miércoles, 26 de febrero de 2014

Otro episodio de estos matutinos que son una mina para mí

¡Buenos días!

Ya estoy aquí de nuevo con otro de estos valiosísimos matutinos para mí, y espero que para alguien más, toda una mina de oro, nada que ver con la calderilla, como también lo son esas etéreas e irreales minas que son mis hadas y ninfas que por aquí pululan en torno a mis neuronas, a las que jamás exploto pues se me escurrirían como agua entre los dedos en medio del desierto. Quedan pocos días ya para que la primavera, al menos la de calendario, reviente y nos preñe de renovados anhelos vitales, y de ansias de disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, aunque no por ello de poco valor, mucho más si las apreciamos en su conjunto.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La mujer del chatarrero" ("Epizoda u zivotu beraca zeljeza"), cuyo título original en bosnio significa "Un episodio en la vida de un chatarrero", de Danis Tanovic, y con Nazif Mujic y Senada Alimanovic. De este director había visto hasta ahora dos de sus anteriores largos, su debut con "En tierra de nadie" ("Ničija zemlja", 2001), que ganó el Óscar de ese año a mejor película de habla no inglesa, y "Cirkus Columbia" (2010).

Una familia gitana (matrimonio con dos niñas pequeñas) malvive con la venta de chatarra. La mujer está embarazada y como no tienen seguro de salud, no va al médico, pero un día empieza a sangrar y sufrir fuertes dolores y va al hospital, donde le dicen que necesita urgentemente una intervención quirúrgica so pena de morir si no, pues el feto ha fallecido en su interior. Como no tienen los 500 euros (al cambio) que cuesta, toda una fortuna para ellos, vuelven resignados a casa. Pero por consejos de amigos iniciarán un peregrinaje para tratar de encontrar una solución.

Una buena película, austera, interpretada por los propios protagonistas de la historia, que el director leyó en un periódico y que le dejó atónito. A medio camino de la ficción y del documental, un docudrama en definitiva, sobre la tremebunda odisea de esta familia, que es también una dura denuncia de las desigualdades sociales y de la carencia de una sanidad universal, tan necesaria, imprescindible para los más desfavorecidos socialmente.

Y como esta película era más bien cortita (menos de hora y media), nos pusieron de aperitivo el corto documental que hace pocos días ganó el Goya de esa categoría, "Minerita", de Raúl de la Fuente. Un buen documental con un formato poco convencional, a pesar de que mantiene el canon de las entrevistas a las protagonistas. En el Cerro Rico de Potosí (Bolivia), territorio sin ley donde la violencia campa a sus anchas, los mineros se juegan la vida en galerías destartaladas extrayendo plata y cinc. Los que salen con vida, se creen con derecho a todo, y cazan a las mujeres que se encuentran por allí, asaltando incluso sus casas si intuyen que están solas. Se nos cuenta la historia de tres mujeres, una de unos 40 años y dos adolescentes de unos 17, una de las cuales también trabaja como minera, y las otras dos como serenas, tratando de sobrevivir en el infierno en que se encuentran, y teniendo como únicas armas tanto su coraje como la dinamita (sean ambos para las tareas mineras, sean para quitarse de encima a los que tratan de violarlas).

Ahora algo de sabiduría ajena, preciada mena que he ido entresacando de entre montañas de ganga de chatarra:

 - "Al miserable y al pobre, todo les cuesta doble".  (refrán).

 - "El infortunio es necesario también para descubrir ciertas minas misteriosas ocultas en la inteligencia humana".  (Alejandro Dumas).

 - "Así como la desgracia hace discurrir más, la felicidad quita todo deseo de análisis; por eso es doblemente deseable".  (Pío Baroja).

Besos y abrazos,

Don.
_____

lunes, 24 de febrero de 2014

Ellos son los matutinos

¡Buenos días!

La amorosa relación que mantengo con estos matutinos me hace tenerlos por únicos para mí, lo que espero que sea recíproco, y lo hago sin apenas dudas gracias a los indicios que veo en ellos, como esas hadas y ninfas matutinas que siempre están al tanto de mis deseos, cumpliéndolos en su plenitud, satisfaciendo hasta a la más recóndita sinapsis de mis neuronas, como espero hacer yo con los chispazos entre bits que por ellos circulan. Y algún chisporroteo lluvioso nos ha caído esta mañana, tras varios días de sol cuasi primaveral. Las temperaturas siguen suaves.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película que desde ya os recomiendo muy, pero que muy encarecidamente que vayáis a ver, que fue de diez (sobre diez), la genial y magistral "Her", de Spike Jonze, y con Joaquin Phoenix, Scarlett Johansson (la sensual voz en off, en la versión original), Amy Adams, Rooney Mara y Olivia Wilde. De este genio del cine (y los videoclips musicales) he visto sus tres anteriores y también magistrales largos, "Donde viven los monstruos" ("Where the wild things are", 2009), "Adaptation (El ladrón de orquídeas)" ("Adaptation", 2002), y "Cómo ser John Malkovich" ("Being John Malkovich", 1999).

En un futuro cercano, un tipo solitario y sin muchos amigos, un empleado de una empresa dedicada a redactar cartas personales (de amor, de perdón, de agradecimiento, ...), tarea que desempeña con brillantez, aunque sea incapaz de hacer lo mismo en su vida personal, está profundamente abatido por el traumático divorcio que vive, cuyos papeles se niega a firmar. Sus más íntimos amigos tratan de buscarle nueva chica para aliviarle, aunque sin mucho éxito con las citas a ciegas. Él decide adquirir un nuevo sistema operativo recién aparecido en el mercado, basado en inteligencia artificial, y capaz de satisfacer todas las necesidades del usuario, interactuando con éste a través de una sensual voz. Es eficientísima en las gestiones, sabe escuchar, da excelentes consejos, es divertida, sexy, y le entiende mejor que nadie. Surge el amor entre ambos y la vida de nuestro protagonista cambia radicalmente; pero cual si fuera un benévolo virus, la relación entre humanos y este innovador sistema operativo, y que aprende de su propia experiencia a la velocidad de la luz, se está extendiendo vertiginosamente.

Esta maravilla de película, de esas imprescindibles, genial y brillante, nos habla de una peculiar relación de amor entre un hombre y un sistema operativo, hombre que cree haber encontrado su utópica y virtual media naranja, pero nada es perfecto, siempre hay algún fallo por algún lado, como la realidad no cesa de demostrarnos cada día. Una inteligentísima mirada al amor (como ilusión inmaterial, siempre, y como realidad), a las relaciones amorosas y personales, y de nosotros con las nuevas tecnologías, en definitiva, a nuestra vida en este mundo de hoy en día que evoluciona rapidísimamente en lo tecnológico, tecnología que tanto nos aísla de, como conecta con, el resto del mundo. No os perdáis esta delicia cinéfila.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro ella nos ayuda en nuestro devenir amoroso y vital:

 - "No importa el soporte, sino que seas auténtico".  (Spike Jonze).

 - "Para ser felices con los demás es necesario no pedirles aquello que no puedan darnos".  (Tristán Bernard).

 - "Nuestras ilusiones no tienen límites; probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde".  (René de Chateaubriand).

 - "Mientras que el corazón tiene deseo, la imaginación conserva ilusiones".  (René de Chateaubriand).

 - "Estamos solos, vivimos solos y morimos solos. Sólo a través del amor y la amistad podemos hacernos la ilusión, por un momento, de que no estamos solos".  (Orson Welles).

Besos y abrazos,

Don.
_____

viernes, 21 de febrero de 2014

Matutinos a la deriva que me pierden y por los que jamás me pierdo

¡Buenos días!

Estos matutinos que tanto me encantan y que cada mañana cojo al vuelo en su natural devenir, entrando en ellos, y deambulando y divagando por cada uno de sus recodos, que ya casi me sé de memoria tras tantos años, no cesan de sorprenderme y parecer novedosos. Así me sucede también con este invierno de suaves temperaturas, que parece insinuar ya su derrota ante la cercana primavera (queda un mes), derrotando claramente hacia ella.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Cuando todo está perdido" ("All is lost"), de J. C. Chandor, y con Robert Redford. Es el segundo largo de este director, tras "Margin call" (2011).

Un hombre de avanzada edad, que navega en solitario por el Océano Índico, descubre una mañana al despertar que su velero ha encallado contra un gran objeto flotante, un contenedor perdido de un buque de carga, habiéndosele estropeado toda la instrumentación y abierto una importante vía de agua. A más de mil millas de cualquier punto habitado, completamente aislado, deberá poner a prueba sus dotes marineras, sorteando grandes tempestades, sobreviviendo a duras penas a éstas y otras inclemencias, con la esperanza de que un buque le encuentre en su deriva.

Una buena película, sencilla y sin alharacas, que me tuvo muy interesado en el solitario devenir, lejos de toda épica, de este hombre que podría ser cualquiera de nosotros, que se enfrenta serenamente a todos los avatares que se le van presentando, haciendo lo que tiene que hacer, y eso a pesar de no pronunciarse apenas ni una palabra (por el único protagonista), salvo un breve monólogo inicial en off (que es del final en el hilo temporal), y algunos pocos insultos y peticiones de ayuda clamando en el vasto desierto marino. Una historia de supervivencia extrema, de lucha contra los elementos y contra uno mismo en la inmensa soledad, aceptando más o menos resignadamente lo que le va cayendo encima.

Ahora algo de sabiduría ajena para tratar de encontrarnos a nosotros mismos en nuestros propios derroteros:

 - "La sabiduría se preocupa de ser lenta en sus discursos y diligente en sus acciones".  (Confucio).

 - "Esta vida es la travesía de un mar, en el que nos encontramos en el mismo estrecho bajel, en la muerte alcanzamos la playa y marchamos a nuestros mundos distintos".  (Rabindranath Tagore).

 - "El viento y las olas están siempre del lado de los más hábiles navegantes".  (Edward Gibbon).

 - "Quien ha perdido la esperanza ha perdido también el miedo: tal significa la palabra desesperado".  (Arthur Schopenhauer).

 - "La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los que todo lo han perdido la poseen aún".  (Tales de Mileto).

 - "Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.
_____

miércoles, 19 de febrero de 2014

Bigamia matutina

¡Buenos días!

Aunque no suelo casarme con nadie, mantengo simultáneamente dos fuertes uniones, tanto con estos mi bien amados matutinos y su fantástico mundo, como con la realidad que me rodea, sin conflicto ético ni psicológico alguno, y sin necesidad de buscar más en otro sitio. Me siento plenamente satisfecho. Como así me sucede también con estos dulces días de invierno, hoy soleado y de muy agradables temperaturas (máxima prevista para hoy de 13ºC).

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La segunda mujer" ("Kuma"), de Umut Dag, y con Begüm Akkaya, y Nihal Koldas. Es el debut en el largo de este director austriaco de orígenes kurdo-turcos.

Una bella joven celebra su boda en el remoto pueblo turco en el que vive, casándose con un guapo joven que vive y trabaja en Viena. No se les ve felices, es una boda de conveniencia, y además es una apariencia, para no ser vetados en occidente, porque en realidad ha sido elegida por la madre de él como segunda esposa de su marido, con quien tendrá una hija más adelante, para que cuide de la familia cuando ella falte, pues está muy enferma. Cuando regresan a su hogar en Viena, la joven es recibida de mala gana por las hijas mayores, casi de su misma edad. La ven como una extraña. La matriarca la acogerá amablemente y entablarán una especial amistad y estrecha confianza. Pero el transcurrir de los acontecimientos les depara situaciones inesperadas, y los conflictos familiares latentes saltarán, y su confianza se resquebrajará.

Muy buena película este drama de relaciones familiares, centrado en las casi enclaustradas mujeres y en su difícil existencia en una sociedad tradicional de anticuados y arraigados valores que no congenian bien con el mundo occidental moderno, y en la que las apariencias priman, ejerciendo presión bastante asfixiante sobre los auténticos deseos de la gente. Y cuando alguien se decide (o se deja llevar) a traspasar ciertos límites y convencionalismos ... será duramente castigada por alguien que cree que hace lo correcto, convencida de que sus tradiciones son correctas.

Ahora algo de sabiduría ajena, con algo de guasa, para ayudarnos a estar siempre reconciliados con el mundo que nos rodea y a no tomarnos la vida demasiado en serio:

 - "Si una mujer se vuelve a casar al quedarse viuda, odiaba a su primer marido; si un hombre se casa por segunda vez, adoraba a su primera esposa".  (Óscar Wilde).

 - "Solamente el bígamo cree de verdad en el matrimonio".  (Gilbert K. Chesterton).

 - "La bigamia se produce cuando se tiene dos mujeres; y la monotonía cuando tan sólo se tiene una".  (Coluche).

 - "Bígamo: idiota al cuadrado".  (Woody Allen).

 - "No hay que escoger por esposa más que a la mujer que se elegiría por amigo si fuese un hombre".  (Joseph Joubert).

Amén Joseph. Besos y abrazos,

Don.
_____

martes, 18 de febrero de 2014

Alabados sean estos matutinos que ni pierden los nervios ni se rompen

¡Buenos días!

A estos matutinos, que tengo y me tienen en la gloria, a los que amo profundamente, no les veo la más leve fisura, y todo se lo toman con serena entereza, haciendo que me contagie de su talante. Tras los solecitos del domingo y de ayer lunes, volvemos a la gris nubosidad que vuelve a recomponerse de sus rotos de hace poco, pero parece que mañana volverá a lucir el sol, deshaciéndose las nubes hasta que vuelvan a reunirse cuando ellas lo estimen.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo la candidata por Bélgica a la mejor película de habla no inglesa de los Óscar de este año. Se trató de "Alabama Monroe" ("The broken circle breakdown"), de Félix van Groeningen, y con Veerle Baetens, y Johan Heldenbergh -autor también de la obra teatral en que está basada la película-. Es el primer largo que veo de este director.

Mediante algunos flash-backs y flash-forwards se nos narra la historia de amor de una joven pareja, ella tatuadora, y él músico de una banda que toca country, estilo bluegrass, en diversos clubs belgas. Flechazo a primera vista y a pesar de sus diferencias viven su romance, embarazo inesperado, y nace una niña. Cuando cumple 6 años cae enferma de cáncer, se vuelcan en su cuidado, y las tensiones lógicas por la situación amenazan con romper su unión, pues cada uno reacciona distinto, él buscando justificación con teorías científicas, ella con espiritualismo religioso.

Una muy, pero que muy buena película, que al principio no acababa de engancharme debido a su dureza, tanto emocional como en otras de las facetas de las que trata, pero que hacia el final terminó por encandilarme. Os la recomiendo con la advertencia de que no es grata de ver en ciertos pasajes (cada uno tendrá los suyos).

Todo un drama esta preciosa y triste historia de amor, de esos a ras de suelo, tan terrenal que no se eleva más allá del nivel del césped, pero lo suficiente como para tocar el cielo azul (cuestión de perspectiva), cuando no está plomizo de lluvias; y de una pasión sin límites, hasta la muerte, e incluso más allá. Pero es que además de eso, envolviendo o siendo envuelta en capas concéntricas, se nos habla de superar el duelo, de las diversas formas de encararlo, de la culpa, de conflictos entre razón y religión, de ... Además, está toda trufada de ese precioso estilo musical del bluegrass, a base de canciones cuyas letras tienen mucho que decir en esta historia cada vez que se cantan.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos aporte entereza para enfrentarnos a los más diversos avatares vitales:

 - "A vivir hay que estar aprendiendo toda la vida, en cambio, lo que quizá te sorprenda más, es que toda la vida hay que estar aprendiendo a morir".  (Séneca).

 - "No hay ni pasado ni futuro, tan sólo una serie de presentes sucesivos, un camino perpetuamente destruido y continuado, por el que avanzamos todos".  (Marguerite Yourcenar).

 - "Se ha de recordar que lo futuro ni es nuestro, ni tampoco deja de serlo; de modo que ni lo esperemos como que ha de venir infaliblemente, ni menos desesperemos de ello como que no ha de venir nunca".  (Epicuro).

 - "El camino misterioso va hacia el interior. Es en nosotros y no en otra parte, donde se halla la eternidad de los mundos, el pasado y el futuro".  (Novalis).

Besos y abrazos,

Don.
_____

miércoles, 12 de febrero de 2014

El lego matutino

¡Buenos días!

Desde luego soy profano, ignorante y desconocedor de muchas materias (también soy lego en el Lego, el juego de construcción con fichas), aunque supongo que en otras no lo seré; y también seglar, que eso de la religión no va absolutamente nada conmigo (incluso me ahoga). Así que el título debe referirse a mí mismo, un tipo ordinario, normal y corriente, a pesar de mi anormalidad, o precisamente por ello, y que no cesa de correr en pos de lo que bien le parece, como por ejemplo del continuo conocimiento. Por lo que respecta al clima, día tras día, últimamente el cielo no cesa de verse absolutamente enladrillado en gris oscuro, de compactas y monótonas nubes que no paran de chorrear lo que sea, lluvia o nieve, según el caso, y a través de las cuales no parece atisbarse aún la solar luz del cambio. Paciencia, todo se andará.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película de animación por ordenador. Se trató de "La Lego película" ("The Lego movie"), de Philip Lord y Chris Miller. De este par de directores ya había visto anteriormente otra de esa técnica: "Lluvia de albóndigas" ("Cloudy with a chance of meatballs", 2009).

Una figurita del juego Lego, un obrero de la construcción anodino, normal y corriente, y obediente de todas las normas que le dictan, es tomado por azar como un ser absolutamente extraordinario, que será el encargado de la salvación de su mundo, dominado por un mega-malvado tirano. Él no se siente nada preparado para tal misión, pero las circunstancias le van obligando.

Una buena película, entretenida, apta tanto para niños como para adultos, con algunas escenas especialmente divertidas y transcendentes, y con varios mensajes incluidos, con carga de profundidad. Se hace apología de la libertad creativa, sin constreñirnos a norma alguna (como hacen intuitivamente desde su más tierna infancia los niños cuando juegan, absolutos maestros de la diversión en todo lo que hacen); de las muchas y diversas formas de hacer las cosas, tan válidas la mayoría; de creer en nosotros para ser capaces casi de cualquier cosa, aunque nos pueda parecer que no podemos. Además, también se destila que cada uno tiene sus talentos, ni mejores ni peores que los de los otros, y que sabiamente combinados hacen que seamos invencibles en grupo.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a ser menos legos:

 - "La verdadera libertad consiste en hacer lo que tenemos que hacer porque queremos".  (San Agustín).

 - "Utiliza en la vida los talentos que poseas: el bosque estaría muy silencioso si sólo cantasen los pájaros que mejor cantan".  (Henry van Dyke).

 - "No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso".  (Albert Einstein).

 - "Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección".  (Francis Picabia).

 - "Los hombres geniales empiezan grandes obras, los hombres trabajadores las terminan".  (Leonardo da Vinci).

 - "Sólo si me siento valioso por ser como soy, puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero".  (Jorge Bucay).

Besos y abrazos,

Don.
_____

lunes, 10 de febrero de 2014

Quimera matutina

¡Buenos días!

Tras varios días de melancólica lluvia parece que el sol quiere abrirse un camino entre las nubes por un rato. Ilusionado, deseo que nos revitalice ante nuevos chaparrones por venir, producto del tren sin fin de borrascas que nos están aguando últimamente, lluvias que, sin embargo y también, nos regarán de bienestar cuando tengamos que recoger sus frutos madurados al sol por venir, anhelo nada quimérico.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película que desde ya os recomiendo muy, pero que muy encarecidamente que vayáis a ver. Se trató de "Nebraska", de Alexander Payne, y con Bruce Dern, Will Forte, y June Squibb. Sexto largo de este magistral director, de quien me han entusiasmado todos los suyos que he visto, sus tres últimos: "Los descendientes" ("The descendants", 2011), "Entre copas" ("Sideways", 2004), y "A propósito de Schmidt" ("About Schmidt", 2002), siempre por ese particular modo suyo de mirar nuestros comportamientos. Me faltan por ver sus dos primeros largos, "Election" (1999) y "Ruth, una chica sorprendente" ("Citizen Ruth", 1996).

Un taciturno anciano, alcohólico y con síntomas de demencia senil, recibe por correo una carta publicitaria en la que le anuncian que ha ganado un premio de un millón de dólares, y todo lo que tiene que hacer es suscribirse a una revista. Con la absoluta creencia de que se ha hecho millonario decide viajar desde Montana, donde vive, hasta Nebraska, a más de mil kilómetros, para tratar de cobrar el premio, ante las continuas protestas de su socarrona esposa. Como no tiene coche va caminando, pero es detenido casi nada más comenzar todas las veces que lo intenta. Su hijo pequeño, con quien hace años que no se trata, convencido de que la terquedad de su padre no cejará, se ofrece al final a llevarlo en coche. Por el camino, cerca de su destino, pararán por un accidente, en el pueblo natal de todos, donde se reunirá toda la familia.

Maravillosa película, rozando asintóticamente el diez, de preciosismo formal, una historia melancólica y trufada de socarrona comedia, una road movie sobre la búsqueda por parte del padre de una quimera, pero que en realidad es el encuentro de un padre y un hijo tras años de ausencia y desencuentro, y un viaje de descubrimiento de la historia familiar, y de ilusión y autoestima de un padre que parece estar de vuelta de todo. Por algunas escenas me recordó a esa otra obra maestra, a la que también parece homenajear, que es para mí "Una historia verdadera" ("The Straight story", 1999), de David Lynch.

Ahora algo de sabiduría ajena que seguro nos ayuda a extraer de las quimeras el necesario conocimiento:

 - "Quien se empeña en pegarle una pedrada a la Luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda".  (Proverbio árabe).

 - "La esperanza no es ni realidad ni quimera. Es como los caminos de la Tierra: sobre la Tierra no había caminos; han sido hechos por el gran número de transeúntes".  (Lu Xun).

 - "Yo no me encuentro a mí mismo donde me busco, me encuentro por sorpresa cuando menos me lo espero".  (Montaigne).

 - "En los ojos del padre leyó también el deseo de recorrer el mundo. Un deseo que aún persistía, a pesar de las decenas de años que había intentado sepultarlo con agua, comida y el mismo lugar para dormir todas las noches".  (Paulo Coelho).

 - "No se puede envejecer sin haber recogido un poco de dolor del mundo, porque es lo mismo que llegar a la vejez sin dignidad".  (Claudio de la Torre).

 - "Existe la dignidad de envejecer como se ha vivido".  (Henri Simon).

Besos y abrazos,

Don.
_____

jueves, 6 de febrero de 2014

Llevo a mis venus matutinas a flor de piel

¡Buenos días!

Es patente que mis adoradas y adorables hadas y ninfas, a las que tanto amo, son idolatradas por mí nada más entrar en este divino mundo matutino, en el que la sensualidad campa a sus anchas, y donde me rindo a sus encantos. Desde luego, en estos días de invierno, mis venas no están precisamente a flor de piel, sino lo más profundamente escondidas que es posible entre mi carne, para tratar de minimizar la pérdida de calor, aunque hoy precisamente no sea un día especialmente frío, en el que haga falta arroparse entre sedosas pieles, pero yo lo intentaré a la menor ocasión, con tal de no perderme sus suaves caricias.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película que os recomiendo desde ya que vayáis a ver. Se trató de "La venus de las pieles" ("La Vénus à la fourrure"), de Roman Polanski, y con Emmanuelle Seigner y Mathieu Amalric. Está basada en la novela homónima, escrita a fines del s.XIX por Leopold von Sacher-Masoch (de su apellido proviene la palabra "masoquismo"). De este director he visto buena parte de su larga filmografía, y en concreto todos los de este siglo: "Un dios salvaje" ("Carnage", 2011), "El escritor" ("The ghost writer", 2010), "Oliver Twist" (2005), y "El pianista" ("The pianist", 2002).

Tras un muy duro día de audiciones en un teatro, el director y autor de la obra, basada en la novela amoroso-erótica "La venus de las pieles", se lamenta del bajísimo nivel de las candidatas para el papel femenino principal. Cuando está recogiendo para irse se presenta repentinamente, fuera de horario, una candidata más, todo un torbellino de mujer, muy descarada, inculta y de maneras vulgares, todo lo que odia el director. Tras sucesivas súplicas logra que le dé una oportunidad, y nada más empezar se transforma en un prodigio de exquisitez interpretativa y sensualidad, dejándole absolutamente fascinado. La prueba se va alargando, mientras la química entre ellos es total, entremezclándose la representación teatral con su relación profesional, y con sus propias vidas y sentimientos, sin límites muy definidos.

Como antes dije, os recomiendo desde ya esta espléndida película de maneras teatrales, una historia con muchas capas, como si de muñecas rusas se tratara, pero capas entremezcladas de realidad y ficción, sobre el masoquista sufrimiento que nos implica amar, desde un punto de vista irónico y satírico, y que también habla del juego de la seducción, con sus pulsiones de deseo, fantasías no realizadas, sentimientos de culpa, posesión, sumisión, todo con un deje de humor  cáustico. Además se ponen en solfa los roles de dominante y dominado en las relaciones amorosas, siempre ambiguos porque en realidad no se sabe quien domina a quien, con independencia de lo que creamos, y siempre en trance de voltearse en cualquier momento. Además los extiende a las relaciones profesionales (director-actriz) y casi se podría a cualquier otra esfera de nuestras vidas. En definitiva, inteligente y compleja reflexión, con multitud de facetas y aristas, que os recomiendo otra vez que véais.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos aporta buenos recursos a la hora de enfrentarnos en el juego del amor:

 - "Seducimos valiéndonos de mentiras y pretendemos ser amados por nosotros mismos".  (Paul Géraldy).

 - "El hombre no consigue el corazón de la mujer por sus propios sacrificios, sino por los que ella misma le ofrece".  (M. Barrière).

 - "Es evidente que la mayoría de los hombres y de las mujeres aplastarían, arrastrarían y despedazarían, si pudieran, a su rival. Casi todos tenemos un fondo de saña, de egoísmo, de venganza más o menos oculto, más o menos controlado".  (Pío Baroja).

 - "Tenía oído que algunos decían que el amor era todo regocijo, alegría y contento, mas, aquella noche, sentada en la playa, hubiera querido yo tener ante mí a aquellos sabios parlanchines para hacerles sentir con el filo de mi espada el regocijo, la alegría y el contento que ocasionaba el terrible dolor del amor. Era peor que una enfermedad, me decía atormentada, peor que una llaga corrompida. Era como beber ponzoña y tragar agujas. ¡Y todo por aquel rufián maleador cuyos rubios cabellos sólo podían tener competencia con los del sol!".  (Matilde Asensi).

 - "El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma".  (Arthur Miller).

Besos y abrazos,

Don.
_____

martes, 4 de febrero de 2014

No hay edad para los matutinos

¡Buenos días!

Estos matutinos que ya son la niña bonita de mis ojos, que tienen en torno a 15 años de edad, y a los que saco casi cuarenta, mantienen un idílico romance conmigo casi desde su cuna ... así que podría llamárseme un "asaltacunas matutinero", pero ya sabéis, ¿qué importa la edad si el amor es puro? ... Pues eso, estos días de invierno, en su más pura esencia, ayer nos dejaron unos copos de nieve por los madriles que no llegaron a cuajar, tal vez faltó algo más de negativo calor y tiempo para que cuajasen, como así está mi cabellera, que como dice el famosísimo tango, en la que las nieves del tiempo platearon mi sien ... y mucho más. Para hoy, lluvia y viento, que tal vez haga que alguna de mis canas se eche al aire, a enmarañarse con sus compañeras.

Este pasado fin de semana estuve en el cine viendo "20 años no importan" ("20 ans d'écart"), de David Moreau, y con Virginie Efira y Pierre Niney. De este director es el primer largo que veo. Y esta Virginie Efira sigue tan bomboncito como en la otra película en la que la vi, hace algo más de dos años, "La oportunidad de mi vida" ("La chance de ma vie", 2010), de Nicolas Cuche.

Una redactora de una revista de tendencias de moda, casi cuarentona, divorciada y con una niña, tiene una tan ajetreada vida profesional que le hace desentenderse de su vida amorosa, no tiene interés en volver a enamorarse, sólo vive para su trabajo y persigue un ascenso como redactora jefe. Pero cree que su jefe y compañeros la ven demasiado seria, recatada y cohibida, y que eso pudiera afectarle negativamente en su ascenso. Cuando un joven 20 años menor que ella se cruza en su vida, aunque le ignora al principio, decide utilizarle para dar un cambio a su imagen y finge un romance con él (sin que éste sepa del fingimiento), con la esperanza de dar una imagen de mujer moderna, desenfadada y desinhibida. Pero el roce hace el cariño y ... enredo a la vista.

Una buena comedia romántica, apenas rosa, agradable y que se deja ver, con algunas risas, y con su hecho diferencial (madurita que se lía con jovencito, lo normal es intercambiar edades o sexos, y final poco convencional); y con algún leve poso de reflexión inducido, sobre el compromiso en el amor, que la edad no importa tanto, y de esa papanatería que domina la moda y demás vanas y evanescentes tendencias artísticas.

Bueno, ahí os dejo algo de intemporal sabiduría ajena:

 - "Nuestro corazón tiene la edad de aquello que ama".  (Marcel Prévost).

 - "El amor que es un necio a los veinte años es un loco del todo a los sesenta".  (George Sand).

 - "A los dieciocho años se adora; a los veinte, se ama; a los treinta, se desea; a los cuarenta, se reflexiona".  (Charles Paul de Kock).

 - "Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas".  (John F. Kennedy).

 - "Estar enamorado significa exagerar desmesuradamente la diferencia entre una mujer y otra".  (Alphonse Karr).

 - "Un capricho se diferencia de una gran pasión en que el capricho dura toda la vida".  (Óscar Wilde).

Besos y abrazos,

Don.
_____

lunes, 3 de febrero de 2014

Que no os engañe mi ajetreo matutino

¡Buenos días!

Estos matutinos que siempre me embaucan y a los que acudo presto casi cada mañana parece que me tienen afanado en todo momento, vana ilusión, pues en realidad me relajo en cuanto me asomo a ellos. Hoy parece que nevará, si es que no lo hizo ya, y puesto que nos lo soplaron con antelación los meteorólogos ya andábamos prevenidos con las prisas del invierno por volver por sus más auténticos fueros.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La gran estafa americana" ("American hustle"), de David O. Russell, y con Christian Bale, Amy Adams, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, y Jeremy Renner. De este director había visto antes tres de sus films, "El lado bueno de las cosas" ("Silver linings playbook", 2012), "The fighter" (2010), y "Tres reyes" ("Three kings", 1999).

Un buscavidas, un inteligente estafador que trabaja desde hace poco junto a su socia (y amante) son capturados por un ambicioso agente del FBI, quien les ofrece perdonar su condena si colaboran con él para atrapar a un grupo de mafiosos y políticos corruptos de finales de los años 70, mediante las brillantes técnicas del estafador. Pero todo puede irse al traste por culpa de la neurótica e impredecible esposa de éste.

Una muy buena película, en general, que al principio no me decía gran cosa, me pareció bastante convencional, pero que de la mitad hacia el final fue entrando en el mundo excéntrico, tan típico de este director, con su peculiar mirada a las situaciones y a los comportamientos de sus personajes, y con algunos momentos realmente geniales, y que terminó por hacer que me metiera en la historia, basada en un hecho real, gracias también a algunas de sus cómicas situaciones. Una historia que no solo relata una gran estafa institucional, con mentiras dentro de mentiras, perfectamente aplicable a nuestros días, sino que también habla de éstas al nivel personal, en la elíptica esfera del amor, preguntándose hasta que punto las relaciones amorosas pueden llegar a ser una forma de engañar a otros y de autoengañarnos, convirtiéndose en una especie de truco de magia.

Ahora algo de sabiduría ajena que seguro nos ayuda a tomarnos la vida con más calma y a que no nos engañen tan fácilmente:

 - "Cuando la estafa es enorme, ya toma un nombre decente".  (Adelardo López de Ayala).

 - "Sucede muy a menudo que el hombre se engaña primero a sí mismo, antes de engañar a los otros".  (Jaime Balmes).

 - "Engañar y ser engañado, nada es más común en el mundo".  (Johann G. Seume).

 - "Somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos".  (Molière).

 - "Vive tu vida de modo que siempre que pierdas, sigas adelante".  (Will Rogers).

 - "Todo el estudio de los políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios".  (Diego de Saavedra Fajardo).

 - "En una época de engaño universal decir la verdad es un acto revolucionario".  (George Orwell).

Besos y abrazos,

Don.
_____

viernes, 31 de enero de 2014

Evasión psicomatutina

¡Buenos días!

Estos matutinos que me ayudan a psicoanalizarme a mí mismo, son además una de las mejores fuentes de evasión mental que tengo, proporcionándome con ello un inmenso bienestar anímico. Y aunque no podemos escapar del invierno que nos rodea, salvo que cambiemos de hemisferio, no sé si cerebral o terrenal, siempre podremos imaginar que no es para tanto, y que incluso es agradable ... desde luego, hoy no es necesaria tal evasión mental pues hace menos desapacible que ayer, o al menos así lo siento yo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mindscape", de Jorge Dorado, y con Mark Strong, Taissa Farmiga, Brian Cox, y Alberto Ammann, entre otros. Es el debut en el largo de este director español que comienza haciendo las Américas y rodando en inglés.

El mejor agente de una peculiar agencia de detectives que resuelve misterios delictivos introduciéndose en la mente de los presuntos culpables y testigos, indagando en sus recuerdos, para tratar de averiguar las causas de los hechos, lleva retirado un tiempo desde que un drama familiar le impidiera desarrollar adecuadamente su trabajo. Decide volver por su falta de dinero y el jefe le encarga un caso no especialmente complicado, una adolescente muy brillante, aunque problemática, que se niega a comer (lleva así varios días), para tratar de determinar si es víctima de un trauma pasado o es una sociópata.

Una buena película, entretenida. Es un thriller psicológico con algunos sustos, giros y revueltas argumentales, envuelto en varias capas de realidad y recuerdos (que casi nunca son tal y como la realidad fue sino una recreación de aquello), y donde nadie parece ser quien dice. No me desagradó a pesar de algunos flecos argumentales (cómo lagunas mentales) y leves sensaciones de déjà vu. Cumplió correctamente su misión de evadirme y con ello olvidar mis rutinarias cuitas mientras estuvo oscura la sala de proyección.

Ahora, antes que nos evadamos de esta evasión matutina, a hacer lo que más nos plazca, algo de sabiduría ajena para liberar nuestras mentes:

 - "Al principio vienen necesariamente a la mente la fantasía y la fábula. Desfilan después los cálculos matemáticos, y sólo al final la realización corona el pensamiento".  (Konstantín Tsiolkovski).

 - "Entrar en el terreno de los hechos es entrar en el mundo de los límites. Las cosas pueden emanciparse de ciertas leyes accidentales o pegadizas, pero no pueden escapar a las leyes de su naturaleza. Se puede libertar a un tigre de su jaula, pero no de su piel manchada".  (Gilbert K. Chesterton).

 - "Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo".  (Ramón Gómez de la Serna).

 - "La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado".  (Gabriel García Márquez).

 - "El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo".  (Gustavo Adolfo Bécquer).

 - "El hombre sueña con escapar, pero no debe correr para ser libre. Si uno huye de sí mismo, su prisión irá con él".  (Gustave Thibon).

Besos y abrazos,

Don.
_____

miércoles, 29 de enero de 2014

Saber hacer con los matutinos

¡Buenos días!

Sepa o no sepa, desde luego no finjo haciendo que sé cuando no es así. Intento hacerlo lo mejor que puedo, y digo bien, hacerlo, que con decirlo no basta. Así creo que es como nos hemos ido tomando cariño a lo largo de estos años, con actos sinceros. Y este dulce invierno sí que sabe hacer las cosas como debe, y las hace, y por eso me gusta, como todas las demás estaciones, que jamás me defraudan, a pesar de leves vaivenes.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una deliciosa película que desde ya os recomiendo muy encarecidamente que vayáis a ver. Se trató de "¿Qué hacemos con Maisie?" ("What Maisie knew"), de Scott McGehee y David Siegel, y con Onata Aprile (Maisie), Julianne Moore, Steve Coogan, Joanna Vanderham y Alexander Skarsgård. Es el quinto largo codirigido por ambos directores, y es el primero suyo que veo. Está basado en la novela homónima (en su título en inglés, en español "Lo que Maisie sabía") de Henry James, publicada en 1897.

Una niña de seis años, Maisie, muy observadora, se encuentra en medio del proceso de divorcio de sus padres, una veterana cantante de rock y un marchante de arte, de sus agrias discusiones, y de la lucha de ambos por su custodia, más bien con el fin de hacerse daño mutuamente. Con el fin de conseguir el favor del juez, él se casa con la niñera, y como reacción ella lo hace con un joven amigo, camarero de un bar-restaurante. Casi de tapadillo, entre las refriegas de sus padres, ella va cogiendo cariño a sus respectivas nuevas parejas, siempre atentos con ella (de verdad, con actos), pues sus padres biológicos cada vez se preocupan más por ellos mismos que por sus parejas ... e incluso que por su propia hija (a la que también quieren, pero más bien de boquilla).

Una espléndida película que me encantó, por lo que cuenta y por como lo cuenta, una revisión actualizada de lo que la novela narra durante fines del s.XIX. Desde el sensible punto de vista de la niña, de perspicaz mirada y que sabe más de lo que a su edad corresponde, vemos a unos bastante irresponsables padres que usan de los demás para su propio beneficio, mientras a través de los ojos de ella casi vemos su alma, que trata de buscar un sentido a su vida entre el caos familiar en el que vive, pero que con su muy intuitivo criterio sabe muy bien lo que quiere. Pues eso, lo que ya dije, que os la recomiendo muy encarecidamente.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a saber que hacer ante nuestras vicisitudes:

 - "No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos".  (Friedrich von Schiller).

 - "El principio de la educación es predicar con el ejemplo".  (Anne
Robert Jacques Turgot).

 - "Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras".  (Lao-Tsé).

 - "A los niños, para hacerse querer por ellos, no les importa demasiado que seamos feos, ni que seamos inteligentes, ni tan siquiera bondadosos. Para querernos basta con que se les quiera: no son tan exigentes como los mayores".  (Jacinto Benavente).

Besos y abrazos,

Don.
_____

martes, 28 de enero de 2014

Otro volumen de mis manías matutinas y sus ninfas

¡Buenos días!

No voy a decirlo ni más alto, ni más claro, ni más bajo, ni sin (ni con) tapujos, que os voy a contar ya que no sepáis, así que paso directamente a la meteorología, que como también ya habréis notado, el invierno sigue con su manía de hacernos pasar algo de frío, nada excesivo, y hoy además, chorrearnos con algo de lluvia, cual si se nos hubiera puesto algo lúbrico.

Este pasado fin de semana estuve en el cine viendo "Nymphomaniac. Volumen 2" ("Nymphomaniac. Volume II"), de Lars von Trier, y con Charlotte Gainsbourg, Stellan Skarsgård, y otros cuantos actores más, cuyo volumen 1 estrenaron y vi el mes pasado.

Continuación de las tormentosas peripecias sexuales de nuestra protagonista, que va contando al hombre que la recogió malherida en la calle, esta vez los últimos tres capítulos de su vida, ya abandonada la adolescencia y juventud, en la que se nos siguen narrando los desaforados deseos sexuales de esta mujer, siempre insatisfecha, que experimentó el sexo en casi todas sus facetas concebibles, y que marcaron su destino vital.

Tal vez porque se cierra el círculo y cobran sentido ciertas cuestiones, me gustó más esta segunda parte. Una entelequia fronteriza esto de las partes, pues las dos son un todo, dividido en dos pares de horas para alivio de vejigas y aumento de los ingresos de los productores. Al final, lo que ya apunté el mes pasado, a pesar de algunos desbarros, espléndido formato, y contenido, con algunos momentos de reflexión ciertamente brillantes (y geniales), algunos muy divertidos, y que inducen a más reflexión. Si no me sois mojigatos (cosas del sexo explícito que a algunos no gusta ver), os la recomiendo (en sus cuatro y pico horas).

Ahora, aparte de la que se destila en algunas partes del film, algo más de sabiduría ajena:

 - "La mitad de la vida es deseo, y la otra mitad insatisfacción".  (Carlo Dossi).

 - "Mientras tenemos un deseo, tenemos una razón de vivir. La satisfacción es la muerte".  (George Bernard Shaw).

Besos y abrazos,

Don.
_____

lunes, 27 de enero de 2014

Antes que los matutinos sientan ...

¡Buenos días!

... me siento yo a teclear sus sentimientos, que son los míos, intuyendo que tal vez les interesen a alguien más. Tras unos días de sentida primavera en medio del invierno de calendario, parece que hoy vuelve éste por sus fueros, según las previsiones de los meteorólogos, con una fuerte bajada de las temperaturas, sin llegar a helar, y con mínimas lloviznas para hoy y probablemente más copiosas de mañana en adelante.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Presentimientos", de Santiago Tabernero, y con Marta Etura, Eduardo Noriega, Alfonso Bassave, Gloria Muñoz e Irene Escolar. Está basado en la novela homónima de Clara Sánchez. Es el segundo largo como director de este también realizador televisivo y guionista, tras "Vida y color" (2005).

La relación de una joven pareja (con bebé) no pasa por sus mejores momentos. Deciden irse unos días de vacaciones a la playa para tratar de reconciliarse y ver si les surge de nuevo la chispa del amor. Justo cuando llegan a la urbanización en que pasarán esos días, discuten y ella coge el coche y se va, dejándole con el niño. Mientras conduce se desata una enorme tormenta, el estruendo de un gran accidente de tráfico la hace parar en el arcén. Cuando cesa la tormenta, sale a ver que pasó y le roban el bolso del coche. Decide volver a la urbanización, no encuentra el camino de vuelta, y se queda sin gasolina. Comienza el angustioso deambular de ambos para tratar de reencontrarse.

No me acabó de convencer esta especie de thriller psico-romántico, a pesar de su buena factura (fotografía, actuaciones y demás), por sus irregularidades y deshilachados argumentales. Además, es que este mundo de la pararrealidad no suele estar bien planteado, según mis criterios, en la mayoría de las películas. Cuestión de fe. Una historia narrada en dos mundos paralelos, el real y el onírico, el del consciente y el subconsciente, sobre las dificultades de mantener el amor de pareja, encarnadas en una que lucha, en ambos niveles, por vivir de nuevo el amor que antaño, no hace mucho, sintieron el uno por el otro.

Pues antes de sentir, algo de sabiduría, o viceversa, para una mejor conciliación de ambas, tan necesaria para una vida más plena:

 - "Hay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento".  (Miguel de Unamuno).

 - "Pensamientos sin contenidos son vacíos; intuiciones sin conceptos son ciegas".  (Immanuel Kant).

 - "Los primeros sentimientos y los segundos pensamientos es lo que hay de mejor en ambos géneros".  (Vizconde de Bonald).

 - "Decir lo que sentimos; sentir lo que decimos; concordar las palabras con la vida".  (Séneca).

 - "El amor no es sólo un sentimiento. Es también un arte".  (Honoré de Balzac).

 - "La vida es como la música, debe componerse con el oído, el sentimiento y el instinto, no mediante reglas".  (Samuel Butler).

Besos y abrazos,

Don.
_____

viernes, 24 de enero de 2014

Matutina memoria i-lumi-nada triste

¡Buenos días!

Nada me aflige cuando penetro, siempre gratis, en estos gratificantes matutinos que jamás se prostituyen, que todo lo hacen porque les apetece sin pasar la gorra, después de habérmelo hecho pasar tan bien. Cómo tanto estoy disfrutando estos soleados, luminosos y agradables días de invierno, estación que simboliza la vejez vital, pero que también hacen que se me exalte el vitalismo ... no hay edad para dejarse llevar siempre por el arrobador deseo de disfrutar, como buenamente podamos, de lo que nos ofrece la vida en cada momento.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Memoria de mis putas tristes", de Henning Carlsen, y con Emilio Echevarría, Geraldine Chaplin, Paola Medina, Ángela Molina y Olivia Molina. De este veteranísimo director danés es el primer film que veo. Esta coproducción hispano-mexicana y danesa está basada en la novela homónima de Gabriel García Márquez, de quien sólo he leído su obra cumbre, "Cien años de soledad", y un libro de varios relatos cortos encabezado por "La increíble y triste historia de la cándida Erendira y su abuela desalmada".

Un anciano y veterano columnista de un periódico de provincias que jamás se ha enamorado ni casado, y todas sus frecuentes relaciones sexuales han sido con contraprestación económica, quiere celebrar su 90º cumpleaños regalándose una noche de placer con una adolescente virgen, para lo que contacta con la madam del lupanar al que ha acudido toda su vida. Durante el encuentro, en lugar de consumar, se deleitará mirando a la joven, mientras rememora pasajes de su vida pasada, terminando por enamorarse perdidamente de ella, sentimiento que jamás conoció.

Una película de buena factura formal (fotografía, música, etc.) pero que no me dijo gran cosa la historia que cuenta, que trata de reflexionar, de extraña manera, sobre la vejez y el amor, y "a la vejez, viruelas", que dice el refrán. Seguramente la novela esté mucho mejor. Me pasó algo parecido con la otra película que vi basada en una novela de Gabo, "El amor en los tiempos del cólera" ("Love in the time of cholera", 2007), de Mike Newell.

Ahora recuerdo que ya toca algo de sabiduría ajena que alegre e ilumine nuestras vidas, que os regalo para vuestro placer intelectual, y cuya última cita está extraída de la propia novela:

 - ¿Quién me llama puta sino quien me ayuda?".  (refrán).

 - "¿Cuál será más de culpar,
aunque cualquiera mal haga,
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?".  (Sor Juana Inés de la Cruz).

 - "La vejez es mala porque priva al hombre de todos los placeres dejándole los apetitos".  (Giacomo Leopardi).

 - "Te amo no por quien tú eres, sino por quien soy cuando estoy contigo".  (Gabriel Gª Márquez).

 - "Esa noche descubrí el placer inverosímil de contemplar el cuerpo de una mujer dormida sin las urgencias del deseo o los obstáculos del pudor".  (Gabriel García Márquez).

Besos y abrazos,

Don.
_____

jueves, 23 de enero de 2014

Matutino hinchable

¡Buenos días!

Henchido estoy de estos matutinos, y de las inmensas ganas de vivir que me insuflan cada vez que vengo a ellos, a su afectuosa compañía, pleno de sus dones, sin el más mínimo hartazgo, mientras sigo descubriendo cual inocente niño el mundo que me rodea, sin acabar nunca de comprenderlo ni abarcarlo en su totalidad, flotando con levedad en su derredor. El invierno parece que se nos desinfla, haciéndose algo más cálido (máximas queriendo subir de nuevo de los 10ºC), pero es sólo una de sus aparentes expiraciones, que al poco seguro que vuelve a inspirar y coger fuerzas para tratar de nuevo de dejarnos lívidamente helados, cosa imposible al abrigo del nada tibio y muy cálido aliento de una buena y amorosa compañía.

Ayer no estuve en el cine, estuve en casita viendo una en DVD. Se trató de "Air doll" ("Kûki ningyô"), un film de 2009 de Hirokazu Kore-Eda, y con Doona Bae. Con éste ya he visto los seis últimos films de este excelso director. El mes pasado vi el último, "De tal padre, talhijo" ("Soshite chichi ni naru", 2013), y anteriormente, "Kiseki (Milagro)" ("Kiseki", 2011), la exquisita obra maestra que es para mí "Still walking" ("Aruitemo, aruitemo", 2008), "Hana" ("Hana yori mo naho", 2006), y "Nadie sabe" ("Daremo shiranai", 2004).

Una muñeca hinchable de tamaño natural vive en un pequeño piso de una gran ciudad japonesa con su dueño, un solitario hombre de mediana edad, que la trata como si fuera una persona real. De repente cobra vida y tiene un corazón (no físico, sino anímico) y sale a descubrir, con inocente fascinación, el mundo que le rodea. En su deambular, conoce a un dependiente de videoclub del que se enamora. Cada noche regresa a su hogar a cumplir su misión de amor sustitutivo para su amo, y cada mañana mientras él trabaja sale a seguir descubriendo y haciéndose preguntas sobre la vida, conociendo multitud de personas.

Una muy buena película que, a pesar de su hermosura visual y aire melancólicamente poético, no me enganchó al principio, pero poco a poco, a fuerza de la sutileza característica de los films de este director, fue entrándome su rareza, muy parca en palabras. De todas formas no fue redonda del todo. Una especie de fábula en la que se reflexiona acerca de la soledad de los individuos en las grandes urbes, de su vacío existencial, de las dificultades de comunicación y de relaciones afectivas que padecen bastantes urbanitas, de la necesidad que todos tenemos del aliento de otros, y de las semillas de bondad que vamos diseminando a nuestro paso por la vida, algunas pocas de las cuales germinarán si las condiciones son adecuadas, alentando la de otros.

Aunque esta película se centra en la muñeca y no en su propietario, por eso de tipos solitarios y extravagantes que compran una muñeca y la tratan como a una persona, me recordó a otros dos films anteriores que vi: "Lars y una chicade verdad" ("Lars and the real girl", 2007), de Craig Gillespie, y "Tamaño natural" ("Grandeur nature", 1973), de Luis García Berlanga.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos infunda algo de aliento vital:

 - "Una buena vida es aquella inspirada por el amor y guiada por la inteligencia".  (Bertrand Russell).

 - "El amor consiste en dos soledades que se protegen, limitan y procuran hacerse mutuamente felices".  (Rainer María Rilke).

 - "Los hombres risueños son sanos de corazón. La risa es la sal de la vida; la risa de un niño es como la loca música de la infancia. La alegría inocente inunda como una catarata cristalina que brota inmaculada a plena garganta".  (Rubén Darío).

 - "Todo hombre considera su condición humana con cierto aire de melancolía".  (Ralph W. Emerson).

 - "Las grandes almas son como las nubes: recogen para repartir".  (Kalidasa).

Besos y abrazos (que recibo y doy),

Don.
_____

martes, 21 de enero de 2014

Combustión matutina

¡Buenos días!

Aunque jamás huyan de la quema, en este mundo de evasión matutina es difícil que se produzca combustión alguna, ni siquiera espontánea, especialmente en días como hoy, en el que aunque todavía no llueve, las grises nubes anuncian lluvia y mucha humedad para esta tarde, y todo sin alterar el enaltecido ánimo que desbordan por todos sus poros estos matutinos, haga el tiempo que haga.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Oslo, 31 de agosto" ("Oslo, 31 august"), de Joachim Trier, y con Anders Danielsen Lie. Es el segundo largo de este director noruego, y primero suyo que veo. Está basado en la novela de 1931 "El fuego fatuo" ("Le feu follet"), de Pierre Drieu la Rochelle, de la que ya había otra versión cinematográfica de 1963 dirigida por Louis Malle.

Un joven de buena familia, mediada la treintena, pronto finalizará su tratamiento en un centro de desintoxicación para drogadictos. Como parte de su rehabilitación, le recomiendan ir a Oslo para una entrevista de trabajo. Durante este permiso aprovecha para reunirse con familiares y amigos, a los que hace varios años que no veía. Está deprimido y tiene tendencias suicidas, pues siente que su existencia no tiene sentido, no ve futuro a su situación y se lamenta de las oportunidades desaprovechadas y de las personas queridas a las que decepcionó en el pasado.

Una buena película, no especialmente agradable de ver, por su fría desolación, que quizás por eso en su primera mitad no me motivaba, pero a partir de ahí consiguió engancharme, con las andanzas durante 24 horas de este joven melancólico y apesadumbrado, desde un punto de vista casi de documental, y bastante desesperanzado. Un joven ya muy desmotivado e insatisfecho con todo, de una gran fragilidad emocional, que encaja mal las frustraciones vitales (como todo adicto a psicotrópicos), sin apenas anhelos por nada, salvo recuperar el amor de una de sus novias, que no sabe muy bien que hacer con su vida y que se siente solo y desamparado. Alguna breve llamarada de ilusión vital surgirá de su descomposición anímica, pero la humedad y el sempiterno plomizo cielo noruego la apagarán apenas quiera brotar, sin que nada quiera hacer por evitarlo.

Ahora, a modo de oxígeno que haga prender nuevas y propias ideas, nada como un poquito de sabiduría ajena:

 - "Fuego fatuo y sur soplando, el tiempo va empeorando".  (refrán).

 - "El que pueda decir cómo arde, sufre un fuego muy pequeño".  (Francesco Petrarca).

 - "Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre: el fuego, la humedad, los bichos, el tiempo, y su propio contenido".  (Paul Valéry).

 - "La felicidad depende, como muestra la naturaleza, menos de las cosas exteriores y más de las interiores".  (William Cowper).

 - "En cada amanecer hay un vivo poema de esperanza, y, al acostarnos, pensemos que amanecerá".  (Noel Clarasó).

 - "La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar, y algo que esperar".  (Thomas Chalmers).

Besos y abrazos,

Don.
_____

lunes, 20 de enero de 2014

Matutino malversador

¡Buenos días!

Ni malo ni bueno, que en realidad tienen acusada tendencia a la prosa, no sé si buena o mala, aunque alguna vez, en las citas de sabiduría ajena, incluya algún fragmento de poesía, desde luego excelente. Es más, tampoco son muy inexpertos, que ya llevan conmigo unos 15 años, acumulando ambos, a manos llenas, la suficiente experiencia vital como para no dejarnos defraudar por casi nada ni casi nadie. Tras las recientes lluvias de pasados días, este invierno se empeña en no defraudarnos con sus fríos, tampoco una cosa desmedida, pero que nos hacen ponernos a buen recaudo ante futuras y eventuales desmesuras suyas.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El lobo de Wall Street" ("The woolf of Wall Street"), de Martin Scorsese, y con Leonardo di Caprio. Está basado en el libro de memorias del personaje retratado. De este veterano director he visto casi todos sus largos de ficción, y en concreto todos los de este siglo XXI, a saber, "La invención de Hugo" ("Hugo", 2011), "Shutter island" (2010), "Infiltrados" ("The departed", 2006), "El aviador" ("The aviator", 2004), y "Gangs of New York" (2002), que no me gustó casi nada. Mis dos preferidas, entre otras maravillas suyas, fueron "La edad de la inocencia" ("The age of innocence", 1993) y "Uno de los nuestros" ("Goodfellas", 1990).

Un joven veinteañero llega a Nueva York y es contratado por una gran entidad financiera. Su primer jefe le instruye en las peores artes del oficio. Poco tiempo después, justo el día en que consigue el título oficial de corredor de bolsa, se desploma la bolsa de Nueva York el 19 de octubre de 1987 y es despedido y queda arruinado. Vuelve a empezar de cero, a vender desde un destartalado garaje, junto a un grupo de amigos, pequeñas participaciones de empresas sin futuro (bonos basura) a gente pobre, en los que despierta sus ansias de riqueza a través de engaños, mientras él se embolsa unos inmensos rendimientos en comisiones (del 50%) que le hacen inmensamente rico en un tiempo record, moviéndose entre los resquicios legales e ignorando totalmente hasta el más leve escrúpulo ético. Esto despierta el recelo de las autoridades, que empiezan a investigarle. Mientras tanto se entregará al más desaforado hedonismo, literalmente nadando en dinero, que gasta a espuertas en drogas, mujeres y todo tipo de extravagantes lujos, la mar de horteras casi todos ellos.

Hacía tiempo que no me gustaba de tal modo una película de Scorsese. Desde luego, con ninguna de las anteriores de este siglo había sido así. Por tanto os la recomiendo, id a verla, que es sobresaliente. Aunque no lo parezca, se parece bastante a sus más icónicos films sobre mafiosos, pues nos relata la historia de este gángster de los de hoy en día, de esos que nos despluman, no precisamente con los triles, pero casi, sino desde la virtualidad de la especulación financiera. Nos relata las aventuras, la ascensión y caída de este forajido financiero de guante blanco, y sin embargo fascinante y carismático, un excelentísimo vendedor de humo totalmente entregado a todo tipo de orgiásticos excesos. A través de este espejo de exceso y desmesura vemos retratada nuestra sociedad y economía.

Film trepidante, irreverente, cínico, y de mucho humor, humor negro, sobre la vorágine de deseo de riqueza y consumismo que se apodera de vez en cuando (demasiado a menudo) de nuestras sociedades y del que se aprovechan unos nihilistas sin miramientos para enriquecerse a costa de los demás, "pringaos" cegados por el oropel (o el oro en papel), por la ilusión monetaria, y que terminan por arrastrarnos al resto, sin haberlo comido ni bebido. Insisto, excelente, y con dos magníficas escenas que destacaría, y que me hicieron reír mucho y a conciencia: una al principio, cuando su primer jefe le instruye en las peores praxis laborales; y la otra hacia el final, cuando henchido de drogas trata de llegar, arrastrándose literalmente, hasta su casa para tratar de evitar lo inevitable. No os la perdáis.

Ahora algo de sabiduría ajena, una buena inversión de cara a posibles fraudes:

 - "El hombre es un lobo para el hombre".  (Plauto).

 - "«Paso de buey y diente de lobo». Para triunfar no hace falta tanto; basta con paso de buey".  (José Camón Aznar).

 - "Para triunfar en la lucha por la vida el hombre ha de tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra".  (Máximo Gorki).

 - "El no ser codicioso es ser rico, y el no tener la manía de comprar es una renta".  (Cicerón).

 - "Los ricos que no saben emplear sus riquezas son de una pobreza incurable, porque es pobreza de espíritu".  (Jenofonte).

 - "Los hombres no tienen más que dos frenos: la vergüenza y la horca".  (Ugo Foscolo).

 - "Los que creen que con el dinero se puede hacer cualquier cosa son los que indudablemente están dispuestos a hacer cualquier cosa por el dinero".  (Voltaire).

Besos y abrazos,

Don.
_____