viernes, 15 de mayo de 2026

Honorable matutino de indebida obediencia

¡Buenos días!

Hoy parece querer volver a sublevarse esta siempre levantisca primavera, pues tras la relativa calma de ayer, en la que parecía bastante modosita y obediente, hoy vuelven las nubes amagando tormentas, principalmente vespertinas según los pronósticos, que también apuntan a que la máxima para hoy por los madriles será de unos fresquitos 16ºC. Honradamente creo que por mucho que a veces estos matutinos no parezcan hacerme el más mínimo caso, yendo a su bola, siempre vuelven por su cuenta y sin que nada les ordene, a mi redil, a dejarse mandar al son del repiqueteo del teclado a modo de marcha militar que les va marcando el paso, sin tener muy claro que me deban alguna obediencia.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Hangar rojo" (2026), de Juan Pablo Sallato, basada en la historia real de su personaje protagonista, y con Nicolás Zárate, Boris Quercia, Marcial Tagle, Catalina Stuardo, y Aron Hernández. Es la primera película que veo de este director chileno.

En la mañana del 11 de septiembre de 1973 un capitán de la fuerza aérea chilena se dirige a la Escuela de Aviación, donde es profesor de los jóvenes cadetes, para seguir impartiendo sus clases. Una vez allí se encuentra con otros militares ajenos a esa institución que ya están ejecutando el golpe militar que derrocará (y asesinará) ese mismo día al presidente Salvador Allende. Le ordenan que habilite esa escuela como centro de detención y tortura de los presos que ya ese mismo día están empezando a llegar. Creyendo que ese horror durará poco, trata de no involucrarse en ello, aunque obedezca las órdenes (en contra de sus convicciones). Pero la llegada allí de un despiadado coronel, antiguo rival suyo con el que tiene cuentas pendientes y ahora con enorme poder, para ponerse al mando de ese lugar, le hará enfrentarse a su pasado y plantearse si jugarse la vida por no obedecer y ser consecuente con sus códigos morales, o no.

Muy buena película (nota: 7), rodada en blanco y negro, de similar modo a los documentales y reportajes de aquella época sobre estos hechos, con tensión y suspense, que te hace vivir cierta angustia, que te mantiene enganchado a lo que sucederá. Por estar rodada a base de muy primeros planos, muchos subjetivos, inmersivos, que potencian la narración, y fondos a veces difuminados, desenfocados, siguiendo la cámara con frecuencia el cogote del atribulado protagonista en su peripecia, tan cerca de él que casi lo asfixia, viendo toda clase de horrores, me recordó en bastantes pasajes a una demoledora película húngara, "El hijo de Saúl" ("Saul fia", 2015) de László Nemes.

Llegó el momento en el que me debo a la sabiduría ajena, a la que suelo hacer caso, no tanto obedecerla a ciegas, con estas citas bastante honorables:

 - "Obedeced más a los que enseñan que a los que mandan".  (San Agustín).

 - "Trata de poner en la obediencia tanta dignidad como en el mandar".  (Alain Chauvilliers).

 - "El acto de desobediencia, como acto de libertad, es el comienzo de la razón".  (Erich Fromm).

 - "En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle".  (Mahatma Gandhi).

 - "Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto".  (Simón Bolívar).

Besos y abrazos,

Don.

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