¡Buenos días!
Por si las moscas, las nubes que esta mañana tratan de velar el sol se cuidan de no hacerlo del todo no vaya a ser que se enfade y las evapore, con lo que este anda con la mosca detrás de la oreja no vaya a ser que vuelvan las lluvias, lo que me encantaría, a pesar de que a pocos días vista no parezca que vaya a suceder, a tenor de las previsiones. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 21ºC. Así que, sin que este matutino sepa muy bien que mosca me habrá picado, trata en cualquier caso de que no me altere, cosa que consigue con su mera presencia de lo más reconfortante.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Moscas" (2026), de Fernando Eimbcke, y con Teresita Sánchez, Bastian Escobar, Hugo Ramírez y Enrique Arreola. De su director mexicano había visto una de sus anteriores películas de largometraje, la primera, "Temporada de patos" (2004).
Una mujer, que vive sola, sin apenas salir a la calle ni tener relación con otras personas, apesadumbrada y huraña, a la que molestan los ruidos de los vecinos y las moscas que pululan por su casa, cuya rutinaria vida consiste en dormir, comer y hacer pasatiempos y ver la televisión en casa, necesita dinero que no tiene para poder pagarse una pequeña operación en el pie, así que se ve obligada a tener que alquilar una habitación de su casa a familiares de enfermos, mientras estos pasan largas estancias en el hospital de al lado. Se la alquila a un hombre cuya esposa está ingresada por estar gravemente enferma de cáncer quien, para ahorrarse un poco de dinero, mete a escondidas a dormir también a su hijo de nueve años. Unos días después, la casera descubre al niño, el padre debe ausentarse para volver al trabajo, y ella comienza, poco a poco y casi que a regañadientes, a establecer un inesperado y sorprendente vínculo con el chaval, lo que ayudará a sacarla de su ensimismamiento.
Muy buena película (nota: 7), rodada en blanco y negro, que me gustó principalmente por el modo de contarme la historia, por su modo de mirar, que nos habla de la pérdida y el dolor que conlleva y como cada cual lo sobrelleva como buenamente puede, de como conectar con otro puede ayudarnos a salir del pozo a pesar de lo difícil que sea para algunos el poder establecer vínculos emocionales, lo que les aboca al aislamiento, del que es difícil salir. Las moscas del título, además de que literalmente aparecen al principio en su versión cojonera (latosa), y al final no tanto, vienen a representar a las personas que nos molestan (todas a la protagonista) y también me trajo a la mente un videojuego tipo Arcade al que jugaba en mi postrera adolescencia y primera juventud, al que llamábamos coloquialmente así, las moscas, que en realidad era el videojuego "Galaxian", muy parecido y especie de evolución "Space Invaders", que aparece (con otro nombre) y tiene mucho significado en la trama de esta película.
Bueno, no estéis moscas, que ya llega la sabiduría ajena, con estas citas que, entre las muchas otras que revoloteaban por ahí, acabaron por posarse por aquí:
- "¡Cuán fácil es rechazar los pensamientos molestos o que no nos convienen y hallar inmediatamente la calma absoluta!". (Marco Aurelio).
- "No quiero que la gente sea muy agradable, pues así me ahorran la molestia de que me tengan que gustar demasiado". (Jane Austen).
- "Una gota de miel caza más moscas que un galón de hiel". (Abraham Lincoln).
Besos y abrazos,
Don.
_____
No hay comentarios:
Publicar un comentario