagamos dramas ni nos dejemos engañar, que el invierno volverá por sus fueros a pesar de este engañoso día casi primaveral que nos espera, sin helada mañanera, con 16ºC de máxima prevista por los madriles y sol a raudales. Disfrutemos y divirtámonos con lo que nos regala la meteorología, dejémonos embaucar hoy y preparemos nuestros paraguas y ropa de más abrigo para los días por venir.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo "La comedia de las mentiras", escrita por Pep Antón Gómez y Sergi Pompermayer, basada en textos de Plauto, dirigida por el primero, e interpretada por Pepón Nieto, Paco Tous, Angy Fernández, Raúl Jiménez, José Troncoso, Marta Guerras y María Barranco.

En la mansión ateniense de un rico y roñoso comerciante, que está durante unos días de viaje de negocios con lo que ha dejado al cargo de la hacienda a su hermana, amargada solterona recalcitrante que lleva toda su vida esperando a un amor de juventud que la abandonó, los dos hijos quieren casarse con personas que su padre no desea para ellos, él con una hermosa esclava de vida alegre a la que ha secuestrado pues fue comprada para su uso y disfrute por un temible general, y ella de un pusilánime pelagatos que maneja a su antojo. Ambos hermanos recurren al esclavo que los crio, que no ve otra salida que la mentira para ayudarles en sus amoríos y no salir él mismo escaldado, mentiras que van in crescendo con lo que al final todos acabarán por mentir para conseguir lo que pretenden.

Una muy buena obra (nota: 7) con la que pasé un rato muy entretenido, con su puntito de originalidad, este vodevil de ritmo trepidante y aceleradísima verborrea, punteada por algunos juegos de palabras, que a veces no se entendía en parte por la poco clara dicción de algunos actores en algunos momentos. De todas formas, estupendas actuaciones de todos, destacando para mí las de Pepón Nieto y Marta Guerras. Comedia ligera, con algún número musical que otro, con armazón de tragedia clásica griega, de sus mitos, todo un popurrí o macedonia de ellos, remarcada por citas que el personaje del esclavo espetaba de diversas tragedias griegas, mentando además a su autor, y que cuadraban con los disparates que sucedían en ese momento. Va de amores y desamores y de las mentiras más o menos convenientes para que lleguen a buen término, por lo que se postula el necesario papel de estas, piadosas en su mayoría, para lograrlo y que los males no vayan a mayores.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que tal vez nos ayuden a discernir lo gracioso o no de la mentira:

 - "Yo amo la verdad, quiero y deseo que todos me la digan".  (Plauto).

 - "Ser preguntados por un autor qué es lo que pensamos de su libro es parecido a ser sometidos a la tortura: no tenemos la obligación de decir la verdad".  (Samuel Johnson).

 - " Engañóme porque no me mintió; que si me mintiera, engañarme no pudiera".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 25 de febrero de 2018

Pájaros en los matutinos

¡Buenos días!

Aunque mayores de edad por poco, creo que todavía me siguen siendo adolescentes, plenos de ideas que revolotean en su derredor sin acabar de quedar asentadas en ningún sitio, y que casi tengo que cazar al vuelo para plasmarlas aquí. Soleadísimo día, sin rastro de nubes, de fría madrugada rayana en la helada, y con máxima prevista de 14ºC por los madriles, de exultante alegría que invita a volar con todo nuestro ser allende los límites que sean, al albur de la suave y grata brisa que sopla.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Lady Bird", de Greta Gerwig, y con Saoirse Ronan, Laurie Metcalf, Tracy Letts, Beanie Feldstein, Lucas Hedges, Timothée Chalamet, y Odeya Rush. Es el primer largo, dirigido en solitario, de esta también actriz y guionista.

Año 2002. Una joven de 17 años cursa su último año de instituto en su ciudad, Sacramento (California), y que prefiere ser llamada Lady Bird en vez de por el nombre que sus padres le dieron al nacer, sueña con la idea de estudiar al año siguiente en una universidad de la costa este, en la otra punta del país, donde cree encontrará una vida más interesante, pues no le gusta el sitio donde vive, pero que la enfrenta con su estricta madre, aunque cuenta con la complicidad de su comprensivo padre. Además va teniendo sucesivas amigas y novios con los que no acaba de cuajar... vamos, las típicas tribulaciones dubitativas de todo adolescente en su más o menos anodina cotidianidad, según se mire.

Una estupenda película (nota: 8) esta historia cotidiana de una joven inquieta y contestona, con tintes autobiográficos de su guionista y directora y toques de comedia, que acaba por ser un canto de amor desde la lejanía al lugar en que se crio y las gentes, su familia y amistades, que lo hicieron, y de los que entonces renegaba. Típica historia de maduración, de tránsito de la adolescencia a la edad adulta, pero muy bien contada, auténtica y sin florituras, y que me atrapó, no precisamente al vuelo, pues estaba sentado en la butaca de la sala. Me emocionó por momentos y, por tanto, me gustó bastante más que sus dos anteriores colaboraciones como actriz y coguionista junto a su marido, Noah Baumbach, el director de "Frances Ha" (2012) y "Mistress America" (2015), que vi en su día en el cine.

Ahora ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena de entre las que revolotean por doquier:

 - "El pájaro quisiera ser nube; la nube, pájaro".  (Rabindranath Tagore).

 - "El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene".  (Blaise Pascal).

 - "La libertad es una sensación. A veces puede alcanzarse encerrado en una jaula, como un pájaro".  (Camilo José Cela).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 21 de febrero de 2018

Querencia matutina que no cesa

¡Buenos días!

Otra mañanita más en la que me dejo caer por aquí, como suelo cada vez que voy a ver una película, porque me encuentro a gusto y confortado, que siempre me quieren de igual modo. Pues con timidez parece que el invierno quiera volver por sus fueros en este agradable y soleado día, aunque algo más fresco que ayer, con más viento y cada vez más nubes. Esto quiere apuntar a que las heladas mañaneras volverán en breve a sentar sus reales por aquí de nuevo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Cuando dejes de quererme", de Igor Legarreta, y con Flor Torrente, Miki Esparbé, Eduardo Blanco, Joaquín Climent, Eneko Sagardoy, y Antonio Dechent. Es el primer largo de este director.

Una joven vive en Buenos Aires y su padrastro acaba de morir. Le deja una carta en la que le recuerda el viaje que pocos años antes ambos hicieron al País Vasco para acudir al funeral de su padre genético, desaparecido hace más de treinta años, encontrado muerto de un tiro en la nuca y enterrado en una fosa desde entonces, y de paso esparcir las cenizas de su madre en su tierra natal. Además va con la idea de averiguar que pasó. Durante las pesquisas, contarán con la ayuda de un agente de seguros, quien les desvela la existencia de un seguro de vida que suscribió su padre poco antes de morir.

Una película que se deja ver (nota: 5), narrada en tres periodos distintos, thriller que desentraña un drama familiar, y político, con algún leve inserto de comedia desinflada. A pesar de sus tópicos, la intriga se ve con cierto interés, flecos deshilachados incluidos. La historia de amor de los protagonistas, bien contenida, hasta su resolución, que me dejó bastante que desear. Todo sobre el trasfondo de viejos rencores familiares y tóxicamente políticos.

Como siempre, no puedo dejar que termine este matutino sin unas citas de sabiduría ajena, aunque hoy solo una quiero dejaros:

 - "Querer, querer siempre, querer con todas nuestras fuerzas".  (Vittorio Alfieri).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 20 de febrero de 2018

Festivo matutino que no toma partido

¡Buenos días!

En este martes que ya no es trece, que lo fue la semana pasada, me embarco en otro matutino, sin casarme con nadie, para tratar de divertirme y pasar un buen rato durante el proceso. Como parece estar el invierno, de jarana, pues hoy no ha aparecido por los madriles para ejecutar su labor, en este agradabilísimo día soleado, con alguna nube partidaria de evaporarse a la mínima oportunidad, sin heladas mañaneras y con 14ºC de máxima prevista. Supongo que en pocos días, tras su resaca, volverá por sus fueros.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "The party", de Sally Potter, y con Patricia Clarkson, Bruno Ganz, Cherry Jones, Emily Mortimer, Cillian Murphy, Kristin Scott Thomas, y Timothy Spall. Es el primer largo que veo de esta veterana directora.

Un grupo de íntimos amigos, cuatro parejas, uno de cuyos miembros excusa su asistencia, se reúne en la casa de la anfitriona para celebrar que esta ha sido nombrada por su partido como nueva ministra de sanidad británica. Sin embargo, al poco de comenzar la fiesta, el marido de esta hace una trágica revelación, detonante de toda una traca de sucesivas puyas e inesperadas nuevas verdades que se espetan entre todos y que amenazan con que todo termine como el rosario de la aurora.

Una buena película (nota: 6) que no me llegó a atrapar del todo, con momentos jocosos, afilados y brillantes, negra tragicomedia de maneras teatrales, rodada en blanco y negro y en tiempo real, de vidriosa mirada a lo que satiriza, a ciertos estamentos de la sociedad británica, en concreto a la burguesía progresista en desencantada crisis, como dicen que están actualmente los partidos correligionarios, cuyas juveniles utopías deben ajustar cuentas con la realidad de hoy día, como los mismos personajes hacen entre ellos a base de infidelidades, traiciones y demás engaños, a los demás y a sí mismos. Dispara con bala a diestro y siniestro, más a esto último.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, de las que espero saquéis partido (intelectual) y os ayuden a tomarlo... o no:

 - "En todas partes tiene cada semana su martes".  (Refrán).

 - "Cada cual habla de la fiesta según le va en ella".  (Refrán).

 - "El hombre espiritual no debe inscribirse en ningún partido; su reino es el de la justicia, que en todas partes está sobre toda discusión".  (Stefan Zweig).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 19 de febrero de 2018

Acuosa morfología matutina

¡Buenos días!

Estos matutinos tienen la forma que ellos mismos han ido modelando con su intrínseco comportamiento hacia lo que les rodea. Ven amor y belleza porque lo dan y, consecuentemente, lo reciben. Lo intentan al menos. Y se adaptan a lo que les rodea, la película que toca ver, como el agua haría en cualquier situación. Agua, ni sólida ni líquida, que desde hace días no se deja caer desde los cielos. Hoy, por los madriles, muy agradable, con 5ºC de mínima y 14ºC de máxima, con sol y nubes que cambian caprichosamente sus formas, y casi que su modo de ser, cada vez más bondadoso, al albur de leve brisa que las acaricia con amorosa suavidad.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La forma del agua" ("The shape of water"), de Guillermo del Toro, y con Sally Hawkins, Doug Jones, Michael Shannon, Octavia Spencer, Richard Jenkins, y Michael Stuhlbarg. De este director mexicano tan solo había visto hasta ahora tres de sus anteriores films: "La cumbre escarlata" ("Crimson Peak", 2015), "Hellboy II: el ejército dorado" ("Hellboy II: the golden army", 2008), y "El laberinto del fauno" (2006).

En plena Guerra Fría, a principios de los años 60, una solitaria mujer, muda de nacimiento, y de rutinaria vida, trabaja como limpiadora en un laboratorio militar estadounidense de alto secreto en el que tienen enclaustrada a una extraña criatura anfibia, mitad hombre, mitad pez, capturado en la selva sudamericana y con el que pretenden hacer experimentos. Enseguida se establece una conexión entre ambos.

Una estupenda película (nota: 8), fantástica, podría decirse que un cuento de hadas adulto y romántico, casi seguro que invertido, simbiosis de cine total, de monstruos, de amor, negro, de espías, de fugas, drama, con toques de comedia, y más, toda una metáfora política (en su más amplio sentido) de toda una sociedad, la de entonces y la de ahora mismo, en la que sigue dándose la marginación y alienación del diferente (presuntamente), por raza, sexo, sexualidad, minusvalía o lo que sea, de miedo al desconocido que azuza al odio, tal vez porque se ve reflejado en él, donde el monstruo no es el evidente, sino el otro, uno mismo; mítico monstruo semidivino, casi que mudo mesías nada mesiánico, con el que se desmitifica el sueño americano, pesadilla más bien, al excluir al que no cuadra en sus entelequias, barriéndolo bajo la alfombra, cuando no espachurrándolo, foráneo que además parece poder vivir a caballo entre dos mundos, cual perfecto anfibio, tanto del que procede como en el que ahora se encuentra, a pesar de estar absolutamente acorralado y solo, e incluso acosado. Y, sobre todo, historia de amor por encima de las dificultades, y como mitigación de la profunda soledad que a veces nos ahoga, de empatía, de dar lo que recibes, o más, según el caso.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que cual agua de mayo espero den forma, para mejor, a nuestro modo de percibir el mundo y amoldarnos a él:

 - "Esto viene a ser lo que hacen los seres humanos: convertir a los objetos en gente, y a la gente en objetos".  (Chuck Palahniuk).

 - "[...] ¿No tenemos ojos, manos, órganos, dimensiones, sentidos, afectos, pasiones? ¿No somos alimentados con la misma comida y heridos por las mismas armas, víctimas de las mismas enfermedades y curados por los mismos medios, no tenemos calor en verano y frío en invierno? Si nos pinchan, ¿no sangramos? ¿No nos reímos si nos hacen cosquillas? Si nos envenenan, ¿no morimos? Si nos hacen daño, ¿no nos vengaremos? [...]".  (William Shakespeare, "El mercader de Venecia").

 - "El agua adopta la forma de lo que sea que la contenga en ese momento, y aunque el agua puede ser algo muy apacible, también es la fuerza más poderosa y maleable del universo. Así es también el amor, ¿verdad? Independientemente de la forma que tenga aquello en lo que depositamos nuestro amor, éste se adapta, ya sea a un hombre, a una mujer o a una criatura".  (Guillermo del Toro).

 - "Las imperfecciones son maravillosas y la única historia de amor que funciona es aquella en la que no demandamos una transformación en la otra persona".  (Guillermo del Toro).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 14 de febrero de 2018

Matutino que bufa

¡Buenos días!

No sé si bromear graciosamente o resoplar airadamente, así que sacaremos nuestro buen humor a que le dé un poco el aire y disfrutaremos de las chanzas que nos depare el clima de hoy, dejándonos seducir por él, que parece chisposo, es decir, quiere chispear algunas gotillas de agua como las de ayer por la tarde... ya veremos si se anima del todo o queda en amago de cielo forrado de grises nubes y poco más. Las temperaturas han atemperado bastante, sobre todo las mínimas, muy lejos de la helada (6ºC), y con máxima prevista por los madriles para hoy de 11ºC, y subiendo para sucesivos días.

Este fin de semana pasado estuve viendo (y escuchando) una ópera en un pequeño auditorio municipal no capitalino. Se trató del clásico "Rigoletto" de Giuseppe Verdi (música) y Francesco María Piave (libreto), e interpretada por el elenco de la Camerata Lírica de España (a destacar su maravillosa soprano Olena Sloia, ucraniana). Es la primera vez en mi vida que veo una ópera completa, al menos en directo, si acaso trozos en la tele, y hace poco más de siete años una muy fiel adaptación cinematográfica de otra, "La bohème", con música de Giacomo Puccini y libreto de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, film dirigido por Robert Dornhelm. Es más, que ya voy embalado, el mes que viene creo que asistiré a otra en el Teatro Real de Madrid, el templo operístico de esta ciudad, y que os glosaré convenientemente cuando toque.

Rigoletto es el cortesano bufón del duque que gobierna Mantua, un mujeriego que seduce y abusa de toda mujer que se le antoja, aunque para ello tenga incluso que matar a sus maridos o padres, tareas en las que le ayuda su jocoso lacayo. Sin que este lo sepa, la siguiente víctima del noble es su bella e inocente hija, que es raptada por los secuaces del duque. Rigoletto jura venganza, pero siempre bajo la espada de Damocles de una maldición que le echó otro noble afrentado por sus hirientes bufonadas.

Una buena adaptación (nota: 6), teniendo en cuenta que aunque iba con decorados, trajes y demás atrezo, e incluso estaba subtitulada en una especie de dosel sobre el escenario para poder entender la letra de las canciones, la música corría a cargo de tan solo un pianista, no había orquesta, aunque sí siete cantantes y coro numeroso, vamos, era una versión reducida para teatros pequeños y humildes, pero que no desmereció en general. Bueno, un desmerecimiento particular, el tenor principal, que creo que también era el director de esta adaptación, que me pareció muy flojito, pues aun sin desentonar no le daba el fuelle. El resto cuando menos bastante bien. Y sobre todas las cosas, una excelsa y prístina voz, pura y limpia como el agua de manantial, que me ponía la carne de gallina y me hacía recorrer un cosquilleo por la nuca cada vez que cantaba, esencialmente en el aria, la de la soprano protagonista, de nombre Olena Sloia: ¡chapeau!

Ahora unas citas de sabiduría ajena que espero os caigan en gracia:

 - "Vale más caer en gracia que ser gracioso".  (Refrán).

 - "El rico se ríe con el bufón, y el bufón se ríe del rico, porque hace caso de los que lisonjea".  (Francisco de Quevedo).

 - "Adular para reinar es la práctica de los cortesanos de todos los absolutismos y de los bufones de todos los tiranos".  (Henri Frédéric Amiel).

 - "Afortunado el hombre que se ríe de sí mismo, ya que nunca le faltará motivo de diversión".  (Habib Bourguiba).

 - "Todo chiste, en el fondo, encubre una verdad".  (Sigmund Freud).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 13 de febrero de 2018

Matutino en un soplo, jamás perdido

¡Buenos días!

Ahí queda eso. Otro matutino más que me hace muchísimo más llevadero este etéreo tránsito de la vida, fugaz según se mire, siempre fluyendo en armonía, jamás remando contra su natural devenir. Y con los que aprendo alguna que otra lección magistral en sus aulas, divirtiéndome además cual chavalín. Así que ya paso en un suspiro a lo meteorológico, que no quiero que se me alargue y aburra innecesariamente: en este martes y trece en el que estamos embarcados, y no sé si casados, hoy toca sol, nubosidad que va a más y que tal vez deje alguna tímida precipitación vespertina, viento in crescendo, suave helada madrugadora y 10ºC de máxima prevista por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo la película documental "Ganar el viento" ("Et les mistrals gagnants"), de Anne-Dauphine Julliand. Es el debut en el largo de esta directora francesa, que sabe muy bien de lo que habla, pues lo padeció en carne propia, en alma propia más bien (su hija murió a los cuatro años de grave enfermedad). Os la recomiendo desde ya, si es que no os tira para atrás su aparente temática.

Se nos narra una ráfaga de la vida de varios niños con graves enfermedades, raras e incurables. Les vemos en episodios de su día a día, en el hospital, en el colegio, en el recreo, con su familia, sufriendo en algunos momentos, pero sobre todo disfrutando de la vida como solo lo saben hacer los niños.

Una espléndida película (nota: 8), contada desde el punto de vista de los críos y que aunque pudiera parecer lo contrario, gracias a su modo de mirar, es todo un canto a la vida, sin ápice de morbo, a disfrutarla mientras nos deje, que incluso la peor enfermedad no debe ser óbice para jugar y reír, y amar, como niños si fuera preciso. Emotiva sin sentimentalismo rastrero (me puso los congojos de corbata, bien apretada, un par de veces), plena de optimismo vital, aun teniendo presente que el final es inevitable, algunas de las infantiles reflexiones son toda una lección de vida para adultos hechos y derechos, sanos o enfermos. Por tanto, imprescindible. Es más, terapéutica.

Ahora ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena que he atrapado de entre las que fluyen por los aires que me circundan, comenzando por una de la propia directora del film hoy glosado:

 - "Nos convertimos en adultos en el momento en el que empezamos a ser conscientes del tiempo que nos queda. Los niños, en cambio, viven el momento y tratan de disfrutar de cada cosa que hacen sin pensar más allá".  (Anne-Dauphine Julliand).

 - "Soy más amigo del viento,
señora, que de la brisa...
¡Y hay que hacer el bien deprisa,
que el mal no pierde momento!".  (José María Pemán).

 - "No perdáis el tiempo ni en llorar el pasado ni en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos. Las alegrías son como las flores que la lluvia mancha y el viento deshoja".  (Remy de Gourmont).

 - "El hombre es como la espuma del mar, que flota sobre la superficie del agua y cuando sopla viento se desvanece como si no hubiera existido. Así arrebata la muerte nuestras vidas".  (Khalil Gibran).

 - "La vida es como una leyenda: no que sea larga, sino que sea bien narrada, es lo que importa".  (Séneca).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 12 de febrero de 2018

Parque de atracciones matutino

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que estos matutinos me atraen para jugar con ellos, dentro de ellos, en un entorno lúdico en el que desarrollar mis ilusiones, jugando cual niño ajeno a lo que ocurre allende sus límites. El sol juguetea con las nubes y como no tenga cuidado a lo mejor se llevan un berrinche y las hace llorar. La máxima prevista para hoy es de 10ºC y el frío mañanero tampoco parece que vaya a repelernos demasiado.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "The Florida project" de Sean Baker, y con Brooklynn Prince, Bria Vinaite, y Willem Dafoe. Es el primer largo que veo de este director.

Es verano. Una niña de 6 años vive con su madre de 22, que sobrevive con trabajos esporádicos y trapicheos varios, en un motel barato de carretera situado en las cercanías del parque Disney en Florida (al que sueña con ir pero no puede) y donde, junto a algún que otro turista ocasional que por allí se despista, también residen habitualmente otras familias en muy precaria situación económica, rayanas en la pobreza. Ajena a esta situación la inquieta chiquilla juega alegre con sus amigos y hacen travesuras bajo la atenta mirada del diligente encargado del motel, que vela por ella y su madre casi como un ángel de la guarda.

Muy buena película (nota: 7), muy interesante, atractiva, que tuvo mi constante atención, sin desfallecer en ningún momento. Casi un docudrama, con momentos muy divertidos, centrado en la revoltosa y fascinante niña y sus aventuras, deja entrever las miserias del sueño americano, arremolinadas en ese motel arrabalero, prácticamente un albergue de desheredados. Precioso final de la historia, muy alegórico, toda una vía de escape a la cruda realidad.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que dejo en este parque para que jueguen con nuestras mentes y nos atraigan a un mejor conocimiento de lo que verdaderamente nos rodea:

 - "En algunas ocasiones no es nada más que una puerta muy delgada lo que separa a los niños de lo que nosotros llamamos mundo real, y un poco de viento pude abrirla".  (Stefan Zweig).

 - "Los proyectos de felicidad son, tal vez, la única felicidad de este mundo".  (Alfred de Musset).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 8 de febrero de 2018

Así son los matutinos, festivos de cuando en cuando

¡Buenos días!

Pues claro que sí, que se trata de pasarlo bien cuando se puede para afrontar los eventuales problemas con mejor ánimo cuando toque enfrentarse a ellos. Aunque sea día laborable, como hoy. Y este invierno se lo está pasando últimamente de rechupete, con las nevadas de hace días, y las heladas mañaneras y frío de tiritera que vinieron después, que el radiante sol luce pero no calienta lo más mínimo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "C'est la vie" ("Le sens de la fête"), de Eric Toledano y Olivier Nakache, y con Jean-Pierre Bacri, Gilles Lellouche, Jean-Paul Rouve, Vincent Macaigne, Eye Haidara, Suzanne Clément, y muchos otros más, que es un film coral. Es el sexto largo de estos directores franceses, de quienes había visto uno de sus anteriores, el megataquillazo "Intocable" ("Intouchables", 2011).

El dueño de una pequeña empresa que organiza eventos nupciales, harto ya, está pensando en vender su negocio mientras trabaja en su último encargo: organizar una lujosa boda por todo lo alto en un palacio francés del siglo XVII. Ha coordinado todo (comida, camareros, orquesta y demás) para que la celebración sea un éxito, pero siempre al borde del caos, al filo del fracaso, mientras trata además de resolver sus problemas amorosos y maritales, como asimismo les ocurre a algunos de sus empleados.

Una muy buena película (nota: 7) esta amable comedia, divertida y muy entretenida, con algún que otro hilarante gag, que da un poquito que pensar, y con la que pasé un rato estupendo. Nos muestra las entretelas de un banquete de boda desde el punto de vista de los currantes que tratan de que la cosa salga lo mejor posible, dadas las circunstancias, sorteando con ingenio los problemas conforme van apareciendo.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que tal vez nos ayuden, o no, a entender el porqué es necesario pasarlo bien, e incluso el sentido de la vida, asumiéndola tal cual es:

 - "La víspera de la fiesta vale más que esta".  (Refrán).

 - "Cada cual habla de la fiesta según le va en ella".  (Refrán).

 - "Una vida sin fiestas es como un largo camino sin posadas".  (Demócrito de Abdera).

 - "El que quiere todo lo que sucede, consigue que suceda cuanto quiere. ¡Omnipotencia humana por resignación! A esta resignación sólo por la gracia se llega".  (Miguel de Unamuno).

Besos y abrazos,

Don.
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