lunes, 27 de julio de 2026

Al rebote del sueño matutino

¡Buenos días!

Sueño, tanto dormido como despierto, con que los excesivos rigores veraniegos no vuelvan de rebote de los ya pasados, y aunque hoy, con los 34ºC de máxima prevista por los madriles, parecen querer acabarse los razonablemente suaves días estivales de este fin de semana, efectivamente así será, a tenor de las previsiones, que anuncian que regresaremos ya mañana mismo, y en sucesivos días, casi que a la cuarentena térmica otra vez, que volveremos a sudar más que en un partido con prórroga en un pabellón deportivo sin buena ventilación. Así que bota que te bota, con cuidado de que no nos piten pasos, ya estoy nuevamente metido de lleno en esta zona mañanera, tratando de encestaros este matutino, con una finta de ensueño, sin que nada llegue a taponármelo. Y si tal llegase a suceder, pillar el rebote (sin rebotarme) e intentarlo de nuevo.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "El sueño americano" ("Le rêve américain", 2026), de Anthony Marciano, y con Raphaël Quenard y Jean-Pascal Zadi. Es la primera película de largometraje que veo de este director francés.

Dos jóvenes de extrarradio, uno dependiente de un videoclub y el otro limpiador en el aeropuerto, apasionados por el baloncesto, que soñaron con ser deportistas de élite, pero asumieron que no tenían el suficiente talento para ello, se conocen jugando una pachanguita en una cancha callejera y se hacen inseparables amigos. Soñadores empedernidos, se ponen a la tarea, sin un duro en el bolsillo, sin contactos en la élite de ese mundillo, y con un nivel de inglés de parvulario, de conseguir representar a algún talento emergente francés de ese deporte para tratar de que sea elegido en el draft de la NBA y pueda jugar en esa liga. Con buen ojo para ver las dotes baloncestísticas de jóvenes emergentes, complementándose mutuamente, trabajando duro durante años, con perseverancia, fracaso tras fracaso, de los que van saliendo adelante gracias a su inquebrantable amistad, al apoyo de sus esposas y a no perder jamás la esperanza, llegarán a ser los más famosos cazatalentos de jugadores franceses en la NBA.

Buena película (nota: 6), esta entretenida y divertida comedia de buen rollo y amistad, de buena gente, basada en hechos reales, con toques emotivos, y con la que se pasé un rato muy agradable a pesar de ser un tanto convencional las más de las veces. Historia de dos tipos humildes, encantadores y con desparpajo, dispares pero complementarios, inasequibles al desaliento, apasionados con cumplir su sueño, que salen adelante a pesar de los pesares y contra todo pronóstico.

Pues llegó el momento de cruzar el charco, hasta la sabiduría ajena, con este quinteto de citas, hoy titulares que se ganaron su puesto a base de ingenio y espero que nos ganen... el intelecto y más:

 - "Los que se quejan de la forma como rebota la pelota, son aquellos que no la saben golpear".  (José Ingenieros).

 - "Sueña el rico en su riqueza
que más cuidados le ofrece,
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza [...]".  (Pedro Calderón de la Barca).

 - "Se puede albergar un gran sueño durante años y años, y convertirlo en realidad de repente. Sé paciente. Te pasará tarde o temprano: ¡la vida te abrirá la puerta, y te permitirá entrar y dar una gran fiesta!".  (Louis Brown).

 - "[...] No te rindas
que la vida es eso
continuar el viaje
perseguir tus sueños [...]".  (Mario Benedetti).

 - "Ver cumplido un sueño, sudar la gota gorda realizando un trabajo solitario, tener la oportunidad de crear; esa es la sustancia de la vida. El dinero no es más que un adorno".  (Bette Davis).

Besos y abrazos,

Don.

_____

No hay comentarios: