martes, 3 de septiembre de 2013

Esperanza en este paraíso matutino

¡Buenos días!

Siempre he confiado en que estos edénicos matutinos me reporten el bienestar que de ellos he imaginado y que jamás me defrauda, tan ilusionado que estoy con ellos, cual si fuesen mi primer amor. Como también espero que estos últimos días de verano sigan por este curso de suavidad térmica y que se prolongue hasta su fin, tal y como así se espera en los pronósticos meteorológicos de los días por venir.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo la tercera parte de la trilogía del paraíso, "Paraíso: Esperanza" ("Paradies: Hoffnung"), de Ulrich Seidl, y con Melanie Lenz, Joseph Lorenz, y Verena Lehbauer, tras haber visto la semana pasada las dos anteriores: "Paraíso: Amor" y "Paraíso: Fe". De este director austriaco también vi en su día "Import / Export".

Mientras su madre disfruta de unas vacaciones de turismo sexual en Kenia (primera parte de la trilogía) y su tía se entrega a su desmedida pasión evangelizadora (segunda parte), la protagonista de esta tercera entrega, una adolescente de 13 años, pasa el verano en un campamento dietético para jóvenes obesos, donde se enamorará perdidamente por primera vez ... del médico de la residencia, un hombre 40 años mayor que ella, tratando de seducirle con una ingenuidad de la que sólo es capaz una inocente. Pero este esperanzado paraíso del primer amor nada tiene que ver con lo que había anhelado, a la par que enfrenta al médico a sus códigos éticos e incertidumbres.

Historia de una joven y de su primer amor imposible, contada como las otras de la trilogía, de un modo no demasiado apto para todos los paladares, de visión algo incómoda por lo que nos plantea y como lo hace, aunque con puntadas de humor sarcástico. Como en las otras dos, tan desoladoras como ésta, que nos cuentan respectivamente los casos de su madre y tía, se analiza la búsqueda de la felicidad, del paraíso inexistente, a través del amor, en el primer caso carnal (y algo afectivo), en el segundo místico, y en este tercero platónica idealización del primer amor. Y en los tres acaba en desilusión, en un globo pinchado que las baja a la realidad del mundo desde sus ideas preconcebidas.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero nos ayude a no desesperar en demasía:

- "Vale más buena esperanza que ruin posesión".  (refrán).

- "Lo verdaderamente mágico de nuestro primer amor es la absoluta ignorancia de que alguna vez ha de terminar".  (Benjamín Disraeli).

- "Muchas veces, en muchos casos, es una gran piedad no dar esperanzas".  (Amado Nervo).

 - "Fueron mis esperanzas
como el almendro:
florecieron temprano,
cayeron presto".  (Anónimo).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 2 de septiembre de 2013

Limo matutino

¡Buenos días!

No es que me dedique a pulimentar nada en estos matutinos, más bien es el sedimento que deja en cada uno de nosotros el río de la vida, que nos va dando forma y hace madurar mientras nos cocemos a fuego lento, como así creo que hacen conmigo estos matutinos. El que sí nos ha pulido hasta casi hacernos refulgir como el mismo sol que nos ilumina estos últimos días de estío, y de estiaje en todos los ríos, es este lustroso y dulce verano que nos recarga las pilas para afrontar la vida tras las vacaciones de indolente diversión juvenil.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Mud", de Jeff Nichols, y con Matthew McConaughey, Tye Sheridan, Jacob Lofland, y Reese Witherspoon. Es el tercer largo de este director, y segundo suyo que veo tras "Take shelter" (2011).

Un chico de 14 años que vive en una casa flotante a orillas del Misisipi, en una pequeña localidad de Arkansas, un día encuentra en una isla del río, junto a su mejor amigo, un barco en lo alto de un árbol, lo que desata su imaginación. Pero al poco descubren que el barco ya está ocupado, pues un desharrapado que se hace llamar Mud ya vive allí, y les pide comida a cambio del barco. Les cuenta que está allí para reunirse con su novia tras haber matado a un hombre que la maltrataba, siendo perseguido por unos cazarrecompensas y la policía. Deslumbrado nuestro protagonista por el carisma del hombre, decide junto a su amigo, no sin algo de reticencia de éste, ayudarle a reunirse con su gran amor.

Otra estupenda película de este director, con evidentes reminiscencias del Tom Sawyer de Mark Twain, una historia de un chico (de un par de chicos) que maduran tras vivir la aventura de ayudar a Mud, un hombre maduro (solo de edad de calendario), aunque eterno adolescente, que también madurará en el proceso. El joven le necesita como referente amoroso, dado que sus padres están en proceso de separación y además sufre su primer desengaño amoroso con una compañera de instituto, pero terminará por aprender que el amor, a pesar de sus sufrimientos e imperfecciones alejadas de cualquier idealización, merece realmente la pena, y el que quiera peces tendrá que mojarse (o embarrarse) el culo.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero nos deje el necesario poso:

- "Barro y cal, encubren mucho mal".  (refrán).

- "Si no se pisa el barro, no se hace el jarro".  (refrán).

- "Un pescador de perlas no teme al lodo".  (Multatuli).

- "Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva".  (Mark Twain).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 30 de agosto de 2013

No encuentro matutinas razones para enloquecer

¡Buenos días!

En estos matutinos me libero de casi cualquier preocupación que pudiera atenazarme fuera de ellos, y aunque pudiera enloquecerme todo lo que les rodea, serenan mi mente para enfrentarme con sensatez a los problemas que pudiera haber fuera de ellos. Son un excelente bálsamo mental para mí. En lo que respecta a este verano cada vez más fresco (máximas ya por debajo de los 30ºC), parece que ya dejó sus locuras tormentosas de ayer y antes de ayer y vuelve a serenarse.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Perder la razón" ("À perdre la raison"), de Joachim Lafosse, y con Émilie Dequenne, Tahar Rahim, y Niels Arestrup. Es el primer largo que veo de este director.

Una pareja de jóvenes se ama con locura. Deciden casarse. Ella es maestra, y él el hijo adoptivo de origen marroquí de un viejo médico, quien le ha facilitado una vida acomodada desde muy niño. Deciden vivir en la casa del doctor con él, que siente dependencia por su hijo adoptivo (y viceversa). En ese entorno emocional nada saludable para una pareja van desarrollando su vida a medida que van naciendo sus hijos (hasta cuatro), lo que irá minando la salud mental de ella, quien siente invadida su independencia familiar por la excesiva afectuosidad y generosidad de su suegro, siempre presente e inmiscuyéndose (sin que así lo parezca) en los más nimios detalles familiares.

Una muy buena película, inspirada en una noticia real ocurrida en Bélgica hace pocos años, en la que de un modo contenido se nos insinúa muy tangencialmente la terrible tragedia que vemos cernirse muy poco a poco a lo largo del metraje. Una historia sobre el afecto excesivo (e interesado) y sus consecuencias, dado que puede convertirse en chantaje emocional y abuso de poder en la familia, lo que termina por hacer que se hunda hasta los más horribles abismos de la locura nuestra protagonista, incapaz de soportar la muy sutil presión psicológica de su marido, y sobre todo de su suegro, hasta casi sentirse absolutamente anulada.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos haga encontrar algo de razón en nuestras vidas:

- "El casado casa quiere".  (refrán).

- "Contra los valores afectivos no valen razones, porque las razones no son nada más que razones, es decir, ni siquiera verdades".  (Miguel de Unamuno).

- "Es difícil decir quién nos hace en la vida más daño, si nuestros enemigos con su peor intención, o nuestros amigos con la mejor".  (George Bulwer-Lytton).

- "Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos".  (Marco Tulio Cicerón).

- "Loco no es el que ha perdido la razón, sino el que lo ha perdido todo, todo, menos la razón".  (Gilbert K. Chesterton).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 29 de agosto de 2013

Creencia en este paraíso matutino

¡Buenos días!

Estoy en el absoluto convencimiento de que estos matutinos me reportan tanto bienestar que son una de las mejores curas que me puedo administrar. No sé si al resto de corderos que vienen a pastar por sus prados, ahora agostados por el calor veraniego de agosto, les hará algo de bien, aunque eso supongo. Desde luego no trato de pontificar ni imponer mi ideario, que cada cual es libre de tomar lo que mejor le plazca, a su libre albedrío.

Por lo demás, creo que hoy volverá a haber tormentas, porque lo barrunto y porque así lo creen también los meteorólogos, a quienes creo, según sus modelos matemáticos de predicción, muy fiables por lo que me consta (lo opuesto a la entelequia de la mayoría de creencias), lo que no quita para que de vez en cuando fallen y nos decepcionen, que la perfección está en el paraíso, luego ambos no existen sino en nuestra imaginación, que la imperfecta realidad es otra ... y a la vez la misma, porque la ilusión no es sino otra forma de realidad creada por cada uno de nosotros.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Paraíso: Fe" ("Paradies: Glaube"), de Ulrich Seidl, y con Maria Hofstatter y Nabil Saleh. Es la segunda parte de una trilogía cuyo primer episodio ya os glosé ayer, "Paraíso: Amor" ("Paradies: Liebe"). La tercera, supongo que la semana que viene.

Una enfermera, hermana de la protagonista de la primera entrega de la trilogía (quien buscaba su paraíso en el terrenal amor carnal), busca el suyo propio en el amor místico hacia Jesucristo y María. Es una ultracatólica que se flagela y sufre el cilicio para reprimir y abortar cualquier deseo carnal. En su mes de vacaciones se dedica a recorrer los domicilios vieneses, especialmente de inmigrantes, con una gran imagen de la Virgen María a cuestas, para hacer proselitismo religioso casa por casa. De repente, tras dos años de ausencia, aparece en el hogar su marido musulmán, que está parapléjico, reclamando que le cuide. A partir de ese momento, la vida de nuestra protagonista dará un vuelco y sus constantes plegarias convivirán con el rencor hacia su marido, lo que hace tambalear su fe, excesivamente integrista.

Como en la primera parte, en esta segunda se nos muestran las vanas ilusiones y decepciones amorosas de nuestra fanática beatona de reprimida sexualidad, en este caso por su amor a Jesús. Vive en una perpetua alienación, provocada por una religiosidad desmedida que le hace ver (y sentir) la realidad distorsionada. Como en la anterior, áspera austeridad en el film, con unas gotas de humor y otras notas escabrosas más, y no sólo de descarnada desnudez. Me gustó más la primera parte.

Ahora algo de sabiduría ajena, la creación de otras mentes que creo nos sentará muy bien a nuestro intelecto:

- "Entre la fe y la incredulidad, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Alégrate en este soplo presente donde vives, pues la vida misma está en el soplo que pasa".  (Omar Khayyam).

- "Con cojo, a fe, no me burlaré".  (refrán).

- "El amor y la fe, en las obras se han de ver".  (refrán).

- "Vuelve la espalda a los que halagan tu vanidad, especulan con tu buena fe y te condenan a ser siempre rebaño, sin decírtelo, para ser ellos pastores".  (Constancio C. Vigil).

- "Aunque tu enemigo sea el ser más ruin, mezquino y miserable de la tierra, ¿serías tú acaso mejor por eso? Deja a tu enemigo que sea como fuere y procura mejorarte tú, pues no has venido a perfeccionar a tu enemigo, sino a ti mismo".  (Amado Nervo).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 28 de agosto de 2013

Amor en este paraíso matutino

¡Buenos días!

¡Qué os voy a contar que ya no sepáis!, que en este irreal mundo matutino, tan real para mí por otra parte, siento el amor de mis ideales hadas y ninfas, encontrando todo lo que busco por aquí, sin la más mínima decepción. Sé lo que hay y lo que puedo disfrutar. Por lo demás, parece que esta mañana el verano y las tormentas están flirteando, en uno de esos fugaces amores de verano, aunque ambos sepan lo que hay, que cuanto más intenso, menos durará, y no habrá decepciones, que después cada uno a lo suyo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Paraíso: Amor" ("Paradies: Liebe"), de Ulrich Seidl, y con Margarethe Tiesel y Peter Kuzungu. De este director austriaco había visto su anteior film, "Import/Export" (2007).

En las playas de Kenia llaman "sugar mamas" a las europeas solas que, a cambio de un poco de amor, aseguran la subsistencia a jóvenes africanos. Una austríaca cincuentona, entrada en carnes, cuidadora de discapacitados mentales, y madre soltera de una hija adolescente, a la que deja al cargo de su hermana, decide irse de vacaciones a ese paraíso, donde espera encontrar el amor carnal (más de amor que de carne) del que no disfruta desde hace tiempo. Va pasando de un "beach boy" a otro, de desilusión en desilusión, terminando por rendirse a la evidencia de que allí el amor es un producto comercial que venden jóvenes desesperados por ganarse la vida a costa de las pudientes europeas.

Muy buena película, incómoda de ver bastantes momentos por su impúdico punto de vista sobre esa realidad del turismo sexual (femenino en este caso), aunque tuvo otros de gran belleza plástica (la imagen final y algunas del principio). Está punteada de un humor de esos que se atragantan poco después, con la siguiente escena, de algo sórdida tristeza. Una historia sobre buscar paraísos que no existen, y que por tanto jamás se encuentran, en este caso de un amor que no tiene en su vida cotidiana la protagonista, ya que es el primer film de una trilogía que veré en sucesivas sesiones (quedan los también irónicos paraísos de la fe y la esperanza). Por esto del turismo sexual femenino, poco tratado en el cine, me recordó a otro film francés que vi hace pocos años: "Hacia el sur" ("Vers le sud", 2005), de Laurent Cantet.

Ahora algo de sabiduría ajena que tal vez nos ayude a encontrar el amor en este mundo, a veces paraíso, a veces infierno, a veces limbo:

 - "El arte de ser sabio consiste en saber a qué se le puede hacer la vista gorda".  (William James).

 - "Para ser dichoso, abre la mano y cierra los ojos".  (refrán).

 - "En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber".  (William Shakespeare).

 - "El verdadero paraíso no está en el cielo, sino sobre la boca de la mujer amada".  (Théophile Gautier).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 27 de agosto de 2013

Elitista paraíso matutino

¡Buenos días!

Tras varios días de descanso vacacional vuelvo a migrar a este elitista paraíso matutino en el que tan bien me encuentro, gracias a mis divinas hadas y ninfas, y donde me curo de todos mis males. Lo supongo elitista pues al menos a mí me gusta estar en él, así como también a los pocos que me han manifestado tal agrado, pero dejará de serlo en el mismo momento en el que quien lo desee quiera acceder a él, donde siempre será bienvenido y acogido. También este verano va tendiendo a temperaturas propias de lo que imaginamos como paraíso, tras muchos días, según me han dicho, de tórrido infierno térmico que acabó hace poquísimos días, parece que casi tan sofocante como donde estuve de vacaciones. De momento, las máximas en torno a los 30ºC ... y bajando de ahí en días sucesivos.

Ayer por la noche estuve en el cine viendo "Elysium", de Neil Blomkamp, y con Matt Damon, Jodie Foster, Sharlto Copley, Alice Braga y Diego Luna. Es el segundo largo de este director sudafricano tras su debut en 2009 con la sorprendente y espléndida "District 9".

A mediados del s.XXII la humanidad se divide en dos grupos sociales muy marcados: la élite de los superricos, quienes viven en una estación espacial en órbita terrestre, Elysium, todo un paraíso, con todo tipo de lujos y avances técnicos, básicamente sanitarios, con lo que son casi inmortales, como los dioses de los Campos Elíseos, gobernando el destino del resto de míseros humanos, quienes viven hacinados en una Tierra superpoblada y altamente contaminada. Con el fin de preservar el idílico edén de Elysium, unas durísimas leyes migratorias impiden acceder a los privilegios de arriba a los casi esclavizados de abajo. Por accidente, nuestro protagonista, un proletario terrícola, se verá obligado a aceptar una misión casi imposible que podría cambiar el destino de todos, toda una revolución social.

Una estupenda película, una de ciencia ficción con muchas referencias cinéfilas anteriores, básicamente de acción y entretenimiento, aunque deja un buen poso reflexivo con su trasfondo, que pone en tela de juicio las actuales políticas occidentales sobre inmigración y acceso a la salud de las clases más desfavorecidas. Me pareció algo mejor su debut en 2009 con "District 9", también de ciencia ficción, donde se hacía metáfora de la inmigración ilegal, como en la glosada hoy, y de la segregación racial, tema que este director conoce bien por nacimiento.

Ahora algo de sabiduría ajena, para que el buen saber deje de ser cosa de élites y nos permita acceder a otros paraísos intelectuales:

 - "Solamente el que sabe es libre y más libre el que más sabe. No proclaméis la libertad de volad, sino dad alas".  (Miguel de Unamuno).

 - "Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que, sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos".  (Miguel de Unamuno).

 - "La verdadera medida de la riqueza es el no estar demasiado cerca ni demasiado lejos de la pobreza".  (Séneca).

 - "No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados".  (Adam Smith).

 - "El verdadero progreso democrático no consiste en rebajar la élite al nivel de la plebe, sino en elevar la plebe a la élite".  (Gustave Le Bon).

 - "Los amos del pueblo serán siempre aquellos que puedan prometerle un paraíso".  (Remy de Gourmont).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 7 de agosto de 2013

Combatiendo el atontamiento matutino

¡Buenos días!

Venga, a moverse, que disfrutamos de unos días de frescor veraniego, pues las máximas han bajado, rondando los 30ºC, librándonos del soporífero aletargamiento veraniego, especialmente en las horas centrales del día, cuando con nuestros bostezos contagiamos a los de nuestro alrededor. Y movamos no sólo nuestros cuerpos, sino también nuestras mentes, que también tienen tendencia al abotargamiento.

Ayer por la noche estuve en el cine viendo "Guerra mundial Z" ("World war Z"), de Marc Forster, con Brad Pitt, y basada en la novela homónima de Max Brooks. De este director había visto cinco de sus anteriores films: "Quantum of solace" (2008), "Cometas en el cielo" ("The kite runner", 2007), "Más extraño que la ficción" ("Stranger than fiction", 2006), "Descubriendo Nunca Jamás" ("Finding Neverland", 2004), y "Monster's ball" (2001).

El mundo entero está sucumbiendo bajo los efectos de una muy virulenta pandemia que convierte a los humanos en muertos vivientes (hiperactivos en este caso). Un experto de la ONU en zonas difíciles se ve obligado por las circunstancias a volver a su antigua tarea con el fin de encontrar el origen y la posible cura del brote epidémico mientras los infectados arrasan sociedades enteras.

Una buena película, entretenidísima, espectacular pero sin excesos, a medio camino entre una de apocalípticas hecatombes planetarias y un mix de las de zombis de todos los tiempos, a pesar de algún pequeño déjà-vu que otro, y que parece reflexionar sobre el hecho de que la inacción nos anquilosa, que hay que moverse, avanzar, evolucionar, so pena de desaparecer. A destacar la única escena divertida del film, hacia el final, la del laboratorio en la que el protagonista busca mientras un zombi castañetea de hambre sin poder acceder al recinto.

Bueno, ahora para no rendirnos al adocenamiento neuronal, nada como un poquito de sabiduría ajena:

 - "Las opiniones no se deben combatir sino por medio del raciocinio. A las ideas no se las fusila".  (Antoine Rivarol).

 - "La vida orgánica ha ido evolucionando gradualmente del protozoo al filósofo y esta evolución nos aseguran que representa un tremendo progreso. Desgraciadamente quien lo asegura es el filósofo, no el protozoo".  (Bertrand Russell).

 - "El fanatismo destruye los sentimientos de la humanidad".  (Edward Gibbon).

 - "La conciencia del peligro es ya la mitad de la seguridad y de la salvación".  (Ramón J. Sender).

 - "Mejor que combatir una desgracia es, a veces, tratar de ser feliz dentro de ella".  (Maurice Maeterlinck).

 - "Cuando se tiene cierta moral de combate, de poder, hace falta muy poco para dejarse llevar, para pasar a la embriaguez, al exceso".  (Marguerite Duras).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 5 de agosto de 2013

Lo que los matutinos deben a la noche

¡Buenos días!

La mayor parte de su ser, eso le adeudan mis deseados y bien amados matutinos, comenzando por la noche simulada de una sala de cine, en la que refulgen ciertos astros a través de la pantalla, y también debido a que en la noche es cuando bullen antes de revelarse en la siguiente mañana al resto del mundo. Por lo demás, seguimos hirviendo de calor, a fuego más o menos lento, según los días, en este muy soleado verano en el que luna y estrellas casi parecen calentar tanto como el sol buena parte de las veces.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Lo que el día debe a la noche" ("Ce que le jour doit à la nuit"), de Alexandre Arcady, y con Fu'ad Aït Aattou y Nora Arnezeder. Es el primer largo que veo de este director, que está basado en la novela homónima de Yasmina Khadra.

Poco antes del comienzo de la II Guerra Mundial un niño de nueve años que vive con sus padres y hermana en el campo argelino tiene que emigrar a la ciudad ya que su padre se arruina debido a que pierde toda la cosecha. Allí, dado que no puede mantenerlo, su padre lo deja al cargo de su hermano, prospero farmacéutico casado con una francesa. Allí, con el amor de sus tíos, crecerá entre otros jóvenes, hijos de colonos franceses. Ya pasada la adolescencia, aparece por allí una hermosa joven, antigua amiga de la infancia, que se convertirá en objeto de deseo de toda la pandilla, poniendo a prueba la amistad entre todos. Pero una promesa hecha hará que aunque él la ame con pasión (amor correspondido), la rechace una vez tras otra.

Una muy buena película que me gustó, a pesar de su larguísimo metraje y algún desfallecimiento que otro de su trama. Un clásico melodrama romántico sobre el trasfondo de la descolonización de Argelia hasta su independencia de Francia en 1962, a través de los recuerdos del protagonista, en la que los personajes, además de a sí mismos, parecen representar una especie de metáfora de los sucesos históricos acaecidos. Una historia de sueños frustrados, anhelos insatisfechos, y amores imposibles debido a ciertos desencuentros.

Ahora algo de luminosa sabiduría ajena, que bastante le debe a la perpetua noche craneal en la que centellean nuestras neuronas:

 - "El pensamiento no es más que un relámpago entre dos noches, pero este relámpago es todo".  (Henri Poincaré).

 - "Así como de la noche sale el claro día, de la opresión nace la libertad".  (Benito Pérez Galdós).

 - "No escuches a los amigos cuando el amigo interior dice: ¡haz esto!".  (Mahatma Gandhi).

 - "Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 25 de julio de 2013

Matutino abracadabrante

¡Buenos días!

Aunque ya no debería sorprenderme, me sigo pasmando ante las maravillas, ante la magia de todo lo que me rodea, como la de estos matutinos, y sus hadas y ninfas, que me roban el corazón. Creo entender el significado de lo que ocurre, aunque hago por no dejarme llevar por el nada es lo que parece y me asombro cuando el velo cae. La magia de la vida. Tampoco me desconcierta ya este caluroso verano de máximas cercanas a los 40ºC, que parecen no aflojar desde el pasado solsticio, aunque siempre tengo la esperanza de que nos haga el truco de aliviarnos los sudores.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Ahora me ves ..." ("Now you see me"), de Louis Leterrier, y con Jesse Eisenberg, Mark Ruffallo, Woody Harrelson, Mélanie Laurent, Isla Fisher, Morgan Freeman, y Michael Caine, entre varios otros más. De este director sólo había visto uno de sus anteriores films, "Furia de titanes" ("Clash of the Titans", 2010).

Cuatro magos callejeros que se ganan la vida haciendo pequeños espectáculos por las calles, cada uno en su especialidad, y timando eventualmente a los viandantes, son reclutados por alguien misterioso con el fin de formar un grupo de ilusionistas que triunfan llevando a cabo arriesgados números mientras ejecutan atracos a distancia y hacen llover el dinero conseguido en ellos sobre la audiencia. Roban bancos y a hombres de negocios corruptos, y cuales modernos Robin Hood reparten el dinero conseguido entre los espectadores. La policía les marca de cerca, pero siempre es burlada por un oportuno abracadabra.

Una película mala (tan mala como la otra que vi de este director), y tan olvidable, insustancial y volátil como humo de nitrocelulosa (de celuloide), y que incluso me llegó a irritar por su densidad de rutinarios topicazos sobre magia y films de atracos perfectos, lo que en sí mismo no es muy malo, pero es que además estaban mal perfilados, como los trucos de un mago muy mediocre. Me sentí engañado y estafado. Así que os recomiendo entonces otros tres films más o menos recientes en cierta relación con este bodrio palomitero, que me encantaron cual buenos prestidigitadores: "Luces rojas" ("Red lights", 2012), de Rodrigo Cortés, "El truco final. El prestigio" ("The prestige", 2006), de Christopher Nolan, y "El ilusionista" ("The illusionist", 2006), de Neil Burger

Ahora algo de sabiduría ajena que nos ayude a no dejarnos engañar por las apariencias:

 - "Nada parece tan verdadero que no pueda parecer falso".  (Montaigne).

 - "Somos engañados por la apariencia de la verdad".  (Horacio).

 - "El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás".  (François de la Rochefoucauld).

 - "Todas las cosas son imposibles, mientras lo parecen".  (Concepción Arenal).

 - "Sírvete de lo aparente como indicio de lo inaparente".  (Solón de Atenas).

 - "El delito de los que nos engañan no está en el engaño, sino en que ya no nos dejan soñar que no nos engañarán nunca".  (Víctor Ruiz Iriarte).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 24 de julio de 2013

El último de mis idolatrados matutinos

¡Buenos días!

Lo será hasta que el siguiente haga que se reencarnen en sí mismos, que como el sol de cada mañana, aparecen y desaparecen con su rotación, tanto de la Tierra como de mí a mi propio alrededor mientras circunvalo la vida con la ayuda de esta realidad paralela matutina. Según lo que apuntan los modelos de predicción, parece que tampoco será hoy el último día de tórrido verano y de sudar la gota gorda, que desde que nos vino a ver, no suelta la ardiente tenaza térmica ... ¡a ver cuándo nos da un alivio! ...

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El último Elvis", de Armando Bo II, y con John McInerny. Es el primer film de este director argentino que fue coguionista de "Biutiful" (2010), de Alejandro González Iñárritu, quien a la vez es productor del film glosado hoy.

Un cuarentón que vive en un destartalado arrabal bonaerense, cerca de cumplir los 42, la edad en que murió Elvis Presley, su ídolo, se gana la vida trabajando como simple operario en una cadena de montaje de electrodomésticos, aunque los fines de semana actúa en bodas, residencias de ancianos, clubes de barrio, y otros pequeños bolos que le surgen, cantando como imitador de Elvis (lo hace muy bien, tiene una gran voz). Está separado de su mujer y apenas ve a su hija. Una situación inesperada hace que se tenga que hacer cargo de su niña, con lo que se le plantea la duda de si seguir con sus deberes familiares o lanzarse a por su sueño de ser famoso como Elvis.

Una muy buena película, estupenda, con cierto aire de negro lirismo del perdedor, sobre un tipo fracasado, derrotado por la azarosa vida, enajenado, que se cree Elvis, a quien trata de reencarnar, como modo de negación de su vacía y miserable vida, y que piensa en ir a por su sueño quemando todas sus naves. Podría tratar de triunfar como él mismo, gracias a su formidable voz (y la del propio actor que le encarna en el film), pero su idolatría se lo impide, pues está abducido, alienado por su mito Elvis, incapaz de pensar por sí mismo. Escuchar las canciones, toda una delicia.

Ahora algo de sabiduría ajena para matizar obsesivas mitomanías varias, muy perniciosas, y que nos ayude a pensar por nosotros mismos, a ser nosotros:

 - "A los ídolos no hay que tocarlos: se queda el dorado en las manos".  (Gustave Flaubert).

 - "La confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito".  (Ralph W. Emerson).

 - "Desconfiemos siempre de los que nos creen capaces de mayores triunfos de los que hemos podido lograr. Es el modo pérfido de considerarnos fracasados".  (Jacinto Benavente).

 - "La vida es una cadena de fracasos: hay que admitirla así".  (Benjamín Jarnés).

 - "El alma más fuerte y mejor constituida es la que no se enorgullece ni se enerva con los éxitos y a la que no abaten los reveses".  (Plutarco).

 - "El sacrificio de uno mismo es una cosa que debiera estar penada por las leyes. Desmoraliza a aquellos por quienes uno se sacrifica".  (Óscar Wilde).

 - "No se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos".  (Orison S. Marden).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 23 de julio de 2013

Siempre dejo los matutinos encendidos

¡Buenos días!

¡Siempre!, para que iluminen mi camino y me libren de cualquier temor que pudiera acecharme. Como encendidos nos tiene este caluroso verano, como tiene que ser, de máximas bailando entre los 35 y los 40ºC, derritiéndonos a poco que nos dejemos; y como arrebatado me tienen mis adorables hadas y ninfas, con las que coqueteo y a las que siempre les soy fiel.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Keep the lights on", de Ira Sachs, y con Thure Lindhardt y Zachary Booth. En Nueva York, un director de documentales y un abogado se conocen por casualidad una noche. Enseguida conectan y comienzan una relación. El primero tiene tendencia a la promiscuidad y es adicto al sexo, el segundo es fiel pero adicto a las drogas. A lo largo de unos diez años seguiremos su turbulenta relación amorosa cuajada de altibajos.

Esta historia de amor y desamor, tan universal como concreta, inspirada en la propia del director y guionista, no me consiguió enganchar, aun pareciéndome una buena película por sus aspectos técnicos, por cómo está contada, por imagen, música, etc. De similar corte, me pareció muchísimo mejor otro film visto hace pocos meses, el estupendo "Weekend", de Andrew Haigh.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos mantenga siempre con la mente despierta:

 - "Oscuro es el abismo del tiempo, pero se nos ha dado luz suficiente para guiar nuestros pasos".  (Robert Southey).

 - "Donde hay luz también existe la sombra. ¿Dejaré de amar la luz porque produce sombras?".  (Heinrich Lübke).

 - "Si vosotros no ardéis de amor, habrá mucha gente que morirá de frío".  (François Mauriac).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 22 de julio de 2013

Llevadme a los matutinos

¡Buenos días!

¡Perfecto!, ya estoy en ellos, como si estuviera en la luna, desgranando tecla a tecla mis desvaríos, y aunque es por la mañana y me encuentro en "los madriles" me siento aquí también como si estuviera a la luna de Valencia, viajando con mi mente, viviendo intensas experiencias virtuales, al menos tanto como las reales, que todo acaba procesándose en mis mismas neuronas, espejo y tamiz de lo que les entra por sus sinapsis. Por cierto, en este caluroso día de verano con máximas de 37ºC, cuando refresque algo al anochecer, si es que lo hace, veremos cual si fuera una cara de pan la esplendorosa luna llena que iluminará nuestros sueños (de los despiertos o de los dormidos).

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Llévame a la luna" ("Un plan parfait"), de Pascal Chaumeil, y con Diane Kruger y Dany Boon. Es el segundo largo y primero que veo de este director. Sin embargo de Dany Boon (actor en ésta) sí que he visto sus dos anteriores films como director: "Bienvenidos al norte" ("Bienvenue chez les Ch'tis", 2008), una muy buena y divertida película; y "Nada que declarar" ("Rien à déclarer", 2011).

Una hermosa treintañera que lleva 10 años conviviendo con el hombre de su vida, y que está a punto de casarse con él, está algo aterrada con la tradición o maldición de que en su familia todos los primeros matrimonios de sus integrantes han acabado en absoluto fracaso. Para evitar este terrible final con su adorable novio traza el plan de casarse con alguien y divorciarse al instante. Su primer candidato falla y el azar hace que por allí pase un peculiar redactor de guías de viaje para mochileros, algo papanatas, al que seguirá alrededor de sus viajes por el mundo con el fin de seducirle por todos los medios.

Una agradable comedia romántica para pasar el rato, nada del otro mundo, y con la que me eché, sin embargo, algunas buenas carcajadas. Tiene algún toquecillo de originalidad y humor gamberrete, sin malicia. Final previsible al estilo de la palomitera y convencional comedia de líos de pareja procedente de "gringolandia".

Ahora os traigo algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a conseguir la luna, si nos lo planificamos adecuadamente:

 - "Todo hombre es tonto de remate al menos durante cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar ese límite".  (Elbert Hubbard).

 - "La ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas".  (Confucio).

 - "La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen".  (Proverbio portugués).

 - "Quien se empeña en pegarle una pedrada a la Luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda".  (Proverbio árabe).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 16 de julio de 2013

Matutino levantisco

¡Buenos días!

En esta mañana en que hace poco me levanté, en la que amanece por levante, como siempre, por estos derredores madrileños parece no ocurrir nada, pues desde que comenzó este verano apenas ha habido turbulencias, quizá algún amago de tormenta, sumiéndonos en una soporífera placidez tórrida, aunque desde hace pocos días ha suavizado su radicalismo térmico, y siempre viendo de muy lejos, de momento, cualquier atisbo de alboroto meteorológico.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una estupenda película que os recomiendo. Se trató de "The east", de Zal Batmanglij, y con Brit Marling, Alexander Skarsgård, y Ellen Page. Es el segundo largo, y primero suyo que veo, de este director. A la fascinante Brit Marling la recuerdo de otro film que vi hace poco, "Otra Tierra" ("Another earth", 2011), de Mike Cahill. En ambos es la coguionista con sus respectivos directores.

Una brillante ex-agente del FBI es fichada por una poderosa empresa de investigación privada especializada en salvaguardar los intereses de las grandes empresas que la contratan. En su primer trabajo le encargan que se infiltre en un grupo de radicales ecologistas que se venga de estas grandes corporaciones aplicándoles su misma medicina a los gerifaltes de éstas (si la empresa provoca un vertido de petróleo, inundan la casa del preboste con petróleo, etc.). La estrecha convivencia con sus vigilados hará que surjan las dudas morales de nuestra protagonista.

Estupenda película que al principio, aun pareciéndome buena, no acababa de entusiasmarme, pero que poco a poco y a medida que iba tramando hilos, se fue densificando hasta darme mucho que pensar. Nos plantea cuestiones de ética y sus ambigüedades, no sólo personal, sino también socio-política, sobre nuestras acciones y hasta qué punto somos responsables de ellas. Es una carga de profundidad bastante sutil, aunque intensa, a nuestro sistema actual de valores, y que denuncia la impunidad de grandes multinacionales que lavan su mierda a cualquier precio, todo en aras de la sacrosanta maximización del beneficio ... ojos que no ven, corazón que no siente, y aunque esté mal el ojo por ojo ... Me recordó tangencialmente a "El jardinero fiel" ("The constant gardener", 2005) de Fernando Meirelles, o a "Erin Brockovich" (2000) de Steven Soderbergh.

Ahora algo de sabiduría ajena que tal vez haga amanecer algo en nuestras neuronas aborregadas:

 - "Por mucho que disparemos contra el gallo, no por eso dejará de amanecer".  (Proverbio oriental).

 - "Usar de la venganza con el más fuerte es locura, con el igual es peligroso, y con el inferior es vileza".  (Pietro Metastasio).

 - "Sin piedad la justicia se torna en crueldad. La piedad, sin justicia, es debilidad".  (Pietro Metastasio).

 - "El dinero es como el estiércol; no es bueno a no ser que se esparza".  (Sir Francis Bacon).

 - "Hasta la propia virtud se convierte en vicio cuando es mal aplicada".  (William Shakespeare).

 - "Los pequeños actos que se ejecutan son mejores que todos aquellos grandes que se planean".  (George E. Marshall).

 - "En cada amanecer hay un vivo poema de esperanza, y, al acostarnos, pensemos que amanecerá".  (Noel Clarasó).

Besos y abrazos,

Don.
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