martes, 4 de julio de 2017

Matutino de estío bien acogido

¡Buenos días!

En estos cálidos matutinos a los que sigo acudiendo fiel a mi cita cada vez que veo cine o similar, me siento como si estuviera siempre de vacaciones y acogedoramente bienvenido, pareciéndome todo una nueva experiencia por mucho que ya haya venido muchas veces, a la par que abro mis todavía asombrados ojos de par en par para tratar de captar hasta la más mínima sutileza de las que me rodean, y tratar de aprender de ellas. Por lo demás, el verano vuelve a las andadas con los 35ºC de máxima prevista para hoy, que es lo que le toca hacer, pero sin tanta crudeza como hace días, cuando casi nos derrite, así que lo acogeremos de buen grado, ya que de cualquier forma no nos queda otra, y habrá que aceptarlo tal cual es.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Verano 1993" ("Estiu 1993"), de Carla Simón, y con Laia Artigas, Paula Robles, Bruna Cusí, y David Verdaguer. Es el debut en el largo de esta directora y guionista.

Una niña de seis años debe pasar el primer verano de su vida lejos de sus padres, recién fallecidos a causa del sida, con su familia adoptiva, sus tíos y prima, en una masía campestre lejos de su hogar en la gran ciudad, debiendo adaptarse a su nueva situación, pues se siente desubicada y todo es absolutamente nuevo para ella.

No me convenció esta película (nota: 4), incluso se me hizo bastante pesada, casi como una opípara digestión estival, y aburrida, incitándome a la siesta de sobremesa a resguardo de la canícula, salvo fugaces y leves destellos de interés que apenas consiguieron levantarme el sopor. Aun así en esta historia autobiográfica de su directora, donde todo se insinúa, naturalista, parsimoniosa, más centrada en las infantiles emociones y sensaciones de descubrimiento y asimilación de la desconcertada niña protagonista, de todo lo que le rodea y en concreto de la muerte, quise traslucir el buen quehacer de sus responsables.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, de las que he recogido por ahí, no sé si descarriadas, y que ahora acojo en este matutino:

 - "En las profundidades del invierno finalmente aprendí que en mi interior habitaba un verano invencible".  (Albert Camus).

 - "Lo que hacemos nunca es comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la crítica".  (Friedrich Nietzsche).

 - "En muchos aspectos, la infancia es la época más importante de nuestra vida, cuando se gesta nuestra personalidad y se ponen los cimientos de lo que será nuestra futura conducta social".  (Juan Antonio Vallejo-Nágera).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 3 de julio de 2017

Mi rinconcito matutino

¡Buenos días!

En este utópico lugar matutino en el que ahora me encuentro, y que puede encontrarse tanto en las virtuales redes informáticas como en mi intrínseco ser, propenso a ensimismarse, consigo elevarme de la real realidad hasta meterme en mi mundo interior, no solo para evadirme, sino para encontrar las herramientas que me permitan seguir adelante cuando descienda de nuevo tras los besos y abrazos. Y por estos lares terrenales en los que me encuentro desde hace años, los madriles, de donde además soy natural, hoy tendremos otro esplendoroso y soleado día de verano, con 32ºC de máxima prevista, y subiendo de nuevo para próximos días.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una de animación japonesa, de esas que me gustan tanto y entusiasman casi siempre. Se trató de "En este rincón del mundo" ("Kono sekai no katasumi ni"), de Sunao Katabuchi, y basado en el manga homónimo de Fumiyo Kôno. Es el primer largo que veo de este director japonés.

En un pequeño pueblo pesquero de la prefectura de Hiroshima vive una chica junto a su familia, dedicada al cultivo de algas, imaginativa y atenta a los pequeños detalles que le rodean, y a la que le encanta pintar y contar historias con sus dibujos. En 1944, cuando cumple los 18 años, recibe una propuesta de matrimonio de un joven que vive en una ciudad cercana, pues en su base naval trabaja como funcionario. Se traslada allí para casarse y vivir junto a su marido y su nueva familia, nuevo lugar al que deberá aclimatarse. Poco a poco, la guerra, hasta entonces lejana, y sus terribles consecuencias, transformarán su apacible vida cotidiana.

Una buena película (nota: 6) con la exquisita sutileza de los japoneses para contar historias, esta de maneras clásicas y con animación tradicional de gran belleza, pero que no me llegó a conmover, salvo a ratos perdidos, no sé muy bien el porqué. Con las habituales delicadeza y sensibilidad niponas, y conjugando realismo y poesía, se nos muestra el modo de vida tradicional japonés, el de la gente corriente, y como fue arrasado por la II Guerra Mundial y sus nefastos estragos. Gente de a pie que sigue adelante a pesar de los pesares y los cataclismos (sean bélicos o no), junto a la gente que ama.

Por el tema me recordó a esa sublime obra maestra del cine, y no solo del animado, que es la también japonesa "La tumba de las luciérnagas" ("Hotaru no haka", 1988), de Isao Takahata, de quien hace poco más de un año vi otra excelsa joyita, también magistral, "El cuento de la princesa Kaguya" ("Kaguyahime no monogatari", 2013), y que os recomiendo encarecidamente, muy pero que muy encarecidamente que veáis, ambas.

Bueno, pues tras este recodo hemos llegado al rincón de la sabiduría ajena, por donde me gusta dejarme caer y estar un rato pasando buenos momentos:

 - "Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo".  (Aldous Huxley).

 - "Sólo desde que amo es bella mi vida; sólo desde que amo sé que vivo".  (Theodor Körner).

 - "En cada amanecer hay un vivo poema de esperanza, y, al acostarnos, pensemos que amanecerá".  (Noel Clarasó).

 - "No desesperes, ni siquiera por el hecho de que no desesperas. Cuando todo parece terminado, surgen nuevas fuerzas. Esto significa que vives".  (Franz Kafka).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 2 de julio de 2017

Colosal matutinirium tremens

¡Buenos días!

No sé si serán los tremendamente alucinatorios y delirantes efectos provocados en mi cerebro por la falta de sueño, cuajado de sustancias dopantes producidas por él mismo debido a lo anterior, y de que mis legañas me impidan llorar de felicidad por lo que pueda ver medio somnoliento, veo a través de mi ventana un colosal día de suave verano, con un monumental sol que todo lo abarca sin dejar resquicio a obnubilación alguna, ni siquiera en mis entendederas, y con una máxima prevista para hoy de 30ºC... delicioso día, aunque no sé si hasta el tremendo delirio.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Colossal", de Nacho Vigalondo, y con Anne Hathaway, Jason Sudeikis, Dan Stevens, Austin Stowell, y Tim Blake Nelson. Es el cuarto largo de este director, tras "Los cronocrímenes" (2007), que todavía no he visto, "Extraterrestre" (2011), y "Open windows" (2014).

Una joven que vive en Nueva York y ha perdido su empleo y a su novio, que la echa de casa por sus problemas de alcoholismo, decide regresar al hogar paterno en su pueblo, una casa vacía pues sus padres fallecieron. Allí consigue trabajo como camarera en el bar de su amigo de la infancia, mientras aparece en las noticias el caso de un colosal monstruo que está arrasando la ciudad de Seúl. Poco a poco ella irá tomando conciencia de que tiene una extraña conexión mental con él.

Una muy buena película (nota: 7), arriesgada y un punto extravagante, con sus más, los más, y sus menos, los menos, a ratos desconcertante, como desnortados están sus protagonistas, a ratos cautivadora y divertida, de surreal y absurdo humor, esta delirante mezcla de géneros, excéntrica de sus tópicos habituales: de comedia romántica, de gigantescos monstruos orientales, de...

A través de la cosa monstruosa, mera excusa, especie de mcguffin, se nos habla metafóricamente, obvio, de ese monstruo personal, autodestructivo y destructivo de los demás, que se nos manifiesta de cuando en cuando y nos hace entrar en crisis existencial, y de posibles y posteriores tomas de conciencia sobre ello... ella lo consigue, madura, ellos no. También, y de refilón, o no tanto, se nos habla de traumas y frustraciones infantiles que nos persiguen en la edad adulta, de maltrato de género, de los inútiles atajos de las politoxicomanías (y sin poli) para superar nuestros problemas, de...

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que tal vez nos guíen lejos de eventuales delirium tremens:

 - "Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás. Si quieres comprender a los demás, mira en tu propio corazón".  (Friedrich Schiller).

 - "La verdadera nobleza consiste en saber valerosamente sufrir por los demás y no permitir que los demás sufran por nosotros".  (Thomas Carlyle).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 28 de junio de 2017

Matutino de vivos colores

¡Buenos días!

Con las lluvias de pasados días y las que tal vez caigan hoy, junto con el viento que las trae, tenemos unos frescos días de primavera en estos inicios de verano de calendario, con 24ºC de máxima prevista para hoy, que nos hacen ver la vida que nos rodea, y sus colores, con mayor nitidez, con independencia de otras circunstancias que pudieran afectarnos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Maudie: El color de la vida" ("Maudie"), de Aisling Walsh, y con Sally Hawkins e Ethan Hawke. Es el primer largo que veo de esta directora irlandesa.

Años 30. En una pequeña aldea canadiense de pescadores vive Maud, una mujer tímida y menuda con problemas de movilidad que van in crescendo debido a su enfermedad degenerativa de las articulaciones, sobreprotegida por su familia (tía y hermano), y con ansias de independencia. Tras ver el anuncio que un huraño y malhumorado pescador ha puesto en la tienda del pueblo buscando una criada que le haga las tareas del hogar, no lo piensa dos veces, y se traslada a vivir a su minúscula y cochambrosa cabaña en medio de ninguna parte. La convivencia entre ambos será difícil, pero poco a poco, el roce hará el cariño, surgirá el amor, y acabarán por casarse, a la par que ella comienza a pintar pequeños cuadros, muy coloridos y naif, que con el paso de los años van interesando cada vez a más gente, llegando a hacerse famosa, e incluso a que Richard Nixon le comprase algunos de ellos cuando fue presidente de los Estados Unidos.

Una buena película (nota: 6), biopic melodramático sobre esta pintora canadiense, que vi con parsimonioso agrado, enfocando tanto sobre su arte, que en cierto modo utilizaba como exorcización de sus pesares y para dar luz y color a su vida, como sobre su lucha por superar sus dificultades, con su inhabilitante enfermedad y con la difícil relación que mantenía con su marido, dos seres absolutamente contrapuestos y al margen de la sociedad "normal", que parecían felices con lo muy poco que tenían y la vida les ofrecía.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que tal vez nos ayuden a colorear eventuales sombras que nos pudieran aquejar:

- "En materia de color, el que a cada uno le gusta es el mejor".  (Refrán).

 - "La felicidad se parece a las corbatas; cada uno escoge el color de la suya".  (Noel Clarasó).

 - "El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande es desdichado, aunque sea el dueño del mundo".  (Epicuro de Samos).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 27 de junio de 2017

Autorretrato matutino que me importa un pijo

¡Buenos días!

Así pues, tanto me da igual que no me lo voy a hacer, que otros me retraten si les place, por muy pijotero que me pudiera también parecer el suyo. Por lo que al clima se refiere, ya empieza igualmente a darme lo mismo en que día de calendario estamos para tratar de determinar el tiempo que hará, pues tras unos sofocantemente tórridos últimos días de primavera y primerísimos de verano, con máximas coqueteando con la agobiante cuarentena, ahora, una semana después del solsticio de verano, tendremos unos días la mar de primaverales, con máxima prevista para hoy de 28ºC... y bajando mucho más para próximos días, coqueteando incluso con la veintena y poco más.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Selfie", de Víctor García León, y con Santiago Alverú, Macarena Sanz, y Javier Caramiñana. Es el tercer largo de este director, y primero suyo que veo.

Un joven, un pijo de manual, hijo de un ministro del gobierno pepero al que acaban de detener e imputar por corrupción, malversación de caudales públicos, blanqueo de capitales y toda una sarta de delitos más, es desahuciado del chalet de La Moraleja donde vivía con sus padres, su novia le abandona, y le expulsan del MBA que cursaba, siendo ninguneado por su antiguo círculo de amistades, y quedando sin oficio ni beneficio, a la deriva y deambulando por Madrid, cual pollito desvalido, mendigando techo y comida sin ser muy consciente de lo que en realidad le está ocurriendo. En una manifestación en la que se ve envuelto sin comerlo ni beberlo, conoce a una trabajadora social ciega, simpatizante podemita, que le acoge y ayuda a encontrar casa y empleo, liándose con ella.

Película cuya sinopsis argumental me atrajo un montón pero que a pesar de muy buenos momentos y originales maneras, no consiguió engancharme del todo (nota: 5). Tragicomedia, o "comitragedia", que reparte mordacidad a diestro y siniestro, con la que no me reí apenas, con maneras de falso documental, o de reality show (que de realidad tienen poco, pues llevan un guión de trasfondo, no nos engañemos), tan real en lo que cuenta que parece mismo esperpento, tan esperpéntica que parece la pura realidad en la que vivimos. Autorretrato alegórico de las dos Españas, tan lelas ambas, tanto monta, a través de un pijo y un progre enamorados de una misma muchacha, ciega que no ve los dos idiotas que se le vienen encima, y tal vez acaben por joderla, metafórica y literalmente hablando. Nosotros mismos, vamos, jodidos y atontados todos, o viceversa.

En la sección de sabiduría ajena, tan solo una cita para hoy, sale hoy, como el cupón de la ONCE. Es del director y guionista del film hoy glosado:

 - "Todos somos niños grandes a los que la crisis nos ha tirado de culo contra el suelo... Nos levantamos metiendo tripa y sonriendo, intentando aparentar cierta dignidad, queriendo tomarnos en serio a nosotros mismos... pero lo que tenemos enfrente, lo que mejor nos retrata, es un espejo de feria".  (Víctor García León).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 23 de junio de 2017

Los matutinos son...

¡Buenos días!

Con su mayoría de edad más que cumplida, maduros incluso antes, mucho antes, de esa anecdótica fecha de calendario, creen tener claro ya desde hace bastante la derrota por la que transitan, casi siempre triunfantes en sus decisiones de timón, jamás lamentando su rumbo, sea el que sea. Desde antes de ayer, día del solsticio de verano, entramos en él por calendario, otra anécdota, pues desde hace ya semanas que lo padecemos en sus desmesuras tórridas, hoy levemente atenuadas por los madriles pues "tan solo" llegaremos a los 35ºC de máxima, chorretones y churretones de sudor incluidos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Júlia ist", de Elena Martín, y con ella misma (también coguionista), y con un montón más de otros jóvenes intérpretes de aquí y de allí. Es el debut en el largo de esta directora, a quien vi hace un año protagonizando como actriz otro film, "Las amigas de Ágata" ("Les amigues de l'Àgata"), de Laia Alabart, Alba Cros, Laura Rius, y Marta Verheyen; de similares maneras al visto ayer; no en vano todas son amigas y compañeras de estudios y ambas cintas son sus proyectos de fin de carrera.

Una estudiante de arquitectura en Barcelona decide irse de Erasmus durante un curso a la facultad de su disciplina en Berlín. Una vez allí, lejos de sus padres, con los que vivía, y de su novio, que no está muy conforme con su inesperada decisión, ve como la soledad y el desarraigo la invaden, nada que ver con sus previas expectativas. Poco a poco irá estableciendo relaciones allí, no sin ciertas dificultades, a la par que su relación amorosa se va desmoronando por la distancia, inconsciente de que en menos de un año tendrá que volver.

No me convenció del todo esta película (nota: 5), aunque apuntaba buenas maneras. Historia con toques autobiográficos que va más allá del tópico de los Erasmus de fiestas y desparrame, enfocando en el aspecto emocional más duro del asunto, problemas de adaptación, soledad, frustraciones por expectativas incumplidas, y maduración vital al tomar conciencia de nuestra inmadurez, pues el día que maduremos por completo nos pudriremos y en polvo nos convertiremos. Problemas de cualquier emigrante, sea por voluntad o por la fuerza de las circunstancias, extraños donde van, extraños si vuelven a sus orígenes, siempre desorientados y con dudas de quienes son realmente.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que espero sean lo que necesitáis ahora, o después:

 - "Soy lo que desconozco que soy. Soy todo lo que no sé".  (Antoni Marí).

 - "Serás lo que debas ser o no serás nada".  (José de San Martín).

 - "Aquí soy extranjero porque nadie me entiende".  (Ovidio).

 - "Cuando uno emplea demasiado tiempo en viajar llega a ser finalmente extranjero en su propio país".  (René Descartes).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 13 de junio de 2017

Matutino maquinar con luz y taquígrafos

¡Buenos días!

Poco puede trajinarse bajo este inclemente sol y temperaturas abrasadoras que nos consumen en estos nada primaverales días de primavera de calendario, a poco del solsticio de verano, en que esta cederá el testigo formal al sofocante verano que nos vino antes de tiempo y con excesivo rigor. Así que habrá que buscar una sombra bajo la que sestear en los alrededores del mediodía, solar que no de reloj, cuando las máximas previstas lleguen a los 37ºC, como hoy mismo. Y así, o peor, llevamos varios días, y muchos más que se prevén. Por tanto, en las umbrías de la noche anterior, urdo este matutino a golpe de tecla, sin mucho abreviar mi verborrea, para que no se me evapore ni condense antes de salir a buscarse la vida en el relativo frescor mañanero.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Testigo" ("La mécanique de l'ombre"), de Thomas Kruithof, y con François Cluzet, Denis Podalydès, Sami Bouajila, Simon Abkarian, y Alba Rohrwacher. Es el debut en el largo de este director francés.

Un metódico contable, solitario y alcohólico, pierde su empleo. Tras dos años en el paro, un enigmático hombre de negocios que dice trabajar por el bien del país se pone en contacto con él para ofrecerle un sencillo empleo muy bien remunerado. Debe transcribir, mecanografiándolas en folios, una serie de escuchas telefónicas que le pasan grabadas en unas cintas de casete. Desesperado por encontrar trabajo, lo acepta sin hacer demasiadas preguntas. Poco a poco se irá viendo envuelto en un complot de intrigas políticas maquinado en la sombra por los servicios secretos, sintiendo que su vida corre peligro.

Una muy buena película (nota: 7), con estupendas maneras formales, con la que pasé un rato la mar de entretenido, este intenso thriller de espionaje y confabulaciones políticas, pleno de inquietante suspense, que te mantiene en constante tensión e intriga siguiendo las casi kafkianas peripecias de este perfecto don nadie, un pelele zarandeado por las circunstancias, insignificante peón en las luchas de poder político, y que apenas entiende lo que está sucediendo. Amén de lo anterior, también puede verse un trasfondo crítico hacia el uso partidista (por los partidos políticos) de los servicios secretos para maximizar sus réditos electorales... ¿De qué me suena esto en esta España nuestra cuajada de corrupciones, aunque la película sea francesa? Vamos, que en todas partes cuecen habas, y no por ello el mal de muchos debería ser el consuelo de los tontos. Tomemos conciencia y no seamos marionetas...

Ahora unas citas de sabiduría ajena, testimonios de otros que tal vez aporten algo de luz a nuestras obnubiladas entendederas:

 - "Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender cómo se hace".  (Franklin D. Roosevelt).

 - "Un testigo que vio, vale por dos; y si vio y oyó, por ciento dos".  (Refrán).

 - "Muchos son buenos si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia".  (Francisco de Quevedo).

 - "Al poder le ocurre como al nogal: no deja crecer nada bajo su sombra".  (Antonio Gala).

 - "No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia".  (Montesquieu).

 - "En la máquina social hay que ser motor, no rueda, personalidad, no persona".  (Santiago Ramón y Cajal).

 - "La Historia no es mecánica porque los hombres son libres para transformarla".  (Ernesto Sábato).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 6 de junio de 2017

¡Matutino conseguido!

¡Buenos días!

Con absoluta normalidad aquí os dejo otro matutino más que os he conseguido sacar de mis neuronalmente enredadas entendederas, y ahí os lo dejo, de gratis, sin esperar favor de vuelta a cambio, por el puro placer de que lo disfrutéis si tal os place. En estos últimos días de primavera de calendario, el verano parece que quiere conseguir de nuevo imponer sus condiciones en la negociación para el solsticial relevo estacional, y para hoy tendremos por los madriles 28ºC de máxima prevista... y subiendo sin cesar para próximos días, hasta mediar la treintena, ya rayanos en el sofocante verano.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Norman: El hombre que lo conseguía todo" ("Norman: The moderate rise and tragic fall of a New York fixer"), de Joseph Cedar, y con Richard Gere, Lior Ashkenazi, Michael Sheen, Charlotte Gainsbourg, Dan Stevens, y Steve Buscemi. Es el segundo largo que veo de los varios de este director israelí, tras su anterior "Pie de página (Footnote)" ("Hearat Shulayim", 2011).

Un judío neoyorquino, casi sin oficio ni beneficio, que se gana la vida mediando a comisión en negocios de poca monta (solo presentando a unos y otros y prometiendo de todo sin tener seguro nada), pero siempre intentando ir a mayores sin demasiado éxito, contacta con un político israelí en horas bajas, que ha ido por allí a dar una conferencia, como primer eslabón para tratar de conseguir un pelotazo. Tratando de embaucarle y casi por equivocación le regala unos zapatos de gran lujo que el político anhelaba pero que no se podía permitir, y que años después llega a ser primer ministro de Israel. Cuando vuelve a la ciudad para dar un discurso sobre la paz palestino-israelí que quiere conseguir, el buscavidas verá todas las puertas abiertas para que su gran momento tenga lugar, iniciando gracias al político una red de contactos en la que acabará por enredarse por venirle demasiado grande.

Peculiar tragicomedia con desvaídos toques de intriga política que, a pesar de algunos muy buenos e interesantes momentos, no me acabó de convencer del todo (nota: 5). Tal vez, con otro enfoque, las muy interesantes reflexiones que destila esta historia, hubiera quedado una excelente película. A través de este espabilado pícaro, todo un liante arribista un tanto desgraciado (y al final de buen corazón, no así el resto) que se dedica a crear cadenas de favores entre familiares, amigos (verdaderos y presuntos), grandes financieros y políticos de diverso pelaje y condición mediante torpes tejemanejes, se quiere poner en solfa las corruptelas y grandes corrupciones políticas, financieras y empresariales y sus interrelaciones.

Ahora, ahí os dejo como favor personal unas citas de sabiduría ajena que he conseguido trapicheando por aquí y por allí:

 - "Para conseguir la más pequeña fortuna, vale más decir cuatro palabras a la querida de un rey que escribir cien volúmenes".  (Voltaire).

 - "Cuando conseguimos nuestro objetivo creemos que el camino fue bueno".  (Paul Valéry).

 - "¿Queréis libraros de algunos e inoportunos que os llaman amigo? Pedidles un favor que no satisfaga su vanidad".  (Niccolo Tommaseo)

 - "Casi todo el mundo paga gustoso los favores pequeños; muchos agradecen los medianos; pero es raro que no se corresponda a los grandes favores con la ingratitud".  (François de la Rochefoucauld).

 - "Nadie apunta en su agenda los favores recibidos".  (Séneca).

 - "Procura hacerte digno de todos los favores, pero no aceptes ninguno".  (E. W. Stevens).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 5 de junio de 2017

Encontronazo matutino

¡Buenos días!

Tras habernos enfrentado a las tormentas de este fin de semana, y dejarnos empapar por ellas, el ardor casi veraniego de pasados días, revolucionario y fuera de estación, parece haberse refrescado bastante y para hoy tendremos tan solo unos 25ºC de máxima prevista por los madriles; así que espero, como suelo, ponerme cara a cara ante este nuevo matutino y lidiar pacientemente con él para tratar ambos de dar lo mejor de nosotros con independencia de nuestras pequeñas diferencias y de lo revoltosos que a veces se me puedan poner.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Clash" ("Eshtebak"), de Mohamed Diab, y con un montón de desconocidos actores para mí, que es un film coral, y el segundo largo y primero que veo de este director y guionista egipcio.

En el verano de 2013, dos años después de la revolución egipcia (parte de otras de la Primavera Árabe que comenzó en Túnez), que derrocó al dictador que durante 30 años gobernó Egipto, y que llevó al poder a un partido islamista, a su vez derrocado por el ejército en un golpe de estado, se producen continuas manifestaciones y violentos enfrentamientos entre partidarios del ejército y de los islamistas en las calles de El Cairo. En medio del caos, en un furgón policial acaban detenidos un par de periodistas, un grupo de partidarios del ejército confundidos con simpatizantes islamistas, y otros tantos que verdaderamente lo son, así como otros pocos pillados en medio de ambos bandos y que no son ni de unos ni de otros. En tan reducido espacio enseguida se desatan los enfrentamientos pero, ¿serán capaces de superar sus discrepancias para tratar de salir indemnes todos de esa angustiosa situación?

Una estupenda película que os recomiendo (nota: 8), de intenso ritmo, con ramalazos de violencia, que te mantiene siempre en agobiante tensión en su mínimo espacio escénico atestado de personas apretujadas, y del que solo se ve lo que sucede en el turbulento exterior a través de los pequeños ventanucos enrejados del furgón. En esta concentrada condensación de toda la sociedad egipcia en el minúsculo habitáculo, tanto prisión como al final cápsula protectora del caótico entorno de afuera, se oscila de la confrontación a intentos de reconciliación (y viceversa), por encima de las diferencias y buscando puntos de encuentro, por pura supervivencia y poder salir todos vivos de ahí.

Desolador y muy desesperanzado final que nos deja con el regusto de que nada puede hacerse ante violentas hordas de descerebrados y enfurecidos fanáticos, sean del bando que sean, cuando el enconamiento pasa de ciertos límites, y que además ven a neutrales observadores, como periodistas o gente que no va ni con unos ni con otros como sospechosos enemigos. También deja la constatación del fracaso reformador de la revolución egipcia, saliendo su pueblo de Málaga para llegar a Malagón, es decir, pasar de una dictadura laica a otra religiosa y viceversa con incremento del enconamiento partidario y autodestrucción colectiva de toda una sociedad absolutamente polarizada.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que tal vez nos zarandee, nos haga reflexionar y nos ayude a reconciliarnos con el mundo:

 - "Quien no es dueño de sus pensamientos no es dueño de sus actos".  (Víctor Hugo).

 - "Quien ha perdido la esperanza ha perdido también el miedo; tal es el significado de la palabra desesperado".  (Arthur Schopenhauer).

 - "Sé cortés con todos, sociable con muchos, familiar con pocos, amigo con uno, y enemigo con ninguno".  (Benjamín Franklin).

 - "La reconciliación es más bella que la victoria".  (Violeta Chamorro).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 2 de junio de 2017

Bonito matutino entre Pinto y Valdemoro

¡Buenos días!

En este precioso día de primavera con maneras de verano, que la máxima prevista para hoy es de 32ºC por los madriles, y un gradito más en los dos madrileños pueblos del título, ya no sabemos si seguir de jovial primavera o empezar a mentalizarnos de verano aplatanado, y en la duda se nos escaparán ambos a poco que nos despistemos, pero tampoco saldremos de Málaga para caer en Malagón, que todavía la primavera seguro nos reserva más veleidades de las suyas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Entre los dos" ("You're ugly too"), de Mark Noonan, y con Aidan Gillen, Lauren Kinsella, Erika Sainte, George Pistereanu. Es el primer largo de este director irlandés.

Un preso recibe la libertad condicional para cuidar de su sobrina de once años, pues la madre de esta acaba de fallecer y el tío es su única familia. Él busca trabajo y un hogar provisional donde instalarse, pero las circunstancias se lo ponen difícil, y no tiene mañas de padre responsable. Por accidente de la niña, un día incumple con sus deberes de libertad condicional, aumentando con esto el riesgo de volver a la cárcel y que le retiren la custodia de su sobrina y la envíen a una casa de acogida.

Una buena película (nota: 6), este drama con notas de humor y cierta pátina de melancolía, que vi con plácido agrado, aunque no llegó a emocionarme, con lo que dadas sus muy buenas maneras, bella fotografía, música y modo de narrar la historia, si lo hubiera conseguido me hubiera encantado. La historia en sí, de personajes solitarios y con lastres emocionales que tratan de superar, me desmereció un poco por algunos flecos deshilachados que me la deslucían y produjeron cierta extrañeza. Me gustó el personaje de la lenguaraz niña, que parecía tener la cabeza mejor asentada que la de los adultos.

Ahora unas citas de sabiduría ajena para ayudarnos a remover presuntas certezas y dudar razonablemente de ellas, pero sin que esto nos lleve a la inmóvil vacilación:

 - "La peor decisión es la indecisión".  (Benjamín Franklin).

 - "La fealdad es tan relativa como la belleza. Aquello que puede ser feo en Roma, puede ser bello en Bombay".  (Voltaire).

 - "La desdicha es grande, pero el hombre es aún más grande que la desdicha".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 1 de junio de 2017

Voluntariosa paternidad matutina

¡Buenos días!

Pocas normas impongo a estos matutinos, total, si tampoco me van a hacer excesivo caso, cual díscolos vástagos de mis entendederas que son. Es más, los primeros me nacieron a la vera de las silvestres márgenes del Arlanzón, y eso parece condicionarles lo suyo, que se me asilvestran con facilidad. Por lo demás, la díscola y voluble primavera, que siempre va a su albedrío, nos sigue otra vez calentando con sus travesuras, con máxima prevista para hoy de 30ºC, otra vez coqueteando con el verano. Así no hay forma de meterla en vereda, ni ganas que tengo yo de ponerle puertas al campo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Wilson", de Craig Johnson, basado en el cómic homónimo de Daniel Cloves (también guionista del film), y con Woody Harrelson, Laura Dern, Isabelle Amara, Judy Greer, Cheryl Hines, y Margo Martindale. Es el tercer largo de este director, y segundo suyo que veo tras su anterior, "The skeleton twins" (2014).

Tras la muerte de su padre, Wilson, un cuarentón solitario, misántropo, excéntrico, políticamente incorrecto, que no encaja en los convencionalismos sociales y que molesta por donde pasa debido a su sinceridad sin filtros que nadie quiere oír, toma la decisión de recuperar a su ex novia de adolescencia y primera juventud, que le abandonó y abortó el bebé que iban a tener. Investiga sobre su paradero y se presenta ante ella, quien le dice que en realidad dio el bebé en adopción. De repente siente una imperiosa necesidad de manifestar su paternidad y convence a su ex para ir ambos a conocer a su adolescente hija natural.

Traviesa comedia que no me dijo ni hizo reír gran cosa (nota: 5), quizá en unos pocos momentos sueltos, plenos de acidez, perdidos en la inmensidad de su medianía, sobre este inadaptado social que camina a trompicones por la vida y que acaba por madurar y encontrarse a sí mismo, encajando y superando los sinsabores que la vida no para de darle.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que no me son propias, obviamente, y con las que a lo mejor salimos del adocenamiento:

 - "Adonde hay voluntad, mejor es entrarse que llamar".  (Refrán).

 - "Es un dichoso infortunio el no tener hijos".  (Eurípides).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 31 de mayo de 2017

Real matutino real

¡Buenos días!

... O viceversa, que no sé si de verdad me siento el rey de estos matutinos o es verdadera su soberana magnanimidad. El caso es que los reverencio y ellos, en correspondencia, me rinden pleitesía, espero que real, sin boato palaciego, de la de verdad, aunque ellos sean una ficción mía soberanamente cierta para mí. Y todo este desvarío, no sé si absurdo, a la fresca de la mañana, sin tener recocido el seso por los calores del pasado fin de semana, ni el que parece querer volver a hacer, pues hoy tendremos 28ºC de máxima con sol y algunas nubes de armiño deambulando perdidas por la inmensidad celeste, casi de la mano junto a otras grises más sucias y plebeyas.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El rey de los belgas" ("King of the belgians"), de Peter Brosens y Jessica Woodworth, y con Peter van den Begin, Lucie Debay, Titus de Voogdt, Bruno Georis, y Pieter van der Houwen. Es el primer film que veo de cualquiera de este par de directores (belga él y estadounidense ella). Una nota cultural necesaria: Bélgica está formada básicamente por dos grandes regiones, que tradicionalmente no se llevan demasiado bien, Valonia, al sur, donde se habla francés, y Flandes, al norte, donde se habla neerlandés.

Un ficticio rey de Bélgica, pelín alelado, que parece ausente del mundo y se siente una marioneta del protocolo palaciego, realiza una visita de estado a Turquía para estrechar lazos diplomáticos y tratar de una posible adhesión de estos a la Unión Europea, a la par que el palacio encarga a un ex reportero inglés de la guerra de los Balcanes venido a menos para que realice un documental sobre el monarca con el fin de mejorar su imagen de persona sosa y aburrida. Mientras se encuentran allí se produce una fuerte tormenta solar, que incluso provoca inusuales auroras boreales en Estambul, con lo que no son posibles los vuelos de avión ni la telefonía móvil debido a la inutilización de los satélites por la excesiva radiación electromagnética solar. En ese momento le llega al monarca la noticia de que la región de Valonia ha proclamado su independencia de Bélgica, que deja de existir como tal país y su puesto como soberano unificador carece de sentido. Sin esperar al restablecimiento de las comunicaciones y desoyendo los consejos del gobierno turco, decide regresar inmediatamente en autobús junto al cineasta y su reducido séquito, atravesando Europa a través de los Balcanes, cual migrantes refugiados, desharrapados e indocumentados.

Una buena película (nota: 6), extraña, road movie (momento patera movie incluido) con mirada de avieso documental, también socarrona comedia, no de las de reír sino de las de esbozar sonrisas retorcidas, plena de absurdas y delirantes situaciones, tanto que casi serían factibles y reales, por el irreal rey que las padece, y por la realidad de aquí y ahora, no solo aplicable a la misma Bélgica, obviamente, sino por ejemplo a esta España nuestra... y a toda la Unión Europea como inestable unidad.

Podría asemejarse la encorsetada corte palaciega belga del film, desconocedora de la realidad de su ciudadanía, con la burocracia de la UE, más preocupada del mercado que de sus ciudadanos, lo que podría llevarnos al Atomium (de Bruselas, la belga y la europea)... a atomizaciones nacionales, quería decir, más o menos posibles en el futuro próximo (sea en Bélgica, España o la UE), como ya lo fueron recientemente en los Balcanes. Una de política-ficción, y real (en ambos sentidos) toma de conciencia, con bastante carga metafórica sobre inmigración y cohesión (nacional e internacional) y sobre los absurdos sinsentidos protocolarios, el colmo del encorsetado eufemismo, vanas palabras en las antípodas de la verdadera realidad cotidiana de los ciudadanos de a pie, que se evaporan ante la prosaica y tozuda realidad.

Ahora algo de sabiduría ajena, que a lo mejor ayuda a que bajemos de nuestro pedestal, real o irreal:

 - "Malos reyes, muchas leyes".  (Refrán).

 - "Hablar a la real de España, sin usar torcida maña".  (Refrán).

 - "Todo ciudadano es rey bajo un rey ciudadano".  (Charles Simon Favart).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 29 de mayo de 2017

Matutino confeso

¡Buenos días!

Os confieso que me siento aliviado, casi tanto como el clima primaveral con estas lluvias de hoy que suavizaron sobremanera los tórridos calores veraniegos de este fin de semana, de poder manifestaros mis pareceres sobre los más peregrinos temas en estos matutinos que tan bien me escuchan, aunque tampoco tenga muy claras mis culpas, así que tendré que hacer mayor introspección, pues no creo que sea moralmente aceptable tan solo largar mis cuitas para sentirme aligerado de ellas sin tratar de ponerles remedio. Por lo demás, la máxima para hoy menguó casi diez grados con respecto a las del fin de semana, y se nos quedará en unos reconfortantes 25ºC.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Las confesiones" ("Le confessioni"), de Roberto Andò, y con Toni Servillo, Connie Nielsen, Pierfrancesco Favino, Marie-Josée Croze, Moritz Bleibtreu, Lambert Wilson, y Daniel Auteuil. De este director italiano (también guionista, escritor y autor teatral) tan solo había visto uno de sus films, su anterior, "Viva la libertà" (2013).

En un lujoso hotel de la costa alemana va a celebrarse una cumbre del G8 con los ministros de economía de los 8 más poderosos países del mundo, y presidida por el director del FMI, quien el fin de semana previo celebra su cumpleaños y a cuya fiesta invita, además de a algunos de los ministros, a unos pocos destacados miembros de la cultura, entre los que se encuentra un monje cartujo, del que nadie sabe qué pinta ahí. Tras la fiesta, ya de madrugada, el director le confiesa que le invitó porque le admira y quiere confesar sus pecados con él, cosa que hace. A la mañana siguiente el director aparece muerto, y la policía considera al monje el principal sospechoso. Además, el resto de invitados políticos tiene miedo de que el fallecido le haya revelado un secreto plan del grupo para tomar radicales medidas que zarandeen de nuevo la economía mundial con el fin de beneficiar todavía más a los países miembros del clan, en detrimento del resto.

Una película que no me acabó de convencer (nota: 5), irregular, este thriller de trasfondo sociopolítico y económico, pleno de secretos y confesiones, con maneras de suspense a lo Hitchcock y un estilo visual de cuidadas imágenes que apuntaban a un afectado manierismo estilístico. Además, la trama y el argumentario me parecieron algo crípticos y deslavazados en bastantes momentos, aunque en otros sí que me engancharon. También especie de fábula moral muy dispersa y con cómica retranca político-económica que no me hizo especial gracia.

Sin embargo, sí que me agradó lo que parece destilar de asemejar la economía con una religión moderna, con sus dogmas de fe (teorías, dicen) no necesaria ni suficientemente constatados de modo fehaciente, tal vez delirios de iluminados gurús, cuando no por malévolo interés propio, y que trata muchas veces de hacernos comulgar con ruedas de molino... sin antes confesar, ¡oh, sacrilegio!, sus verdaderas y aviesas intenciones...

Ahora unas citas de sabiduría ajena, con las que no espero convertiros a ningún ideario concreto, pero que tal vez ayuden a elegirlo, si tal fuera vuestro deseo:

 - "Algo habrá de malo en la riqueza cuando a todo el mundo le da vergüenza confesar que la tiene".  (Noel Clarasó).

 - "No nos hacemos mejores cuando ocultamos nuestros defectos; antes bien, nuestro valor moral aumenta con la sinceridad con que nos confesamos".  (Georg Ch. Lichtenberg).

 - "Confesamos nuestros pequeños defectos para persuadirnos de que no tenemos otros mayores".  (François de la Rochefoucauld).

 - "A confesión de castañeta, absolución de zapateta".  (Refrán).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 25 de mayo de 2017

Matutino a presión que jamás pierde

¡Buenos días!

Como en una olla de esas me voy a sentir como siga subiendo el termómetro, que para hoy están previstos 33ºC de máxima por los madriles, con bochornosa sensación que no afloja, en mi caso por calor excesivo al que me gustaría disfrutar, y en el judicial o moral de algunos (bastantes) políticos y adláteres... ¡vaya usted a saber el porqué!... y esto lo digo por los casos que todavía no han salido a la palestra...

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El caso Sloane" ("Miss Sloane"), de John Madden, y con Jessica Chastain, Mark Strong, Gugu Mbatha-Raw, John Lithgow, Michael Stuhlbarg, Sam Waterston, y Alison Pill. De este director había visto cuatro de sus anteriores films: "El exótico Hotel Marigold" ("The best exotic Marigold Hotel", 2011), "La deuda" ("The debt", 2010), "La verdad oculta" ("Proof", 2005), y "Shakespeare in love" (1998).

Una ambiciosa, implacable, fría y calculadora ejecutiva de una empresa consultora que trabaja para el lobby que mejor pague con el fin de intentar que los políticos modifiquen su voto ante determinadas leyes que les perjudican, sea a través de presión verbal o buscando trapos sucios para chantajearlos, la más reputada y temida en su profesión, decide cambiar de empresa cuando le encomiendan que haga presión para que no prospere una ley que pondría restricciones a la venta indiscriminada de armas en los Estados Unidos, alegando que no puede trabajar en algo que va en contra de sus ideales. Se marcha a la que lucha por lo contrario, para defender una causa que parece perdida de antemano.

Una muy buena película (nota: 7) este intenso thriller político con mucho empaque que, si bien al principio me descolocó, enseguida consiguió atraparme y hacerme pasar un rato estupendamente entretenido y darme bastante que pensar. Cuajada de vertiginosos diálogos, algunos bastante afilados, a través de la peripecia de la estratega protagonista, obsesionada con ganar a cualquier precio y que parece haber asimilado perfectamente las enseñanzas de "El arte de la guerra" de Sun Tzu, entre otras esa que dice más o menos que a veces para ganar hay que perder, se hace una crítica de los tráficos de influencias entre lobbies y políticos, más interesados estos en el dinero de mordidas y en conservar el sillón que en trabajar éticamente por el bien de la sociedad, pues lo hacen por los adinerados que les untan (con dinero o "puertas giratorias") para influir en sus decisiones. Resumiendo, ¡qué estamos regidos más por una plutocracia en la sombra que por una democracia! Por sus maneras y parte de su temática, me trajo reminiscencias de la estupenda "Michael Clayton" (2007) de Tony Gilroy.

Ahora unas citas de sabiduría ajena a las que espero hagáis caso y tengáis en buena consideración:

 - "Triunfan aquellos que saben cuando luchar y cuando no".  (Sun Tzu).

 - "De derrota en derrota, hasta conseguir la victoria".  (Mao Tse-Tung).

 - "Un abogado hará cualquier cosa para ganar un caso. A veces, incluso, puede llegar a decir la verdad".  (P. Murray).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 24 de mayo de 2017

Matutina aceptación del adiós

¡Buenos días!

Al final de este matutino, como con todos, nos volveremos a despedir, con fluida y armoniosa naturalidad, y cada uno seguiremos después nuestros respectivos caminos, que tal vez vuelvan a reencontrarse con renovados buenos días. El que no parece querer irse es este calor veraniego a destiempo, hoy de nuevo con 32ºC de máxima prevista, así que no preveo despedirme de él en bastantes días, a tenor de las previsiones, con lo que no me quedará otra que dejarme agobiar con resignación, pues luchar contra los inevitables elementos no lleva a buen puerto.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "No sé decir adiós", de Lino Escalera, y con Nathalie Poza, Juan Diego, y Lola Dueñas. Es el debut en el largo de este director, con el que ganó varios premios en el reciente Festival de Málaga.

Una estresada ejecutiva, cabreada permanentemente con el mundo, con problemas para gestionar sus emociones y que se entrega a diversas toxicomanías para intentar ahogar sus pesares, recibe la llamada de su hermana, que le dice que su padre, con quien hace tiempo que no se habla, está gravemente enfermo y el médico le ha dado pocos meses de vida. Ese mismo día se traslada a la casa familiar en un pueblo de Almería, y una vez allí, puesto que no acepta el diagnóstico facultativo y contra la opinión de todos, se lleva furtivamente a su padre para que lo traten en Barcelona. Durante el viaje, en su huida hacia adelante de una realidad que no quiere afrontar, intentará retomar apresuradamente la relación con su padre.

Una muy buena película (nota: 7) este drama familiar que acongoja desde las antípodas del sentimentalismo, con el que al principio no empatizaba, que no me lo ponía fácil, pero que al final sí consiguió engancharme, por su estupendo modo de enfocar estas peliagudas cuestiones sobre afrontar la muerte (la propia o la de allegados) a través de estos dos personajes de difícil carácter y con bastante minusvalía emocional e incapaces de expresar adecuadamente y en su justo momento los sentimientos que les oprimen.

Ahora unas citas de sabiduría ajena con las que despedir circunspectamente a este matutino que acepta que su tiempo se acabó y se nos va cuando debe:

 - "¡Lo terrible no es la llegada de la muerte, sino el adiós a la vida!".  (Maurice Maeterlinck).

 - "Si quieres poder soportar la vida, debes estar dispuesto a aceptar la muerte".  (Sigmund Freud).

 - "El arte de vencer las grandes dificultades se estudia y adquiere con la costumbre de afrontar las pequeñas".  (Cristina Trivulzio di Belgioioso).

 - "Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad".  (David Viscott).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 23 de mayo de 2017

Matutinos de los que no quiero irme

¡Buenos días!

Me hipnotizan, me atrapan, y me dejo hacer, que no quiero salir, ni por patas ni por las buenas, una vez entro en ellos, dado lo muy bienvenido que me encuentro por aquí. Y no es falsa cortesía, que lo digo de corazón y con todas mis entrañas. Y parece que quiere empezar a hervir todo mi entrañable ser con este calor ya de verano mismo, aunque todavía quede algo menos de un mes para el de calendario, cuando el próximo solsticio, pues con estos 32ºC de máxima prevista para hoy por los madriles, y sol a raudales, que ennegrecerán todavía más mi piel, no pienso ya en otra cosa que en dejarme ir hacia otros lares algo más frescos y norteños.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Déjame salir" ("Get out"), de Jordan Peele, y con Daniel Kaluuya, Allison Williams, Catherine Keener, Bradley Whitford, Betty Gabriel, y Caleb Landry Jones. Es el debut en el largo de este director.

Una pareja de novios, él negro y ella blanca, deciden que ya es hora de que él conozca a sus futuros suegros, y viceversa. Así que se van a pasar un fin de semana a la mansión campestre que los padres de ella, que no saben que es afroamericano, tienen en el sur de los Estados Unidos. Al principio, a él le choca el comportamiento demasiado amable de su futura familia política pero no le da mayor importancia, pero a medida que vaya transcurriendo el tiempo irá haciendo descubrimientos a cada cual más inquietante.

Una muy buena película (nota: 7) este thriller, afilado como un bisturí, con algo de terror y bastante comedia negra (y no solo por el color de la piel de algunos de sus protagonistas), que empieza como una comedia familiar e interracial y del miedo a no ser aceptado (por los suegros, o en general por el resto de sociedad), siempre con un inquietante runrún a lo largo de todo su metraje de intriga y suspense, perturbador, saltos en la butaca incluidos, y que muy al final deviene en pesadilla con liberadora explosión de violencia catártica y un puntual toquecito gore.

Además, impregnándolo todo, como salpicones de tomate frito por todo nuestro ser, una demoledora crítica social con sarcástica retranca sobre las falsas apariencias de bienintencionada tolerancia, y sobre el imperante racismo, latente cuando no descaradamente abierto, de buena parte de la sociedad estadounidense... y de cualquiera otra.

Ahora, antes de abandonar por hoy los matutinos, unas citas de sabiduría ajena que nos ayude a aflorar lo mejor de nosotros mismos... ¿o era al revés, que salga fuera lo malo y nos quede dentro lo bueno?... no sé ya como iba esto... ¿y el resto?:

 - "El escarmentado huye del vado".  (Refrán).

 - "Huye en todo de la demasía".  (Baltasar Gracián).

 - "El hombre sueña con escapar, pero no debe correr para ser libre. Si uno huye de sí mismo, su prisión irá con él".  (Gustave Thibon).

 - "El retirarse no es huir ni el esperar es cordura si el peligro sobrepuja a la esperanza".  (Miguel de Cervantes).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 22 de mayo de 2017

Matutina despedida de lo más chic

¡Buenos días!

Desde luego que sí, que cuando me despido con mis besos y abrazos lo hago con la mayor de las elegancias, o eso creo, así como también es desde siempre todo un hábito, no sé si de diseño de alta costura o de prêt-à-porter, que me siento obligado, sin sentirme, a hacer... ¡toda una aparente paradoja! Los que no parecen decirnos adiós son este sol y calor casi veraniegos (máxima prevista para hoy de 29ºC, y subiendo para próximos días) que hoy nos acompañan amablemente en nuestro aventurero devenir vital, siempre al albur de lo que nos depare el destino, sin destino fijo sin embargo.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Goodbye Berlín" ("Tschick"), dirigido por Fatih Akin, basado en la novela homónima de Wolfgang Herrndorf, y con Tristan Göbel, Anand Batbileg, y Mercedes Müller. De este director alemán de origen turco había visto tres de sus anteriores films, "Soul kitchen" (2009), "Al otro lado" ("Auf der anderen seite", 2007), y "Contra la pared" ("Gegen die wand", 2004).

Un chaval berlinés de 14 años, de familia acomodada, cuya madre es alcohólica y cuyo padre está siempre ausente, se siente marginado en su clase y además la chica por la que suspira no le hace el más mínimo caso. A mediados de curso llega a su aula un nuevo compañero, emigrante ruso oriental, Tschick, también bastante friki, al que él y todos los demás desprecian. Se acaba el curso, vacaciones, su madre ingresa en una clínica de desintoxicación, su padre se va de viaje de negocios por varias semanas (en realidad de vacaciones con su despampanante amante), y Tschick se planta en su casa y le propone viajar hasta el culo del mundo, sin móvil ni mapas, con un destartalado coche que acaba de robar. Toda una aventura.

Una buena película (nota: 6), con sus más y sus menos, bien hecha, divertida y entretenida, esta road movie de veraniegas aventuras adolescentes, pelín surrealistas, de crecimiento personal durante su tránsito de descubrimiento del mundo, mundo en el que no parecían encajar muy bien los dos protagonistas. En su peculiar odisea por los límites de lo prohibido, se verán inmersos en disparatadas situaciones, cruzándose con personajes más raros si cabe que ellos mismos.

Ahora, como con cada matutino, me despido de vosotros con unas citas de sabiduría ajena, citas con las que os emplazo hasta el próximo:

 - "No hay beso que no sea principio de despedida; incluso el de llegada".  (George Bernard Shaw).

 - "En un mundo de fugitivos el que transita el justo camino, parece huir".  (John Milton).

 - "Una de las ventajas de ser desordenado es que uno está continuamente haciendo nuevos y excitantes descubrimientos".  (Thomas Middleton).

 - "Las despedidas siempre duelen, aun cuando haga tiempo que se ansíen".  (Arthur Schnitzler).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 18 de mayo de 2017

Desde el paradisiaco umbral matutino

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que tras un breve momento de expiatoria introspección a las puertas de entrada de los matutinos me adentro sin mayores titubeos en ellos, con su plena aquiescencia, a disfrutar de este edén colmado de anímico maná para mí que casi me hace sentir un superhombre, dejando atrás eventuales e infernales tormentos... y muy probablemente también hoy, primaverales tormentas, con sus consabidos rayos y truenos y más o menos breves jarreadas de agua. La máxima para hoy por los madriles baja ocho graditos respecto a la de ayer, y se quedará en 20ºC, casi paradisiaca temperatura, suavizando sobremanera los ardores casi veraniegos de recientes días, purgándolos, diría yo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Paraíso" ("Rai"), de Andrei Konchalovsky, y con Julia Vysotskaya, Christian Clauss, y Philippe Duquesne. De este veteranísimo director ruso, amén de alguna de sus anteriores películas rodadas en Hollywood en el pasado siglo, había visto su inmediata anterior, "El cartero de las noches blancas" ("Belye nochi pochtalona Alekseya Tryapitsyna", 2014).

Durante la II Guerra Mundial las vidas de tres personas se entrecruzan: durante una redada una condesa rusa afincada en París, y miembro de la resistencia francesa, es arrestada por esconder en su piso a dos niños judíos y será interrogada por un policía francés colaboracionista, al que trata de sobornar ofreciéndole sus favores sexuales. De resultas, será deportada a un campo de concentración, donde se encontrará con un alto oficial de las SS allí destinado, también aristócrata, y con el que tuvo un breve affaire romántico y sexual diez años antes cuando coincidieron casualmente de vacaciones en la Toscana.

Una muy buena película (nota: 7), de bella fotografía en blanco y negro, y muy original mirada sobre el asunto tratado, este drama que, a través de las asépticas confesiones de los tres personajes principales desde la purgatoria antesala al edén, que se van alternando con los hechos narrados, va relatando el infernal holocausto, trivial efecto colateral del paraíso ario (según sus ideólogos), expresando además cada uno las motivaciones de sus actos, mera consecuencia de la "normalidad" reinante en sus entornos, sin tener autoconciencia de su maldad. El horror y la condición humana llevada a situaciones de extrema supervivencia son mostrados con modesto recato y se destila la relatividad del bien y del mal y que estas atrocidades provocadas por entregarse ciegamente a un ideal están siempre al borde de volver a repetirse, solo hace falta el aleteo de una mariposa y las condiciones adecuadas.

Ahora unas citas de sabiduría ajena que no sé si serán la purga de Benito, pero seguro que remedian algo:

 - "Los amos del pueblo serán siempre aquellos que puedan prometerle un paraíso".  (Remy de Gourmont).

 - "Solo durante los tiempos difíciles es donde las personas llegan a entender lo difícil que es ser dueño de sus sentimientos y pensamientos".  (Anton Chejov).

 - "El hombre no toma conciencia de su ser más que en las situaciones límite".  (Karl Jaspers).

 - "La felicidad no consiste en realizar nuestros ideales, sino en idealizar lo que realizamos".  (Alfred Tennyson).

 - "Y no hay deleites humanos
ni más grandes ni más sanos
que estos que son mi ideal:
pan de trigo candeal
comido en paz y entre hermanos".  (José María Gabriel y Galán).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 17 de mayo de 2017

Matutinos amores al sol que abrasan conflictos

¡Buenos días!

Otra jornada de calor veraniego, con 28ºC de máxima prevista, en estos primaverales días que invitan a solazarse al sol y disfrutar de las amorosas bondades que nos ofrece y que restañan cualquier eventual resquemor.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película que os recomiendo encarecidamente que vayáis a ver, que me encantó. Se trató de "Bajo el sol" ("Zvizdan"), de Dalibor Matanic, y con Tihana Lazovic y Goran Markovic. Es el primer largo que veo de este director croata.

Tres historias de amor entre sendas, y distintas (aunque interpretadas por los mismos dos actores), parejas de amantes veinteañeros, ella serbia, él croata, durante los ardorosos veranos de tres años significativos para la antigua Yugoslavia, hoy atomizada por la pasada radiación bélica en multitud de presuntas nacionalidades: en 1991, cuando está a punto de estallar el conflicto; en 2001, cuando la posguerra acaba de comenzar; y en 2011, casi hoy en día.

Sobresaliente drama (nota: 9) que, vuelvo a repetir, me fascinó y os encarezco que no os perdáis, amén de por su belleza formal y sensuales imágenes, por su intimismo y maravilloso modo de narrar haciendo elipsis de la guerra, parco en diálogos, pues lo dice todo casi sin ellos, tanto en las desoladoras historias de amor (e incluso sexo) como en las profundas metáforas socio-políticas que estas destilan, tanto para la propia sociedad balcánica, como para cualquier otra... ¡Todo un aviso a navegantes!

Tres historias de amor condicionadas por la guerra y sus secuelas: la primera de amantes que luchan por llevar su amor fuera de todo conflicto entre Montescos y Capuletos que se lo impida, la segunda de amantes que no acaban de serlo por resquemores de recientes conflictos, y la tercera de amantes que lo fueron y tratan de restañar pasadas inquinas. Todos condicionados por guerras y sus traumas y heridas, difíciles de cicatrizar por odios hacia el otro, todavía y parece que siempre latentes por allí, e incluso por doquier con mayor o menor intensidad. En definitiva, a pesar de cierto fatalismo en que esto vuelva a repetirse, deja vislumbrar rendijas de esperanza en que el amor y la reconciliadora paz puedan asentarse y suavizar asperezas.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, que tal vez nos ayuden a amar al prójimo tanto, o más si acaso, como a nosotros mismos:

 - "No hay nada nuevo bajo el sol, pero cuantas cosas viejas hay que no conocemos".  (Ambrose Bierce).

 - "En la guerra como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca".  (Napoleón I).

 - "El amor es lo más parecido a una guerra, y es la única guerra en que es indiferente vencer o ser vencido, porque siempre se gana".  (Jacinto Benavente).

 - "Tal vez estemos en este mundo para buscar el amor, encontrarlo y perderlo, una y otra vez. Con cada amor volvemos a nacer y con cada amor que acaba se nos abre una enorme herida. Yo estoy llena de mis orgullosas cicatrices".  (Isabel Allende).

Besos y abrazos,

Don.
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