jueves, 2 de julio de 2026

Matutino sin identificar

¡Buenos días!

Se reconoce perfectamente la estación en la que nos encontramos, es verano, hace calor, hoy no especialmente opresivo con los 34ºC de máxima prevista por los madriles, así que no necesito tener un careo con él para que confiese los sofocos a los que nos somete que, como ya he dicho, hoy intuyo que no serán excesivos. Aunque sí que me pongo cara a cara con este matutino, que ya sé quién es, para sonsacarle todo lo que pueda, para que desembuche lo que considere menester, lo que de buen grado considere oportuno, así que no veo necesario aplicarle el tercer grado.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La mujer sin nombre" ("Al-majhoula", 2025), de Haifaa Al Mansour, y con Mila Al Zahrani, Shafi Al Harthi, Aziz Gharbawi y Abdullah Al Qahtani. Quinta película de largometraje de esta directora saudí, de quien había visto tres de sus anteriores: "La candidata perfecta" (2019), "Mary Shelley" (2017) y "La bicicleta verde" ("Wadjda", 2012).

A una joven, que trabaja desde hace poco, desde que se divorció, como administrativa en una comisaría de policía escaneando documentos para digitalizar todos los expedientes antiguos, que quiere ingresar en la academia para hacerse policía, y que sigue fervientemente los podcast de una influencer que a la par que va dando consejos de maquillaje cuenta casos de crímenes reales internacionales y opina sobre ellos, le pide el comisario, que no tiene suficiente estómago para ver cadáveres pues hasta ahora solo ha tratado con delitos menores, que acuda con él al escenario de un crimen, pues una adolescente ha sido hallada muerta, abandonada en medio del desierto. No pueden identificarla y nadie reclama el cuerpo, pues seguramente su familia, avergonzada, temerosa por el qué dirán, no se atreve a hacerlo. Como la policía quiere cerrar la investigación cuanto antes, ella se pone a indagar por su cuenta, pues este caso se lo toma como algo personal, para al menos tratar de saber quién era y el porqué fue asesinada.

Buena película (nota: 6), a veces un tanto simple e ingenua, a pesar de su inesperado giro final realmente sorprendente y drásticamente reivindicativo de ciertos aspectos sociales de su país si se lee entrelíneas, de trama pillada con alfileres, hilvanada de aquella manera, pero que en el fondo esconde mucho de radical crítica social. Historia en la que más que la trama investigadora, un tanto floja, tiene más fuerza lo que subyace, la situación femenina en Arabia, una sociedad ultrapatriarcal con opresiva situación de las mujeres, a pesar de tímidos cambios (por ejemplo, permitirlas conducir, desde 2018), en la que además se ven las contradicciones de este proceso de cambio a medio camino entre la opresión y la tímida apertura, con mujeres con niqab, con hiyab, y chicas jóvenes rebeldes que salen de noche a tomar algo a pelo descubierto... por cierto, como curiosidad, en una escena en la que la protagonista sigue a un sospechoso, ella, mujer empoderada e independiente liberada de ataduras maritales y sociales en general, paradojas de la vida, utiliza un niqab para no ser descubierta e investigar cual si fuera invisible... como todas las ninguneadas mujeres obligadas a llevarlo.

Bueno, ahora llegan estas citas de sabiduría ajena, que por muy ajena que sea no viene sin referir el nombre de sus autores, confesos o no:

 - "Es una violencia sin nombre el obligar a una mujer a guardar silencio".  (Pierre Corneille).

 - "Un pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas".  (Mariano José de Larra).

 - "La plena igualdad de las mujeres sería la señal más segura de la civilización y duplicaría las fuerzas intelectuales del género humano".  (Stendhal).

Besos y abrazos,

Don.

_____

No hay comentarios: