jueves, 21 de mayo de 2026

Matutino sin cuartos

¡Buenos días!

No hay dinero que pague este día de sol inclemente y temperaturas de lo más subidito, como queriendo escalar hasta la misma azotea, algo desmedidas para la época con los 32ºC previstos para hoy por los madriles, que tratan de desahuciarnos de que algo de frescor pueda llegar todavía a aliviar esta demasiado calurosa situación, pero seguro lo hará en próximos días (no sé si tímidamente y algo lejanos). Confío en que, como todavía queda para el solsticio, así sea. Así que para refugiarme de eventuales sofocos me alojo en esta recoleta habitación matutina de hoy, que me acoge gratuitamente, dada mi perentoria necesidad.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Hugo 24" (2026), de Luc Knowles, y con Arón Piper, Marco Cáceres, Marta Etura, Greta Fernández, y Javier Pereira. Es la segunda película de largometraje de su director, tras "Libélulas" (2022).

Hugo, en la víspera de su 24º cumpleaños, aún no ha madurado, no cesa de meterse en problemas, dejó los estudios hace tiempo, acaba de perder su trabajo en una tienda de todo a 100 por su inconstancia y falta de responsabilidad, y junto a su mejor amigo trapichea por ahí para sacarse unos cuartos. Vive en un barrio periférico, a costa de su hermana, que tiene un trabajo con sueldo escaso y que está amenazada de desahucio por impago de varias mensualidades del alquiler del pequeño piso en el que viven. Aunque le espera una entrevista de trabajo para ver si lo seleccionan como agente inmobiliario, vistiendo de traje, lo que le recuerda a su padre ausente, con la ayuda de su amigo tiene que iniciar una carrera contrarreloj para ayudar a su hermana a reunir de un día para otro el dinero que necesitan para evitar que el casero les eche del piso.

Buena película (nota: 6), con la que al principio no acababa de conectar, e incluso me incomodaba por momentos, pero que al final me terminó por gustar, este drama social con insertos de momentos rayanos en lo documental y otros de realismo mágico (los edificios que se encogen o agrandan cuando el protagonista se encuentra abrumado por los problemas), que nos habla de crisis de vivienda, cuyo acceso ya raya lo imposible para los menos favorecidos, de trabajos precarios, de dificultad o imposibilidad de llegar a fin de mes. También de miedo al abandono, que te abandonen y de abrupto paso a la madurez (circunstancias obligan).

Bueno, llegó el momento de la sabiduría ajena, amplio espacio que proporciona estupendas vistas a nuestras entendederas y donde se alojan estas citas, tan buenas y socarronas hoy que me las quitan de las manos, con deje de chirigota, como no puede ser menos ante como se está poniendo de seria la cosa inmobiliaria:

 - "Y mis padres por fin se dan cuenta de que he sido secuestrado y se ponen en acción rápidamente: alquilan mi habitación".  (Woody Allen).

 - "¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande".  (Groucho Marx).

Besos y abrazos,

Don.

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