¡Buenos días!
Aunque ya no llueva, sigue con nosotros el otoño, invitado con sumo gusto por mi ser y mis circunstancias (ambientales), aunque debería entrar como Pedro por su casa, sin pedir permiso, que es su estación, con este día de hoy que se nos presenta entre nuboso y soleado y con una máxima prevista por los madriles de unos 18ºC. Y como siempre llamo a la puerta de este matutino que, como los otros ya habidos, sé que me recibirá de mil amores, incluso con la posibilidad de darnos un revolcón en el caso de que ambos nos vayamos viniendo arriba.
Este fin de semana estuve en el cine viendo "La invitación" ("The invite", 2026), de Olivia Wilde, readaptación estadounidense de la película española "Sentimental" (2020) de Cesc Gay, la enésima versión, pues lo mismo ha sucedido en otros variopintos países, y con Seth Rogen, Olivia Wilde, Penélope Cruz y Edward Norton. Es la tercera película de largometraje como directora de esta también actriz, tras "No te preocupes querida" ("Don't worry darling", 2022) y "Súper empollonas" ("Booksmart", 2019).
Una pareja (con hija casi adolescente) que lleva varios años de convivencia y está estancada en anodinas rutinas maritales, que desde hace bastantes meses no tiene sexo, y que se comunica a base de reproches mutuos, invita a cenar en su casa, con las objeciones del sarcástico cascarrabias de él, a sus nuevos vecinos de la planta de arriba, otra pareja (sin hijos), de lo más desinhibida, que lleva poco tiempo de relación y todavía bullen de mutua pasión (amorosa y sexual). La velada irá transitando por derroteros inesperados, acabando los cuatro por mostrar sin tapujos sus escondidas emociones.
Muy buena película (nota: 7), muy entretenida y divertida, alguna carcajada que otra incluida, esta comedia un tanto alocada, de chispeantes diálogos y afiladas palabras (y gestos), como la original que readapta, algo distintas ambas, incidiendo la una y la otra más o menos en esto y aquello, pero que en conjunto me gustaron de modo similar, que cada una tiene sus méritos (y deméritos), no demasiado relevantes en cualquier caso. Historia que saca a la luz las miserias de cada uno de los personajes y los reprimidos sentimientos y deseos que acaban por envenenar la relación de cada una de las parejas, casi que radiografiadas, para invitarnos a reflexionar jocosamente sobre esto.
Pues con sumo placer os invito a la sabiduría ajena, con este escogido menú de citas que espero os deleiten las entendederas, hasta tal punto que os puedan provocar un orgasmo neuronal, espero:
- "Los vecinos que uno nunca ve de cerca son los vecinos ideales y perfectos". (Aldous Huxley).
- "Empieza por no tratarte con tus vecinos. Siempre es tiempo de hacer una excepción". (Noel Clarasó).
- "El único hombre que es realmente libre es aquel que puede rechazar una invitación a comer sin dar una excusa". (Jules Renard).
- "No tiene importancia que maldigamos al vecino, siempre que no nos admiremos a nosotros mismos". (Gilbert Keith Chesterton).
- "Nada lo vuelve a uno más tolerante a la ruidosa fiesta de un vecino que estar allí". (Franklin Jones).
Besos y abrazos,
Don.
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