miércoles, 2 de septiembre de 2015

Destellos matutinos

¡Buenos días!

Otro matutino más que refulge en lontananza y hacia el que me dirijo anhelante para disfrutar de él por un rato. Ya inmerso, percibo como mis hadas y ninfas me corean y aclaman, y henchido de gozo me vengo arriba y radiante aterrizo con suavidad para ponerme a la tarea de componerlo, en esta soleada mañana, con algunas nubes blanquecinas y en la que poco a poco va haciendo más calorcito (máxima prevista para hoy de 28ºC) de suave verano madrileño.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ricki" ("Ricki and The Flash"), de Jonathan Demme, y con Meryl Streep, Mamie Gummer, Kevin Kline, y Rick Springfield. De este veterano director había visto cuatro de sus anteriores películas: "Algo salvaje" ("Something wild", 1986), "El silencio de los corderos" ("The Silence of the Lambs", 1991), "Philadelphia" (1993), espléndidas estas tres, las más famosas de él, y ya en este siglo, "La boda de Rachel" ("Rachel getting married", 2008).

Ricki es una guitarrista que hace más de veinte años abandonó a su familia (marido y tres hijos pequeños) para alcanzar su sueño de convertirse en una estrella de rock. Ahora malvive tocando con su grupo en bares. Su ex le pide que vuelva por unos días a casa para visitar a la hija de ambos, a quien no ve desde entonces, pues se está divorciando y está sumida en una profundísima depresión.

No me dijo gran cosa esta rutinaria y convencional película (nota: 4), normalucha, salvo algunos breves y escasos flashes, destellos más de sonrisas que de emoción, en esta especie de "melodramedia" sobre mamá rockera ausente que toma conciencia de sus errores del pasado y trata de redimirse, intentando arreglar algunas cosas, con su maternal intuición y su música. También va de volver a aceptar a la mamá pródiga, oveja descarriada (para algunos) de esta familia algo disfuncional que no quiere perder sus señas de autenticidad. Creo que se podría haber hecho algo mejor, menos manido, con estos mimbres. Una pena, porque fui a verla dado que su guionista era Diablo Cody, de quien había visto dos estupendas películas, la maravillosa "Juno" (2007), y "Young adult" (2011), ambas dirigidas por Jason Reitman.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero active algunos chispazos por entre nuestras neuronas:

 - "No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es".  (Alejandro Jodorowsky).

 - "Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche".  (Edgar Allan Poe).

 - "Porque en la vida no hay más realidades que éstas: un destello de sol, un aroma de rosa, el son de una voz; y aun así de vanas y efímeras son lo mejor del mundo, lo mejor del mundo para mí".  (Luis Cernuda).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 1 de septiembre de 2015

Un perfecto y rebosante matutino

¡Buenos días!

Tras las dos vespertinas chorreadas lluviosas de ayer y antes de ayer, con sus airados rayos y truenos, hoy se nos presentan una mañana, y jornada, más secos y soleados, con máxima prevista de 27ºC, y subiendo para próximos días, así que el verano parece seguir teniendo cuerda para rato, y yo sigo dejándome fluir, pleno de vitalidad, por los matutinos, haga el clima que haga por ahí fuera.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Un día perfecto" ("A perfect day"), de Fernando León de Aranoa, basado en la novela de Paula Farias "Dejarse llover", y con Benicio del Toro, Tim Robbins, Mélanie Thierry, Olga Kurylenko, y Fedja Stukan. De este director había visto todos sus anteriores largos de ficción: "Amador" (2010), "Princesas" (2005), "Los lunes al sol" (2002), "Barrio" (1998), "Familia" (1996), e incluso el corto con el que debutó, "Sirenas" (1994); todos estupendos y muy recomendables.

Año 1995. La guerra de los Balcanes está a punto de terminar. Un grupo de cooperantes de una ONG trata de sacar un cadáver de un pozo de agua, que alguien tiró allí con la idea de corromper el agua y dejar sin abastecimiento a las poblaciones cercanas. Pero esta acción, aparentemente sencilla, se convierte en casi imposible debido a la irracionalidad de la guerra y sus delirantes situaciones.

Una muy buena película (nota: 7) este drama con bastante humor negro, negrísimo y descreído, casi una reducción al absurdo, necesario para poder distanciarse del horror que se vive en las guerras. Historia que se desarrolla durante una jornada de 24 horas, con lejano y mortecino trasfondo bélico, sobre unos personajes, y sus cuitas y miserias personales, tratando de luchar con bastante impotencia contra una frustrante burocracia e intentando no caer en el desánimo por el camino... que da igual lo que ocurra, tengamos éxito o no en nuestros propósitos, la vida sigue, ocurrirá lo que tenga que ocurrir, y hagamos lo que haya que hacer, sin preocuparnos en exceso por el futuro, ni darle demasiadas vueltas al pasado.

Ahora algo de sabiduría ajena, que ya veremos si nos ayuda a acercarnos a la perfección, esté donde esté:

 - "Si éste fuera un mundo perfecto no escribiríamos novelas ni haríamos películas. Lo viviríamos, a través del amor de los demás".  (Carlos Fuentes).

 - "Nadie podrá decir que un nido calentito y dichoso dará de sí muy grandes personas. La inadaptación a lo imperfecto es lo que mejora al hombre".  (Antonio Gala).

 - "Si miro hacia atrás, me doy cuenta de que algunos momentos que consideré de mala suerte, quizá los peores de mi vida, en realidad fueron la base de otros muy buenos".  (Nicolas Cuche).

 - "Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente".  (Facundo Cabral).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 26 de agosto de 2015

Deductivo matutino sin apenas lapsus

¡Buenos días!

Es por la mañana, así que, elemental, mi querido Donato, es altamente probable que estés dentro de un mutation, matutino quería decir, ¡vaya!, un lapsus cálami, con algunos otros pequeños lapsus temporales, que no todo en mi vida son matutinos ni estoy absolutamente todos los días matutineando. Por lo demás, infiero (de mi análisis de la información de la página web de la AEMET) que hoy habrá sol radiante y hará más calor que ayer (máxima prevista de 31ºC en los madriles), situación que se interrumpirá el próximo fin de semana, como ya sucedió el pasado, con algunas probables lluvias (más cuanto más al norte).

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mr. Holmes", de Bill Condon, y con Ian McKellen (espléndido), Laura Linney, y Milo Parker. De este director y guionista había visto dos de sus anteriores films como director, "Dreamgirls" (2006) y "Kinsey" (2004); y además otro suyo sólo como guionista, "Chicago" (2002) de Rob Marshall.

Basada en la novela "Un sencillo truco mental" ("A slight trick of the mind") de Mitch Cullin, nos muestra (año 1947) a un nonagenario Sherlock Holmes que lleva treinta años retirado, cuidando de sus plantas y abejas, desde su último y fallido caso, que trata de rememorar luchando contra sus evidentes signos de decrepitud, no sólo física sino también mental, aunque su arte deductivo siga intacto, de momento.

Una estupenda película (nota: 8) que me encantó, a pesar de algunos pequeños pesares; así que os la recomiendo. En ella se supone a un Holmes real, no de ficción, cuyas historias han sido relatadas, suavizando la realidad para mejorarla de cara a la galería, por su amigo Watson. Se enfrenta a un último caso, ya con más de noventa años de edad, en el que lucha no contra un malvado villano, sino contra su cada vez más ruinosa memoria. Está contada en tres líneas temporales, la actual, el pasado muy reciente, y hace treinta años, cuando se separó de Watson y abordó su último caso (el único fallido de su carrera), historia que trata de recordar como fue verdaderamente pues supone que Watson fantaseo en demasía en su relato escrito de ella.

Una historia sobre memoria, envejecimiento, decadencia, soledad (y soledades compartidas), juegos entre realidad y ficción, y lo buena que puede ser ésta para mitigar nuestras desgracias (eso de las mentiras piadosas), y sobre reconciliarse con el mundo tras haber hecho balance al final de nuestras vidas, que no todo es lógica, que hay que ponerle algo de sentida emoción a las cosas. Los dos pequeños pesares del film para mí: quizá le sobra la línea temporal del pasado muy reciente, y que el final del film no acabó de cuajarme del todo (ni muy lúcido ni muy lucido me pareció). Pero el tránsito me mereció la pena.

Ahora, en el brevísimo lapso entre mis reflexiones y mi adiós por hoy, algo de sabiduría ajena, que espero nos ayude a mejor discernir todo lo que nos rodea:

 - "Ha sido durante mucho tiempo mi axioma que las pequeñas cosas son infinitamente lo más importante".  (Arthur Conan Doyle).

 - "No hay nada más decepcionante que algo obvio".  (Arthur Conan Doyle).

 - "Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad".  (Arthur Conan Doyle).

 - "Probamos por medio de la lógica, pero descubrimos por medio de la intuición".  (Henri Poincaré).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 25 de agosto de 2015

Reducto matutino

¡Buenos días!

Otro día más en el que me adentro en este lugar de refugio que son para mí los matutinos, de los que más que escapar, quiero entrar en ellos a poco que me dejen. Por lo demás, seguimos de suave verano, con máximas previstas para hoy de 29ºC, tratando de cobijarnos de la torridez propia de la estación, que seguro volverá en breve.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Cut Bank", de Matt Shakman, y con Liam Hemsworth, Teresa Palmer, John Malkovich, Michael Stuhlbarg, Bruce Dern, Billy Bob Thornton, y Oliver Platt. Es el debut en el largo de este director.

Durante un tórrido verano en la localidad más fría de los Estados Unidos, Cut Bank (Montana), un joven graba un vídeo promocional para su novia que quiere presentarse al concurso de misses del pueblo, quedando constancia en el fondo de la escena grabada del asesinato del cartero, el primero ocurrido allí desde que se tiene conocimiento. La pareja tiene el plan de fugarse del lugar con el dinero del premio y buscar nuevos horizontes. Pero esto se complicará debido al asesinato grabado, que será el origen de toda una serie de misteriosas muertes.

Una buena película (nota: 6) este thriller de asesinatos y también comedia negra en un entorno provinciano, de la América profunda, de mirada algo atónita a los singulares personajes que la habitan y que allí parecen encerrados, sin poder salir. Recuerda al universo de varias de las películas de los hermanos Coen, muy especialmente a "Fargo" (1996) y a "Sangre fácil" ("Blood simple", 1984), con las que tiene bastantes elementos en común. También tiene algún detalle de la serie televisiva de "Twin Peaks" (1990) de David Lynch. Historia fatalista, que a partir de un hecho más o menos trivial y en conjunción con varios otros concatenados por puro azar, cual si de un efecto mariposa se tratase, genera una cascada de insólitos delitos que escapan del control del desconcertado promotor de la acción original, que ve impotente el caos generado, que incluso puede arrollarle en su impredecible devenir. Como recuerda a ciertos films de los Coen no es muy original, y además, al humor, que no me hizo mucho de reír, le falta la acidez y retranca de los de estos.

Ahora algo de sabiduría ajena, sección donde voy almacenando el conocer de otros y no me corto en entrar cada vez que tengo necesidad:

 - "Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos".  (Séneca).

 - "Sembremos la llanura antes de arar la loma".  (Pablo Neruda).

 - "Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera".  (Pablo Neruda).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 21 de agosto de 2015

Matutino en blanco

¡Buenos días!

Sin embargo, conforme lo voy escribiendo va dejando de estarlo, poblando su alba soledad con multitud de negras letritas que le van haciendo compañía. También, aunque todavía con somnolientas legañas, está ya muy despierto, como si un sol de medianoche le hubiese impedido dormir, tanto como de hecho han hecho estas cálidas noches que dificultan la dormida. Parece que ya este fin de semana bajarán bastante las temperaturas, pero de momento hoy tenemos máxima otra vez de 35ºC por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El cartero de las noches blancas" ("Belye nochi pochtalona Alekseya Tryapitsyna"), de Andrei Konchalovsky, y con Aleksey Tryapitsyn e Irina Ermolova. De este veterano director ruso había visto alguna de sus anteriores películas rodadas en Hollywood.

La gente que habita en el lago Kenozero, al norte de Rusia, vive del mismo modo austero que siempre lo hicieron sus antepasados. Casi la única conexión que tienen los habitantes de la pequeña aldea con el resto del mundo es el cartero, convecino suyo, que regularmente les trae la correspondencia y demás mercancía... hasta que alguien le roba el motor de su lancha, y la mujer que ama decide irse del lugar buscando mejores horizontes.

Una buena película (nota: 6), que se mece plácidamente entre el documental etnográfico y la ficción, rodada con actores no profesionales. Crónica sobre la vida de un aislado pueblo y sus destartalados habitantes, tanto como sus casas, sin expectativas, henchidos de vodka para ahogar su desolación vital, su desconcierto ante el mundo moderno que se les viene encima, sobredosis alcohólica que les avejenta prematuramente en lo físico y enajena en lo mental, salvo leves destellos de lucidez. Contemplativa fotografía de gran belleza plástica que nos muestra una vida sin prisas, donde importa casi menos lo que ocurre afuera que lo de los adentros. Por tanto, viaje introspectivo de autodescubrimiento del solitario personaje principal, que debe enfrentarse a sus demonios del pasado y a descubrir su lugar en este nuevo mundo moderno, o no.

Ahora algo de sabiduría ajena, citas que espero poner en menos de 140 caracteres cada una, cual si en formato de tweet estuvieran, al estilo de la moderna correspondencia telegráfica, vía internet:

 - "He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta".  (Blaise Pascal).

 - "Nadie es más solitario que aquél que nunca ha recibido una carta".  (Elías Canetti).

 - "Una carta es un soliloquio, pero una carta con postdata es ya una conversación".  (Lin Yutang).

Besos y abrazos,

Don.

P.D.: Creía que no, dada mi proverbial verborrea, pero al ser citas ajenas parece que lo conseguí... por esta vez.
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jueves, 20 de agosto de 2015

Combativa supervivencia matutina

¡Buenos días!

Más, mucho más que eso, que no sólo va la cosa de perdurar, sino de vivencias, de experimentar, de sentir la vida que nos atraviesa, y disfrutarlo en la medida de nuestras posibilidades. Por lo demás, el verano se resiste a decaer y dejarse ir sin más, es más, hoy se nos viene arriba y nos atiza con más calor, con máximas en torno a los 35ºC, que combatiremos defensivamente a la sombra, y refrescados con agua, por dentro y por fuera.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Les combattants", de Thomas Cailley, y con Adèle Haenel y Kevin Azaïs. Es el debut en el largo de este director francés.

Un chico calmado y reflexivo, casi pasivo, que se deja llevar por los acontecimientos, que no sabe qué hacer con su vida recién acabado el instituto, durante el verano tras acabar sus estudios conoce a una chica de su edad, una bella, terca y huraña joven obsesionada con un inminente apocalipsis, que se está preparando físicamente ante tal eventualidad, que ella cree segura. Quiere además alistarse en una unidad especial del ejército para perfeccionar sus técnicas de supervivencia, y él, absolutamente enamorado, sin que ella le pida nada, dejará todo e irá tras sus pasos, velando por ella con amoroso celo.

Una buena película (nota: 6) esta especie de tragicomedia romántica, de nulas risas y algunas sonrisas, de cierta ironía, que sorprende y descoloca a veces, sobre una peculiar pareja de jóvenes, con roles de género intercambiados, que comienzan por entrenarse para sobrevivir, por distintos motivos, y acabarán por aprender a vivir, a amar, a comprenderse.

Ahora algo de sabiduría ajena, que nos acercará algo más al apocalipsis de la ignorancia y al génesis de la total comprensión de lo que nos rodea:

 - "El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo. Pero uno sólo se convierte en un hombre cuando supera estos combates".  (André Malraux).

 - "Hay mucha diferencia entre luchar por no morir y luchar por vivir; entre luchar por salvar la vida y luchar por conservarla".  (Curzio Malaparte).

 - "Es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente".  (Ernesto Sábato).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 19 de agosto de 2015

Matutinos de papel

¡Buenos días!

Bueno, más bien creo que de virtualidad informática son estos matutinos en los que habito con frecuencia, en los que mis idealizaciones toman cierta forma, como cuando se me encarnan momentáneamente, en la real realidad, mis adoradas y adorables hadas y ninfas, en forma de benefactoras amigas que velan por mi bienestar en mi victorioso derrotero vital. Por lo demás, el verano de estos días sigue sin agobiar (máximas en torno a los 30ºC), dejándonos evolucionar y crecer sin abrasarnos, haciendo que disfrutemos lo más plenamente posible del momento, de los momentos que vivimos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ciudades de papel" ("Paper towns"), de Jake Schreier, y con Nat Wolff, Cara Delevingne, Austin Abrams, Justice Smith, Halston Sage, y Jaz Sinclair. Es el segundo largo de este director, tras "Un amigo para Frank" ("Robot & Frank", 2012). El film hoy glosado está basado en la novela homónima de John Green, escritor de quien ya había visto hace poco otra adaptación cinematográfica, "Bajo la misma estrella" ("The fault in our stars", 2014), de Josh Boone.

Un niño de siete años queda fascinado con su enigmática nueva vecina, de su misma edad. Juegan juntos, y pasada la infancia, aunque siguen siendo vecinos, su amistad se distancia, pero él sigue enamorado. Una noche, diez años después de su encuentro, ya adolescentes ambos, ella entra por la ventana de su habitación, cual ninja, y le invita a acompañarla en una excitante aventura en la que ella va a vengarse de varias personas que le hicieron daño. Al día siguiente desaparecerá, y él se embarcará en su búsqueda, con la ayuda de sus inseparables amigos, siguiendo las misteriosas pistas que ella ha ido dejando tras de sí.

Una estupenda película (nota: 8) esta peculiar comedia romántica, y de aventuras adolescentes, que me encandiló por lo que cuenta y por como lo cuenta, así que os la recomiendo. Historia de maduración emocional y vital de un grupo de jóvenes, gracias al revulsivo de una enigmática e inquieta muchacha, especie de estimulante catalizador de su nueva peripecia vital, que arrastrará a su enamorado a vivir la vida, a salir de sus casillas de confort, y a disfrutarla, con independencia del éxito o del fracaso, y con él al resto de sus amigos. También va de que las primeras impresiones que tenemos sobre el resto de la gente no siempre son correctas, y de como ciertas personas cambian profundamente la vida de otros.

Por eso de las aventuras iniciáticas me recordó a "Cuenta conmigo" ("Stand by me", 1986) de Rob Reiner. Y por eso de la chica misteriosa y alocada que trasforma la anodina vida de otros, a "Jo, ¡qué noche!" ("After hours", 1985) de Martin Scorsese, y a "Algo salvaje" ("Something wild", 1986) de Jonathan Demme.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero no dejéis que sea papel mojado:

 - "Todo lo aguanta el papel; hasta que se limpien con él".  (Refrán).

 - "Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso con la tuya",  (Dalai Lama).

 - La influencia que la vida de una persona ejerce sobre la de otra es incalculable".  (Ralph Bunche).

 - "Las personas nos influyen, las voces nos conmueven, los libros nos convencen, los hechos nos entusiasman".  (John H. Newman).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 18 de agosto de 2015

No es bueno, ni justo, encerrarse siempre en los matutinos

¡Buenos días!

En esta nada tibia mañana de verano, pero muy agradable, con máximas para hoy rondando los 30ºC por los madriles, ya sin los tórridos rigores térmicos del pasado mes, en los que casi siempre coqueteamos con la cuarentena, vuelvo a mis andanzas matutinas, sin dejarme engañar por el clima, que el verano aún no terminó. No percibo el menor atisbo de maldad en mi mundo matutino, con mis solícitas hadas y ninfas atendiendo amablemente todos mis requerimientos, a las que trato de corresponder de igual modo, y dejo volar a su libre albedrío, que esto no es una jaula de oro, ni siquiera para mí.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Bernie", de Richard Linklater, y con Jack Black, Shirley MacLaine, y Matthew McConaughey. Este film es de 2011 y ahora se estrena por estos lares. De este director había visto seis de sus anteriores films, a saber, "Escuela de rock" ("School of rock", 2003), "A scanner darkly (Una mirada a la oscuridad)" ("A scanner darkly", 2006) ... y sobre todas las cosas, su trilogía, esas tres joyitas cinéfilas que no os deberíais perder, que son imprescindibles, especialmente para mí la segunda: "Antes del amanecer" ("Before sunrise", 1995), "Antes del atardecer" ("Before sunset", 2004), y "Antes del anochecer" ("Before midnight", 2013). Además de su muy sobresaliente film anterior, "Boyhood (Momentos de una vida) " ("Boyhood", 2014).

En una pequeña ciudad de Texas, Bernie, el bonachón subdirector de la funeraria, es un hombre muy querido por todos sus convecinos gracias a su don de gentes. Debido a su trabajo entablará una peculiar relación con una huraña mujer, de carácter totalmente opuesto al suyo, una recién viuda millonaria, a quienes todos consideran una mala persona.

Una muy buena película (nota: 7) ésta muy particular comedia negra, muy socarrona, basada en una noticia real que el director leyó en un periódico; una estrambótica historia en formato de falso documental, con testimonios auténticos de los vecinos del pueblo, incrustados en el relato de ficción, especie de docudrama, más bien docucomedia sociológica y costumbrista. En esta historia se disecciona la gente del profundo Texas y sus ambigüedades morales, no muy distintas de las del resto del mundo, y se reflexiona sobre la justicia y los prejuicios que la enturbian; y también sobre el amor posesivo.

Bueno, ahora algo de sabiduría ajena para liberar nuestras mentes de eventuales arbitrariedades:

 - "La simpatía es muy frecuentemente un prejuicio sentimental basado en la idea de que la cara es el espejo del alma. Por desgracia, la cara es casi siempre una careta".  (Santiago Ramón y Cajal).

 - "Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre".  (René Descartes).

 - "Se censura la justicia, no por la aversión que hacia ella se siente, sino por el prejuicio que de ella se recibe".  (François de la Rochefoucauld).

 - "Sería necesario imponer esta regla: no repetir jamás una afirmación malévola sin verificar su contenido. Aunque es cierto que así nunca se hablaría de nada".  (André Maurois).

 - "Para computar la felicidad de cada uno no se han de considerar los bienes que posee, sino el gozo que de su posesión recibe".  (Benito J. Feijoo).

 - "Ten paciencia, corazón,
que es mejor, a lo que veo,
deseo sin posesión
que posesión sin deseo".  (Ramón de Campoamor).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 27 de julio de 2015

Así son mis graciosos matutinos

¡Buenos días!

Vamos al lío. Se levanta el telón de este matutino, que con sus puertas abiertas de par en par nos recibe con sus graciosas hadas y ninfas haciéndonos los honores, segura diversión y cálido refugio de los sofocos térmicos propios de este verano, cada vez más llevaderos, y con máximas previstas rondando, más bien por arriba, los 35ºC por los madriles.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Lío en Broadway" ("She's funny that way"), de Peter Bogdanovich, y con  Owen Wilson, Imogen Poots, Kathryn Hahn, Rhys Ifans, Will Forte, Jennifer Aniston, y Austin Pendleton. De este veteranísimo director había visto algunos pocos de sus anteriores films, de los del siglo pasado.

Un prestigioso director teatral, felizmente casado y con dos niños, contrata los servicios nocturnos de una chica de compañía, por decirlo elegantemente, que quiere ser actriz, pero mientras tanto se busca la vida. Se enamora de ella y decide ayudarla económicamente para que deje su profesión de meretriz y se dedique a buscar trabajo como actriz. Sin embargo, todo se complica cuando poco después ella consigue un papel en la obra que él va a dirigir en Broadway, donde también actúan su mujer y un famoso actor, muy mujeriego, y enamorado de ésta.

Una divertida comedia romántica (nota: 5), de reminiscencias clásicas, alocada, con su toque de elegancia, llena de enredos romántico-sexuales, con un grupo de personajes entrelazados que no cesan de entrecruzarse en situaciones equívocas, y donde por algunos breves momentos también se confunden el teatro y la vida. A ratos me reí, tiene buenas maneras y algunos momentos brillantes, pero no acabó de cuajarme, a pesar de recordarme alguna memorable comedia de este director que vi de adolescente: "¿Qué me pasa, doctor?" ("What`s up, Doc?", 1972). Es una especie de homenaje a, y tiene las maneras de, los films de Howard Hawks, Ernst Lubitsch, e incluso de Woody Allen, quien envejece mejor, infinitamente mejor, cinematográficamente hablando y según mi parecer, que Bogdanovich.

Ahora algo de sabiduría ajena, que así seguro podremos ver el lado divertido de la vida y librarnos de alguno de sus embrollos:

 - "Más de uno se equivocó por miedo a equivocarse".  (Gotthold E. Lessing).

 - "Querer, es tener el valor de exponerse a un inconveniente; exponerse así es tentar al acaso y es jugar".  (Stendhal).

 - "El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír".  (Woody Allen).

 - "La originalidad consiste en volver al origen; así pues, original es aquello que vuelve a la simplicidad de las primeras soluciones".  (Antonio Gaudí).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 23 de julio de 2015

Los amantes matutinos y su galante gineceo

¡Buenos días!

A través de ellos, y no sólo por ellos, manifiesto mi amor por todo lo que me rodea, más cuanto más femenino es, como a mis bien amadas hadas y ninfas, las niñas de mis ojos, a quienes venero con galantería, y ellas, tan adorables, me lo devuelven con creces con sus mimos y cuidados. Las temperaturas veraniegas, ya como de la familia, vuelven a subir, tras las tormentas de ayer, y lo seguirán haciendo en próximos días hasta volver a coquetear con la cuarentena, pero de momento hoy tendremos de máxima prevista 34ºC, todavía bastante llevaderos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mi familia italiana" ("Latin lover"), de Cristina Comencini, y con Virna Lisi, Marisa Paredes, Angela Finocchiaro, Valeria Bruni Tedeschi, Candela Peña, Pihla Viitala, Nadeah Miranda, Francesco Scianna, Neri Marcorè, Jordi Mollà, y Lluís Homar, entre varios otros más, que es un film muy coral, el primero que veo de esta directora y guionista, también novelista, italiana.

En el décimo aniversario de la muerte del gran galán del cine italiano se le va a rendir un gran homenaje, al que acuden las diversas hijas que tuvo con otras tantas mujeres distintas repartidas por el mundo (Italia, Francia, España, Suecia, Estados Unidos, etc.), la mayoría actrices con las que trabajó y a las que sedujo con su arrobador carisma. También están dos de sus ex-amantes, las dos únicas que llegaron a casarse con él, la italiana y la española. Por allí también se pasará el actor especialista que le dobló en sus películas de acción, su gran amigo y la persona que mejor parecía conocerlo. Durante los preparativos, y con cierta tragicómica tensión en las reuniones de la multinacional familia, se irán desvelando secretos y mentiras, y también algunas verdades, a la par que añoran y ensalzan con beneplácito al padre o marido ausente.

Una comedia coral que algo me dijo a ratos sueltos (nota: 5), pero que las más de las veces me dejó ni fu ni fa. Apenas me hizo gracia. Nostálgico homenaje al pasado del cine italiano, a la comedia a la italiana, no en vano la directora es la hija de uno de aquellos míticos directores, Luigi Comencini. Por cierto, fatal título ¿traducido? al español, que casi nada dice de lo que va la película.

Ahora algo de sabiduría ajena que seguro nos ayuda a familiarizarnos con la seductora vida que nos queda por disfrutar:

 - "Nada resulta más atractivo en un hombre que su cortesía, su paciencia y su tolerancia".  (Cicerón).

 - "El único error de Dios fue no haber dotado al hombre de dos vidas: una para ensayar y otra para actuar".  (Vittorio Gassman).

 - "No hay un final. No existe un principio. Solamente existe una infinita pasión por la vida".  (Federico Fellini).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 22 de julio de 2015

A mí vino la matutinoteca

¡Buenos días!

En esta casa matutina a la que vengo con regularidad se van guardando cuidadosamente todos los que van siendo conforme los escribo... y no canto, porque mi técnica vocal no es muy allá, pero otro gallo cantaría si a mí me saliera un gallo. Bueno, tras este título y comienzo, que casi parecen un lisérgico delirio, aunque su sentido tienen si bien lo buscáis, paso al consabido comentario meteorológico: otro día más de soleado verano, todavía más suave que los anteriores, con máxima prevista para hoy de 33ºC, de esos que no destilan tanto sofocado sudor de nuestro ser.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo un film documental. Se trató de "Amy", de Asif Kapadia. De este director había visto su anterior, también documental, "Senna" (2010).

A través del hilo conductor de las letras de sus canciones, y mediante inéditas imágenes de archivo y entrevistas, se nos narra la tormentosa vida de Amy Winehouse, la famosísima cantante británica de prodigiosa y muy personal voz y estilo, que murió en julio de 2011 a los 27 años.

Un muy buen documental (nota: 7), a pesar de la sobredosis de imágenes caseras grabadas con móvil, temblorosas y de mala calidad, que me marearon bastante mientras trataba de leer los subtítulos. Como novedad estilosa estaría bien, pero mucho más dosificada. Las muy personales canciones de la Winehouse, especie de catártica terapia emocional de su agitada vida, nos la van contando a retales multimedia, vida en la que el desmedido consumo de alcohol y demás drogas, amén de su fragilidad emocional, hicieron profunda mella en su salud, física y mental (era bulímica, además), mucho más desde que la fama la arrolló y abocó a vivir sin intimidad alguna por culpa de la prensa amarilla, provocándole un comportamiento autodestructivo, mientras la mayoría de su entorno la explotaba económicamente sin demasiados miramientos. Pero la gallina de los huevos de oro reventó, empapada en alcohol.

Ahora, a mi vino la sabiduría ajena, no precisamente a través de "in vino veritas", para que os la destile en unas pocas citas:

 - "Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía".  (Refrán).

 - "Sólo hay tres voces dignas de romper el silencio: la de la poesía, la de la música, y la del amor".  (Amado Nervo).

 - "Así debéis hacer vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 20 de julio de 2015

Matutinos tan introvertidos como extravertidos

¡Buenos días!

Sí, así son, según les sople el aire, con sus luces y sombras, pero siempre intentando alegremente seguir adelante y tratando de poner patas arriba los eventuales problemas que pudiesen acaecer. El verano sigue a lo suyo, dando calor, aunque últimamente no tan sofocante como hace días, con máxima prevista para hoy de 35ºC, que no harán bullir en exceso nuestras emociones, vueltas casi del revés tratando de refrescarse.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una sublime película que desde ya os recomiendo encarecidamente, muy pero que muy encarecidamente, que vayáis a ver. Se trató de un film de animación digital, de los estudios Pixar: "Del revés (Inside out)" ("Inside out"), de Pete Docter y Ronaldo del Carmen. Es el primer largo para el segundo codirector, mientras que el primero también había codirigido anteriormente "Up" (2009) y "Monstruos S.A." ("Monsters, Inc.", 2001).

Una niña de 11 años debe dejar su vida anterior, en una pequeña y gélida ciudad del medio oeste estadounidense, para trasladarse con sus padres a la gran ciudad de San Francisco. Las emociones que conforman su carácter, hasta entonces dirigidas por Alegría, junto a Tristeza, Ira, Asco y Miedo, intentan reestablecer su equilibrio, vuelto del revés, ante la nueva situación que las descoloca. En el proceso ella se irá haciendo mayor.

Magistral película (nota: 10) en la que se nos narran las experiencias, básicamente emocionales, de una niña que va creciendo mientras se aleja de la niñez, a través de las emociones alojadas en su cerebro. Todo de un modo muy divertido y entretenido, con desbordante imaginación, y sin abandonar la profundidad en lo que se cuenta, mostrándonos inteligentísimamente cómo funciona nuestra mente, la de todos, cómo nuestras emociones se van haciendo más complejas y sutiles conforme vamos madurando, abandonando su intrínseca pureza infantil en aras de las más variadas mixturas, todo ello fundamental para nuestro devenir vital. Un absoluto deleite intelectual, emocional y lúdico. ¡IMPRESCINDIBLE!

Y como prólogo a esta maravilla (siempre que se proyecta un largo de Pixar va precedido de un corto), otra delicia de este estudio de animación digital, un mini-musical que dejó a tono mi paladar emocional. Se trató de "Lava" de James Ford Murphy, una joyita (nota: 10) sobre la vida de un solitario volcán, y sus anhelos, a lo largo de millones de años, y todo condensado en tan sólo 7 minutos.

Bueno, ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a recolocar nuestras emociones en su justa medida:

 - "La primera y la más simple emoción que descubrimos en la mente humana es la curiosidad".  (Edmund Burke).

 - "Cuando más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia".  (Goethe).

 - "No es impropio el llanto en las grandes almas, antes bien indica el consorcio fecundo de la delicadeza en sentimientos con la energía de carácter".  (Benito Pérez Galdós).

 - "La inteligencia es un barniz que recubre los sentimientos, pero que no los transforma".  (Gustave Le Bon).

 - "No somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacemos con las emociones".  (Jorge Bucay).

 - "Sin lugar a dudas, es importante desarrollar la mente de los hijos. No obstante el regalo más valioso que se les puede dar, es desarrollarles la conciencia".  (John Gay).

 - "El secreto de la felicidad es tener gustos sencillos y una mente compleja, el problema es que a menudo la mente es sencilla y los gustos son complejos".  (Fernando Savater).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 16 de julio de 2015

La mirada de los locuaces matutinos

¡Buenos días!

A pesar de mi sempiterna miopía, con algo de presbicia añadida por la edad, mala vista que espero sea tan sólo física, y no mental, admiro todo lo maravilloso que me rodea, y disfruto con plenitud de ello en la medida de mis posibilidades, muchas veces atónito ante el espectáculo, pero una vez que supero la emocionante conmoción desparramo mi natural verborrea por doquier. El verano, a la chita callando, sigue derritiéndonos con su ardorosa mirada, sin nube alguna por el horizonte que vele su poderío térmico.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La mirada del silencio" ("The look of silence"), de Joshua Oppenheimer. De este director norteamericano afincado en Dinamarca había visto su anterior film, "The act of killing" (2012), con el que completa el díptico de documentales que ha hecho sobre el genocidio de un millón de indonesios, a mediados de los años 60, tras el acceso al poder del general Suharto mediante un golpe de estado.

Una familia de supervivientes descubre cómo fue ejecutado su hijo y la identidad de los hombres que lo mataron a través del hermano más joven, que nació después del genocidio, un optometrista que va visitando a domicilio a cada uno de los posibles verdugos de su hermano, ya muy ancianos, para graduarles la vista y ponerles gafas, a la par que les va preguntando por el pasado y les hace enfrentarse a él, algo todavía difícil allí, pues muchos de los asesinos siguen todavía detentando altos cargos políticos, aunque aparentemente ya no haya dictadura por allí.

Espléndida película (nota: 8), de esas imprescindibles que hay que ver para mejor conocernos, este sobrecogedor, apabullante y demoledor documental, no especialmente agradable de ver por los hechos que se narran, aunque nada escabroso se muestre, que todo está en la imaginación, aunque entonces fuera muy real. Me gustó mucho más que la anterior.

Verdugos que casi (o sin casi) se vanaglorian de sus atroces crímenes, parece que sin el más leve atisbo de remordimiento, y que tratan de olvidar (ellos) y hacer olvidar (a las familias de las víctimas), especie de alzheimer provocado, callando todos el pasado, relativizándolo, incluso las víctimas, todos con la visión distorsionada por el terror de antaño. Un acertadísimo y aceradísimo retrato de la condición humana, que todos podemos llegar a ser víctimas o verdugos, según nos sople el aire. Os la recomiendo. No os la perdáis.

Ahora algo de sabiduría ajena, que nos haga mirar el mundo de otro modo y a no callar lo que hay que decir:

 - "Hay dos miradas: La mirada del cuerpo puede olvidar a veces, pero la del alma recuerda siempre".  (Alejandro Dumas).

 - "¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!".  (Santa Catalina de Siena).

 - "Aquellos que anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra. Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad".  (Stephan Zweig).

 - "Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego".  (Proverbio árabe).

 - "El hombre que desee estar tranquilo ha de ser sordo, ciego y mudo".  (Proverbio turco).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 14 de julio de 2015

Familiares matutinos que trato y vuelvo a tratar

¡Buenos días!

Sí, cada vez que frecuento estos matutinos me tratan la mar de bien, soy como de la familia, y viceversa, y dejo constancia de ello a través de este retrato instantáneo que se distribuye a través de los bits informáticos. Los ardores veraniegos de estos días, que parecen no cesar, siguen tratando de superarse a sí mismos, intentando salir despedidos más allá de la cuarentena, pero de momento, hoy, tendremos ¿tan sólo? 38ºC de máxima. No, si al final va a resultar que voy a acabar familiarizándome con ellos... poco antes de caer derretido.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Retratos de familia" ("Ilo Ilo"), de Anthony Chen, y con Yeo Yann Yann, Chen Tian Wen, Angeli Bayani, y Koh Jia Her. Es el debut en el largo de este director de Singapur.

En el Singapur de 1997 una familia de clase media acomodada (matrimonio e hijo de diez años), deciden contratar una sirvienta filipina, recién llegada buscando una vida mejor, para que cuide de la casa y del niño, pues ellos están muy atareados con sus trabajos. El niño, malcriado, intratable e insoportable a más no poder, no recibe nada bien a la criada, cuya presencia alterará todavía más las difíciles relaciones familiares, especialmente tras terminar formando un especial vínculo con el muchacho, como si fuera una segunda madre, lo que despertará los celos de la madre. Mientras tanto, la profunda crisis financiera asiática de finales de los 90 también acabará por influir en la vida familiar.

Una buena película este drama costumbrista inspirado en la propia infancia del director, que sin embargo no conectó conmigo hasta casi el final (nota: 5). Nos retrata una sociedad clasista, y a una familia, criada incluida, buena gente al fin y al cabo, en la que cada cual tiene sus propios secretos, que ocultan a los otros, que se nos van desvelando con la sutileza característica del cine oriental, y cuyas vidas cambiarán como consecuencia de la profunda crisis que entonces hubo por allí. Por eso de la criada ejerciendo de segunda madre, más auténtica y cercana que la natural, me recordó a un film brasileño que vi hace un par de semanas, "Una segunda madre" ("Que horas ela volta?") de Anna Muylaert.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos retrata, y tal vez nos haga mejores:

 - "Para trato, los peores, los pretendidos señores".  (Refrán).

 - "Un gran hombre demuestra su grandeza por la forma en que trata a los pequeños".  (Thomas Carlyle).

 - "El necio, entre otros males, posee éste: siempre trata de comprar su vida".  (Epicuro).

 - "Afortunadamente, no tenemos por qué parecernos a nuestros retratos".  (Anatole France).

 - "Trata a un hombre tal como es, y seguirá siendo lo que es; trátalo como puede y debe ser, y se convertirá en lo que puede y debe ser".  (Goethe).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 13 de julio de 2015

Tierno amor por mis matutinos

¡Buenos días!

Benditos matutinos, por lo mucho bueno que ellos también hacen por mí, y juntos vamos avanzando al son que marcan las películas que voy viendo. Así que nada nos tenemos que compadecer. Y este verano sigue atizándonos al ritmo inclemente e inmisericorde de sucesivas olas de calor, en la onda de la cuarentena térmica y que habrá que surfear como mejor podamos para poder soportarlo. Desde luego, no yéndome a la playa en verano, que no me gusta demasiado, sino tratando de volar al norte cual ave migratoria, buscando más suaves temperaturas.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Love & mercy", de Bill Pohlad, y con Paul Dano, John Cusack, Elizabeth Banks (guapísima), y Paul Giamatti. De este director es el primer largo que veo.

Retazos biográficos sobre Brian Wilson, el cantante, compositor y co-fundador del famosísimo grupo musical "The beach boys", contado en dos momentos: mediados de los 60, cuando tras los múltiples éxitos del grupo, abandonó su actividad como cantante para centrarse en la composición de temas y en la experimentación con nuevos sonidos, principio de sus abusos con las drogas y de su enfermedad mental; y mediados de los 80, cuando cayó en el olvido, la depresión y era explotado por su médico personal, hasta que su relación con la que terminaría por ser su segunda mujer, le ayudó a salir del pozo.

Una muy buena película (nota: 7) este bastante inusual biopic, retrato íntimo sobre alguien abrumado por el éxito, una mente obsesionada por la perfección musical y evolución de su estilo, lo que le hizo aislarse del mundo y caer en el abismo de la locura, ayudado por las drogas, y sobre su redención personal, tras varios años de sufrimiento, a través del amor, del compasivo amor de su futura segunda mujer. Un viaje alucinatorio a través de la mente entre genial y perturbada de este gran creador musical, pues genio creativo y locura suelen ir bastante unidos, que comienza con una escena de ligoteo de lo más peculiar, un delirante cortejo en un concesionario de automóviles a la que terminaría por ser su segunda esposa; que me recordó al magistral y surrealista arranque, el del contacto fallido, ligoteo frustrado, de la película "La red social" ("The social network", 2007) de David Fincher, también otro biopic (el del creador de Facebook Mark Zuckerberg).

Ahora algo de sabiduría ajena, que tal vez nos ayude a amar lo que nos rodea, y a no compadecernos de nosotros mismos:

 - "Los genios no cometen errores. Sus errores son siempre voluntarios y originan algún descubrimiento".  (James Joyce).

 - "No existe ningún gran genio sin un toque de demencia".  (Séneca).

 - "Lo que el mundo llama genio es el estado de enfermedad mental que nace del predominio indebido de algunas de las facultades. Las obras de tales genios no son sanas en sí mismas, y reflejan siempre la demencia mental general".  (Edgar Allan Poe).

 - "Los genios son los que dicen mucho antes lo que se va a decir mucho después".  (Ramón Gómez de la Serna).

 - "La vida no se deja conmover por la compasión, prosigue su camino a pesar de los gritos de angustia o de odio".  (D. H. Lawrence).

 - "No creo que existan reglas sobre los asuntos del amor y la cantidad de compasión que conllevan".  (Arthur Miller).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 10 de julio de 2015

Matutino de fácil conducción

¡Buenos días!

Éste y todos los demás, que se me comportan perfectamente y avanzan cuando yo avanzo y giran cuando yo giro, cual si fueran parte de mí mismo, y los conduzco por puro instinto sin que nadie me haya adiestrado. El verano parece que hoy se suaviza, aunque poco, con un descenso de dos o tres grados sobre las máximas cuarentonas de pasados días, haciendo que lo llevemos con mayor facilidad, pero no nos confiemos y sigamos conduciéndonos con precaución ante la torridez solar que no cesa.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Aprendiendo a conducir" ("Learning to drive"), de Isabel Coixet, y con Patricia Clarkson y Ben Kingsley. De esta directora he visto todos sus largometrajes salvo el primero, "Demasiado viejo para morir joven" (1989), y su anterior, "Mi otro yo" ("Another me", 2013). A saber:
 - "Cosas que nunca te dije" ("Things I never told you", 1996),
 - "A los que aman" (1998),
 - "Mi vida sin mí" ("My life without me", 2003),
 - "La vida secreta de las palabras" ("The secret life of words", 2005),
 - "Elegy" (2008),
 - "Mapa de los sonidos de Tokio" ("Map of the sounds of Tokio", 2009),
 - y "Ayer no termina nunca" (2013).
A destacar muy especialmente dos exquisiteces que me encandilaron y que os recomiendo encarecidamente: "A los que aman" y "Mi vida sin mí".

En Nueva York, una mujer cincuentona, crítica literaria, a la que acaba de abandonar su marido por otra, decide aprender a conducir para poder moverse con más libertad y visitar a su hija que se fue a trabajar a otro estado. Su profesor es un inmigrante sij, honesto, circunspecto y seguidor de sus tradiciones, que además trabaja como taxista por las noches.

Una buena película (nota: 6) esta comedia romántica, poco convencional en su trama, de poco reír pero divertida, agradable y muy amable; que más bien podría ser una "melodramedia" romántica, por eso de drama leve aunque apenas con miel, sin empalagos; que nos habla de ruptura de promesas, de amor y desamor, de la soledad de los urbanícolas y de cómo romperla, y de aprender a conducirse por la vida, sin miedo y decidida confianza, avanzando adelante. También hace una crítica a la intolerancia cultural.

Ahora algo de sabiduría ajena, perfecto vehículo que nos ayudará a mejor actuar ante la vida y sus vicisitudes:

 - "La vida es un absoluto aprendizaje de renunciamiento progresivo, de continua limitación de nuestras lógicas pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fortaleza y, en definitiva, de nuestra libertad".  (H. F. Amiel).

 - "No hay sabiduría sin prudencia; no hay filosofía sin cordura. Existe en el fondo de nuestra alma una luz divina que nos conduce con indudable acierto si no nos obstinamos en apagarla".  (Jaime Balmes).

 - "Entre un hombre y una mujer la amistad es tan sólo una pasarela que conduce al amor".  (Jules Renard).

 - "Aprender es descubrir lo que ya sabes. Actuar es demostrar que lo sabes. Enseñar es recordarles a los demás que saben tanto como tú. Sois todos aprendices, ejecutores, maestros".  (Richard Bach).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 9 de julio de 2015

Lo que hago en los matutinos

¡Buenos días!

No es ningún misterio, que los saco a la luz a través de los bits informáticos, por los que os llegan cada mañana que surgen de la oscura caverna de mis entendederas. Y lo que está haciendo este tórrido verano de justiciero sol con nosotros es licuarnos a base de bien, y después sorbernos cualquier vestigio de humor líquido que pudiéramos contener, hasta dejarnos más secos que a la misma mojama. Urge buscar sombras, lejos del implacable sol, lo más recónditas posible.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una desternillante película que os recomiendo. Se trató de "Lo que hacemos en las sombras" ("What we do in the shadows"), de Taika Waititi y Jemaine Clement, y con ellos mismos y Jonathan Brugh, Cori González Macuer, y Stu Rutherford. Es el debut en el largo de este par de directores neozelandeses, y también actores y guionistas.

El equipo de filmación de un documental consigue el permiso de un grupo de cuatro amigos treintañeros que comparten piso en Wellington (Nueva Zelanda) para grabar su vida cotidiana durante varios meses. El caso es que son vampiros, cada uno con su carácter y manías, y de procedencia distinta, tanto geográfica como temporalmente, que tratan de convivir entre ellos de la mejor manera posible. Son una panda de frikis que intenta adaptarse a la vida moderna, sin hacerse mucho de notar entre los humanos, sin mucho éxito.

Una tronchante comedia de vampiros (nota: 8), disparatada y gamberra, paródica, con mucho humor negro, y geniales golpes que me hicieron reír a mandíbula batiente muchas veces. Con maneras de falso documental, también podría verse como una buddy movie (peli de amigotes) o de las de desmadre universitario. Es muy original, brillante y genial en muchos momentos, y también irreverente con los tópicos del género vampírico. Nos retrata a una panda de outlyers, que podríamos ser cada uno de nosotros, que también lo somos a nuestra manera, y sus problemas de convivencia, a la par que rezuma el eterno aburrimiento de una vida más allá de la muerte. Los efectos especiales son de un cutrerío desarmante, pero he ahí precisamente su gracia, que cuadran muy bien en la descacharrante caricatura.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro aporta luz a algunos de los oscuros misterios que pudieran obnubilarnos:

 - "Donde hay luz también existe la sombra. ¿Dejaré de amar la luz porque produce sombras?".  (Heinrich Lübke).

 - "El amor no prospera en corazones que se amedrentan de las sombras".  (William Shakespeare).

 - "Gocemos aprisa; nuestro es únicamente el día presente: luego no será sino ceniza, sombra, una fábula".  (Aulo Persio).

Carpe diem, nihil obstat.

Besos y abrazos,

Don.
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