miércoles, 21 de enero de 2015

Calmado matutino de acero

¡Buenos días!

En estos matutinos, remanso de paz, que no de agua que se estanca y embarra, pues siempre están en movimiento, plenos de fortaleza, encuentro mi mañanero refugio a salvo de balaceras y demás inclemencias, que parece van a menos por los madriles, al menos las invernales, pues parece querer salir el sol, y suavizarse algo las temperaturas, aunque allende parece que, al menos por la meseta norte, como por mi bien amada ribera del Arlanzón, arrecian con más nevadas y el frío que la caracteriza.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Corazones de acero" ("Fury"), de David Ayer, y con Brad Pitt, Logan Lerman, Shia LaBeouf, Michael Peña, y Jon Bernthal. De este director había visto uno de sus anteriores largos, "Sin tregua" ("End of watch", 2012).

Durante los días finales de la II Guerra Mundial en Europa (queda menos de un mes para ello), con las tropas norteamericanas ya en suelo alemán, un sargento se encuentra al mando de un carro de combate, llamado "Fury", y de sus cuatro hombres de dotación, uno de los cuales es un perfecto novato todavía por curtir, quienes tras una peligrosa misión formando parte de un pelotón de tanques quedan solos y aislados tras las líneas enemigas. Deberán sobrevivir como sea en esos últimos días de guerra.

Una muy buena película bélica, con sus más y sus menos, a la que a pesar de estos pongo nota 7, con mucho ritmo y tensión, incluso en sus momentos más íntimos y pausados, sin maniqueísmos, sin gloria ni para ganadores ni para perdedores (de guerras, batallas y escaramuzas), que todos somos bestias furiosas en el combate, guerra que es mostrada tal cual es, con toda su irracional barbarie, con toda su sucia inmundicia, en la que a pesar de todo puede florecer esporádicamente algo bueno a pesar de tanta inclemencia, de seguido barrido y enterrado por otra explosión de más cochambroso fango. Lo peor, entre alguna que otra cosa más, la épica del final, que desmerece lo anterior, y porque no soy amigo de epopeyas.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a curtirnos en nuestra lucha por la vida:

 - "Cuando el carro se ha roto, muchos os dirán por donde no se debía pasar".  (Proverbio turco).

 - "La ira es un caballo fogoso; si se le da rienda suelta, se agota pronto por un exceso de ardor".  (William Shakespeare).

 - "La ira ofusca la mente, pero hace transparente el corazón".  (Niccolo Tommaseo).

 - "Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla".  (Gengis Kan).

 - "No acometas obra alguna con la furia de la pasión; equivale a hacerse a la mar en plena borrasca".  (Thomas Fuller).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 20 de enero de 2015

Sincopado matutino, aunque ni de fuste ni que fustiga

¡Buenos días!

No voy a dar la nota con estos matutinos, ni tampoco voy a reprochar nada de ellos, que son pluscuamperfectos para mí, así que no me queda otra que dejarme mecer con placer a su dulce son. Como así mismo hacen algunos tímidos y esporádicos copos de nieve que, no sin perseverancia y sin cuajar, se dejan caer todavía por los madriles, con el desapacible frío propio del invierno, que de todas formas tampoco es para tanto, que todavía no nos flagela. ¿Somos unos nenazas o qué?...

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Whiplash", de Damien Chazelle, y con Miles Teller, J. K. Simmons, y Melissa Benoist. Es el segundo largo de este joven director, y primero suyo que veo, como director, que ya vi otro suyo como guionista, "Grand piano" (2013), de Eugenio Mira. Por lo que respecta a este y al glosado hoy, van del terror de los músicos a fallar una nota. Es más, por lo que he averiguado, tanto estos dos, como sus anteriores largo y corto, e incluso otro por estrenar, son de temática musical.

Un joven estudia en el más prestigioso conservatorio musical estadounidense con la ambición de alcanzar la cima como baterista de jazz, en ser el más grande. Acabará seleccionado por un severísimo y despiadado profesor, cuyos rigurosísimos métodos de enseñanza, de obsesiva búsqueda de la perfección, tratando de exprimir al máximo a sus pupilos, rayanos en la tortura mental (y física), acabarán por transformar totalmente la vida del joven, abocándolo casi hasta la locura.

Una muy buena película (Nota: 7), dura y tensa, esta historia sobre un genial alumno con ansias de grandeza y su relación con un demasiado estricto profesor de crueles métodos de enseñanza, con ciertos toques casi de terror, y algún punteo coqueteando con suave gore. También una historia sobre la compulsiva obsesión por la perfección, sobre lograr la gloria a cualquier precio (muy norteamericano esto), con sangre, sudor y lágrimas, coqueteando con la locura, aunque sin llegar a caer en los alucinatorios abismos de la protagonista de "Cisne negro" ("Black swan", 2010), de Darren Aronofsky, film al que me recordó.

Ahora, algo de sabiduría ajena, que seguro nos azuza a dar lo mejor de nosotros mismos... sin obsesionarse, sin fustigarnos:

 - "Estudia, no para saber una cosa más, sino para saberla mejor".  (Séneca).

 - "Sin cierta inmodestia o, dígase, mucha confianza en las propias fuerzas, nadie acomete empresas de importancia".  (Santiago Ramón y Cajal).

 - "La inspiración es trabajar todos los días".  (Charles Baudelaire).

 - "El genio es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración".  (Thomas Alva Edison).

 - "Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse".  (Truman Capote).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 19 de enero de 2015

El matutino total, una teoría

¡Buenos días!

No sé cuan inabarcables pueden llegar a ser todos y cada uno de mis matutinos, si tendrán fin, si tuvieron un principio (a lo mejor ya estaban por ahí antes de nacer, su nacimiento registrado, y tomar conciencia de ellos). Bueno, de momento dejo ya de teorizar, y paso a la práctica, a darle a la tecla para dar a luz otro más, a la relativa velocidad que mis dedos pulsan. Tiempo al tiempo, y en un suspiro, o algo más, estará terminado. Respecto del tiempo de estos días por los madriles, canónico frío invernal y débiles nevadas, las leyes que rigen esta estación en todo su apogeo.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "La teoría del todo" ("The theory of everything"), de James Marsh, y con Eddie Redmayne y Felicity Jones (una preciosidad). Espléndidas actuaciones de ambos. De este director había visto dos de sus anteriores films, sendos documentales, "Proyecto Nim" ("Project Nim", 2011), que me fascinó, y "Man on wire" (2008).

Basado en las memorias de su primera mujer, y madre de sus tres hijos, este film nos narra la vida de Stephen Hawking, reputadísimo físico teórico, astrofísico y divulgador científico, que sigue tratando de encontrar una fórmula que explique todo el universo, especialmente centrado en sus primeros veinte años desde su etapa de estudiante universitario, cuando conoce, se enamora y casa con su primera mujer, le diagnostican ELA, le dan una esperanza de vida de dos años a partir de entonces; y en su lucha por vivir, afrontando su continua e inhabilitante degeneración física gracias al sufrido apoyo de su esposa, estudiando y dando a entender a los demás los misterios del universo. Y a día de hoy todavía sigue en la brecha este septuagenario de mente refulgente.

Una muy buena película (nota: 7) este biopic con maneras de melodrama romántico sobre este físico cuya continua degeneración física no le ha impedido totalmente, pues ha podido desarrollar su trabajo básicamente mental de teorizar y divulgar la física, aunque más que en esto, pone el foco en la relación sentimental que tuvo con su primera mujer, con los altibajos de toda pareja, acrecentados por las dificultades anejas a su aceleradísimo deterioro corporal, que no mental. La historia fluye con delicada naturalidad, no haciendo pornografía sentimental, fácil trampa en la que otros films caen ante casos similares de tan desgraciadas enfermedades como ésta, lo que es muy de agradecer, por lo que es muy agradable de ver.

Por cierto, quizás os hayáis percatado de que en el principio del anterior párrafo hay una novedad en estos matutinos: que pongo una nota a la película glosada (número entero sobre 10), para condensar toda mi dispersa verborrea sobre ella en un simple número, tan opinable, por muy matemático que sea, como mis literarios comentarios sobre ella.

Bueno, pues tras todo este desparrame anterior, algo de sabiduría ajena, hoy por supuesto un monográfico de la filosofía de una de las más preclaras mentes de este mundo:

 - "Debemos intentar comprender el comienzo del Universo a partir de bases científicas. Puede que sea una tarea más allá de nuestras capacidades, pero al menos deberíamos intentarlo".  (Stephen Hawking).

 - "Mientras más examinamos el universo, descubrimos que de ninguna manera es arbitrario, sino que obedece ciertas leyes bien definidas que funcionan en diferentes campos. Parece muy razonable suponer que haya algunos principios unificadores, de modo que todas las leyes sean parte de alguna ley mayor".  (Stephen Hawking).

 - "La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios, y no tener nada que descubrir".  (Stephen Hawking).

 - "Considero al cerebro como un computador que dejará de funcionar cuando fallen sus componentes. No hay paraíso o vida después de la muerte para los computadores que dejan de funcionar, ese es un cuento de hadas de gente que le tiene miedo a la oscuridad".  (Stephen Hawking).

 - "En el pasado, antes de que entendiéramos la ciencia, era lógico creer que Dios creó el Universo. Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente. Lo que quise decir cuando dije que conoceríamos 'la mente de Dios' era que comprenderíamos todo lo que Dios sería capaz de comprender si acaso existiera. Pero no hay ningún Dios. Soy ateo. La religión cree en los milagros, pero éstos no son compatibles con la ciencia".  (Stephen Hawking).

 - "Dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo y se creó de la nada. La creación espontánea es la razón de que haya algo en lugar de nada, es la razón por la que existe el Universo, de que existamos. No es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha y creó el Universo".  (Stephen Hawking).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 15 de enero de 2015

Matutino aún más tranquilo

¡Buenos días!

Otra mañana más en la que me quedo durante un rato con estos mis bien amados matutinos, remanso de paz en el que me sereno sobremanera y en el que me encuentro la mar de bien, tan a gustito que me quedaría para siempre con ellos. El invierno, sin embargo, tras tantos días pasados de soleada serenidad, parece que se altera algo, pues está hoy muy gris y es posible que esta tarde comience a llover, según las previsiones, tras lo cual un breve receso de sol y otro frente para el fin de semana, uno más frío que quizás deje nieve y muy bajas temperaturas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Quédate conmigo" ("Still"), de Michael McGowan, y con James Cromwell y Genevieve Bujold. Es el primer largo que veo de este director canadiense, y que ahora se estrena por estos lares con unos tres años de retraso. Está basada en un reciente caso real.

Un matrimonio de octogenarios, que lo es desde hace algo más de 60 años, vive en una granja a las afueras de un pequeño pueblo en la costa este canadiense. Sus siete hijos viven sus vidas y ellos comparten su soledad con amor y cariño. Ella está enferma de incipiente Alzheimer y las escaleras son un peligro para sus achacosos cuerpos, así que él decide construir en su inmensa parcela con sus propias manos otra casa de una sola planta, mucho más pequeña, donde su vida sea más cómoda. Hijos y vecinos tratan de disuadirle y le recomiendan que la mande construir a profesionales. Pero es su ilusión y se pone a ello con empeño. Sin embargo, desde que construyó su anterior casa, el mundo ha cambiado mucho, y hay nuevas y muy estrictas regulaciones para la construcción inmobiliaria que él desconoce.

Una muy buena película, que me gustó mucho, este melodrama que nos narra la tozuda lucha del protagonista contra la burocracia, la sobre-regulación y demás impedimentos burocráticos que se va encontrando y que no entiende, aunque comprenda su significado. También es la historia de una enamorada pareja cuyo amor no decae ante las dificultades. Y sobre la vejez, el proceso de envejecimiento, sobre la necesidad de tener un proyecto, una ilusión que nos haga seguir adelante, sobre las huellas, las arrugas y heridas que nos deja una vida plena y que la embellecen. De preciosa banda sonora, fluye con parsimoniosa naturalidad y es muy agradable de ver, conmoviendo sin un ápice de caramelo, aunque de cuando en cuando espete algunas verdades incómodas, pero necesario tener conciencia de ellas. Real como la vida misma.

Una historia similar (básicamente en lo relativo al proceso de envejecimiento) la vi hace dos años en la estupenda y oscarizada "Amor" ("Amour", 2013), del siempre desasosegante Michael Haneke, que lógicamente va por otros derroteros, y con un enfoque totalmente distinto.

Ahora algo de sabiduría ajena, que nos aporte la natural serenidad para seguir adelante hasta el final o para quedarnos con quien mejor nos acomode:

 - "¡Envejece conmigo! Lo mejor está aún por llegar".  (Robert Browning).

 - "Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena".  (Ingmar Bergman).

 - "Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida".  (Pablo Picasso).

 - "El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza".  (André Maurois).

 - "La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar".  (Thomas Chalmers).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 12 de enero de 2015

Matutinoman vuela de nuevo

¡Buenos días!

En estos días de dulce invierno, sereno, soleado, que parecen no tener fin, se le eleva a uno el espíritu, con cierta sensación de disociación, y vuela la imaginación, y se cuela por entre los vericuetos de estos matutinos, donde todo es pluscuamperfecto, ignorando las imperfecciones de allende. Luego vuelvo a la otra realidad, la cotidiana, con renovados bríos (o superpoderes) a batirme el cobre como cualquier hijo de anónimo vecino.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una más que sobresaliente película, que desde ya os recomiendo. Se trató de "Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)" ("Birdman or (the unexpected virtue of the ignorance)"), de Alejandro González Iñárritu, y con Michael Keaton, Emma Stone, Edward Norton, Zach Galifianakis, Naomi Watts, Andrea Riseborough, y Amy Ryan. Quinto largo de este magnífico director mexicano, de quien ya había visto sus cuatro anteriores: "Amores perros" (2000), "21 gramos" ("21 grams", 2003), "Babel" (2006), y "Biutiful" (2010); muy sobresalientes los tres primeros, decepcionándome su cuarto, tal vez secuela de su entonces reciente divorcio artístico con su magistral guionista anterior, Guillermo Arriaga. Ahora, con la glosada hoy, parece que ha vuelto a retomar el vuelo, altos vuelos.

Un veterano actor en horas bajas, tanto profesional como personalmente, y que hace 20 años se hizo muy famoso interpretando en el cine al superhéroe Birdman en una saga de tres películas, tras lo cual cayó en la mediocridad, contra la que ahora se rebela estrenando una obra de teatro basada en un relato de Raymond Carver, titulado "De qué hablamos cuando hablamos de amor", haciendo de director, adaptador y actor de la obra, con el fin de relanzar su carrera y conseguir la dignidad personal y el prestigio artístico que jamás creyó tener, para demostrar a los demás, y a sí mismo, que es más que el actor de megaproducciones hollywoodienses que fue. Durante el montaje de la obra, en los pocos días previos al estreno, surgirán continuas dificultades que bordean la catástrofe.

Otra más que sobresaliente película de este director mexicano, magnífica y fascinante, con forma y fondo, de inteligente guión, muy original. Tragicomedia negra, muy realista y con toques de realismo mágico, de ficción dentro de la ficción, con varias capas y subcapas, que también deja traslucir ciertos paralelismos, autoparódicos, entre Birdman y su intérprete Keaton. También nos habla de neurosis varias, de egos artísticos y profesionales muy pagados de sí mismos, de confundir amor con admiración, de nuestros anhelos de ser queridos (o al menos admirados), del culto a la fama, de la fugaz naturaleza de ésta, de la intranscendencia de nuestras vidas, del pequeño abismo existente entre lo que creemos ser y lo que los demás ven en nosotros, y de varias otras cuestiones más.

Por eso de que se entremezclan sin muy definidas fronteras lo sucedido en la representación teatral con parte de lo que sucede a los personajes, sus vidas y sentimientos, me recordó bastante a otra recomendabilísima película vista hace casi un año, "La venus de las pieles" ("La Vénus à la fourrure", 2013), de Roman Polanski.

Ahora algo de sabiduría ajena para tratar de mitigar nuestras ignorancias y con la que ayudar a nuestras mentes a elevar el vuelo sin despegar los pies sobre la tierra, paradójico, pero posible:

 - "En muchos casos encontramos móviles nobles y heroicos para actos que hemos cometido sin saber o sin querer".  (André Maurois).

 - "Las virtudes más grandes son aquellas que más utilidad reportan a otras personas".  (Aristóteles).

 - "La admiración, de la ignorancia nació".  (Refrán).

 - "En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber".  (William Shakespeare).

 - "Creemos adivinar los sentimientos del otro, no podemos, por supuesto, nunca podremos. No tiene importancia. En realidad es la ternura la que me interesa. Ése es el don que me conmueve, que me sostiene, esta mañana, igual que todas las mañanas".  (Raymond Carver).

 - "Creo que en el amor no somos más que principiantes. Decimos que nos amamos, y nos amamos, no lo dudo. [...] Ya sabéis a qué tipo de amor me refiero ahora. Al amor físico, ese impulso que te arrastra hacia alguien concreto, y al amor que inspira el ser de la otra persona".  (Raymond Carver).

- "La vida es un cuento narrado por un idiota, lleno de sonido y furia que nada significa".  (William Shakespeare).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 8 de enero de 2015

Matutino a destiempo

¡Buenos días!

Otra mañana más que me encuentro con estos matutinos, da igual la estación en la que estemos, y que jamás me llegan en inoportuno momento. Es enero, y frío tiene que hacer, aunque no demasiado hace en este nada intempestivo invierno, que con este solazo que nos ilumina quiere remedar verano, aunque ni de lejos llegue, con máximas rondando los 10ºC, y mínimas las de la suave helada, pero lo intenta, y desde luego nos invita a vivir inolvidables experiencias.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Frío en julio" ("Cold in July"), de Jim Mickle, basado en el best-seller homónimo de Joe R. Landsdale, y con Michael C. Hall, Sam Shepard, Don Johnson, Vinessa Shaw, y Nick Damici. Es el primer largo que veo de este director.

En el Texas de los años 80 alguien entra por la noche en una casa en la que vive un tipo corriente y moliente, junto con su esposa y su hijo pequeño. Alertado por su mujer, se despierta asustado, y pega un tiro al intruso, matándole en el acto. El sheriff le tranquiliza diciéndole que actuó en defensa propia e hizo lo debido, y la noticia corre como la pólvora por la pequeña ciudad. Nuestro donnadie no está tranquilo y le reconcome la conciencia. Al poco aparece el padre del asaltante muerto, recién salido de la cárcel y amenaza a la familia, dispuesto a vengar la muerte de su hijo. Sin embargo, por casualidad, nuestro anodino héroe descubrirá que no mató realmente a quien le dijo la policía, y sospechando de ésta, acabará por unirse al exconvicto para tratar de averiguar dónde se encuentra su hijo, y quién murió realmente. Se les unirá un amigo del expresidiario, un peculiar detective privado.

Una muy buena película este thriller sobre un tipo que sale de sus rutinas diarias a vivir una extraña aventura junto a los otros dos, actuando todos sin quedar muy claros cuales pueden ser sus motivos (aunque así pueda parecerlo). De sostenida tensión, con algunos giros argumentales y de estilo, y gotas de humor, y que hacia el final deviene en un peculiar western, con cierto aire Sam Peckinpah, con ensalada de tiros y sangre, todo muy lacónico y tranquilo, y donde muere casi hasta el apuntador, pero sin la poética violencia de éste, ni efectismos de blockbuster, sino violencia seca, al natural, tal cual es, con muertos que no hacen escorzos de ballet, sino que caen cual sacos patateros.

Ahora, justo a tiempo, al final del matutino, unas muy oportunas citas de sabiduría ajena que me he ido encontrando por ahí:

 - "Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca buen año".  (Refrán).

 - "Julio anormal, será todo manantial".  (Refrán).

 - "En julio, beber y sudar y en balde el fresco buscar".  (Refrán).

 - "Tan a destiempo llega el que va demasiado deprisa como el que se retrasa demasiado".  (William Shakespeare).

 - "Lo que tarda tanto en llegar es igual que si no hubiera llegado, peor incluso, porque el cumplimiento a destiempo de lo que tanto se deseó acaba teniendo un reverso de sarcasmo".  (Antonio Muñoz Molina).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 7 de enero de 2015

Apuesto matutino a todo o nada

¡Buenos días!

Nada arriesgo si os apuesto a que hoy tendremos un apuesto día de sol a raudales y dulces temperaturas. La mañana ha sido fresquita, con mínimas de suave helada, un par de grados por debajo de cero, que no llevarán a su ruina a este día, pues recuperará su calor hasta casi los 10ºC, gracias al energético préstamo del benefactor Helios que todo lo puede.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El jugador" ("The gambler"), de Rupert Wyatt, remake del homónimo film de 1974 dirigido por Karel Reisz, y con Mark Wahlberg, Brie Larson, Jessica Lange, John Goodman, y Michael K. Williams. Es el cuarto largo de este director, de quien ya había visto su anterior film, "El origen del planeta de los simios" ("Rise of the planet of the apes", 2011).

Un profesor universitario de literatura es adicto al juego, pasando cada noche en sórdidos garitos de apuestas jugándose y perdiendo siempre ingentes cantidades de dinero, que pide prestado a mafiosos a tasas usureras. Para ayudarle a salir del apuro, a regañadientes, su multimillonaria madre le presta una enorme cantidad, que vuelve a jugarse en una noche y perder. Le queda poco más que su vida para pagar con ella sus deudas. No tiene remordimientos por lo que hace ni miedo a morir. Se enamorará de una de sus alumnas y se planteará el intentar zanjar con todo lo anterior y volver a partir de cero.

Muy buena película este insólito thriller, con sus más y sus menos, de peculiar mirada sobre un tipo cínico, nihilista, que considera su propia vida con desdén, que lo tenía todo para ser feliz (apuesto, buen trabajo, mucho dinero, etc.) pero que a través de su adicción al juego va directo a su suicida autodestrucción (que parece querer que otros hagan por él). Sin embargo, un súbito enamoramiento le dará razones para la muy difícil tarea de salir de su pozo. No suelo ver remakes, pero dado que no había visto el original, pues...

Pues ahora toca algo de sabiduría ajena, no precisamente por azar, sino porque llegamos al final del matutino:

 - "Porfiar, mas no apostar".  (Refrán).

 - "Nunca hagas apuestas. Si sabes que has de ganar, eres un pícaro; y si no lo sabes, eres tonto".  (Confucio).

 - "En dos ocasiones no debería jugar el hombre; cuando no tiene dinero y cuando lo tiene".  (Mark Twain).

 - "Hay un método secreto para volver del casino con una pequeña fortuna: ir con una gran fortuna".  (Isidoro Loi).

 - "En cueros nací, vestido estoy, más de lo que era ya soy".  (Refrán).

 - "La mayor riqueza del hombre consiste en tener un ánimo lo suficientemente grande como para no ansiar la riqueza".  (Goethe).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 5 de enero de 2015

Matutinillo la mar de manejable

¡Buenos días!

Otra deliciosa mañanita de soleado y suave invierno, no sé si regalo de Reyes Magos, que parece invitar a la armonía con todo y con todos. Espero no se descontrole, que no lo parece a tenor de las previsiones meteorológicas para días sucesivos. Este matutino no sé si me terminará por quedar tan pequeñito como dice el título, ni tan grande que no pueda gobernarse y acabe por engullirnos cual feroz leviatán. Santa paciencia. Bueno, nada de pasividad, ya veremos cómo me voy manejando con él. Al tran-tran.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Leviatán" ("Leviafan"), de Andrey Zvyagintsev, y con Aleksey Serebryakov, Elena Lyadova, Vladimir Vdovichenkov, y Roman Madyanov. Es el cuarto largo de este director ruso, de quien había visto dos de sus anteriores films: "Elena" (2011), y "El regreso" ("Vozvrashchenie", 2003); el anterior, y con el que debutó, respectivamente.

En una pequeña ciudad a orillas del mar de Barents, al norte de Rusia, vive en una casa a las afueras un mecánico que tiene su taller allí mismo. Ha sido la casa familiar durante generaciones, y vive con su problemático hijo adolescente, fruto de su anterior matrimonio, y su actual bella mujer. El corrupto y mafiosete alcalde está decidido a expropiarle el terreno pagándole una miseria para montar un negocio que le dará pingües beneficios, alegando que será un centro de ocio para la comunidad. Un amigo abogado que vive en Moscú acudirá para ayudarle en sus pleitos contra el alcalde, quien para allanar su camino, empleará métodos más expeditivos.

Una muy buena película esta tragedia con toques de humor negro, en cuyo trasfondo queda retratada la situación socio-política rusa, que nos habla de injusticias por abuso de poder, y de que la jerarquía eclesial (ortodoxa en este caso) se pone del lado del poderoso en lugar de amparar al menesteroso. El leviatán del título, ese monstruo marino todopoderoso que aparece en la Biblia, se refiere más bien al de Thomas Hobbes, a ese tiránico estado absoluto, a ese Dios demonio que devora a los hombres, más fácil cuanto más débiles. No hay más que ver la situación actual por doquier, aquí mismo y allende. ¿Qué está siendo del estado que protege a sus miembros, a todos, con independencia de su condición, y más cuanto más débiles?

Ahora algo de sabiduría ajena, que tal vez nos dé el conocimiento para navegar por nosotros mismos a lomos del monstruo:

 - "Cuando dos hombres desean la misma cosa que no pueden gozar juntos se convierten en enemigos".  (Thomas Hobbes).

 - "La base de todas las sociedades grandes y duraderas ha consistido, no en la mutua voluntad que los hombres se tenían, sino en el recíproco temor".  (Thomas Hobbes).

 - "Una democracia no es en realidad más que una aristocracia de oradores, interrumpida a veces por la monarquía temporal de un orador".  (Thomas Hobbes).

 - "Tomás Hobbes fue materialista, pero lejos de anular el derecho de los príncipes, le amplificaba sin límite alguno, pretendiendo que le tenían para ser obedecidos en cuanto los inspirase su capricho, sin respeto a ley o razón alguna. Esto era consiguiente a su desatinado sistema de que no hay de hombres a hombres otro derecho alguno que el que da la superioridad de la fuerza; y así, muy contra la máxima de suponer tiranos a todos los legítimos príncipes, cualificaba legítimos príncipes a todos los tiranos".  (Benito Jerónimo Feijoo).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 4 de enero de 2015

Matutino 7lap8ñr6b9

¡Buenos días!

No, no me ha dado un telele y me he puesto a teclear la segunda parte del título sin ton ni son, más bien la he encriptado, así que podréis ver las simplonas claves de desencriptación en la posdata de este matutino, si es que antes no las habéis deducido por vosotros mismos... os reto, tomároslo como un juego. Y estos días de invierno el clima es claro y diáfano, sin claves ocultas, que hace sol a raudales, y cuando lo hace la temperatura es agradabilísima, coqueteando con la helada por las madrugadas; y las predicciones para días sucesivos tampoco tienen ningún enigma, más de lo mismo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "The imitation game (Descifrando Enigma)" ("The imitation game"), de Morten Tyldum, y con Benedict Cumberbatch (espléndida actuación), Keira Knightley, Mark Strong, Charles Dance, Matthew Goode, y Rory Kinnear. De este director noruego había visto su anterior film, "Headhunters" ("Hodejegerne").

Relato biográfico sobre el genial matemático inglés Alan Turing, famoso por haber descifrado las claves secretas de la máquina Enigma, que los nazis utilizaron durante la II Guerra Mundial para encriptar sus mensajes. Con ello logró que las fuerzas aliadas consiguieran ganar la guerra. Además, es considerado uno de los precursores de la computación informática moderna. Sin embargo, unos años después de la guerra fue detenido y condenado a prisión por ser homosexual, suicidándose al poco como consecuencia de ello.

Estupenda película este thriller biográfico, con algunos momentos conmovedores y que va dosificando sus pocos enigmas. En ella, nuestro protagonista se ve obligado a encriptar (ocultar) sus verdaderos sentimientos a la mayoría so pena de ser crucificado por una democracia que entonces parecía (y lo era) un estado totalitario para con los raritos, en concreto, los homosexuales. Parece que hoy día las cosas van cambiando a mejor... ya veremos que depara el futuro.

Ahora algo de sabiduría ajena, llave que seguro abre ocultas virtudes en nuestras neuronas, que todos tenemos algo que aportar al bien común, comenzando por una frase que se repite tres veces en el film, especie de leitmotiv, y terminando por tres del propio Alan Turing:

 - "A veces la gente de la que nada imaginas hace aquello que nadie puede imaginar" ("Sometimes it is the people no one imagines anything of who do the things that no one can imagine").

 - "Las matemáticas son una gimnasia del espíritu y una preparación para la filosofía".  (Isócrates).

 - "No dispongo de datos. Es un error capital teorizar antes de tener datos. Sin darse cuenta, uno empieza a deformar los hechos para que se ajusten a las teorías, en lugar de las teorías a los hechos".  (Arthur Conan Doyle).

 - "La idea detrás de los computadores digitales puede explicarse diciendo que estas máquinas están destinadas a llevar a cabo cualquier operación que pueda ser realizada por un equipo humano".  (Alan Turing).

 - "Una computadora puede ser llamada "inteligente" si logra engañar a una persona haciéndole creer que es un humano".  (Alan Turing).

 - "Sólo podemos ver poco del futuro, pero lo suficiente para darnos cuenta de que hay mucho que hacer".  (Alan Turing).

Besos y abrazos,

Don.

P.D.: Para descifrar la palabreja encriptada del título, sustituid los números por vocales (a=6, e=7, i=8, o=9, u=0), y las letras por la siguiente de la siguiente según el alfabeto de la RAE... así que, "7lap8ñr6b9"="encriptado".
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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Quijotescos planes matutinos

¡Buenos días!

Otra fresca y soleada mañana de invierno para quedarse ensimismado en las más variopintas ensoñaciones, y ponerse a hacer algo, lo que sea, para disfrutar de todo lo que nos rodea y la vida nos regala. Manos a la obra, planifiquemos nuestros anhelos, y a por ello con renovadas ilusiones, que seguro saldremos victoriosos de la justa. Con suaves heladas de madrugada nos hemos despertado de soñar dormidos para hacerlo despiertos, lo que viene a ser lo mismo, que la vida es sueño, que decía Calderón de la Barca.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Kaplan" ("Mr. Kaplan"), de Álvaro Brechner, y con Héctor Noguera, Néstor Guzzini, y Rolf Becker. Es el segundo largo de este director uruguayo, de quien ya había visto su debut con "Mal día para pescar" (2009).

Kaplan es un anciano judío que en su adolescencia huyó de su Polonia natal para escapar del exterminio nazi y llegó a Sudamérica. Cabreado consigo mismo por ser viejo, se considera ya un estorbo para la familia y, aburrido de su anodina vida, no quiere morir sin antes haber hecho algo de mérito por lo que ser recordado por futuras generaciones. Junto con un obeso expolicía que su familia contrata como chófer suyo, se embarcará en la quijotesca aventura de investigar, capturar y entregar a la justicia a un viejo alemán que vive en un chiringuito playero y que sospecha que fue un antiguo criminal de guerra nazi huido.

Una estupenda película esta comedia negra sobre un peculiar Quijote (gordo escudero incluido), con algún toque de western, que me encantó por su particular mirada a las cosas y su modo de narrar. Una reflexión sobre la vejez, que nunca debería dejar perder la ilusión por vivir, teniendo algo que hacer; y que también habla de malentendidos y sobre nuestros deseos de dejar algún rastro de mérito en nuestro efímero paso por la vida, a veces tan extravagante y absurda como para reírse de ella, a veces tan fascinante como para entusiasmarse con cualquiera de sus insignificancias.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero no nos sorba demasiado el seso, más bien lo contrario, nos lo llenará de mejores ideas e ideales:

 - "El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender".  (Plutarco).

 - "La imaginación hace cuerpo de lo que es visión".  (Refrán).

 - "Verdad son los sueños mientras duran, pero, ¿qué es vivir sino soñar?".  (Alferd Tennyson).

 - "Cada uno acepta lo que va descubriendo de sí mismo en las miradas de los demás, se va formando en la convivencia, se confunde con el que suponen los otros y actúa de acuerdo con lo que se espera de ese supuesto inexistente".  (Juan Carlos Onetti).

 - "Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida".  (Pablo Picasso).

 - "El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza".  (André Maurois).

 - "La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar".  (Thomas Chalmers).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 28 de diciembre de 2014

Allanamiento de matutinos

¡Buenos días!

Difícil llevar a efecto el título de hoy, que esta morada matutina está abierta de par en par a todo el que quiera entrar, matutinos que reparan mis eventuales heridas nada más pasar su umbral, recomponiendo mi ánimo de cara a mi vuelta al mundo. Día de sol y nubes, que ha tenido algún eventual y tempranero chaparrón mañanero, no sé si primaveral, pues hace frío, que el invierno no se deja allanar ahora que cada vez se va haciendo más fuerte, y hasta es posible que termine por amoratarnos la piel.

Ayer por la noche no estuve en el cine, que no pude llegar debido a un monumental atasco de entrada a Madrid, cosas de las navidades, así que vi una peli enlatada, en dvd, del año 2006, y que no vi en su día. Se trató de "Breaking and entering", de Anthony Minghella, y con Jude Law, Juliette Binoche, Robin Wright, y Vera Farmiga. De este director inglés, fallecido hace 6 años, tan sólo había visto uno de sus anteriores films, "El paciente inglés" ("The english patient", 1996).

Un afamado arquitecto, que vive con su novia y la problemática hija de ésta que dificulta su vida en pareja, y que junto a su amigo codirige una empresa de urbanismo y paisajismo encargada de restaurar el deprimido barrio londinense de King's Cross, harto de los continuos robos que sufre en su empresa, se queda vigilando por las noches para tratar de desenmascararlos. Persiguiendo a uno de los ladrones llega hasta su apartamento, donde el adolescente vive con su madre, una refugiada bosnia con la que iniciará una relación amorosa a escondidas de su pareja formal.

Una buena película en general, con sus más y sus menos, este melodrama glamouroso, de estupenda factura visual, que se deja ver, con su punto de emoción e intriga, y que trata sin mucho éxito de meternos en una situación de realismo social de buenas intenciones y sentimientos, eclipsado por las disquisiciones del triángulo amoroso que se nos retrata. Conforme avanza hacia el final se me fue desinflando. En el film se postula que algunas cosas necesitan romperse antes de poder arreglarlas.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos allana nuestro tránsito vital:

 - "El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho".  (William Shakespeare).

 - "Nunca es tarde para el arrepentimiento y la reparación".  (Charles Dickens).

 - "La Ley, en su magnífica ecuanimidad, prohibe, tanto al rico como al pobre, dormir bajo los puentes, mendigar por las calles y robar pan".  (Anatole France).

 - "Una amistad reanudada requiere más cuidados que la que nunca se ha roto".  (François de la Rochefoucauld).

 - "A perdonar solamente se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho".  (Jacinto Benavente).

Besos y abrazos,

Don.
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sábado, 27 de diciembre de 2014

Pintureros y pasteleros ojazos vespertinos

¡Buenos días!

En esta dulce y fría tarde de invierno, con máximas que apenas superan los 5ºC, sin heladas todavía, aunque en pocos días las habrá, luce un sol con los ojos abiertos de par en par, como yo mismo cuando miro ojiplático la belleza casi pictórica de los paisajes aún otoñales que me rodean, que trato de aprehender sin llegar a quedármela, que está a disposición de todos, y de la que trato de aprender todo lo que quiera mostrarme.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Big eyes", de Tim Burton, y con  Amy Adams y Christoph Waltz. De este magnífico y muy peculiar director he visto todos sus largos, salvo su debut con "La gran aventura de Pee-wee" ("Pee-wee's big adventure", 1985), a saber:

 - "Frankenweenie" (2012).

 - "Sombras tenebrosas" ("Dark shadows", 2012).

 - "Alicia en el país de las maravillas" ("Alice in Wonderland", 2010).

 - "Sweeney Todd: el barbero diábolico de la calle Fleet" ("Sweeney Todd: the demon barber of Fleet Street", 2007).

 - "La novia cadáver" ("Tim Burton's corpse bride", 2005).

 - "Charlie y la fábrica de chocolate" ("Charlie and the chocolate factory ", 2005).

 - "Big fish" (2003).

 - "El planeta de los simios" ("Planet of the apes", 2001).

 - "Sleepy Hollow" (1999).

 - "Mars Attacks!" (1996).

 - "Ed Wood" (1994).

 - "Batman vuelve ("Batman returns", 1992).

 - "Eduardo Manostijeras" ("Edward Scissorhands", 1990).

 - "Batman" (1989).

 - "Bitelchús ("Beetlejuice", 1988).

Historia basada en la vida real de un matrimonio de pintores norteamericanos que durante fines de los años 50 y primeros 60 alcanzaron una enorme popularidad con sus cuadros, cursis y pasteleros, en los que había siempre niñas o niños, y eventualmente mascotas domésticas, de desproporcionados ojos de triste mirada, y que ella pintaba enclaustrada en su casa, mientras él firmaba alegando su manifiesta habilidad para el marketing, lo que terminó por hacerles muy ricos, dando el pelotazo cuando él inventó la masiva comercialización del arte popular. Ella, mujer tímida y mojigata, minusvalorada y sin mucha autoestima, aceptaba sumisamente los dictados de su manipulador marido, quien se llevó toda la fama... hasta que se descubrió el pastel.

Otra estupenda película de este director que me encanta, esta historia sobre uno de los mayores fraudes artísticos de fines del s.XX, durante la era del pop-art, y cuando a las mujeres todavía no se las tenía en cuenta para casi nada, poco más que para casarse y hacer caso a su marido en todo. Reflexión sobre la mentira en el arte y de como unas tendencias artísticas lo petan y otras no (cosas de la borregada que sigue los delirios de algún iluminado). También sobre la mentira en la familia, en un matrimonio con una mujer don nadie y que nada podía hacer sin consentimiento del muy parásito marido, pero cuya sumisión cargada de soterrada frustración constante acaba por devenir en femenina emancipación a través de la liberación de contar la verdad. Y por supuesto sobre talento artístico (o presuntamente artístico) versus comercial, que no todos poseen de ambos, y que a veces hay que saber conjugar en varias personas, por supuesto sin trampantojos, con la verdad por delante.

Ahora algo de sabiduría ajena, que tal vez nos abra más los ojos para estar prevenidos ante la mentira:

 - "Cuando los labios callan, los ojos hablan".  (Refrán).

 - "En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven".  (Nicolás Maquiavelo).

 - "¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?".  (Groucho Marx).

 - "Vale más fracasar honradamente que triunfar debido a un fraude".  (Sófocles).

 - "Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta".  (Pablo Picasso).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 24 de diciembre de 2014

A vueltas con este pinturero matutino

¡Buenos días!

Bueno, tampoco me voy a complicar mucho la vida con este matutino que voy a escribir y no sé si pintar graciosamente, que estamos casi de nochebuena, y buena seguro que será, porque casi ni helará. El día, como de bucólica pintura romántica, lejos de cualquier tempestad, en la que hay puesto un tibio solazo que invita a salir por ahí a solazarse cual cabritilla retozona y a disfrutar de las deliciosas temperaturas (máxima prevista para hoy de 10ºC).

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Mr. Turner", de Mike Leigh, y con Timothy Spall (sobresaliente actuación). De este veterano director había visto hasta ahora cinco de sus anteriores films, todos sobresalientes y recomendabilísimos: "Another year" (2010), "Happy,un cuento sobre la felicidad" ("Happy-go-lucky", 2008), "El secreto de Vera Drake" ("Vera Drake", 2004), "Todo o nada" ("All or nothing", 2002), y "Secretos y mentiras" ("Secrets & lies", 1996).

Se nos narran los últimos 25 años de la vida del excéntrico pintor británico J. M. W. Turner (1775-1851), cuando ya era rico y famoso, aunque no todos celebraban su arte, pues le criticaban, incluida la realeza. Hosco, de carácter áspero y difícil trato, vive con su padre y su ama de llaves, que le ama, pero él no le hace ni caso, aunque en ocasiones se aproveche sexualmente de ella. No reconoce a dos hijas que tuvo con una antigua amante de juventud. Visita burdeles y alterna con la aristocracia. Viaja con frecuencia para inspirarse artísticamente. La muerte de su padre le afecta mucho, y se aísla del mundo, cambiando su vida cuando intima con la dueña de una pensión al borde del mar, en la que se aloja durante sus viajes.

Buena película que ofrece retazos, cual sueltas pinceladas impresionistas, de este extravagante artista, precursor del impresionismo. Sin embargo, no empaticé con este film, un biopic poco o nada convencional, compuesto por unos pocos episodios sueltos de su vida, pues me pareció tan atormentado y caótico como la propia vida interior y últimas obras del personaje retratado (seguramente concebido así, adrede, por su sobresaliente director). No obstante, esos episódicos cuadros sueltos contienen montones de bellísimos encuadres cinematográficos casi pictóricos.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a pintar algo (o mucho) en la vida:

 - "Un cuadro de un museo es, posiblemente, el que tiene que escuchar más tonterías en todo el mundo".  (Edmond de Goncourt).

 - "No vemos las cosas como son. Vemos las cosas como somos nosotros".  (Confucio).

 - "El ojo recibe de la belleza pintada el mismo placer que de la belleza real".  (Leonardo da Vinci).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 23 de diciembre de 2014

Matutinos que se casan con todo el mundo

¡Buenos días!

Sí, pues aunque pueda parecer que no se casan con nadie, que mantienen cerrilmente sus posturas, aceptan el que haya otras posibilidades. Nobleza obliga. Por lo demás, en este segundo día de invierno de calendario, seguimos de tiempo otoñal, soleado y de temperaturas agradabilísimas mientras haya sol, y no demasiado frías por la noche. Parece que tras haber pasado ayer por el umbral del solsticio hubieran contraído meteorológicas nupcias invierno y otoño, ambos llevándose estos días la mar de bien a pesar de sus naturales diferencias.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?" ("Qu'est-ce qu'on a fait au Bon Dieu?"), de Philippe de Chauveron, y con Christian Clavier, Chantal Lauby, Ary Abittan, Medi Sadoun, Frédéric Chau, Noom Diawara, Frédérique Bel, Julia Piaton, Émilie Caen, Pascal Nzonzi, y Élodie Fontan (guapísima). Es el primer largo que veo de este director.

Un matrimonio burgués de provincias del interior de Francia, muy tradicional, conservador y católico, de los de toda la vida, tiene cuatro hijas casaderas. Las tres mayores, para desgracia de sus padres, se fueron casando por lo civil, con un musulmán, un judío, y un chino, respectivamente. Tratan de tener un talante más o menos abierto y tolerante con sus yernos, pero depositan todas sus esperanzas en la muy guapa hija menor, para que se case por la iglesia con un chico católico. Por fin, les anuncia que se casará, y con un católico, pero "olvidó" mencionarles un pequeño detalle...

Una buena comedia sobre las diferencias de raza o religión, ligera, para echar unas risas sobre los tópicos en cuestión (las diferencias multiculturales), con la que me eché algunas carcajadas y pasé un rato entretenido. Además, obviando la cuestión multiétnica, podría verse como una comedia sobre cualquier familia de lo más "normal", en la que los patriarcas no ven a menudo con muy buenos ojos a sus yernos y nueras, aunque traten de disimularlo con peor o mejor fortuna, ni tampoco el resto de la parentela política entre sí. Ha sido todo un taquillazo en Francia, de similar nivel a nuestra "Ocho apellidos vascos", de Emilio Martínez Lázaro, que trata de parecidos temas y que vimos casi todos este mismo año.

Ahora, algo de sabiduría ajena, tanto para no casarnos con nadie, como con todo el mundo, según nuestra personal elección, como tiene que ser:

 - "Bien se diferencian dos huevos, si uno es grande y el otro pequeño".  (Refrán).

 - "Encuentro tanta diferencia entre yo y yo mismo como entre yo y los demás".  (Montaigne).

 - "Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas".  (John F. Kennedy).

 - "Una velada en la que todos los presentes estén absolutamente de acuerdo es una velada perdida".  (Albert Einstein).

 - "La educación es la capacidad para oírlo casi todo sin perder tus modales ni la confianza en ti mismo".  (Robert Frost).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 22 de diciembre de 2014

Heroicos festines matutinos

¡Buenos días!

Sí, ya se acerca la Navidad, época de grandes banquetes familiares en el que nuestros estómagos, especialmente si ya han sido castigados por el transcurso del tiempo, se convierten en grandes superhéroes tratando de triturar las malvadas viandas que amenazan con devorarnos a nosotros. De momento siempre salimos vencedores de tal encuentro. Y el invierno, por el que entramos esta misma madrugada a través de su solsticio, de momento no nos devora de frío, con días soleados, de suavísimas heladas nocturnas (levemente por debajo de los 0ºC), y con máximas acariciando por arriba los 10ºC. Así que todavía no nos somete a tan duras pruebas como para que tengamos que utilizar nuestros superpoderes para combatirlo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una de animación por ordenador. Se trató de "Big Hero 6", de Don Hall y Chris Williams. De este segundo ya había visto otra de animación por ordenador, codirigida con Byron Howard: "Bolt" (2008).

En la megalópolis de San Fransokyo, mezcla San Francisco y Tokio, vive un chico de 14 años, un prodigio de la robótica. Su querido hermano mayor, estudiante de ingeniería robótica, muere en un extraño accidente. Junto con el peculiar robot hinchable creado por su hermano, y los cuatro amigos y compañeros de éste, investigará el misterio de ese accidente, encontrándose con la oposición de un malvado supervillano enmascarado, así que con los conocimientos de los seis crearán un equipo de grandes superhéroes para enfrentarle.

Muy buena película esta comedia aventurera, primera adaptación de un cómic de la Marvel por parte de la Disney, un híbrido con un poco de cada, con mucha acción y emoción, muy divertida, de guión algo tópico y previsible, pero también con sus puntos fuertes y loables, como el ensalzamiento de la educación, o el carismático robot, adorable personaje, más bien achuchable, y algún otro personaje friki más... y esa portentosa técnica de animación digital, cada vez mejor, más hiperdetallista, que no cesa de progresar, llegando a tales cotas que va a llegar un momento en que nos van a colar esta realidad virtual por real realidad, si es que tal existe, y no nos vamos a dar ni cuenta.

A este film le hizo de telonero el corto de animación "Buenas migas" ("Feast"), de Patrick Osborne, en el que se nos narra como a un joven le regalan un perro y a través de los ojos de éste vemos como evoluciona la vida amorosa del joven según va cambiando lo que come el perro. También muy buena película, y muy divertida.

Ahora algo de sabiduría ajena, alimento para nuestras entendederas, especie de herramienta que nos puede dar intelectuales superpoderes:

 - "Un héroe es todo aquel que hace lo que puede".  (Romain Rolland).

- "Creer que un enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio".  (Proverbio hindú).

 - "El placer de los banquetes debe medirse no por la abundancia de los manjares, sino por la reunión de los amigos y por su conversación".  (Cicerón).

Besos y abrazos,

Don.
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