¡Buenos días!
Amanece. Pistoletazo de salida al sol de hoy. Paso a paso, sin prisa vamos dejando atrás esos días de desmedido calor, fuera de época, de mucho sofoco y agobio, que hemos padecido hasta hace poco y que casi nos podrían haber llevado al desatino en caso de no haber encontrado ciertos lugares en los que respirar cierta tranquilidad. Aunque sigue haciendo calor, hoy es más llevadero con los 31ºC de máxima prevista por los madriles, también gracias al severo y asfixiante entrenamiento térmico al que nos sometió la meteorología en pasados recientes días y que nos hacen ver esa temperatura cual oasis de frescor (relativo). Y casi al mismo ritmo, calmado, conteniendo mis galopantes ansias por llegar cuanto antes, que no por mucho madrugar amanece más temprano, al trote cochinero entro en este matutino sin buscar ninguna meta, sino disfrutando del relajado tránsito que me procura.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Corredora" (2026), de Laura García Alonso, y con Alba Sáez, Marina Salas, y Àlex Brendemühl. Es la primera película de largometraje de su directora.
Una joven que reside en el Centro de Alto Rendimiento se está entrenando para competir en los próximos campeonatos de España de atletismo en la disciplina de 800 metros lisos, con muchas posibilidades de ser la campeona. La suma exigencia de su entrenador, su desmedida autoexigencia en los entrenamientos, y su ansiedad y obsesión por el triunfo, provocan que le surja un brote psicótico cuyas consecuencias le obligan a tener que dejar temporalmente la alta competición, por recomendación médica. Tras ser dada de alta de la unidad de psiquiatría del hospital se marcha a vivir con su hermana mayor hasta su total recuperación. Tanto esta como su padre a veces no saben muy bien como ayudarla, para que acepte la nueva situación en la que se encuentra, cosa que no hace, empeñándose en volver cuanto antes a la alta competición, incluso a costa de su salud.
Buena película (nota: 6), muy naturalista en sus imágenes y en el modo de contarnos lo que nos cuenta, sin dramas impostados, con sobriedad y tensión, y que provoca cierta angustia e inquietud. Se sitúa en las antípodas de la épica deportiva de la victoria a toda costa, hablándonos de salud mental en el deporte, que no solo los deportistas se lesionan físicamente, sino también mentalmente, como cualquier otro hijo de vecino. Y por extensión de la salud mental en la vida cotidiana, que se resiente con el acelerado ritmo de vida que nos exigen nuestro trabajo y circunstancias (nuestras a veces desenfocadas ambiciones), haciéndonos reflexionar sobre que es posible vivir a otro ritmo y llegar a los mismos sitios sin tanto coste (de salud).
Corre que te corre hemos llegado a la sabiduría ajena, con estas citas que ahí os dejo de corrido:
- "El hombre sueña con escapar, pero no debe correr para ser libre. Si uno huye de sí mismo, su prisión irá con él". (Gustave Thibon).
- "A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde". (Lucio Anneo Séneca).
- "¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?". (Proverbio Alemán).
- "No llegan los que más corren sino los que saben adonde van; más que ligereza en las piernas, es menester cabeza firme". (Mariano Aguiló y Fuster).
Besos y abrazos,
Don.
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