jueves, 17 de septiembre de 2015

Frecuentes visitas matutinas

¡Buenos días!

Otro matutino más al que acudo, como de costumbre, para ver cómo les va. Pues bien, por cierto. Visitas de mucho más que cortesía, que tanto ellos que me reciben, como yo que me entrego, y viceversa, lo hacemos por puro gusto, mutuo placer. Por lo demás, ¡hay que ver cómo está el tiempo!, que todavía no se ha despedido el verano, y ya ha querido el otoño echarle de su hogar, ¿te lo quieres creer?, antes de pasar el umbral equinoccial, como corresponde; pero ya hoy vuelve a lucir el sol, tras las ventosas lluvias de ayer, y las temperaturas subirán de nuevo hasta el veranillo durante los próximos días, desde los 20ºC de máxima previstos otra vez para hoy, hasta casi rozar la treintena el próximo fin de semana.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La visita" ("The visit"), de M. Night Shyamalan, y con Olivia DeJonge, Ed Oxenbould, Kathryn Hahn, Deanna Dunagan, y Peter McRobbie. De este estupendo director y guionista he visto casi todos sus films, en concreto: la muy mala "After Earth" (2013), "El incidente" ("The happening", 2008), "La joven del agua" ("Lady in the water", 2006), la espléndida "El bosque" ("The village", 2004), "Señales" ("Signs", 2002), "El protegido" ("Unbreakable", 2000), y "El sexto sentido" ("The sixth sense", 1999).

Una madre a la que su marido abandonó con dos hijos pequeños envía a estos, un chico y una chica ya de 13 y 15 años respectivamente, a casa de sus abuelos maternos durante una semana, quienes los reciben muy afectuosamente y con sumo agrado, a pesar de que la madre huyó del hogar cuando estudiante junto a su profesor, de quien se enamoró y con quien se casó, y jamás volvió, así que los abuelos no conocen a sus nietos. Estos, con sus cámaras caseras, están rodando un documental sobre su estancia allí, y poco a poco irán dándose cuenta del cada vez más extraño comportamiento de los yayos, quienes guardan un oscuro secreto.

Una muy buena película (nota: 7), y muy divertida, este thriller de terror, más bien suspense y algunos sustitos, con algo de drama y bastante jocosa comedia; y una especie de cuento de hadas con su bruja y todo, también, que destila su moraleja de fábula. Una atmósfera tranquila, de sereno día de invierno, envuelve la inquietante y dosificada tensión de la trama, pero punteada por las gracias de los chavales, un hallazgo, espontáneos, divertidos y con sumo desparpajo los dos, especialmente él. Unas cuantas buenas carcajadas me eché. Por dentro corre una historia que nos habla de seniles miserias cotidianas y de traumas infantiles (y adolescentes), del miedo que a veces da la gente muy mayor a algunos niños; y de la que se extraen enseñanzas, tal y como dice su director, como que dejarse llevar por los resentimientos pasados puede hacer bastante daño, que mejor es perdonar e intentar reconciliarse, cuanto antes mejor, que nunca se sabe lo que puede pasar si lo dejamos para más tarde.

Tras sus dos fiascos anteriores (vi sólo uno, su anterior film "After Earth"), Shyamalan ha vuelto por sus fueros con esta modesta película de suave terror, que me sorprendió agradablemente, contada desde el cotidiano y subjetivo punto de vista de los objetivos de las cámaras de los dos muchachos, no a través de sus ojos, ella apostando por el cine como arte y medio para mejorar la convivencia, y él por los televisivos, efectistas y populares reality shows. Y en esa dicotomía bascula inteligentemente este film.

Ahora algo de sabiduría ajena, conveniente el revisitarla con cierta frecuencia, para tal vez quitarnos algunos tontos miedos:

 - "Con la audacia se encubren grandes miedos".  (Lucano).

 - "Visitas, pocas y cortitas".  (Refrán).

 - "Las visitas siempre proporcionan placer... si no a la llegada, a la despedida".  (Proverbio portugués).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 16 de septiembre de 2015

Matutino en el exilio

¡Buenos días!

Estos matutinos soñadores y sentimentales que más que exiliarse emigran de un lugar a otro siguiendo la estela que les voy marcando en mi personal devenir andan ya muy cerca de su mayoría de edad legal, los 18, pero creo que me maduraron mucho, mucho antes, adquiriendo tal sensible sensatez que a veces me pregunto si no la tienen más que yo mismo, que soy su álter ego. En cuanto a las cuestiones del tiempo meteorológico, el verano astronómico está a una semana de exiliarse voluntariamente, y parece querer irse antes de tiempo y cederle sus trastos al muy romántico otoño, que para hoy hay previstas abundantes lluvias, con máxima de 20ºC, cielo muy gris y bastante viento debido al velocísimo borrascón que nos cruzará en un abrir y cerrar de ojos, pues mañana volverá a lucir el sol como si tal cosa.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Los exiliados románticos", de Jonás Trueba, y con Francesco Carril, Luis E. Parés, Vito Sanz, Renata Antonante, Isabelle Stoffel, y Vahina Giocante. Es el tercer largo de este director, de quien había visto tan solo su primero, "Todas las canciones hablan de mí" (2010). Es hijo de su también colega profesional Fernando Trueba.

Final del verano. Tres jóvenes amigos emprenden un viaje sin motivo aparente en la pequeña autocaravana de la madre de uno de ellos. Parten de Madrid, pasan los Pirineos y llegan a Toulouse. Uno de ellos se encuentra allí con un antiguo amor y hablan de sus cosas. Siguen los cuatro hasta Annecy, donde el segundo hace lo propio. Los cinco llegan a Paris, donde el tercero se cita con un fugaz y platónico amor de verano, cuando hace pocas semanas la conoció en una playa mediterránea.

Película irregular (nota: 2), hecha a trozos mal engarzados, casi inconexa, plena de deshilachados flecos, con maneras de video casero de aficionado con ínfulas de cineasta (no sé si hecho así adrede), con reflexiones de baratillo, frases hechas de andar por casa, que en general nada me dijo y me aburrió bastante al transitar por demasiados lugares comunes. Hablada en varios idiomas, las más de las veces impostados, esta especie de road movie, también buddy movie, sobre unos infantiloides personajes, los masculinos sobre todo, que parecen ir en busca de un qué sé yo para tratar de dar carpetazo a su juvenil etapa vital revisitando pasados amores. Entre tanta ramplonería, hubo una escena que incluso me encantó, tanto que tuve la sensación por unos pocos minutos de estar viendo otra película distinta, la de la patosa declaración de amor en los parisinos Jardines de Luxemburgo. Seguro que ayudó el que empaticé mucho con ella, me sentí muy identificado.

Ahora algo de sabiduría ajena, que a lo mejor nos ayuda a poner los pies en la tierra, pero sin abandonar del todo las etéreas nubes de los románticos anhelos:

 - "Nada impide tanto ser natural como el deseo de parecerlo".  (François de La Rochefoucauld).

 - "No es bueno que todo suceda como deseamos. Cuando todo nos sonríe en el mundo, nos apegamos a éste muy fácilmente y el encanto es muy fuerte. Por eso, y porque Dios nos ama, no permite que durmamos mucho y muy cómodamente en este lugar de destierro".  (Jacques Benigne Bossuet).

 - "La cosa que mantiene la vida romántica y llena de ardientes posibilidades es la existencia de esas grandes limitaciones vulgares que nos obligan a todos a enfrentarnos a las cosas que no nos gustan o que no esperamos".  (Gilbert K. Chesterton).

 - "El amor, como la hierba verde, como los árboles y la música de la vida, es sólo para la corteza del mundo; viene y se va, igual que un sueño. Por debajo está el deber, como una capa ruda de piedra, una inmensa carga que nadie puede variar".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 15 de septiembre de 2015

Una buena oportunidad para los matutinos

¡Buenos días!

Otra mañana más, la mar de propicia para que desparrame otro de mis matutinos, un nuevo retoño de mis entendederas, del que cuido con mimo y esmero antes de lanzarlo al mundo para que viva su vida con plenitud en esta fresca mañana del final del verano, con clima que cada vez más se va asemejando al otoñal, nublado, con claros, en el que a lo mejor cae alguna gota de agua (mañana seguro, según los meteorólogos) y con máxima prevista para hoy de 22ºC, y bajando para próximos días.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Una segunda oportunidad" ("En chance til"), de Susanne Bier, y con Nikolaj Coster-Waldau, Ulrich Thomsen, Maria Bonnevie, Nikolaj Lie Kaas y Lykke May Andersen. De esta directora danesa había visto hasta ahora sus seis últimas películas: "Serena" (2014), "Amor es todo lo que necesitas" ("Den skaldede frisør", 2012), "En un mundo mejor" ("Hævnen", 2010), "Cosas que perdimos en el fuego" ("Things we lost in the fire", 2007), "Después de la boda" ("Efter brylluppet", 2006), y "Hermanos" ("Brødre", 2004).

Un par de policías, tras la llamada de un vecino ante un posible caso de maltrato doméstico, irrumpe en un apartamento en el que un ex-convicto y drogadicto discute agriamente con su novia prostituta. Allí descubrirán al bebé de ambos metido en un armario, en una situación lamentable. Ambos policías llevan mucho tiempo trabajando juntos y son amigos, aunque muy distintos: uno de ellos vive una idílica vida en su preciosa casa junto a su hermosa mujer y su hijo recién nacido; el otro, divorciado, ahoga sus penas cada noche emborrachándose hasta la pendencia en locales de alterne. El incidente con la marginal pareja, y otro que sufre al poco el feliz matrimonio, harán cambiar radicalmente las vidas de todos estos personajes como consecuencia de una cadena de erróneas y precipitadas decisiones suyas (en dos de los sentidos de precipitar).

Una muy buena película (nota: 7) este intenso drama, y thriller policiaco (también psicológico), duro de ver especialmente para padres primerizos y sensibles embarazadas, a la par que historia sobre desequilibrios emocionales y obsesivas maternidades (o paternidades); y cuento moral sobre dilemas éticos que bordean los límites de lo que está bien y lo que está mal, visto desde la simple perspectiva de blanco y negro de uno de los personajes, que se cree mejor que los demás y se toma la justicia por su mano, cuando la vida es toda una gama de grises, cuando no de más vivos colores. A veces peca de algo de tremendismo, pero se ve con tenso interés.

Ahora es el momento de la sabiduría ajena, una buena oportunidad de aprender para tratar de enmendar pasados errores:

 - "Amar es una oportunidad, un motivo sublime que se ofrece a cada individuo para madurar y llegar a ser algo en sí mismo, para volverse mundo".  (Rainer María Rilke),

 - "¿Para qué sirve el arrepentimiento si eso no borra nada de lo que ha pasado? El arrepentimiento mejor es sencillamente cambiar".  (José Saramago).

 - "Quiero corregirme, amigo mío, y te doy palabra de hacerlo; te prometo no volver a rumiar los dolores pasajeros que la suerte nos ofrece sin cesar; quiero gozar el presente, y que lo pasado sea para mí pasado por completo".  (Goethe).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 11 de septiembre de 2015

Matutino grafitero nada fungible

¡Buenos días!

Espero que este matutino no se consuma con su uso, ni se disuelva envuelto en hongos putrefactores (por si acaso tengo preparado el fungicida), sino que perdure algo más, quizá como un grafito mural callejero, o más todavía, como esos prehistóricos sobre roca cavernícola de altas miras. Este verano, que sigue fungiendo (ejerciendo sus funciones) como suele, con máxima prevista para hoy de 29ºC, se nos terminará por consumir de tanto usarlo, como ese amor de la canción de la Jurado (Rocío), el próximo y equinoccial día 23, a las 10:21 hora peninsular.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Los hongos", de Óscar Ruíz Navia, y con Jovan Alexis Marquinez y Calvin Buenaventura. Es el segundo largo, y primero suyo que veo, de este director colombiano.

Un joven que trabaja en la construcción se dedica por las noches a pintar grafitis por su barrio de la ciudad de Cali (Colombia). Un día le echan del trabajo al descubrir que sisa botes de pintura con los que realiza sus obras. Sin nada mejor que hacer, busca a su mejor amigo, otro grafitero que estudia bellas artes junto a su novia, y se unen a otros más para pintar un enorme mural reivindicativo contra las injusticias sociales.

Una película casi documental, aunque cuente una historia de ficción con actores no profesionales que se interpretan a sí mismos, que me aburrió soberanamente (nota: 2), a pesar de un par de escenas que me interesaron, especialmente la última, con los dos protagonistas subiendo y subidos a un árbol inmenso, de una belleza apabullante, irreal y mágica, casi lisérgica, cual si hubiera tomado un hongo alucinógeno, aunque fuera muy real. Lo de los hongos del título no lo vi por ningún sitio, tan sólo en la sinopsis del film en varias páginas web. Y la historia que se nos cuenta... no sé muy bien qué se nos quería contar en esta película bastante deslavazada e incongruente.

Por cierto, ya que estamos, para mí el grafiti es arte del bueno, en bastantes de las ocasiones que lo veo; sí esas pinturas entre reales y surreales, la mar de fantasiosas; no en el caso de pintarrajos garabateados cual firma en clave hechos por jovenzuelos con necesidad de reafirmación y reconocimiento.

Ahora algo de sabiduría ajena, de esa que ha perdurado en el tiempo sin enmohecerse hasta llegar a nosotros:

 - "La ociosidad, como el moho, desgasta mucho más rápidamente que el trabajo".  (Benjamín Franklin).

 - "Las ideas no son unas pinturas mudas sobre una pizarra; una idea, en tanto que es idea, incluye una afirmación o una negación".  (Baruch Benedict Spinoza).

 - "Cuando siento una necesidad de religión, salgo de noche para pintar las estrellas".  (Vincent van Gogh).

 - "La pintura es el arte de proteger la superficie plana de los daños del clima para exponerla a los daños de la crítica".  (Ambrose Bierce).

Besos y abrazos,

Don.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Inevitable serenidad matutina, lo digo de corazón

¡Buenos días!

Plácida mañana de verano terminal, al que le pronostico, en su versión astronómica y gracias a la ayuda del Observatorio Astronómico Nacional, justo dos semanas más de vida, con máxima prevista para hoy en los madriles de unos 29ºC la mar de soleados (gracias esta vez a las previsiones de la AEMET), sin la menor sensación de agobio, ni térmico ni de ninguna otra índole. Tranquilidad acrecentada, no queda otro remedio, en cuanto que entro en otro matutino más del que disfrutar plenamente antes de que lo remate afectuosamente con mi besucona despedida.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Corazón silencioso" ("Stille hjerte"), de Bille August, y con Ghita Nørby, Morten Grunwald, Paprika Steen, Danica Curcic, Jens Albinus, Pilou Asbæk, Vigga Bro, y Oskar Sælan Halskov. De este director danés había visto hasta ahora tres de sus anteriores films: "Adiós Bafana" ("Goodbye Bafana", 2007), "La casa de los espíritus" ("The house of the spirits", 1993), y "Pelle el conquistador" ("Pelle erobreren", 1987).

Una mujer que padece ELA en fase muy avanzada, aunque todavía mantenga una aceptable movilidad, junto con su marido médico, reúnen durante un fin de semana poco antes de la Navidad a la más íntima amiga de ambos y a toda la familia: la responsable hija mayor con su marido e hijo adolescente, y la inestable hija pequeña, mucho más joven, con su despreocupado y espontáneo novio, el refrescante contraste de las enquistadas rutinas familiares. Van a celebrar anticipadamente la Nochebuena dado que la mujer va a morir ese mismo fin de semana, justo antes de que la parálisis provocada por su trepidante enfermedad la incapacite absolutamente antes de morir: se va a suicidar con el conocimiento previo de todos, decisión muy meditada con anterioridad en la familia. En la extraña reunión familiar irán poco a poco aflorando algún que otro secreto, pasadas y casi olvidadas tensiones, surgirán dudas sobre la decisión tomada, y deberán enfrentarse a la muerte anunciada, a su aceptación, y a sí mismos.

Una estupenda película (nota: 8) este sereno y muy intenso drama familiar, a la que si no doy mayor nota es debido a que en más de su primera mitad, aún pareciéndome buena y correcta, no me conectó del todo, pero que gracias a sus dos giros argumentales, especialmente el inesperado segundo, que me desarmó emocionalmente por completo, me conmovió profundamente. Por tanto, si no os tira para atrás el tema este de la eutanasia, os la recomiendo.

En este film, en el que no se juzga, ni se posiciona sobre los asuntos tratados, permitiendo al espectador que los reflexione al respecto, se tratan los temas con elegante delicadeza; y también se habla de respetar las decisiones de otros sobre su propia vida (y muerte), le gusten a uno o no, abordando sin tapujos la muerte, la vida en realidad, en el seno de esta familia, en la que se terminan por solventar los pasados conflictos, redimiéndose y reconciliándose gracias a su buen corazón y buena disposición al final, tras haber discutido noblemente, a pesar de alguna que otra niñería.

Ahora algo de sabiduría ajena, para una mejor gestión no solo de nuestro intelecto sino también de nuestras afectuosas querencias:

 - "Se produce una paradoja, porque tenemos el derecho a vivir pero no poseemos el derecho a decidir nuestra propia muerte. Esto está en manos del gobierno. Gracias a la medicina moderna vivimos mucho más tiempo, pero lo hacemos con enfermedades que nos pueden llevar a una vida de sufrimientos. Hay que discutirlo. Espero que el público reflexione sobre ello".  (Bille August).

 - "Debemos decidir, actuar y ser silenciosos".  (Benjamin Constant).

 - "El hombre sólo es libre en el momento de su decisión. Tan pronto como la decisión ha sobrevenido, se siente ligado por ella".  (Hermann Keyserling).

 - "No tratéis de guiar al que pretende elegir por sí su propio camino".  (William Shakespeare).

 - "No se mide el amor por el número de caricias sino por la frecuencia con que uno y otro se comprenden".  (Herbert Spencer).

 - "Sé amable, pues cada persona con la que te cruzas está librando una ardua batalla".  (Platón).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 8 de septiembre de 2015

Mientras esté matutineando...

¡Buenos días!

Pues sí, mientras esto suceda viviré en un mundo atemporal, adimensional, casi irreal, diría yo; pero como lo hago esporádicamente y con toma de tierra, no creo que haya peligro de electrocución neuronal que me cortocircuite y abstraiga del resto de mi entorno, cual Quijote de sorbido seso. Entorno como el de este ya canoso verano, que se nos irá en dos semanas y un día por la puerta equinoccial, nada que ver con una condena, pues ya no azota con severidad, y nos dará a luz a un esplendoroso otoño por venir. Para hoy, subida de las temperaturas, con sol y 28ºC de máxima prevista en los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mientras seamos jóvenes" ("While we're young"), de Noah Baumbach, y con Ben Stiller, Naomi Watts, Adam Driver y Amanda Seyfried. De este director tan sólo había visto su anterior film, "Frances Ha" (2012).

Una pareja felizmente casada, de intelectuales cuarentones que viven en Nueva York, que intentó tener hijos pero no pudo ser (tampoco les importa, que ven el lado positivo del asunto), conoce a una pareja de veinteañeros, muy guays, espontáneos, libres y sin ataduras, que rezuman vitalidad por todos sus poros. Casi sin darse cuenta están saliendo siempre con ellos y dejando de lado al resto de parejas de coetáneos amigos, ya muy aburridas y con hijos. Esta nueva amistad que les recuerda a ellos 20 años atrás, parece rejuvenecerles y dar nuevas alas a su atascada creatividad, sobre todo a él, pero está sobrecargando tanto sus tendones como las costuras de la armonía de esta madura pareja que en realidad está en plena crisis de edad.

Una buena película (nota: 6), con la que al principio no conectaba gran cosa, pero que gracias a unas estupendas reflexiones finales me enganchó. Comedia generacional, con la que no reí apenas, entre ácida y amarga, sobre relaciones de pareja, la crisis de los 40, y la madura inmadurez de algunos por los vanos intentos de recuperar una juventud pasada. Se critica la no adaptación al cambio, personal o social, la no aceptación del propio deterioro físico causado por la edad, ni la de la pujanza de las nuevas generaciones, y también la consecución del éxito a cualquier precio.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro contribuye a rejuvenecer nuestras ideas:

 - "Muchas personas no cumplen los ochenta, porque intentan durante demasiado tiempo quedarse en los cuarenta".  (Salvador Dalí).

 - "Feliz aquel que fue joven en su juventud, feliz aquel que supo madurar a tiempo".  (Alexander Pushkin).

 - "Una vida lograda es un sueño de adolescente realizado en la edad madura".  (Alfred de Vigny).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 7 de septiembre de 2015

Matutinos: ni discretos ni vespertinos

¡Buenos días!

No es ningún secreto que estos matutinos, salvo algún despiste horario mío que los convierta en vespertinos, son mi modo de airear ciertas intimidades, de esas que pululan con ansia de salir de entre mis alocadas neuronas. Por lo demás, este ya casi mortecino verano, que seguro vuelve más adelante con alguno de sus ramalazos, parece esconderse entre nubes mañaneras que a la tarde amagan, o golpean con firmeza a base de chaparrones, según les dé. La máxima prevista para hoy en los madriles es de unos deliciosos 25ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Anacleto: agente secreto", inspirado en las homónimas tiras cómicas creadas por Manuel Vázquez hace 50 años, parodia de James Bond y de otra de sus parodias, la genial serie televisiva "Superagente 86" ("Get smart"), pero trasladada al carpetovetónico estilo español de aquellos años.

Está dirigida por Javier Ruiz Caldera, e interpretada por Imanol Arias, Quim Gutiérrez, Alexandra Jiménez, Carlos Areces, y Berto Romero. Es el cuarto largo de este director, de quien había visto dos de sus tres anteriores: la anterior, "Tres bodas de más" (2013), y su debut con "Spanish movie" (2009).

Anacleto, ya casi demasiado viejo para ciertos trotes y en horas bajas, falla en su última misión, en la que se le escapa su más acérrimo archienemigo, el malvado Vázquez, quien mientras huye le anuncia su venganza: matar a su hijo. Éste, un inmaduro y desganado treintañero que trabaja como segurata y desconoce casi todo de su padre, tampoco pasa por buenos momentos, pues su novia le quiere abandonar dada su absoluta falta de ambición. El hijo, tras alucinar al descubrir la doble vida de su padre y que cree que jamás se preocupó por él, se verá obligado a colaborar con su progenitor para salvar la vida de ambos, y de paso recuperar a su novia.

Una buena película (nota: 6), de buena factura, entretenida y para pasar el rato, especie de comedia negra de acción y con toques de drama familiar. Algunos de sus diálogos, especialmente inspirados, me hicieron reír.

Ahora algo de sabiduría ajena, que a lo mejor nos ayuda a desvelar algún que otro secreto de los que nos podamos encontrar por ahí:

 - "Secreto bien guardado, el que ha nadie se ha contado".  (Refrán).

 - "Nadie tan aficionado a secretos como aquel que no hace intención de guardarlos".  (Charles Caleb Colton).

 - "Casi siempre, a las acciones de los malvados las persigue primeramente la sospecha, luego el rumor y la voz pública, la acusación después y, finalmente, la justicia".  (Cicerón).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 4 de septiembre de 2015

¿Un matutino en Sevilla?

¡Buenos días!

No, que todavía hace demasiado calor para mí por esos lares, y además, como dice el aforismo, a lo mejor me quedo sin silla, deje o no de sonar la música; pero no, siempre tendré un huequecito en el corazón de estos matutinos, donde me siento maravillosamente reconfortado. Las temperaturas han vuelto a bajar otro poquito (máxima prevista para hoy en los madriles de 24ºC), y es posible que caiga algún chaparroncillo vespertino, pero siempre hará más calor en Sevilla, aunque no me dejo engañar por si pierdo el asiento, por mucho que me tiren unas buenas tapitas con manzanilla, incluso arrebujada con gaseosa.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Las sillas musicales" ("Les chaises musicales"), de Marie Belhomme, y con Isabelle Carré, Philippe Rebbot y Carmen Maura. Es el debut en el largo de esta directora francesa.

Una animadora musical de cumpleaños infantiles y fiestecillas varias, casi cuarentona, torpona, candorosa, de buen corazón, que no sabe muy bien cual es su lugar en este mundo, y que vive sola, camino de uno de sus bolos provoca un accidente casual en el que un hombre cae, y creyendo que le ha matado, huye apresuradamente del lugar de los hechos, no sin antes avisar a una ambulancia. Cuando se entera por el periódico del día siguiente que ha quedado en coma, con gran cargo de conciencia, decide visitarle cada día en el hospital, haciéndose pasar por una pariente lejana, y poco a poco, por curiosidad, irá indagando cosas de su vida, inmiscuyéndose en ella, aprovechando que él está ausente, pero siempre intentando hacer el bien.

Amable comedia romántica (nota: 5), bastante peculiar, agradable de ver, pero que no me enganchó gran cosa. Historia de una pintoresca mujer que vive una anodina vida en la que no ve hueco donde encajar, y que al vivir otra que no tiene, la del hombre en coma, cual si estuviera sentada en una silla que no es la suya, encuentra en cierto modo un lugar en el mundo.

Ahora algo de sabiduría ajena, que a lo mejor nos hace sentar algo más nuestras cabezas, no necesariamente en silla alguna:

 - "El hombre descontento no encuentra silla cómoda".  (Benjamín Franklin).

 - "En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste".  (Groucho Marx).

 - "Aquel que ama, el mismo se ata y se mata, y se hace de señor siervo, en tanto que todos cuantos ve se piensa que le usurpan su amor, y con muy poca superstición todo en su corazón se perturba y se le revuelve de dentro".  (Alfonso Martínez de Toledo).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 3 de septiembre de 2015

Matutino cantarín

¡Buenos días!

No sé si será por lo especialmente contento que me he puesto esta mañana, tarareando para mis adentros con mejor o peor entonación lo que se me va pasando por la cabeza, pero hoy creo que hay más nubes que ayer y ha refrescado levemente (máxima prevista para hoy de 26ºC). De todas formas, en esta burbuja matutina no hay pesar que dure ni un instante, y en cuanto acabe de estar por aquí seguiré otro día más con mi rumbo vital, disfrutando de todo lo que me rodea con sentida emoción.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película que desde ya os recomiendo encarecidamente que vayáis a ver, que me encandiló sobremanera. Se trató de "Lilting", de Hong Khaou, y con Ben Whishaw, Pei-Pei Cheng, Naomi Christie, Andrew Leung, Peter Bowles, y Morven Christie. Es el debut en el largo de este director camboyano afincado en Londres. La echan tan sólo en un cine de los madriles (una pena), en versión original, lo que es esencial dado que la cuestión idiomática, y sus incomprensiones, sean en el lenguaje que sean, es tema esencial... así como el lenguaje no verbal, que casi siempre más dice que las propias palabras, da igual en que idioma se digan.

Una mujer china sexagenaria, viuda que vive en un geriátrico londinense, acaba de perder a su único hijo en un accidente. Un doliente joven, novio del fallecido, intentará contactar con la madre para ayudarla y apoyarla durante su duelo. Pero tendrá que superar varios obstáculos, pues no hablan el mismo idioma, el chico no le cae demasiado bien, y la madre nada sabía de la homosexualidad de su hijo.

Una sublime película (nota: 10), maravillosa, exquisita, delicada y sutil, este elegantísimo drama de intimidades, punteado con notas de jocosa comedia que me hicieron soltar varias carcajadas, sobre superar el luto, la soledad y el aislamiento, sobre las dificultades en las relaciones personales y de pareja, y también en las familiares (generacionales), sobre las incomprensiones, no sólo las idiomáticas y culturales, y sobre el amor. Maravillosamente narrada, con flash-backs poéticamente engarzados a la línea temporal principal, cuidadísimas fotografía y banda sonora, y excelentes actuaciones.

Una joyita que creo no os deberíais perder, plena de pequeños detalles, conmovedora y contenida en la expresión de sentimientos, y que por cierto, me recordó a otro sobresaliente film que también aborda cuestiones de familia y salida de armario, con chinos emigrados de por medio, "El banquete de boda" ("Xi yan" o "The wedding banquet", 1993) de Ang Lee.

Bueno, pues tarareando, tarareando, siento que a la sabiduría ajena vamos llegando:

 - "Quien canta, su mal espanta".  (Refrán).

 - "Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción".  (Proverbio chino).

 - "El que quiera dar algo, que tenga cuidado de que los que acepten sean capaces de comprender cuál es el sentido de sus donaciones".  (Friedrich Nietzsche).

 - "Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación".  (Proverbio árabe).

 - "Sentir antes de comprender".  (Jean Cocteau).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Destellos matutinos

¡Buenos días!

Otro matutino más que refulge en lontananza y hacia el que me dirijo anhelante para disfrutar de él por un rato. Ya inmerso, percibo como mis hadas y ninfas me corean y aclaman, y henchido de gozo me vengo arriba y radiante aterrizo con suavidad para ponerme a la tarea de componerlo, en esta soleada mañana, con algunas nubes blanquecinas y en la que poco a poco va haciendo más calorcito (máxima prevista para hoy de 28ºC) de suave verano madrileño.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ricki" ("Ricki and The Flash"), de Jonathan Demme, y con Meryl Streep, Mamie Gummer, Kevin Kline, y Rick Springfield. De este veterano director había visto cuatro de sus anteriores películas: "Algo salvaje" ("Something wild", 1986), "El silencio de los corderos" ("The Silence of the Lambs", 1991), "Philadelphia" (1993), espléndidas estas tres, las más famosas de él, y ya en este siglo, "La boda de Rachel" ("Rachel getting married", 2008).

Ricki es una guitarrista que hace más de veinte años abandonó a su familia (marido y tres hijos pequeños) para alcanzar su sueño de convertirse en una estrella de rock. Ahora malvive tocando con su grupo en bares. Su ex le pide que vuelva por unos días a casa para visitar a la hija de ambos, a quien no ve desde entonces, pues se está divorciando y está sumida en una profundísima depresión.

No me dijo gran cosa esta rutinaria y convencional película (nota: 4), normalucha, salvo algunos breves y escasos flashes, destellos más de sonrisas que de emoción, en esta especie de "melodramedia" sobre mamá rockera ausente que toma conciencia de sus errores del pasado y trata de redimirse, intentando arreglar algunas cosas, con su maternal intuición y su música. También va de volver a aceptar a la mamá pródiga, oveja descarriada (para algunos) de esta familia algo disfuncional que no quiere perder sus señas de autenticidad. Creo que se podría haber hecho algo mejor, menos manido, con estos mimbres. Una pena, porque fui a verla dado que su guionista era Diablo Cody, de quien había visto dos estupendas películas, la maravillosa "Juno" (2007), y "Young adult" (2011), ambas dirigidas por Jason Reitman.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero active algunos chispazos por entre nuestras neuronas:

 - "No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es".  (Alejandro Jodorowsky).

 - "Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche".  (Edgar Allan Poe).

 - "Porque en la vida no hay más realidades que éstas: un destello de sol, un aroma de rosa, el son de una voz; y aun así de vanas y efímeras son lo mejor del mundo, lo mejor del mundo para mí".  (Luis Cernuda).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 1 de septiembre de 2015

Un perfecto y rebosante matutino

¡Buenos días!

Tras las dos vespertinas chorreadas lluviosas de ayer y antes de ayer, con sus airados rayos y truenos, hoy se nos presentan una mañana, y jornada, más secos y soleados, con máxima prevista de 27ºC, y subiendo para próximos días, así que el verano parece seguir teniendo cuerda para rato, y yo sigo dejándome fluir, pleno de vitalidad, por los matutinos, haga el clima que haga por ahí fuera.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Un día perfecto" ("A perfect day"), de Fernando León de Aranoa, basado en la novela de Paula Farias "Dejarse llover", y con Benicio del Toro, Tim Robbins, Mélanie Thierry, Olga Kurylenko, y Fedja Stukan. De este director había visto todos sus anteriores largos de ficción: "Amador" (2010), "Princesas" (2005), "Los lunes al sol" (2002), "Barrio" (1998), "Familia" (1996), e incluso el corto con el que debutó, "Sirenas" (1994); todos estupendos y muy recomendables.

Año 1995. La guerra de los Balcanes está a punto de terminar. Un grupo de cooperantes de una ONG trata de sacar un cadáver de un pozo de agua, que alguien tiró allí con la idea de corromper el agua y dejar sin abastecimiento a las poblaciones cercanas. Pero esta acción, aparentemente sencilla, se convierte en casi imposible debido a la irracionalidad de la guerra y sus delirantes situaciones.

Una muy buena película (nota: 7) este drama con bastante humor negro, negrísimo y descreído, casi una reducción al absurdo, necesario para poder distanciarse del horror que se vive en las guerras. Historia que se desarrolla durante una jornada de 24 horas, con lejano y mortecino trasfondo bélico, sobre unos personajes, y sus cuitas y miserias personales, tratando de luchar con bastante impotencia contra una frustrante burocracia e intentando no caer en el desánimo por el camino... que da igual lo que ocurra, tengamos éxito o no en nuestros propósitos, la vida sigue, ocurrirá lo que tenga que ocurrir, y hagamos lo que haya que hacer, sin preocuparnos en exceso por el futuro, ni darle demasiadas vueltas al pasado.

Ahora algo de sabiduría ajena, que ya veremos si nos ayuda a acercarnos a la perfección, esté donde esté:

 - "Si éste fuera un mundo perfecto no escribiríamos novelas ni haríamos películas. Lo viviríamos, a través del amor de los demás".  (Carlos Fuentes).

 - "Nadie podrá decir que un nido calentito y dichoso dará de sí muy grandes personas. La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre".  (Antonio Gala).

 - "Si miro hacia atrás, me doy cuenta de que algunos momentos que consideré de mala suerte, quizá los peores de mi vida, en realidad fueron la base de otros muy buenos".  (Nicolas Cuche).

 - "Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente".  (Facundo Cabral).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 26 de agosto de 2015

Deductivo matutino sin apenas lapsus

¡Buenos días!

Es por la mañana, así que, elemental, mi querido Donato, es altamente probable que estés dentro de un mutation, matutino quería decir, ¡vaya!, un lapsus cálami, con algunos otros pequeños lapsus temporales, que no todo en mi vida son matutinos ni estoy absolutamente todos los días matutineando. Por lo demás, infiero (de mi análisis de la información de la página web de la AEMET) que hoy habrá sol radiante y hará más calor que ayer (máxima prevista de 31ºC en los madriles), situación que se interrumpirá el próximo fin de semana, como ya sucedió el pasado, con algunas probables lluvias (más cuanto más al norte).

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mr. Holmes", de Bill Condon, y con Ian McKellen (espléndido), Laura Linney, y Milo Parker. De este director y guionista había visto dos de sus anteriores films como director, "Dreamgirls" (2006) y "Kinsey" (2004); y además otro suyo sólo como guionista, "Chicago" (2002) de Rob Marshall.

Basada en la novela "Un sencillo truco mental" ("A slight trick of the mind") de Mitch Cullin, nos muestra (año 1947) a un nonagenario Sherlock Holmes que lleva treinta años retirado, cuidando de sus plantas y abejas, desde su último y fallido caso, que trata de rememorar luchando contra sus evidentes signos de decrepitud, no sólo física sino también mental, aunque su arte deductivo siga intacto, de momento.

Una estupenda película (nota: 8) que me encantó, a pesar de algunos pequeños pesares; así que os la recomiendo. En ella se supone a un Holmes real, no de ficción, cuyas historias han sido relatadas, suavizando la realidad para mejorarla de cara a la galería, por su amigo Watson. Se enfrenta a un último caso, ya con más de noventa años de edad, en el que lucha no contra un malvado villano, sino contra su cada vez más ruinosa memoria. Está contada en tres líneas temporales, la actual, el pasado muy reciente, y hace treinta años, cuando se separó de Watson y abordó su último caso (el único fallido de su carrera), historia que trata de recordar como fue verdaderamente pues supone que Watson fantaseo en demasía en su relato escrito de ella.

Una historia sobre memoria, envejecimiento, decadencia, soledad (y soledades compartidas), juegos entre realidad y ficción, y lo buena que puede ser ésta para mitigar nuestras desgracias (eso de las mentiras piadosas), y sobre reconciliarse con el mundo tras haber hecho balance al final de nuestras vidas, que no todo es lógica, que hay que ponerle algo de sentida emoción a las cosas. Los dos pequeños pesares del film para mí: quizá le sobra la línea temporal del pasado muy reciente, y que el final del film no acabó de cuajarme del todo (ni muy lúcido ni muy lucido me pareció). Pero el tránsito me mereció la pena.

Ahora, en el brevísimo lapso entre mis reflexiones y mi adiós por hoy, algo de sabiduría ajena, que espero nos ayude a mejor discernir todo lo que nos rodea:

 - "Ha sido durante mucho tiempo mi axioma que las pequeñas cosas son infinitamente lo más importante".  (Arthur Conan Doyle).

 - "No hay nada más decepcionante que algo obvio".  (Arthur Conan Doyle).

 - "Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad".  (Arthur Conan Doyle).

 - "Probamos por medio de la lógica, pero descubrimos por medio de la intuición".  (Henri Poincaré).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 25 de agosto de 2015

Reducto matutino

¡Buenos días!

Otro día más en el que me adentro en este lugar de refugio que son para mí los matutinos, de los que más que escapar, quiero entrar en ellos a poco que me dejen. Por lo demás, seguimos de suave verano, con máximas previstas para hoy de 29ºC, tratando de cobijarnos de la torridez propia de la estación, que seguro volverá en breve.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Cut Bank", de Matt Shakman, y con Liam Hemsworth, Teresa Palmer, John Malkovich, Michael Stuhlbarg, Bruce Dern, Billy Bob Thornton, y Oliver Platt. Es el debut en el largo de este director.

Durante un tórrido verano en la localidad más fría de los Estados Unidos, Cut Bank (Montana), un joven graba un vídeo promocional para su novia que quiere presentarse al concurso de misses del pueblo, quedando constancia en el fondo de la escena grabada del asesinato del cartero, el primero ocurrido allí desde que se tiene conocimiento. La pareja tiene el plan de fugarse del lugar con el dinero del premio y buscar nuevos horizontes. Pero esto se complicará debido al asesinato grabado, que será el origen de toda una serie de misteriosas muertes.

Una buena película (nota: 6) este thriller de asesinatos y también comedia negra en un entorno provinciano, de la América profunda, de mirada algo atónita a los singulares personajes que la habitan y que allí parecen encerrados, sin poder salir. Recuerda al universo de varias de las películas de los hermanos Coen, muy especialmente a "Fargo" (1996) y a "Sangre fácil" ("Blood simple", 1984), con las que tiene bastantes elementos en común. También tiene algún detalle de la serie televisiva de "Twin Peaks" (1990) de David Lynch. Historia fatalista, que a partir de un hecho más o menos trivial y en conjunción con varios otros concatenados por puro azar, cual si de un efecto mariposa se tratase, genera una cascada de insólitos delitos que escapan del control del desconcertado promotor de la acción original, que ve impotente el caos generado, que incluso puede arrollarle en su impredecible devenir. Como recuerda a ciertos films de los Coen no es muy original, y además, al humor, que no me hizo mucho de reír, le falta la acidez y retranca de los de estos.

Ahora algo de sabiduría ajena, sección donde voy almacenando el conocer de otros y no me corto en entrar cada vez que tengo necesidad:

 - "Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos".  (Séneca).

 - "Sembremos la llanura antes de arar la loma".  (Pablo Neruda).

 - "Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera".  (Pablo Neruda).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 21 de agosto de 2015

Matutino en blanco

¡Buenos días!

Sin embargo, conforme lo voy escribiendo va dejando de estarlo, poblando su alba soledad con multitud de negras letritas que le van haciendo compañía. También, aunque todavía con somnolientas legañas, está ya muy despierto, como si un sol de medianoche le hubiese impedido dormir, tanto como de hecho han hecho estas cálidas noches que dificultan la dormida. Parece que ya este fin de semana bajarán bastante las temperaturas, pero de momento hoy tenemos máxima otra vez de 35ºC por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El cartero de las noches blancas" ("Belye nochi pochtalona Alekseya Tryapitsyna"), de Andrei Konchalovsky, y con Aleksey Tryapitsyn e Irina Ermolova. De este veterano director ruso había visto alguna de sus anteriores películas rodadas en Hollywood.

La gente que habita en el lago Kenozero, al norte de Rusia, vive del mismo modo austero que siempre lo hicieron sus antepasados. Casi la única conexión que tienen los habitantes de la pequeña aldea con el resto del mundo es el cartero, convecino suyo, que regularmente les trae la correspondencia y demás mercancía... hasta que alguien le roba el motor de su lancha, y la mujer que ama decide irse del lugar buscando mejores horizontes.

Una buena película (nota: 6), que se mece plácidamente entre el documental etnográfico y la ficción, rodada con actores no profesionales. Crónica sobre la vida de un aislado pueblo y sus destartalados habitantes, tanto como sus casas, sin expectativas, henchidos de vodka para ahogar su desolación vital, su desconcierto ante el mundo moderno que se les viene encima, sobredosis alcohólica que les avejenta prematuramente en lo físico y enajena en lo mental, salvo leves destellos de lucidez. Contemplativa fotografía de gran belleza plástica que nos muestra una vida sin prisas, donde importa casi menos lo que ocurre afuera que lo de los adentros. Por tanto, viaje introspectivo de autodescubrimiento del solitario personaje principal, que debe enfrentarse a sus demonios del pasado y a descubrir su lugar en este nuevo mundo moderno, o no.

Ahora algo de sabiduría ajena, citas que espero poner en menos de 140 caracteres cada una, cual si en formato de tweet estuvieran, al estilo de la moderna correspondencia telegráfica, vía internet:

 - "He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta".  (Blaise Pascal).

 - "Nadie es más solitario que aquél que nunca ha recibido una carta".  (Elías Canetti).

 - "Una carta es un soliloquio, pero una carta con postdata es ya una conversación".  (Lin Yutang).

Besos y abrazos,

Don.

P.D.: Creía que no, dada mi proverbial verborrea, pero al ser citas ajenas parece que lo conseguí... por esta vez.
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jueves, 20 de agosto de 2015

Combativa supervivencia matutina

¡Buenos días!

Más, mucho más que eso, que no sólo va la cosa de perdurar, sino de vivencias, de experimentar, de sentir la vida que nos atraviesa, y disfrutarlo en la medida de nuestras posibilidades. Por lo demás, el verano se resiste a decaer y dejarse ir sin más, es más, hoy se nos viene arriba y nos atiza con más calor, con máximas en torno a los 35ºC, que combatiremos defensivamente a la sombra, y refrescados con agua, por dentro y por fuera.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Les combattants", de Thomas Cailley, y con Adèle Haenel y Kevin Azaïs. Es el debut en el largo de este director francés.

Un chico calmado y reflexivo, casi pasivo, que se deja llevar por los acontecimientos, que no sabe qué hacer con su vida recién acabado el instituto, durante el verano tras acabar sus estudios conoce a una chica de su edad, una bella, terca y huraña joven obsesionada con un inminente apocalipsis, que se está preparando físicamente ante tal eventualidad, que ella cree segura. Quiere además alistarse en una unidad especial del ejército para perfeccionar sus técnicas de supervivencia, y él, absolutamente enamorado, sin que ella le pida nada, dejará todo e irá tras sus pasos, velando por ella con amoroso celo.

Una buena película (nota: 6) esta especie de tragicomedia romántica, de nulas risas y algunas sonrisas, de cierta ironía, que sorprende y descoloca a veces, sobre una peculiar pareja de jóvenes, con roles de género intercambiados, que comienzan por entrenarse para sobrevivir, por distintos motivos, y acabarán por aprender a vivir, a amar, a comprenderse.

Ahora algo de sabiduría ajena, que nos acercará algo más al apocalipsis de la ignorancia y al génesis de la total comprensión de lo que nos rodea:

 - "El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo. Pero uno sólo se convierte en un hombre cuando supera estos combates".  (André Malraux).

 - "Hay mucha diferencia entre luchar por no morir y luchar por vivir; entre luchar por salvar la vida y luchar por conservarla".  (Curzio Malaparte).

 - "Es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente".  (Ernesto Sábato).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 19 de agosto de 2015

Matutinos de papel

¡Buenos días!

Bueno, más bien creo que de virtualidad informática son estos matutinos en los que habito con frecuencia, en los que mis idealizaciones toman cierta forma, como cuando se me encarnan momentáneamente, en la real realidad, mis adoradas y adorables hadas y ninfas, en forma de benefactoras amigas que velan por mi bienestar en mi victorioso derrotero vital. Por lo demás, el verano de estos días sigue sin agobiar (máximas en torno a los 30ºC), dejándonos evolucionar y crecer sin abrasarnos, haciendo que disfrutemos lo más plenamente posible del momento, de los momentos que vivimos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ciudades de papel" ("Paper towns"), de Jake Schreier, y con Nat Wolff, Cara Delevingne, Austin Abrams, Justice Smith, Halston Sage, y Jaz Sinclair. Es el segundo largo de este director, tras "Un amigo para Frank" ("Robot & Frank", 2012). El film hoy glosado está basado en la novela homónima de John Green, escritor de quien ya había visto hace poco otra adaptación cinematográfica, "Bajo la misma estrella" ("The fault in our stars", 2014), de Josh Boone.

Un niño de siete años queda fascinado con su enigmática nueva vecina, de su misma edad. Juegan juntos, y pasada la infancia, aunque siguen siendo vecinos, su amistad se distancia, pero él sigue enamorado. Una noche, diez años después de su encuentro, ya adolescentes ambos, ella entra por la ventana de su habitación, cual ninja, y le invita a acompañarla en una excitante aventura en la que ella va a vengarse de varias personas que le hicieron daño. Al día siguiente desaparecerá, y él se embarcará en su búsqueda, con la ayuda de sus inseparables amigos, siguiendo las misteriosas pistas que ella ha ido dejando tras de sí.

Una estupenda película (nota: 8) esta peculiar comedia romántica, y de aventuras adolescentes, que me encandiló por lo que cuenta y por como lo cuenta, así que os la recomiendo. Historia de maduración emocional y vital de un grupo de jóvenes, gracias al revulsivo de una enigmática e inquieta muchacha, especie de estimulante catalizador de su nueva peripecia vital, que arrastrará a su enamorado a vivir la vida, a salir de sus casillas de confort, y a disfrutarla, con independencia del éxito o del fracaso, y con él al resto de sus amigos. También va de que las primeras impresiones que tenemos sobre el resto de la gente no siempre son correctas, y de como ciertas personas cambian profundamente la vida de otros.

Por eso de las aventuras iniciáticas me recordó a "Cuenta conmigo" ("Stand by me", 1986) de Rob Reiner. Y por eso de la chica misteriosa y alocada que trasforma la anodina vida de otros, a "Jo, ¡qué noche!" ("After hours", 1985) de Martin Scorsese, y a "Algo salvaje" ("Something wild", 1986) de Jonathan Demme.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero no dejéis que sea papel mojado:

 - "Todo lo aguanta el papel; hasta que se limpien con él".  (Refrán).

 - "Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso con la tuya",  (Dalai Lama).

 - La influencia que la vida de una persona ejerce sobre la de otra es incalculable".  (Ralph Bunche).

 - "Las personas nos influyen, las voces nos conmueven, los libros nos convencen, los hechos nos entusiasman".  (John H. Newman).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 18 de agosto de 2015

No es bueno, ni justo, encerrarse siempre en los matutinos

¡Buenos días!

En esta nada tibia mañana de verano, pero muy agradable, con máximas para hoy rondando los 30ºC por los madriles, ya sin los tórridos rigores térmicos del pasado mes, en los que casi siempre coqueteamos con la cuarentena, vuelvo a mis andanzas matutinas, sin dejarme engañar por el clima, que el verano aún no terminó. No percibo el menor atisbo de maldad en mi mundo matutino, con mis solícitas hadas y ninfas atendiendo amablemente todos mis requerimientos, a las que trato de corresponder de igual modo, y dejo volar a su libre albedrío, que esto no es una jaula de oro, ni siquiera para mí.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Bernie", de Richard Linklater, y con Jack Black, Shirley MacLaine, y Matthew McConaughey. Este film es de 2011 y ahora se estrena por estos lares. De este director había visto seis de sus anteriores films, a saber, "Escuela de rock" ("School of rock", 2003), "A scanner darkly (Una mirada a la oscuridad)" ("A scanner darkly", 2006) ... y sobre todas las cosas, su trilogía, esas tres joyitas cinéfilas que no os deberíais perder, que son imprescindibles, especialmente para mí la segunda: "Antes del amanecer" ("Before sunrise", 1995), "Antes del atardecer" ("Before sunset", 2004), y "Antes del anochecer" ("Before midnight", 2013). Además de su muy sobresaliente film anterior, "Boyhood (Momentos de una vida) " ("Boyhood", 2014).

En una pequeña ciudad de Texas, Bernie, el bonachón subdirector de la funeraria, es un hombre muy querido por todos sus convecinos gracias a su don de gentes. Debido a su trabajo entablará una peculiar relación con una huraña mujer, de carácter totalmente opuesto al suyo, una recién viuda millonaria, a quienes todos consideran una mala persona.

Una muy buena película (nota: 7) ésta muy particular comedia negra, muy socarrona, basada en una noticia real que el director leyó en un periódico; una estrambótica historia en formato de falso documental, con testimonios auténticos de los vecinos del pueblo, incrustados en el relato de ficción, especie de docudrama, más bien docucomedia sociológica y costumbrista. En esta historia se disecciona la gente del profundo Texas y sus ambigüedades morales, no muy distintas de las del resto del mundo, y se reflexiona sobre la justicia y los prejuicios que la enturbian; y también sobre el amor posesivo.

Bueno, ahora algo de sabiduría ajena para liberar nuestras mentes de eventuales arbitrariedades:

 - "La simpatía es muy frecuentemente un prejuicio sentimental basado en la idea de que la cara es el espejo del alma. Por desgracia, la cara es casi siempre una careta".  (Santiago Ramón y Cajal).

 - "Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre".  (René Descartes).

 - "Se censura la justicia, no por la aversión que hacia ella se siente, sino por el prejuicio que de ella se recibe".  (François de la Rochefoucauld).

 - "Sería necesario imponer esta regla: no repetir jamás una afirmación malévola sin verificar su contenido. Aunque es cierto que así nunca se hablaría de nada".  (André Maurois).

 - "Para computar la felicidad de cada uno no se han de considerar los bienes que posee, sino el gozo que de su posesión recibe".  (Benito J. Feijoo).

 - "Ten paciencia, corazón,
que es mejor, a lo que veo,
deseo sin posesión
que posesión sin deseo".  (Ramón de Campoamor).

Besos y abrazos,

Don.
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