martes, 13 de octubre de 2015

Club matutino

¡Buenos días!

Otra mañana más que me reúno aquí con mis correligionarios, y cualquiera que se anime a pasar por aquí, a disfrutar con bien de todo lo que se nos ofrece, exteriorizando nuestros anhelos y sentimientos, ventilándolos, para no dar la más mínima opción a que se revengan. Como en estos días otoñales de más frescor, con máxima prevista en torno a los 15ºC, de tiempo revuelto, con lluvias e incluso tormentas, en los que es más fácil incluso airear lo que sea.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El club", de Pablo Larraín, y con Alfredo Castro, Roberto Farias, Antonia Zegers, Alejandro Goic, Alejandro Sieveking, Jaime Vadell, y Marcelo Alonso. Es el quinto largo de este director chileno, de quien había visto su anterior, "No" (2012).

En un remoto pueblo de Chile, en una casa aislada, conviven cuatro hombres bajo la férrea tutela de una mujer, cuya única ocupación parece ser cuidar de un galgo y entrenarlo para que gane carreras. En realidad son cuatro curas recluidos, al cuidado de una monja, allí exiliados para expiar pecados de su turbio pasado. La llegada de un quinto miembro a tal club hará tambalear su armonía, obligándoles recordar lo que creían olvidado.

Una estupenda película (nota: 8), parábola moral con ramalazos de thriller, áspera, dura, contundente, incómoda de ver a ratos (muchos), pero infinitamente menos que una charla a un niño o adolescente por parte de un cura con obsesiva fijación por la entrepierna y sus alrededores, como si todo lo que hay en este mundo (y en el de más allá) estuviera allí concentrado. Una espléndida fotografía de cuidados encuadres, sucia, turbia, brumosa, sombría y desvaída, fea por momentos, realza el claustrofóbico ambiente que se nos muestra.

Retrato de las más oscuras trastiendas de esa sociedad secreta llamada iglesia católica, a través de este club de la película, en el que no todos los recluidos son delincuentes, que algunos tan sólo manifestaron su modo de ser, alfombra bajo la que se barre lo que afea su lustre. Institución empecinada en ocultar a toda costa lo que no le conviene, por ilegal que sea, que niega la evidencia, cuajada de hipocresías, tan inmóvil que acabará por pudrirse por falta de verdadero aire renovador, que cambia lo nimio para que nada cambie, tal y como muestra el desolador final de la película.

Ahora algo de sabiduría ajena, necesario aire fresco para evitar apolillamientos de nuestras neuronas:

 - "Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo".  (Groucho Marx).

 - "La iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza".  (Gilbert K. Chesterton).

 - "El que pretende que la religión se debe encontrar en la iglesia, puede abstenerse de ir a la iglesia".  (John H. Newman).

 - "Intencionadamente o no, se confunden siempre los jueces con la justicia y los curas con Dios. Así se acostumbran los hombres a desconfiar de la justicia y de Dios".  (Alphonse Karr).

 - "Gracias a Dios, todavía soy ateo".  (Luis Buñuel).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 12 de octubre de 2015

Taxi matutino

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que me subo a este vehículo matutino que me conduce doquiera que vuele mi imaginación, sin cortapisa alguna, y sin necesidad de levantar bandera que me imponga derecho de peaje alguno. El otoño parece que ya está aquí, con algo de retraso respecto al calendario, pero aquí al fin y al cabo, en esta muy gris mañana de lluvias y algo más frescas temperaturas, con máxima prevista de 18ºC por los madriles.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Taxi Teherán" ("Taxi"), de Jafar Panahi, y con él mismo y... no sé, que no había créditos al final del film y de milagro sé quién era el director, de quien he visto ahora su primer film, que ganó el Oso de Oro en Berlín. Es el tercero que rueda en la clandestinidad desde que le condenaron las autoridades iraníes a la cárcel (ya salió de ella), a no salir del país, ni a hacer nada en relación con el cine (rodar, escribir guiones, etc.), por ser crítico con el régimen en sus anteriores películas, amén de prohibirlas todas.

Un taxista va recogiendo diferentes clientes por las calles de Teherán, cuyas conversaciones registra con la cámara que lleva sobre su salpicadero, mientras muchos de ellos le dicen lo mal taxista que es. Uno muy cinéfilo, además, le reconoce. Es el famoso director de cine Jafar Panahi, y le pregunta si mientras trabaja como taxista está rodando un film en secreto.

Una muy buena película (nota: 7) este falso documental, rodado con mínimos medios, excelentemente tramado, a ratos comedia, a ratos tragedia, muy entretenido, rodado con actores no profesionales anónimos (para preservar su seguridad) donde se da todo un repaso (en ambos sentidos) de la cotidianidad de la gente de allí (sentido 1) y a las represoras autoridades político-religiosas iraníes (sentido 2), con un inteligentísimo humor de sutilísima ironía que no deja títere con cabeza; a la vez que también serpentea por los difusos límites que hay entre ficción y realidad y, cinematográficamente hablando, aquella y el documental; jugueteando además con las aberrantes normas del buen cine (y también en general) que se obligan a seguir en ese país, y que su sobrina le dicta en la propia película, utilizándolas, convenientemente retorcidas, para dar todo un collejón de raciocinio a sus fanáticos inquisidores, del que no sé si serán conscientes. Genial el robo, a modo de coartada, de la cámara al final.

Ahora algo de sabiduría ajena, a la que espero rendir tributo siempre:

 - "Las cadenas se rompen con ideas y no a bayonetazos".  (Concepción Arenal).

 - "Los tiranos no han descubierto todavía cadenas capaces de encadenar la mente".  (Charles C. Colton).

 - "El que lucha contra nosotros nos refuerza los nervios y perfecciona nuestra habilidad".  (Edmund Burke).

Besos y abrazos,

Don.
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sábado, 10 de octubre de 2015

Yo, mis matutinos y...

¡Buenos días!

... y todo lo que admiro y adoro de lo que me rodea, tratamos de ayudarnos entre nosotros, y de paso, casi inadvertidamente, nos ayudamos a nosotros mismos... y estos dulces días de otoño siguen reconfortándonos con tan sólo su mera presencia, y ya no sé si estoy contento por tan buen clima o mi alegría origina este buen ambiente.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película que desde ya os recomiendo encarecidamente, muy encarecidamente que vayáis a ver. Me maravilló y sorprendió. Se trató de "Yo, él y Raquel" ("Me & Earl & the dying girl"), de Alfonso Gómez Rejón, y con Thomas Mann, Olivia Cooke, y RJ Cyler. Es el segundo largo, y primero que veo de este director tex-mex.

Un adolescente en su último año de instituto antes de ir a la universidad, que trata de pasar desapercibido, evitando conflictos, con lo que no se relaciona con nadie, salvo con su amigo desde el parvulario, con quien hace películas caseras parodiando míticos títulos del cine, es obligado por su madre a relacionarse con una compañera de clase, e hija de su vecina, a la que acaban de diagnosticar leucemia.

Una más que sobresaliente película (nota: 10), muy original y auténtica, con su puntito de excentricidad y un modo de narrar (en primera persona) deslumbrante, inteligentísima, divertidísima y muy emotiva y conmovedora... y cinéfila, esta comedia apenas romántica y también drama nada sensiblero y sin autocomplacencia. Historia de un tipo solitario porque cree que los demás no le valoran que conoce (a la fuerza) a una chica muy especial que le hace ver el mundo de otro modo, y tratando de ayudarla en su trance se ayuda a sí mismo sin darse cuenta, y viceversa. También de como otros influyen en nosotros (para bien). ¡Una película terapéutica!, y por tanto imprescindible. No os la perdáis.

Me recordó a varias películas, al menos todas estupendas, de hecho parece una perfecta simbiosis de ellas, a saber: por el modo en que está contada la relación de pareja, a "(500) días juntos" ("(500) days of Summer", 2009) de Marc Webb; por la historia de amor adolescente con trasfondo de enfermedad al borde de la muerte, a "Bajo la misma estrella" ("The fault in our stars", 2014) de Josh Boone; y por lo de los chavales haciendo pelis amateur homenajeando clásicos, a "El hijo de Rambow" ("Son of Rambow", 2007) de Garth Jennings, y a "Super 8" (2011) de J.J. Abrams.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos reconforta:

 - "Nada hay tan contagioso como el optimismo. Vivir con un amigo optimista es hallar la clave de la felicidad. El llanto de los otros suele hacernos llorar; pero su risa, irremisiblemente, invariablemente, nos hará reír".  (Amado Nervo).

 - "La mejor manera de alegrarse es intentar alegrar a los demás". (Mark Twain).

- "Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros, lo que hacemos por los demás y por el mundo permanece y es inmortal".  (Albert Pike).

 - "La influencia que la vida de una persona ejerce sobre la de otra es incalculable".  (Ralph Bunche).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 9 de octubre de 2015

Matutino desmadrado

¡Buenos días!

No, va a ser que no, que con todos ellos ejerzo una especie de paternidad responsable. Bueno, si acaso, en el sentido de alocado y descontrolado, que a veces creo que pierdo el control sobre ellos, que viven su propia vida... ¡qué carajo, como tiene que ser! El clima otoñal tampoco parece irse de madre, con estos días de soleada placidez, con máximas rondando los 20ºC, como en el día de hoy, con otra mañana que se nos ha levantado de alborotada luminosidad.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Jack", de Edward Berger, y con Ivo Pietzcker, Georg Arms, Luise Heyer, y Nele Mueller-Stöfen. Es el primer largo que veo de este director alemán.

Jack tiene diez años y vive con su hermano pequeño, de otro padre distinto, y su muy joven madre soltera, quien trabaja todo el día y sale a divertirse por las noches, cambiando casi cada día de amante, por lo que no dedica mucho tiempo a sus hijos, así que el mayor debe responsabilizarse de todo y cuidar de su hermano pequeño. Un día éste sufre un accidente doméstico y Jack asumirá toda la culpa, por lo que es separado de su madre e internado en un centro de acogida para menores. Harto de aguantar el acoso de algunos de sus compañeros, el día que su madre no aparece a recogerle para las vacaciones, se escapa y busca a su hermano para reunirse ambos con ella.

Una buena película (nota: 6) este duro drama nada complaciente ni sensiblero de buena factura y bien rematado (estupendo final), sobre este chaval de apabullante madurez (obligado por su situación), que busca con ahínco a su inconsciente e inmadura madre, cuya errante y angustiosa peripecia de varios días por la ciudad seguí con mucho interés, aunque a su historia le faltó algo más de mordiente. Obviamente destila crítica social hacia ciertos adultos inmaduros que descuidan a sus hijos (tampoco los condena), e instituciones públicas que no velan como debieran por evitar y corregir estos comportamientos (ahogados en burocracia). Me recordó a películas como "Nadie sabe" ("Dare mo shiranai", 2004) de Hirokazu Kore-Eda, y a algunas de los hermanos Dardenne, como "El niño" ("L'enfant", 2005) o "El niño de la bicicleta" ("Le gamin au vélo", 2011).

Ahora, cual si fueran maternales consejos, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena que nos ayuden a no perder el control más de lo necesario:

 - "La mayor enfermedad hoy día no es la lepra ni la tuberculosis sino más bien el sentirse no querido, no cuidado y abandonado por todos".  (Madre Teresa de Calcuta).

 - "El infortunio, el aislamiento, el abandono y la pobreza son campos de batalla que tienen sus héroes".  (Víctor Hugo).

 - "Las circunstancias... palabras vacías de sentido con que trata el hombre de descargar en seres ideales la responsabilidad de sus desatinos".  (Mariano José de Larra).

 - "La sociedad paga bien caro el abandono en que deja a sus hijos, como todos los padres que no educan a los suyos".  (Concepción Arenal).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 8 de octubre de 2015

Al lado de los matutinos

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que por aquí me acerco y hospedo, pasando un rato de solaz, donde me siento siempre bienvenido, y colmado de atenciones por mis revoltosas anfitrionas, mis hadas y ninfas. Así no hay manera de extrañar nada, pues estoy como en casa. Y de hecho así es. Por lo demás, poco a poco se acerca el otoño de rigor, el de nulos rigores y belleza por doquier, aunque todavía haga sol y suavísimas máximas que rondan los 20ºC. Otoño en el que me siento acogido y reconfortado con su manta de tendidas hojas, sean del color que sean. De momento, calidez ambiental.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película que os recomiendo, "Lejos de los hombres" ("Loin des hommes"), de David Oelhoffen, basada en un relato corto de Albert Camus, "El huésped" ("L'hôte"), y con Viggo Mortensen y Reda Kateb, dos estupendos actores. Es el segundo largo, y primero que veo, de este director y guionista francés.

Argelia, año 1954. En los albores de la guerra de independencia, la de la descolonización de Francia, un solitario maestro da clases a un grupo de niños nativos en una remota escuela perdida entre las montañas del Atlas. Llega un gendarme que le entrega un prisionero acusado de asesinato y le ordena que lo entregue en la comandancia más próxima, pues debe unirse a una partida de colonos para luchar contra los recién sublevados. Se niega, el gendarme se lo deja y se va; pero acosados por ambos bandos, deberán huir a través de las montañas para salvar sus vidas.

Una espléndida película (nota: 8), que me encantó por el tono y el contenido de su narración, reflexiva y parsimoniosa. Peculiar western desarrollado en las áridas tierras del Atlas argelino, con el trasfondo de la incipiente guerra civil entre colonos y colonizados. Historia de dos desconocidos, forzados por las circunstancias a conocerse mientras huyen y luchan por salvar sus vidas. El uno, hijo de colonos españoles y nativo del lugar, mal visto tanto por los nativos por colono como por los franceses por medio moro, quiere salvar al otro, incluso siendo un asesino, del fanatismo de los suyos y de los otros. Porque, ¿qué sentido tiene juzgar a un asesino en medio de una guerra? Relato sobre desarraigo y pertenencia, de la casi imposibilidad de permanecer neutral en los conflictos bélicos, del sentido de recta justicia, y de la fraternidad entre distintos. Por ponerle un pero, la escena que se desarrolla en el pueblo natal del maestro, que me sobra.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero no se aleje mucho de nosotros en los momentos que más la podamos necesitar:

 - "Si una persona se muestra condescendiente y cortés con un extranjero, demuestra que es un ciudadano del mundo".  (Francis Bacon).

 - "Honra igualmente al extranjero que al ciudadano, porque todos somos viajeros esparcidos por la Tierra".  (Focílides).

 - "Cuando uno emplea demasiado tiempo en viajar llega a ser finalmente extranjero en su propio país".  (René Descartes).

 - "Cuando la lucha entre facciones es intensa, el político se interesa, no por todo el pueblo, sino por el sector a que él pertenece. Los demás son, a su juicio, extranjeros, enemigos, incluso piratas".  (Thomas Macaulay).

 - "Uno no puede ponerse del lado de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la padecen".  (Albert Camus).

 - "No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo".  (Albert Camus).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 7 de octubre de 2015

Me confirmo en los matutinos

¡Buenos días!

Sí, son mi muy particular verdad mañanera; y otra vez sí, me reafirmo en lo dicho. No tengo la menor duda de ello... o sí, bueno, ya no sé. Desde luego creo que me producen un gran bienestar mientras vivo en ellos, porque aquí no hay dogmáticas verdades, que cada cual, en su libre albedrío postule las suyas, tan ciertas como las de los otros, o no. El otoño ni reniega de sí mismo ni se reafirma, que tras las pasadas lluvias del fin de semana y ayer lunes, sigue a su bola, pero no en bolas, siendo tal cual es, pero todavía sin lucir sus mejores hábitos para mí, a saber, con algo más de frescor y medio nudistas copas arbóreas con tapizado suelo de hojas caídas. De momento, hoy sol y máxima prevista de 19ºC por los madriles, y con la racional esperanza de que su apoteósico advenimiento llegará en unas semanas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El apóstata", de Federico Veiroj, y con Álvaro Ogalla, Marta Larralde, Bárbara Lennie, Juan Calot, Vicky Peña, Kaiet Rodríguez y Andrés Gertrudix. El actor protagonista de esta historia, basada en una vivencia personal suya, es no profesional y también coguionista junto al director (y otros) de este film, el tercero suyo y primero que veo de él.

Un joven, recién treintañero, acude al obispado con la intención de apostatar del catolicismo. Pero se topa con la absurda maquinaria burocrática eclesial. Mientras dura el kafkiano proceso sigue con su inmadura, desganada e indolente vida estudiantil de impenitente repetidor de la última asignatura que le queda para acabar la universidad, mientras se alivia carnalmente con su prima.

Una extraña película (nota: 4) con su puntito de originalidad y que a ratos sueltos me interesó, pero que en su conjunto no me acabó de llegar, y eso que cuestionar el absurdo de las cosas, de la iglesia en este caso, me suele atraer mucho. Historia de ficción a modo de parábola, sin enseñanza moral o moralina alguna, de soterrado sarcasmo, punteada por los oníricos delirios del extravagante protagonista perdido en el farragoso laberinto de la burocracia eclesial, y en las inconsistencias de su propia vida, que busca también renegar de sí mismo, de su pasado, y tratar de reencontrarse y empezar a crecer.

Se critica la organización eclesial, hecha más para recaudar (almas y bienes materiales, indistintamente) que para aliviar espirituales penas, a base de las preguntas del protagonista, pura curiosidad infantil de asombrosa lucidez, que desarman las irracionales entelequias religiosas, o no, que se rearman con otras de engañoso autoconvencimiento.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos ayude a no negar reiteradamente la evidencia:

 - "Dos negaciones afirman; pero tres no confirman".  (refrán).

 - "Nos empeñamos en negar una evidencia cuando una creencia resulta invulnerable a la crítica o a los hechos que la contradicen, cuando no aprendemos de la experiencia".  (José Antonio Marina).

 - "El hombre siempre está dispuesto a negar todo aquello que no comprende".  (Pascal).

 - "La curiosidad intelectual es la negación de todos los dogmas y la fuerza motriz del libre examen".  (José Ingenieros).

 - "Que cada cual siga su inclinación, pues las inclinaciones suelen ser rayas o vías trazadas por un dedo muy alto, y nadie, por mucho que sepa sabe más que el destino".  (Benito Pérez Galdós).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 6 de octubre de 2015

De regreso a los matutinos

¡Buenos días!

Ya casi ni me acuerdo, exactamente al menos, de cuando acudí a ellos por primera vez, pues confundo mis recuerdos con mis ensoñaciones, pero no importa, que lo esencial son las razones por las que acudo, la mar de emotivas casi todas. El caso es que en esta mañana de suave otoño de máxima prevista en torno a 20ºC, en la que parece dejó de llover y se van abriendo bastantes claros, vuelvo a otro de ellos, no del pasado, que ya pasó, sino a éste, el más reciente de todos hasta ahora mismo, sin dejarme embaucar por nada que no sean mis propias fantasías, bueno, si acaso por las de mis hadas y ninfas, en las que creo, y a las que adoro con veneración.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Regresión" ("Regression"), de Alejandro Amenábar, y con Ethan Hawke, Emma Watson, y David Thewlis. Es el sexto largo de este director, de quien había visto hasta ahora todos sus anteriores: "Tesis" (1996), "Abre los ojos" (1997), "Los otros" ("The others", 2001), "Mar adentro" (2004), y "Ágora" ("Agora", 2009). Además también vi el remake norteamericano de su segundo, "Vanilla sky" (2002) de Cameron Crowe.

En los años 90, en una pequeña ciudad de la profunda Norteamérica, tras una ola de histeria colectiva sobre ritos satánicos, una adolescente acusa a su padre de abusar sexualmente de ella. El padre admite su culpa pero dice no recordar nada de lo sucedido. El policía encargado del caso pide la colaboración de un psicólogo especialista en hipnosis para que le haga revivir sus recuerdos escondidos y reprimidos. Lo que van descubriendo parece la punta del iceberg de oscuros tejemanejes de una secta satánica que opera en la localidad.

Una espléndida película (nota: 8), basada en hechos reales, con mucho suspense y toques de terror de fenómenos paranormales, este thriller policiaco y psicológico sobre las circunvoluciones que enrevesan el pensamiento humano, a través de las pesquisas de este muy competente y escéptico policía, racional hasta el tuétano, pero que tiene que luchar además contra las inconsistencias de su psique (como todos nosotros). De gran factura visual y brillantísima trama (y desenlace), que me tuvo engañado en sus tres primeras cuartas partes (no me acababa de convencer), pero que me sorprendió y enganchó al final con sus giros. No lo vi venir. Muy de agradecer para mí, junto con la inteligencia y el poco terror.

Lo que creo destila esta historia es lo del título de ese famoso grabado de Francisco de Goya: "El sueño de la razón produce monstruos". De tapadillo, o no tanto, pone en solfa la fe ciega, aislada de toda razón, que lleva al fanatismo religioso y a la locura; bueno, más que fe, que es incompatible con la razón, lo que debería conjugarse es la razonable esperanza en lo que sea. También reflexiona sobre lo poco fiable de nuestros recuerdos -como también hacía la genial "Memento" ("Memento", 2000) de Christopher Nolan-, que no son otra cosa que nuestra fabulación de lo que pasó, no lo que realmente pasó, que sólo puede llegar a saberse, y no siempre, por el contraste de los recuerdos de muchos sobre los mismos hechos... salvo que estén inmersos en histeria colectiva, lo que condiciona fortísima e inconscientemente nuestros pensamientos.

Ahora algo de sabiduría ajena, a la que siempre regreso al final de cada matutino, con la idea de que me ayude a seguir adelante y sin mirar demasiado atrás:

 - "La fantasía, aislada de la razón, solo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos".  (Francisco de Goya).

 - "Muchos son buenos si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia".  (Francisco de Quevedo).

 - "La maldad no necesita razones, le basta con un pretexto".  (Goethe).

 - "En las arengas destinadas a persuadir una colectividad se pueden invocar razones, pero antes hay que hacer vibrar sentimientos".  (Gustave Le Bon).

 - "De razones vive el hombre, de sueños sobrevive".  (Miguel de Unamuno).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 5 de octubre de 2015

Tributo a estos matutinos que siempre me rescatan

¡Buenos días!

Otro matutino más al que rindo pleitesía, de admiración y respeto, por todo lo que hacen por mí, absolutamente impagable. El otoño que hace poco comenzó todavía no luce sus mejores galas, esas que le dan renombre a sus gloriosos días de hojas caídas y gris nubosidad. De momento seguimos como en pasadas jornadas, con máximas rondando ligeramente por arriba los veinte grados y, eso sí, con cada vez más nubes, que tal vez algún día de estos dejen caer otra vez algunas gotas por estos lares, como esta misma mañana, ya totalmente pasada por agua.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El precio de la fama" ("La rançon de la gloire"), de Xavier Beauvois, y con Benoît Poelvoorde, Roschdy Zem, Séli Gmach, Chiara Mastroianni, Nadine Labaki, y Peter Coyote. Es el quinto largo de este director francés, y segundo suyo que veo tras "De dioses y hombres" ("Des hommes et des dieux", 2010).

Finales del año 1977. Un hombre espera a que su mejor amigo salga de la cárcel. Le recoge y le aloja en su humilde casa si cuida de su hija mientras su mujer se recupera de su enfermedad en el hospital. Viven en Vevey (Suiza) y son dos emigrantes en el umbral de la pobreza. El día de Navidad ven por la tele la noticia del fallecimiento de Charles Chaplin, que vivía en la misma ciudad que ellos. Sus penurias económicas, pues el primero debe pagar una enorme cantidad de dinero por la operación de su mujer (es un sin papeles que no tiene derecho a sanidad pública... ¿a qué me suena esto en este país en regresión en el que vivo?), así que al otro se le ocurre a los pocos días robar el ataúd con los restos del famoso cómico, esconderlo, y pedir un rescate a la adinerada familia. Preparan el plan y lo ejecutan.

Una buena película (nota: 6) que al principio no me convenció demasiado pero que hacia la mitad fue enganchándome cada vez más hasta su muy buen final. Aunque la cinta parte de un hecho real, el robo del ataúd y la petición de rescate, el resto es una fabulación, con su buena moraleja final incluida, sobre este par de charlotescos desheredados. Cuento sobre una tragicómica pareja y sus disparatadas andanzas más o menos punibles y risibles, muy al estilo de Charlot, otro pobre sin techo, el más célebre vagabundo cinematográfico. Y la moraleja: que si no ayudamos todos, y en especial más los que más tienen, y en nuestra representación el gobierno de turno, a los que más lo necesitan, ello se terminará por volver contra nosotros antes o después, pagando un peaje mayor... a lo largo de nuestra vida o en nuestra gloria (o infierno, para los que crean en ambos). Y aquí paz, y después gloria. ¡Ah!, y no os levantéis antes de tiempo de la sala y os perdáis la escena final tras los títulos de crédito.

Ahora algo de sabiduría ajena, que tal vez nos rescate de tener que pagar el precio por nuestras tonterías, rematando con unas cuantas de Chaplin:

 - "El lujo de ser mejores que los demás hay que pagarlo: la sociedad exige un tributo que ha de pagarse en tiras de pellejo".  (Jacinto Benavente).

 - "Los hombres famosos tienen por sepulcro la tierra eterna".  (Pericles).

 - "Es feo ser digno de castigo, pero poco glorioso castigar".  (Michel Foucault).

 - "La pobreza es un gran enemigo de la felicidad humana. Destruye la libertad y hace impracticables algunas virtudes y sumamente difíciles otras".  (Samuel Johnson).

 - "Los privilegiados arriesgarán siempre su completa destrucción antes que ceder una mínima parte de sus privilegios".  (Antonio Gala).

 - "Sin haber conocido la miseria es imposible valorar el lujo".  (Charles Chaplin).

 - "Mirada de cerca, la vida es una tragedia, pero vista de lejos, parece una comedia".  (Charles Chaplin).

 - "Todo lo que necesito para hacer una comedia es un parque, un policía y una chica guapa".  (Charles Chaplin).

 - "Sólo soy, sólo sigo siendo una sola cosa: un payaso. Eso me pone en un plano más alto que cualquier político".  (Charles Chaplin).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 1 de octubre de 2015

Matutino a los cuatro vientos

¡Buenos días!

Expiró septiembre, y en este primer día de octubre ahí va otro matutino más que disperso por doquier a través de las corrientes informáticas, dejándome mecer hedonistamente por el suave aura que sopla en ellos, y también llevar al albur de los deseos de mis voluptuosas hadas y ninfas, por quienes ya sabéis bebo los vientos. Hoy tendremos otro soleado día de otoño, que si no de agosto, al menos quiere volver a remedar el veranillo, con 24ºC de máxima prevista y con apenas una leve brisa.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Vientos de agosto" ("Ventos de agosto"), de Gabriel Mascaro, y con Dandara de Morais, Geová Manoel dos Santos, y el propio director. Es el primer largo de ficción de este documentalista brasileño, y primer film suyo que veo.

En una remota aldea costera del Brasil tropical, el mes de agosto trae fuertes mareas, vientos y tormentas. Una pareja de jóvenes, poco más que adolescentes, vive plácidamente, realizando sus cotidianas tareas, disfrutando de su tiempo libre, y dejándose llevar por su ardorosa pasión amorosa a cada oportunidad que tienen. Aparece un forastero para grabar los sonidos del viento y las tormentas. El joven encuentra un cadáver flotando en el mar; se obsesiona con este hecho, desatiende el resto sus deberes, y se enfría la relación con su novia.

Una película de ficción con maneras de documental y bellas maneras formales que apenas nada me dijo (nota: 3), salvo algunas escasas escenas sueltas que me sedujeron, rodada con actores no profesionales, salvo la joven protagonista, sin apenas trama, una sucesión de escenas sin mucha conexión, quizá retrato de la vida cotidiana de esas gentes, tal vez postal sonora del lugar con trazos de sensualidad. Me pareció ver que destila una cierta moraleja al final de que no hay que obsesionarse con cuidar de los muertos y descuidar a los vivos que nos rodean, aunque en el fondo da igual, que la exuberante naturaleza tiene sus implacables y caprichosos ritmos contra los que nada podemos hacer. A destacar especialmente una de esas pocas escenas de interés perdidas por el caos del film, la inicial, con ella y su refresco de cola, tumbada en un cayuco apenas mecido por las plácidas olas... pura voluptuosidad.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro ayuda a que nuestro fugaz tránsito vital vaya viento en popa:

 - "El viento que corre muda la veleta, mas no la torre".  (Refrán).

 - "Agosto y septiembre no duran siempre".  (Refrán).

 - "Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida".  (Pablo Neruda).

 - "El hombre es como la espuma del mar, que flota sobre la superficie del agua y cuando sopla viento se desvanece como si no hubiera existido. Así arrebata la muerte nuestras vidas".  (Khalil Gibran).

 - "La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace pensar en la vida".  (André Malraux).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 30 de septiembre de 2015

¡Mira qué matutino de cámara!

¡Buenos días!

No, no creo que vaya a filmar nada, más bien voy a pasar otro rato mañanero en esta habitación privada, perfectamente recogida y pulcra, a la que todos podéis echar un ojo, si así os place, y no os duele el perderlo por un momento, que ya volverá a su órbita cuando toque. Por lo demás, seguimos de camino al otoño canónico, todavía algo lejos, aunque viendo cada vez más nubes sobre nuestras cabezas, y con temperaturas que aún sobrepasan los veinte grados (22ºC de máxima prevista para hoy), así que la áurea música otoñal, esa que nos invita al recogimiento emocional, todavía no nos llega, si acaso su lejano eco.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La camarera Lynn" ("Das zimmermädchen Lynn"), de Ingo Haeb, y con Vicky Krieps y Lena Lauzemis. Es el tercer largo de este director alemán, y primero suyo que veo.

Una joven que hace poco salió de un psiquiátrico, trabaja limpiando habitaciones en un hotel. Es solitaria, meticulosa y obsesiva en sus tareas, y mantiene una desganada y funcional relación sexual con su jefe, más por matar el aburrimiento que por otra cosa. Le gusta curiosear y espiar entre los objetos personales de los clientes que se alojan en el hotel. Además, por las noches, se mete bajo las camas a escuchar lo que sucede en la habitación, las intimidades de los alojados. En una de estas, el hospedado de turno, cliente habitual del hotel, contrata los servicios de una prostituta de lujo, especializada en clientes masoquistas, una dominátrix con la que quedará fascinada. Consigue su número, la llama y concierta una cita (de pago). A partir de ahí, entablarán una peculiar relación.

Una buena película, de buenas maneras formales, pero cuya excéntrica historia sobre las turbias emociones de nuestra protagonista de tortuosa mente no me terminó de cautivar (nota: 5). Aun así tuvo cierto poder de fascinación para mí por su ritmo pausado, algo hipnótico, y por las morbosas escenas eróticas de bajo voltaje, bastante sutiles.

Ahora algo de sabiduría ajena, que tal vez nos sirva para mejor mirarnos adentro:

 - "Nunca se debe mirar a una persona que duerme. Es como sí abriéramos una carta que no ha sido dirigida a nosotros".  (Sacha Guitry).

 - "Los hombres están siempre dispuestos a curiosear y averiguar sobre las vidas ajenas, pero les da pereza conocerse a sí mismos y corregir su propia vida".  (San Agustín).

 - "El que domina a los otros es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso".  (Lao-Tsé).

 - "Intento servir a los demás, lo que para mí constituye el único sentido de la vida".  (Sándor Márai).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 29 de septiembre de 2015

Matutinos nada desconocidos

¡Buenos días!

Bien nos conocemos, de primerísima mano, tras tantos años de frecuentarnos, y confiamos el uno en el otro, sin miedo de sentirnos defraudados mutuamente. Lo que ya no es tan conocido, incluso a pesar de, o mejor, gracias a las mejores previsiones meteorológicas, es el tiempo que hará en los sucesivos días. A día de hoy, lo más probable es que haga sol y bajen algo las temperaturas, con 23ºC de máxima prevista, y que con ligeros vaivenes tenderá a la baja y a aumentar la nubosidad en próximos días. El otoño todavía no ha reventado, pero paciencia, lo terminará por hacer; no le queda otra.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El desconocido", de Dani de la Torre, y con Luis Tosar, Paula del Río (estupenda actriz esta jovencita), Elvira Mínguez, Javier Gutiérrez, Goya Toledo, Fernando Cayo, y Marco Ruiz. Es el debut en el largo de este director.

Un ejecutivo de banca comienza otro rutinario día llevando a sus dos hijos al colegio, algo excepcional pues habitualmente lo hace su mujer. Nada más subirse al coche recibe la llamada de un desconocido que lo sabe todo sobre él y le amenaza con que si no consigue una fuerte suma de dinero en unas pocas horas hará volar el coche por los aires. Además, si cualquiera de sus ocupantes sale del vehículo o para el motor, también estallará.

Una muy buena película en general (nota: 7) este thriller de suspense, con mucho ritmo, sin apenas respiro, al menos desde su inicio hasta más de su mitad, que se me pasó volando, no precisamente por los aires. Además, junto con algo de drama familiar, lleva un evidente trasfondo de denuncia social de recientes y conocidas muy malas praxis bancarias, si no ilegales si altamente inmorales. El buen pulso del film va decayendo bastante pasada su mitad mientras seguimos la peripecia de este hombre al límite, víctima de una cruel venganza. Quizá con algún giro argumental menos, un final más original, y algo de sutil soterramiento en su buena crítica social, hubiera ganado más enteros para mí.

Ahora algo de sabiduría ajena que mitigue un poco nuestro infinito desconocimiento de todo:

 - "Yo sólo sé que no sé nada".  (Sócrates).

 - "Si conoces que vas perdido, muda consejo y camino".  (Refrán).

 - "Los años enseñan muchas cosas que los días desconocen".  (Ralph W. Emerson).

 - "La conclusión es que sabemos muy poco y sin embargo es asombroso lo mucho que conocemos. Y más asombroso todavía que un conocimiento tan pequeño pueda dar tanto poder".  (Bertrand Russell).

 - "¡Qué agradable sería un mundo en el que no se permitiera a nadie operar en bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega, y en el que los políticos estuviesen obligados a tener un sólido conocimiento de la historia y de la novela moderna!".  (Bertrand Russell).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 28 de septiembre de 2015

Matutinos que me hacen entrar en razón

¡Buenos días!

Sí, pues su argumentario me parece tan lógico que serena mis a veces arrebatados pensamientos. También parece este recién estrenado otoño ir atendiendo a razones y tras los últimos días de veranillo, incluso hasta el mismo domingo de ayer, hoy va haciendo más fresquete, y con suave tendencia a la baja térmica para próximos días, en confluencia hacia un otoño canónico, más racional y con menos delirios veraniegos. La máxima prevista para hoy es de 24ºC en los madriles, todavía con mucho sol.

Este fin de semana acudí al cine para mi anual cita con el genial Woody Allen, que sigue a film por año desde hace ya muchos. Esta vez tocó ver "Irrational man", con Joaquin Phoenix, Emma Stone, y Parker Posey. De este inefable y veteranísimo director he visto casi todas sus películas desde que debutara como tal en 1965, y todas las de este siglo, a saber:

 - En 2014, "Magia a la luz de la luna" ("Magic in the moonlight").
 - En 2013, "Blue Jasmine".
 - En 2012, "A Roma con amor" ("To Rome with love").
 - En 2011, "Midnight in Paris".
 - En 2010, "Conocerás al hombre de tus sueños" ("You will meet a tall dark stranger").
 - En 2009, "Si la cosa funciona" ("Whatever works").
 - En 2007, "Cassandra's dream".
 - En 2006, "Scoop".
 - En 2005, "Match point".
 - En 2004, "Melinda y Melinda" ("Melinda & Melinda").
 - En 2003, "Todo lo demás" ("Anything else").
 - En 2002, "Un final made in Hollywood" ("Hollywood ending").
 - En 2001, "La maldición del escorpión de jade" ("The curse of the jade scorpion").
 - En 2000, "Granujas de medio pelo" ("Small time crooks").

Un prestigioso profesor universitario de filosofía en crisis existencial, profundamente abatido, que ahoga sus angustias vitales en alcohol, y que ya no le ve ningún sentido a la vida, es contratado por una nueva universidad, donde su más brillante y hermosa alumna quedará fascinada por su maestro, a pesar de los modosos celos de su novio, y de que empieza a verle ciertos asomos de locura. A la vez, una compañera docente, que se siente infeliz en su matrimonio, intentará seducirlo también. Por su falta de entusiasmo ante todo, él las rechazará, pero un incidente casual le devolverá la alegría de vivir, dándole un sentido a su vida, y corresponderá a ambas pretendientes.

Como no podía ser menos tratándose de Woody, y aunque no me pareció una de sus mejores, una muy buena película (nota: 7), esta especie de comedia romántica de humor negro, sin risas para mí, y con mucho suspense, propio de que también es un thriller sobre un posible asesinato perfecto. Historia de amoral moralidad, o viceversa, que tanto monta, de un nihilista protagonista que por azar forja una peregrina creencia que supone dará sentido a su vida, paradigma de esas irracionales decisiones que todos y cada uno de nosotros tomamos casi cada día, creyendo en absurdos sin el menor fundamento, pues la cruda realidad es que la vida no tiene el más mínimo sentido (sólo el que creemos y queremos darle cada uno).

Tiene bastante relación con dos títulos anteriores del propio Woody Allen. Por eso del azar y los asesinatos con las magistrales "Delitos y faltas" ("Crimes and misdemeanors", 1989) y "Match point" (2005). Además, por eso de cometer un asesinato perfecto por convencimiento intelectual, con "La soga" ("Rope", 1948) de Alfred Hitchcock.

Ahora algo de sabiduría ajena, razones que quizá den cierto sentido a lo que nos rodea:

 - "Di tu razón y no señales autor",  (Refrán).

 - "Resulta una gran verdad que el destino es una ley cuyo significado se nos escapa, porque nos faltan una inmensidad de datos".  (Ferdinand Galiani).

 - "La gente no busca razones para hacer lo que quiere hacer, busca excusas".  (William Somerset Maugham).

 - "En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia él con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad".  (Aristóteles).

 - "No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás".  (León Tolstoi).

 - "No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo".  (León Tolstoi).

 - "Tener fe significa no querer saber la verdad".  (Friedrich Nietzsche).

 - "Estemos siempre atentos para contradecir sin obstinación y dejarnos contradecir sin irritarnos".  (Cicerón).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 25 de septiembre de 2015

Matutino de terrenales anhelos

¡Buenos días!

Otra mañanita más en la que cumplo mi encendido deseo de estar por aquí, en este día de otoño primerizo (llevamos sólo dos días) que más parece veranillo con esos 28ºC de máxima prevista para hoy por los madriles, que no permiten ni soñar que vaya a helar lo más mínimo, pululando junto a mis hadas y ninfas en este etéreo matutino, tan lejos y tan cerca a la vez de mi otra realidad, sin todavía posar los pies en el suelo hasta que salga, cuando me despida con mis usuales besos y abrazos y con la sensación de que se me hizo muy corto el viaje.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo un peliculón, no precisamente porque me haya entusiasmado, sino por su inmensa duración de casi cuatro horas (hubo un necesario intermedio para estirar las piernas y distender las vejigas). Se trató de "Heimat - La otra tierra" ("Die andere heimat - Chronik einer sehnsucht"), de Edgar Reitz, y con Jan Dieter Schneider, Antonia Bill, y Maximilian Scheidt. Es el primer largo que veo de este octogenario director alemán.

Durante la década de 1840 la pobreza y la hambruna se enseñorea de casi toda Europa, lo que obliga a miles de familias a emigrar hacia Sudamérica. En un remoto pueblo alemán un joven, el hijo pequeño de una humilde familia de herreros, devora libros de viajes y sueña con ir a Brasil a buscarse una vida mejor. Mientras tanto, va narrando sus cotidianas peripecias y anhelos en las hojas de su diario.

Película de muy buenas maneras formales, de fotografía en blanco y negro de gran belleza, con sutiles pinceladas de color sobre pequeños detalles, pero cuya historia y modo de contarla no me dijeron gran cosa (nota: 4). A ratos sueltos, pocos, sí que me gustó mucho este drama humano y social, a través de la vida de dos hermanos opuestos, y sobre el trasfondo de un país hundido en la pobreza tras múltiples guerras y expoliado por una despótica y absolutista clase dirigente, lo que impele a buena parte de sus gentes, peleles de tal situación, a la emigración forzada, a un viaje lleno de vicisitudes, pero no más ni peores que las que ya viven en su lugar de origen.

Ahora algo de sabiduría ajena, que ayude a volar a nuestra imaginación, pero sin despegar en exceso los pies de la tierra:

 - "Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito".  (Blaise Pascal).

 - "La vida es un libro del que, quien no ha visto más que su patria, no ha leído más que una página".  (Filippo Pananti).

 - "Toda la tierra está al alcance del sabio, ya que la patria de un alma elevada es el universo".  (Demócrito).

 - "El deseo es un anhelo del pensamiento hacia el porvenir".  (Simone Weil).

 - "¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?".  (Helen Keller).

 - "Es necesario esperar, aunque la esperanza tenga que verse siempre frustrada, pues la esperanza misma constituye, por lo general, una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción".  (Samuel Johnson).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 22 de septiembre de 2015

Paradisiaco matutino apenas desmadrado

¡Buenos días!

En este edén matutino de desbordado bienestar en el que cabalgo cada mañana que me apetece, y al son de la música de la vida, me encuentro divinamente, tanto que ni siento el aterrizaje en el mundo terrenal cuando me despido a base de unos casi maternales besos y abrazos, con los que reafirmo mi enganche a ellos a perpetuidad. Y ya a falta de un día para entrar en mi estación favorita, seguimos como ayer, de cálido sol y serenidad climática, sin ganas de jaleo, esperando un suave tránsito con el verano que termina.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Eden", de Mia Hansen-Love, y con Félix de Givry, Pauline Etienne, y Vincent Macaigne, entre muchos otros más, que es bastante coral. Es el cuarto largo de esta directora, y segundo suyo que veo tras la sobresaliente (nota: 9), deliciosa y recomendabilísima "Un amour de jeunesse (Primer amor)" ("Un amour de jeunesse", 2011).

A principios de los años 90 un adolescente inicia su andadura como DJ de música electrónica en los garitos nocturnos de París. Junto a su mejor amigo forma un dúo que enseguida llega a la fama junto a otros grupos del momento. Entregado durante varios años a su pasión, y a las drogas (generalmente sintéticas) de las fiestas rave, deja todo lo demás y su vida personal devendrá en desastre. Y más dura será la caída... del guindo, cuando tome conciencia de que la vida no es una juerga continua.

Una buena película (nota: 5), que sin embargo no me llegó, no comulgué con ella, tal vez por su casi carencia de argumento. Basado en la vida del hermano de la directora, coguionista también con ella, es un retrato muy fiel y real de la vida de los DJ's y demás adláteres desde los primeros 90 hasta nuestros días. Historia sobre el ascenso y caída, resaca incluida, en el sentido de sensación de desmotivación, de un joven apasionado por algo, que aunque alcanzó cierta fama no logró la totalidad de sus sueños. La música, como no podía ser menos, muy buena.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a estar en la gloria y a la vez con los pies en el suelo:

 - "Se puede albergar un gran sueño durante años y años, y convertirlo en realidad de repente. Se paciente. Te pasará tarde o temprano: ¡la vida te abrirá la puerta, y te permitirá entrar y dar una gran fiesta!".  (Louis Brown).

 - "La madurez es aquella edad en que uno ya no se deja engañar por sí mismo".  (Ralph W. Emerson).

 - "La vida no es un día de fiesta ni un día de luto; es un día de trabajo".  (Alexandre Vinet).

 - "Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido que trabajar".  (William Shakespeare).

 - "El ser humano envejece, el final se acerca, ya no queda tiempo que perder con recuerdos. Hay que comprender la paradoja matemática de la nostalgia: ésta se manifiesta con más fuerza en la primera juventud, cuando el volumen de la vida pasada es todavía insignificante".  (Milan Kundera).

 - "Nada lo vuelve a uno más tolerante a la ruidosa fiesta de un vecino que estar allí".  (Franklin Jones).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 21 de septiembre de 2015

Matutino en la cumbre

¡Buenos días!

Me siento casi en la cima del mundo cada vez que accedo a estos matutinos, dejando abajo eventuales nubarrones que pudieran amenazarnos y empaparnos de tribulaciones, y cuya traca de luz y sonido más parecen festivos fuegos artificiales desde aquí. Y en cuanto a estos ultimísimos días de verano, de veranillo, tampoco ni rastro de la más leve nube, con sol a raudales, y temperaturas máximas previstas para hoy de 27ºC, para recibir así, con radiante y vivificante luminosidad al equinoccio otoñal de pasado mañana, como debe ser.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Everest", de Baltasar Kormákur, y con Jason Clarke, Josh Brolin, Jake Gyllenhaal, John Hawkes y Emily Watson, entre muchos otros, que es una película bastante coral. Es el primer film que veo de este director islandés.

En la primavera de 1996 diversos grupos de alpinistas de varias nacionalidades y experiencia muy dispar se preparan para encarar el ascenso a la cima del Everest. Dos de ellas lideradas por dos experimentados alpinistas que montaron sendas empresas de turismo aventura de alto riesgo. Ya durante el ascenso se montan "atascos" en los estrechos pasos, retrasando la marcha. Y una de las más terribles tormentas se cernirá sobre ellos, amenazando sus vidas cuando inician el descenso.

Una película entre buena y regular (nota: 5), de buena fotografía, y basada en hechos reales, en el mayor desastre habido en la ascensión a la cima del mundo por el número de muertos, quizá debido al caos que hubo en la organización. Tiene el defecto de que con tantos personajes a veces se liaba bastante y era difícil saber quién era quien. Se critica la comercialización del muy personal espíritu de aventura de algunos alocados y su muchas veces desmedidamente tonto afán de superación. Una historia en la que el adversario del hombre, más que la imponente montaña y su voluble e imprevisible clima, y toda la naturaleza junta, es la misma estupidez humana. Al respecto de films sobre alpinismo, me sigo quedando con el sobresaliente y recomendabilísimo "Tocando el vacío" ("Touching the void", 2003) de Kevin McDonald.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos ayude a alcanzar las más altas cotas, y también a saber volver de ellas:

 - "Ningún timorato llegó a las altas cumbres".  (Publio Siro).

 - "El hombre puede trepar hasta las más altas cumbres, pero no puede vivir allí mucho tiempo".  (George Bernard Shaw).

 - "Construye tu cabaña en el valle, pero nunca lo hagas en la cima".  (Heinrich Heine).

 - "Para quienes ambicionan el poder no existe vía media entre la cumbre y el precipicio".  (Tácito).

 - "La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria".  (Groucho Marx).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 18 de septiembre de 2015

Un desliz matutino más

¡Buenos días!

Otra mañana en la que me vuelvo a perder en los matutinos, y a perderme con ellos que, como bien sabéis, son mi debilidad, como así también sus coquetonas hadas y ninfas que por aquí pululan... imposible resistirse, así que me dejo ir... que ya volveré... a tomar contacto con la realidad en cuanto me despida con mis habituales besos y abrazos. Por lo demás, este verano terminal sigue flaqueando, aunque haga sol, pero las temperaturas no acaban de despegar (máxima prevista para hoy de 22ºC) hacia el veranillo prometido este fin de semana, con máximas rondando la treintena este domingo, no tan ardorosas ni pasionales como en su apogeo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Una semana en Córcega" ("Un moment d'égarement"), de Jean François Richet, y con Vincent Cassel, François Cluzet, Lola Le Lann (un arrobador bomboncito), y Alice Isaaz. Es la primera película que veo de este director francés. Es el remake del film homónimo (en francés) de Claude Berri (1977), que no vi. Entremedias hubo otro, "Lío en Río" ("Blame it on Rio", 1984) de Stanley Donen, y que sí vi en su día.

Dos cuarentones amigos de toda la vida, el uno divorciado y el otro a punto de hacerlo (aunque todavía no lo sepa), se van una semana de vacaciones a Córcega sólo con sus respectivas hijas, que bordean los 18 años, a la vieja y deshabitada casona familiar de uno de ellos. Los problemas comenzarán cuando una de las chicas se enamore perdidamente del padre de la otra e intente seducirlo a toda costa.

Buena película en general (nota: 6), con la que pasé un rato la mar de entretenido, a pesar de algunas puntuales debilidades, no sólo la que sentimos yo mismo y uno de los protagonistas por esa seductora lolita que encarna otra Lola (Le Lann), un bellezón. Historia de un fugaz amorcillo de verano, algo morboso y prohibido, según se mire, de una cautivadora muchacha con mucha iniciativa ante la que es muy difícil resistirse, e involuntaria canita al aire de un aturdido cuarentón. El padre que nada sabe de la traición de su mejor amigo con su hija es el que aporta la mayor comicidad a base de equívocos enredos.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos ayude a aprender de nuestros errorcillos, o no, que a lo mejor no son tal:

 - "La mayoría de nosotros vivimos con la mirada puesta en la tentación en la que estamos rogando no caer".  (Anónimo).

 - "Puedo resistir a todo, menos a la tentación".  (Óscar Wilde).

 - "Si logramos resistir las pasiones, no es nunca por nuestra fuerza, sino por su debilidad"  (La Rochefoucauld).

 - "Todos estamos llenos de debilidades y errores; perdonémonos recíprocamente nuestras tonterías".  (Voltaire).

Besos y abrazos,

Don.
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