martes, 21 de enero de 2014

Combustión matutina

¡Buenos días!

Aunque jamás huyan de la quema, en este mundo de evasión matutina es difícil que se produzca combustión alguna, ni siquiera espontánea, especialmente en días como hoy, en el que aunque todavía no llueve, las grises nubes anuncian lluvia y mucha humedad para esta tarde, y todo sin alterar el enaltecido ánimo que desbordan por todos sus poros estos matutinos, haga el tiempo que haga.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Oslo, 31 de agosto" ("Oslo, 31 august"), de Joachim Trier, y con Anders Danielsen Lie. Es el segundo largo de este director noruego, y primero suyo que veo. Está basado en la novela de 1931 "El fuego fatuo" ("Le feu follet"), de Pierre Drieu la Rochelle, de la que ya había otra versión cinematográfica de 1963 dirigida por Louis Malle.

Un joven de buena familia, mediada la treintena, pronto finalizará su tratamiento en un centro de desintoxicación para drogadictos. Como parte de su rehabilitación, le recomiendan ir a Oslo para una entrevista de trabajo. Durante este permiso aprovecha para reunirse con familiares y amigos, a los que hace varios años que no veía. Está deprimido y tiene tendencias suicidas, pues siente que su existencia no tiene sentido, no ve futuro a su situación y se lamenta de las oportunidades desaprovechadas y de las personas queridas a las que decepcionó en el pasado.

Una buena película, no especialmente agradable de ver, por su fría desolación, que quizás por eso en su primera mitad no me motivaba, pero a partir de ahí consiguió engancharme, con las andanzas durante 24 horas de este joven melancólico y apesadumbrado, desde un punto de vista casi de documental, y bastante desesperanzado. Un joven ya muy desmotivado e insatisfecho con todo, de una gran fragilidad emocional, que encaja mal las frustraciones vitales (como todo adicto a psicotrópicos), sin apenas anhelos por nada, salvo recuperar el amor de una de sus novias, que no sabe muy bien que hacer con su vida y que se siente solo y desamparado. Alguna breve llamarada de ilusión vital surgirá de su descomposición anímica, pero la humedad y el sempiterno plomizo cielo noruego la apagarán apenas quiera brotar, sin que nada quiera hacer por evitarlo.

Ahora, a modo de oxígeno que haga prender nuevas y propias ideas, nada como un poquito de sabiduría ajena:

 - "Fuego fatuo y sur soplando, el tiempo va empeorando".  (refrán).

 - "El que pueda decir cómo arde, sufre un fuego muy pequeño".  (Francesco Petrarca).

 - "Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre: el fuego, la humedad, los bichos, el tiempo, y su propio contenido".  (Paul Valéry).

 - "La felicidad depende, como muestra la naturaleza, menos de las cosas exteriores y más de las interiores".  (William Cowper).

 - "En cada amanecer hay un vivo poema de esperanza, y, al acostarnos, pensemos que amanecerá".  (Noel Clarasó).

 - "La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar, y algo que esperar".  (Thomas Chalmers).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 20 de enero de 2014

Matutino malversador

¡Buenos días!

Ni malo ni bueno, que en realidad tienen acusada tendencia a la prosa, no sé si buena o mala, aunque alguna vez, en las citas de sabiduría ajena, incluya algún fragmento de poesía, desde luego excelente. Es más, tampoco son muy inexpertos, que ya llevan conmigo unos 15 años, acumulando ambos, a manos llenas, la suficiente experiencia vital como para no dejarnos defraudar por casi nada ni casi nadie. Tras las recientes lluvias de pasados días, este invierno se empeña en no defraudarnos con sus fríos, tampoco una cosa desmedida, pero que nos hacen ponernos a buen recaudo ante futuras y eventuales desmesuras suyas.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El lobo de Wall Street" ("The woolf of Wall Street"), de Martin Scorsese, y con Leonardo di Caprio. Está basado en el libro de memorias del personaje retratado. De este veterano director he visto casi todos sus largos de ficción, y en concreto todos los de este siglo XXI, a saber, "La invención de Hugo" ("Hugo", 2011), "Shutter island" (2010), "Infiltrados" ("The departed", 2006), "El aviador" ("The aviator", 2004), y "Gangs of New York" (2002), que no me gustó casi nada. Mis dos preferidas, entre otras maravillas suyas, fueron "La edad de la inocencia" ("The age of innocence", 1993) y "Uno de los nuestros" ("Goodfellas", 1990).

Un joven veinteañero llega a Nueva York y es contratado por una gran entidad financiera. Su primer jefe le instruye en las peores artes del oficio. Poco tiempo después, justo el día en que consigue el título oficial de corredor de bolsa, se desploma la bolsa de Nueva York el 19 de octubre de 1987 y es despedido y queda arruinado. Vuelve a empezar de cero, a vender desde un destartalado garaje, junto a un grupo de amigos, pequeñas participaciones de empresas sin futuro (bonos basura) a gente pobre, en los que despierta sus ansias de riqueza a través de engaños, mientras él se embolsa unos inmensos rendimientos en comisiones (del 50%) que le hacen inmensamente rico en un tiempo record, moviéndose entre los resquicios legales e ignorando totalmente hasta el más leve escrúpulo ético. Esto despierta el recelo de las autoridades, que empiezan a investigarle. Mientras tanto se entregará al más desaforado hedonismo, literalmente nadando en dinero, que gasta a espuertas en drogas, mujeres y todo tipo de extravagantes lujos, la mar de horteras casi todos ellos.

Hacía tiempo que no me gustaba de tal modo una película de Scorsese. Desde luego, con ninguna de las anteriores de este siglo había sido así. Por tanto os la recomiendo, id a verla, que es sobresaliente. Aunque no lo parezca, se parece bastante a sus más icónicos films sobre mafiosos, pues nos relata la historia de este gángster de los de hoy en día, de esos que nos despluman, no precisamente con los triles, pero casi, sino desde la virtualidad de la especulación financiera. Nos relata las aventuras, la ascensión y caída de este forajido financiero de guante blanco, y sin embargo fascinante y carismático, un excelentísimo vendedor de humo totalmente entregado a todo tipo de orgiásticos excesos. A través de este espejo de exceso y desmesura vemos retratada nuestra sociedad y economía.

Film trepidante, irreverente, cínico, y de mucho humor, humor negro, sobre la vorágine de deseo de riqueza y consumismo que se apodera de vez en cuando (demasiado a menudo) de nuestras sociedades y del que se aprovechan unos nihilistas sin miramientos para enriquecerse a costa de los demás, "pringaos" cegados por el oropel (o el oro en papel), por la ilusión monetaria, y que terminan por arrastrarnos al resto, sin haberlo comido ni bebido. Insisto, excelente, y con dos magníficas escenas que destacaría, y que me hicieron reír mucho y a conciencia: una al principio, cuando su primer jefe le instruye en las peores praxis laborales; y la otra hacia el final, cuando henchido de drogas trata de llegar, arrastrándose literalmente, hasta su casa para tratar de evitar lo inevitable. No os la perdáis.

Ahora algo de sabiduría ajena, una buena inversión de cara a posibles fraudes:

 - "El hombre es un lobo para el hombre".  (Plauto).

 - "«Paso de buey y diente de lobo». Para triunfar no hace falta tanto; basta con paso de buey".  (José Camón Aznar).

 - "Para triunfar en la lucha por la vida el hombre ha de tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra".  (Máximo Gorki).

 - "El no ser codicioso es ser rico, y el no tener la manía de comprar es una renta".  (Cicerón).

 - "Los ricos que no saben emplear sus riquezas son de una pobreza incurable, porque es pobreza de espíritu".  (Jenofonte).

 - "Los hombres no tienen más que dos frenos: la vergüenza y la horca".  (Ugo Foscolo).

 - "Los que creen que con el dinero se puede hacer cualquier cosa son los que indudablemente están dispuestos a hacer cualquier cosa por el dinero".  (Voltaire).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 15 de enero de 2014

Pensé que iba a hacer un matutino

¡Buenos días!

¡Y dicho y hecho!, quería decir, y pensado y realizado, aquí está, que no hay nada como desear hacer algo para facilitar el que se haga realidad, especie de profecía autocumplida o efecto pigmalión sobre mí mismo. Y las lloviznas que anunciaba ayer, las que creía, basado en los gurús meteorológicos, yo no las sentí apenas, casi que se evaporaron antes de caer, aunque alguna despistada gota tintineó en mi coronilla a la hora del cafetito del mediodía ... a ver si los deseos de ayer toman cuerpo hoy ... o no, o todo a la vez, según el principio de incertidumbre.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Pensé que iba a haber fiesta", de Victoria Galardi, y con Valeria Bertuccelli, Elena Anaya (tan guapísima como siempre), y Fernán Mirás. Es el tercer largo de esta directora argentina, y primero suyo que veo.

Una mujer separada desde hace unos años, y con una hija adolescente, tiene ahora un nuevo novio con el que se va a pasar una semana de vacaciones de verano a Uruguay hasta que regrese para la fiesta de Nochevieja. Entretanto, su mejor amiga acude a cuidarle la casa, y a su hija hasta que su ex venga a recogerla al día siguiente de su partida. Le da detalladas instrucciones de cómo hacerlo, e incluso así se le presentan pequeños contratiempos domésticos, y entre ellos el chispazo de pasión que siente por el ex de su amiga. Durante la ausencia el romance va cuajando. A la vuelta, para la fiesta de Nochevieja, la amiga, con gran sentimiento de culpa, duda de si contarle o no lo sucedido, temiendo perder la amistad.

Pensé que iba a gustarme esta película, basado en las expectativas que me generó el trailer promocional visto varias veces con anterioridad, pero el caso es que éste no me hizo al final de buen Pigmalión, ya que la película no me dijo gran cosa y, a pesar de sus buenas maneras de serena tranquilidad, me pareció bastante insulsa esta historia de dos mujeres inseguras, cada una con lo suyo, y de una presunta traición (o pseudotraición) de la amistad, que no es tal, salvo en las cabezas de ambas.

Ahora algo de sabiduría ajena, que pienso nos hará pensar de lo lindo:

 - "Es de necios decir: pensaba...".  (Cicerón).

 - "Pienso que la Navidad es una fiesta necesaria; necesitamos un aniversario durante el cual podamos lamentar todas las imperfecciones de nuestras relaciones humanas. Es la fiesta del fracaso, triste pero consoladora".  (Graham Greene).

 - "Vivir sola es como estar en una fiesta donde nadie te hace caso".  (Marilyn Monroe).

 - "Una buena conciencia es una fiesta permanente".  (Robert Burton).

 - "Cuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa".  (Epicteto de Frigia).

 - "Es una regla de toda amistad que cuando la desconfianza entra por la puerta, el afecto sale por la ventana".  (Jacob Howell).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 14 de enero de 2014

Matutino que me tomo prestado

¡Buenos días!

Estos matutinos que publico casi cada mañana me los tomo prestados, los saco de su encierro entre mis neuronas, los escribo y me los llevo a recorrer mundo a través de los bits informáticos para que otros los conozcan y vuelen junto a su imaginación. En lo que respecta al clima, el préstamo otoñal en estos días de invierno de calendario, parece que poco a poco va tocando a su fin, liquidando sus deudas, y dejando paso al cada vez más intenso frío, tampoco demasiado, que ni siquiera habrá de momento helada nocturna alguna por los madriles; aunque más adelante, quizá, estas lloviznas tornen en neviscas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La ladrona de libros" ("The book thief"), de Brian Percival, y con Sophie Nélisse, Geoffrey Rush, y Emily Watson. Es la segunda película, y primera suya que veo, de este director, que está basada en la exitosa y premiada novela homónima de Markus Zusak, que no he leído.

Una joven preadolescente alemana es entregada en adopción a una muy humilde pareja en los meses previos al inicio de la II Guerra Mundial, cuando el nazismo se enseñorea del país. Mientras ella aprende a leer y se apasiona con la lectura de todo  tipo de libros gracias al aliento de su bondadoso nuevo padre, la guerra y sus horrores se van echando encima, y su familia esconde a un joven judío amigo, quien terminará por alentar a nuestra protagonista con el mágico poder de las narraciones, tanto leídas como escritas o dichas. Toda esta historia es narrada por la Muerte y sus volubles veleidades, de las que al final, antes o después, nadie escapa. Así que ya os destripé el final del film.

Como ya dije, no sé cómo será el libro, parece que muy bueno por los premios y las ventas conseguidos, pero esta película me pareció un melodrama normalito (más meloso que drama), agradable, de esas que se dejan ver. No sé si le daría un aprobadillo raspado, o un casi, con sus buenos momentos y otros que me irritaron, como ese pastiche de inglés con incrustaciones de alemán en que está hablada, sin venir a cuento, sin sentido alguno, que todos los personajes son alemanes, y o bien se habla todo en inglés o bien todo en alemán ... por esto casi hubiera agradecido el haberla visto en versión doblada, lo que casi nunca hago, salvo causa de fuerza mayor, pues soy partidario de la versión original.

Una historia sobre palabras que destruyen, como las del nazismo y sus censuras de palabra y pensamiento, y que reordenadas en narración construyen ... escapes de la imaginación ante los horrores de la realidad, y que permiten pensar por uno mismo, sin ser correa de transmisión de las robóticas necedades de otros.

Ahora algo de sabiduría ajena, palabras que me dejan otros en préstamo, sin saberlo, como supongo harán otros con las mías:

 - "Los libros que el mundo llama inmorales son libros que muestran al mundo su propia vergüenza".  (Óscar Wilde).

 - "El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando, en sus obras, se interesa por la humanidad".  (Miguel de Unamuno).

 - "Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él".  (Nicolás de Avellaneda).

 - "En muchas ocasiones la lectura de un libro hizo la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida".  (Ralph W. Emerson).

 - "Lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos".  (Henry David Thoreau).

 - "Depende de nosotros que la buena literatura siga existiendo, por el goce incomparable que produce, y por lo fundamental que es si queremos tener un futuro en libertad".  (Mario Vargas Llosa).

 - "La literatura es una extraña máquina que traga, que absorbe todos los placeres, todos los acontecimientos de la vida. Los escritores son vampiros".  (George Bernard Shaw).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 13 de enero de 2014

Grandiosa maestría matutina

¡Buenos días!

La inmensa destreza para orientar mi tránsito por el tiempo en el que vivo de estos matutinos que me acogen cada vez que vengo a ellos no tiene parangón con casi nada más. No ceso de aprender habilidades vitales que luego debo practicar una vez que soy puesto a prueba por los acontecimientos que van sucediendo a mi paso. Seguimos de días de suave invierno, más bien otoñales, en los que llueve, pero no nos confiemos, que ya sabemos, por lo aprendido en la experimentada escuela de años anteriores, que en cualquier momento saltará sobre nosotros el frío casi polar que es propio de esta estación. Estemos prevenidos para sobrellevarlo o sortearlo, según sea el caso.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "The Grandmaster" ("Yut doi jung si", "Yi dai zhong shi", según sepáis chino cantonés o mandarín), de Wong Kar Wai, y con Tony Leung y Zhang Ziyi (para mí, una de las mujeres más preciosas de este mundo). De este magistral director de cine, salvo sus tres primeros, he visto todos sus demás largos, a saber, "My blueberry nights" (2007), "2046" (2004), "In the mood for love (Deseando amar)" ("Fa yeung nin wa", 2000) y que tengo en mis más excelsos altares cinéfilos, "Happy together" ("Chun gwong cha sit", 1997), "Fallen angels" ("Duo luo tian shi", 1995), y "Chungking express" ("Chung Hing sam lam", 1994).

Ip Man, el que llegaría a ser gran maestro de kung fu, y que tuvo entre sus discípulos al mítico Bruce Lee, vive acomodadamente en Foshan, una ciudad china del sur, casado y con hijos, estando muy bien considerado en su comunidad como excelente luchador y dominador de una particular forma de pelear. Allí llega un reputado gran maestro de las artes marciales con la idea de jubilarse, junto con su hija y heredera de una letal técnica de combate, desplazados por la guerra de Manchuria de los años 30 contra los japoneses. Nuestros protagonistas vivirán esos convulsos años hasta el fin de la II Guerra Mundial, hasta que en los años 50 se instalen en Hong Kong, donde se están fundando múltiples escuelas de diversos estilos, en la época dorada de las artes marciales chinas.

Una fascinante película, como no podía ser menos en este director, caracterizado por su preciosismo estético y sucesión en imágenes de estados de ánimo, del género wuxia, sobre caballeros (y damas) de las artes marciales, popularísimo por allí, terreno en el que también entraron otros prestigiosísimos directores orientales, como Ang Lee o Zhang Yimou, dignificándolo (a los ojos occidentales). Un muy grandioso espectáculo visual, de sobresalientes banda sonora y portentosa factura visual de hermosísimas imágenes, repaso a cierto periodo de la historia china desde un punto de vista mitificado. Una historia épica con mucho más que trepidantes escenas de acción, en el que las artes marciales no son sólo un entrenamiento o una forma de defensa, sino una forma de pensar y de vida. Sin embargo el film tuvo irregularidades, momentos confusos y que le sobraban, pero era tal el magnetismo de sus maravillosas imágenes que eso me daba igual y no podía despegar mi vista de ellas.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a tratar de alcanzar el nivel de maestría en nuestro desarrollo vital:

 - "Practicar hace maestro; que no leer en el cuaderno".  (refrán).

 - "El uso hace diestro, y la destreza, maestro".  (refrán).

 - "Yo no temo al hombre que ha lanzado diez mil patadas diferentes, yo temo al hombre que ha lanzado una misma patada diez mil veces".  (Bruce Lee).

 - "No tener ningún camino como camino, no tener ninguna limitación como limitación".  (Bruce Lee).

 - "No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua, amigo mío".  (Bruce Lee).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 12 de enero de 2014

Matutino nada agostado

¡Buenos días!

Más que nada porque estamos en pleno invierno, en enero, pero sobre todo, porque con independencia de en que mes nos encontremos, siempre permanecen floridos, haciéndome crecer al benévolo sol que irradian, sin el más leve atisbo de que algo pueda marchitarse. Es más, con las incipientes lluvias que vuelven por estos lares, sin demasiado frío, todo seguirá reverdeciendo por aquí como siempre.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Agosto" ("August: Osage County"), de John Wells, y con Meryl Streep, Julia Roberts, Julianne Nicholson, Juliette Lewis, Ewan McGregor, Dermot Mulroney, Abigail Breslin, Margo Martindale, Chris Cooper, Benedict Cumberbatch, Sam Shepard, y Misty Upham. Está basada en la premiada obra teatral homónima de Tracy Letts. Es el segundo largo de este director, tras "The company men" (2010).

Una pareja de ancianos vive en una lujosa granja en medio de una desolada planicie del medio oeste estadounidense. Él, tras haber contratado a una cuidadora para su esposa enferma, se marcha de casa misteriosamente y a los pocos días aparece muerto. La familia (las tres hijas, yernos, nieta adolescente, hermana, cuñado y sobrino) se reúne con la desequilibrada matriarca para el funeral. Hace mucho que no se ven, y al tórrido calor de agosto saltarán chispas al reavivarse las soterradas rencillas y demás miserias familiares, todo provocado por la cáustica y lenguaraz madre, que lanza hirientes verdades como puyas que no dejan títere con cabeza.

Una buena película en general, con algunos momentos regularcillos, y otros realmente memorables en este dramón con toques de irónica comedia, una cruda y mordaz visión de las relaciones familiares y sus tensiones, centradas especialmente en las mujeres de esta familia, la matriarca, sus tres hijas y su hermana, todas con desastrosa vida sentimental (alguna maquillada por la bondad de los cónyuges), y la mayoría con áspero y dañino carácter, una mala leche, muy agria, que crea su propia infelicidad y contagia a los demás con ella, tendiendo así a quedarse más solas que la una.

Ahora algo de sabiduría ajena, a modo de vivificante riego cerebral para evitar que nuestras neuronas se abrasen en sus propias disputas consigo mismas:

 - "Cuando llueve en agosto, llueve miel y mosto".  (refrán).

 - "Ama a tus padres si son justos; si no lo son, sopórtalos".  (Publio Siro).

 - "Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba".  (Pitágoras de Samos).

Besos y abrazos,


Don.
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miércoles, 8 de enero de 2014

Interioridades matutinas a propósito

¡Buenos días!

No sé si es mi intención el mostrar todas las intimidades matutinas cada vez que saco a la luz cada uno de mis matutinos, pero desde luego lo que trato es de ser lo más auténtico posible ... y si eso muestra mis intimidades más recónditas, pues ... pues las mostraré hoy a la luz algo neblinosa de esta mañana soleada, mucho más tibia de lo que es propio por estas fechas, en la que se esperan 15ºC de máxima.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo la última de los hermanos Coen, "A propósito de Llewyn Davis" ("Inside Llewyn Davis"), de Joel y Ethan Coen, y con  Oscar Isaac, y un buen puñado de excelentes secundarios, entre los que destacaría a la muy deliciosa Carey Mulligan.

Es el 16º largo de estos excelentísimos directores, de quienes he visto todos sus quince anteriores, a saber:

 - "Sangre fácil" ("Blood simple", 1984)

 - "Arizona baby" ("Raising Arizona", 1987)

 - "Muerte entre las flores" ("Miller's crossing", 1990)

 - "Barton Fink" ("Barton Fink", 1991)

 - "El gran salto" ("The Hudsucker proxy", 1994)

 - "Fargo" ("Fargo", 1996)

 - "El gran Lebowski" ("The big Lebowski", 1998)

 - "O brother!" ("O brother, where art thou?", 2000)

 - "El hombre que nunca estuvo allí" ("The man who wasn't there", 2001)

 - "Crueldad intolerable" ("Intolerable cruelty", 2003)

 - "Ladykillers" ("The ladykillers", 2004)

 - "No es país para viejos" ("No country for old men", 2007)

 - "Quemar después de leer" ("Burn after reading", 2008)

 - "Un tipo serio" ("A serious man", 2009)

 - "Valor de ley" ("True grit", 2010)

Se nos narra, durante unos pocos días del crudo invierno de 1961 en Nueva York (y en Chicago), la vida de un joven cantautor de música folk que va recorriendo, con su guitarra a cuestas, pequeños garitos donde toca y pasa la gorra, junto a otros aspirantes a la fama musical, malviviendo, sobreviviendo gracias a la generosidad de amigos y desconocidos, a la espera de que un magnate musical se anime a apoderarles, a grabarles un disco, y que puedan ganarse la vida con esto. Toda una odisea que acaba donde empezó, sin conseguir llevarse el gato al agua.

Una muy buena película, como no podía esperarse menos de este par de hermanos, con muchas de sus señas de identidad, que sin embargo no acabó de emocionarme, tal vez debido al tono de desganada derrota vital que empapa toda la historia (especie de melancólico y elegiaco panegírico de ésta), derrota tanto en el sentido de camino truncado como de vencimiento ante las inclemencias, pues la inmensa mayoría de esta gente jamás llega a cumplir sus deseos, aunque bastantes sean tan buenos como los que llegan ... cuestión de suerte, quizá. De hecho, en la escena final, tras su última actuación, ya casi aburrido nuestro protagonista de ver que no llega a ningún sitio, el que le toma el relevo en el club es un jovenzuelo recién llegado a la metrópoli que mucho se asemejaba a Bob Dylan. De todas formas, esta película, por ciertos detalles de su historia, me recordó mucho a ese portentoso documental, que me fascinó y conmovió: "Searching for Sugar Man" (2012), de Malik Bendjelloul, y que os recomiendo muy encarecidamente.

Ahora me vienen muy a propósito unas citas de sabiduría ajena, que tal vez nos descubra algo desconocido dentro de nosotros:

 - "Un proverbio, venido a propósito, es siempre muy fácil de entender".  (Plauto).

 - "El poeta llena el santuario interior de nuestro espíritu con pensamientos nuevos, maravillosos y placenteros".  (Novalis).

 - "Lo que más puedo esperar es cantar lo que pienso, y quizás evocar algo en los demás. No me insultes diciéndome que soy una persona con mensaje. Mis canciones no son más que un diálogo conmigo mismo".  (Bob Dylan).

 - "El rollo del artista que pasa hambre es un mito. Lo iniciaron los grandes banqueros y las jóvenes damas prominentes que compran arte. Ellos simplemente quieren mantener al artista bajo su dominio. No tienes que morirte de hambre para ser un buen artista. Sólo tienes que sentir amor y tener un punto de vista claro. Y tienes que combatir la depravación. El no transigir, eso es lo que forma a un buen artista. No importa si se tiene dinero o no".  (Bob Dylan).

 - "Aunque los hombres se vanaglorian de sus grandes obras, frecuentemente no son éstas el resultado de un noble propósito, sino efecto del azar".  (François de la Rochefoucauld).

 - "Para llegar a la meta de sus propósitos, la mayoría de los hombres es más capaz de un esfuerzo extraordinario que de una larga perseverancia".  (Jean de la Bruyère).

 - "La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero".  (Hermann Hesse).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 7 de enero de 2014

Matutino amoratado

¡Buenos días!

Atado a mis bien amados matutinos me encuentro cada vez que entro en ellos, y de los que difícil veo salir cuando debe llegar el momento, que hay que bajar a la realidad, aunque sea a ratos. Por lo demás, estos días de invierno dejan lívida nuestra piel con sus fríos, y las cárdenas y peladas ramas arbóreas apuntan a los cielos grises, tiritando al viento, tratando de arañar el manto nuboso para dejar salir de cuando en cuando, entre breves claros, la vivificante luz del sol.

Este pasado fin de semana, real y mágico, estuve en el cine viendo "Love and bruises", de Lou Ye, y con Corinne Yam y Tahar Rahim. Es el primer film que veo de este director chino afincado en Francia.

Una joven profesora universitaria china abandona Pekín y se instala en París para estudiar. Allí es abandonada por su amante francés. Desolada, ensimismada, deambula desorientada por las calles parisinas. De repente, es golpeada accidentalmente en la cabeza por las tuberías que transporta un obrero. Se interesa por su estado, la invita a salir y poseído por una desmedida ansia sexual por ella, la veja, pero inician ambos una relación marcada por un muy visceral apego sexual y enfermiza dependencia mutua, tratándola él como a una perra.

Una historia de amor arrastrado, perro, como de tango, que no me gustó gran cosa, y me hizo sentir incomodidad al verla en bastantes momentos, y no precisamente por las escenas de fuerte carga sexual, sino por su enfoque en general, y en concreto por ese punto de vista sobre el amor como algo destructivo, más bien autodestructivo, una especie de malsana droga de la que es imposible desintoxicarse, para ambos, aunque especialmente para ella, una mujer que vaga sin rumbo por la vida afectiva, de amante en amante, y que acaba por quedarse con la mera pulsión sexual, que entra desde el bajo vientre y le toca el corazón, de un tipo rudo y básico, totalmente ajeno a ella, pero de la que no puede desprenderse, condicionando toda su vida.

Ahora algo de sabiduría ajena que seguro nos restaña alguna que otra contusión amorosa:

- "Ni tu peor enemigo puede hacerte tanto daño como tus propios pensamientos".  (Buda).

- "La aflicción, como el herrero, nos forja a golpes".  (Christian N. Bovee).

- "Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana ...".  (Pablo Neruda).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 2 de enero de 2014

Matutino que vive en la Luna

¡Buenos días!

Como siempre que llego a este mundo matutino me evado de mi cotidiana existencia, imaginando otras posibles realidades que no necesariamente tienen porqué hacerse efectivas. Por lo demás, este invierno que lleva varios días no sólo anhelando con ser otoño, sino viviendo realmente tales deseos, sigue gris, lloroso y aparentemente tristón y anodino, aunque cálido, pero que despierta y hace brotar en mí renovados bríos vitales.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La vida secreta de Walter Mitty" ("The secret life of Walter Mitty"), de Ben Stiller, y con él mismo, Kristen Wiig, y Sean Penn. Está inspirada en un relato breve homónimo de James Thurber publicado en 1939, del que hay otra adaptación cinematográfica anterior, de 1947 y de idéntico título, dirigida por Norman Z. McLeod, e interpretada por Danny Kaye. Como director, tan sólo había visto una película anteriormente de Ben Stiller, "Tropic thunder" (2008).

Un tipo corriente y moliente, tímido, gris y concienzudo empleado de una revista que va a sufrir una drástica reconversión laboral, en la que trabaja desde hace muchos años como editor fotográfico, pasa buena parte del tiempo en la Luna, enajenado y ensimismado, soñando despierto que vive grandes aventuras y conquista a la chica de sus sueños, compañera de trabajo a la que no se atreve a decirle ni media palabra. Mientras trata de seducirla (en su imaginación) se verá obligado a recuperar una imprescindible foto extraviada del reportero más carismático de la revista, so pena de ser despedido, lo que le hará recorrer medio mundo (de verdad), viviendo auténticas aventuras, nada que ver con las imaginadas.

Una buena película que, a pesar de algunas salidas de tono que me chirriaron bastante y me parecieron totalmente fuera de lugar, me agradó y entretuvo. Una curiosa mezcla con un poco de una de aventuras, de una de comedia y de una romántica. Dado que la otra que vi de este director no me gustó, me imagino que el que ésta me gustase debió de ser debido al cuento del que parte como base. Una historia sobre tratar de cumplir nuestros sueños, de vivir la vida y no sólo soñarla, pero también de la necesidad de ensoñarnos para alivio de nuestra mente y no enloquecer más que lo estrictamente necesario, manteniendo así un adecuado equilibrio mental.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda tanto a asentarnos en Tierra como a ayudarnos a volar a la Luna:

 - "Vivir quiere decir soñar; ser sabio significa soñar apaciblemente".  (Friedrich von Schiller).

 - "Más vale soñar la vida que vivirla, aunque vivirla también sea soñarla".  (Marcel Proust).

 - "Somos un poco más nosotros mismos durante la feliz etapa del sueño; el sopor del cuerpo no parece sino que sea el despertar del alma. Representa la ligazón de los sentidos, pero también significa la libertad de la razón".  (Thomas Browne).

 - "Si hubiéramos de destruir todos los sueños y visiones de los hombres, la Tierra perdería su forma y su colorido, y nos adormeceríamos en la más triste estolidez".  (Anatole France).

 - "Quien se empeña en pegarle una pedrada a la Luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda".  (Proverbio árabe).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 31 de diciembre de 2013

Matutino en su sitio

¡Buenos días!

No hace falta que yo les diga cual, que ellos ya lo saben, de gran importancia para mí. Y hoy, y parece que en próximos días, este invierno se nos vuelve a descolocar con temperaturas muy suaves y copiosas lluvias, más propias del otoño que ya se fue y dejó su lugar a este aún tibio invierno, con máximas más cerca de los 15ºC que de los 10ºC, y mínimas también coqueteando con estos 10 a la vuelta del próximo año, que hoy todavía no.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Gente en sitios", de Juan Cavestany, y con una infinitud de actores y actrices, principales y secundarios, famosos y no tanto, del panorama cinematográfico español. Es el primer largo que veo de este director.

Un montón de pequeñas historias de múltiples personajes (la mayoría dura en torno a poco más de un minuto), sin un aparente denominador común, en situaciones cotidianas que enseguida devienen en absurdas, y tratan de reflejar lo desconcertante de nuestras vidas. Salvo algún sketch suelto que otro, que me sorprendió, agradó e hizo reír a conciencia, el resto, y la conjunción (casi inexistente) de todos, no me dijo ni fu ni fa.

Ahora algo de sabiduría ajena, que tal vez nos ponga a alguna gente en nuestro sitio:

 - "La sociedad es en todos los sitios una conspiración contra la personalidad de cada uno de sus miembros".  (Ralph W. Emerson).

 - "Me divierten las gentes que quieren seguir unas reglas, porque en la vida no hay más que lo excepcional".  (Jules Renard).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 30 de diciembre de 2013

Matutino filial

¡Buenos días!

Ya sabéis de mi filia por estos matutinos, que son como mis hijos, no de sangre, sino de ideales ideales. Así que no tengo más que añadir. El invierno, por lo demás, sigue buscando sus originales señas de identidad, a saber, el frío intenso y alguna que otra nevada, que de momento sólo encuentra agradable sol que le da algo de calor, no mucho (unos 10ºC de máxima para hoy), no vaya a ser que se nos ponga tontorrón.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ismael", de Marcelo Piñeyro, y con Mario Casas, Belén Rueda, Sergi López, Juan Diego Botto, Larsson do Amaral, y Ella Kweku (preciosa mujer ella). De este director argentino había visto sus tres últimos films, a saber, "Las viudas de los jueves" (2009), "El método" (2005), y "Kamchatka" (2002). Los anteriores no los vi.

Un niño de 10 años y madre africana coge un tren AVE en Madrid con dirección a Barcelona. Se ha fugado de casa porque quiere conocer a su padre biológico. Su única pista es la dirección de un sobre viejo, que le lleva a un apartamento barcelonés donde vive una mujer de mediana edad ... que es su abuela y nada sabía de la cuestión. Avisa a la madre del niño de que allí está, y luego se encamina con el nieto recién conocido a buscar a su hijo para que le explique. Paralelamente, la madre viaja con su actual marido para recoger al niño. Saldrán a relucir todo tipo de cuentas pendientes del pasado.

Una película que no me gustó lo más mínimo (y eso que las tres anteriores que vi de este director sí que me gustaron), que me irritó profundamente, que me hizo sentir vergüenza ajena, que abusa de la sensiblería más manida, ñoña las más de las veces, y que pretendía tener momentos graciosos que no me hicieron reir ni por contagio, pues a mi alrededor, para mi sorpresa, había gente que se reía. Además, tuvo ramalazos de discurso social que flaco favor hace a cierta adolescencia presuntamente conflictiva y descarriada. Por lo tanto, esta película plena de tópicos estereotipos que no me creí, que parece querer hablarnos de relaciones paterno-filiales y amores torcidos por vaya usted a saber el porqué, no se la recomendaría a nadie, aunque imagino que habrá gente a la que le merezca la pena gastarse los euros que cuesta una sesión de cine para verla, no sentirse timada, y que además incluso le guste. Es que hay gente "pa'tó".

Pues ahora algo de sabiduría ajena, que ya sabéis de mi gran afición por ella:

 - "Los hijos son educados como si debiesen ser hijos toda la vida, sin que se piense en absoluto que se convertirán en padres".  (August Strindberg).

 - "Cuando el menor de los hijos ya ha aprendido a no revolver la casa, llega el mayor de los nietos a dejarla como un asco".  (John Morley).

 - "Vale más sembrar una cosecha nueva que llorar por la que se perdió".  (Alejandro Casona).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 29 de diciembre de 2013

Maniaco de los matutinos y sus ninfas

¡Buenos días!

Cómo cada mañana que me dejo arrastrar a este mundo matutino me obsesiono con todo lo que contiene y le rodea, especialmente sus adorables hadas y ninfas, sin llegar nunca más allá de una sana locura, de momento, que jamás podremos controlar cuando se nos desbocará, pero que eso no nos dé miedo, porque podrá pasar tanto si se bordean sus límites como si se huye de ellos, que como la muerte, llegará cuando tenga que llegar, sin que podamos evitarlo. La mañana se nos presenta muy soleada y algo fresca (ligeras heladas mañaneras y máxima prevista de 10ºC), invitándonos a que nos entreguemos con cierta voluptuosidad a los cotidianos placeres que pululan por doquier.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Nymphomaniac. Volumen 1" ("Nymphomaniac. Volume I"), de Lars von Trier, y con Charlotte Gainsbourg, Stellan Skarsgård, y Stacy Martin. De la filmografía de este extraordinario director he visto casi todos sus films, a saber, "Melancolía" ("Melancholia", 2011), "Anticristo" ("Antichrist", 2009), "El jefe de todo esto" ("Direktøren for det hele", 2006), "Manderlay" (2005), el magistral "Dogville" (2003), "Bailar en la oscuridad" ("Dancer in the dark", 2000), y "Rompiendo las olas" ("Breaking the waves", 1996).

Un hombre encuentra tirada y malherida en un callejón, parece que por una paliza recibida, a una mujer que se niega a que la lleve al hospital. La recoge, la lleva a su casa, y mientras la cuida, ella le va relatando su vida, repleta de andanzas ninfómanas, desde su infancia.

Primera entrega de este largo film, dividido en ocho capítulos (los cinco primeros en esta primera parte), que no es una porno, que hay menos sexo, aunque sea muy explícito, del que se imaginaba la gente, y en la que se habla de mucho más que del mero sexo. Como en todas las películas de este polémico y transgresor director, genial como siempre, en la peripecia erótica de esta mujer a lo largo de su vida, hay bastante de provocación, sin embargo muy, pero que muy inteligente, a pesar de algunos pocos momentos de desbarro y de pasadas de rosca, pues siempre me fascina con sus muy estéticos formatos y contenidos fílmicos, muy rompedores, este von Trier. Las escenas de sexo explícito están montadas, y nunca mejor dicho, digitalmente, con los actores de cintura para arriba y dobles del cine porno de cintura para abajo.

Ahora como excitante de un buen orgasmo mental, nada como algo de sabiduría ajena, comenzando por una cita de Epicuro que se menta en uno de los episodios de la película, seguidas por dos más suyas muy apropiadas al tema tratado en el film glosado hoy:

 - "La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo".  (Epicuro de Samos).

 - "Busca el placer que no venga seguido de ningún dolor".  (Epicuro de Samos).

 - "El placer es el bien primero. Es el comienzo de toda preferencia y de toda aversión. Es la ausencia del dolor en el cuerpo y de la inquietud en el alma".  (Epicuro de Samos).

 - "Una buena regla para la vida es no ser demasiado adicto a una sola ocupación".  (Terencio).

 - "No hay amor sin instinto sexual. El amor usa de este instinto como de una fuerza brutal, como el bergantín usa el viento".  (José Ortega y Gasset).

 - "El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas preguntas".  (Woody Allen).

 - "El sexo forma parte de la naturaleza. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza".  (Marilyn Monroe).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 26 de diciembre de 2013

Matutino medicinal

¡Buenos días!

Estos matutinos que todo me curan en cuanto entro en su mundo no cesan de buscar el bien saber, ampliando continuamente los difusos límites que les contienen, dudando hasta de sí mismos y preguntándose siempre hasta donde podrán llegar. Tras las muy copiosas y reparadoras lluvias de estos días de navidad, éstas parecen haberse tomado un receso esta soleada mañana, para seguir restañando secas heridas esta misma tarde y días siguientes.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El médico" ("The physician"), de Philipp Stölzl, y con Tom Payne, Ben Kingsley, Olivier Martínez, Stellan Skarsgård, y Emma Rigby. De este director alemán es el primer largo que veo, que está basado en el best-seller homónimo de Noah Gordon, que no he leído.

En la Inglaterra del s.XI un niño queda huérfano al morir su madre de una extraña enfermedad intestinal sin cura por entonces (una mera apendicitis). Separado de sus hermanos, es acogido de mala gana por un barbero charlatán que hace pequeñas curas y vende ungüentos curalotodo. Aprende sus rústicas técnicas curativas, descubre que tiene un don (saber si alguien morirá en breve con sólo tocarle), y sus ansias por saber más (como por ejemplo aprender a curar el mal que mató a su madre), oprimidas por el oscurantismo cristiano, le llevarán hasta una lejanísima ciudad persa, haciéndose pasar por judío, donde vive Avicena (Ibn Sina), de quien ha oído hablar que es el mejor médico de la Tierra, para estudiar en su escuela técnicas curativas desconocidas en occidente.

Una buena película, una estupenda historia, que según parece no es muy fiel en algunos aspectos a la del libro, rodada correctamente, de un modo clásico, con formato de una de aventuras. Una historia sobre el deseo de conocer más, sobre nosotros mismos, sobre nuestro cuerpo, luchando contra todo tipo de necios impedimentos religiosos que tratan absurdamente de frenar el avance científico ... quizás por miedo al abismo, que ellos ven en el saber y las naturales dudas que se generan. En cierto modo me recordó a la muy espléndida "Ágora" (2009) de Alejandro Amenábar.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos cura de algún que otro mal:

- "El médico que a la vez no es un filósofo no es ni siquiera médico".  (José de Letamendi).

- "Quien no duda, no reflexiona; quien no reflexiona, no ve, permanece en la ceguera, la perplejidad y el error".  (Al Ghazali).

- "Se mide la inteligencia de un individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar".  (Immanuel Kant).

- "Siempre que enseñes, enseña a dudar de lo que enseñes".  (José Ortega y Gasset).

- "No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano".  (Jacinto Benavente).

- "Hereje no es el que arde en la hoguera. Hereje es el que la enciende".  (William Shakespeare).

- "Si no puedes hacer el bien, por lo menos no hagas daño".  (Hipócrates).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 24 de diciembre de 2013

Sencillez matutina

¡Buenos días!

Con naturalidad, como quien no quiere la cosa, llegaron las generosas lluvias otoñales ... cuando ya llevamos dos días de invierno de calendario y el otoño se nos fue para siempre (por esta temporada), persistentes lluvias que nos colmarán de atenciones para hacer brotar en nosotros, más adelante, semillas de espontánea bondad, con la que nutriremos a quienes nos rodean.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una sencillamente tierna y conmovedora película que os recomiendo desde ya, la sobriamente deliciosa "Una vida sencilla" ("Tao jie"), de Ann Hui, y con Deanie Ip y Andy Lau. Este film, multipremiado, ambos actores incluidos (especialmente ella), es el primero que veo de esta directora hongkonesa.

Una septuagenaria mujer que ha estado trabajando como sirvienta para una familia, desde que era niña y durante 60 años, y que ha cuidado especialmente de uno de los hijos, un hombre de mediana edad que trabaja como productor de cine, sufre un derrame cerebral y decide jubilarse. Pero no tiene ningún familiar que pueda hacerse cargo de su cuidado, así que él decide que es hora de devolverle tantos años de amoroso servicio velando por ella, como si fuera su propia madre. La ingresa en una residencia, pues ella así lo quiere, y en la medida que su trabajo se lo permite la visita con regularidad, siempre atento.

Una preciosa historia que nos muestra con sencilla naturalidad la cotidianidad de los últimos años de la vida de esta anciana mujer que derrocha afabilidad por doquier y que comprende el natural devenir de la vida hacia su final, y lo hace con humildad y bondad, serena y austeramente, siempre arropada hasta el final por el hombre al que crió como sirvienta. Una mirada al mundo de la vejez como sólo los orientales saben hacer, dejando fluir los acontecimientos con delicada y sencilla elegancia. Como ya dije, os la recomiendo, muy encarecidamente.

Ahora algo de sabiduría ajena, sencillamente:

 - "El pensar bien no le interesa solamente a los filósofos, sino a las personas más sencillas".  (Jaime Balmes).

 - "El arte es la expresión de los más profundos pensamientos por el camino más sencillo".  (Albert Einstein).

 - "Sencillo es todo lo verdaderamente grande".  (Honoré de Balzac).

 - "Todas las buenas maneras tienen que principiar compartiendo alguna cosa con sencillez. Dos hombres tienen que compartir un paraguas; si no tienes un paraguas, tendrán por lo menos que compartir la lluvia, con todas sus ricas posibilidades de humor y de filosofía".  (Gilbert K. Chesterton).

 - "¡Qué pequeñas son mis manos en relación con todo lo que la vida ha querido darme!".  (Ramón J. Sender).

 - "Morir es tan sencillo y tan aceptable como nacer".  (Anatole France).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 23 de diciembre de 2013

Nunca me parece suficiente lo que digo en estos matutinos

¡Buenos días!

Mi gran verborrea natural, contenida muchas veces, me haría escribir y escribir hasta crear un denso ladrillo que a la mayoría asustaría y esquivaría ... eso si además conseguía no desparramarme demasiado por perdidas ramas perdiendo la línea principal sin llegar a ningún sitio. El caso es que tal y como son, nimios defectos aparte, estos matutinos me gustan así, que para eso me uní a ellos hace casi 15 años y evolucionamos conjuntamente, aceptándonos mutuamente tal como somos. Por lo que respecta al clima, hoy será el último día de sol de este invierno recién nacido antes de que a partir de mañana casi se nos ahoguen las palabras tras las copiosas y persistentes lluvias (y nieves según los sitios) pronosticadas para los próximos días, todo bien ventilado por muy fuertes rachas de viento del borrascón que se nos viene encima. Capearemos el temporal, y a seguir adelante.

Este fin de semana estuve en el cine viendo un film que os recomiendo que vayáis a ver, que me encantó. Se trató de "Sobran las palabras" ("Enough said"), de Nicole Holofcener, y con Julia Louis-Dreyfus, James Gandolfini, Catherine Keener, y Toni Collette. Es el quinto largo de esta directora, y primero suyo que veo.

Una madre divorciada desde hace 10 años, y que trabaja como fisioterapeuta a domicilio, teme el momento en que su hija se vaya estudiar a una lejana universidad en pocas semanas. En esos días conoce en una fiesta a un hombre bonachón y muy divertido, que en principio no le gusta, pero enseguida conecta con él ... mutuo sentimiento. Él, recientemente divorciado, también padece el mismo síndrome de "nido vacío". Su amor va a más mientras ella conoce a una nueva clienta, también recién divorciada, de la que enseguida se hace gran amiga, y que no para de poner verde a su ex-esposo.

Una estupenda comedia romántica, con algún enredo que otro que le da mordiente a la relación principal, que comienza agradable, y así sigue, pero que poco a poco va dejando un sutil poso de honda sabiduría vital en su modo de mirar con mucha perspicacia y suave mordacidad las relaciones amorosas, en su faceta de segunda oportunidad, y de paso analizar en general cualquier otra relación amorosa en sus más pequeños detalles, todos interrelacionados, y que te pueden llevar al éxito o al fracaso según quieras mirar el mundo que te rodea, sea influido por las opiniones ajenas o por tus propias neuras. Una sutil reflexión, también, sobre que estamos dispuestos a aguantar o no del otro, nimiedades las más de las veces. Una inteligente delicia que os recomiendo.

Ahora algo de sabiduría ajena en forma de palabras, que espero no sobren, con estas citas que ahora os pongo:

 - "En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber".  (William Shakespeare).

 - "Todas las cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha, es preciso comenzar de nuevo".  (André Gide).

 - "El que no pueda aguantar un defecto de educación en persona ajena, carece él mismo de educación".  (Benjamín Franklin).

 - "Algunos pensamos que lo que nos hace más fuertes es aguantar, pero otras veces es dejarlo estar".  (Hermann Hesse).

 - "Acepta los riesgos, toda la vida no es sino una oportunidad. El hombre que llega más lejos es, generalmente, el que quiere y se atreve".  (Dale Carnegie).

 - "Pon a tus palabras el sello del silencio, y al silencio el de la oportunidad".  (Solón).

Besos y abrazos,

Don.
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