lunes, 27 de octubre de 2014

Solidarios dilemas matutinos a contrarreloj, de día o de noche

¡Buenos días!

Estos matutinos siempre andan en la disyuntiva de si son de mañana o de noche, que se van pariendo con nocturnidad, tras haber visto un film, pero salen a la luz casi junto con la que les aporta el sol que asoma por el horizonte. ¡Qué más da de donde sean!, que de todas formas tienen prisa por conseguir su propósito, llegar a contactar con la mayor cantidad de almas y corazones que por doquier pululan. El que también anda dudando es este dulce otoño, que todavía sigue remedando suave primavera, días atrás incluso muy caluroso veranillo, cosas de la solidaridad estacional, pero que tenderá a sus más canónicas maneras, aunque todavía no se le barrunten para cuando. De momento, hoy, seguimos de sol, y con máximas que llegarán a los 22ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Dos días, una noche" ("Deux jours, une nuit"), de Jean Pierre y Luc Dardenne, y con Marion Cotillard (espléndida actriz) y Fabrizio Rongione. De este par de hermanos belgas había visto hasta ahora dos de sus anteriores films: "El niño de la bicicleta" ("Le gamin au vélo", 2011), y "El niño" ("L'enfant", 2005).

Tras una baja laboral por depresión, al regresar un viernes a su puesto de trabajo en una pequeña empresa, una mujer, casada y con dos niños, se entera de que su jefe ha dado a elegir al resto de trabajadores entre una prima salarial de mil euros para cada uno (por la sobrecarga de trabajo derivada de su ausencia) o que ella se mantenga en el puesto. La votación salió a favor de la gratificación. Sin embargo, tras alguna irregularidad detectada, le da la oportunidad de que al lunes siguiente se repita. Ella, con la ayuda de su marido, dispondrá de un fin de semana para tratar de convencer a sus compañeros de que renuncien a su prima y pueda conservar su empleo, que necesita imperiosamente, pues todavía están pagando su nueva casa.

Una espléndida película, como todas las de los Dardenne, de estilo sobrio, seco, crudo, y muy lúcido. Cine social comprometido, en el que vemos, en el marco de esta crisis socioeconómica, como esta mujer excluida porque se la considera débil recobra su dignidad y autoestima gracias a la lucha a contrarreloj por tratar de recuperar su trabajo. Elogio también de la solidaridad, cuya carencia se critica, y que parece desfallecer en los momentos más duros, cuando nos vemos obligados a competir unos contra otros. Vamos viendo cómo van reaccionando uno tras otro de los compañeros ante la propuesta, sin juzgar a nadie, que cada uno tiene sus razones, de mayor o menor catadura moral, que todos necesitan el dinero pues pasan mayores o menores dificultades económicas. Por tanto, os recomiendo este muy necesario film.

Bueno, sin prisas, ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda en nuestros problemas:

 - "Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter".  (José Ortega y Gasset).

 - "La mayoría de los que triunfan gracias a la suerte se consideran dignos de su buena suerte".  (Jean de la Bruyère).

 - "No sabrás todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti todo lo que soy".  (Gregorio Marañón).

 - "La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respetuo mutuo".  (Eduardo Galeano).

 - "Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga".  (Homero).

 - "Cuando la tripulación y el capitán están cordialmente compenetrados, es preciso un temporal y más que un temporal para lanzar la nave a tierra".  (Rudyard Kipling).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 22 de octubre de 2014

Ni rastro de senderos matutinos

¡Buenos días!

Sin rumbo prefijado, estos matutinos siguen su curso natural, yendo al albur de lo que esté por venir, sea lo que sea, dejando como mucho un leve rastro de su fugaz y virtual paso, que espero algún día alguien olfatee. Pues seguimos sin indicios de nubes, ni pistas fiables de los meteorólogos de cuando el otoño volverá por sus más canónicos fueros. Hoy, sin embargo, las temperaturas bajaron unos cinco grados de la anormalidad casi veraniega que hemos tenido hasta ayer mismo, que casi pareció un espejismo, aunque lo sudáramos, y hoy están previstos 22ºC de máxima.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El viaje de tu vida" ("Tracks"), de John Curran, y con Mia Wasikowska, y Adam Driver. Está basado en la real peripecia que se nos narra, y es el quinto largo de este director, de quien había visto dos de sus anteriores, ambas estupendas, "El velo pintado" ("The painted veil", 2006), y "Ya no somos dos" ("We don't live here anymore", 2004).

En 1977, una joven decide aventurarse a recorrer casi tres mil kilómetros (1700 millas), durante nueve meses, por el desierto australiano hasta alcanzar el Océano Índico, tan sólo acompañada de su leal perro y cuatro camellos. Casi todos la tachan de loca e irresponsable. Su hazaña fue documentada por un fotógrafo de National Geographic (que le esponsorizó el viaje), con quien se encontraba más o menos una vez al mes en unos hitos acordados para hacer el reportaje.

Una estupenda película que disfruté mucho, que me encantó con su ritmo cadencioso y contemplativo, y por momentos me conmovió. Visualmente hermosísima. Historia de una joven retraída y huraña, hastiada de la vida urbanita en sociedad, en busca de encontrarse a sí misma, hacia adelante, sin mirar atrás. Una observación: en Madrid (provincia entera) la echan tan sólo en una sala, en un cine marginal, y además con una única sesión (a distinta hora según el día), cuando lo normal son tres o cuatro diarias.

Bueno, pues ahí os dejo una traza de sabiduría ajena, cinco perlitas que espero recojáis al paso cual preciado tesoro:

 - "A solas soy alguien, en la calle, nadie".  (Gabriel Celaya).

 - "El viajero piensa que la vida a contrapelo, la vida de las ciudades y los escalafones, es un pecado triste y aburrido, una atadura puesta por el diablo para mejor gobernar las almas prisioneras".  (Camilo José Cela).

 - "A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco".  (Montaigne).

 - "Muy pronto me di cuenta de que un viaje nunca nos lleva lejos a menos que se extienda dentro del mundo que nos rodea, y vaya a la misma distancia dentro de nuestro mundo interior".  (Lillian Smith).

 - "El viaje, no el poder llegar, es lo que importa".  (T.S. Elliot).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 21 de octubre de 2014

Mágicos deseos matutinos

¡Buenos días!

Maravillosos, fantásticos días de otoño, que más parecen suave verano, los que llevamos disfrutando estos últimos días por los madriles, que no hay ni que desearlos pues aquí mismo están. Máximas en torno a 27ºC y sol a raudales. Parece magia climática.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Magical girl", de Carlos Vermut, y con Luis Bermejo, Bárbara Lennie, y José Sacristán (espléndido actor). Es el segundo largo de este director y guionista (y también creador de cómics), primero suyo que veo, que ganó la Concha de Oro del pasado Festival de San Sebastián, y también el premio al mejor director.

Una niña de doce años que sufre una leucemia terminal tiene únicamente tres deseos en la vida: uno, poder convertirse en la persona que quiera; dos, tener el vestido de su heroína de animé japonés, Magical Girl; y tres, llegar a cumplir los trece años. Vive con su padre, profesor de literatura en paro quien, como no tiene en su mano el conseguirle el primer y tercer deseos, se afanará en el carísimo segundo, dinero que ni de lejos tiene. Intentando conseguirlo, su camino se cruzará con el de una bella mujer mentalmente trastornada, y con el de un maestro jubilado de nebuloso pasado, y que lo fue de ésta cuando niña. Tres personajes profundamente solitarios y heridos cuyos trágicos destinos confluirán.

Una extraña película, llena de enigmas más o menos absurdos, extremadamente elíptica, de muy buenas hechuras formales, pero que no me dijo gran cosa, no me hizo cavilar lo suficiente ni casi nada que me mereciera la pena, más bien para mí la alegría, de reflexionar, pues mucha forma y poco fondo, así que se me deformaba bastante entre los dedos, o entre mis circunvoluciones cerebrales, que no sabía muy bien que quería contarnos, aunque me gustó como lo contaba, todo muy perturbador. Por tanto, si os animáis a verla, averiguadlo por vosotros mismos, no doy más pistas, que además, muy hacia el final hay un inesperado, radical y contundente giro de trama. Durante un par de momentos, por situación y ambientación, recordó a una famosa escena de "Eyes wide shut" (1999) de Stanley Kubrick.

Ahora algo de sabiduría ajena, que deseo que nos aporte algo de magia a nuestras vidas:

 - "El infierno está lleno de buenas intenciones o deseos".  (San Bernardo de Claraval).

 - "Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti".  (Epicteto de Frigia).

 - "El destino puede seguir dos caminos para causar nuestra ruina: rehusarnos el cumplimiento de nuestros deseos y cumplirlos plenamente".  (Henri-Frédéric Amiel).

 - "La magia es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible. Y aprender las lecciones de ambos mundos".  (Paulo Coelho).

 - "Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 20 de octubre de 2014

Matutino muy resentido, pero nada indignado

¡Buenos días!

Parece una contradicción el título, pero bien mirado, e interpretado a lo argentino, pues no. Requetesensibilidad a flor de piel en este dulcísimo día de veranillo en pleno otoño que hace por los madriles, con máximas previstas para hoy en torno a los 27ºC, lo que también sucedió este pasado fin de semana, así que ¿cómo voy a estar cabreado con nada?

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Relatos salvajes", de Damián Szifron, y con Ricardo Darín, Darío Grandinetti, Leonardo Sbaraglia, Érica Rivas, Oscar Martínez, Rita Cortese, y Julieta Zylberberg, entre muchos otros más, que es muy coral, al estar formada por seis relatos. Es el tercer largo de este director argentino, de quien había visto su segundo y anterior, "Tiempo de valientes" (2005), tan estupendo como el que os pasaré a glosar ahora mismo.

Seis episodios totalmente independientes entre sí en los que vemos a unos personajes absolutamente normales que en un determinado momento pierden el control y se dejan llevar por un demoledor arrebato de indignación y violencia. Un músico frustrado en "Pasternak", una camarera humillada en "Las ratas", dos conductores picados en "El más fuerte", un ingeniero indignado con la burocracia en "Bombita", una familia cuyo hijo se ha visto implicado en un accidente mortal en "La propuesta", y una novia engañada en "Hasta que la muerte nos separe".

Una estupenda película de seis relatos breves, contundentes, plenos de salvaje ironía y macabro sentido del humor, quizás metáforas de la situación argentina, o más global, sobre unas personas de lo más normal cuya paciencia se agota con esa gota que colma el vaso, que pierden los estribos y dan rienda suelta a sus desbocados instintos como catarsis liberadora de la opresión que siempre reprimieron, pasando a la acción directa justo en el momento en el que la mayoría de nosotros nos retrotraeríamos civilizadamente, imaginando fanfarronamente que hubiéramos hecho o podido hacer.

Ahora algo de sabiduría ajena, que a lo mejor nos da pautas para bien asilvestrarnos cuando sea menester:

 - "Rascad al hombre civilizado y aparecerá el salvaje".  (Arthur Schopenhauer).

 - "Hay que escuchar a la cabeza, pero dejar hablar al corazón".  (Marguerite Yourcenar).

 - "La justicia es la venganza del hombre social, como la venganza es la justicia del hombre salvaje".  (Epicuro).

 - "Me parece que la civilización tiende más a refinar el vicio que a perfeccionar la virtud".  (Edmond Thiaudière).

 - "Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir, de todos aquellos seres que están más cerca de la naturaleza que nosotros".  (Azorín).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 16 de octubre de 2014

Otoñal matutino que no hiberna

¡Buenos días!

Estos grises días de otoño que invitan a la modorra no parecen afectarme tras haberme quitado, no sin esfuerzo, las mañaneras legañas, mucho más sabiendo que en breve, quizás ya esta misma tarde, según pronostican los meteorólogos, las plomizas nubes cargadas de agua se desvanecerán y volverá a lucir el sol en los madriles durante varios días, con tan suaves temperaturas (máximas superando de nuevo con creces los 20ºC), remedo de las primaverales, que ni imaginar puedo todavía el lejano invierno y sus hibernaciones, con el que ni siquiera sueño, que ya llegará cuando tenga que ser, dejémoslo correr, y correteemos con alegría mientras tanto.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Sueño de invierno" ("Kis uykusu"), de Nuri Bilge Ceylan, y con Haluk Bilginer, Melisa Sözen, y Demet Akbag. Es el séptimo largo de este prestigioso director turco, de quien había visto hasta ahora sus cuatro últimos largos (me faltan los dos primeros), a saber, "Érase una vez en Anatolia" ("Bir zamanlar Anadolu'da", 2011), "Tres monos" ("Üç maymun", 2008), "Los climas" ("Iklimler", 2006), y "Lejano" ("Uzak", 2002).

Un actor jubilado dirige un pequeño hotel en una remota aldea de la Capadocia con la ayuda de su muy joven y bella esposa, con la que convive pero hacen vidas separadas pues ya no conectan sentimentalmente, y de su apesadumbrada hermana, recién divorciada. Además vive de las rentas de sus varias casas alquiladas. Llevan una vida tranquila y muy desahogada económicamente, dedicándose él a escribir artículos periodísticos, y ella a obras de caridad, a la par que su hermana todo lo critica; ambas dos se aburren. Llega el invierno, y a medida que los últimos turistas se van marchando y la nieve empieza a caer, la región se aísla, el tiempo fluye más lentamente, y afloran las penas y miserias de los personajes, tan recluidos del mundanal ruido, muy especialmente tras un pequeño incidente provocado por un niño del pueblo.

Una muy buena película esta especie de drama psicológico, de espléndida factura visual, como siempre en este director, de sosegada narración y desolados paisajes en los que se recrea, pero esta vez de menor importancia relativa, pues está cuajada de intrincados y cultos diálogos, que apenas dejan resquicio a los silencios. Se reflexiona sobre diversos aspectos de la oscura naturaleza humana. Sin embargo su excesiva duración (más de tres horas y cuarto) me hizo luchar por no dar cabezaditas, a las que un par de veces casi me rendí al principio, pues estaba muy cansado (tuve que cerrar los ojos mientras oía el incomprensible turco). Sus continuas disquisiciones a veces me parecieron geniales y otras me parecieron huecas... normal entre tanta abundancia. Como ya dije de otro film anterior suyo, si la hubiera recortado en duración (bastante más en esta ocasión), muy posiblemente le habría quedado una obra maestra. Aparte de los varios aforismos y citas que se mentan en el film, creo que debería haber tenido presente este muy sabio de "lo bueno si breve, dos veces bueno".

Ahora, además de la que se destila del film, algo más de sabiduría ajena que seguro nos despierta de algún que otro letargo mental:

 - "El arte de escribir consiste en decir mucho con pocas palabras".  (Anton Chejov).

 - "No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo".  (Óscar Wilde).

 - "Raro y celestial don, el que sepa sentir y razonar al mismo tiempo".  (Vittorio Alfieri).

 - "Es difícil decir quién nos hace en la vida más daño, si nuestros enemigos con su peor intención, o nuestros amigos con la mejor".  (George Bulwer-Lytton).

 - "El hombre actual ha nacido o bien para vivir entre las convulsiones de la inquietud, o bien en el letargo del aburrimiento".  (Voltaire).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 15 de octubre de 2014

Los matutinos van tirando

¡Buenos días!

Aunque sin mucho esfuerzo, que no es para tanto, tan sólo hay que dejarse fluir con el curso de los acontecimientos. Y con el de los arroyuelos urbanos que se forman tras tantas lluvias pasadas, tratando de no chapotear en los charcos, que uno ya no está para esos infantiles trotes. De todas formas, gracias al receso que hoy parece darnos este lluvioso otoño, seguiremos tirando sin enmohecernos más de lo deseable.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Así nos va" ("And so it goes"), de Rob Reiner, y con Michael Douglas, Diane Keaton, y el propio director en un papel secundario, de quien hasta ahora sólo había visto cinco de sus numerosas películas anteriores como director, a saber: "Cuenta conmigo" ("Stand by me", 1986), "La princesa prometida" ("The princess bride", 1987), "Cuando Harry encontró a Sally..." ("When Harry met Sally...", 1989), "Algunos hombres buenos" ("A few good men", 1992), "Un muchacho llamado Norte" ("North", 1994), y "El presidente y Miss Wade" ("The american president", 1995), como veis, todas del siglo pasado. Destacando por encima de todas esa maravillosa joyita cinéfila que tengo mitificada desde que la vi de estreno hace 27 años (cuando ya tenía cumplidos uno menos que esos) y que es "La princesa prometida".

Un antipático agente inmobiliario, viudo amargado y de agrio carácter, que está deseando hacer su última gran venta antes de jubilarse, de repente se ve en la obligación de cuidar de su nieta de 10 años, de la que desconocía su existencia, pues su hijo va a ingresar en la cárcel. Sin saber muy bien que hacer con ella, le encasqueta la tarea a su amable vecina, también viuda, quien encantada, aunque no sin protestas, accede a ayudarle a cuidarla. Además trata de tirarle los tejos, toscamente y como quien no quiere la cosa, y de echarle algún casquete que otro sin compromiso, lo que no le encanta nada a ella, aunque él empiece a hacerle tilín, a pesar de su nada empático carácter. Esta inesperada responsabilidad empezará a hacerle cambiar.

"Melodramosa" comedia romántica casi tan agriada como el protagonista, en el sentido de rancia, y además tan almibarada, ñoña y tontorrona como la protagonista. Va de segundas oportunidades en la vida, y no sólo románticas, que nunca es tarde para romances tardíos, ni para reconciliarse con la familia y amigos. No me gustó. El caso es que me animé a ir a verla por su director, aunque hacía más de 20 años que no veía una película suya, y a pesar de actuar Diane Keaton, de quien desde hace casi 20 años cada vez que veo un film suyo, éste raya, cuando no se sumerge directamente, en lo pastelero y empalagoso.

Pues de tanto ir, ya hemos llegado, a la sección de sabiduría ajena, así que aquí os dejo con unas citas:

 - "Y así vamos adelante, botes contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado".  (F. Scott Fitzgerald).

 - "La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir".  (Gabriel García Márquez).

 - "Vivir es constantemente decidir lo que vamos a ser".  (José Ortega y Gasset).

 - "Así es -suspiró el coronel-. La vida es la cosa mejor que se ha inventado".  (Gabriel García Márquez).

 - "Querer es tener el valor de exponerse a un inconveniente; exponerse así es tentar al acaso y es jugar".  (Stendhal).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 14 de octubre de 2014

Así son ahora mis matutinos

¡Buenos días!

Así se han forjado, en función de los avatares de mi propia existencia, con sus más y sus menos, que todo aporta para nuestra fragua, así como también todas las películas, y eventuales obras de teatro o actuaciones musicales, que he ido viendo a lo largo de su vida (y la mía). Durante el proceso creo que hemos madurado para bien y nos hemos ido puliendo entre nosotros, aprovechando para nuestro mutuo beneficio tanto escorias como menas. Y así es este otoño, como tiene que ser, lluvioso con persistencia tesonera, que llevamos ya bastantes días de paraguas abiertos, cuando no en ristre, a la espera del oportunamente inoportuno chaparrón.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mi vida ahora" ("How I live now"), de Kevin Macdonald, y con Saoirse Ronan, George MacKay, Harley Bird, Tom Holland, y Anna Chancellor. Es la adaptación de la novela homónima de Meg Rosoff. De este director británico había visto hasta ahora tres de sus largos, dos de ficción y un documental: "La legión del águila" ("The eagle", 2011), "La sombra del poder" ("State of play", 2009), y el sobresaliente y recomendabilísimo documental "Touching the void" (2003).

Una adolescente estadounidense es enviada, a regañadientes, a pasar un verano en la casa de campo del Reino Unido donde viven su tía y primos maternos. Huérfana de madre desde su nacimiento, y con carencia afectiva de padre, es una joven maniático-compulsiva, con inclinaciones anoréxicas, ensimismada y cabreada con el mundo y consigo misma. Se enamorará apasionadamente de su primo coetáneo (y viceversa). Pero comienzan a llegar noticias de indefinidos conflictos armados en Europa que en seguida se extienden al Reino Unido. Estalla una bomba nuclear. Se ha desatado una guerra de difuso enemigo y el país entra en un violento caos, quedando nuestra protagonista separada de casi todos sus primos. Junto a su prima pequeña deberá luchar por sobrevivir en tan hostil entorno y superar tesoneramente toda clase de obstáculos con tal de reunirse con su amor.

Una muy buena película, de curiosa y extraña mezcla de géneros y estilos, que al principio no me decía gran cosa, casi me pareció sosa, pero que hacia la mitad giró bruscamente y me enganchó. Historia de amor adolescente en medio del apocalipsis, que también va sobre la lealtad y el asumir la pérdida de los seres queridos, todo a través de una brusca y contundente transición a la madurez, que barre de un plumazo la inocencia infantil y relativiza hasta lo infinitésimo triviales problemas y neuras anteriores, y demás tontunas adolescentes. Nuestra protagonista madurará mediante el hacerse cargo de otro, utilizando su natural tenacidad y determinación, que antes la llevaba por aberrantes derroteros, para enfrentarse a los horrores de la guerra, cuidar de los demás y de sí misma, y sobrevivir.

Ahora algo de sabiduría ajena para ayudarnos a encaminar nuestras vidas donde quiera que deban ir:

 - "No esperemos a ser buenos y cordiales. Apresurémonos ya desde ahora a alegrar el corazón de nuestros compañeros durante la corta travesía de la vida".  (Amiel).

 - "Si llego a mi destino ahora mismo, lo aceptaré con alegría, y si no llego hasta que transcurran diez millones de años, esperaré alegremente también".  (Walt Whitman).

 - "Lo que importa no es pensar en el pasado ni en el futuro. Lo importante es cargar con el ahora".  (John Lennon).

 - "Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora".  (John Lennon).

 - "Si tú llamas experiencias a tus dificultades y recuerdas que cada experiencia te ayuda a madurar, vas a crecer vigoroso y feliz, no importa cuán adversas parezcan las circunstancias".  (Henry Miller).

 - "Amar es una oportunidad, un motivo sublime que se ofrece a cada individuo para madurar y llegar a ser algo en sí mismo, para volverse mundo".  (Rainer María Rilke).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 13 de octubre de 2014

Hallazgos y demás apariciones matutinas

¡Buenos días!

No sé si cada mañana que me encuentro aquí ha sido porque me encontré a los matutinos o porque se me aparecieron de repente, aunque los tuviera siempre delante de mis atascadas narices (tal vez un aviso de inminentes resfriados); el caso es que creo que estos matutinos y yo hacemos buena pareja, con nuestros más y nuestros menos, lo que queda difundido sin tapujos a través de las redes informáticas por donde los demás accedéis a ellos, que espero jamás amarilleen dada su virtualidad. Llevamos ya varios días de pertinaces lluvias otoñales que todavía no parecen perderse por el horizonte. Las temperaturas siguen bajando poco a poco (máxima prevista para hoy de 16ºC), aunque la dulzura térmica parece que no se ha ido todavía, pues el invierno queda aún muy lejos.

Este fin de semana estuve en el cine viendo un absoluto peliculón, que desde ya os recomiendo encarecidamente, muy encarecidamente, que vayáis a ver, que me maravilló en extremo. Se trató de "Perdida" ("Gone girl"), de David Fincher, y con Ben Affleck, y Rosamund Pike. Está basado en el best-seller de la escritora Gillian Flynn, quien también ha escrito el guión cinematográfico.

De David Fincher había visto casi todos sus films, salvo el primero y el tercero, por orden de antigüedad; todos cuando menos muy buenos, a saber:
 - "Alien 3" ("Alien³", 1992)
 - "Seven" ("Se7en", 1995)
 - "The game" (1997)
 - "El club de la lucha" ("Fight club", 1999)
 - "La habitación del pánico" ("Panic room", 2002)
 - "Zodiac" (2007)
 - "El curioso caso de Benjamin Button" ("The curious case of Benjamin Button", 2008)
 - "La red social" ("The social network", 2010)
 - "Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres" ("The girl with the dragon tattoo", 2011)

En la mañana del día en el que van a celebrar su quinto aniversario de boda, ella desaparece misteriosamente. Su marido llama a la policía. A medida que la investigación avanza y la presión social y amarillamente mediática aumenta, plena de intolerancia y prejuicios, las apariencias van cambiando, la situación torna el caso de desaparición a posible asesinato y de modélica y feliz pareja perdidamente enamorada a matrimonio en crisis... pero, ¿qué pasó realmente?...

Monumental película, imprescindible, un diez (sobre diez) y la mejor de David Fincher para mí. Absorbente thriller, brillante e inteligentísimo, elegante y sofisticado, travieso y malévolo, pleno de retorcidos matices, de capas y subcapas, de vueltas y revueltas, cuajado de ironía, cinismo, y soterrado sarcasmo, que me hizo reír a conciencia unas cuantas veces, a la par que me dejó dándole vueltas al coco bastante tiempo después de haberla visto.

Bueno, más que un thriller, aunque lo haga a través de ese estilo, es un retrato radiográfico de la realidad matrimonial, y de toda la sociedad que lo rodea, con sus crucifixiones mediáticas, con sus apariencias que se proyectan y realidades que se viven, donde nada de lo que ocurre es lo que parece, y viceversa, sobre nuestras caras y máscaras, sobre quienes somos en realidad; y todo de un modo aceradísimo. También se critica mordazmente a los medios de comunicación, sobre todo a los amarillos, que amplifican miserablemente los ya de por sí poco deseables prejuicios sociales, con sus juicios paralelos, y para lelos que en promediada masa se los tragan sin paladear por la tele basura, convirtiendo opiniones (más bien divagaciones) en hechos. A tal efecto, prestad atención a la frase (voz en off de él) y escena con que se arranca y termina el film, la misma frase, la misma escena, pero que dicen justo lo contrario, en función de la realidad que hemos sabido por el camino. El contexto y la ausencia de ignorancia sobre la realidad, que todo lo ponen en evidencia.

Me recordó mucho a varios films: por ese hiperbólico y metafórico retrato de la convivencia marital y sus riñas y pendencias, a "La guerra de los Rose" ("The war of the Roses", 1989) de Danny de Vitto; por esa metódica mujer policía que investiga concienzudamente los hechos sin dejarse distraer por apariencias, a "Fargo" (1996) de Joel&Ethan Coen; por ciertos otros pequeños detalles, a "American beauty" (1999) de Sam Mendes. Todas excelentísimas películas.

Ahora algo de sabiduría ajena que he ido encontrando desperdigada por aquí y por allá:

 - "Si conoces que vas perdido, muda consejo y camino".  (Refrán).

 - "El vencido, vencido; y el vencedor, perdido".  (Refrán).

 - "No es oro todo lo que reluce".  (Refrán).

 - "No todo lo que es oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida".  (Tolkien).

 - "No hay cosa más excusada y aun perdida que el contar el miserable sus desdichas a quien tiene el pecho colmado de contentos".  (Miguel de Cervantes).

 - "Nuestra experiencia se compone más de ilusiones perdidas que de prudencia adquirida".  (Joseph Roux).

 - "Comúnmente sólo apreciamos el valor de una cosa después de haberla perdido".  (Arthur Schopenhauer).

 - "Para andar por el mundo es menester ir bien abastecido de cautela y de indulgencia; aquella sirve para protegernos de daños y pérdidas; esta última de pleitos y de pendencias".  (Arthur Schopenhauer).

 - "Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo".  (Julio Cortázar).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 10 de octubre de 2014

Torrentera de matutinos, sin atracones

¡Buenos días!

En este emporio de serenidad matutina es poco probable que se nos eche encima un torrente de nada, ni padezcamos hartazgo alguno. Tampoco este clima otoñal es propicio para torrenciales lluvias, aunque ayer haya llovido largo y tendido y hoy lo continúe haciendo con menor ímpetu.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo la quinta entrega "torrentil", "Torrente 5: Operación Eurovegas", de Santiago Segura, y con él mismo, y demás amiguetes suyos, como siempre. Es el quinto largo de este director como tal, que tiene muchos más como actor, además de ser guionista y productor... y casi Juan Palomo, que no lo es porque el auténtico es mi primo, que si no...

Salvo la cuarta, que no vi, sí que lo hice con el resto de las delirantes entregas anteriores, las tres primeras, de este sucio y casposo ex-policía expulsado del cuerpo, que no cesa de expulsar lindezas orales y humorales (del humor gracioso más o menos grueso, y del resto de humores corporales). Las anteriores fueron: "Torrente 4: Lethal Crisis" (2011), "Torrente 3: El protector" (2005), "Torrente 2: Misión en Marbella" (2001), "Torrente, el brazo tonto de la ley" (1998). Con diferencia, la mejor para mí fue la primera de la saga.

Año 2018. Torrente sale de la cárcel y queda atónito y cabreado con la España que se encuentra: Cataluña se ha separado de España, que han sido expulsadas de la Unión Europea, la peseta ha vuelto para sustituir al euro, Eurovegas por fin se ha construido tras los mangoneos de los mangantes públicos, y en pocos días se jugará la final del mundial de fútbol entre Argentina y Cataluña (con España eliminada en la fase clasificatoria por Cataluña), etc. Así que decide dejar de ser un defensor de la ley, pasarse al otro lado y atracar el casino de Eurovegas. Recluta una banda de patéticos "especialistas", unos perfectos incompetentes.

Como siempre, opípara ración, casi para atragantarse, de humor grueso y escatológico de cara a la galería, con algunas tapitas del más fino y sutil de crítica social, y todo con un gran despliegue técnico, en esta caricatura de "Ocean's eleven" (2001) de Steven Soderbergh. Ha arrasado en taquilla cual impetuoso torrente en su primer fin de semana, pero por lo que a mí respecta, aparte de alguna gratificante carcajada, no me mereció la pena el haber ido a verla, como con el resto de la saga, salvo la primera. Por eso de cómicos robos de una banda de perfectos inútiles, me recordó a otro film español de hace pocos años, muchísimo mejor, muy bueno y muy divertido, "El robo más grande jamás contado" (2002) de Daniel Monzón.

Bueno, pues de postre, para rebajar el atracón de torrentes, un pequeño y frugal reguero de citas de sabiduría ajena, para que no nos perdamos en el tumulto:

 - "Quien comió hasta enfermar, que ayune hasta sanar".  (Refrán).

 - "La Ley, en su magnífica ecuanimidad, prohíbe, tanto al rico como al pobre, dormir bajo los puentes, mendigar por las calles y robar pan".  (Anatole France).

 - "Voluntad firme no es lo mismo que voluntad enérgica y mucho menos que voluntad impetuosa".  (Jaime Balmes).

 - "El tiempo es un río de acontecimientos, una corriente impetuosa".  (Marco Aurelio).

 - "Un talento se forma en la calma; un carácter, en el torrente del mundo".  (Goethe).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 9 de octubre de 2014

Desmenuzamiento matutino

¡Buenos días!

Plomizo día de otoño tenemos hoy, de prieta grisura nubosa que se desmenuza en tibias gotitas de agua. No voy a indagar sobre su presunta tristeza, no vaya a ser que me lleve una sorpresa y termine por averiguar que en realidad la melancólica lluvia otoñal, tan querida de románticos poetas, es el acuoso salpicón, o el nada soso picón, de la alegría otoñal chapoteando retozonamente sobre nuestras cabezas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Black coal" ("Bai ri yan huo", "Black coal, thin ice"), de Diao Yinan, y con Liao Fan, y Gwei Lun Mei. Es el primer largo que veo de este director chino.

El empleado de una mina de carbón es asesinado, descuartizado, y sus múltiples trozos diseminados por todos los rincones de la gélida Manchuria (noreste de China). El inspector encargado del caso, del que se acaba de divorciar su esposa, tiene que abandonar al poco su investigación, pues en el curso de ella es gravemente herido, dos de sus compañeros son muertos, y queda sin resolver el asesinato. Reconvertido en guarda de seguridad privada de una factoría industrial de la zona, desalentado y con problemas de alcoholismo, cinco años después se vuelven a cometer similares asesinatos, con la particularidad de que todas las víctimas tuvieron relación con la atribulada esposa del primer asesinado, por lo que decide intentar capturar por su cuenta al asesino, al margen de las pesquisas de sus ex-compañeros policías.

Thriller de cine negro, como el propio título sugiere, y sucio como el carbón, extravagante y que sorprende, con notas de humor. Sin embargo, como con la glosada ayer, a pesar de sus buenas maneras estilísticas, la historia de este policía obsesionado con resolver un crimen, que esconde otro crimen, y también obnubilado con la bella mujer que se encuentra en medio de este nudo gordiano de varias capas, entre cuyos estratos se esconde algo de fatal e invisible grisú, no me dijo nada y me aburrió durante casi todo su metraje con bastantes de sus absurdeces. Por ciertas maneras, me recordó a una estupendísima película coreana (del sur) que vi hace años: "Memories of murder (Crónica de un asesino en serie)" ("Salinui chueok", 2003), de Bong Joon-Ho, ésta, sí, muy recomendable.

Ahora algo de sabiduría ajena, para arrojar algo de luz sobre las negruras del intelecto:

 - "Por mucho que limpien el terreno de la última brizna de hierba, por mucho que se impregne el aire con el humo del carbón y del petróleo, por mucho que corten árboles y desaparezcan todos los animales, siempre habrá primavera".  (León Tolstoi).

 - "El cabrón nace, y el carbón se hace".  (Refrán).

 - "Todo peligro pierde mucho de su amenaza cuando se han descubierto sus causas".  (Konrad Lorenz).

 - "El horizonte es negro, la tempestad amenaza; trabajemos. Este es el único remedio para el mal del siglo".  (André Maurois).

 - "Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe".  (Lao-tsé).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 8 de octubre de 2014

Ellos, los matutinos, tan evanescentes

¡Buenos días!

Pues sí, y tanto, como el mismo río Guadiana, que tan pronto aparece como desaparece en su natural curso, ellos hacen lo mismo, surgiendo cada mañana a primera hora para irse desvaneciendo poco a poco de nuestras entendederas, aunque siempre quede su tenue reverberación hasta que vuelvan a encarnarse virtualmente. El que parece que aparecerá pronto por los madriles, quizá esta tarde, casi seguro mañana, será el canónico otoño de plomiza y continuada lluvia, regalándonos con su todavía tibia presencia, y regándonos sin mesura para nuestro mejor crecimiento anímico.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La desaparición de Eleanor Rigby" ("The disappearance of Eleanor Rigby: Them"), de Ned Benson, y con Jessica Chastain, James McAvoy, William Hurt, Isabelle Huppert, Viola Davis, Bill Hader, Ciarán Hinds, y Nina Arianda. Es el debut en el largo de este director. Film que es una conjunción y resumen de dos que en principio eran, "The disappearance of Eleanor Rigby: Her" y "The disappearance of Eleanor Rigby: Him", cada uno centrado en un punto de vista sobre el asunto que versa la película, de ella misma y de él, pero que juntos eran más de tres horas, así que en aras de la distribución comercial, pues...

Pareja profundamente enamorada. Ella, Eleanor, quiere desaparecer de este mundo presa de un dolor infinito y se lanza desde un puente a un río. Se recupera en casa de sus padres de sus heridas, físicas y emocionales. Se vislumbra una grave crisis matrimonial y un pasado y terrible golpe del destino que la desencadenó. Él trata de superarlo, de seguir adelante trabajando en su ruinoso restaurante y con sus amigos y compañeros de trabajo, a la par que trata de recuperar el amor que llegaron a tener, mientras ella mantiene las distancias.

Intimista drama romántico de buenas maneras, y de buena banda sonora (sin la homónima canción de "The Beatles"), pero que apenas hizo mella en mí, como la Eleanor de la canción, no conecté con las tribulaciones de esta pareja rota por un trágico suceso, cuyo misterio se nos desvela a cuentagotas, y estuve constantemente al borde mellado del aburrimiento. Podría haber sido una espléndida película, pero no me cuajó. Por momentos me pareció algo deslavazado el ensamblaje de los dos puntos de vista, quedando como resultado algo bastante anodino, según mi parecer. Según el director y guionista va de cómo dos personas pueden experimentar la misma situación de maneras diferentes. También de como el amor puede hacer que superen, no sin esfuerzo, con empatía, intentando entender al otro (y a ellos mismos), el trágico trance de una pérdida, aunque a priori pudiera parecer imposible el lograrlo. Tiempo al tiempo.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero perdure en nuestro entendimiento:

 - "Un comienzo no desaparece nunca, ni siquiera con un final".  (Harry Mulisch).

 - "Los amores son como los imperios: cuando desaparece la idea sobre la cual han sido construidos, perecen ellos también".  (Milan Kundera).

 - "En algún lugar del alma se extienden los desiertos de la pérdida, del dolor fermentado; oscuros páramos agazapados tras los parajes de los días".  (Sealtiel Alatriste).

 - "La huida no ha llevado a nadie a ningún sitio".  (Antoine de Saint-Exupéry).

 - "Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla en otro lado".  (François de la Rochefoucauld).

 - "Vive tu vida de modo que siempre que pierdas, sigas adelante".  (Will Rogers).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 7 de octubre de 2014

Veredicto matutino

¡Buenos días!

No me equivoco si os digo que en estos matutinos que procedo a publicar cada mañana intento no sentenciar sobre casi nada, salvo con las citas de sabiduría ajena del final, tan sólo divago y quizá delibero sobre los asuntos más peregrinos, o no tanto, que me sugieren los films que suelo ver. A lo mejor no lo consigo, pero espero sepáis disculparme el error. Por lo demás, otro dulce, suave y soleado día de otoño, y estimo que a no mucho tardar, siguiendo sus naturales procesos, entrará por sus más canónicos fueros de grisura lluviosa. Esto lo digo avalado por el dictamen de los expertos en esto, los meteorólogos, que así lo pronostican con casi absoluta certeza, salvo el nimio y natural error propio de toda predicción estadística, y casi de cualquier otra actividad humana.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una excepcional película que desde ya os recomiendo muy encarecidamente que vayáis a ver. Se trató de "El veredicto" ("Het vonnis"), de Jan Verheyen, y con Koen De Bouw, Johan Leysen, y Veerle Baetens. Es el primer film que veo de este exitoso director belga. Sin embargo a la actriz Veerle Baetens ya la había visto a primeros de año en otra producción belga, la dura y estupenda "Alabama Monroe" ("The broken circle breakdown") de Félix van Groeningen.

Una noche, un alto ejecutivo de una gran empresa va de vuelta a casa con su mujer e hija pequeña, y para en una gasolinera, donde se topan con un intento de atraco. De consecuencias de ello, su mujer es asesinada, su hija es atropellada, y él queda muy malherido. Su dolor es inmenso, su vida queda destrozada. Tiempo después, tras ser detenido el culpable, y cuando iba a ser juzgado, tiene que ser puesto en libertad debido a un error procesal. A partir de ese momento, dada la inoperancia del sistema judicial y sin nada que perder, se obsesionará con vengarse, y en su lucha hará tambalearse al Estado de Derecho.

Vuelvo a repetir, excelentísimo y recomendabilísimo este intenso, poliédrico, ambiguo (no es reproche), y muy inteligente drama legal, en el que se juzgan las deficiencias del funcionamiento de nuestro sistema jurídico, que cuando es demasiado estricto puede llevar a alguna que otra situación aberrante. Todo esto se expone, sin maniqueísmos, argumentando cada parte sus razones y disquisiciones. Al final, deja un montón de preguntas flotando en nuestras cabezas, para posterior deliberación (con uno mismo o con los demás), y que tal vez hagan que vacilen ciertos asentados principios de unos y de otros. En definitiva, que cada cual emita su veredicto tras haberla visto.

Para terminar, como siempre, os sentencio con unas citas de sabiduría ajena, que espero nos ayuden a mejor deliberar, comenzando por una con la que empieza el film hoy glosado:

 - "No hay justicia, sólo límites".  (Albert Camus).

 - "Las leyes demasiado benévolas, rara vez son obedecidas. Las leyes demasiado severas, rara vez son ejecutadas".  (Benjamín Franklin).

 - "Es preciso que la ley sea severa y los hombres indulgentes".  (Marqués de Vauvenargues).

 - "Sólo juzga bien quien sopesa y compara, y cuando pronuncia su sentencia más dura nunca abandona la caridad".  (William Wordsworth).

 - "Quien no duda, no reflexiona; quien no reflexiona, no ve, permanece en la ceguera, la perplejidad y el error".  (Al Ghazali).

 - "Qué errar es humano no sólo significa que hemos de luchar constantemente contra el error, sino también que, aún cuando hayamos puesto el máximo cuidado, no podremos estar totalmente seguros de no haber cometido un error".  (Karl Popper).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 6 de octubre de 2014

Matutino de bondadosas mentirijillas

¡Buenos días!

No es broma, trato de contarme grandes verdades a través de estos matutinos, que no son de verdad, ¿o sí?, que no están en la realidad, aunque me lo suela creer, y eso quizás me ayude en mi presente y futuro devenir. Hoy tenemos un buen día de otoño, como de mentira, pues es soleado, la temperatura es dulcemente cálida (máxima prevista para hoy de 24ºC), no llueve ni hay ventoleras, supuesto que esto sea la verdadera identidad otoñal.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La buena mentira" ("The good lie"), de Philippe Falardeau, y con Arnold Oceng, Ger Duany, Emmanuel Jal, Kuoth Wiel, Reese Witherspoon, Corey Stoll, y Sarah Baker. Es el quinto largo de este director canadiense, y segundo suyo que veo tras la estupenda "Profesor Lazhar" ("Monsieur Lazhar", 2011).

A mediados de los años 80 las tropas de Sudán atacan las poblaciones del sur arrasando todo a su paso. Varios niños consiguen sobrevivir al ataque de su aldea y tras grandes penalidades atravesando a pie el desierto durante más de 1000 km. cuatro de ellos, tres chicos y una chica, logran llegar con vida a la frontera con Kenia, a un campamento para refugiados. Trece años después, en el 2000, son enviados a Estados Unidos gracias a un programa de realojo de las Naciones Unidas, y allí una trabajadora social se encargará de buscarles un trabajo, tratando a la vez de que superen el gran impacto y desarraigo cultural que les supone su nueva vida. En un principio, lo hará con fría y algo desganada profesionalidad, pero poco a poco se irá implicando emocionalmente con su actual situación y pasadas penurias.

Una muy buena película de buenos sentimientos, digna y sutilmente emotiva y conmovedora, sobre la inherente bondad del ser humano, a pesar del más hostil entorno cuajado de humana maldad. Paradojas de la humanidad. También sobre desinteresadas mentiras que proporcionan un gran bien a quien se le cuentan o a terceros.

Ahora algo de buena e interesante sabiduría ajena para ayudarnos a vislumbrar buenas y malas verdades y mentiras:

 - "La verdad mal intencionada es peor que la mentira".  (William Blake).

 - "Porque tienen de su parte
mucho poder las mentiras
cuando parecen verdades".  (Pedro Calderón de la Barca).

 - "El río de la verdad va por cauces de mentiras".  (Rabindranath Tagore).

 - "Una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa".  (Alfred Adler).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 2 de octubre de 2014

Matutinos de aquende y allende, y otros guisos

¡Buenos días!

Con varios elementos recogidos de aquí y de allá me preparo casi a diario, al fuego lento de mi horno craneal, estos matutinos que paladeo a cada rato, tanto antes como después de servirlos a todo aquel que quiera acercarse por ellos, con la esperanza de que os den buen provecho. Otro día más de delicioso otoño, hoy probablemente regado por la tarde con unas gotas de lluvia, aderezo que espero realce todo su aroma y lo haga más auténtico, a la espera de que madure completamente en unas pocas semanas y podamos paladearlo en su esplendorosa plenitud, cuando las hojas se tinten de ocres.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Un viaje de diez metros" ("The hundred-foot journey"), de Lasse Hallström, basada en la novela homónima de Richard C. Morais, y con Manish Dayal, Charlotte Le Bon, Helen Mirren, y Om Puri. De este director sueco he visto la mayoría de sus films de este siglo XXI, a saber, "La pesca de salmón en Yemen" ("Salmon fishing in the Yemen", 2011), "Querido John" ("Dear John", 2010), "Siempre a tu lado, Hachiko" ("Hachiko: A Dog's Story", 2009), "La gran estafa" ("The hoax", 2006), "Una vida por delante" ("An unfinished life", 2005), "Atando cabos" ("The shipping news", 2001), "Chocolat" (2000). Y algunas pocas de las del XX, como "Las normas de la casa de la sidra" ("The cider house rules", 1999), la primera suya que vi, muy recomendable, y la que más me ha gustado de todas.

Un joven de exquisito paladar y gran mano para la cocina, que trabaja como cocinero en el restaurante que su familia tiene en Bombay, se ve obligado a emigrar con todos (padre y sus muchos hermanos) para buscarse un futuro mejor tras un terrible incidente en su ciudad natal, que le hace quedar huérfano de madre. Tras su largo periplo por diversos países europeos, terminan por recalar en un coqueto pueblo del sur de Francia, y el patriarca decide instalar allí su nuevo restaurante de comida india, justo enfrente de otro de alta cocina francesa que posee una estrella Michelín, regentado por su estirada, agria y puntito amargada dueña, y donde trabaja una encantadora joven como primer ayudante del chef. Enseguida se declarará una guerra abierta entre los propietarios de ambos restaurantes, mientras se va cociendo a fuego lento el amor de los dos jóvenes, a pesar de nimios celos y rivalidades profesionales, que terminan por ligar tan perfectamente como en la mejor de las salsas, maridando armoniosamente sus contrastes, hasta encaminarse a comer felices perdices.

Agradable comedia romántica de trasfondo culinario que se deja ver, que a ratos se pasa con sus azucarados tópicos (cuidado los diabéticos cinéfilos, y adelante los golosones), pero sin llegar nunca a empalagar, ni a tener tampoco mucho mordiente, y en otros llega a ser bastante interesante y con alguna ocurrente gracia que me hizo reír. De todas formas, el director no arriesga casi nada a la gratificante sorpresa, al contrario que sus personajes protagonistas terminan por hacer con mayor o menor celeridad, según los casos (cosas de la edad). Historia buenrollista de buena convivencia intercultural, y de arriesgarse a conocer mundos nuevos, sea por obligación o buena higiene mental, tanto si hay que recorrer medio mundo como si es para cruzar diez metros hasta la acera de enfrente (en sentido literal) sin la confortable red de lo ya conocido, y dejarse llevar para experimentar y sentir lo nuevo que esté por suceder. Se aboga contra la discriminación, y por el sincretismo sin perder del todo las propias esencias. Amén.

Ahora, como exquisitas tapas de buen aperitivo, ahí os dejo algo de sabiduría ajena, citas que he ido recolectando de allí y de acá con la idea de que le saquéis buen provecho:

 - "Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador".  (Federico Fellini).

 - "Es preciso suponer que en todo lo que se combina hay muchas cosas de todas clases, y semillas de todas las cosas, que tienen formas diversas y colores y sabores diferentes".  (Anaxágoras).

 - "Al llegar a cada nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos".  (Italo Calvino).

 - "No basta dar pasos que un día puedan conducir hasta la meta, sino que cada paso ha de ser una meta, sin dejar de ser un paso".  (Johann P. Eckermann).

 - "«Paso de buey y diente de lobo.» Para triunfar no hace falta tanto; basta con paso de buey".  (José Camón Aznar).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 1 de octubre de 2014

Matutino en órbita

¡Buenos días!

Otro matutino más que se ha puesto en marcha en torno a mis desvaríos mañaneros gracias a los chutes cinéfilos que me doy con regularidad, especie de fascinantes cuentos de hadas que otros me cuentan a través de lo que se proyecta (en una pared o en mi mente) y de los que suelo extraer lecciones de bien vivir. Y otra mañana más, como ayer, girando en torno a este tibio sol otoñal, levemente empañado por alguna díscola nube, mientras rotamos sobre nosotros mismos para que nos acaricie por igual todo nuestro ser.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Baikonur", de Veit Helmer, y con Alexander Asochakov, Marie de Villepin, y Sitora Farmonova. Es el cuarto largo de este director alemán, y primero suyo que veo.

En las estepas de Kazajistán un joven vive en un minúsculo pueblo cerca del cosmódromo de Baikonur soñando con ser astronauta. Los pequeños pueblos que rodean el centro espacial sobreviven malvendiendo la chatarra llovida del cielo tras cada lanzamiento, pues según su cultura de nómadas esteparios "lo que cae del cielo es un regalo divino, y es del primero que se lo encuentra, sea una manzana o chatarra espacial". Sin embargo nuestro protagonista juega con ventaja, pues espía a través de su destartalada radio las conversaciones de la base espacial para conocer el lugar exacto en que caerán los restos y así llegar antes que sus rivales. Un día, una cápsula con una bella turista espacial, una millonaria francesa que regresa de la estación espacial internacional, se pierde en su aterrizaje, pues se le averió el GPS y no la encuentran, pero sí nuestro joven, que se enamoró de ella viéndola en los noticiarios y, tras despertarla de su coma como a la bella durmiente y aprovechando su amnesia tras el accidentado regreso, la convence de que están prometidos. Todo el pueblo se alegra, salvo una desastrada joven del lugar, enamorada en secreto de él. Pero la amnesia puede ser eterna o durar sólo un instante ... como el mismo amor.

No me gustó gran cosa esta excéntrica película de peculiares personajes, híbrido de comedia romántica y cuento de hadas con amnésicos encantamientos (y desencantamientos), con surrealistas toques de muy real trasfondo. Una historia de soñadores, también especie de fábula de amores imposibles, con triángulo amoroso transitivo, y no necesariamente conmutativo, pues A quiere a B, que quiere a C, pero no al revés. Sin embargo, preciosa fotografía, tan hermosa como las dos actrices principales.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero haga despegar nuestras neuronas hacia el conocimiento infinito, al que nunca llegaremos, pero no por ello hay que dejar de ir:

 - "Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños".  (Friedrich Nietzsche).

 - "Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad".  (Jean Paul Sartre).

 - "Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad".  (Mahatma Gandhi).

 - "Buscas la alegría en torno a ti y en el mundo. ¿No sabes que sólo nace en el fondo del corazón?".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.
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