miércoles, 27 de mayo de 2026

Matutino que musita, que ni murmura ni se calla

¡Buenos días!

Como quien no quiere la cosa, a la chita callando, el verano se nos va colando por entre esta sumisa primavera que nada le dice, ni se atreve a susurrar, para que la deje en paz, de tan torrada que está, en este día de calor veraniego, algo, aunque no mucho, aliviado por la fresca brisa, si uno se pone a la sombra, en el que están previstos por los madriles unos 32ºC de máxima... y más que serán conforme vaya avanzando esta semana. Así que despacito, sin hacer mucho ruido con las teclas, confiando en que nadie se altere, me pongo a decir por aquí lo que buenamente me parece, esperando que cada cual también haga de su capa un sayo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Tres mujeres" ("À voix basse", 2026), de Leyla Bouzid, y con Eya Bouteraa, Hiam Abbass, Marion Barbeau, Feriel Chamari, y Salma Baccar. Es la tercera, y primera que veo, película de largometraje de esta directora tunecina. Sin embargo, hace años vi una de las películas de su padre, "Making of, la última película" ("Making off, le dernier film", 2006) de Nouri Bouzid.

Una joven que vive en Francia regresa a Túnez por unos días para asistir al funeral de su tío, fallecido en extrañas circunstancias. Se aloja en la casa familiar y dado que viene con su novia, relación de la que su familia no tiene conocimiento, esta se aloja en un hotel cual si fuera una turista. Una vez allí, la joven tratará de desentrañar el misterio de la repentina muerte de su tío, cosa difícil en la maraña de secretos familiares de los que, aunque algunos conocen, nadie habla de ellos abiertamente, marcados por una opresiva tradición.

Muy buena película (nota: 7), sutil y delicada, que me gustó tanto por sus bonitas y cálidas imágenes como por el modo en que nos cuenta lo que nos cuenta, tratando de elevar la voz en un mar de silencios y chismorreos que la ahogan, a pesar de algún que otro desfallecimiento argumental pasada su mitad de metraje. Drama familiar, de intimidades, que muestra una realidad social un tanto asfixiante a la par que bulle de contenidas emociones (por dentro), casi que reprimidas, con toques de realismo mágico, con muchos silencios y miradas, siempre en voz baja, que a la par que nos cuenta una indagación de ciertos misterios familiares, nos cuenta una bonita historia de amor, hablándonos también de no renunciar a la propia identidad (sexual) por mucho que eso pueda decepcionar a los que te rodean y quieren.

Ahora, en la sección de sabiduría ajena, toca poner en alto la voz de estos autores con estas citas suyas que seguro mucho nos dirán, tanto si se leen en silencio como a viva voz:

 - "A veces pienso —reflexioné en voz alta— que se miente por incapacidad de pedir a gritos que los demás te acepten como eres".  (Carmen Martín Gaite).

 - "Las palabras del año pasado pertenecen al lenguaje del año pasado. Las palabras del próximo año esperan otra voz".  (T. S. Eliot).

 - "No permitáis que el ruido de las opiniones ajenas silencie vuestra voz interior. Y más importante todavía, tened el valor de seguir vuestro corazón e intuición, porque de alguna manera ya sabéis lo que realmente queréis llegar a ser. Todo lo demás es secundario".  (Steve Jobs).

Besos y abrazos,

Don.

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