¡Buenos días!
Dejémonos de zarandajas, el invierno sigue sin desfallecer, en este amanecer muy nublado, lloviznoso, un tanto desapacible, que podría ir a más según las previsiones, que también anticipan que hoy la máxima será de unos 8ºC, incluso con posibles nevadas por los madriles para mañana; así que no nos queda otra que convivir de la mejor manera posible con él, porque aquí sigue con nosotros, a nuestro lado, e incluso salir a disfrutarlo, sea a pie o a pedal. Yo, casi que al esprint, volando como si fuera una paloma blanca (con maillot de joven promesa), me planto cual olivo en este matutino, tratando de darle mis mejores frutos, en perfecta armonía con él, colaborando, apoyándole para que consiga las metas que se proponga.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo una película de animación. Se trató de "La bicicleta de Bartali" ("La bicicletta di Bartali", 2024), dirigida por Enrico Paolantonio. Es la primera película que veo de este director italiano.
En el Jesusalén de hoy en día, dos chavales adolescentes, aficionados al ciclismo, pero de equipos rivales, con el añadido que uno está conformado por judíos y el otro por palestinos, coinciden casualmente entrenando por los caminos y, tras la desconfianza inicial, acaban por hacerse amigos y seguir entrenando juntos para mejorar ambos, lo que provoca que sean expulsados de sus respectivos equipos ciclistas por confraternizar con el rival. El abuelo del judío, que guarda como una reliquia una bicicleta que, cuando era también un chaval, le regaló el mismísimo Gino Bartali, mítico corredor que ganó dos veces el Tour de Francia y tres el Giro de Italia, entre otros trofeos, durante las décadas de 1930 y 1940, le relata la verdadera gesta del campeón italiano, que fue la de colaborar en el salvamento de cientos de familias judías durante la II Guerra Mundial, cuando la ocupación nazi de su país.
Película normalita (nota: 5), que no me acabó de convencer salvo esporádicos buenos momentos, pues a pesar de sus loables intenciones me pareció un tanto simplona, en animación y guion, naíf, casi que infantil, probablemente debido a que esté destinada para público familiar (niños y sus padres), no sé. Inspirada en hechos reales, narrada en dos tiempos, alternando la historia actual de los chavales que tratan de combatir la incomprensión e intolerancia de los adultos y crear un mundo mejor, con el relato de las hazañas humanitarias del mítico ciclista durante la II Guerra Mundial, estableciendo paralelismos entre el actual conflicto palestino-israelí y la persecución nazi de los judíos, nos muestra un mensaje de convivencia y entendimiento más allá de (presuntas) diferencias culturales, religiosas y demás.
Demarrando, aunque sin dejar atrás lo anteriormente recorrido en esta etapa matutina, poco antes de llegar a su meta, toca avituallarse mentalmente con estas citas de sabiduría ajena, hoy todas de Gino Bartali, abogando por la confraternización, como no podía ser de otro modo:
- "El bien se hace, pero no se dice. Y algunas medallas cuelgan del alma, no de la chaqueta". (Gino Bartali).
- "Si le haces un favor a alguien y luego vas y se lo cuentas a todos, ¿qué favor has hecho?, ¿de qué te sirve? Si le haces un favor a un fascista, el comunista te condena. Si se lo haces al comunista, el fascista te condena. ¿Qué ganas con decirlo? ¡Nada!". (Gino Bartali).
- "Sin solidaridad, el deporte no tendría sentido". (Gino Bartali).
Besos y abrazos,
Don.
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