¡Buenos días!
La mañana se nos despierta soleada, con alguna velada gasa nubosa queriendo atenuar su luz, pero el sol se resiste, regateando en su quietud y sereno transcurrir cualquier intento de amordazarle. La máxima prevista para hoy por los madriles en este sosegado día otoñal será de unos 17ºC. Y como siempre, para entonar mi buen ánimo, me pongo a teclear palabras este matutino tratando de darles sentido y que me lo den a mí mismo, en buena armonía con mi circunstancia (orteguiana) y alrededores.
Ayer por la tarde no estuve en el cine pero sí viendo una película en la plataforma de RTVE Play. Se trató de "Palabras para un fin del mundo" (2020), de Manuel Menchón, y con las voces de José Sacristán, Marián Álvarez, Víctor Clavijo, Andrés Gertrúdix, y Antonio de la Torre, quienes hablan por boca de las varias figuras históricas que aparecen en este documental. De su director había visto, antes de ayer mismo en el cine, su película más reciente, "La voz quebrada" (2026), que es la siguiente a la que hoy glosaré.
En la proclamación de la Segunda República el filósofo y escritor Miguel de Unamuno es considerado uno de sus fundadores, tras haber regresado del exilio que le fue impuesto por la derrocada dictadura de Primo de Rivera, llegando incluso a ser propuesto para presidir el nuevo régimen, lo que rechazó. Cinco años después, el 31 de diciembre de 1936, con la Guerra Civil en marcha desde hace seis meses, moría en su casa de Salamanca, ciudad que era el centro de propaganda de las tropas franquistas, siendo enterrado 24 horas después con honores falangistas. Pocos días antes, recluido en su casa, había manifestado por carta a algunos amigos su inquietud de que podría ser asesinado, como tantos otros intelectuales ya lo habían sido, por los sublevados contra la República.
Muy buena película (nota: 7), espléndida y rigurosamente documentada a base de imágenes de archivo y diversa documentación, muchas de ellas inéditas, resultado de años de investigación del equipo de la película, de muy recomendable visionado por todos ahora que los tiempos actuales quieren parecerse a aquellos, y que bien podría ser un complemento a lo narrado en la película "Mientras dure la guerra" (2019) de Alejandro Amenábar. Aunque hace un repaso a aquellos convulsos años, para tratar de esclarecer el misterio de su muerte, se centra en últimos meses de vida de Unamuno, especie de Pepito Grillo del sinsentido radical de aquellos tiempos y sus barbaries, dando bandazos y latigazos a uno y otro lado del espectro, pero muy especialmente para hablarnos de la manipulación de su figura a través de la propaganda de los diversos bandos contendientes, inventando noticias sobre él para conseguir sus propios fines... incluso del mundo, que las guerras abocan a esto, al apocalipsis... cosas también de hoy en día, tan en boga siempre.
Pues para el fin de este matutino, antes de los besos y abrazos, las palabras que otros dijeron para ayudarnos a repensar el mundo en que vivimos, hoy, obviamente, de Unamuno:
- "Y pasan los días sin que pase nada, y todo queda pues pasa todo". (Miguel de Unamuno).
que así mi canto con tu canto entona,
y no me digas lo que no te digo". (Miguel de Unamuno).
Besos y abrazos,
Don.
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