Vuelve
a hacer mucho, mucho calor (38ºC de máxima prevista, y 23ºC de mínima
tropical), arde Madrid, tanto que ya no camino, sino que repto, me arrastro
cansinamente en mi cotidiano devenir, ya sea de día o de noche, donde no
duermo, sino que nado cual anfibio en mis propios humores dentro de mi
cama-charca. Tan aplanado, tan apegado al suelo voy, que ni siento su ardor, ni
conflictivas ganas de enfrentarme a nada me quedan.
Este
fin de semana estuve en el cine viendo "Todo pasa en Tel Aviv"
("Tel Aviv on fire", 2018), de Sameh Zoabi, y con Kais Nashif, Lubna
Azabal, Yaniv Biton, y Maisa Abd Elhadi. Es el primer largo que veo de este
director palestino.
Un
joven palestino que vive en Jerusalem (Israel), un calamitoso buscavidas sin
oficio ni beneficio, consigue trabajo como ayudante de producción de una
teleserie palestina (titulada como la película) que se rueda en Ramallah
(Palestina), de la que su tío es el creador y quien le enchufa, y con mucho
éxito entre las féminas de ambos países. Uno de los primeros días que cruza el
puesto fronterizo israelí para llegar a los estudios de grabación es detenido y
sometido a un severo control como sospechoso de terrorismo. Para salir del paso
dice que es guionista del culebrón, del que la mujer del comandante del puesto
es ferviente seguidora. Este, para impresionarla, se propone como colaborador
de guion, dándole ideas, pues los personajes judíos no los ve bien perfilados.
Por suerte para el joven, al poco una de las guionistas se despide y su tío le
propone sustituirla... pero jamás ha escrito nada en su vida. Poco a poco va
aprendiendo, tomando ideas de aquí y de allá, incluidas las del militar
israelí, y también intentará usar su nuevo trabajo para tratar de recuperar el
favor de una novia de adolescencia, de la que sigue enamorado a pesar de que su
relación fracasó entonces.
Muy
buena película (nota: 7), y divertida, no de reír a carcajadas, sino de
sonreír, esta comedia romántica de enredos, que encierra un histriónico
melodrama romántico (el de la telenovela que se escribe y rueda), y donde,
desde ambos, se aborda con sutil inteligencia, serpenteando entre bastidores o
bambalinas, el conflicto palestino-israelí. Suave humor que se ríe de todo, de
los palestinos, de los israelíes, de sus respectivos clichés y prejuicios... y
de las telenovelas, que mucha gente ve como la misma realidad sin darse cuenta
de que se las dan con queso, no como al personaje del comandante del puesto, al
que el joven guionista se las da con hummus. Interesante ver también los
entresijos de la creación y realización de un culebrón.
Ahora
unas citas de sabiduría ajena, de entre las que me encontré culebreando por mis
circunvoluciones tras haberlas echado el ojo:
- "No hay duda de que la ficción hace un
mejor trabajo con la verdad".
(Doris Lessing).
- "Mirada de cerca, la vida es una
tragedia, pero vista de lejos, parece una comedia". (Charles Chaplin).
- "Una vida en que no cae una lágrima es
como uno de esos desiertos en que no cae una gota de agua: sólo engendran
serpientes". (Emilio Castelar).
Besos
y abrazos,
Don.
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