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lunes, 5 de diciembre de 2011

Matutino sin descanso

¡Buenos días!

Inasequible al desaliento el otoño sigue manifestándose tal cual es, y tras una breve ráfaga lluviosa, algo desapacible, en la que bajaron bastante las sensaciones térmicas, vuelve el luminoso sol a abrirse paso por entre las nubes, en todo un canto de exaltación vital que nos arrastra con él. El otoño acabará en pocos días, tal vez llorando entre sucias borras de algodón, cuando se apague en el solsticio invernal, pero no lloremos más de lo necesario y vivamos plenamente el invierno por venir, que los ciclos estacionales jamás paran, como la vida misma.

Este fin de semana estuve en el cine viendo un film que desde ya os recomiendo encarecidamente que vayáis a ver. Se trató de "Restless", de Gus van Sant, y con Mia Wasikowska, Henry Hopper, y Ryo Kase. De este director he visto todos sus últimos films: la estupenda "Elephant" (2003), "Last days" (2005), la sobresaliente y recomendabilísima "Paranoid park" (2007), y "Mi nombre es Harvey Milk" ("Milk", 2008).

Una adolescente, enferma terminal de cáncer y que tiene una actitud muy positiva ante la vida conoce en un velatorio a un apesadumbrado coetáneo al que no le interesa vivir, tras el fallecimiento de sus padres, que tiene como hobby colarse en los velatorios para observar a los muertos, y que tiene un amigo imaginario, el espíritu de un kamikaze de la II Guerra Mundial, al que cuenta todas sus intimidades y que le aconseja lo que debe hacer. Los dos jóvenes se enamoran, son felices, pero el tiempo no descansa y la joven morirá en pocas semanas.

Una íntima y poética historia de amor adolescente, serenidad ante la muerte y un toque de ultratumba, muy en sintonía con las historias románticas de la literatura occidental de la primera mitad del s.XIX. Deliciosa película, hermosa, maravillosa, que por tema (vitalista que morirá en breve y que insufla ilusión por la vida a quien desea morir) me recordó a otra maravillosa película, "Wilbur se quiere suicidar" ("Wilbur wants to kill himself" o "Wilbur begår selvmord", 2002), de Lone Scherfig, aunque aquí son dos hermanos.

Ahora, algo de sabiduría ajena con la que mantener nuestra sana inquietud ante lo que nos rodea:

 - "Vivir, sufrir, morir; tres cosas que no se enseñan en nuestras universidades y que sin embargo encierran toda la sabiduría necesaria para el hombre".  (Paul Augez).

 - "El amor es una deliciosa flor; pero es preciso tener el valor de ir a cogerla al borde mismo de un horrible precipicio".  (Stendhal).

 - "El placer es el bien primero. Es el comienzo de toda preferencia y de toda aversión. Es la ausencia del dolor en el cuerpo y la inquietud en el alma".  (Epicuro de Samos).

 - "Toda la felicidad que la humanidad puede alcanzar, está, no en el placer, sino en el descanso del dolor".  (John Dryden).

 - "Al brillar un relámpago
nacemos
y aún dura su fulgor
cuando morimos:
¡Tan corto es el vivir!".  (Gustavo Adolfo Bécquer).

 - "A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd".  (Alphonse de Lamartine).

 - "La vida de los muertos está en la memoria de los vivos".  (Cicerón).

 - "Un libro, como un viaje, comienza con inquietud y se termina con melancolía".  (José Vasconcelos).

 - "Vivir sus deseos, agotarlos en la vida, es el destino de toda existencia".  (Henry Miller).

 - "Si por la noche lloras por no ver el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas".  (Rabindranath Tagore).

Besos y abrazos,

Don.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Aparcando inocentes patinazos, pesadumbres y ligeras paranoias matutinas

¡Buenos días!

Pues sí, es conveniente aparcarlos, sobre todo si son inocentes, que si no se nos pueden acelerar inconvenientes pesadumbres y eventuales paranoias por problemas mal resueltos. Todavía el otoño sigue sin dar patinazos, porque ni hace frío como para ello (no hay severas heladas nocturnas) y porque se desliza con suavidad hacia el solsticio de invierno, con neblinas mañaneras, sol tras el mediodía y poético fulgor otoñal en la ribera del Arlanzón. Así no hay pesadumbre o paranoia que pueda con nosotros.

Ayer por la tarde estuve, como casi cada jueves, viendo otro de los films que se programan en el Aula de Cine de la Universidad de Burgos. Esta vez se trató de una película, estrenada comercialmente el pasado mes de julio, aunque es del año 2007, que desde ya os recomiendo ver, si la podéis pillar, "Paranoid park", de Gus van Sant, y basada en una novela homónima de Blake Nelson. De este director había visto hasta ahora, junto con ésta, sus cuatro últimas películas: "Elephant" (2003), "Last Days" (2005), y "Mi nombre es Harvey Milk" (2008), cuyos matutinos podéis ver pinchando aquí ... bueno, el de "Milk", que a los otros dos podéis acceder pinchando desde el enlace que hay en el matutino de "Milk". La vista ayer es la tercera de una trilogía de la que también forman parte las dos primeras.

Por el estilo y por lo que se cuenta, "Paranoid park" me recuerda mucho a "Elephant"; y además es la que más me ha gustado de las cuatro que he visto de este director. Nos retrata la vida íntima de un adolescente de Estados Unidos, en Portland, de familia acomodada y camino de la desestructuración (divorcio de los padres), que es aficionado al monopatín y que acude a un conflictivo parque, el del título, donde se reúnen los skaters de la zona, en su mayoría jóvenes marginales. Nuestro protagonista esconde un trágico secreto ocurrido recientemente. Contada en caóticos saltos temporales, con aire documental y toques poéticos, de preciosas imágenes, esta estupenda y fascinante película también nos habla del introspectivo sentido de culpa de este indolente adolescente, bastante autista por momentos. Sentido de culpa y de como es redimido por él mismo, con sus propios criterios morales de adolescente. No se opina, no se moraliza sobre los sucesos, solo se describen. Espléndida película, vuelvo a repetir.

Ahora, un poquito de sabiduría ajena que nos ayude a superar pesadumbres, patinazos, paranoias y cualesquiera otros eventuales problemas que pudieran acaecernos:

- "Para que sirve el arrepentimiento, si eso no borra nada de lo que ha pasado. El arrepentimiento mejor, es sencillamente cambiar". (José Saramago).

- "Toda dificultad eludida se convertirá más tarde en un fantasma que perturbará nuestro reposo". (Frédéric Chopin).

- "La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo". (Napoleón Bonaparte).

- "Nada puede hacerme daño excepto yo mismo; el mal que me agobia lo llevo conmigo y jamás sufro realmente sino por mi culpa". (San Bernardo).

- "La medida del verdadero carácter de un hombre es lo que éste haría si tuviera la certeza de que nunca lo descubrirían". (Thomas Babington Macaulay).

- "El tiempo amortigua las pesadumbres y las desavenencias, porque en él cambiamos y nos convertimos en cierto modo en otras personas". (Blaise Pascal).

Besos y abrazos,

Don.
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