viernes, 18 de octubre de 2013

Matutino servicial

¡Buenos días!

Mis serviciales hadas y ninfas me tienen siempre complacido, con lo que me rindo a su obsequioso poder, deleitándome con ello en este espléndido día de otoño, caluroso (27ºC de máxima prevista para hoy), el último parece antes de las lluvias que vienen mañana sábado, con bajadas de unos ocho grados en las máximas, pero sin cambios en las tibias mínimas de unos 12ºC. Definitivamente, el otoño es la mejor estación para mí, da igual que haga sol o llueva, que siempre sirve todos mis deseos climáticos.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "El mayordomo" ("The butler"), de Lee Daniels, y con Forest Whitaker, Oprah Winfrey, y David Oyelowo. Es el cuarto largo de este director, de quien había visto sus dos anteriores, "El chico del periódico" ("The paperboy", 2012), y "Precious" (2009).

Inspirada en la vida real de un mayordomo que prestó sus servicios en la Casa Blanca desde 1952 a 1986, sirviendo durante el mandato de ocho presidentes estadounidenses, se nos cuenta la vida de este hombre, extremadamente celoso en el cumplimiento de su deber, desde su infancia en los años 20 en la plantación algodonera de Georgia en la que vivía hasta que, con casi noventa años, vio llegar al poder a Obama en 2008, silencioso testigo directo de la política de ese país y de la lucha por los derechos civiles de los negros, a través de su hijo mayor, un activista de la época, para disgusto de nuestro protagonista.

Una buena película, correcta, un necesario fresco de parte de la historia estadounidense de los últimos casi cien años, desde el punto de vista de la lucha por la igualdad de derechos de los negros, a través de la mirada de este mayordomo y su familia, compendio de toda una parte de ese país, la de los descendientes de los esclavos que allí llegaron siglos atrás. Dicen que puede llevarse muchos Óscar, es una de las favoritas ... excesivo para mí, las hay muchísimo mejores que no serán ni nominadas ... cosas de los premios ... y los gustos de cada cual.

Ahora algo de sabiduría ajena, que pongo a vuestro servicio para que dispongáis de ella como mejor os plazca:

- "El servidor prudente manda en casa del pudiente".  (refrán).

- "El poder, la más completa de las servidumbres".  (Georges Clemenceau).

- "Un hombre solamente tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse".  (Gabriel García Márquez).

- "La libertad no es con frecuencia para el hombre sino la facultad de escoger su servidumbre".  (Gustave Le Bon).

- "Dormía ... dormía y soñaba que la vida no era más que alegría. Me desperté y vi que la vida no era más que servir ... y el servir era alegría".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 17 de octubre de 2013

Reconocimiento matutino a pie de página

¡Buenos días!

Me reconozco en ellos desde el mismo momento en que los creo y hago ver la luz, pues son como mis hijos nacidos de mí por una especie de partenogénesis ideal, en la que espero no haya error alguno en la mitosis de mis memes (los genes de las ideas). Al final, casi al inexistente pie de página de este matutino, les agradeceré todo lo que hacen por mí con los consabidos besos y abrazos. Parece que en breves días terminaremos por reconocer al más tópico y canónico de los otoños, es decir, el de las lloronas lluvias y temperaturas máximas por debajo de los 20ºC, aunque para hoy tenemos previstos 26ºC de máxima ... el canto del cisne de estos atípicos días de otoño que hemos tenido desde el equinoccio.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo el film israelí "Pie de página (Footnote)" ("Hearat Shulayim"), de Joseph Cedar, y con Shlomo Bar-Aba y Lior Ashkenazi. Es el primero que veo de este director.

Un veterano profesor universitario, concienzudo y metódico estudioso del Talmud, que se vanagloria de que un ilustre profesor suyo le hizo una brevísima cita de reconocimiento en un pie de página de una de sus obras, y eterno aspirante al más prestigioso premio académico de Israel está amargado y frustrado porque año tras año no le reconocen su labor investigadora, más desde que a su hijo, también colega profesional, le han admitido en la academia de estudios del Talmud (y a él no). Pero recibe la llamada de la ministra de cultura, que le anuncia que por fin han reconocido sus estudios y le otorgan ese codiciado premio. Sin embargo comunican a su hijo que ha habido un error y el premio en realidad es para él, con lo que se debatirá en la duda entre arruinar el honor de su padre aceptando el premio o renunciar a su propia gloria de por vida, en reconocimiento a la labor de su padre.

Una película con sus más y sus menos, algo excéntrica y con buenos hallazgos, una socarrona comedia que también es una fábula moral sobre conflictos generacionales, rivalidades, envidias y celos profesionales, y lealtad familiar, con un punto de vista satírico, y también sobre todo un país. Historia del enfrentamiento a base de sutilísimas venganzas (envenenados cebos con retranca), en una fratricida lucha por demostrar quién es el mejor, entre padre, hijo y otros colegas de ese críptico mundo de los estudios religiosos hebreos en el que se divaga sobre nimias naderías las más de las veces para de higos a brevas destilar alguna máxima de provecho (como en tantas otras religiones), mientras sus calladas mujeres ven, callan y aguantan la ostentosa estupidez masculina. Además de algún que otro momento suelto, destacaría la disputa en el abigarrado mínimo despacho ministerial, con cierto aire a camarote de los hermanos Marx, ambas situaciones a cada cual más absurda.

Ahora unas citas de sabiduría ajena, casi a pie de página, en las que se compendia buena parte del saber humano, que espero sepáis reconocer:

- "Un intelectual es aquel que va a una biblioteca, incluso cuando no llueve".  (A. Roussin).

- "No hay humillación ni deshonra en el reconocimiento de la superioridad de un adversario".  (Ángel Ganivet).

- "No arrojes piedras en la fuente de la que has bebido".  (Talmud).

- "Es casi imposible llevar la antorcha de la verdad a través de la multitud sin chamuscarle la barba a alguien".  (Georg Ch. Lichtenberg).

- "Los niños comienzan por amar a sus padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan".  (Óscar Wilde).

- "El mayor placer que conozco es hacer sigilosamente una buena acción y dejar que se descubra por accidente".  (Charles Lamb).

Besos y abrazos, y gracias,

Don.
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miércoles, 16 de octubre de 2013

Matutino en ostentosa desbandada

¡Buenos días!

El otoño sigue todavía sin hacer mucha ostentación ni de sus más coloridas galas ni de sus apretadas pandillas de muy grises nubes, de esas que destilan sus calmadas y continuas lluvias, que parecen haber huido en desbandada ante el deslumbrante sol que cada vez luce menos en su tránsito hacia el solsticio que acaecerá en algo más de dos meses. Habrá que hacer una redada para capturarlas y ponerlas a la sombra ... bueno para que hagan sombra al sol. Para mañana máximas previstas de 24ºC en "los madriles".

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "The bling ring", de Sofía Coppola, y con Israel Broussard, Katie Chang, Emma Watson, Leslie Mann, y Taissa Farmiga. Es el quinto largo de esta directora, tras "Somewhere" (2010), "María Antonieta" ("Marie Antoinette", 2006), "Lost in translation" (2003), y "Las vírgenes suicidas" ("The virgin suicides", 1999), con la que debutó y para mí su mejor película, aunque las cuatro me han parecido espléndidas.

En la zona glamourosa de Los Ángeles, donde viven la mayoría de las "celebrities hollywoodienses", un grupo de adolescentes pijos (un chico y cuatro chicas), de tendencias cleptómanas y fascinados por el famoseo, se dedican a investigar en internet cuando acudirán los famosos a fiestas y demás, dejando sola su casa, para colarse en sus casoplones entrando al descuido, sin forzar ni puertas ni cerraduras y robar ropa, joyas y complementos de marca de sus interminables armarios, y también dinero y drogas que encuentran. Hasta que fueron capturados (esta historia sucedió realmente) sustrajeron bienes de grandísimo lujo por valor de más de tres millones de dólares, como si todo fuera un juego. Su víctima favorita fue Paris Hilton, cuya mansión robaron en numerosas ocasiones (además hacían fiestas dentro de ella). Los medios de comunicación apodaron a estos chicos "The bling ring" (en argot algo así como la banda de las joyas ostentosas).

Una buena película, aunque sea la que menos me ha gustado de esta directora, pero como siempre en ella, tiene un espléndido envoltorio de celofán que contiene una sutil y liviana crítica, nada frívola, a cierto tipo de banal y necia juventud y por extensión a toda una sociedad. Jóvenes inmaduros, vacuos, superficiales y caprichosos, fascinados por las marcas, el lujo y las apariencias, y cierto tipo de hedonismo mal entendido, fomentado por alguna programación de buena parte de los televisivos "mass media", con sus deplorables realitys (y consecuentes pseudodebates), basura televisiva de pornografía emocional, especie de fuegos fatuos de podredumbre que encandilan a tontos que no se dan cuenta de que son irreales, con malos actores haciendo de sí mismos sobre un guión pautado de antemano por las productoras en aras del oropel y la vanagloria. Todo esto lo digo porque estos chicos, en la realidad, tras pasar por la cárcel, acabaron de protagonistas de afamados realitys de al otro lado del charco, tan enfangado en ambas orillas.

Ahora os reúno, como en pandilla, unas pocas citas de sabiduría ajena que tal vez nos ayuden a ver a través de las ostentosas apariencias:

- "La humildad nos permite ver las cosas tal como son, sin las deformaciones que ocasiona la lente de la vanidad".  (Álex Rovira).

- "Vuela alto vanagloria, y cae al suelo hecha escoria".  (refrán).

- "La vanagloria florece, mas no engrandece".  (refrán).

- "Gloria vana, florece y no grana".  (refrán).

- "Mientras más realidad enfrentamos, más nos damos cuenta de que la irrealidad es el programa principal del día".  (John Lennon).

- "El mundo recompensa con mayor frecuencia las apariencias de mérito que el mérito mismo".  (François de la Rochefoucauld).

- "Todas las acciones cumplidas sin ostentación y sin testigos me parecen más loables".  (Cicerón).

- "Vivir cada día como si se lo hubiésemos arrebatado a la muerte. Así quisiera vivir siempre. Sentir la alegría de estar vivo. Tomar distancia de las cargas, las angustias y los temores que encontramos a diario".  (Garth Stein).

Esto es hedonismo bien entendido, a mi parecer.

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 15 de octubre de 2013

Matutinofagia

¡Buenos días!

No quiero que los matutinos me devoren, ni yo a ellos, por supuesto, que mejor creo que es el paladearlos con calma, disfrutándolos con todos los sentidos y en el momento más adecuado. Mis hadas y ninfas pululan por mis entendederas, inalcanzables, y a ratos trato de comérmelas con la mirada, vano anhelo, que ellas vienen a mí cuando quieren y me dejo, y así las disfruto más, al vuelo de sus deseos. Por lo demás, tendremos que seguir deleitándonos con el sabor de estos días de otoño, plácidos, secos y soleados, a la espera de bebernos las lluvias que parecen no llegar y que nos embriagarán junto con la borrachera de colores otoñales. Todo a su tiempo.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Caníbal", de Manuel Martín Cuenca, y con Antonio de la Torre y Olimpia Melinte. Es el cuarto largo de este muy sobresaliente director, de quien he visto sus tres anteriores: "La mitad de Óscar" (2010), "Malas temporadas" (2005), y "La flaqueza del bolchevique" (2003). Salvo la de 2010, que no consiguió engancharme con su historia aun teniendo los mismos excelsos mimbres que las demás, las otras tres me parecieron sublimes, por lo que os las recomiendo muy, pero que muy encarecidamente, incluida la glosada hoy.

Un hombre respetable, religioso, el sastre más prestigioso de una ciudad de provincias (Granada), tiene su taller enfrente de su casa, en el casco viejo. Introvertido, voyeur, taciturno e hierático, no se relaciona con casi nadie, salvo con sus clientes. Le apasiona su trabajo y comer carne ... carne humana, de jóvenes mujeres desconocidas a las que desea carnalmente (en ambos sentidos, por su sexo, aunque lo reprima, y en el literal, por su carne), y a las que mata sin remordimiento alguno. Pero algo empieza a cambiar en él, perturbando su mundo, cuando aparece una joven rumana buscando a su hermana gemela recientemente desaparecida, su última víctima.

Fascinante, estremecedor y absorbente film, con un último tramo realmente conmovedor. Cuidadísima y depuradísima fotografía la de este drama minimalista que cuenta mucho con muy poco, "una historia de amor", como reza su cartel (por cierto, bellísimo), plena de virtuosas elipsis. A pesar de lo que nos pueda llevar a suponer el título, el canibalismo de este solitario personaje, casi incapaz de empatizar con los demás, es algo secundario, pues según me pareció percibir más bien habla esta historia de dos cosas: de espirales de bondad, pues un acto aparentemente bondadoso, aunque el hacedor no lo haga con esa intención, si el receptor así lo percibe, tratará de devolver bondad, y así, en este recíproco vaivén acabarán enganchados ambos en el amor; y, al final, de dar luz a verdades escondidas, que desgarran parejas, aunque la verdad sea un acto de auténtico amor. Si no os da repelús el argumento y el estilo de la película, no de gran público, no os la deberíais perder.

Ahora algo de sabiduría ajena que espero os aproveche:

- "El hombre nació en la barbarie, cuando matar a su semejante era una condición normal de la existencia. Se le otorgo una conciencia. Y ahora ha llegado el día en que la violencia hacia otro ser humano debe volverse tan aborrecible como comer la carne de otro".  (Martin Luther King).

- "La soledad también es un tipo de hambre. Hambre de calor y afecto. Y esta hambre es mucho más difícil de saciar que el hambre de un pedazo de pan".  (Madre Teresa de Calcuta).

- "El amor físico es un instinto natural, como el hambre y la sed; pero la permanencia del amor no es un instinto".  (André Maurois).

- "Debemos buscar a alguien con quien comer y beber antes de buscar algo que comer y beber, pues comer solo es llevar la vida de un león o un lobo".  (Epicuro de Samos).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 14 de octubre de 2013

Juguetón matutino nada endogámico

¡Buenos días!

Otra mañanita más de dulce y suave otoño (máximas de veintipocos grados centígrados), que se reproduce a sí misma día tras día desde el pasado equinoccio, con lo que no genera la esperada y necesaria variabilidad propia de esta estación, pues todavía no hemos visto tristonas lluvias, ventoleras ni arremolinamiento de hojas ocres tiradas por el suelo. Da igual, como niño que soy todavía por algunos recodos de mi mente, disfruto juguetón con cada momento que se me presenta, curándome así de casi cualquier eventual mal que pudiera acaecerme.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El médico alemán. Wakolda", de Lucía Puenzo, y con Álex Brendemühl, Diego Peretti, Natalia Oreiro, y Florencia Bado (cautivadora niña). Es el tercer largo de esta directora, también escritora y guionista, tras "XXY" (2007), y "El niño pez" (2009).

En 1960, en una desolada zona de la Patagonia, un médico alemán conoce a una familia argentina (matrimonio, tres hijos y otro en camino) en ruta hacia Bariloche, y se suma a ellos, en caravana, a través del desierto. En el destino, la familia se queda poco antes de llegar a la ciudad para hacerse cargo de una hostería familiar, y a los pocos días vuelve el médico y se aloja como primer cliente del negocio recién reabierto. El médico tiene fijación con la hija mediana, quien parece haber crecido menos de lo esperado para sus 12 años de edad. Sin embargo, a pesar del recelo del marido, va seduciendo a la familia mientras practica sus obsesiones por la pureza y la perfección ... hasta que se descubre que es uno de los mayores criminales de la historia, el doctor Mengele.

Una buena película, una historia perturbadora y morbosa, tanto como las otras dos de Lucía Puenzo (la que más me gustó de las tres fue su primera, "XXY"). Una crítica a esas perfeccionistas tendencias unificadoras que no ven que lo que nos hace únicos son nuestros pequeños (o grandes) defectos en relación a los demás, y viceversa, que aunque nos creamos mejores que otros no necesariamente lo somos, y si así fuera, lo seríamos tan sólo en algunos aspectos, que no en todos, lo que es imposible, pues siempre habrá alguien mejor que nosotros en algo concreto. Y lo que consideramos mejor, lo es en ciertas situaciones, que en otras distintas, lo peor pasaría a ser lo mejor, y la evolución de la vida en este planeta así lo atestigua.

Ahora algo de sabiduría ajena que nos ayude a que prolifere la variedad de nuestros pensamientos, y a no endiosarnos tanto:

- "La vida orgánica ha ido evolucionando gradualmente del protozoo al filósofo y esta evolución nos aseguran que representa un tremendo progreso. Desgraciadamente quien lo asegura es el filósofo, no el protozoo".  (Bertrand Russell).

- "Debido a que prestamos demasiada atención a los defectos de los demás, morimos sin haber tenido tiempo de conocer los nuestros".  (Jean de la Bruyère).

- "Me moriré de viejo y no acabaré de entender al animal que llaman hombre; cada individuo es una variedad dentro de su especie".  (Miguel de Cervantes).

- "La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo".  (Isaac Newton).

- "Gracias quiero dar al divino laberinto de los efectos y de las causas por la diversidad de las criaturas que forman este singular universo".  (Jorge Luis Borges).

Besos y abrazos,

Don.
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domingo, 13 de octubre de 2013

Vespertino aprisionamiento justiciero

¡Buenas tardes!

Tras las turbias neblinas mañaneras, más o menos tras el mediodía se nos ha iluminado el cielo de un gratificante sol, emborronado por algunas nubes, que invita al paseo vespertino, ya sabéis el refrán, "mañanitas de niebla, tardes de paseo". Pero antes de liberarme paseando me aprisiono, con mi propio consentimiento, en este mundo matutino, hoy vespertino, cosas del fin de semana y sus trasnochadas, para narraros la justicia poética que a veces creo que encierran, como la de mis bien amadas hadas y ninfas, que siempre me liberan de cualquier malestar que pudiera acaecerme.

Este fin de semana estuve en el cine viendo una espléndida, y dura película, que os recomiendo si no vais solo al cine a pasar un buen rato. Se trató de "Prisioneros" ("Prisoners"), de Denis Villeneuve, y con Hugh Jackman, Jake Gyllenhaal, Viola Davis, María Bello, Terrence Howard, Melissa Leo, y Paul Dano. De este director canadiense había visto hasta ahora su anterior film, "Incencies" (2010), imprescindible, otro portento de película, también durísima y recomendabilísima, y algo mejor para mí que la que voy a glosar hoy.

En el Día de Acción de Gracias dos familias vecinas se reúnen en casa de una de ellas para celebrarlo. Las niñas pequeñas de ambos matrimonios salen a jugar a la calle y desaparecen. Lo denuncian a la policía, y el detective encargado del caso detiene a un posible sospechoso que es liberado enseguida por falta de pruebas, mientras prosigue con su metódica investigación. Ante la aparente inoperancia policial, uno de los padres, un hombre religioso, acostumbrado a solucionar sus propios problemas, seguro de sí mismo, y que se cree que puede defender a su familia ante cualquier contratiempo, se autoconvencerá de que tiene la verdad de su parte y se tomará la justicia por su mano.

Sobresaliente película, absorbente thriller, pleno de intriga, suspense, tensión, y algunas sorpresas; y también oscuro, turbio, ambiguo, una historia sin buenos ni malos, con violencia, sobre los acallados, casi nada más nacer, dilemas morales de los verdugos que justifican sus malas acciones en nombre de Dios o de cualquier otro "alto" valor moral, con el consecuente alivio para sus conciencias (una forma como otra cualquiera de ceguera). Historia de un hombre, de una familia, que en realidad se refieren, soterradamente, a la de todo un país, Estados Unidos, y a hechos recientes tan inmorales e innombrables como el de Guantánamo, aberrante situación de la que parece una sutil, a la par que demoledora, crítica.

Ahora algo de sabiduría ajena, que justo libera nuestras mentes:

 - "Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella".  (Aristóteles).

 - "Un hombre está dispuesto a creer aquello que le gustaría que fuera cierto".  (Sir Francis Bacon).

 - "La religión está en el corazón, no en las rodillas".  (Douglas Williams Jerrold).

 - "Los espíritus ciegos son propensos a creer que la justicia y la misericordia son enemigas; sin embargo, las almas inteligentes saben con certidumbre que son amigas, y las iluminadas saben que están perfectamente unidas".  (Ernesto Hello).

 - "Cuando era niño, me contaron que si eres fuerte debes ser justo y bueno, pero en Estados Unidos no es así, aunque tampoco es peor que las demás naciones. La gente es la misma en todos los lados y Bush no creo que sea mejor que los demonios de los que habla".  (Lars von Trier).

 - "Cuando un hombre pide justicia es que quiere que le den la razón".  (Santiago Rusiñol).

 - "Ningún vencido tiene justicia si lo ha de juzgar su vencedor".  (Quevedo).

 - "Los hombres no son prisioneros del destino, sino prisioneros de su propia mente".  (Franklin D. Roosevelt).

 - "Nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión".  (Ortega y Gasset).

 - "Fue en aquellos largos y solitarios años donde mi hambre por la libertad de mi propio pueblo se convirtió en hambre por la libertad de todos, blancos y negros. Yo sabía que el opresor tiene que ser liberado de la misma manera que el oprimido. Un hombre que restringe de esa forma la libertad de otro ser humano es un prisionero del odio, el prejuicio y la estrechez mental. Tanto el opresor como el oprimido ven robada su humanidad".  (Nelson Mandela).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 10 de octubre de 2013

Matutinos que no se casan con nadie

¡Buenos días!

Pues eso creo, que ellos, contra viento y marea, mantienen su propia línea sin que parezcan afectarle juicios ajenos. Aunque ya sabéis que yo sí que estoy casado, también con ellos y con todo lo que destilan, compartiendo ideario vital, como debe ser, al más puro estilo de bienes gananciales. El que tampoco parece querer casarse con nadie, ni siquiera conmigo a pesar de mis deseos, es este otoño especialmente suave que parece negarse a ir por donde los demás creemos que debe, a saber, por las nubes grises, con algo de sol, por las lluvias, por el viento que arremolina hojas caídas tras haber fomentado la calvicie arbórea, y por las más frescas temperaturas, algo por debajo de los 14ºC (hoy 24ºC de máxima prevista). Ya nos reconciliaremos. Queda poco.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo un film argentino. Se trató de "Mi primera boda" de Ariel Winograd, y con Daniel Hendler y Natalia Oreiro (guapísima). Es el primer largo que veo de este director.

Una pareja de novios va a casarse. La boda va a comenzar pero desde el mismo principio todo empieza a volverse del revés. El novio pierde los anillos y se lo oculta a ella. Para tratar de recuperarlos va complicando más la cosa, hasta el punto de llegar a poner en riesgo la ceremonia, e incluso su propio futuro como pareja estable. A todo este caos se suman los impresentables amigotes, invitados que no deberían de haber venido (antiguos amores de ambos) y ambas familias, radicalmente opuestas, empezando porque una es judía y la otra católica.

Una película regularcilla, una comedia romántica que me pareció fallida pues aunque algunos de sus mimbres sí que eran buenos, como cierto punto de vista cínico y socarrón sobre las bodas, la pareja, el amor, la religión, y la vida en general, me parecieron mal conjuntados o que el tempo no era adecuado. Una historia de enredos y encontronazos familiares (y con amigos y pasados amores) en medio de una caótica boda. Se deja ver y algo me reí. A destacar la presencia, como rabino y cura oficiantes de la ceremonia (Daniel Rabinovich y Marcos Mundstock, respectivamente), los dos más histriónicos y relevantes integrantes del genial y magistral grupo cómico-musical argentino "Les Luthiers".

Pues para ayudarnos a no casarnos con nadie, lo que es muy bueno desde el plano intelectual para así mantener nuestra individualidad y poder agregarla a otra amada si eso nos place mutuamente, nada como algo de sabiduría ajena, comenzando por dos citas que se dicen en el film (también hay más que no recuerdo, pero os pongo otras en relación al tema):

- "Si te casas lo lamentarás. Si no te casas, también lo lamentarás".  (Sören A. Kierkegaard).

- "El matrimonio es como una jaula; uno ve a los pájaros desesperados por entrar, y a los que están dentro igualmente desesperados por salir".  (Montaigne).

- "El que se casa por todo pasa".  (refrán).

- "Ten tus ojos muy abiertos antes del matrimonio, y medio cerrados después de él".  (Benjamín Franklin).

- "¿Por qué nos alegramos en las bodas y lloramos en los funerales? Porque no somos la persona involucrada".  (Mark Twain).

- "Cuando dos personas están bajo la influencia de la más violenta, la más insana, la más ilusoria y la más fugaz de las pasiones, se les pide que juren que seguirán continuamente en esa condición excitada, anormal y agotadora hasta que la muerte los separe".  (George Bernard Shaw).

- "Si realmente el noviazgo es el período más bello de todos, ¿por qué se casan las personas?".  (Sören A. Kierkegaard).

- "Indudablemente la época más feliz del matrimonio es la luna de miel; lo malo es que para repetirla, han de suceder cosas muy desagradables".  (Noel Clarasó).

- "El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución".  (Groucho Marx).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 9 de octubre de 2013

Matutino en la gloria

¡Buenos días!

Me saben a gloria estos matutinos, pero también me suenan y me huelen y todo lo demás relativo a la sensualidad, tanto la física como la anímica. Y los disfruto contra viento y marea. Y aquí seguimos, de dulce gloria otoñal, con sol, suavísimas temperaturas (máximas previstas de 24ºC para hoy), y sereno ambiente, sin el más leve atisbo todavía de grisuras, tristonas lluvias, ventoleras ... ni mareas, que el raquítico aprendiz de río que es el Manzanares no da ni para eso.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película chilena, la candidata por ese país para los próximos Óscar. Se trató de "Gloria", de Sebastián Lelio, y con Paulina García (ganó el Oso de Plata a la mejor actriz en el pasado Festival de Berlín) y Sergio Hernández.

Una mujer de 58 años, divorciada hace diez, se siente todavía joven, y sola, pues sus hijos ya tienen su propia vida. Para llenar este vacío se entrega a todo tipo de actividades, como asistir a diversos cursos, y a buscar el amor en bailes para solteros maduros, yendo de aventura en aventura. Un día, en uno de estos bailes, conoce a un sesentón recientemente separado y entre ambos surge un instantáneo y apasionado romance, y ella, ilusionada, se entrega totalmente (física y anímicamente), como si fuera su primer amor y su última oportunidad. Atrapada en esta loca pasión, irá viendo que las cosas se van torciendo y no salen como ella esperaba pero, inasequible al desaliento, seguirá adelante su camino, bailando hasta que el cuerpo aguante.

Una buena película que no me emocionó gran cosa, a pesar de la loable peripecia de esta mujer vital y de generosa entrega a los demás que se levanta una y otra vez tras cada decepción, pero que jamás deja de luchar contra la soledad y de tratar de buscar el amor y la felicidad. Bueno, en la película sí que hubo un momento que me emocionó, más que eso, una escena hacia la mitad del metraje en la que en una reunión de amigos un par de ellos se ponen a cantar una bossa nova, la sublime "Águas de março" de Antonio Carlos Jobim ... se me pusieron la carne de gallina y los pelos como escarpias, mientras me producía un soberano orgasmo auditivo ... porque no fumo, ni jamás lo hice, que si no era para haberme echado un pitillito después. Podéis escucharla tanto en la versión de Elis Regina, como en un dueto con el autor, ambas originales y exquisitas.

Ahora algo de sabiduría ajena, que espero os sepa a gloria:

- "Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado".  (Quevedo).

- "No perdáis vuestro precioso tiempo ni en llorar el pasado ni tampoco en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos, porque las alegrías son como las flores que la lluvia marchita y el viento desprende".  (Edmond de Goncourt).

- "Vive plenamente mientras puedas y no calcules el precio".  (Omar Khayyam).

- "Un verdadero espíritu de rebeldía es aquel que busca la felicidad en esta vida".  (Ibsen).

- "La gloria se da sólo a quienes siempre la han soñado".  (Charles de Gaulle).

- "El caer no ha de quitar la gloria de haber subido".  (Calderón de la Barca).

- "Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos".  (Oliver Goldsmith).

- "Y aquí paz, y después, gloria".  (aforismo).

Besos y abrazos,

Don.
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martes, 8 de octubre de 2013

Matutino ileso

¡Buenos días!

En este mundo matutino no hay manera de sufrir daño alguno gracias a los ensueños que me provoca entrar, viviendo casi iluso y ausente de lo que me rodea, aunque tan sólo es una efímera burbuja que exploto, tanto porque me aprovecho de ella como porque la pincho adrede, para volver a este otro mundo, que dicen real, tras pasar un ratito por aquí. Por lo demás, este suave y dulce otoño madrileño de soleadas temperaturas máximas que pasan de los 20ºC parece no herir a nadie, ni física ni anímicamente, que este radiante y animoso sol evapora el más leve atisbo de aflicción.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La herida", de Fernando Franco, y con Marian Álvarez (espléndida actuación que mereció premio en el Festival de San Sebastián). Es el debut en el largo de este director, con el que también ganó el Premio Especial del Jurado.

Una joven veinteañera a la que acaba de abandonar su novio (otro más), lleva una rutinaria vida, vive en casa de su madre, y trabaja en una ambulancia trasladando impedidos a clínicas y hospitales. Se siente útil ayudando a los demás pero no consigue relacionarse adecuadamente fuera de su entorno laboral. Lo anhela, pero su difícil carácter por falta de autocontrol emocional se lo impide, haciendo casi la vida imposible, dañando a los que la rodean ... y a ella misma. Su conducta, plena de marcados altibajos, se vuelve cada vez más autodestructiva, autolesionándose frecuentemente. Padece una enfermedad mental llamada trastorno límite de la personalidad.

Una buena película, un minucioso retrato de una persona con este síndrome, a la que no se juzga, y de su angustioso calvario vital, tanto cuando se encuentra bien (las menos veces) como cuando se encuentra mal, con la que resulta difícil empatizar, aunque este film lo consigue en cierto modo, a pesar de no ser especialmente agradable de ver. Vive continuas frustraciones por su carácter que refuerzan sus errores de comportamiento (que no puede evitar), lo que le genera mayor frustración todavía, entrando en una espiral de la que no ve como salir. Necesita ayuda, pero nadie se la da.

Ahora algo de sabiduría ajena, que tal vez nos sirva de bálsamo de Fierabrás para restañar todo tipo de heridas, si es que antes no nos permite salir indemnes:

- "Esta vida es una lucha permanente, y la filosofía es el único emplasto que podemos aplicar a las heridas que de todas partes recibimos".  (Voltaire).

- "Para todas las heridas del alma, por profundas que sean, el tiempo, ese gran consolador, tiene su bálsamo".  (Christoph M. Wieland).

Besos y abrazos,

Don.
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lunes, 7 de octubre de 2013

Matutina ingravidez

¡Buenos días!

Flotan ingrávidos mis solitarios desvaríos mañaneros a través de lo que parece hueco vacío de mi cráneo, pero tras recuperarse del cegador resplandor de un chispazo sináptico ven que hay otros como ellos, que no están solos, y vienen a tomar forma conjunta en algo tal vez coherente, que lucha por abrirse paso al mundo de las ideas y plasmarse en algo tan sólido como una fina hoja de papel o, más aún, en unos etéreos píxeles de pantalla de ordenador. Llevamos ya varios días de sol, sin volátiles nubes pululando en su derredor, que nos atrae con fuerza, nada grave, por las alegres ganas de vivir que nos infunde, cuando no nos funde con su tórrido calor veraniego, olvidado ahora en este otoño de suaves temperaturas (22ºC de máxima prevista hoy).

Este fin de semana estuve en el cine viendo una película que desde ya os recomiendo muy encarecidamente que vayáis a ver, que me encantó. Se trató de "Gravity", de Alfonso Cuarón, y con Sandra Bullock y George Clooney. De este director mejicano había visto hasta ahora tan sólo dos de sus anteriores largos, "Hijos de los hombres" ("Children of men", 2006), e "Y tu mamá también" (2001), que me gustó mucho.

Una ingeniera en su primera misión espacial, y un veterano astronauta en su último vuelo antes de retirarse, mientras realizan unas reparaciones rutinarias en su nave, que orbita a 600 kilómetros de altura sobre la tierra, sufren un grave accidente que destroza su transbordador, siendo los únicos tripulantes que sobreviven al desastre, quedando absolutamente incomunicados, solos y unidos el uno al otro por un cable, flotando a la deriva en la oscuridad espacial, sin apenas opciones de volver a la Tierra.

Una más que sobresaliente película, una historia de supervivencia, de ganas de vivir, que sólo necesita de una hora y media, más que suficiente, y de dos personajes (personaje y medio, diría yo) deambulando ingrávidos por el espacio para tenernos absortos, hipnotizados por la tensión que destila la odisea espacial de sus protagonistas, y ante su rotunda hermosura visual; también por lo emocionante que es (en todos sus sentidos). Cine, cine, cine ... más cine de éste, por favor (parafraseando a Luis Eduardo Aute). Aquí los espléndidos efectos especiales no velan la historia, sino que la realzan.

Ahora algo de sabiduría ajena, que seguro quita gravedad a nuestra vida y la envuelve de alegres ganas de vivirla:

- "Una gravedad continua no es sino una máscara de la mediocridad".  (Voltaire).

- "Nada es grave para quien esperar sabe".  (refrán).

- "Nuestra lealtad es para las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir no es sólo para nosotros mismos sino también para ese cosmos, antiguo y vasto, del cual derivamos".  (Carl Sagan).

- "La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir".  (Gabriel García Márquez).

- "El que se encadena a una alegría, destruye una vida libre; pero el que besa la alegría en su vuelo, vive el amanecer de la eternidad".  (William Blake).

Besos y abrazos,

Don.
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jueves, 3 de octubre de 2013

Matutino aquelarre

¡Buenos días!

¡Estooo ... arrea!, que no sabía que mis adoradas y adorables hadas y ninfas se me han vuelto unas brujas ... ¡no, qué burro!, más bien ha debido de ser una alucinación producto del poco dormir, no sé si consecuencia de algún que otro desenfrenado pandemónium callejero (o intrínseco de mis bulliciosas neuronas) que impidió a Morfeo ser más efectivo conmigo con su sedante pócima. Pues el otoño logró hacer efectivo otro de sus conjuros y está lloviendo de nuevo, que aunque para algunos sean días tristes, producto de un maleficio, a mí me empapan de alegría de vivir, genial encantamiento de mis hadas y ninfas.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Las brujas de Zugarramurdi", de Álex de la Iglesia, y con Hugo Silva, Mario Casas, Carolina Bang, Carmen Maura, Terele Pávez, Macarena Gómez, Pepón Nieto, Secun de la Rosa, Enrique Villén, Carlos Areces y Santiago Segura, entre muchos otros más, que es un film bastante coral.

De este director he visto y me han gustado todos sus largos: "La chispa de la vida" (2011), "Balada triste de trompeta" (2010), "Los crímenes de Oxford" (2008), "Crimen ferpecto" (2004), "800 balas" (2002), "La comunidad" (2000), "Muertos de risa" (1999), "Perdita Durango" (1997), "El día de la bestia" (1995), y "Acción mutante" (1993); e incluso el espléndido corto con el que debutó, "Mirindas asesinas" (1991). Además del corto, también destacaría y recomendaría "La comunidad", "Los crímenes de Oxford" y "Balada triste de trompeta".

Dos parados atracan una tienda de empeños en la Puerta del Sol de Madrid. Uno de ellos, divorciado, lleva con él a su hijo pequeño dado que ese día le toca la custodia compartida y no está dispuesto a dejar de estar con él ni siquiera por el atraco. Huyen en un taxi secuestrado hacia Francia perseguidos por un par de policías y por la posesa ex-mujer que quiere recuperar a su niño. En la huida llegan a Zugarramurdi, pueblo navarro en la frontera pirenaica con Francia, famoso por sus brujas.

Una muy buena película, otra más de Álex de la Iglesia, una desmadrada comedia de terror, de humor negro y algo gamberro, como siempre en este director. Historia con trasfondo de la guerra de los sexos, sobre unos hombres desesperados, algo tontos, que no entienden a las mujeres e incluso las tienen miedo, cual si fueran brujas. Estupenda la escena inicial del atraco, así como otros geniales momentos y diálogos puntuales.

Ahora os convoco, sin traición ni alevosía, a este conciliábulo de sabiduría ajena que espero os embruje tanto como a mí:

- "No arrepentirse ni hacer reproches a los demás, son los pasos de la sabiduría".  (Diderot).

- "El que habla de los defectos de los demás, con los demás hablará de los tuyos".  (Diderot).

- "El oro es como las mujeres, que todos dicen mal de ellas y todos las desean".  (Lope de Vega).

- "Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas".  (Óscar Wilde).

- "Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender".  (Marie Curie).

- "Hereje no es el que arde en la hoguera. Hereje es el que la enciende".  (William Shakespeare).

Besos y abrazos,

Don.
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miércoles, 2 de octubre de 2013

Matutino embalsado rumbo allende el horizonte

¡Buenos días!

Una vez imaginados, boto estos matutinos cada mañana y los dejo al albur de los bits informáticos para que floten por doquier ... y tal vez algunos lleguen a buen puerto. De momento llevamos un par de días en los que no se forman balsas de agua en las aceras y pavimento, pero para mañana se pronostican otra vez más lluvias otoñales, que seguro traerán de polizones suaves y dulces brisas que nos evoquen aislados paraísos, siempre soñados y alguno tal vez realizado.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Kon-Tiki", de Joachim Rønning y Espen Sandberg, y con Pål Sverre Hagen, entre otros varios más. En 1947, el explorador noruego Thor Heyerdahl, junto con cinco tripulantes más, cruzó el Pacífico, desde Perú hasta Polinesia, recorriendo durante 101 días 8.000 kilómetros en una balsa hecha de madera y sogas de cáñamo (bautizada como Kon-Tiki, el dios polinesio del sol), sin más ayuda que el viento y las corrientes oceánicas, para demostrar que los indígenas sudamericanos fueron los primeros colonizadores de esas islas hace unos 1.500 años.

Una buena película, agradable de ver, que nos narra esta real odisea en la que los aventureros hubieron de enfrentarse a tormentas, a tiburones, y al hambre. Quizá le falte algo de garra a esta epopeya.

Ahora algo de sabiduría ajena que seguro abre nuestras mentes y nos orienta en nuestros viajes vitales rumbo a lo desconocido:

- "¿Fronteras? Nunca he visto una. Pero he oído que existen en las mentes de algunas personas".  (Thor Heyerdahl).

- "Jamás se descubriría nada si nos considerásemos satisfechos con las cosas descubiertas".  (Séneca).

- "El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad".  (Víctor Hugo).

- "Hemos preparado a los hombres para pensar en el futuro como una tierra prometida que alcanzan los héroes, no como lo que cualquiera alcanza a un ritmo de 60 minutos por hora, haga lo que haga".  (Clive Staples Lewis).

Besos y abrazos,

Don.
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