miércoles, 4 de febrero de 2026

Matutino zocato, que no zoquete

¡Buenos días!

Llevamos ya tantos días recibiendo borrascas por nuestra izquierda geográfica, según la orientación convencional del globo terráqueo, convención tan absurda o lógica como cualquier otra que lo ponga patas arriba, que en una esfera arriba y abajo, izquierda y derecha, adelante o atrás, está en todas partes y en ninguna a la vez, según se mire, que ya no sé por cuál de mis facetas me está lloviendo, que lo hace a diestro y siniestro, más que de arriba a abajo, debido a tanta ventolera, que más airadas serán incluso mañana, a tenor de los pronósticos. Bueno, antes de que me maree y atonte más, reblandecido por tanta agua caída del cielo, decir que la máxima prevista para hoy por los ya muy empapados (que no enmadrados) madriles será de unos 11ºC. Pues eso, línea a línea, escribiendo de izquierda a derecha, a dos manos, sin dar preferencia a ninguna, a ver si consigo terminar este matutino sin decir demasiadas tonterías.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La chica zurda" ("Zuopiezi nuhai", 2025), de Shih-Ching Tsou, y con Shi-Yuan Ma, Janel Tsai, Nina Ye, y Teng-Hui Huang. Es la primera película de largometraje, en solitario, de su directora taiwanesa y estadounidense.

Una madre (divorciada) llega a la capital (Taipei) desde una localidad de provincias con sus dos hijas, una adolescente que terminó sus estudios secundarios y otra mucho más pequeña, que es zurda. Alquila un local en un mercado nocturno y monta un puesto de comida callejera. La cría corretea sola, fascinada en su nuevo ambiente, por las callejas del mercado al aire libre pues su madre no da abasto con su trabajo y su hermana mayor va a lo suyo y no se hace mucha cuenta de la niña. Tanto la madre como la hermana mayor tienen sus propias cuitas, que las ausentan, la primera con problemas económicos para poder pagar el alquiler del local de su nuevo negocio y poder mantener a su familia (monoparental), la segunda con el jefe de la tienda en la que trabaja. Las algo distantes relaciones con la familia de la madre tampoco ayudan.

Buena película (nota: 6), aunque no me llegó especialmente la historia que nos cuenta, y eso que me gustó mucho su sincopado modo de narrárnosla, además de sus imágenes, todo un muy hermoso caleidoscopio nocturno de esa ciudad. Aun teniendo su propio estilo, por las correrías de la niña, parece tener aires de "The Florida project" (2017) de Sean Baker, el oscarizado director del año pasado por "Anora" (2024), no en vano él es productor, coguionista y montador de la película hoy glosada, y además ambos codirigieron hace poco más de veinte años otra película (que no he visto), y ella ha sido la habitual productora de las películas de él, vamos, toda una simbiosis cinematográfica la de ambos. Es tanto drama familiar como comedia (puntualmente), por algunos de los graciosos momentos protagonizados por la cría, que además de destilar crítica social nos habla de secretos familiares, de madres e hijas, de resiliencia femenina y apoyo mutuo para poder seguir adelante a pesar de los pesares, y también crítica de absurdas tradiciones, creencias, supersticiones, totalmente fuera de tiempo y lugar y que algunos continúan manteniendo sin pensar en su sinsentido, pues el abuelo hace creer a la nieta que su mano izquierda es la del diablo y no debería usarla para hacer cosas, que lo correcto es hacerlas con la derecha, y ella, asustada, se pone a hacer con la zurda cosas malas con las que tratar de ayudar a su madre.

Pues este mano a mano con el matutino de hoy parece llegar a su fin, no sin antes unas citas de sabiduría ajena, que seguro avivan nuestras entendederas:

 - "Algunos hay que parecen zurdos de las dos manos".  (Alejandro Casona).

 - "Para que tu mano derecha ignore lo que hace la izquierda, habrá que esconderla de la conciencia".  (Simone Weil).

 - "No hay blanco y negro, izquierda y derecha para mí nunca más, solo hay arriba y abajo, y abajo está muy cerca del suelo".  (Bob Dylan).

Besos y abrazos,

Don.

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