martes, 26 de abril de 2016

Matutina embestida con mucho trapío

¡Buenos días!

De bruces nos seguimos topando con la airosa primavera, pero no precisamente porque haga un aire desbocado en este soleadísimo día con 20ºC de máxima prevista por los madriles. Así que con generoso desinterés por parte de mis matutinos, me encamino hacia ellos para pasar otro ratito mañanero hasta que suenen los clarines que me indiquen que la realidad ha vuelto.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Toro", de Kike Maíllo, y con Mario Casas, Luis Tosar, y José Sacristán. Es el segundo largo de este director, de quien anteriormente vi su debut con "Eva" (2011).

Tres hermanos se dedican a la delincuencia trabajando para un capo mafioso de la Costa del Sol. El pequeño, Toro, decide abandonar esa vida, y a su paternalista mentor, el capo, a quien le comunica que lo hará tras el golpe de esa noche, en el que fallece el hermano mayor y Toro acaba en la cárcel. Han pasado cinco años y a Toro le quedan dos meses para salir (está en régimen de semilibertad, trabajando fuera de día y teniendo que ir a dormir por las noches a prisión), y su otro hermano, con quien no se hablaba desde entonces, le viene a pedir ayuda, pues está en peligro de muerte, él y su hija, porque ha robado al capo. A regañadientes accede, por su sobrina, y ambos se verán obligados a reconciliarse si quieren salvar el pellejo.

Una película regularcilla en general (nota: 5), cuyas actuaciones y empaque técnico eran muy buenos, pero cuya historia no me gustó, ni tampoco como estaba contada, amén de algunos momentos fuera de tono. Historia de un tipo noble y violento, cual si fuera un toro, violencia que quiere dejar atrás pero el pasado le empuja de nuevo a la arena, en la que todo acaba en sangrienta venganza, bastante convencional, con mucha sensación de déjà vu, sobre todo al principio, luego ya ni me fijé, con aires nada airosos de cine negro y "espagueti-güestern", y bastantes ramalazos de acción, estos muy bien hechos. Salvo la breve introducción de lo ocurrido años atrás, en unos pocos minutos de aquella fatídica noche, todo se desarrolla en 24 horas.

Ahora, algo de sabiduría ajena, que tal vez nos ayude a reflexionar algo antes de acometer nada:

 - "Hay que pensar como hombre de acción y actuar como hombre pensador".  (Henri Bergson).

 - "El hombre valeroso que lucha como un bravo obtiene siempre, aunque sólo sea de tarde en tarde, algún pequeño triunfo, y ya es bastante para alentarle a proseguir".  (Thomas Carlyle).

 - "Tan gloriosa es una bella retirada como una gallarda acometida".  (Baltasar Gracián).

 - "Quien por sí noble se hace, de sí mismo es abuelo y padre".  (Refrán).

 - "Toros y fiestas, malo para las bestias".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 25 de abril de 2016

Fogoso matutino hasta en los confines del mundo

¡Buenos días!

Agitados por la ardorosa primavera, estos matutinos se nos van a veces más allá de cualquier frontera imaginada, viviendo su propia vida, alejándose de todo conflicto para, a la vuelta de su ser, más serenos, tratar de congeniar de nuevo con todos, y consigo mismos. La primavera, de dulce, ni helada ni ardiente, en su justa medida, con máxima prevista para hoy por los madriles de unos soleados 18ºC.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo una obra que desde ya mismo os recomiendo muy, pero muy encarecidamente que vayáis a ver. Se trató de "Tierra del fuego", escrita por Mario Diament, dirigida por Claudio Tolcachir, e interpretada por Alicia Borrachero, Tristán Ulloa, Abdelatif Hwidar, Juan Calot, Malena Gutiérrez, y Hamid Krim. Del director, argentino, también dramaturgo y actor, había visto anteriormente dos obras suyas, también portentosas: "Todos eran mis hijos" ("All my sons"), escrita por Arthur Miller, y dirigida por él; y "La omisión de la familia Coleman", escrita y dirigida por él. Si no lo era desde que le descubrí tras ver su sobresaliente "omisión", creo que ya soy irremediable fan de este creador argentino.

Una azafata israelí, víctima de un atentado en el que fue herida y en el que murió su mejor amiga, 22 años después de aquello toma la determinación de ir a la cárcel londinense donde se encuentra el hombre que quiso matarla, condenado a cadena perpetua, para hablar con él y tratar de entender las razones que le llevaron a ello.

Excepcional obra (nota: 10), de esas imprescindibles, por lo que cuenta, por cómo lo cuenta, por sus actuaciones, por el montaje, la coreografía de eventos, repartidos en el espacio y el tiempo, y perfectamente engarzados, solapados en un mismo plano, eso sí, poliédrico. De esas que dan mucho que reflexionar sobre nosotros. Intensa y removedora de emociones y conciencias.

Basada en un hecho real, nos habla de profundo dolor, de esperanzas, de querer saber, de tratar de entender y no ocultar la cabeza en un agujero, enfrentándose con coraje a pesar de las dificultades, de hablar para tratar de disminuir en algo las diferencias que nos separan, de traspasar fronteras para borrarlas, de indulgencia pero no de autoindulgencia. Por el final, me recordó en algo a una magistral película, "Incendies" (2010) de Denis Villeneuve, basada en otra obra teatral, y que también tiene mucho que ver con el conflicto palestino-israelí.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro lleva a traspasar fronteras a nuestras entendederas, haciéndolas capaces de ir más allá de sus confines:

 - "El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma".  (Arthur Miller).

- "El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro". (Friedrich Nietzsche).

 - "«Puedo perdonar, pero no olvidar», es sólo otra forma de decir «no puedo perdonar»".  (Henry Ward Beecher).

 - "Para qué sirve el arrepentimiento, si eso no borra nada de lo que ha pasado. El arrepentimiento mejor es, sencillamente, cambiar".  (José Saramago).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 24 de abril de 2016

Espinosa inexistencia matutina

¡Buenos días!

Materialmente hablando, que desde luego estos matutinos son, y viven al menos entre los chispazos, tanto de nuestras físicas neuronas como de los virtualmente informáticos. Y aunque eventualmente puedan pinchar a alguien, no hay más que seguir el consejo de la única cita de sabiduría ajena que hoy hay. Real día de primavera, que nos hace ser y vivir felices y contentos, sin atisbo de dolor, gracias al vivificante sol y diáfana luminosidad que nos alegra el ánimo, haciendo que todo, nuestro presente y recuerdos, los veamos tamizados por un filtro de color de rosa. Máxima prevista para hoy de unos paradisíacos 18ºC.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo "Espinete no existe", escrita y dirigida por Eduardo Aldán, y con él mismo, donde casi todo él se lo guisa y él se lo come.

Esta chisposa obra, una "nostalgicomedia", tal y como la define su creador, que ha estado los últimos 10 años en un pequeño teatro de la Gran Vía madrileña, ahora está de tournée por esos mundos provincianos. Nos retrotrae a la infancia de cuarentones, cincuentones (como yo mismo) y sesentones, mirándola no sólo a través del rosado prisma del presunto feliz candor de entonces, cuando niños, sino también con otra perspectiva, reveladora de tragicómicas incongruencias, de entonces y de siempre, sacándole punta, con sacapuntas de uno, dos, o los agujeros que sean, y pinchando con ella sin herir ni zaherir, salvo quizá a algún "muy digno" ofendido... al que le recomendaría, repito, la cita de sabiduría ajena del final de este matutino.

Una buena obra (nota: 6) este monólogo, o casi, que para no gastar tanta saliva aparece en escena de cuando en cuando el presunto regidor para liberarle de tanta verborrea, a medio camino entre la risa y la nostálgica emoción, y con la que reí algunas veces. Collage de varios monólogos del autor, engarzados con mejor o peor fortuna, según los casos (la gran mayoría de las apariciones del regidor me sobraron). Y bueno, ya sabéis, Espinete no existe, son los padres, esos que nos lo dan todo y también, de vez en cuando, los que nos quitan algo, berrinche incluido.

Y bueno, colorín colorado, termino hoy con sólo una cita de sabiduría ajena, que creo que compendia bastante de lo visto ayer por la tarde:

 - "Las verdades, como las rosas, tienen espinas; recíbelas por la parte de la flor y no te pincharás".  (Salvador Jacinto Polo de Medina).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 21 de abril de 2016

El matutino de la selva

¡Buenos días!

Nada selvático se me antojan estos matutinos, pues ni acechantes peligros ni espesas dificultades hay por aquí, que todo es claro y diáfano. Tampoco impera la ley de la jungla, donde el más grande se come al chico, que se trata de llevarse lo mejor que se puede, que es mucho. De hecho, gracias a mis benefactoras hadas y ninfas, que me acogen sin pedir nada a cambio y casi me amamantan cual si fuera un Rómulo o un Remo, puedo remar armoniosamente por doquier. Bueno, dejo de divagar, que hoy parece que no lloverá tanto como ayer, que tras un jarreo lluvioso que me pilló de sopetón tras el cine, casi llego haciendo surf a mi casa. Eso sí, con tanta lluvia a lo mejor el paisaje se nos vuelve exuberantemente selvático.

Pues eso, que ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El libro de la selva" ("The jungle book"), de Jon Favreau, y con Neel Sethi y las voces de un montón de conocidos actores hollywoodienses, que es un film de animación digital con un único actor de carne y hueso: el niño que hace de Mowgli. De este director, también actor y guionista, había visto tres de sus anteriores films como director, "Iron man" (2008), "Iron man 2" (2010), y "#Chef" (2014).

Nueva adaptación, también de la Disney, de los famosos relatos de Rudyard Kipling, recopilación de cuentos y leyendas de animales de la selva india que, a modo de las fábulas de Esopo, Samaniego o Lafontaine, plantean lecciones morales. La historia, imagino que la sabéis, un bebé queda abandonado en la selva cuando sus padres son atacados por un tigre. El muchacho es acogido por una manada de lobos y criado como tal, pero acosado por el tigre que desea comérselo, deja a los lobos y emprende aventuras en solitario con la compañía de una pantera y un oso que le tutelan, cruzándose con otros animales, como elefantes, una boa constrictor o un orangután y su alocada manada de simios.

No me gustó en general esta película (nota: 4), y no sé muy bien el porqué fui a verla, que no suelo ver remakes, pero fui. Apabullante calidad de las imágenes y la técnica de animación por ordenador, rayanas en la misma realidad, que más vivas que virtuales parecen. Los animales, casi reales, salvo porque hablan, los paisajes, espectaculares e hiperreales, tanto como los fantasiosos de "Avatar" (2009) de James Cameron. Pero el cómo estaba contada la historia, me disgustó y decepcionó, a pesar de que contenía en esencia, ya casi sin buen aroma, las líneas fundamentales de los relatos de Kipling. Tiene algún buen momento, pocos, pero el tono general me pareció bastante infumable. A destacar, por lo negativo, dos escenas: la del orangután Rey Louie, todo un remedo del cine catastrofista de monstruos tipo King-Kong; y la final con la lucha a muerte entre Mowgli y el tigre Shere Khan, cual si fuera una de tétricos superhéroes y malos malísimos antagónicos. En definitiva, grandilocuente y excesiva, chirriante para mis entendederas, nada que ver con el ingenuo encanto del clásico Disney de dibujos animados de 1967, cuya maravillosa banda sonora también quedó casi arrasada por la riada de vana espectacularidad y acción ramplona.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos sirve de guía para la exploración de esa intrincada selva que es la vida:

 - "Cuando un hombre mata a un tigre, lo llaman deporte; cuando el tigre mata al hombre, lo llaman ferocidad".  (George Bernard Shaw).

 - "La unión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre".  (Proverbio africano).

 - "Seis honrados servidores
me enseñaron cuanto sé;
sus nombres son cómo, cuándo,
dónde, qué, quién y por qué".  (Rudyard Kipling)

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 19 de abril de 2016

Matutino nada pordiosero y algo errático

¡Buenos días!

Estos matutinos, con los que divago cada mañana, que son de todas y ninguna parte, que algo se han movido por el mundo, mucho desde el punto de vista conceptual, sobre todo viendo films, y que nada piden, mucho menos por Dios, se han vuelto a instalar un día más, con toda su impedimenta, por entre mis alocadas entendederas. Hoy sí que está gris, y llueve algo, y lloverá bastante más a lo largo de toda la jornada, y días siguientes, con los normales vaivenes de esta primavera veleidosa, como siempre es.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "The lady in the van", de Nicholas Hytner, y con Maggie Smith y Alex Jennings. Es el primer largo que veo de este director, que está basado en una obra teatral inspirada en el caso real que vivió su autor, Alan Bennett, guionista de la película. La pieza teatral estuvo hace varios años en los escenarios londinenses, dirigida por el propio realizador del film y con la misma actriz principal.

A principios de los 70 un dramaturgo se muda a vivir a un barrio londinense, de moda entre los intelectuales del momento. En su calle, unos números más arriba, hay aparcada una destartalada y cochambrosa furgoneta en la que vive una anciana y extravagante vagabunda. Poco después, tras un incidente, le sugiere, o se lo sugiere ella, no está nada claro, pero qué más da, que la aparque para mayor seguridad dentro de su jardín "temporalmente", por unos meses. Allí estuvo 15 años hasta que murió. Entretanto, mantuvieron una muy peculiar relación.

Una buena película (nota: 6), de mirada excéntrica, como la de sus dos personajes principales, con su particular sorna, muy inglesa, con el punto de vista algo esquizoide y dubitativo del dramaturgo, anfitrión medio obligado de su enajenada okupa, pues su yo real y su yo creador discuten y se critican las decisiones del otro, tanto sobre su propia vida como sobre la anciana, y sobre la creación artística y sus licencias que la elevan algo de la llana realidad en la que se basa. Convivencia con muchos inconvenientes, y difícil de soportar para él, pero que su atónita y remolona fascinación por ella la hacían más llevadera.

Bueno, dejo de divagar, y en mi deambular de pura vagancia sólo pude encontrar una cita de sabiduría ajena, así que ahí os la dejo, no como limosna, sino por pura necesidad, la mía, de saber de todo un poco, aunque sea un poco:

 - "La filosofía del vagabundo se apoya en la no necesidad de nada y el buen talante de aceptarla sin queja alguna".  (Camilo José Cela).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 18 de abril de 2016

Mis realmente amorosos matutinos

¡Buenos días!

En esta mañana de revuelta primavera, gris, que amaga lluvia, y que según las previsiones es posible que caiga esta tarde, sin tormentas, los arrebatos pasionales propios de la estación no se nos van a empapar por mucha agua que pueda caer, que estos para mí soberanos matutinos, y toda su corte de hadas y ninfas, son lo más de lo más el ratito que paso con ellos cada mañana.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Mi amor" ("Mon roi"), de Maïwenn Le Besco, y con Emmanuelle Bercot y Vincent Cassel. Es el cuarto largo de esta directora francesa, y segundo suyo que veo tras su anterior, "Polisse" (2011).

Una mujer sufre un grave accidente de esquí, y ya en el centro de rehabilitación traumatológica donde pasará varias semanas, desesperada y postrada por sus dolores e inmovilidad, rememora su tumultuosa historia de amor cuando diez años atrás conoció al hombre de su vida. Se plantea el por qué le ama e idolatra, el por qué estuvo tan entregada a una pasión tan destructiva para ella. Mientras se va recuperando físicamente, tal vez lo pueda hacer también anímicamente.

Una película que no me gustó (nota: 3) ni me dijo apenas nada y me chirrió las más de las veces, básicamente por su sobredosis de afectación. Historia de una pasión tortuosa, enfermiza, casi morbosa, de esas del tipo ni contigo ni sin ti, como en el título de esa espléndida canción de U2, "With or without you". Marcados altibajos emocionales los de esta pareja casi disfuncional. Drama romántico excesivo, desquiciado, todo un sinsentido para mí debido al inexplicable y patológico comportamiento de ese seductor y carismático hombre que pocas cosas tiene claras, y de esa mujer enganchada obsesivamente por él, por encima de toda razón (la suya y la de los demás), lo que les lleva a cíclicos conflictos, demasiado frecuentes e intensos como para que su unión perdure.

Ahora algo de sabiduría ajena, por la que ya sabéis bebo los vientos, hoy totalmente refranera, y que tal vez ayude a quitarnos de ciertos pesares anímicos:

 - "Mal vecino es el amor, y do no lo hay es peor".  (Refrán).

 - "Amor loco, yo por vos y vos por otro".  (Refrán).

 - "Amor trompero, cuantas veo, tantas quiero".  (Refrán).

 - "Quien casa por amores, malos días ha y buenas noches".  (Refrán).

 - "Rey es el amor, y el dinero, emperador".  (Refrán).

 - "Ruego de rey, mandato es".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 15 de abril de 2016

Matutino nada aborregado

¡Buenos días!

Por supuesto, que siempre me reclaman su original individualidad, que les deje volar a su aire, según su natural sentir, tal y como hacen las aborregadas nubes que, debido al cada vez mayor viento, más se agrupan en el soleado cielo, tanto que terminarán por ensombrecernos y tal vez dejen caer algunas gotas de agua esta tarde, y seguro mañana, cuando bien prietas y cual ovejas negras, nos empapen sin nuestro consentimiento. La máxima prevista para hoy en los madriles será de 18ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Efraín" ("Lamb"), de Yared Zeleke, y con Rediat Amare. Es el debut en el largo de este director de origen etíope.

Efraín es un chaval de 10 años que vive con su padre, un humilde granjero, en una remota aldea montañosa de Etiopía, y cuya madre ha muerto recientemente debido a la hambruna provocada por la larga e inesperada sequía. Habiéndolo perdido casi todo, salvo un cordero, el padre decide ir a la capital para encontrar trabajo, así que deja a su hijo junto a unos parientes en otra aldea. El muchacho se lleva consigo al borrego, al que crió desde que nació y que es su único e inseparable amigo. Tiene grandes dificultades para integrarse allí, mucho más cuando su tío le dice que sacrificarán a su mascota para celebrar la próxima fiesta del lugar, así que lo esconde, dice que se lo robaron, y trata de conseguir dinero a escondidas para volver a su aldea junto a su borrego, cocinando y vendiendo riquísimos alimentos, dado su gran talento culinario.

No me dijo gran cosa (nota: 4) esta historia bastante naif, cual cuento infantil, sobre las curiosas peripecias de este muchachete, que acaba por perder su inocencia (y su cordero) a golpe de realidad. Buen empaque formal y bonita fotografía. También cierto interés etnográfico sobre las tradicionales costumbres de esas sociedades, en contraste con la incipiente modernidad que por allí asoma, lo que hace que alguna juventud se vuelva contestataria sobre algunas rancias costumbres y reivindique otros roles sexuales distintos de los tradicionales.

Ahora, en la sección de sabiduría ajena, tiro del ancestral refranero sobre ovinos para tratar de no aborregarnos:

 - "Tan presto se va el cordero como el carnero".  (Refrán).

 - "Ovejas bobas, por do va una, van todas".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 14 de abril de 2016

Creo que estos matutinos me invitan

¡Buenos días!

Pues sí, cada mañana me abren sus puertas de par en par, y con dulce amabilidad me permiten entrar en su mudo, con sus hadas y ninfas haciendo de perfectas anfitrionas. Y yo me dejo regalar, y salgo de aquí, tras los besos y abrazos, la mar de reconfortado. Y la primavera, en este agradabilísimamente soleado día con máxima prevista de 19ºC, nos sigue invitando a disfutar plenamente de la vida, a pesar de sus eventuales pesares, que gracias a ella se sobrellevan con mayor entereza y fuerza de ánimo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La invitación" ("The invitation"), de Karyn Kusama, y con Logan Marshall-Green, Tammy Blanchard, Michiel Huisman, y Emayatzy Corinealdi. Es el primer largo que veo de esta directora, con el que ganó el premio de mejor película en el pasado festival de cine fantástico de Sitges.

Una pareja se encamina a la que fue la casa de él, invitado por otra pareja, en la que ella es la ex de él. Además, allí se reúnen con otros amigos más, que lo son desde la universidad, también junto a sus parejas, para celebrar la vuelta de ella, cenando y departiendo amigablemente. La anfitriona desapareció tras una mortal tragedia vivida junto a su anterior marido, y junto a su nuevo esposo se muestra ahora inquietantemente amable y feliz, como si nada. Él, que no ha superado ni olvidado el dolor empieza a tener sospechas de que algo siniestro ocurre tras tanto buen rollo, pero tal vez sean imaginaciones suyas.

Una muy buena película (nota: 7) este thriller psicológico sobre una reunión de amigos que deviene en pesadilla, pero esto muy al final, en el último cuarto de hora, cuando de repente todo explota. Al principio todo fluye con serena naturalidad, pero las inquietudes del protagonista (no sabemos si porque distorsiona la realidad a causa de sus aflicciones o están realmente fundadas) van haciendo que germine en los espectadores la sombra de la duda, que va y viene, que nos lleva y vuelve a traer al principio, en una paulatina escalada de tensión y suspense, con extrañas situaciones que surgen a cuentagotas, con el miedo al ralentí del punto muerto, hasta el estallido final de violencia irracional y su engañosa calma de después, con un final abierto y desolador que genera de nuevo mucha mayor inquietud.

Radiografía de esta nuestra sociedad occidental, tan miedosa a padecer física y emocionalmente, incapaz de asimilar lo que naturalmente tenga que ocurrir, por el transcurso normal del tiempo o por impredecible accidente, la vida es así y nada podemos hacer para evitarlo, y enganchada a mitigar los dolores de cuerpo y alma a base del abuso de drogas (recetadas o ilegales).

Y también nos habla de otras cuestiones, perfectamente resumidas en la primera cita de la sección de sabiduría ajena, de la propia directora del film:

 - "Los seres humanos pueden ser inducidos a realizar cosas inhumanas en nombre de la fe [...] Para mí, el mayor horror de este mundo es que seguimos tomando decisiones sobre el destino de terceras personas en nombre de nuestras creencias".  (Karyn Kusama).

Bueno, ahora os invito a seguir leyendo un par más, con la esperanza de que nos ayuden a sobrellevar lo que esté por venir:

 - "Bienaventurado el que sabe que compartir un dolor es dividirlo y compartir una alegría es multiplicarla".  (Facundo Cabral).

 - "Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente".  (Facundo Cabral).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 13 de abril de 2016

Matutino recién llegado

¡Buenos días!

Ya está aquí el más reciente de los matutinos, y de inmediato es cariñosamente acogido por el resto, da igual las particulares peculiaridades con que nos venga, que cada cual tiene las suyas, precisamente lo que nos hace únicos y singulares con respecto a los demás. El que sí parece un recién llegado es este solecito, que tímidamente se nos quiere enseñar por entre las cada vez más escasas nubes que todavía amagan con dejarnos caer alguna que otra gotita de agua. Las temperaturas con tendencia a subir, con máxima prevista para hoy en los madriles de 15ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El novato" ("Le nouveau"), de Rudi Rosenberg, y con un montón de chavales recién adolescentes. Es el debut en el largo de este también guionista y actor francés.

Un chico de 13 años acaba de mudarse con sus padres y tío a París desde una ciudad de provincias. Ya desde su primer día de colegio, debido a su timidez, tiene muchas dificultades para integrarse, a pesar de sus torpes y no demasiado entusiastas esfuerzos por tratar de congeniar con el resto. Se fija en una monísima chica sueca que habla poco francés, también recién llegada y marginada del resto por ello. Simpatizan, pero al poco ella es acogida por la pandilla más popular, con lo que vuelve a quedarse aislado y sólo se le arriman los más inadaptados de clase. Siguiendo los consejos de su inmaduro tío para tratar de conquistar a la chica, organiza una fiesta en su casa... a la que únicamente acuden los tres raritos de clase.

Una película agradable (nota: 5), que se deja ver, pero con la que no empaticé gran cosa, y eso que soy, y fui, de los raritos. Retrato de la cotidianidad de la difícil integración de un recién adolescente en un nuevo colegio y de su tambaleante adaptación hasta encontrar su lugar, plena de torpezas, pero así se aprende de la mejor manera posible, mediante ensayo y error. Situaciones desconcertantes, incómodas, en su intento de pertenecer a algún grupo, que al estar solo se convierte en el foco de la crueldad de los otros. Historia sobre elecciones, sobre ser molón (impostadamente) o uno mismo (naturalmente), de chicos diferentes, como todos, más o menos, y de aceptar las diferencias.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a manejarnos en las nuevas situaciones:

 - "El hombre llega novato a cada edad de la vida; cada edad tiene su aprendizaje".  (Chamfort).

 - "No hay placer comparable al de encontrar un viejo amigo excepto el de lograr uno nuevo".  (Rudyard Kipling).

 - "El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y empezar otro nuevo".  (Enrique Jardiel Poncela).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 12 de abril de 2016

Prístino manto matutino

¡Buenos días!

Es de justicia reconocer que estos originales matutinos, por lo que a mí respecta, espero que también para los demás, me cubren y colman de bondades cada vez que me arropo con ellos, así que los luzco con soberano orgullo cada vez que puedo, y además trato de ser lo más ecuánime posible en los eventuales juicios que vierto por aquí. Por lo demás, la gris cobertura, como de muy sucio algodón, de este muy nuboso y lluvioso día de primavera, como enfurruñado, también nos protege a su manera de otras inclemencias. Máxima prevista para hoy de 13ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película que desde ya os recomiendo encarecidamente que vayáis a ver. Se trató de "El juez" ("L'hermine"), de Christian Vincent, y con Fabrice Luchini y Sidse Babett Knudsen. Es el segundo largo que veo de este director francés, tras haber visto su anterior, "La cocinera del Presidente" ("Les saveurs du Palais", 2012). Hace algo más de un año estuve viendo otro film de título homónimo (en español): "El juez" ("The judge", 2014) de David Dobkin, una buena película, pero poco que ver con la hoy glosada.

En una provinciana ciudad al norte de París, un muy estricto juez preside un tribunal de lo penal. De recto proceder, es respetado, y temido en su entorno laboral debido a las severas penas que impone y a lo huraño de su carácter. Ahora le toca decidir en un caso de asesinato de un bebé por parte de su padre. Para su sorpresa, entre los miembros del jurado popular elegidos por azar para este juicio está una mujer de la que ha estado secretamente enamorado desde hace algunos años cuando tras un grave accidente, al despertarse de los anestésicos sopores tras la operación, fue a quien primero vio al abrir los ojos, flechazo instantáneo, una de las médicos que le atendió, con cariñosa amabilidad, y a quien no había vuelto a ver desde entonces, quizá el amor de su vida.

Excelente película (nota: 9) que me cautivó hondamente, no sólo por el corazón, sino también por el intelecto. Empieza centrándose en los pormenores de un juicio, sin abrumar, casi como un documental, pero con cierta mirada socarrona, la realidad misma, cual teatral "dramedia", que es así de cómica a pesar del drama de un juicio por asesinato. Pero luego, pasada la mitad del metraje, entra en contarnos una deliciosa historia de amor, sin abandonar la cuestión procedimental, y destilando de camino profunda sabiduría vital, no sólo judicial, y algunas preguntas sin respuesta. Imprescindible, y no sólo para el gremio de la judicatura y aledaños.

Ahora algo de sabiduría ajena, a la que para darle algo de solemnidad no sé si ponerle la toga, pues va a ser que no, que el hábito no hace al monje:

 - "Tenga el juez una oreja para el demandante, y la otra, para la otra parte".  (Refrán).

 - "El juez debe tener en la mano los libros de la ley y el entendimiento en el corazón".  (Francis Bacon).

 - "Enamorarse es sentirse encantado por algo, y algo sólo puede encantar si es o parece ser perfección".  (José Ortega y Gasset).

 - "Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella".  (José Ortega y Gasset).

 - "Enamorarse no es lo difícil, pero sí acertar a expresar ese estado".  (Alfred de Musset).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 11 de abril de 2016

De pronto, este matutino rompe su silencio...

¡Buenos días!

... y se encamina a su nuevo destino, que es el que siempre había llevado, el del natural devenir de las cosas, y del suyo propio, consecuencia de lo ya hecho. Como ya sabéis, cual veronés Romeo, mis particulares Julietas, mis hadas y ninfas, me tienen sorbido el corazón, las mimo y cuido, como ellas hacen conmigo, jamás dejándome solo, ni yo a ellas. Y en este nuevo día de primavera, volvió a romper a llover, llenando del tintineante sonido de las gotas al caer el ya de por sí bullicioso pulular primaveral, incluso en los más soleados y serenos de sus días, que volverán naturalmente a ser.

Este pasado fin de semana estuve en el cine viendo "Julieta", de Pedro Almodóvar, y con Emma Suárez y Adriana Ugarte (guapísimas y estupendas actrices las dos). Vigésimo film de este director, del que salvo cuatro de los rodados en los años 80, he visto casi todos, en concreto, todos los de este siglo, a saber: "Los amantes pasajeros" (2013), "La piel que habito" (2011), "Los abrazos rotos" (2009), "Volver" (2006), "La mala educación" (2004), y "Hable con ella" (2002). Precisamente esta última es para mí la mejor de este muy reconocido cineasta del que, salvo unas pocas excepciones más, no me suelen gustar en exceso sus obras (lo hacen en momentos sueltos de cada una de ellas), cuando no me desagradan.

Julieta se encuentra por casualidad con una antigua amiga de su hija, quien le comenta que coincidió hace poco con ella en el extranjero. No ve a su hija desde hace 10 años. Esto la empuja a rememorar su vida anterior, desde cuando treinta años atrás conoció al que sería el padre de su hija en un extraño viaje en tren.

Este drama (nota: 5), basado en tres novelas de Alice Munro, sobre una abatida mujer, sola, desolada, carcomida por un sordo dolor de pérdida (del marido por muerte y, fundamentalmente, de la hija por fuga), de su auto-culpabilidad y de la herencia sentimental que deja, me gustó por la muy cuidada composición de sus planos y encuadres, muy estéticos, muy detallistas, cuidando al milímetro poses, combinaciones de colores y objetos, etc., marca de la casa, tanto que muchas veces se olvida de la historia que cuenta y de como la cuenta, cosa que no me gustó, salvo momentos sueltos. Las presuntamente hondas tribulaciones de sus protagonistas no me llegaron y apenas nada me dijeron. Sin embargo, me pareció la mejor película de Almodóvar desde hace diez años.

Bueno, pues antes de despedirme, irme y callar hasta el próximo matutino, pronto espero, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena:

 - "Luchar contra nuestro destino sería un combate como el del manojo de espigas que quisiera resistirse a la hoz".  (Lord Byron).

 - "El silencio es el ruido más fuerte, quizás el más fuerte de los ruidos".  (Miles Davis).

 - "Las buenas noticias siempre llegan tarde; las malas, demasiado pronto".  (Friedrich M. Von Bodenstedt).

 - "El hombre sólo es libre en el momento de su decisión. Tan pronto como la decisión ha sobrevenido, se siente ligado por ella".  (Hermann Keyserling).

 - "Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios".  (William Shakespeare).

 - "Nada puede hacerme daño excepto yo mismo; el mal que me agobia lo llevo conmigo y jamás sufro realmente sino por mi culpa".  (San Bernardo).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 10 de abril de 2016

Mis matutinos

¡Buenos días!

Ya sabéis de la idílica relación con mantengo con mis matutinos y toda su corte y cohorte de hadas y ninfas, a las que me siento tan unido, sin la más leve grieta en nuestra relación, bueno, alguna hay, que la perfección no existe, pero desde luego tratamos de tender, con mayor o menor dificultad, a ella. La primavera de estos días, revoltosa como siempre, hoy nos tiene a intermitentes chaparroncillos, a veces tormentosa o anodinamente gris, a veces luminosamente soleada, como la vida misma, solo o en pareja.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo "Nuestras mujeres" ("Nos femmes"), escrita por Éric Assous, dirigida por Gabriel Olivares, e interpretada por Gabino Diego, Antonio Garrido, y Antonio Hortelano. Es la adaptación de un reciente taquillazo francés.

Tres amigos de toda la vida han quedado para jugar su partida de cartas de todos los fines de semana. Sin embargo, esta vez uno de ellos se está retrasando más de la cuenta. En cuanto aparece, todo borracho, les hace una terrible confesión: ha asesinado a su mujer.

Una obra de teatro normalita (nota: 5) esta comedia que en general no me dijo gran cosa pero que en algún momento que otro me interesó y sacó algunas sonrisas, aunque en general estaba bastante cuajada de gracietas tontorronas para tratar de arrancar risas fáciles del público, cosa que nada me gusta. Con los mimbres de partida se podría haber hecho algo mucho mejor. En una primera parte se ponen sobre el tapete las convicciones morales de los protagonistas, sobre si es correcto o no apoyar incondicionalmente a un amigo que ha cometido un crimen, lo que deviene en una agria discusión que amenaza con tumbar su inalterable amistad de tantos años. En una segunda parte cada uno habla de las respectivas relaciones con sus mujeres, que a los ojos de los otros parecen perfectas pero que a los propios parecen plenas de inconvenientes, ya sabéis, lo del famoso aforismo ese que dice que el césped del jardín del vecino siempre parece más verde que el propio.

Ahora algo de sabiduría ajena que seguro nos ayuda a congeniar mejor y ver ponderadamente nuestras circunstancias:

 - "Las mujeres, donde están sobran; y donde no están hacen falta".  (Refrán).

 - "El oro es como las mujeres, que todos dicen mal de ellas y todos las desean".  (Félix Lope de Vega).

 - "Cuando hombres y mujeres se ponen de acuerdo, las conclusiones deben ser las mismas, pero los motivos diferentes".  (George Santayana).

 - "Si te casas lo lamentarás. Si no te casas, también lo lamentarás". (Sören Kierkegaard).

 - "El amor, como la hierba verde, como los árboles y la música de la vida, es sólo para la corteza del mundo; viene y se va, igual que un sueño. Por debajo está el deber, como una capa ruda de piedra, una inmensa carga que nadie puede variar".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 8 de abril de 2016

Matutino de endogámica cinefilia

¡Buenos días!

Otro fantástico día de primavera, de cine, que aunque más fresco que ayer (14ºC de máxima prevista), está también radiantemente iluminado por un exultante sol apenas velado por las muy escasas nubes. No sé si lloverá, y os dejaré en el suspense de si lo hará en próximos días... disfrutad del momento, que lo que esté por venir ya vendrá cuando toque, por sorpresa o no... o mirad las previsiones meteorológicas.

Aunque el tema esencial de estos matutinos es el cine, no soy cineasta, que no hago películas, sino cinéfilo, muy aficionado a ir al cine, así que no me miro al ombligo profesional con ellos, pero sí el film que hoy toca glosar, sobre mutuo amor y admiración entre profesionales del cine por sus trabajos, entre dos maestros. Así que ayer por la tarde volví a ir al cine a ver el film documental "Hitchcock/Truffaut", de Kent Jones.

En 1962 François Truffaut convenció a Alfred Hitchcock, a quien admiraba profundamente, para hacerle una entrevista durante una semana sobre su modo de concebir el cine. De este encuentro surgió en 1966 el libro de Truffaut "El cine según Hitchcock", no sólo uno de los más influyentes sobre cine, sino que cambió la percepción del mundo sobre el cine del genial creador, pasando de ser considerado un profesional taquillero y minusvalorado por la crítica a un autor reverenciado por esta e influyente maestro de siguientes generaciones de cineastas.

Una muy buena película (nota: 7), imprescindible para cinéfilos, este documental que a través de extractos de imagen y sonido de la entrevista original, de la que se cumple ahora su 50º aniversario, y con los testimonios de varios directores de cine actuales, se homenajea ese libro, de cabecera para cinéfilos y cineastas, y a su protagonista Hitchcock y su modo de concebir el cine. Hace tres años vi un biopic, sobre un pequeño fragmento de la vida del "mago del suspense", que puede valer como complemento a este documental: "Hitchcock" (2012) de Sacha Gervasi.

Y como no podía ser menos, hoy la sabiduría ajena va de estos dos grandes directores, comenzando por una cita de Truffaut glosando a Hitchcock, y siguiendo por otras del orondo realizador:

 - "En América ustedes le respetan porque filma escenas de amor como si fueran asesinatos; nosotros le respetamos porque filma escenas de asesinato como si fueran escenas de amor".  (François Truffaut).

 - "Hay más emoción, realismo, intriga, violencia e interés en una novela de amor que en la mayoría de las películas de suspense".  (Alfred Hitchcock).

 - "Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense".  (Alfred Hitchcock).

 - "Hay algo más importante que la lógica: es la imaginación".  (Alfred Hitchcock).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 7 de abril de 2016

Los matutinos, ¡oh dios!

¡Buenos días!

No tengo en estos matutinos ni divina disyuntiva ni animadversión alguna, que aquí vengo a serenarme, a flotar sin dejarme caer, no vaya a ser que me estampe. La primavera a lo suyo, hoy con otro soleadísimo día, de máxima prevista de 18ºC, divino, de esos que invitan a encariñarse casi con todo lo que se cruce en nuestro camino.

Ayer por la tarde quería ir al cine, pero no pudo ser, así que lo dejaré para otro momento, con lo que me puse a ver otra película enlatada, una que alguien me recomendó hace ya bastantes meses. Se trató de "El odio" ("La haine", 1995), de Mathieu Kassovitz, y con Vincent Cassel, Hubert Koundé, y Saïd Taghmaoui. Premiada en Cannes, en los premios del cine europeo y en los César franceses de ese año, es el primer largo que veo como director de este también actor y guionista francés.

Tres jóvenes amigos, uno judío, otro negro y el otro magrebí, tras participar la noche anterior en unos violentos disturbios callejeros contra la policía en un marginal suburbio parisino, debido a una paliza que esta propinó a un amigo que acaba muy gravemente herido en el hospital, deambulan durante 24 horas por la ciudad, metiéndose en problemas, con constantes conflictos con la policía y con otras bandas, mientras el primero, henchido de odio, no cesa de repetir que asesinará a un policía si su amigo muere. Ojo por ojo.

Una estupenda película (nota: 8), por forma y fondo, cuyos personajes están en casi permanente estado de crispación, hasta que en el tercio final da un giro y tiende hacia la reflexiva filosofía de la situación que viven estos desheredados de la sociedad, sin expectativas, sin buen futuro a la vista, que van ganando en rencor hacia todo lo que se menea, especialmente el primero, levemente matizado por la sensatez del segundo y el escepticismo del tercero. Magnífico retrato social (económico y político) de la realidad suburbial de los barrios multiculturales, donde campan a sus anchas el paro, la intolerancia, el racismo, y la exclusión social, en esta decadente sociedad del bienestar (del malestar más bien) que acabará por estrellarse si antes no se le pone remedio a tanto desequilibrio.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, a las que espero cojáis algo de cariño:

 - "No os entreguéis por demasiado tiempo a la cólera; una cólera prolongada engendra el odio".  (Ovidio).

 - "Cuando odias a una persona, odias algo de ella que forma parte de ti mismo. Lo que no forma parte de nosotros no nos molesta".  (Hermann Hesse).

 - "Es triste condición de la humanidad que más se unen los hombres para compartir los mismos odios que para compartir un mismo amor".  (Jacinto Benavente).

 - "Estamos obligados a luchar enérgicamente contra todos los eventuales gérmenes de odio colectivo".  (Václav Havel).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 6 de abril de 2016

Matutino que se corre

¡Buenos días!

Corre que te corre y con rijosa nocturnidad me pongo a teclear apresuradamente este matutino para terminar lo antes posible, cual eyaculador precoz, que quisiera irme a la cama... a dormir, que estoy cansado. Pero sigo, que le he cogido el gustito a las teclas, tanto que me están poniendo mucho, pero mucho-mucho, ¡me voyyy!... ¡aaaggghhh!... Bueno, basta ya de chorreos y chorradas, y ya de buena mañana, relajados y tranquilos, hablemos del tiempo que hará hoy en este exultante día de primavera... pues sol a raudales y máxima prevista de 18ºC, vamos, para correrse de gusto (otra vez).

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Kiki, el amor se hace", de Paco León, y con él mismo, Ana Katz, Belén Cuesta, Natalia de Molina, Álex García, Candela Peña, Luis Callejo, Luis Bermejo, Mari Paz Sayago, Alexandra Jiménez, David Mora, y varios otros más, que es una comedia muy coral. Tercer largo de este director (también actor y guionista), tras el díptico dedicado a su madre Carmina, que comenzó con "Carmina o revienta" (2012) y finalizó con "Carmina y amén" (2014).

En un ardoroso verano madrileño varias parejas viven su amor, con sus altibajos, y tratan de congeniarlo con sus muy particulares y extravagantes filias sexuales, de las cuales obtienen un gran placer, cosa extraña a los ojos de los demás.

Una buena película en general (nota: 6), de muy buena factura técnica, con momentos divertidísimos con los que solté unas buenas carcajadas, sobre todo al principio. A destacar muy especialmente los originales títulos de crédito iniciales, espléndidos. Comedia de historias muy tangencialmente cruzadas, con una mirada divertidamente desinhibida y sin complejos sobre sexo y amor, y algunas de sus peculiares pulsiones. Es un remake de un film australiano de 2014, "The little death" de Josh Lawson, pero con el toque personal de Paco León.

Bueno, pues antes de irme del todo, aguanto un poquito más y os dejo unas citas de sabiduría ajena, que espero nos exciten el buen humor y el intelecto sobremanera:

 - "Sólo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo".  (Woody Allen).

 - "El sexo sólo es sucio si se hace bien".  (Woody Allen).

 - "El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír".  (Woody Allen).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 5 de abril de 2016

Anímico cascarón matutino

¡Buenos días!

¡Cáscaras!, otro matutino más en el que me protejo de las más diversas inclemencias por un ratito, siempre entre la realidad y la ficción, y del que salgo, cual si de un cascarón se tratase, a picotazo limpio y plenamente reforzado, para enfrentarme a lo que esté por venir con total entereza, pero siempre con la duda de quien realmente soy, en permanente reconstrucción. Hoy nos ha salido un soleado día de primavera, tras desembarazarse de su tupida corteza de muy grises nubes que ayer nos encorsetaban. Máxima prevista para hoy por los madriles de 15ºC... y subiendo en días sucesivos.

Ayer por la tarde no estuve en el cine, sino viendo una película enlatada, una de animación, un animé japonés. Se trató de "Ghost in the shell" ("Kokaku kidotai", 1995), de Mamoru Oshii, que está basada en el manga homónimo de Masamune Shirow.

Año 2029. En una megalópolis en la que el ciberespacio está dentro no sólo de las máquinas, sino de la propia biología humana, una mujer policía, un cyborg, investiga y trata de neutralizar las siniestras actividades de un misterioso hacker que está invadiendo todas las redes cibernéticas de esa sociedad, incluidas las mentes y almas de los humanos, medio humanos (cyborgs), y máquinas.

Una buena película (nota: 6) este mito del animé japonés, considerada una de sus cumbres, de estupenda factura técnica, pero que no me acabó de llegar del todo. Nos habla de la difusa frontera entre realidad y ficción, entre la conciencia humana y la robótica, y sobre todo, de nuestra identidad como seres humanos, todo con cierta pátina poética, y entre persecuciones y frenéticas escenas de acción.

Viéndola, se aprecian muy claramente las influencias que ejerció sobre la espléndida "Matrix" ("The Matrix", 1999) de los hermanos Wachowski (el resto de su trilogía se fue desinflando hasta el bodrio de la tercera). Y también vi reminiscencias, de guión y estéticas, de esa obra maestra absoluta que es "Blade runner" (1982) de Ridley Scott; y de "Desafío total" ("Total recall", 1990) de Paul Verhoeven, que tuvo un remake, "Total recall (Desafío total)" (2012) de Len Wiseman, claramente influenciadas todas por los relatos de Philip K. Dick, bien directamente, bien colateralmente.

Ahora algo de sabiduría ajena que seguro nos ayuda a nuestro buen engarce psicosomático:

 - "La imaginación es la facultad que dibuja, modela y da color a nuestras ideas; es la intermediaria indispensable entre el pensamiento, el deseo y la realización. Por lo tanto su papel es importante".  (Ernest Renan).

 - "No somos sólo cuerpo, o sólo espíritu, somos cuerpo y espíritu a la vez".  (George Sand).

 - "La vida no es aceptable a no ser que el cuerpo y el espíritu vivan en buena armonía, si no hay un equilibrio natural entre ellos y si no experimentan un respeto natural el uno por el otro".  (D. H. Lawrence).

 - "Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego celeste, la conciencia".  (George Washington).

 - "Dentro de mí hay otro hombre que está contra mí".  (Thomas Browne).

 - "Hasta que no tengan conciencia de su fuerza, no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Éste es el problema".  (George Orwell).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 4 de abril de 2016

Matutino entonado

¡Buenos días!

Como cada mañana de primavera hago gorgoritos al unísono con los pajarillos que nos alegran el legañoso despertar, y mientras no se asusten es que tal vez no lo haga tan mal. Bueno, con la voz entonada ya me pongo a escribir mis desparrames en este matutino, en este día muy gris y lluvioso con que nos ha salido la primavera, y con máxima prevista por debajo de los 10ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Madame Marguerite" ("Marguerite"), de Xavier Giannoli, y con Catherine Frot. Es el primer largo que veo de este director francés, que está basado en la vida de una rica heredera de la alta sociedad neoyorquina.

En el París de los años veinte, una muy adinerada aristócrata, apasionada por la ópera, canta de vez en cuando ante su exclusivo club de amigos con motivo de las pomposos actos benéficos que organiza periódicamente. Lo hace desentonando desaforadamente, pero nadie se atreve a decírselo, en especial su abochornado marido, unos por hipocresía, otros por interés, otros por necesidad; todos alentando colateralmente sus fantasías de diva del bel canto. Todo se complicará cuando un par de artistas vanguardistas, que se colaron en una de sus fiestas, seguidores del dadaísmo (movimiento contracultural provocativo y burlón de las convenciones artísticas burguesas), la convencen para actuar en un escenario público, mientras se aprovechan económicamente de ella.

Una estupenda película (nota: 8) esta peculiar comedia, o drama, según se mire, con toques de sátira y cierto romanticismo, que me encantó (para bien, no como el chirriante canto de la protagonista) por lo que cuenta y por como lo cuenta. Con varias lecturas, según el punto de vista, nos habla con aires farsantes, precisamente no los de la protagonista que vive en su particular burbuja creada por los fingidos admiradores, sobre crueles verdades y si conviene o no el saberla (la ignorancia feliz y demás), sobre papanatismo artístico y todo su coro de simple estulticia o vil interés. Risa, lástima, y demás afectos o defectos, genera entre su círculo esta casi surrealista mujer, entre lo cómico, lo patético, lo grotesco y lo trágico, no sólo de voz cascada, sino de alma dolida y muy necesitada del cariño de los demás, merecedora de una gran ternura, a la que no se ridiculiza desde el film.

Y como coda final, toda vez que ya entonamos nuestra voz, podremos declamar o, si queréis ponerle música, cantar, unas citas de sabiduría ajena, hoy todas de margaritas, perdón, de Margaritas, con bastante relación, como casi siempre, con lo que se destila en el film glosado hoy:

 - "Nuestro gran error es intentar obtener de cada uno en particular las virtudes que no tiene, y desdeñar el cultivo de las que posee".  (Marguerite Yourcenar).

 - "Exageráis la hipocresía de los hombres. La mayoría piensa demasiado poco para permitirse el lujo de poder pensar doble".  (Marguerite Yourcenar).

 - "A veces hace falta un ramalazo de locura para construir un destino".  (Marguerite Yourcenar).

 - "Cuando se tiene cierta moral de combate, de poder, hace falta muy poco para dejarse llevar, para pasar a la embriaguez, al exceso".  (Marguerite Duras).

 - "No se trata de que sea necesario conseguir algo, sino de que es necesario salirse de donde se está".  (Marguerite Duras).

 - "Podría engañarme, creer que soy hermosa como las mujeres hermosas, como las mujeres miradas, porque realmente me miran mucho. Pero sé que no es cuestión de belleza sino de otra cosa, sí, de otra cosa, por ejemplo, de carácter".  (Marguerite Duras).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 31 de marzo de 2016

Mis matutinos siempre vienen conmigo, todos

¡Buenos días!

Vaya donde vaya nunca les dejaré, ni me dejarán, que juntos siempre lo sobrellevaremos todo mejor, lo bueno y lo malo. Como esta primavera, que hoy se acordó del invierno al que despidió en el equinoccio de hace poco más de una semana, y se lo trae con ella, dulce y suavizado, eso sí, pues viene de su mano. 11ºC de máxima prevista para hoy en los madriles, nueve menos que ayer, con sol, nubes, y alguna eventual llovizna o chaparroncillo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "O los tres o ninguno" ("Nous trois ou rien"), de Kheiron, y con él mismo (también guionista) y Leila Bekhti. Es el debut en el largo de este comediante francés (monologuista) de origen iraní, que toca todos los palos.

En el Irán de los años 70 un joven estudiante universitario se convierte en activista político contra el régimen dictatorial del sha de Persia, pasando 7 años en la cárcel por ello. De seguido se instaura el todavía más totalitario régimen de los ayatolás, y como sigue en la lucha política, su vida ya corre peligro y debe huir junto a su mujer e hijo recién nacido, a través de Turquía, hasta llegar a Francia, en un periplo que le llevó más de un año. Allí se instalan en un muy conflictivo suburbio periférico de París, donde tanto él como su mujer acabarán de mediadores y animadores socioculturales de esa comunidad multirracial.

Una buena película (nota: 6), con sus más y sus menos, esta amable comedia sobre la tremenda odisea que padecieron los padres del director, guionista e intérprete principal de este film. Tiene muy buenos momentos de ingeniosa comicidad, con los que reí bastante, que liman todo conato de terrible drama. Buenas intenciones sobre la buena convivencia entre distintos, posible siempre que se quiera. Esta historia recuerda, y mucho, a la que seguro están viviendo ahora muchos de los exiliados sirios desparramados por Europa y allende, pero sin risas. Por los hechos que cuenta, me recordó a un excelente film de animación que os recomiendo, también francés, de hace unos años, "Persépolis" (2007) de Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud.

Pues ya estamos en la sabiduría ajena, así que aquí arrejunto unas pocas citas, que seguro nos ayudan a mejor convivir entre nosotros:

 - "Junto a lo que un hombre es, nada significa lo que un hombre tiene".  (William L. Grane).

 - "No sabrás todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti todo lo que soy".  (Gregorio Marañón).

 - "Estar enamorados de la paz y juntos. Amar cada uno la paz del otro. Dormir en paz, juntos".  (Eugene O'Neill).

 - "Uno a uno, todos somos mortales. Juntos, somos eternos".  (Apuleyo).

Besos y abrazos,

Don.
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