¡Buenos días!
La voluble primavera sigue regalándonos sus primorosos dones, trasplantando su rabioso colorido floral y vitalidad en nuestras arrebatadas sensaciones, todavía con algún chubasquillo desperdigado, rescoldo de los algo más aparatosos del pasado fin de semana, pero con cada vez más sol colándose por las nubes en diáspora. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 20ºC. Así que toca entregarse a este matutino, a darle todo mi ser por un ratito, con la esperanza que algo de él quede por ahí retoñando por quien sabe dónde.
Este fin de semana estuve en el cine viendo "Todo lo que fuimos" ("Allly baqi mink", 2025), de Cherien Dabis, y con ella misma, Saleh Bakri, Mohammed Bakri y Adam Bakri. Es la tercera película de largometraje de esta directora estadounidense de origen palestino, también guionista y actriz, de quien había visto su primera como directora, "Amerrika" ("Amreeka", 2009), y hace pocas semanas vi otra en la que participaba solo como actriz, "Águilas de El Cairo" ("Nusur al-jumhuriyya", 2025) de Tarik Saleh.
Una anciana palestina, uno de cuyos hijos murió cuando era adolescente disparado por el ejército israelí, le habla a un hombre judío, que le debe la vida a su hijo fallecido, para que conozca quien fue su familia, comenzando la historia en 1948, cuando se fundó el estado de Israel y los palestinos fueron desalojados a la fuerza de su hogar, hasta la actualidad, vidas cotidianas impregnadas de amores, celebraciones, traumas, difíciles decisiones, marcadas por el conflicto palestino-israelí que desde entonces perdura.
Buena película (nota: 6), un tanto convencional en su sereno desarrollo, con cierta alteración del orden cronológico (centrado en momentos de 1948, 1978, 1988 y 2022) de la narración de la vida de tres generaciones de una misma familia palestina. Demasiado excedida de metraje, casi dos horas y media, a mi parecer, aunque reconocido por el personaje interpretado por la directora en lo referente a la narración de la vida de su familia que hace al hombre israelí. Me pareció bastante normalita en casi todo su metraje, pero hacia el final, en el pasaje de la donación de los órganos, me interesó y gustó mucho más que el resto, en general con tintes melodramáticos y un poso final de reconciliador mensaje final. Nos habla de cómo un trauma se va heredando de generación en generación sin remisión, exacerbado además por continuas y crecientes injusticias.
¿Qué fue de la sabiduría ajena?, ¡qué importa!, porque es, está aquí y ahora con estas citas de las que os hago donación porque nada me cuesta el hacerlo:
- "Es preciso prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo". (Michel E. de Montaigne).
- "Darse no tiene sentido más que si uno se posee". (Albert Camus).
- "La verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente". (Albert Camus).
- "¿Qué recuerdo queda de los hombres? Una hora de trabajo para el marmolista". (Immanuel Kant).
Besos y abrazos,
Don.
_____
No hay comentarios:
Publicar un comentario