sábado, 20 de diciembre de 2014

Matutino hiperconectado

¡Buenos días!

Casi cada mañana me engancho (sin engancharme demasiado) a estos matutinos, tan reales y virtuales a la vez, que me permiten conectarme a la realidad a través de su fantástica interfaz, lo que no obsta para que casi nunca pierda la toma de tierra a la vida cotidiana mientras navego por ellos, para así, cuando salga, no cortocircuitarme mentalmente. Otro soleado día de otoño tenemos, con sus nieblas nocturnas y de madrugada, y ya sabéis ese refrán de "mañanitas de niebla, tarde de paseo"; días que salvo por las suaves temperaturas (máximas de unos 11ºC y sin heladas madrugadoras por los madriles) conectan con los de invierno a punto de llegar por calendario, que pasado mañana lunes, de madrugada, será el solsticio invernal.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Hombres, mujeres y niños" ("Men, women & children"), de Jason Reitman, basado en una novela homónima de Chad Kultgen, y con  Adam Sandler, Jennifer Garner, y Rosemarie DeWitt, entre muchos otros más, que es un film coral. Es el sexto largo de este director, de quien había visto sus cuatro primeros (no vi el quinto), todos espléndidos y muy recomendables cuando menos: "Gracias por fumar" ("Thank you for smoking", 2005), "Juno" (2007), "Up in the air" (2009), "Young adult" (2011); y la que no vi, "Una vida en tres días" ("Labor day", 2013).

Un grupo de estudiantes de instituto, y sus padres, adolescentes todos, unos por edad y por adolecer de esto y de aquello, y los otros sólo por esto segundo, viven conectados a la tecnología más moderna, las más de las veces perdiendo comunicación y contacto con la realidad, intentando sin demasiado éxito soslayar sus problemas cotidianos: un matrimonio aburrido de su relación que busca nuevas experiencias en internet, y su hijo enganchado al porno virtual; la amiga de éste, animadora que sueña con ser famosa y su madre (modelo frustrada) le hace fotos eróticas que cuelga en su book virtual para facilitarle la labor; una madre obsesivamente protectora que espía todo lo que su hija hace en internet, quien se enamora de un compañero desolado por la fuga de su madre con otro hombre, tanto como su padre, y que está enganchado a juegos de rol online, abandonando por ello el equipo de fútbol del instituto; una animadora del equipo, amiga de la anterior, con graves problemas de autoestima y que busca "solucionarlos" en ciertas páginas web nada recomendables; etc.

Una estupenda película que me encantó, y que os recomiendo, desoladora casi todo el rato pero con un punto de esperanza final, punteada con gotas de irónico humor y gran crítica social. Una certera mirada, afiladamente analítica, sobre el impacto de las nuevas tecnologías en nuestra sociedad y los problemas para relacionarse con la vida real (y con familias y amigos) de todos sus desolados personajes, con bastante deje sexual, muchos de los cuales se aíslan en la virtualidad de las TIC, especie de nueva droga que no los soluciona, aunque no por ello haya que demonizarlas ni prohibirlas, pues su utilidad es inmensa (correctamente utilizadas). Un problema de dosis, como cualquier sustancia química, la que sea, que no son ni buenas ni malas per se, que todo depende de eso, de la dosis administrada, cada una la suya propia. También sobre la influencia, consciente o inconsciente, que los padres ejercen sobre los hijos, sea positiva o negativa, cuyos efectos pueden ser los esperados o justo los contrarios, incluso perversos, jamás se sabe, que puede haber más factores fuera de control.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos ayude a mejor conectar con lo que sea menester:

 - "La televisión ha demostrado que los seres humanos están dispuestos a mirar cualquier cosa antes que mirarse unos a otros".  (Ann Landers).

 - "Y entonces, habiendo sido privados de la cercanía de un abrazo o de una mesa compartida, nos quedarán «los medios de comunicación»".  (Ernesto Sábato).

 - "Internet es mucho más que una tecnología. Es un medio de comunicación, de interacción y de organización social".  (Manuel Castells).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 18 de diciembre de 2014

Matutino fenomenal

¡Buenos días!

Otro extraordinario matutino más, ni más ni menos sobresaliente que el resto, en este exuberante día de otoño, plácido, dulce, soleado y con algunas nubes, de máximas ligeramente por encima de los 10ºC por los madriles, que nos hace estar pletóricos de todo tipo de bienes, de esos que jamás se deprecian, que no hay mercado para ellos, pues los producimos, damos y recibimos totalmente gratis, ya sabéis, el cariño, la alegría... y demás.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Los fenómenos" ("Os fenómenos"), de Alfonso Zarauza, y con Lola Dueñas, Luis Tosar, Juan Carlos Vellido, Miguel de Lira, y Antonio Durán Morris. Es el primer largo que veo de este director.

Una mujer lleva varios años viviendo en una furgoneta junto a su pareja en la costa del sur de España, dedicándose a vender pulseras y collares a los turistas. Un día él la abandona, llora, recoge sus cosas y vuelve con su bebé a su pueblo natal en Galicia. De mala gana se reencuentra con su pasado, del que huyó. Necesita trabajar, y lo único que encuentra es trabajo como peón de obra en una constructora. Trabajo duro en un mundo de hombres en el que le costará encajar. Con coraje consigue hacerse valer y congeniar con su cuadrilla, siendo apodados por su constructor (de maneras caciquiles) como 'los fenómenos' debido a su gran capacidad para construir lo más rápido posible. Con esfuerzo ganará mucho dinero (para ser peón), aspirará a comprarse casa nueva para que su hijo esté mejor, lo hará hipotecándose hasta las trancas en el momento cumbre de la fiebre inmobiliaria, pero la crisis económica está cerca de empezar y el boom del ladrillo a punto de desmoronarse pendiente abajo.

Buena película este melodrama con cuadrángulo amoroso de un único vértice, la protagonista, y también social, pues está narrado con el trasfondo de la crisis del ladrillo, estafa piramidal en la que cayó la mayoría de la gente humilde, cegada por el oropel que le vendieron las clases económico-políticas más pudientes (España no iba tan bien). Crisis económica que condiciona la vida personal de los aplastados por ella, casi siempre los más desfavorecidos, zarandeados como peleles.

Ahora algo de sabiduría ajena, pensamientos de gente fenomenal que tal vez nos ayuden a mejorar y no tropezar dos veces en la misma piedra... ya veremos:

 - "Un genio es el que es capaz de ver la idea en el fenómeno".  (Arthur Schopenhauer).

 - "Cuando las personas tienen libertad para hacer lo que quieren, por lo general comienzan a imitarse mutuamente".  (Françoise Sagan).

 - "En las grandes crisis el corazón se rompe o se endurece".  (Honoré de Balzac).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 16 de diciembre de 2014

Matutino de Jauja

¡Buenos días!

Sí, en estos ideales y paradisíacos matutinos es donde mis fantasías e ilusiones se desbocan, especie de Arcadia en la que me solazo cada mañana, y casi me pierdo, pero encuentro la salida a la realidad gracias a mis bien amadas hadas y ninfas, faros que me guían en ambos mundos, en todos los posibles que podamos imaginar. Y solazo, precisamente solazo, no hay esta mañana, oculto tras las nubes, pero cada vez se van abriendo más y terminará por lucir a raudales, haciéndonos concebir esperanzas, nada ilusorias, de que todo prosperará.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Jauja", de Lisandro Alonso, y con Viggo Mortensen y Viilbjork Malling. Es el quinto largo de este director argentino, y primero suyo que veo, que ganó un premio en Cannes. Jauja es una ciudad peruana que existe realmente y que quedó como símbolo de tierra mitológica de abundancia, felicidad y ausencia de enfermedades, dada la fertilidad de sus tierras y los ríos de plata que corrían por sus montes (en realidad vetas superficiales de ese metal). Poco a poco la leyenda fue creciendo desmesuradamente... y todos los que se fueron a buscar ese paraíso terrenal jamás volvieron.

A finales del siglo XIX, en la Patagonia, durante una campaña genocida del ejército argentino contra la población aborigen de la región, un capitán danés llega, junto a su hermosísima hija de 15 años, para trabajar como ingeniero en un remoto destacamento militar en medio de la nada. Ella se enamora de uno de los soldados y una noche huyen juntos. Al despertar, el padre iniciará en solitario la desesperada búsqueda de su hija.

Una película de muy buenas hechuras formales, preciosa fotografía, y tan crípticamente simbólica que apenas pude sacar nada de ella, que nada me dijo, y eso que intenté ver la desesperada búsqueda sin éxito de quimeras amorosas (de pasiones juveniles, de padres hacia sus hijos que piden a taciturnos gritos la emancipación, etc.). Ni siquiera el éxtasis contemplativo de sus imágenes me sacó de la atonía de su trama sin sentido, del incomprensible y metafísico viaje de su protagonista, casi alucinatorio. Otra vez, formato sin fondo, lo que hizo que se me deshilachara hasta desvanecerse por entre mis neuronas y corazón, que ni me emocionó ni interesó intelectualmente. Vacua pérdida de tiempo, salvo por la fotografía de monumental belleza.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a ser algo más felices y a conseguir nuestros logros, sin vanas ilusiones:

 - "La tierra de Jauja, donde se come, se bebe y no se trabaja".  (Refrán).

 - "Nuestra experiencia se compone más de ilusiones perdidas que de sabiduría adquirida".  (Joseph Roux).

 - "Nuestras ilusiones no tienen límites; probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde".  (René de Chateaubriand).

 - "Prefiero pasar por necio o estúpido, con tal de que mis faltas me den placeres o ilusiones, que ser sabio a rabiar".  (Horacio).

 - "La dicha está sólo en la esperanza, en la ilusión sin fin".  (Guy de Maupassant).

 - "Un instante de lucidez, sólo uno; y las redes de lo real vulgar se habrán roto para que podamos ver lo que somos: ilusiones de nuestro propio pensamiento".  (Emil Cioran).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 15 de diciembre de 2014

Señorío matutino y demás servidumbres

¡Buenos días!

Estos distinguidos matutinos a los que me debo tienen sobre mí el poder de hacer conmigo lo que quieran; el caso es que ellos también a mí me sirven, en una perfecta relación biunívoca que nos hace casi uno solo, a pesar de algunas disputas que a veces nos separan, disociándome de ellos y viceversa, pero pronto volvemos a encarnarnos en lo mismo, que lo mismo somos. Y en este día de otoño, con elegante señorío, lluvias y nubes van cediendo poco a poco el paso al sol, en un continuo juego de quien tapa a quien, y con el que todos salimos ganando.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La señorita Julia" ("Miss Julie"), de Liv Ullmann, y con Jessica Chastain, Colin Farrell, y Samantha Morton. De esta veterana actriz y directora noruega no había visto hasta ahora ninguno de sus pocos films como directora, aunque sí la había visto en unos cuantos suyos como actriz. Está basado en la obra teatral homónima del dramaturgo sueco August Strindberg "Fröken Julie".

A finales del siglo XIX, durante la noche de San Juan, en ausencia de su padre, Julia, una joven noble, acude a bailar a la fiesta de los sirvientes, bebe, se divierte, y trata de seducir a (y es seducida por) uno de sus criados, en un continuo juego de dominio, entre clases sociales y sexos, con momentos de atracción y otros de repulsión, tanto sexual como socialmente hablando, dejándose ambos llevar por una pasión desbocada. En estos vaivenes terminarán por encontrar una terrible salida a los problemas surgidos a causa de su desenfreno.

Buena película este drama, especie de tragedia griega, que trata de las clases sociales, del amor, la pasión, el sexo, la servidumbre, y las guerras de poder entre los sexos y las clases sociales; pues ella, altiva y caprichosa, ejerce poder sobre él, porque es de una clase social superior; sin embargo, él, educado, tosco y con aspiraciones, tiene el poder sobre ella porque es un hombre, y en esa sociedad las mujeres no pintan casi nada y tienen casi siempre las de perder. Y sobre todos planea la presencia ausente del poderoso padre.

Ahora algo de distinguida sabiduría ajena, que espero nos sirva de algo:

 - "¡Cuántas personas son como los perros, que parecen buscar un amo!".  (Madame de Swetchine).

 - "La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener".  (Gabriel García Márquez).

 - "Amor es aquella cosa que pone en servidumbre a los libres y da libertad a los siervos".  (Ramón Llull).

 - "Nadie tiene dominio sobre el amor, pero el amor domina todas las cosas".  (Jean de la Fontaine).

 - "La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano".  (Voltaire).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 14 de diciembre de 2014

¡Qué cruz de matutino!

¡Buenos días!

Más bien todo lo contrario, que estos matutinos no suponen para mí la más leve carga, ni por supuesto son imposición de nadie, ni siquiera de mí mismo, pues a pesar de alguna dificultad que otra que conllevan los hago con suma liviandad, dadas las alegrías y bondades que me reportan. El otoño sigue fluyendo con naturalidad, esta vez gracias a las lubrificantes lluvias que le son propias, en este día gris y tristón, gracias al cual refulgen con mayor intensidad los hermosísimos colores del otoño, invitándonos a caminar con jubiloso ánimo por entre las casi infinitas veredas que nos depara. Carpe diem.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Camino de la cruz" ("Kreuzweg"), de Dietrich Brüggemann, y con Lea van Acken, Franziska Weisz, y Florian Stetter. De este director alemán es el primero de sus largos que veo.

María, una adolescente de 14 años que vive en el seno de una intolerante familia ultracatólica va a recibir el sacramento de la confirmación. Atizada por las charlas catequistas del radical párroco, aspira a convertirse en una santa mientras, prisionera en su particular vía crucis, se debate entre sus profundas convicciones religiosas y sus naturales anhelos de adolescente, autoreprimidos, y reprimidos por su intransigente madre y el opresivo entorno eclesial, consecuencia de esa exacerbada moral católica del valle de lágrimas y de venir sólo a sufrir a este mundo, coronas de espinas y cilicios no sólo físicos sino también mentales... y morales... mundo que por cierto es el único que hay, que del otro no tenemos noticia alguna, salvo algún delirante iluminado.

Una muy buena película, de gran belleza formal, sobria, seca, tensa, dramática, y de una absoluta desolación (en todas las acepciones de la RAE), sobre las terribles consecuencias de la religión llevada al extremo. Estructurada en 14 capítulos, 14 tomas de un tirón, con los mismos títulos que las 14 estaciones del vía crucis católico, nos va sometiendo con su exposición sin tomar partido a la misma presión que esta atribulada y confundida niña padece, para que los hechos hablen por sí solos y pongan de manifiesto este absurdo. Comenzando por su aberrante adoctrinamiento, y hasta abocarla a su delirante final, en un perfecto remedo del vía crucis, cual si María, nuestra protagonista, fuera Jesús. Este film me recordó, especialmente en su parte final, a "Camino" (2008) de Javier Fesser.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos eleva a los altares del conocimiento total, a través de los más variados caminos que esta vida nos ofrece:

 - "Todos los caminos conducen a Roma".  (Refrán).

 - "En esta vida en que estamos todos somos peregrinos del cielo, aunque caminamos por diferentes caminos".  (Antonio Mira de Amescua).

 - "La religión está en el corazón, no en las rodillas".  (Douglas Williams Jerrold).

 - "La cruz, en los pechos; y el diablo, en los hechos".  (Refrán).

 - "Lleva tu cruz cantando y no suspirando. En todo mercado vale más una sonrisa que mil lamentos".  (Charles Lamb).

Besos y abrazos,

Don.
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sábado, 13 de diciembre de 2014

Mis santos matutinos de todos los días

¡Buenos días!

Estos matutinos, dechado de virtudes, e incluso defectos, que tanto bien me procuran, lo hacen sin darse importancia, como tiene que ser, con cotidiana abnegación que no espera canónico premio alguno, porque sí, porque les apetece hacerlo. Por lo demás, este bondadoso otoño hoy se nos ha puesto tristón, gris y lluvioso. No sé muy bien que hacer para que le retorne la sonrisa. Santa paciencia, disfrutemos de la melancolía otoñal, que ya volverá a lucir el sol.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "St. Vincent", de Theodore Melfi, y con Bill Murray, Melissa McCarthy, Naomi Watts, Jaeden Lieberher, Chris O'Dowd, y Terrence Howard. Es el debut en el largo de este director.

Vincent es un viejo cascarrabias jubilado, mezquino, alcohólico y ludópata. Se instalan como nuevos vecinos suyos una madre recién separada con su hijo de once años. Dado que ella tiene que trabajar mucho para poder mantenerse ambos, no le queda otra que dejar a su hijo al cargo de tan lamentable e insoportable vecino. Enseguida ambos conectarán, y el debilucho aunque muy despierto niño empezará a ver más allá que el resto de la gente, que su muy peculiar canguro tiene su corazoncito.

Una muy buena película esta tragicomedia, con su puntito de originalidad a pesar de sus lugares comunes, que a veces bordea e incluso se introduce en el sentimentalismo, sobre todo hacia el final, pero que se hace llevadera por la descreída socarronería de este malencarado viejo sin ilusión por vivir y que encierra dentro de sí a una bella persona. Historia sobre el proceso de aprendizaje y maduración del chavalín... y del gruñón anciano, y de cómo con su contacto provocan ambos un cambio en las vidas del otro; y cuento sobre esa gente que merecería ser santificada por hacernos la vida mejor con sus cotidianos cuidados (madres, padres, hijos, familiares, amigos y vecinos).

Ahora algo de sabiduría ajena que espero nos haga mejores de lo que ya pudiéramos ser:

 - "De devociones absurdas y santos amargados, líbranos, Señor".  (Santa Teresa de Jesús).

 - "Haced el bien a cuantos más podáis, y os sucederá frecuentemente el hallaros con caras que os infundan alegría".  (Alessandro Manzoni).

 - "No busques premio, porque tú tienes una gran recompensa en esta tierra: tu alegría espiritual, que sólo el justo puede gozar".  (F. Dostoievski).

 - "Al bien hacer jamás le falta premio".  (Miguel de Cervantes).

 - "La raíz escondida no pide premio alguno por llenar de frutos las ramas".  (Rabindranath Tagore).

 - "No eres más santo porque te alaben, ni más vil porque te desprecien. Lo que eres, eso eres; y no puedes ser más grande de lo que Dios sabe que eres".  (Tomás de Kempis).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 12 de diciembre de 2014

Otro realmente divino matutino que me sale de dentro

¡Buenos días!

Sí, y los amo sobre todas las cosas, aunque a veces diga su nombre en vano, bueno, no sigo más pues no voy a poner aquí todo el decálogo de mandamientos matutinos, que casi ni sé cual es, pero desde luego el que seguro sí que sigo es ese de que amaré al prójimo como a mí mismo, y dado lo bien que me quiero, pues imaginaros. Hoy seguimos con otro día de esplendoroso y agradabilísimo otoño, soleado y con alguna nube, que se vendrán a más a partir de mañana, pues los augurios meteorológicos vaticinan, a través de sus profetas los hombres del tiempo, que lloverá sábado y domingo. Amén.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Exodus: dioses y reyes" ("Exodus: gods and kings"), de Ridley Scott, y con Christian Bale, Joel Edgerton, Aaron Paul, Sigourney Weaver, Ben Kingsley, John Turturro, María Valverde, Ben Mendelsohn,  Golshifteh Farahani, y Hiam Abbass. De este veterano director había visto la mayoría de su larga filmografía, con sus altibajos, desde su debut con la sobresaliente "Los duelistas" ("The duellists", 1978), siguiendo por la estupenda "Alien, el octavo pasajero" ("Alien", 1979), y por esa obra maestra absoluta que es para mí "Blade runner" (1982); y terminando por la ultima suya que vi, su penúltima hasta ahora, "Prometheus" (2012).

Moisés, que desconoce su origen judío pues ha sido criado como hermano, no de sangre, del hijo del faraón, se cae del guindo, se enemista con su hermano ya faraón, es desterrado al desierto, sufre delirios por falta de agua y comida y cree ver a Dios (vamos, un espejismo del desierto de los de toda la vida), se vuelve un iluminado y lidera el éxodo en busca de una tierra no sé si prometida o jurada, más bien emigración forzada por las naturales plagas que asolaron el Egipto de entonces y el maltrato de sus habitantes a los judíos, vamos, nada que no suceda, haya sucedido, y seguirá sucediendo mientras haya humanidad... y animalidad, que los animales también migran cuando escasea el alimento, y sin tanta disquisición mística. Como veis, peculiar sinopsis que os dejo del episodio bíblico, sin las mágicas recreaciones del dichoso libro testamentario, tal vez debida a mis clásicos desvaríos mañaneros cuando todavía no me liberé de los morfeicos éteres de la somnolencia.

Una buena película, con sus más y sus menos, espectacular como corresponde a una gran producción, y que nos muestra a un Dios cruel, vengativo y guerrero con los que no comulgan con él, todo un dechado de virtudes, vamos, que despliega por todo el Antiguo Testamento. Todo un tirano que exige obediencia so pena de terribles desdichas. O eso, o es una invención de mesiánicos gobernantes de antaño para tener así bajo su terrorífico yugo a dóciles hordas de plebeyos. ¡Ah!, también debería ver este film el actual pueblo de Israel, a modo de espejo que le muestre que ahora ellos hacen de egipcios con sus convecinos. ¿Qué fue de aquel mandamiento de "no codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo"?... ¡Y cuanto mal hace eso del ojo por ojo!... Hace pocos meses vi otra adaptación de un episodio bíblico, "Noé" ("Noah") de Darren Aronofsky, que nada me gustó, así que la glosada hoy es mucho mejor, por comparación.

Ahora algo de sabiduría ajena, pensamientos que emigran de otras mentes hacia las nuestras, auténtico maná intelectual, comenzando y terminando por el más universal de los aforismos, presente en casi todas y cada una de las múltiples y diversas culturas que en el mundo son y han sido, y que he tomado en la forma más conocida para mí, porque me amamantaron con esa mitología, aunque no pueda amar a Dios sobre todas las cosas porque para mí está tan infinitamente alejado (o no próximo) que no existe:

 - "Ama al prójimo como a ti mismo".  (Evangelio de San Mateo 'Mt 22: 37-40', Nuevo Testamento, La Biblia).

Y yo amo a mis más allegados. Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 10 de diciembre de 2014

No concibo matutino alguno sin mácula

¡Buenos días!

Otro día de soleado frescor otoñal que nos ha engendrado esta fascinante estación en que nos encontramos, perfecta como siempre, incluso con la leve mácula de alguna que otra nube que quiere velarnos al dios Helios. Así que la inmaculada concepción no existe, es un espurio concepto, que en este mundo, el único posible de todos los que mente alguna pudiera concebir, lleno de polvo y de polvos, sin los cuales nadie existiríamos (que se lo digan a nuestras madres), las cosas son como son, aunque haya gente empeñada en creer que cierta mujer fue "empreñada" metafísicamente. Así que estos matutinos, por tanto, aunque paridos sin dolor, fueron concebidos con algún sucio defecto que otro, propios de los eventuales cortocircuitos de mis neuronas. Nadie es perfecto, y el que esté libre de pecado...

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Electrick children", de Rebecca Thomas, y con Julia Garner, Rory Culkin, y Liam Aiken. Es el debut en el largo de esta directora, y también guionista.

El día en que cumple 15 años una chica, que vive en una pequeña comunidad rural mormona fundamentalista, descubre un casete prohibido con música de rock, con el que queda fascinada al no haber escuchado antes nada igual. Tres meses después advierte que está embarazada y dice a todos que ha tenido una concepción inmaculada. Sus atónitos padres conciertan rápidamente un matrimonio para ella, así que huye a la gran ciudad más cercana, Las Vegas, para buscar al cantante de la canción de la cinta, pues cree que fue quien la embarazó por la gracia divina. Durante su viaje de descubrimiento se encontrará con sorprendentes revelaciones sobre su pasado, conocimiento oculto tras las místicas nebulosas de la mojigatería religiosa.

Este muy buen film, del año 2012, y que este pasado viernes se ha estrenado en la cartelera española casi de tapadillo, puede verse como una versión, ambientada hoy en día, del bíblico pasaje de la mariana inmaculada concepción, por supuesto con un bastante escéptico enfoque, no exento de soterrada y sutilísima socarronería. Dan bastante que pensar las inocentes y confundidas tribulaciones de esta niña en el mundo de hoy en día, y cuando todavía apenas se ha mitificado y mistificado su prosaica historia, posible germen de una nueva quimera, niña que durante su proceso de reveladores descubrimientos se hará de golpe, no sólo madre, sino también adulta, todo sin perder en apariencia sus creencias.

Ahora algo de sabiduría ajena, que tal vez limpie nuestras ofuscadas mentes de alguna telaraña que otra y ayudarnos a concebir mejor, mentalmente, por supuesto:

 - "El hombre cuya opinión nunca varía es semejante al agua estancada, y engendra reptiles en su mente".  (William Blake).

 - "Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas".  (Aristóteles).

 - "Huye de los placeres que engendran tristeza".  (Solón).

 - "El sexo sólo es sucio si se hace bien".  (Woody Allen).

 - "La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano".  (Friedrich Nietzsche).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 9 de diciembre de 2014

Matutinos de compañía que no se casan con nadie

¡Buenos días!

Cada mañana me dan, y les doy, conversación a estos matutinos, pasando todos un buen rato, incluso haciendo fiesta si se tercia, pero desde luego mantienen, mantenemos, nuestras opiniones a pesar de las sugerentes pareceres que nos propongamos, aunque al final siempre acabamos bien avenidos. Tenemos hoy otro fresco y soleado día de otoño, que nos acompaña y da solaz, haciendo que todo sea más fácil en nuestra unión con lo que nos rodea.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mil noches, una boda" ("Party girl"), de Marie Amachoukeli-Barsacq, Claire Burger, y Samuel Theis, y con Angélique Litzenburger y Joseph Bour. Es el debut en el largo de este ménage à trois de directores franceses.

Una casi sesentona que siempre ha gustado de la noche, la fiesta y salir con hombres, se gana la vida en un night-club, sito en la frontera franco-alemana, como chica de compañía, haciendo que beban los clientes que allí acuden en busca de compañía femenina. El negocio va de capa caída. Un día, un antiguo cliente le pide la mano, y ella ve en este matrimonio una oportunidad para cambiar de vida. De cara a la ceremonia, reúne a sus cuatro hijos, de diversos padres, y a los que no crio y apenas vio, y va preparándose para la boda. Pero cual si fuera una primeriza (de hecho lo es, pues jamás se casó antes), le van asaltando las dudas conforme se acerca el día, y que plantea a hijos y amigas.

Una sobria y seca película, a ratos sórdida, a ratos poética, que me gustó intermitentemente, y las más de las veces no me dijo gran cosa. Muestra, en parte ficcionados, retazos de la vida de esta poco convencional mujer que sólo conoce la festiva noche y se plantea sentar la cabeza. En realidad, ella es la madre de la parte masculina de la trinidad de directores del film. Además, el resto de actores no profesionales se interpretan también a sí mismos, incluido el codirector. Realismo social con las maneras de un docudrama, documental dramatizado, que en cierto modo, y por el lado no cómico, me recordó al divertido y maternal díptico de Paco León: "Carmina o revienta" (2012), y "Carmina y amén" (2014).

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos hace compañía sin tener que casarnos necesariamente con ella:

 - "Allí donde se había soñado en compañía, resucitan dos soledades".  (Eugenio D'Ors).

 - "La compañía de la alpargata, que en el camino se desata".  (Refrán).

 - "La víspera de la fiesta vale más que ésta".  (Refrán).

 - "El noviazgo agrada más que el matrimonio, por la misma razón que las novelas son más divertidas que la historia".  (Chamfort).

 - "Un buen matrimonio sería aquel en que se olvidase, durante el día, ser amantes, y por la noche, ser esposos".  (Jean Rostand).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 7 de diciembre de 2014

¡Mi madre, qué matutino!

¡Buenos días!

Bueno, otra vez ya buenas tardes. No creo que éste sea la madre de todos los matutinos, pero intentaré que sea lo mejor de lo mejor, como una madre lo es para casi todos nosotros. El fresco día de otoño, con máximas de 10ºC y con suaves heladas nocturnas de poco menos de 0ºC, que estamos teniendo en los madriles, me hace exclamar de puro gozo, por el bienestar que me produce su contemplación al pasear por doquier. Me siento cómodo y bien acogido por la madre naturaleza.

Ayer por la noche estuve en el cine viendo una excepcional película que desde ya os recomiendo que vayáis a ver. Un peliculón. Se trató de "Mommy", de Xavier Dolan, y con Anne Dorval, Antoine-Olivier Pilon, y Suzanne Clément (tres fenomenales actores). Quinto largo de este director de 25 años (empezó con 20), y primero suyo que veo; y desde ya me prometo intentar ver las cuatro anteriores.

Una viuda debe hacerse cargo de su muy problemático hijo de quince años, que padece un trastorno mental de hiperactividad y déficit de atención, y propenso a sufrir incontrolados arrebatos de furia. Ambos intentan conciliar su muy arisca relación de muy frecuentes altercados, punteada de esporádicos remansos de paz. La llegada de una misteriosa nueva vecina supondrá todo un bálsamo en su espinosa y dolorosa relación.

Portentosa película, por forma y contenido, que nos somete a continuas sacudidas emocionales, llevándonos casi hasta la bipolaridad, con la que también coquetean los personajes (unos más que otros). Todo es fabuloso, la música, la historia (perturbadora por momentos), el modo de narrar, la fotografía de formato cuadrado (1:1) en el que los personajes parecen encajonados, en lugar de la usual rectangular (4:3, 16:9, etc.), al que en un par de momentos se abre la imagen para mostrar sus más exultantes momentos de alegría vital, breves y fugaces como la vida misma.

Imprescindible drama que no deberíais dejar de ver, sobre una relación materno-filial, sobre el amor de una muy peculiar madre coraje, todo un personaje, con un muy estiloso formato, muy innovador por lo que a mí respecta, de gran belleza estética, particularmente en el caso de los más memorables momentos del film, acompañados por más o menos conocidas canciones. Ganó el premio del jurado del festival de Cannes de este año, inexplicablemente ex-aequo con ese infumable pestiño que fue "Adiós al lenguaje" ("Adieu au langage"), de Jean-Luc Godard, y que vi la semana pasada.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero sea la madre del cordero de algún que otro pesar que tal vez nos pudiese acaecer:

 - "Grande es siempre el amor maternal, pero toca en lo sublime cuando se mezcla con la admiración por el hijo amado".  (Ángel Ganivet).

 - "Jamás ha habido un niño tan adorable que la madre no quiera poner a dormir".  (Ralph W. Emerson).

 - "¿Cuál puede ser una vida que comienza entre los gritos de las madres que la dan y los lloros del hijo que la recibe?".  (Baltasar Gracián).

 - "Perdona a tu hijo si confiesa su falta, también si la oculta; pero no si la niega".  (Pitágoras).

 - "La madre es nuestra providencia sobre la tierra en los primeros años de vida, nuestro apoyo más firme en los años siguientes de la niñez, nuestra amiga más tierna y más leal en los años borrascosos de la juventud".  (Severo Catalina).

Besos y abrazos,

Don.
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sábado, 6 de diciembre de 2014

Matutino a la luz matutino-vespertina

¡Buenos días!

Más bien tardes ya, por las horas, en este fresco y soleado día de otoño, en el que me dejo embaucar por todo lo maravilloso y mágico que se ofrece ante mis atónitos ojos, mientras mis ensoñaciones, y yo mismo, volamos a lomos de las nubes que coquetean con el sol, a la par que desaparecemos por entre ellas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película que os recomiendo, la última de Woody Allen, excepcional, "Magia a la luz de la luna" ("Magic in the moonlight"), y con Colin Firth y Emma Stone. Del absolutamente genial Woody, que sigue a película por año, he visto casi todos sus films desde que debutara como director en 1965, y todos los de este siglo, a saber:

 - En 2013, "Blue Jasmine".

 - En 2012, "A Roma con amor" ("To Rome with love").

 - En 2011, "Midnight in Paris".

 - En 2010, "Conocerás al hombre de tus sueños" ("You will meet a tall dark stranger").

 - En 2009, "Si la cosa funciona" ("Whatever works").


 - En 2007, "Cassandra's dream".

 - En 2006, "Scoop".

 - En 2005, "Match point".

 - En 2004, "Melinda y Melinda" ("Melinda & Melinda").

 - En 2003, "Todo lo demás" ("Anything else").

 - En 2002, "Un final made in Hollywood" ("Hollywood ending").

 - En 2001, "La maldición del escorpión de jade" ("The curse of the jade scorpion").

 - En 2000, "Granujas de medio pelo" ("Small time crooks").

En los locos años 20, un afamado mago inglés, arrogante, cínico, agnóstico, ateo, racional, y especializado en desenmascarar espiritistas, es la última esperanza para desvelar las artimañas de una atractiva joven, presunta vidente que ha embrujado a toda una familia de multimillonarios estadounidenses que viven en la Costa Azul francesa. Llamado por su mejor amigo, a instancias de uno de los hijos de la familia, acude a su mansión con la idea de descubrirla en un santiamén, pero sus hazañas adivinatorias le dejarán perplejo, haciendo que se tambalee su sólido escepticismo ante casi cualquier creencia.

Otro excepcional film más de este genio que es para mí Woody Allen, del que soy fan (en sentido metafórico), que en realidad no soy fan de nadie, y que siempre me camela (en el sentido de seducir), como ese gran mago del cine que es, con sus divertidísimas y aceradísimas reflexiones. Un tipo que creo ha entendido perfectamente lo que es la vida, que la disfruta a pesar de su proverbial pesimismo y escepticismo, siempre tronchante.

Al fin y al cabo, tras varias sorpresas argumentales, como en los trucos de magia, termina por ser una comedia romántica en la que, como casi siempre que él no actúa, el protagonista es su álter ego. Una historia sobre lo milagroso y mágico que es el amor, a pesar de su escepticismo vital en casi todo lo demás. Y de como la mayoría de la gente necesita creer en cosas absurdas (la trascendencia del alma y demás), mentiras para seguir viviendo tratando de dar sentido a lo que no lo tiene, y de lo que otros pocos se aprovechan fraudulentamente en su propio beneficio. Por su planteamiento inicial me recordó a "Luces rojas" ("Red lights", 2012) de Rodrigo Cortés.

Ahora algo de sabiduría ajena, para dar mágica luz a las eventuales tinieblas de nuestra mente, y si es con algo de gracia, pues mejor que mejor:

 - "Lo verdaderamente mágico de nuestro primer amor es la absoluta ignorancia de que alguna vez ha de terminar".  (Benjamín Disraeli).

 - "Hay dos formas de vivir la vida: una como si nada fuera un milagro, la otra como si todo lo fuera".  (Albert Einstein).

 - "El amor nunca tiene razones. Y la falta de amor tampoco. Todo son milagros".  (Eugene O'Neill).

 - "Para ti soy ateo. Para Dios, la oposición".  (Woody Allen).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 5 de diciembre de 2014

Mutation dslxico

¡Neubos dáis!

Me se premutraon y lteras plabraas... bdlbdlbdl... ahora ya, sí que sí, solté la dislexia matutina, no sé si rescoldo de los éteres morfeicos de la somnolencia mañanera, y conseguí que hasta yo mismo me entienda mi propio idioma, por desvariado que a veces sea, lo que parece fácil, pero no lo es tanto, o viceversa. De mis conocimientos del lenguaje meteorológico puedo inferir que hoy hará sol, con alguna nube perdida cuidando de no acercarse al sol para no evaporarse, y temperaturas que siguen bajando tan imperceptiblemente que casi ni nos damos cuenta de que el fresquete otoñal se nos va colando hasta el mismísimo tuétano, para irnos aclimatando con dulzura al invierno por venir.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Adiós al lenguaje" ("Adieu au langage"), de Jean-Luc Godard, y con Héloise Godet y Kamel Abdeli. De este anciano de 84 años, y casi 60 haciendo películas, leyenda viva del cine, tan sólo había visto, hace unos diez, su primer largometraje: "Al final de la escapada" ("À bout de souffle", 1959), que sin parecerme una obra maestra, sí que me gustó mucho.

En esta última, por ahora, y espero que para siempre, película del director, no pongo la sinopsis porque no la vi por ningún lado en la inconexa sarta de imágenes y sonidos, y frases tan meta meta metafísicas que fueron tan más allá que volvieron a su descompuesto origen de física mierda (mi pobre intelecto no llegó a comprender nada). Engolada, pagada de sí misma, dudé de si era un desvariado chocheo del director, las consecuencias mal asimiladas de un chute, una paja mental para su único disfrute, o directamente una tomadura de pelo de la que bastantes papanatas ni se han dado cuenta de que tal fue (aclamada por bastantes críticos, y premio del jurado en Cannes... !!!... ???). Se supone que era una reflexión en torno al lenguaje... o al no lenguaje al que nos abocan las nuevas tecnologías... o ya no sé qué pensar, que sólo sé que no sé nada. Y nada fue ni me dijo esta no película. No digo más.

Bueno, antes de decir adiós, unas pocas citas de sabiduría ajena, que espero os digan algo:

 - "Existe un lenguaje que va más allá de las palabras".  (Paulo Coelho).

 - "Si sólo hablásemos cuando tenemos algo que decir, el uso del lenguaje desaparecería en dos generaciones".  (Noel Clarasó).

 - "Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo digas".  (Proverbio árabe).

 - "Erotismo y poesía: el primero es una metáfora de la sexualidad, la segunda una erotización del lenguaje".  (Octavio Paz).

 - "A veces, unos puntos suspensivos a tiempo resultan más profundos que un verso archipensado".  (Gabriel Celaya).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 4 de diciembre de 2014

Aromático rastreo matutino

¡Buenos días!

Me da hoy en la nariz que voy a disfrutar olisqueando esos deliciosos aromas otoñales que nos regala esta estación, siguiendo su rastro por veredas y vericuetos, sin buscar nada en concreto, dejándome llevar por el natural fluir de mi existencia, sin importarme demasiado los avatares que van sucediendo, sin que me dejen huella excesiva una vez pasados. Siguen bajando poco a poco las temperaturas, con sensaciones que se van acercando sin prisa al invierno por venir. Hoy con grises nubes sin lluvia, máxima prevista de 10ºC, y mínimas queriendo coquetear con los 0ºC. Ya queda menos para las primeras heladas de esta temporada por los madriles.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Rastros de sándalo" ("Rastres de sàndal"), de María Ripoll, y con Nandita Das, Aina Clotet, Naby Dakhli, Subodh Maskara, y Godeliv Van den Brandt. De esta directora había visto tres de sus cuatro anteriores largos: "Tu vida en 65'" (2006), "Utopía" (2003), y "Lluvia en los zapatos" ("The man with rain in his shoes", 1998), su debut en el largo, que me encantó.

En la India dos hermanas quedan huérfanas al morir su madre en el momento de dar a luz a la pequeña, encargándose la mayor de cuidarla. Pero a los pocos años, la pobreza en la que vivían con unos familiares terminó por separarlas traumáticamente. Treinta años después, la mayor se ha convertido en una gran estrella cinematográfica en su país, y todavía sigue buscando a su hermana pequeña, cuando por fin encuentra las pistas que la llevan hasta ella. Se encamina hacia Barcelona, donde su añorada hermana vive trabajando en unos laboratorios de investigación biológica sin saber nada de sus orígenes. Fue adoptada por una familia barcelonesa.

De precioso y evocador título, tanto como el de la de su debut en 1998, esta película me pareció ni fu ni fa. Melodrama con alguna sobrecarga sentimentaloide de vez en cuando, cuya historia parece sacada de un culebrón televisivo, aunque tiene buena factura técnica, buena música, y buena fotografía, que parece recargar indisimuladamente las tintas en la postal turístico-promocional de Barcelona. Sin embargo se deja ver con cierto agrado, sorteando los tópicos melosos y a pesar de que las tribulaciones existenciales e identitarias de las protagonistas me parecieran muy ajenas, con el paradójico trasfondo de universales sentimientos e interculturalidad.

Ahora, ahí os dejo unas citas de sabiduría ajena a las que seguí la pista hasta encontrarlas, para que nos dejen un buen sabor (y olor) en nuestras vidas:

 - "Las huellas del hombre sobre el hombre son eternas y ningún destino se ha cruzado impunemente con el nuestro".  (André Maurois).

 - "Se me encoge el corazón al pensar cómo todo pasa sin apenas dejar huella".  (Giacomo Leopardi).

 - "Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Demostración matutina de que todo y nada existe

¡Buenos días!

Os propongo que si estáis leyendo estos matutinos comprobéis si tales existen o no, no con el teorema de Tales precisamente, si son reales o imaginados o soñados. Tampoco os comáis mucho el coco, que lo imaginado o soñado es tan real como la propia realidad. Eso sí, dando por sentado que nosotros mismos fuéramos reales, lo que es mucho aseverar. No sé si le veis sentido a mis desvariadas disquisiciones, que tampoco lo tiene mucho, o sí, pues vivimos en el relativo caos mental (y universal, que todo es lo mismo) que tratamos de organizar sin demasiado éxito las más de las veces. Que según la teoría de la relatividad podría decirse que no hay referentes, que son todo convenciones humanas. Respecto del caos del tiempo otoñal, que los meteorólogos tratan de predecir con sus modelos numéricos con mayor o menor acierto, hoy tocan nubes grises y poca probabilidad de lluvia.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "The zero theorem", de Terry Gilliam, y con Christoph Waltz, David Thewlis, Mélanie Thierry (un delicioso bombón y estupenda actriz), Lucas Hedges, Matt Damon, y Tilda Swinton. De este veterano director, guionista, actor, productor, y varias otras cosas más en cine y televisión, miembro de los geniales Monty Python (1969-1983), he visto la mayoría de sus películas. En concreto, como director, había visto "Tideland" (2005), "El secreto de los hermanos Grimm" ("The brothers Grimm", 2005), "Doce monos" ("Twelve monkeys", 1995), "El rey pescador" ("The fisher king", 1991), "Brazil" (1985), "Los héroes del tiempo ("Time bandits", 1981), "La bestia del reino ("Jabberwocky", 1977), y "Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores" ("Monty Python and the Holy Grail", 1975). No puedo dejar de citar esa obra maestra que es "La vida de Brian" ("Life of Brian", 1979) de Terry Jones, en la que participa como actor y coguionista, amén de creador de las animaciones de los títulos de crédito iniciales y finales.

Un excéntrico y desquiciado genio de la computación informática, que vive cual eremita en una vieja iglesia, sumido en dubitativos bucles existenciales, a la espera de una llamada telefónica que le ilumine en la búsqueda del significado de su vida, y que trabaja para una poderosa corporación, recibe el encargo de sus jefes de encontrar una solución al complicadísimo teorema zero, con la que se descubrirá la razón (o la carencia de ella) de la existencia humana y el sentido (o sinsentido) de nuestras vidas. Los que lo intentaron anteriormente acabaron locos, pero como él ya lo está, pues...

Otra inclasificable y delirante película marca de la casa Gilliam, con su oscuro y alucinado barroquismo, y toques de sátira caricaturesca, en esta historia distópica de un tipo trastornado que no encaja en el mundo que le ha tocado vivir de control y manipulación de las grandes corporaciones, sean éstas terrenales o espirituales. Con algunos buenos momentos, me tuvo sumido en el desconcierto la mayor parte del tiempo con la sarta de pajas mentales que se postulan, no exentas sin embargo de cierto poso de sabiduría, enredado entre alucinados delirios.

Ahora algo más de sabiduría ajena, minipostulados para tratar de dar un sentido a nuestras vidas:

 - "Todo número es cero ante el infinito".  (Víctor Hugo).

 - "La ciencia consiste en sustituir el saber que parecía seguro por una teoría, o sea, por algo problemático".  (José Ortega y Gasset).

 - "Siempre que una teoría aparece como la única posible, tomarla a rajatabla es señal de que ni se ha entendido la teoría ni el problema que se pretende resolver".  (Karl Popper).

 - "Soñar en teoría, es vivir un poco, pero vivir soñando es no existir".  (Jean Paul Sartre).

 - "La vida es un cuento narrado por un idiota, lleno de sonido y furia que nada significa".  (William Shakespeare).

 - "Hay que darle un sentido a la vida, por el hecho mismo de que carece de sentido".  (Henry Miller).

 - "La locura, la verdadera locura, nos está haciendo mucha falta, a ver si nos cura de esta peste del sentido común que nos tiene a cada uno ahogado el propio".  (Miguel de Unamuno).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 2 de diciembre de 2014

Matutino de lo más limpio

¡Buenos días!

Siempre trato que mis matutinos queden lo más inmaculados posible, como los chorros del oro si me apuráis, tirando a la basura todo aquello que pudiese ensuciarlos, a ellos y a mis hadas y ninfas, que bien sabéis que me tienen robado el corazón. Hoy parece que se nos ha levantado una mañanita impoluta de nube alguna, pero dada la lluviosa estación en que nos encontramos sospecho que en breve nos cubrirán nubes de sucia borra de gris algodón y luego más sucias, como si estuvieran empapadas de negro hollín, o al menos eso apuntan las previsiones meteorológicas, que dan para mañana una leve probabilidad de precipitación.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Trash. Ladrones de esperanza" ("Trash"), de Stephen Daldry, y con Rickson Tevez, Eduardo Luis, Gabriel Weinstein, Rooney Mara, Martin Sheen, Wagner Moura, y Selton Mello. Es el quinto largo de este director, de quien había visto hasta ahora sus tres primeros: "Billy Elliot" (2000), esa fascinante maravilla que es para mí "Las horas" ("The hours", 2002), y "El lector" ("The reader", 2008).

Un hombre que huye de la policía arroja una cartera de bolsillo a un camión de basura justo antes de ser detenido. Tres chicos de 14 años, que malviven en un poblado de favelas en medio del basurero de Río de Janeiro y se ganan el sustento rebuscando cosas entre los desperdicios, la encuentran. Al poco aparece la policía ofreciendo una generosa recompensa por la cartera. Los chicos comprenden que han encontrado algo importante, desconfían de la policía, y deciden quedársela y averiguar el secreto que se esconde tras ella y su dueño, todo un rompecabezas por resolver.

Una muy buena película este thriller de aventuras adolescentes, con bastante ritmo y tensión, con mucha acción, persecuciones y algo de violencia, y con cierta pátina (algo edulcorada) de denuncia social. También podría verse como un cuento de hadas de justicia social. No sólo nos habla de la situación de la gente obligada a malvivir miserablemente de la basura, sino también de brutalidad policial. Y, por supuesto, de mierda, es decir, de corrupción (política, empresarial, policial, etc.), de sobornos grandes (grandísimos) y pequeños, y demás temas colaterales... ¿os huele a algo parecido en este país nuestro de cada día?

Por unos u otros motivos me recordó a varias películas, en concreto, a "Ciudad de Dios" ("Cidade de Deus", 2002) de Fernando Meirelles, a "Slumdog millionaire" (2008) de Danny Boyle, a "Millones" ("Millions", 2004) de Danny Boyle, y a "Tropa de élite" ("Tropa de elite, 2007") de Jose Padilha, todas, cuando menos, estupendas.

Ahora, algo de sabiduría ajena, tan reciclable que lleva casi eones siendo reutilizada por unos y por otros para higienizar sus mentes desde que fue creada por sus autores:

 - "Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!".  (Proverbio ruso).

 - "En muchas empresas el silencio no es oro, el silencio es un sobre".  (Jaume Perich).

 - "El dinero pasa al correr por muchos lodazales".  (Jacinto Benavente).

 - "Con el dinero sucede lo mismo que con el papel higiénico: cuando se necesita, se necesita urgentemente".  (Upton Sinclair).

 - "El dinero es igual al estiércol; sólo sirve si es esparcido".  (Proverbio inglés).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 1 de diciembre de 2014

Sí hay tu TÍA en este cachondo matutino

¡Buenos días!

Nada es imposible en este muy animado mundo matutino, cachondo incluso, en el que me desenvuelvo sin la más mínima torpeza cada vez que entro en él. Ni en este esplendoroso otoño que estamos teniendo este año, deliciosamente suave, en el que todo es factible, que llueva, que sople, que sea neblinoso y plomizo, trasfondo sobre el que refulgen las coloreadas copas arbóreas, que haga sol como hoy... todo, todo maravilloso y posible en esta arrobadora estación.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una de animación por ordenador, "Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo", de Javier Fesser. De este director había visto sus tres anteriores largos: "Camino" (2008), "La gran aventura de Mortadelo y Filemón" (2003), y "El milagro de P. Tinto" (1998). Y también sus dos primeros cortos: "Aquel ritmillo" (1995) y "El secdleto de la tlompeta" (1995). Además, había visto otra versión de Mortadelo y Filemón, con actores de carne y hueso, al igual que la de Javier Fesser: "Mortadelo y Filemón.Misión: Salvar la Tierra" (2008), de Miguel Bardem.

Jimmy el Cachondo se ha apoderado de un importantísimo documento de la TIA, esa descacharrante organización de agentes secretos. El Súper ordena atrapar al criminal, y encarga el caso a sus dos más perfectos agentes... los perfectamente chapuceros e inoperantes Mortadelo y Filemón. Lo que ya de por sí parece imposible, se complica aún más con la salida de la cárcel del enormemente peligroso Tronchamulas, dispuesto a hacer picadillo a Filemón, quien años atrás, no se sabe cómo, lo envió entre rejas.

Soy fan absoluto de Mortadelo y Filemón desde mi infancia y adolescencia, cuando devoraba sus tebeos (y de otros personajes de su magistral creador, Francisco Ibáñez), y para mí son el mejor cómic que he leído nunca, con el que me reía sobremanera y a carcajada limpia, no sólo con sus absurdas patochadas, sino también con el trasfondo de soterrada crítica social de los mil pequeños detalles que sucedían en segundo plano (con segundas lecturas) de la acción principal.

Hasta ahora no me había gustado gran cosa ninguna de sus adaptaciones cinematográficas o de series de televisión, bien de animación tradicional, bien de los dos films de actores reales encarnando a los personajes (una del mismo director de ésta, y la otra de otro director), pues no captaban el alma original del tebeo que me fascinaba en mi pre-juventud. Pero ahora sí que sí, una adaptación de sobresaliente técnica de animación digital, trepidante, enloquecida, divertidísima, plena de los extravagantes y demenciales desastres que originan y padecen sus protagonistas, que roza asintóticamente la más pura esencia Ibáñez, incluidos esos detallitos de segundo plano. El verla es casi como leer el tebeo. Cachondeo garantizado. Os la recomiendo.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos abre un nuevo mundo de posibilidades mentales ante nosotros, comenzando por una cita del propio Francisco Ibáñez, el genial creador de este par de desastres, y de otros más, y de su abigarrado y descacharrante universo, pleno de infinitos pequeños detalles, muy críticos de nuestro mundo:

 - "El ser humano es por definición un ser chapucero y cruel. Si nos fijamos, no hay nada tan gracioso como la desgracia de los demás. Cuando algo le sale mal a alguien, los demás rompen a reír. Eso no les ocurre a los perros, por ejemplo. Mis personajes, de alguna forma, no hacen sino aprovecharse de esta peculiaridad humana. Y lo hacen, obviamente, a lo bestia".  (Francisco Ibáñez).

 - "La abundancia de palabras y la ignorancia predominan en la mayor parte de los hombres; si quieres sobresalir de la mayoría inútil, cultiva tu conocimiento y envuélvete en nubes de silencio".  (Cleóbulo).

 - "La incompetencia es tanto más dañina cuanto mayor sea el poder del incompetente".  (Francisco Ayala).

 - "Sólo una persona inepta rinde siempre al máximo de sus posibilidades".  (William Somerset Maugham).

 - "El más inútil de todos los días es aquel en que no hemos reído".  (Chamfort).

Besos y abrazos,

Don.
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