miércoles, 11 de septiembre de 2013

Matutinos de pétrea paciencia

¡Buenos días!

Estos pacientes matutinos en los que desparramo sin rubor todo lo que pasa por mi mente y que parecen no inmutarse por ello, resisten con tenacidad las erosiones del tiempo y de mis confidencias, permaneciendo inmutables y sin desintegrarse por estas inclemencias, dado que son diseminadas al viento que todo lo susurra. Viento suave que también nos mece y lleva en volandas hacia el cada vez más cercano equinoccio otoñal, con temperaturas máximas acariciando por debajo los 30ºC, todo un exquisito goce tras el tórrido verano que está a punto de fenecer.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una deliciosa película que desde ya os recomiendo que vayáis a ver (si no os asustan los films alejados del gusto mayoritario): "La piedra de la paciencia" ("Syngué Sabour"), de Atiq Rahimi, y con Golshifteh Farahani. A esta preciosa joven de origen iraní la recuerdo de otro film visto hace poco, "Pollo con ciruelas" ("Poulet aux prunes", 2011), de Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud. Es el primer film que veo de este director de origen afgano, quien también es el autor de la novela homónima en la que está basado, y que ganó un prestigioso premio literario francés.

En un país desgarrado por la guerra, podría ser Afganistán o cualquier otro del entorno, una hermosa y joven mujer, abandonada por familiares y amigos, cuida en su desolada y destartalada casa de sus dos hijas pequeñas y de su marido, bastante mayor que ella y en coma desde hace dos semanas tras haber sido disparado en el cuello durante una refriega. Desesperada por su supervivencia busca y logra encontrar a una tía a quien deja al cargo de las niñas mientras vuelve a cuidar de su esposo, a quien le sigue hablando, contándole su vida, padecimientos, frustraciones, deseos, todos sus más íntimos secretos que jamás se atrevió a contarle antes, mucho más desde que su tía le contó un cuento, un mito persa sobre una piedra de la paciencia, mágica, a la que se le pueden contar todas las desventuras y sufrimientos que ella escucha y absorbe, guardando el secreto. Aguanta todo, hasta que un día estalla y se hace añicos, liberando en ese momento de pesares el alma de su confidente.

Una preciosa película que me cautivó, y eso que al principio no acababa de engancharme, pero este sosegadísimo thriller en el que se van desgranando calmadamente, cual fragantes semillas de granada, los misterios de la vida de nuestra protagonista, me agarró dulcemente del gaznate y no me dejó que los congojos se me fueran más arriba de la garganta. Con el telón de fondo de la guerra, que no paraba de inmiscuirse en la intimidad de esta mujer, nos relata su historia en la que cuenta secretos que antes nadie más supo y de cómo esto la libera de su opresión (personal y social). Preciosa fotografía con algunos planos de interior que más parecían cuadros hiperrealistas. Un retrato de lo absurdo de esas guerras religiosas fratricidas, del sometimiento de la mujer en esa sociedad y de cómo cuando la religión es el único valor, se interpretan torticeramente sus postulados y se inocula a gentes analfabetas, acaba en degeneración cultural y social.

Ahora, espero que sepáis escuchar lo que se destila de estas citas de sabiduría ajena, comenzando por una del propio director (y escritor) de la historia glosada hoy:

- "Los talibanes y los fundamentalistas podrán dar a la cuestión todas las vueltas que quieran pero, ¿dónde toma forma el ser humano?, en el vientre de la mujer. Y eso a pesar de que muchas mitologías hayan intentado por todos los medios manipular la creación y robarle el protagonismo a la mujer, asegurando que si ella procedía de la costilla izquierda del hombre, que si tal y que si cual ... Pero el caso es que no: venimos de la mujer".  (Atiq Rahimi).

- "Cuanto menos se lee, hace más daño lo que se lee. Cuantas menos ideas tenga uno y más pobres sean, más esclavo será de esas pobres y pocas ideas. Las ideas se compensan, contrastan, contrapesan, y hasta se destruyen unas a otras".  (Miguel de Unamuno).

- "Todas las guerras son santas. Os desafío a que encontréis un beligerante que no crea tener al cielo de su parte".  (Jean Anouilh).

- "El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra fue el fundador de la civilización".  (Sigmund Freud).

- "¿Qué ganarías con injuriar a una piedra que es incapaz de oírte? Pues bien, imita a la piedra y no oigas las injurias que te dirijan tus enemigos".  (Epicteto de Frigia).

- "La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte".  (Immanuel Kant).

- "La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces".  (Proverbio persa).

- "También el dolor desea desahogarse; el hombre abrumado por el dolor no siente vergüenza de sus lágrimas".  (Friedrich M. von Bodenstedt).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 10 de septiembre de 2013

Matutino a traición

¡Buenos días!

Ya sabéis de mi fidelidad por ellos, y de su bastante buena regularidad en aparecer la mayoría de las mañanas a través de los bits informáticos, así que creo que a pesar del título no os pillará por sorpresa. Ni tampoco este dulce transcurrir del verano camino del otoño, que con su siempre bienvenida fidelidad equinoccial entrará en nuestras vidas, sin decepción que valga, de nuevo el próximo 22 de septiembre.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Betrayal (Traición)" ("Izmena"), de Kirill Serebrennikov, y con Franziska Petri, Dejan Lilic, Albina Dzhanabayeva, y Andrei Shchetinin. Es el primer largo que veo de este director ruso.

En un rutinario chequeo médico, la doctora le espeta de improviso a uno de sus pacientes que está siendo engañada por su marido ... y que se lo hace con su mujer. Es la primera vez que se ven, no se conocían. Él no da crédito a tal aseveración, así que ella, con frialdad, le va presentando evidencias. Una vez aceptadas, ambos se verán envueltos en una marea de sensaciones de dudas, desconfianza, amor, odio y venganza. Años después, cada uno vuelto a casar de nuevo, se reencuentran.

Una película, de inconfundible estilo ruso, lacónica y parsimoniosa, que me gustó formalmente pero que su historia me pareció mal enfocada. Comenzó muy bien, pero fue diluyéndose poco a poco, más todavía desde la muy buena aunque muy desconcertante elipsis de los años que pasan hasta que se reencuentran. Una historia sobre obsesivas emociones de la pareja protagonista, y sobre infidelidad y venganza. Me perdí más de una vez en algunas de sus algo poco verosímiles situaciones de gélido deseo, de pasiones y muerte.

Ahora, para que pocas cosas nos sorprendan, nada como un poquito de sabiduría ajena:

- "El silencio es un amigo que jamás traiciona".  (Confucio).

- "Las mentiras más crueles se dicen a menudo en silencio".  (Robert Louis Stevenson).

- "Conocer a un hombre y conocer lo que tiene dentro de la cabeza son asuntos distintos".  (Ernest Hemingway).

- "Dos hombres traicionados por la misma mujer son algo parientes".  (Albert Camus).

- "Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía".  (Jean Jacques Rousseau).

- "Quien a ser traidor se inclina, tarde volverá en su acuerdo".  (Tirso de Molina).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 9 de septiembre de 2013

Más allá de las encrucijadas matutinas

¡Buenos días!

Estos matutinos, en los que se entrecruzan los más variopintos elementos que les son propios, tanto reales como imaginarios, sean mis desvaríos, sea el clima, sea el cine, sea la sabiduría ajena, intentan ir siempre más allá para crear su propio camino a partir de tales retales que tanto les influencian, agradeciéndoles lo que les adeuda y sin reprocharles sus eventuales carencias. El clima veraniego, mientras, confluye dulcemente pero sin pausa hacia el cada vez más cercano equinoccio, donde se cruzará con, y dará el testigo generacional, más bien estacional, al otoño, poco más de una hora antes de que acabe el domingo 22 de septiembre.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Cruce de caminos" ("The place beyond the pines"), de Derek Cianfrance, y con Ryan Gosling, Bradley Cooper, y Eva Mendes. Es el tercer largo de este director, y segundo suyo que veo tras "Blue Valentine" (2010).

Un piloto de motos que trabaja en un espectáculo de un circo ambulante se reencuentra con una antigua y fugaz amante poco antes de abandonar la ciudad con su troupe hacia su siguiente destino, enterándose de que ha tenido un hijo de él (no se veían desde el año anterior cuando el circo estuvo en la ciudad). Aunque ya vive con otro hombre, desea recuperarla a ella y a su hijo, por lo que abandona su errante vida, y para conseguir dinero con el que mantenerlos se pone a robar bancos, aprovechando su enorme habilidad con las motos. Todo se complica cuando se cruce con un agente de policía que le sigue los pasos tras un robo, lo que hará que cambien las rutas vitales de ambos, y la de todos los que les rodean.

Otro estupendo film de este director, que me gustó algo menos que el anterior, por algunos que otros pequeños detalles que desgranaré. Drama estructurado en tres actos, que me gustaron en sentido decreciente: el primero, el mejor, centrado en el desarraigado motorista y su deseo de tener una familia; el segundo, que me recordó a la magistral "L.A. Confidential" (1997) de Curtis Hanson, sobre los dilemas morales y ambiciones del policía; y el tercero, quince años después, presta atención a los hijos adolescentes de ambos, y como tratan de encajar el legado recibido, consecuencia de los actos anteriores de sus padres. Tiene el defectillo de querer abarcar demasiado, tocar demasiados palos, pues va de paternidad, de corrupción policial, de ambición profesional, de errores de una generación cuyas consecuencias condicionan la vida de la siguiente, de ... que sin estar mal tratados, a veces desconcertaban algo.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos saca de algún que otro atolladero vital:

- "En un bosque se bifurcaron dos caminos, y yo ... yo tomé el menos transitado. Esto marcó toda la diferencia".  (Robert Lee Frost).

- "Lo que se hace por amor está más allá del bien y del mal".  (Friedrich Nietzsche).

- "Los odios de mortales no deben ser inmortales".  (refrán).

- "Podría contar los días que faltan para que acabe el verano y el otoño se filtre en las hojas, pintándolas de amarillo y rojo. Sin embargo, en este instante, la luz moteada de media tarde ofrece un espléndido color esmeralda y siento el calor en la cara. Mientras el sol me empape, todo es posible. Cuando inevitablemente haya desaparecido -las estaciones están programadas para empezar y teminar con una calmada precisión- la vida seguirá su camino predeterminado. Como una máquina. Como yo".  (Gennifer Albin).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 6 de septiembre de 2013

De los coloridos y celestiales matutinos

¡Buenos días!

Con independencia de alguna grisura que otra, desde esta paradisíaca tribuna matutina tomo conciencia de la enorme hermosura de todo lo que me rodea, avivándose el color que caracteriza a todas y cada una de las cosas, siempre gracias a mis hadas y ninfas que me ayudan a enfocar a través del adecuado cristal por el que mirar. Y según hagamos esto, este cielo azul celeste mañanero lo vimos en el alba (y lo veremos en el ocaso) tirando a anaranjado, quizás livianamente amoratado o rosa, según lo queramos mirar o él quiera aparecérsenos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo el film japonés "About the pink sky" ("Momoiro sora o"), de Keiichi Kobayashi, y con Ai Ikeda, Ena Koshino, Reiko Fujiwara, Tsubasa Takayama. Es el debut en el largo de este director.

Una peculiar adolescente, insolente, deslenguada y criticona, aunque de muy buen corazón, y que tiene por hobby puntuar los artículos de prensa en función de si dan buenas o malas noticias, encuentra un día una cartera perdida en la calle con 300.000 yenes (unos 3.000 euros) y en lugar de devolver el dinero decide prestar parte de él a un conocido en apuros económicos para que pueda salvar su negocio. Por la presión de sus dos mejores amigas decide devolver el resto a su dueño, un chico rico que al darse cuenta de que falta dinero obliga a nuestra protagonista, como compensación, a que cree un periódico en el que sólo haya buenas noticias que traigan la felicidad a un amigo convaleciente de una muy grave enfermedad.

Película rodada en un blanco y negro saturado de luz (hay que imaginarse el color rosa) que nos habla de las vueltas que da la vida, de centrarse en el lado bueno de las cosas y en no amargarse criticándolo todo, en definitiva, de reconciliarse con el mundo, es una especie de fábula moral en la que nuestra adolescente protagonista termina por madurar, viendo que hay color en la vida, que no todo es blanco, negro o gris. Entrañables personajes, especialmente, para mí, la protagonista y una de sus amigas (la que le mecanografía los artículos). Con momentos deliciosos, pocos, y otros que no acababa de entender y me irritaron, podría haber sido una gran película dados los mimbres con los que estaba hecha, pero en general me decepcionó, ya que siempre espero mucho de las películas de extremo oriente, dado que entre las mejores que he visto en mi vida están bastantes de China y Japón ... y alguna coreana.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro nos ayuda a filtrar lo mejor de lo que nos rodea:

- "Dos cosas llenan el ánimo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con mas frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mí y la ley moral en mí".  (Immanuel Kant).

- "¡Cómo pinta el deseo los colores del iris en las nieblas de la vida!".  (Rabindranath Tagore).

 - "En este mundo traidor
nada es verdad ni mentira
todo es según el color
del cristal con que se mira".  (Ramón de Campoamor).

- "No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer todo así".  (William Shakespeare).

- "El procedimiento más seguro de hacernos más agradable la vida es hacerla agradable a los demás".  (Albert Guinon).

- "¿Qué hace falta para ser feliz? Un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu".  (André Maurois).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 5 de septiembre de 2013

El acto de matutinear (y su representación)

¡Buenos días!

Es algo que me encanta hacer, y que va mucho más allá de matar el tiempo, pues disfruto sobremanera divagando y representando en un papel virtual todo lo que por mi mente vagabundea, para que quede algo de constancia. Por lo demás, la función veraniega parece que va tocando a su final, con suave descenso de temperaturas conforme avanza la semana, que la comenzamos con máximas casi llegando a los 35ºC y la acabaremos casi rozando los 25ºC. Hoy, 30ºC de máxima prevista.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película documental. Se trató de "The act of killing", de Joshua Oppenheimer. En 1965 el gobierno de Indonesia fue derrocado por un golpe militar que llevó a la presidencia al general Suharto. Enseguida, de entre la pléyade de gángsteres callejeros de poca monta se reclutaron fuerzas para una organización paramilitar, estilo escuadrones de la muerte, que aniquilaron durante el primer año en torno a un millón de "comunistas", reales (los menos) y presuntos (todo aquel que se opusiera al régimen o le cayera mal a los gánsteres). Hoy en día todavía se siguen vanagloriando de su genocidio, absolutamente impune, algunos de ellos incluso en altos cargos políticos (ministros gubernamentales).

En este muy buen y originalísimo documental, de deslumbrante lucidez en sus planteamientos, más que entrevistar a los protagonistas, estos, ya ancianos y con ínfulas de estrellas de Hollywood, recrean y representan, como en un ensayo general, aquellos horripilantes hechos como escenas de sus películas favoritas (musicales, del oeste, de gángsteres, etc), de donde copiaron en su día métodos de tortura y asesinato. Un modo de narrar artificioso que de tan terriblemente real parece casi surreal, de pesadilla. Además, se deja entrever una sociedad, con políticas de maneras totalitario-fascistoides, donde todavía hoy en día la corrupción campa a sus anchas y se alardea de ella, envuelto en una pantomima pseudodemocrática (muy en esencia no alejado de lo que por aquí nos pasa y que ha aflorado con la crisis económica).

Ahora algo de sabiduría ajena que seguro nos lleva a replantearnos algunos de los actos de nuestra vida, comenzando por una cita de Voltaire con la que arranca este documental, y siguiendo con otras del propio Voltaire y otros lúcidos pensadores:

- "Está prohibido matar. Por tanto, todos los asesinatos son castigados. Salvo aquellos que se practican en masa y acompañados por el sonido de las cornetas".  (Voltaire).

- "Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo".  (Voltaire).

- "Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento, y muera el que no piense como yo".  (Voltaire).

- "Los remordimientos se adormecen en la prosperidad y se agudizan en los malos tiempos".  (Jean Jacques Rousseau).

- "Si podemos formularnos la pregunta: ¿soy o no responsable de mis actos?, significa que sí lo somos".  (Fiodor Dostoievski).

- "El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma".  (Arthur Miller).

- "Matar es una estupidez. Nunca debe hacerse nada de lo que no se pueda hablar en la sobremesa".  (Óscar Wilde).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 3 de septiembre de 2013

Esperanza en este paraíso matutino

¡Buenos días!

Siempre he confiado en que estos edénicos matutinos me reporten el bienestar que de ellos he imaginado y que jamás me defrauda, tan ilusionado que estoy con ellos, cual si fuesen mi primer amor. Como también espero que estos últimos días de verano sigan por este curso de suavidad térmica y que se prolongue hasta su fin, tal y como así se espera en los pronósticos meteorológicos de los días por venir.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo la tercera parte de la trilogía del paraíso, "Paraíso: Esperanza" ("Paradies: Hoffnung"), de Ulrich Seidl, y con Melanie Lenz, Joseph Lorenz, y Verena Lehbauer, tras haber visto la semana pasada las dos anteriores: "Paraíso: Amor" y "Paraíso: Fe". De este director austriaco también vi en su día "Import / Export".

Mientras su madre disfruta de unas vacaciones de turismo sexual en Kenia (primera parte de la trilogía) y su tía se entrega a su desmedida pasión evangelizadora (segunda parte), la protagonista de esta tercera entrega, una adolescente de 13 años, pasa el verano en un campamento dietético para jóvenes obesos, donde se enamorará perdidamente por primera vez ... del médico de la residencia, un hombre 40 años mayor que ella, tratando de seducirle con una ingenuidad de la que sólo es capaz una inocente. Pero este esperanzado paraíso del primer amor nada tiene que ver con lo que había anhelado, a la par que enfrenta al médico a sus códigos éticos e incertidumbres.

Historia de una joven y de su primer amor imposible, contada como las otras de la trilogía, de un modo no demasiado apto para todos los paladares, de visión algo incómoda por lo que nos plantea y como lo hace, aunque con puntadas de humor sarcástico. Como en las otras dos, tan desoladoras como ésta, que nos cuentan respectivamente los casos de su madre y tía, se analiza la búsqueda de la felicidad, del paraíso inexistente, a través del amor, en el primer caso carnal (y algo afectivo), en el segundo místico, y en este tercero platónica idealización del primer amor. Y en los tres acaba en desilusión, en un globo pinchado que las baja a la realidad del mundo desde sus ideas preconcebidas.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero nos ayude a no desesperar en demasía:

- "Vale más buena esperanza que ruin posesión".  (refrán).

- "Lo verdaderamente mágico de nuestro primer amor es la absoluta ignorancia de que alguna vez ha de terminar".  (Benjamín Disraeli).

- "Muchas veces, en muchos casos, es una gran piedad no dar esperanzas".  (Amado Nervo).

 - "Fueron mis esperanzas
como el almendro:
florecieron temprano,
cayeron presto".  (Anónimo).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 2 de septiembre de 2013

Limo matutino

¡Buenos días!

No es que me dedique a pulimentar nada en estos matutinos, más bien es el sedimento que deja en cada uno de nosotros el río de la vida, que nos va dando forma y hace madurar mientras nos cocemos a fuego lento, como así creo que hacen conmigo estos matutinos. El que sí nos ha pulido hasta casi hacernos refulgir como el mismo sol que nos ilumina estos últimos días de estío, y de estiaje en todos los ríos, es este lustroso y dulce verano que nos recarga las pilas para afrontar la vida tras las vacaciones de indolente diversión juvenil.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Mud", de Jeff Nichols, y con Matthew McConaughey, Tye Sheridan, Jacob Lofland, y Reese Witherspoon. Es el tercer largo de este director, y segundo suyo que veo tras "Take shelter" (2011).

Un chico de 14 años que vive en una casa flotante a orillas del Misisipi, en una pequeña localidad de Arkansas, un día encuentra en una isla del río, junto a su mejor amigo, un barco en lo alto de un árbol, lo que desata su imaginación. Pero al poco descubren que el barco ya está ocupado, pues un desharrapado que se hace llamar Mud ya vive allí, y les pide comida a cambio del barco. Les cuenta que está allí para reunirse con su novia tras haber matado a un hombre que la maltrataba, siendo perseguido por unos cazarrecompensas y la policía. Deslumbrado nuestro protagonista por el carisma del hombre, decide junto a su amigo, no sin algo de reticencia de éste, ayudarle a reunirse con su gran amor.

Otra estupenda película de este director, con evidentes reminiscencias del Tom Sawyer de Mark Twain, una historia de un chico (de un par de chicos) que maduran tras vivir la aventura de ayudar a Mud, un hombre maduro (solo de edad de calendario), aunque eterno adolescente, que también madurará en el proceso. El joven le necesita como referente amoroso, dado que sus padres están en proceso de separación y además sufre su primer desengaño amoroso con una compañera de instituto, pero terminará por aprender que el amor, a pesar de sus sufrimientos e imperfecciones alejadas de cualquier idealización, merece realmente la pena, y el que quiera peces tendrá que mojarse (o embarrarse) el culo.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero nos deje el necesario poso:

- "Barro y cal, encubren mucho mal".  (refrán).

- "Si no se pisa el barro, no se hace el jarro".  (refrán).

- "Un pescador de perlas no teme al lodo".  (Multatuli).

- "Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva".  (Mark Twain).

Besos y abrazos,

Don.
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viernes, 30 de agosto de 2013

No encuentro matutinas razones para enloquecer

¡Buenos días!

En estos matutinos me libero de casi cualquier preocupación que pudiera atenazarme fuera de ellos, y aunque pudiera enloquecerme todo lo que les rodea, serenan mi mente para enfrentarme con sensatez a los problemas que pudiera haber fuera de ellos. Son un excelente bálsamo mental para mí. En lo que respecta a este verano cada vez más fresco (máximas ya por debajo de los 30ºC), parece que ya dejó sus locuras tormentosas de ayer y antes de ayer y vuelve a serenarse.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Perder la razón" ("À perdre la raison"), de Joachim Lafosse, y con Émilie Dequenne, Tahar Rahim, y Niels Arestrup. Es el primer largo que veo de este director.

Una pareja de jóvenes se ama con locura. Deciden casarse. Ella es maestra, y él el hijo adoptivo de origen marroquí de un viejo médico, quien le ha facilitado una vida acomodada desde muy niño. Deciden vivir en la casa del doctor con él, que siente dependencia por su hijo adoptivo (y viceversa). En ese entorno emocional nada saludable para una pareja van desarrollando su vida a medida que van naciendo sus hijos (hasta cuatro), lo que irá minando la salud mental de ella, quien siente invadida su independencia familiar por la excesiva afectuosidad y generosidad de su suegro, siempre presente e inmiscuyéndose (sin que así lo parezca) en los más nimios detalles familiares.

Una muy buena película, inspirada en una noticia real ocurrida en Bélgica hace pocos años, en la que de un modo contenido se nos insinúa muy tangencialmente la terrible tragedia que vemos cernirse muy poco a poco a lo largo del metraje. Una historia sobre el afecto excesivo (e interesado) y sus consecuencias, dado que puede convertirse en chantaje emocional y abuso de poder en la familia, lo que termina por hacer que se hunda hasta los más horribles abismos de la locura nuestra protagonista, incapaz de soportar la muy sutil presión psicológica de su marido, y sobre todo de su suegro, hasta casi sentirse absolutamente anulada.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos haga encontrar algo de razón en nuestras vidas:

- "El casado casa quiere".  (refrán).

- "Contra los valores afectivos no valen razones, porque las razones no son nada más que razones, es decir, ni siquiera verdades".  (Miguel de Unamuno).

- "Es difícil decir quién nos hace en la vida más daño, si nuestros enemigos con su peor intención, o nuestros amigos con la mejor".  (George Bulwer-Lytton).

- "Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos".  (Marco Tulio Cicerón).

- "Loco no es el que ha perdido la razón, sino el que lo ha perdido todo, todo, menos la razón".  (Gilbert K. Chesterton).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 29 de agosto de 2013

Creencia en este paraíso matutino

¡Buenos días!

Estoy en el absoluto convencimiento de que estos matutinos me reportan tanto bienestar que son una de las mejores curas que me puedo administrar. No sé si al resto de corderos que vienen a pastar por sus prados, ahora agostados por el calor veraniego de agosto, les hará algo de bien, aunque eso supongo. Desde luego no trato de pontificar ni imponer mi ideario, que cada cual es libre de tomar lo que mejor le plazca, a su libre albedrío.

Por lo demás, creo que hoy volverá a haber tormentas, porque lo barrunto y porque así lo creen también los meteorólogos, a quienes creo, según sus modelos matemáticos de predicción, muy fiables por lo que me consta (lo opuesto a la entelequia de la mayoría de creencias), lo que no quita para que de vez en cuando fallen y nos decepcionen, que la perfección está en el paraíso, luego ambos no existen sino en nuestra imaginación, que la imperfecta realidad es otra ... y a la vez la misma, porque la ilusión no es sino otra forma de realidad creada por cada uno de nosotros.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Paraíso: Fe" ("Paradies: Glaube"), de Ulrich Seidl, y con Maria Hofstatter y Nabil Saleh. Es la segunda parte de una trilogía cuyo primer episodio ya os glosé ayer, "Paraíso: Amor" ("Paradies: Liebe"). La tercera, supongo que la semana que viene.

Una enfermera, hermana de la protagonista de la primera entrega de la trilogía (quien buscaba su paraíso en el terrenal amor carnal), busca el suyo propio en el amor místico hacia Jesucristo y María. Es una ultracatólica que se flagela y sufre el cilicio para reprimir y abortar cualquier deseo carnal. En su mes de vacaciones se dedica a recorrer los domicilios vieneses, especialmente de inmigrantes, con una gran imagen de la Virgen María a cuestas, para hacer proselitismo religioso casa por casa. De repente, tras dos años de ausencia, aparece en el hogar su marido musulmán, que está parapléjico, reclamando que le cuide. A partir de ese momento, la vida de nuestra protagonista dará un vuelco y sus constantes plegarias convivirán con el rencor hacia su marido, lo que hace tambalear su fe, excesivamente integrista.

Como en la primera parte, en esta segunda se nos muestran las vanas ilusiones y decepciones amorosas de nuestra fanática beatona de reprimida sexualidad, en este caso por su amor a Jesús. Vive en una perpetua alienación, provocada por una religiosidad desmedida que le hace ver (y sentir) la realidad distorsionada. Como en la anterior, áspera austeridad en el film, con unas gotas de humor y otras notas escabrosas más, y no sólo de descarnada desnudez. Me gustó más la primera parte.

Ahora algo de sabiduría ajena, la creación de otras mentes que creo nos sentará muy bien a nuestro intelecto:

- "Entre la fe y la incredulidad, un soplo. Entre la certeza y la duda, un soplo. Alégrate en este soplo presente donde vives, pues la vida misma está en el soplo que pasa".  (Omar Khayyam).

- "Con cojo, a fe, no me burlaré".  (refrán).

- "El amor y la fe, en las obras se han de ver".  (refrán).

- "Vuelve la espalda a los que halagan tu vanidad, especulan con tu buena fe y te condenan a ser siempre rebaño, sin decírtelo, para ser ellos pastores".  (Constancio C. Vigil).

- "Aunque tu enemigo sea el ser más ruin, mezquino y miserable de la tierra, ¿serías tú acaso mejor por eso? Deja a tu enemigo que sea como fuere y procura mejorarte tú, pues no has venido a perfeccionar a tu enemigo, sino a ti mismo".  (Amado Nervo).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 28 de agosto de 2013

Amor en este paraíso matutino

¡Buenos días!

¡Qué os voy a contar que ya no sepáis!, que en este irreal mundo matutino, tan real para mí por otra parte, siento el amor de mis ideales hadas y ninfas, encontrando todo lo que busco por aquí, sin la más mínima decepción. Sé lo que hay y lo que puedo disfrutar. Por lo demás, parece que esta mañana el verano y las tormentas están flirteando, en uno de esos fugaces amores de verano, aunque ambos sepan lo que hay, que cuanto más intenso, menos durará, y no habrá decepciones, que después cada uno a lo suyo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Paraíso: Amor" ("Paradies: Liebe"), de Ulrich Seidl, y con Margarethe Tiesel y Peter Kuzungu. De este director austriaco había visto su anteior film, "Import/Export" (2007).

En las playas de Kenia llaman "sugar mamas" a las europeas solas que, a cambio de un poco de amor, aseguran la subsistencia a jóvenes africanos. Una austríaca cincuentona, entrada en carnes, cuidadora de discapacitados mentales, y madre soltera de una hija adolescente, a la que deja al cargo de su hermana, decide irse de vacaciones a ese paraíso, donde espera encontrar el amor carnal (más de amor que de carne) del que no disfruta desde hace tiempo. Va pasando de un "beach boy" a otro, de desilusión en desilusión, terminando por rendirse a la evidencia de que allí el amor es un producto comercial que venden jóvenes desesperados por ganarse la vida a costa de las pudientes europeas.

Muy buena película, incómoda de ver bastantes momentos por su impúdico punto de vista sobre esa realidad del turismo sexual (femenino en este caso), aunque tuvo otros de gran belleza plástica (la imagen final y algunas del principio). Está punteada de un humor de esos que se atragantan poco después, con la siguiente escena, de algo sórdida tristeza. Una historia sobre buscar paraísos que no existen, y que por tanto jamás se encuentran, en este caso de un amor que no tiene en su vida cotidiana la protagonista, ya que es el primer film de una trilogía que veré en sucesivas sesiones (quedan los también irónicos paraísos de la fe y la esperanza). Por esto del turismo sexual femenino, poco tratado en el cine, me recordó a otro film francés que vi hace pocos años: "Hacia el sur" ("Vers le sud", 2005), de Laurent Cantet.

Ahora algo de sabiduría ajena que tal vez nos ayude a encontrar el amor en este mundo, a veces paraíso, a veces infierno, a veces limbo:

 - "El arte de ser sabio consiste en saber a qué se le puede hacer la vista gorda".  (William James).

 - "Para ser dichoso, abre la mano y cierra los ojos".  (refrán).

 - "En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber".  (William Shakespeare).

 - "El verdadero paraíso no está en el cielo, sino sobre la boca de la mujer amada".  (Théophile Gautier).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 27 de agosto de 2013

Elitista paraíso matutino

¡Buenos días!

Tras varios días de descanso vacacional vuelvo a migrar a este elitista paraíso matutino en el que tan bien me encuentro, gracias a mis divinas hadas y ninfas, y donde me curo de todos mis males. Lo supongo elitista pues al menos a mí me gusta estar en él, así como también a los pocos que me han manifestado tal agrado, pero dejará de serlo en el mismo momento en el que quien lo desee quiera acceder a él, donde siempre será bienvenido y acogido. También este verano va tendiendo a temperaturas propias de lo que imaginamos como paraíso, tras muchos días, según me han dicho, de tórrido infierno térmico que acabó hace poquísimos días, parece que casi tan sofocante como donde estuve de vacaciones. De momento, las máximas en torno a los 30ºC ... y bajando de ahí en días sucesivos.

Ayer por la noche estuve en el cine viendo "Elysium", de Neil Blomkamp, y con Matt Damon, Jodie Foster, Sharlto Copley, Alice Braga y Diego Luna. Es el segundo largo de este director sudafricano tras su debut en 2009 con la sorprendente y espléndida "District 9".

A mediados del s.XXII la humanidad se divide en dos grupos sociales muy marcados: la élite de los superricos, quienes viven en una estación espacial en órbita terrestre, Elysium, todo un paraíso, con todo tipo de lujos y avances técnicos, básicamente sanitarios, con lo que son casi inmortales, como los dioses de los Campos Elíseos, gobernando el destino del resto de míseros humanos, quienes viven hacinados en una Tierra superpoblada y altamente contaminada. Con el fin de preservar el idílico edén de Elysium, unas durísimas leyes migratorias impiden acceder a los privilegios de arriba a los casi esclavizados de abajo. Por accidente, nuestro protagonista, un proletario terrícola, se verá obligado a aceptar una misión casi imposible que podría cambiar el destino de todos, toda una revolución social.

Una estupenda película, una de ciencia ficción con muchas referencias cinéfilas anteriores, básicamente de acción y entretenimiento, aunque deja un buen poso reflexivo con su trasfondo, que pone en tela de juicio las actuales políticas occidentales sobre inmigración y acceso a la salud de las clases más desfavorecidas. Me pareció algo mejor su debut en 2009 con "District 9", también de ciencia ficción, donde se hacía metáfora de la inmigración ilegal, como en la glosada hoy, y de la segregación racial, tema que este director conoce bien por nacimiento.

Ahora algo de sabiduría ajena, para que el buen saber deje de ser cosa de élites y nos permita acceder a otros paraísos intelectuales:

 - "Solamente el que sabe es libre y más libre el que más sabe. No proclaméis la libertad de volad, sino dad alas".  (Miguel de Unamuno).

 - "Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que, sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos".  (Miguel de Unamuno).

 - "La verdadera medida de la riqueza es el no estar demasiado cerca ni demasiado lejos de la pobreza".  (Séneca).

 - "No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados".  (Adam Smith).

 - "El verdadero progreso democrático no consiste en rebajar la élite al nivel de la plebe, sino en elevar la plebe a la élite".  (Gustave Le Bon).

 - "Los amos del pueblo serán siempre aquellos que puedan prometerle un paraíso".  (Remy de Gourmont).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 7 de agosto de 2013

Combatiendo el atontamiento matutino

¡Buenos días!

Venga, a moverse, que disfrutamos de unos días de frescor veraniego, pues las máximas han bajado, rondando los 30ºC, librándonos del soporífero aletargamiento veraniego, especialmente en las horas centrales del día, cuando con nuestros bostezos contagiamos a los de nuestro alrededor. Y movamos no sólo nuestros cuerpos, sino también nuestras mentes, que también tienen tendencia al abotargamiento.

Ayer por la noche estuve en el cine viendo "Guerra mundial Z" ("World war Z"), de Marc Forster, con Brad Pitt, y basada en la novela homónima de Max Brooks. De este director había visto cinco de sus anteriores films: "Quantum of solace" (2008), "Cometas en el cielo" ("The kite runner", 2007), "Más extraño que la ficción" ("Stranger than fiction", 2006), "Descubriendo Nunca Jamás" ("Finding Neverland", 2004), y "Monster's ball" (2001).

El mundo entero está sucumbiendo bajo los efectos de una muy virulenta pandemia que convierte a los humanos en muertos vivientes (hiperactivos en este caso). Un experto de la ONU en zonas difíciles se ve obligado por las circunstancias a volver a su antigua tarea con el fin de encontrar el origen y la posible cura del brote epidémico mientras los infectados arrasan sociedades enteras.

Una buena película, entretenidísima, espectacular pero sin excesos, a medio camino entre una de apocalípticas hecatombes planetarias y un mix de las de zombis de todos los tiempos, a pesar de algún pequeño déjà-vu que otro, y que parece reflexionar sobre el hecho de que la inacción nos anquilosa, que hay que moverse, avanzar, evolucionar, so pena de desaparecer. A destacar la única escena divertida del film, hacia el final, la del laboratorio en la que el protagonista busca mientras un zombi castañetea de hambre sin poder acceder al recinto.

Bueno, ahora para no rendirnos al adocenamiento neuronal, nada como un poquito de sabiduría ajena:

 - "Las opiniones no se deben combatir sino por medio del raciocinio. A las ideas no se las fusila".  (Antoine Rivarol).

 - "La vida orgánica ha ido evolucionando gradualmente del protozoo al filósofo y esta evolución nos aseguran que representa un tremendo progreso. Desgraciadamente quien lo asegura es el filósofo, no el protozoo".  (Bertrand Russell).

 - "El fanatismo destruye los sentimientos de la humanidad".  (Edward Gibbon).

 - "La conciencia del peligro es ya la mitad de la seguridad y de la salvación".  (Ramón J. Sender).

 - "Mejor que combatir una desgracia es, a veces, tratar de ser feliz dentro de ella".  (Maurice Maeterlinck).

 - "Cuando se tiene cierta moral de combate, de poder, hace falta muy poco para dejarse llevar, para pasar a la embriaguez, al exceso".  (Marguerite Duras).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 5 de agosto de 2013

Lo que los matutinos deben a la noche

¡Buenos días!

La mayor parte de su ser, eso le adeudan mis deseados y bien amados matutinos, comenzando por la noche simulada de una sala de cine, en la que refulgen ciertos astros a través de la pantalla, y también debido a que en la noche es cuando bullen antes de revelarse en la siguiente mañana al resto del mundo. Por lo demás, seguimos hirviendo de calor, a fuego más o menos lento, según los días, en este muy soleado verano en el que luna y estrellas casi parecen calentar tanto como el sol buena parte de las veces.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Lo que el día debe a la noche" ("Ce que le jour doit à la nuit"), de Alexandre Arcady, y con Fu'ad Aït Aattou y Nora Arnezeder. Es el primer largo que veo de este director, que está basado en la novela homónima de Yasmina Khadra.

Poco antes del comienzo de la II Guerra Mundial un niño de nueve años que vive con sus padres y hermana en el campo argelino tiene que emigrar a la ciudad ya que su padre se arruina debido a que pierde toda la cosecha. Allí, dado que no puede mantenerlo, su padre lo deja al cargo de su hermano, prospero farmacéutico casado con una francesa. Allí, con el amor de sus tíos, crecerá entre otros jóvenes, hijos de colonos franceses. Ya pasada la adolescencia, aparece por allí una hermosa joven, antigua amiga de la infancia, que se convertirá en objeto de deseo de toda la pandilla, poniendo a prueba la amistad entre todos. Pero una promesa hecha hará que aunque él la ame con pasión (amor correspondido), la rechace una vez tras otra.

Una muy buena película que me gustó, a pesar de su larguísimo metraje y algún desfallecimiento que otro de su trama. Un clásico melodrama romántico sobre el trasfondo de la descolonización de Argelia hasta su independencia de Francia en 1962, a través de los recuerdos del protagonista, en la que los personajes, además de a sí mismos, parecen representar una especie de metáfora de los sucesos históricos acaecidos. Una historia de sueños frustrados, anhelos insatisfechos, y amores imposibles debido a ciertos desencuentros.

Ahora algo de luminosa sabiduría ajena, que bastante le debe a la perpetua noche craneal en la que centellean nuestras neuronas:

 - "El pensamiento no es más que un relámpago entre dos noches, pero este relámpago es todo".  (Henri Poincaré).

 - "Así como de la noche sale el claro día, de la opresión nace la libertad".  (Benito Pérez Galdós).

 - "No escuches a los amigos cuando el amigo interior dice: ¡haz esto!".  (Mahatma Gandhi).

 - "Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia".  (Paulo Coelho).

Besos y abrazos,

Don.
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