lunes, 6 de octubre de 2014

Matutino de bondadosas mentirijillas

¡Buenos días!

No es broma, trato de contarme grandes verdades a través de estos matutinos, que no son de verdad, ¿o sí?, que no están en la realidad, aunque me lo suela creer, y eso quizás me ayude en mi presente y futuro devenir. Hoy tenemos un buen día de otoño, como de mentira, pues es soleado, la temperatura es dulcemente cálida (máxima prevista para hoy de 24ºC), no llueve ni hay ventoleras, supuesto que esto sea la verdadera identidad otoñal.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La buena mentira" ("The good lie"), de Philippe Falardeau, y con Arnold Oceng, Ger Duany, Emmanuel Jal, Kuoth Wiel, Reese Witherspoon, Corey Stoll, y Sarah Baker. Es el quinto largo de este director canadiense, y segundo suyo que veo tras la estupenda "Profesor Lazhar" ("Monsieur Lazhar", 2011).

A mediados de los años 80 las tropas de Sudán atacan las poblaciones del sur arrasando todo a su paso. Varios niños consiguen sobrevivir al ataque de su aldea y tras grandes penalidades atravesando a pie el desierto durante más de 1000 km. cuatro de ellos, tres chicos y una chica, logran llegar con vida a la frontera con Kenia, a un campamento para refugiados. Trece años después, en el 2000, son enviados a Estados Unidos gracias a un programa de realojo de las Naciones Unidas, y allí una trabajadora social se encargará de buscarles un trabajo, tratando a la vez de que superen el gran impacto y desarraigo cultural que les supone su nueva vida. En un principio, lo hará con fría y algo desganada profesionalidad, pero poco a poco se irá implicando emocionalmente con su actual situación y pasadas penurias.

Una muy buena película de buenos sentimientos, digna y sutilmente emotiva y conmovedora, sobre la inherente bondad del ser humano, a pesar del más hostil entorno cuajado de humana maldad. Paradojas de la humanidad. También sobre desinteresadas mentiras que proporcionan un gran bien a quien se le cuentan o a terceros.

Ahora algo de buena e interesante sabiduría ajena para ayudarnos a vislumbrar buenas y malas verdades y mentiras:

 - "La verdad mal intencionada es peor que la mentira".  (William Blake).

 - "Porque tienen de su parte
mucho poder las mentiras
cuando parecen verdades".  (Pedro Calderón de la Barca).

 - "El río de la verdad va por cauces de mentiras".  (Rabindranath Tagore).

 - "Una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa".  (Alfred Adler).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 2 de octubre de 2014

Matutinos de aquende y allende, y otros guisos

¡Buenos días!

Con varios elementos recogidos de aquí y de allá me preparo casi a diario, al fuego lento de mi horno craneal, estos matutinos que paladeo a cada rato, tanto antes como después de servirlos a todo aquel que quiera acercarse por ellos, con la esperanza de que os den buen provecho. Otro día más de delicioso otoño, hoy probablemente regado por la tarde con unas gotas de lluvia, aderezo que espero realce todo su aroma y lo haga más auténtico, a la espera de que madure completamente en unas pocas semanas y podamos paladearlo en su esplendorosa plenitud, cuando las hojas se tinten de ocres.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Un viaje de diez metros" ("The hundred-foot journey"), de Lasse Hallström, basada en la novela homónima de Richard C. Morais, y con Manish Dayal, Charlotte Le Bon, Helen Mirren, y Om Puri. De este director sueco he visto la mayoría de sus films de este siglo XXI, a saber, "La pesca de salmón en Yemen" ("Salmon fishing in the Yemen", 2011), "Querido John" ("Dear John", 2010), "Siempre a tu lado, Hachiko" ("Hachiko: A Dog's Story", 2009), "La gran estafa" ("The hoax", 2006), "Una vida por delante" ("An unfinished life", 2005), "Atando cabos" ("The shipping news", 2001), "Chocolat" (2000). Y algunas pocas de las del XX, como "Las normas de la casa de la sidra" ("The cider house rules", 1999), la primera suya que vi, muy recomendable, y la que más me ha gustado de todas.

Un joven de exquisito paladar y gran mano para la cocina, que trabaja como cocinero en el restaurante que su familia tiene en Bombay, se ve obligado a emigrar con todos (padre y sus muchos hermanos) para buscarse un futuro mejor tras un terrible incidente en su ciudad natal, que le hace quedar huérfano de madre. Tras su largo periplo por diversos países europeos, terminan por recalar en un coqueto pueblo del sur de Francia, y el patriarca decide instalar allí su nuevo restaurante de comida india, justo enfrente de otro de alta cocina francesa que posee una estrella Michelín, regentado por su estirada, agria y puntito amargada dueña, y donde trabaja una encantadora joven como primer ayudante del chef. Enseguida se declarará una guerra abierta entre los propietarios de ambos restaurantes, mientras se va cociendo a fuego lento el amor de los dos jóvenes, a pesar de nimios celos y rivalidades profesionales, que terminan por ligar tan perfectamente como en la mejor de las salsas, maridando armoniosamente sus contrastes, hasta encaminarse a comer felices perdices.

Agradable comedia romántica de trasfondo culinario que se deja ver, que a ratos se pasa con sus azucarados tópicos (cuidado los diabéticos cinéfilos, y adelante los golosones), pero sin llegar nunca a empalagar, ni a tener tampoco mucho mordiente, y en otros llega a ser bastante interesante y con alguna ocurrente gracia que me hizo reír. De todas formas, el director no arriesga casi nada a la gratificante sorpresa, al contrario que sus personajes protagonistas terminan por hacer con mayor o menor celeridad, según los casos (cosas de la edad). Historia buenrollista de buena convivencia intercultural, y de arriesgarse a conocer mundos nuevos, sea por obligación o buena higiene mental, tanto si hay que recorrer medio mundo como si es para cruzar diez metros hasta la acera de enfrente (en sentido literal) sin la confortable red de lo ya conocido, y dejarse llevar para experimentar y sentir lo nuevo que esté por suceder. Se aboga contra la discriminación, y por el sincretismo sin perder del todo las propias esencias. Amén.

Ahora, como exquisitas tapas de buen aperitivo, ahí os dejo algo de sabiduría ajena, citas que he ido recolectando de allí y de acá con la idea de que le saquéis buen provecho:

 - "Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador".  (Federico Fellini).

 - "Es preciso suponer que en todo lo que se combina hay muchas cosas de todas clases, y semillas de todas las cosas, que tienen formas diversas y colores y sabores diferentes".  (Anaxágoras).

 - "Al llegar a cada nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos".  (Italo Calvino).

 - "No basta dar pasos que un día puedan conducir hasta la meta, sino que cada paso ha de ser una meta, sin dejar de ser un paso".  (Johann P. Eckermann).

 - "«Paso de buey y diente de lobo.» Para triunfar no hace falta tanto; basta con paso de buey".  (José Camón Aznar).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 1 de octubre de 2014

Matutino en órbita

¡Buenos días!

Otro matutino más que se ha puesto en marcha en torno a mis desvaríos mañaneros gracias a los chutes cinéfilos que me doy con regularidad, especie de fascinantes cuentos de hadas que otros me cuentan a través de lo que se proyecta (en una pared o en mi mente) y de los que suelo extraer lecciones de bien vivir. Y otra mañana más, como ayer, girando en torno a este tibio sol otoñal, levemente empañado por alguna díscola nube, mientras rotamos sobre nosotros mismos para que nos acaricie por igual todo nuestro ser.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Baikonur", de Veit Helmer, y con Alexander Asochakov, Marie de Villepin, y Sitora Farmonova. Es el cuarto largo de este director alemán, y primero suyo que veo.

En las estepas de Kazajistán un joven vive en un minúsculo pueblo cerca del cosmódromo de Baikonur soñando con ser astronauta. Los pequeños pueblos que rodean el centro espacial sobreviven malvendiendo la chatarra llovida del cielo tras cada lanzamiento, pues según su cultura de nómadas esteparios "lo que cae del cielo es un regalo divino, y es del primero que se lo encuentra, sea una manzana o chatarra espacial". Sin embargo nuestro protagonista juega con ventaja, pues espía a través de su destartalada radio las conversaciones de la base espacial para conocer el lugar exacto en que caerán los restos y así llegar antes que sus rivales. Un día, una cápsula con una bella turista espacial, una millonaria francesa que regresa de la estación espacial internacional, se pierde en su aterrizaje, pues se le averió el GPS y no la encuentran, pero sí nuestro joven, que se enamoró de ella viéndola en los noticiarios y, tras despertarla de su coma como a la bella durmiente y aprovechando su amnesia tras el accidentado regreso, la convence de que están prometidos. Todo el pueblo se alegra, salvo una desastrada joven del lugar, enamorada en secreto de él. Pero la amnesia puede ser eterna o durar sólo un instante ... como el mismo amor.

No me gustó gran cosa esta excéntrica película de peculiares personajes, híbrido de comedia romántica y cuento de hadas con amnésicos encantamientos (y desencantamientos), con surrealistas toques de muy real trasfondo. Una historia de soñadores, también especie de fábula de amores imposibles, con triángulo amoroso transitivo, y no necesariamente conmutativo, pues A quiere a B, que quiere a C, pero no al revés. Sin embargo, preciosa fotografía, tan hermosa como las dos actrices principales.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero haga despegar nuestras neuronas hacia el conocimiento infinito, al que nunca llegaremos, pero no por ello hay que dejar de ir:

 - "Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños".  (Friedrich Nietzsche).

 - "Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad".  (Jean Paul Sartre).

 - "Realmente soy un soñador práctico; mis sueños no son bagatelas en el aire. Lo que yo quiero es convertir mis sueños en realidad".  (Mahatma Gandhi).

 - "Buscas la alegría en torno a ti y en el mundo. ¿No sabes que sólo nace en el fondo del corazón?".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 30 de septiembre de 2014

Ahí os dejo caer otra entrega matutina

¡Buenos días!

Entrega que he rescatado, pobre animalillo, de entre la maraña de mis desvaríos mañaneros, y que espero cuidéis como yo suelo hacerlo. Por lo demás, hoy tenemos nubes y claros, de las que no cae gota alguna de agua, al menos por los madriles, que por el levante se están ahogando de torrenteras desbocadas, gota fría que dicen, mientras aquí tampoco sudamos la gota gorda, muy lejanos ya los días de torridez veraniega, aunque hoy los termómetros subirán hasta los 25ºC de máxima, una delicia térmica que nos deja caer este otoño que tan bien nos acoge.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La entrega" ("The drop"), de Michaël R. Roskam, y con Tom Hardy, Noomi Rapace, James Gandolfini (en su último trabajo antes de fallecer), y Matthias Schoenaerts. Es el segundo largo de este director belga, y primero suyo que veo.

El guión es de Dennis Lehane, basado en un relato corto suyo titulado "Animal rescue". De este guionista y escritor es la cuarta adaptación al cine de sus obras literarias, que he visto todas, tras la magistral "Mystic river" (2003) de Clint Eastwood, "Adiós pequeña, adiós" ("Gone baby gone", 2007) de Ben Affleck, y "Shutter Island" (2010) de Martin Scorsese.

En Brooklyn, un bondadoso, solitario, taciturno y resignado camarero, que parece algo lelo, recoge de un cubo de basura, camino de su casa, a un cachorro de pitbull abandonado y maltratado, y decide quedárselo y cuidarlo, lo que le hace conocer a una joven que vive en el edificio. Trabaja en el bar de su primo, que ya no es suyo pues unos mafiosos se lo quitaron para usarlo en ocasiones como tapadera de apuestas ilegales. Una noche el bar es atracado y se verán envueltos, sin comerlo ni beberlo, en una trama criminal que se precipita sobre ellos, amenazando sus anodinas existencias.

Una estupendo film de solitarios perdedores, doloridos por la vida, que intentan seguir su camino pero el mundo parece conspirar contra ellos. Me enganchó este thriller de cine negro y ritmo pausado, pero no exento de violencia y en el que nunca decae la tensión, y con algún giro argumental; de excelentes actuaciones de todos sus actores, pero destacaría, muy por encima, a Tom Hardy, sobresaliente, quien ya me llamó poderosamente la atención cuando reparé el mes pasado en él, en la recomendabilísima película "Locke", de Steven Knight.

Ahora, otra pequeña entrega de sabiduría ajena, que espero recojáis al descuido, que yo simularé, y saquéis el máximo provecho de ella:

 - "El cariño por los animales está tan estrechamente unido a la bondad del carácter que puede afirmarse con seguridad que todo aquel cruel para los animales no puede ser un hombre bueno".  (Arthur Schopenhauer).

 - "Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien".  (Martin Luther King).

 - "Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece".  (Juana de Ibarbourou).

 - "La ventaja de ser inteligente es que así resulta más fácil pasar por tonto. Lo contrario es mucho más difícil".  (Kurt Tucholsky).

 - "Nunca apuestes. Si sabes que vas a ganar, eres un canalla; y si no lo sabes, eres un tonto".  (Confucio).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 29 de septiembre de 2014

Matutino mínimamente aislado

¡Buenos días!

Por supuesto, como todos los demás, que se dan al mundo a través de los bits informáticos, compartiendo su mundillo con todo aquel que quiera hacerlo. Sólo se guardan para sí minúsculas cuitas que no llevan a ninguna parte, y tal vez podrían dificultar su camino en común. Pues tras las lluvias de este pasado fin de semana, con las que el otoño parecía ensimismarse, hoy quiere volver a lucir el sol entre las nubes, con algo de dificultad, para darnos lo mejor de sí mismo, aparte sus también gratificantes precipitaciones, con unas dulces temperaturas que hoy está previsto que no pasen de los 22ºC en estos cosmopolitas madriles, donde todos y de todas partes tratamos de convivir.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La isla mínima", de Alberto Rodríguez, y con Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez. De los anteriores films de este director, había visto los tres últimos: "Grupo 7" (2012), "After" (2009), y "7 vírgenes" (2005).

En 1980, en la España de la Transición, donde el pasado se resistía a desaparecer y dificultaba la entrada del aire fresco de lo por venir, dos policías de homicidios de Madrid son castigados a investigar, en un remoto, aislado y pequeño pueblo de las marismas del Guadalquivir, la desaparición y el brutal asesinato de dos hermanas adolescentes durante las fiestas patronales. Una huelga que impide las tareas de recogida de la cosecha de arroz dificulta sus investigaciones, pues además son presionados por el juez de instrucción para terminarlas cuanto antes, mientras van desvelando pasados asesinatos de más chicas, tráfico de drogas y caciquismo en tan cerrada (y cerril) comunidad anclada en el pasado, en la que casi todos son sospechosos (de algo).

Una espléndida película que os recomiendo, este film de cine negro muy intenso y que jamás pierde la tensión, este thriller sobre dos policías, uno joven que cree que un futuro mejor es posible, y otro veterano, descreído y de muy turbio pasado, colaborando en una investigación criminal que se desarrolla con el evidente trasfondo de la realidad social española de entonces, tan enfangado y de pegajosa humedad como las propias marismas. Tragedia en la España rural, con denuncia social que podría extenderse incluso a hoy en día, que muchas cosas siguen vigentes, que tampoco hemos cambiado tanto, aunque mucho lo hayamos hecho.

Ahora algo de sabiduría ajena, una mínima porción de toda la que podéis encontrar por ahí, y que seguro nos conecta con el resto del mundo:

 - "Ningún hombre es una isla, algo completo en sí mismo; todo hombre es un fragmento del continente, una parte de un conjunto".  (John Donne).

 - "La independencia, igual que el honor, es una isla rocosa sin playas".  (Napoleón Bonaparte).

 - "La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo".  (Isaac Newton).

 - "Los privilegiados arriesgarán siempre su completa destrucción antes que ceder una mínima parte de sus privilegios".  (Antonio Gala).

 - "Cada uno tiene el máximo de memoria para lo que le interesa y el mínimo para lo que no le interesa".  (Arthur Schopenhauer).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 26 de septiembre de 2014

No sólo de alpiste viven estos matutinos, ni sufren pájaras

¡Buenos días!

Bien alimentados por las ideas que me sugieren los films que voy a ver, no desfallecen ante nada, y continúan su devenir cada mañana pase lo que pase. Y como tampoco de lluvias únicamente vive el otoño, hoy tenemos un solete la mar de majete, y trinos pajareros por entre los árboles, con dulces temperaturas que como máximo llegarán a los 24ºC, según pronostican los meteorólogos, pero no os vengáis abajo los entusiastas del agua caída del cielo, que para mañana vuelven las lluvias, que en esta estación suele ser la norma, más cuanto más al noroeste nos encontremos.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El chico que comía comida de pájaro (Boy eating the bird's food)" ("To agori troei to fagito tou pouliou"), de Ektoras Lygizos, y con Yiannis Papadopoulos. Ópera prima de este director griego, que está inspirada en la novela "El hambre", del escritor noruego Knut Hamsun.

Un joven cantante de ópera, desempleado y que anhela triunfar en la música, vive totalmente aislado en Atenas durante la actual y terrible crisis económica griega, tratando de buscarse la vida con casi nulo éxito, viendo la vida pasar sin tener apenas nada que comer, alimentándose del alpiste de su canario y del azúcar que escamotea a su anciano vecino. Deambula sin ton ni son por la ciudad, mientras el desahucio le sobrevuela, desencadenándose totalmente su miseria cuando le corten el agua corriente, anticipo de su efectivo desalojo.

Fui a verla porque me llamó su original título y su argumento me prometía. Sin embargo, esta película de, podríamos decir, metafórico realismo social, no me dijo nada, me dejó bastante alicaído, y me aburrió casi soberanamente. No entendí muy bien que quería contarnos, aunque me pareció que era una muy rebuscada alegoría explicativa de la "acro-monumental" crisis griega, cuya economía parece tan derruida como su famosísimo Partenón. Por momentos, más bien creí que fue una paja mental del director; y en uno en concreto, además, lo fue explícitamente de una carnal del actor protagonista, a quien en la mayor parte de las escenas se le sigue con la cámara pegada a su cogote, quedando desenfocado todo su entorno al frente.

Ahora algo de sabiduría ajena, algo de alpiste para nuestro ánimo, para que le ayude a sobrellevar, cuando no a superar, los avatares de la vida:

 - "Utiliza en la vida los talentos que poseas: el bosque estaría muy silencioso si sólo cantasen los pájaros que mejor cantan".  (Henry van Dyke).

 - "Para conseguir el éxito, mantenga un aspecto bronceado, viva en un edificio elegante aunque sea en el sótano, déjese ver en los restaurantes de moda aunque tan sólo tome una copa y, si pide prestado, pida bastante".  (Aristóteles Onassis).

 - "Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado".  (Benjamín Franklin).

 - "Quien comió hasta enfermar, que ayune hasta sanar".  (Refrán).

 - "Cuando el carro se ha roto, muchos os dirán por dónde no se debía pasar".  (Proverbio turco).

 - "Un hombre solamente tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse".  (Gabriel García Márquez).

 - "El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene".  (Blaise Pascal).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 24 de septiembre de 2014

¡Jo!, ¿matutino al rescate?

¡Buenos días!

De nada tienen que liberarme los matutinos, que acudo a ellos porque sí, a mi albedrío, porque me encuentro perfectamente a gusto en ellos cada vez que me acogen, y de los que salgo después a bregar con la realidad, con renovados bríos. Y tampoco me fastidian los eventuales y leves chubasquillos, que estamos en otoño, y es lo que toca.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Joe", de David Gordon Green, basado en la novela homónima de Larry Brown, y con Nicolas Cage y Tye Sheridan. Es el primer largo que veo de este director.

Joe Ransom es un ex presidiario que trata de rehacer su vida en su pequeño pueblo del profundo sur norteamericano, de asfixiante y empantanado ambiente, trabajando en una pequeña empresa maderera de la que es propietario, codo con codo junto a sus pocos empleados, como buen jefe que es, aunque no sea un dechado de virtudes. Un día se le presenta un adolescente de 15 años que acaba de llegar al pueblo solicitándole un trabajo, para poder mantener a su vagabunda familia (padre, madre, y hermana), con quien malvive en una mísera y cochambrosa chabola provisional, y poder huir con ellas de su abusador padre alcohólico. Le cae bien el chico y le contrata.

Buena película en general, cuya historia no me gustó ni me dijo gran cosa, aunque el modo de narrarla y el resto de aspectos fílmicos sí que me agradaron. Crudo drama, sórdido a ratos, con algún deje de western, sobre dos almas dolidas y molidas por la vida que vivieron, que conectan en una relación paterno-filial, pues se ven reflejados el uno en el otro (y viceversa), un casi cincuentón que ve en el chaval una oportunidad de redimirse de sus pasados errores al ayudarle, y un adolescente que quiere huir de su abominable padre y ve en el duro ex presidiario un espejo en quien reflejarse, un modelo al que imitar.

Ahora algo de sabiduría ajena, que tanto me deleita, y con la que seguro podremos ayudarnos a mejor sobrellevar y sortear los mamporros de la vida:

 - "Del hablador he aprendido a permanecer callado; del intolerante, a ser indulgente; y del malévolo, a tratar a los demás con cordialidad. Y por curioso que pudiera parecer, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros".  (Khalil Gibran).

 - "Nada es más digno de admiración en un hombre noble que el saber aceptar e imitar las virtudes de los demás".  (Confucio).

 - "Una sonrisa cura las heridas de un ceño fruncido".  (William Shakespeare).

 - "El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento".  (Víctor Pauchet).

 - "Quien trabaja lo hace con la esperanza de ganar con ello un día la liberación de su vida, de poder en su hora dejar de trabajar y ... comenzar de verdad a vivir".  (José Ortega y Gasset).

 - "Algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar".  (Mario Benedetti).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 23 de septiembre de 2014

Agrupado y socorrido al son de estos matutinos

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que me amparo en los matutinos y sus divinas hadas y ninfas, que tanto bien me procuran con su mera compañía, y con las que me siento tan contento que canto por doquier. Sin embargo, en este primer día de otoño de calendario, pues pasamos esta madrugada por el punto equinoccial, a las 4:29 horas, parece que las nubes tienden a disgregarse tras las lluvias de ayer, pero ya suena, y se siente y empieza a olerse y vislumbrarse, este otoño que tanto estimo, y al que estimo que le quedan varias semanas para llegar a su apogeo colorista y de posteriores hojas caídas arremolinadas por el viento.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "God help the girl", de Stuart Murdoch, y con Emily Browning, Olly Alexander, Hannah Murray, Pierre Boulanger, y Cora Bissett. Es el debut en el largo como director (y guionista) de este también músico, vocalista del grupo pop "Belle & Sebastian".

Una adolescente que padece anímicos desórdenes alimenticios (por decirlo con un circunloquio) está internada en el ala psiquiátrica de un hospital de Glasgow. Escribe canciones para tratar de superar sus problemas emocionales. Un día de escapada, conocerá a un chico y una chica de su edad, dos músicos que también tienen sus propios problemas, y con los que terminará por formar un grupo de pop llamado "God help the girl".

Film musical basado en las canciones del LP homónimo del grupo pop "Belle & Sebastian", bastante naif y que a ratos coqueteaba, sin darle mucha chance, con la candorosa ñoñería adolescente, bordeando su filo, aunque sin llegar a cortarse. A ratos muy interesante, en general no me dijo ni fu ni fa esta historia de maduración de la soñadora protagonista (de dulce carita de ángel) que vuelca todos sus fantasmas en sus ingenuas y muy agradables canciones, no exentas de drama personal hecho poética metáfora, gracias a lo cual consigue seguir viviendo.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a mejor bailar con lo que nos toque:

 - "Ayúdate, y el cielo te ayudará".  (La Fontaine).

 - "Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar".  (Sófocles).

 - "Sólo el amor puede ayudar a vivir".  (Óscar Wilde).

 - "Narrar lo que sientes te obliga a organizar tu historia, rebaja la intensidad emocional y alarga la vida".  (Luis Rojas Marcos).

Amén. Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 22 de septiembre de 2014

Matutina seducción a lo grande

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que me dejo seducir por la inmensa grandeza de estos matutinos, que me tienen sorbidito el seso, y el corazón, sin necesidad de grandes esfuerzos cameladores, que con su sincera naturalidad les basta, como así sucede también con sus adorables hadas y ninfas, que no cesan de embelesarme. También el otoño trata de hacernos ir a él, pues aunque es mañana cuando llega oficialmente con su equinoccio, ya hoy nos llama con su señuelo de grises lluvias que todo lo empapan y que dificultan ver su anzuelo que nos enganchará durante los próximos tres meses ... al menos, que su melancolía tal vez perdure más allá.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La gran seducción" ("The grand seduction"), de Don McKellar, y con Brendan Gleeson, y Taylor Kitsch. Es el primer largo que veo de este director canadiense. Es un remake anglófono de otro film canadiense francófono de hace diez años: "La gran seducción" ("La grande séduction", 2003) de Jean-François Pouliot.

En un pequeño pueblo pesquero de la costa de Terranova (Canadá) hace ya años que la pesca desapareció, malviviendo con los subsidios gubernamentales sus mermados habitantes, apáticos y hastiados, que van huyendo poco a poco a la ciudad para buscarse una vida mejor, incluido el alcalde. Uno de sus vecinos toma el timón de la situación para tratar de recuperar la ilusión en el pueblo, intentando por todos los medios que una importante petroquímica instale una factoría en su término municipal. Pero para conseguirlo necesitan que se asiente un médico de cabecera. Aunque llevan años solicitándolo nadie quiere ir a tan remoto lugar. La suerte les llueve por azar, pues un joven cirujano plástico es condenado a trabajos sociales durante un mes, y lo envían a su pueblo. Liderados por el nuevo alcalde, todos se afanarán por hacerle la vida lo más fácil posible, tratando de seducirle para lograr que se "case con ellos", bailándole el agua.

Una buena película en general esta comedia costumbrista con la que me eché unas muy buenas risas y pasé un rato la mar de entretenido. Sin embargo, este remake casi gemelo del original me desmereció algo por los pequeños cambios introducidos -pequeña empresa manufacturera por gran empresa petroquímica, cosa que me chirriaba por sus segundas lecturas que creo pervertían su espíritu original, y demás detallitos-. Para demás comentarios os remito al matutino que escribí en su día, hace diez años, sobre la original versión francófona de la historia. No suelo ver remakes de casi nada, y mucho menos si he visto el original, salvo contadísimas excepciones, pero el caso es que acudí al cine sin apenas información previa (lo cual muchas veces es bueno), y me encontré con que me sonaba la historia, y al poco de haber comenzado caí que ya la había visto.

Ahora espero seduciros intelectualmente con estas citas de sabiduría ajena:

 - "Seducimos valiéndonos de mentiras y pretendemos ser amados por nosotros mismos".  (Paul Géraldy).

 - "No reside el arte en seducir a una muchacha, sino encontrar a una digna de ser seducida".  (Kierkegaard).

 - "Asistí, como si fuese un espectador de mí mismo, a la lucha inútil que emprendió mi corazón por no dejarme seducir por una mujer que no pertenecía a mi mundo. Aplaudí cuando la razón perdió la batalla y la única alternativa que me quedó fue entregarme, aceptar que estaba enamorado".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 19 de septiembre de 2014

Apuesto que los matutinos se nos descubren

¡Buenos días!

Siempre lo hacen, o más bien jamás, pues nunca se ocultan, están abiertos de par en par a todo aquel que quiera saber de ellos, aunque de todas formas, de vez en cuando, revelen alguna que otra sorpresa ... ¡bú! ... pero de las que no asustan. El que desde luego sigue cubierto es el cielo, desde que antes de ayer empezaron a caer chaparrones, con nubosidad que lo vela a ratos, que va y viene; así que juego sobre seguro al deciros que lo seguirá haciendo los próximos días. Me huelo que el otoño anda cerca.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Betibú", de Miguel Cohan, basada en la novela homónima de Claudia Piñeiro, y con Mercedes Morán, Daniel Fanego, Alberto Ammann, y José Coronado. Es el segundo largo de este director argentino, y primero suyo que veo.

En su casa de una lujosa y exclusiva urbanización a las afueras de Buenos Aires aparece degollado un poderoso empresario. El director de un importante periódico contrata para escribir una serie de artículos de fondo sobre el caso a una famosa escritora de novelas policiacas, apodada Betibú (por Betty Boop, el dibujo animado), antigua amante suya, y que se retiró de seguir escribiendo novelas. Como apoyo, el editor envía también a un muy experimentado periodista hace poco defenestrado de su puesto como jefe de la sección de noticias policiales, y a su sustituto en ese puesto, un joven inexperto y voluntarioso. A medida que avance su investigación, irán descubriendo otros asesinatos de magnates, camuflados como accidentes, y en relación con el que investigan.

Buen thriller en general, con sus más y sus menos, esta historia de suspense en la que se tratan de desentrañar una serie de crímenes aparentemente inconexos, con una trama investigadora que va creciendo en intensidad, sobre todo hacia el final, aunque su bastante absurdo remate final de embarulladas tramas "conspiranoicas" de las grandes corporaciones la desmereció, a mi entender bastante flojo. Además, parece seguir la estela de la magnífica y muy recomendable "El secreto de sus ojos" (2009), de Juan José Campanella.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos descubre alguna de nuestras equivocaciones:

 - "No me gusta el trabajo, a nadie le gusta, pero me gusta que, en el trabajo, tenga la ocasión de descubrirme a mí mismo".  (Joseph Conrad).

 - "El medio más seguro para ocultar a los demás los límites de nuestro saber es no sobrepasarlos".  (Giacomo Leopardi).

 - "Jamás se descubriría nada si nos considerásemos satisfechos con las cosas descubiertas".  (Séneca).

 - "Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad".  (Arthur Conan Doyle).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 18 de septiembre de 2014

Matutinos a plazo

¡Buenos días!

No sé si fijo o variable, corto o largo, así que indefinido, supongo, dejándome llevar por lo que suceda a cada momento, luchando porque pervivan todo lo posible y más allá. Desde luego, quien sí que tiene plazo fijo de terminación, y bastante corto, es este verano que en cinco días se nos despedirá cuando pase a través del equinoccio otoñal, al menos de calendario, ya veremos si sigue un poco más por estos lares con sus meteoros.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Les doy un año" ("I give it a year"), de Dan Mazer, y con Rose Byrne, Rafe Spall, Anna Faris, Simon Baker, Stephen Merchant y Olivia Colman. Es el debut en el largo como director de este también productor y guionista, que coescribió y produjo los films de Sacha Baron Cohen.

Un par de jóvenes se conocen, se enamoran y en lo que duran los títulos de crédito iniciales del film, literalmente (elipsis de poco más de seis meses), se han casado. Nadie, ni familiares ni amigos, ni siquiera el cura que los casa, da un duro por la durabilidad de su matrimonio, tal vez un mes, como mucho un año, pues no pegan ni con cola. Tampoco ayuda el que anden rondándoles una ex novia de él y un muy atractivo y seductor cliente de la empresa en que trabaja ella que no para de tirarle los tejos. Nueve meses después de la boda, tras continuas dificultades de convivencia, se plantean dejarlo, pero ninguno quiere ser el primero por evitar herir al otro. Así que, por consejo de una muy peculiar asesora matrimonial, se marcan el objetivo de aguantar la relación hasta su primer aniversario.

Una comedia romántica algo pervertida, por sus momentos que remarcaban lo políticamente incorrecto y de humor gamberro, y por algo puesta del revés, en cierto modo como hacía "Shrek" (2001) al voltear los cuentos de hadas, pero así como ésta es una maravilla, la glosada hoy me tuvo entre un sí pero no y un no pero a ratos sí, en los que me hizo reír de verdad, y en otros me dejó perplejo, pensando que podría haber sido una corrosiva y atinada película, que no llegó a ser, a pesar de su mirada algo vitriólica sobre la cotidiana convivencia marital de los recién casados (y de los veteranos de refilón), y con bastantes momentos antirrománticos y antilujuria principalmente llevados por parte del marido y su amigo. Sin embargo tiene un final algo esperanzador, que el amor puede volver a ilusionarnos tras dejar atrás un desastre de matrimonio.

Ahora, en un pispás, ahí os pongo unas citas de sabiduría ajena:

 - "No hay plazo que no llegue, ni deuda que no se pague".  (Refrán).

 - "No hay ganancia que perdure si no se emplea en conservarla el mismo esfuerzo que se hizo para obtenerla".  (Luc de Clapiers).

 - "El secreto de un matrimonio feliz es perdonarse mutuamente el haberse casado".  (Sacha Guitry).

 - "Si alguno os quiere robar la esposa, la mejor forma de vengaros de él es dejar que se la lleve".  (Sacha Guitry).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Se buscan matutinos, sin precipitación

¡Buenos días!

No sé si los busco, o si ellos me encuentran mientras espero tranquilamente a que me caigan del cielo cual maná desprendido de los films que suelo ver. Y tras muchos días de ausencia de lluvias por estos lares madrileños, lo que suele pasar casi todos los veranos, hoy se nos descuelgan unas nubes que desparraman abundantes gotas por doquier, y hacen bajar con suavidad las temperaturas, con tendencias otoñales los sucesivos días, conforme vayamos acercándonos al equinoccio de la próxima semana.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El hombre más buscado" ("A most wanted man"), de Anton Corbijn, basada en la novela homónima de John Le Carré, y con Philip Seymour Hoffman, Rachel McAdams, Robin Wright, Willem Dafoe, Grigoriy Dobrigyn, Daniel Brühl, Nina Hoss, y Mehdi Dehbi. Es el tercer largo de este director holandés, que antes fue fotógrafo y director de videoclips musicales, tras "El americano" ("The american", 2010), y "Control" (2007).

Un inmigrante ilegal checheno acaba de llegar a Hamburgo. Enseguida los servicios de espionaje alemán y norteamericano lo detectan y creen que podría tratarse de un peligroso terrorista islamista (andan sobrealertados y bastante paranoicos y amedrentados desde hace más de 10 años pues los artífices de los atentados del 11-S montaron todo el operativo desde esa ciudad). Mientras los servicios secretos tratan de neutralizarle, una idealista abogada de una ONG que asiste a los inmigrantes trata de ayudarle a encontrar a un banquero de allí para intentar cobrar la inmensa herencia que su corrupto y abominable padre ruso le dejó y destinarla a obras benéficas a lo largo del mundo islámico.

Espléndida película, gracias sobre todo al guión basado en la profunda novela de Le Carré, como la mayoría de su obra plena de inteligentísimas turbiedades morales por doquier; novelas que no he leído pero de las que he visto muchas de sus estupendas adaptaciones cinematográficas, como "El topo" ("Tinker, tailor, soldier, spy", 2011), de Tomas Alfredson, "El jardinero fiel" ("The constant gardener", 2005), de Fernando Meirelles, y "El sastre de Panamá" ("The taylor of Panama", 2001), de John Boorman, por citar las más recientes.

En esta historia de compleja trama, desesperanzada, gris, turbia, plena de mentiras, manipulaciones y traiciones, se critica la ineptitud de los servicios secretos para luchar contra el terrorismo islamista, plena de errores y precipitaciones que acrecientan el problema, cuando no las inocentes víctimas colaterales. También la degradación moral de los presuntos paladines de la democracia, tan miserables como contra lo que tratan de luchar, haciendo terrorismo para luchar contra él; y planteando que puede haber otros modos, menos radicales, más a largo plazo, pero que requieren de la muy sabia paciencia del pescador ... o quizá no interese arreglar el problema para tener a la población general temerosa del nuevo enemigo, y así ser más manejable ... o vaya usted a saber el porqué. Una película que os recomiendo, porque induce a poliédricas reflexiones, y lo hace además sin la más mínima alharaca de fuegos artificiales, pero con mucho suspense.

Ahora, ahí os dejo algo de sabiduría ajena, citas que he encontrado buscando sin apremios por aquí y por allá:

 - "Representa un extraño deseo buscar el poder y perder la libertad".  (Francis Bacon).

 - "Si quieres buscar la grandeza, olvídala y busca la verdad; de este modo alcanzarás ambas".  (Johannes Eckhart).

 - "Se me debe exigir que busque la verdad, pero no que la encuentre".  (Diderot).

 - "Buscar la unanimidad por la violencia es labor baldía".  (Pío Baroja).

 - "El valor espera; el miedo va a buscar".  (José Bergamín).

 - "La paciencia es un árbol de raíces amargas, pero de frutos muy dulces".  (Proverbio persa).

 - "De las cosas que tienes, escoge las mejores y después medita cuán afanosamente las hubieras buscado si no las tuvieras".  (Marco Aurelio).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 15 de septiembre de 2014

Veo crecer a estos matutinos a cada instante

¡Buenos días!

Han pasado más de quince años y apenas me he dado cuenta de como han cambiado en estos años mis bien amados matutinos. Tratando de hacer memoria me vienen a la mente hitos puntuales que los definen plenamente, pero en seguida quedan difuminados en la nebulosa neuronal que conforman. Nacieron, crecieron, y maduraron muy pronto, y supongo que jamás se emanciparán de mí, manteniendo nuestro virtual cordón umbilical de por vida. Estos deliciosos días de final de verano siguen evolucionando y madurando camino del equinoccio que llegará en poco más de una semana, mientras casi imperceptiblemente van suavizándose las temperaturas. La máxima prevista para hoy es de 27ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película que desde ya os recomiendo, "Boyhood (Momentos de una vida)" ("Boyhood"), de Richard Linklater, y con Ellar Coltrane, Patricia Arquette,  Ethan Hawke, Lorelei Linklater. De este director había visto cinco de sus anteriores films, a saber, "Escuela de rock" ("School of rock", 2003), "A scanner darkly (Una mirada a la oscuridad)" ("A scanner darkly", 2006) ... y sobre todas las cosas, su trilogía, esas tres joyitas cinéfilas que no os perder, que son imprescindibles, especialmente para mí la segunda: "Antes del amanecer" ("Before sunrise", 1995), "Antes del atardecer" ("Before sunset", 2004), y "Antes del anochecer" ("Before midnight", 2013).

Un niño de seis años se muda con su madre, hace poco divorciada, y su hermana mayor a una nueva ciudad, lo que supondrá el punto de partida de sus doce siguientes años, durante los que vivirá su infantil y adolescente vida, llena de constantes cambios a los que deberá adaptarse.

Espléndida película que, como ya dije, no os deberíais perder, y seguro pasará a la historia del cine. Rodada en treinta y tantos días, pero repartidos a lo largo de 12 años y con los mismos actores, en los que cual científicos observadores nos metemos en la vida de esta familia, de ficción pero que parece naturalmente real. Es como ver crecer la hierba, pero amenizándolo al fotografiar retazos sueltos de vida, cada cierto tiempo y pasándolo de corrido en algo menos de tres horas que pasan en un suspiro. Momentos de auténtica vida cotidiana, bien sean maravillosos, anodinos, o decepcionantes. El film, como el propio personaje principal, van madurando en el trayecto, y lo vemos transcurrir ante nuestra maravillada mirada, en un parpadeo, en 165 minutos, en doce años, para siempre.

Ahora algo de sabiduría ajena, teselas sueltas del pensamiento de otros, pero que conjuntadas pueden conformar el nuestro:

 - "Desde la infancia nos enseñan; primero a creer lo que nos dicen las autoridades, los curas, los padres... Y luego a razonar sobre lo que hemos creído. La libertad de pensamiento es al revés, lo primero es razonar y luego creeremos lo que nos ha parecido bien de lo que razonamos".  (José Luis Sampedro).

 - "La educación es al hombre lo que el molde al barro: le da forma".  (Jaime Balmes).

 - "En muchos aspectos, la infancia es la época más importante de nuestra vida, cuando se gesta nuestra personalidad y se ponen los cimientos de lo que será nuestra futura conducta social".  (Juan Antonio Vallejo-Nágera).

 - "La adolescencia ha sido la única época de mi vida en la que he aprendido algo".  (Marcel Proust).

Y yo todavía sigo siendo en cierto modo un adolescente, pues continúo adoleciendo de seguir aprendiendo.

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 11 de septiembre de 2014

Matutino con delirio, algo bailón

¡Buenos días!

Otra mañanita más en la que habito estos matutinos, y en los que desvarío de las cosas más peregrinas según el ritmo que me marcan los films que suelo ver, bailando también al son que me marcan mis hadas y ninfas, dejándome llevar por su extrema dulzura doquiera que deseen. Y aunque sigue haciendo calor en este cada vez más finiquitado verano (máxima prevista para hoy de 30ºC), ya no es ni la sombra de lo que fue, cuando nos hacía delirar debido a la evaporación de nuestras neuronas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ciudad Delirio", de Chus Gutiérrez, y con Julián Villagrán, Carolina Ramírez, Íngrid Rubio, y Jorge Herrera. Es el octavo largo de esta directora española (y también actriz y guionista), de quien había visto sus tres últimos: "Retorno a Hansala" (2008), "El Calentito" (2005), y "Poniente" (2002).

Un médico español, bastante tímido, asiste en Cali (Colombia) a un congreso internacional de medicina. En una noche de fiesta conocerá por casualidad a una guapa joven, bailarina y dueña de una escuela de salsa en un barrio humilde, que tiene el sueño de llegar a actuar con sus alumnos en el mejor espectáculo del ramo, llamado "Ciudad Delirio", para lo que se preparan con determinación. Cuando él regrese a Madrid, tomará conciencia de su desilusión vital, pues su trabajo no le gusta, ni se encuentra cómodo con su pareja, así que, animado por su mejor amiga, que trabaja como médico de atención primaria en Cali, decide volver allí para trabajar con ella una temporada y con la esperanza de volver a encontrar su ilusión por la vida y a aquella joven con la que bailó y disfrutó.

Film con típica y tópica historia de amor, con sus encuentros y desencuentros, y que, como no puede ser de otro modo, acabará en romance; todo con el trasfondo del mundo de los bailarines de salsa. Como me pasó con la de ayer, también musical, me dejó ni fu ni fa, salvando poco más que la buena música de ritmos latinos que sonaba: de salsas, cumbias, chachachás, boleros ...

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos aporta algo de cordura, sin dejar del todo de lado algo de necesario e ilusionante delirio en nuestras anodinas vidas, y para no bailar al son que nos toquen:

 - "Al llegar a cada nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos".  (Italo Calvino).

 - "Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada".  (Proverbio ganés).

 - "El mundo es un fandango y habrá que bailarlo".  (refrán).

 - "No te enamores de noche y bailando, enamórate de día y trabajando".  (refrán).

 - "Baile, mujeres, naipes y vino, al más inteligente quitan el tino".  (refrán).

 - "Sé loco cuando la ocasión te lo reclame".  (Catón).

 - "De vez en cuando camina hacia atrás por los senderos de los deseos. Monta la vida a pelo y disfruta el viento en la cara de lo imprevisto".  (Juan José Benítez).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Un jersey matutino en cada estación ... y otras músicas

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que me encuentro confortablemente arropado al son de estos matutinos, que me susurran al oído dulces melodías que suelo tararear a cada rato, da igual lo que sople, haga frío o calor, o nieve o llueva. Desde luego, todavía guardo lejos de mí cualquier cosa que semeje un suéter, que con estos calores veraniegos, sólo de pensarlo me dan sudores fríos; y ni siquiera lo evoco en estas dulces noches que invitan a soñar despierto. La máxima prevista para hoy será de 31ºC.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo la última de Clint Eastwood, aunque no pareciera suya. Se trató de "Jersey Boys", de Clint Eastwood, basada en un homónimo musical teatral, y con John Lloyd Young, Vincent Piazza, Erich Bergen, Michael Lomenda, y Christopher Walken. De este veteranísimo actor, director, guionista, y músico, he visto montones de films suyos como actor, y como director, estos cuando menos muy buenos e incluso magistrales unos cuantos. En concreto había visto sus nueve últimos: "J. Edgar" (2011), "Más allá de la vida" ("Hereafter", 2010), "Invictus" (2009), "Gran Torino" (2008), "El intercambio" ("Changeling", 2008), "Cartas desde Iwo Jima" ("Letters from Iwo Jima", 2006), "Banderas de nuestros padres" ("Flags of our fathers", 2006), "Million Dollar Baby" (2004), y "Mystic River" (2003).

Historia de cuatro jóvenes barriobajeros de Nueva Jersey que coquetearon sin remilgos con la delincuencia y la mafia durante los años 50 mientras cantaban sus primeras canciones en todo tipo de locales de su ciudad, de su meteórico ascenso a la fama durante los años 60, ya como "Frankie Valli and The Four Seasons", y de su descomposición y caída, quedando como cantante en solitario Frankie Valli a partir de los años 70.

Este biopic me dejó ni fu ni fa, me decepcionó, que ni parece una de Clint Eastwood, una película bastante plana e insustancial, como de música muy ligera, casi carente de la magistral hondura que suele mostrar en muchos de sus otros films. Parece una cinta alimenticia, de encargo, una faena de aliño. Sólo salvaría de la quema algunas pocas escenas sueltas, brevísimos momentos, y la música, que si es buena, siempre elevará nuestro espíritu a lo más excelso, mecido en sus pentagramas a modo de hamaca que se bambolea con suavidad.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos abriga de cualquier eventual tropiezo:

 - "Pocos sospechan al percibir la primera fisura en una pieza de porcelana que esa delgada línea basta para hacerla estallar".  (Nuria Barrios).

 - "Si existiera algo que quisiéramos cambiar en los chicos, en primer lugar deberíamos examinarlo y observar si no es algo que podría ser mejor cambiar en nosotros mismos".  (Carl Gustav Jung).

 - "La mejor manera de hacer carrera es transmitir a los demás la impresión de que ayudarte sería para ellos de gran provecho".  (Jean de la Bruyère).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 9 de septiembre de 2014

Haciendo mutis por los matutinos

¡Buenos días!

Como cada mañana, salgo durante un momento de la comedia de la vida, y me adentro en los matutinos, donde me busco y me encuentro a cada paso, saliendo de nuevo a escena con renovados bríos. Al que también le queda poco para su mutis definitivo por este año, que será en el equinoccio de justo dentro de catorce días, es a este verano remolón que todavía no quiere irse de vacaciones, y hoy nos sigue abrasando, dando la brasa cual pesado progenitor, no demasiado sin embargo, con una máxima prevista de 32ºC, y relajándose conforme avancemos los días.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Destino Marrakech" ("Exit Marrakech"), de Caroline Link, y con Samuel Schneider, Ulrich Tukur, y Hafsia Herzi. Es el primer largo que veo de esta directora alemana.

Un joven de 17 años visita, durante sus vacaciones de verano, a su casi desconocido padre, afamado director teatral divorciado hace años de su madre, que se encuentra en Marrakech en un festival internacional de teatro. El entorno le parece tan desconocido como su padre, pero dado que no acaba de conectar con éste, decide sumergirse en ese exótico país y se va a conocer el remoto interior acompañado por una chica marroquí que acaba de conocer y de la que se ha enamorado. Tras varios días sin tener noticias de su hijo, el padre inicia su búsqueda. Ambos se encontrarán a sí mismos (especialmente el chaval) ... y tal vez se encuentren el uno al otro ...

Una buena película, con sus más y sus menos, con la que no llegue mucho a conectar, este melodrama de reencuentro paterno-filial, donde el aparente desapego del padre, muy metido en su trabajo, y la normal inquietud del adolescente, que busca independencia de su algo pegajosa madre y no quiere conectar con el padre casi desconocido, lo ponen difícil. Ambos aprenden durante el trayecto (iniciático para el hijo), aunque más el padre, creo yo, como también sucedía en otro film, que me recordó en cierto modo a éste, "Buscando a Nemo" ("Finding Nemo", 2003), de Andrew Stanton & Lee Unkrich.

Ahora algo de sabiduría ajena, antes de hacer mutis con este matutino, comenzando por una cita de Tolstoi, con la que también arranca el film glosado hoy:

 - "Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada".  (León Tolstoi).

 - "A veces uno se horroriza de descubrirse a sí mismo en otro".  (Julian Green).

 - "Los niños comienzan por amar a sus padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan".  (Óscar Wilde).

 - "El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro empieza a vivir más sencillamente por fuera".  (Ernest Hemingway).

Besos y abrazos,

Don.
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