¡Buenos días!
Mañana soleada en este difuminado amanecer, precioso, como todos, con máximas previstas para hoy de unos 29ºC por los madriles, calor casi veraniego, no tanto criminal como desaforado para estas fechas, que nos asalta aunque se cortará, detenido por una bolsa de aire frío, ya esta misma tarde con las vespertinas tormentas que se esperan, precipitaciones y ambiente más revueltamente primaveral que seguirán en próximos días. Así que, en estas, me pongo a la tarea con este matutino, casi que atado (no a la fuerza) por un invisible cable a él, tecleando con el fin de tratar de maximizar sus ratios de audiencia, lo que seguro no cambiará escriba lo que escriba, dado el poco público que suele visitarlos.
Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Prime crime: A true story" ("Dead man's wire", 2025), de Gus van Sant, y con Bill Skarsgård, Dacre Montgomery, Cary Elwes, Myha'la, Colman Domingo y Al Pacino. De su director había visto anteriormente "No te preocupes, no llegará lejos a pie" ("Don't worry, he won't get far on foot", 2018), "Tierra prometida" ("Promised land", 2012), "Restless" (2011), "Mi nombre es Harvey Milk" ("Milk", 2008), "Paranoid park" (2007), "Last days" (2005), y "Elephant" (2003).
Febrero de 1977 en Indianápolis. Tras sentirse estafado por una entidad financiera, un tipo se presenta en sus oficinas para hablar con el mandamás, con el que tenía una cita, pero le dicen que no está, que se fue unos días de vacaciones, aunque le atenderá su hijo, al que toma como rehén y le ata un cable al cuello conectado a un dispositivo que disparará la escopeta que apunta a su cabeza a poco que se mueva o la policía intente matarlo. Exige que le devuelvan su dinero, además de una gran indemnización, inmunidad tras el secuestro y, sobre todo, una disculpa pública del dueño de la entidad, retransmitida por las principales cadenas nacionales de televisión en horario de máxima audiencia.
Buena película (nota: 6), entretenida de ver y que deja cierto poso reflexivo sobre nuestra realidad más o menos reciente, con estilo setentero de reportaje de actualidad con imagen granulada, que reconstruye un suceso real, para hablarnos de abusos de poder financiero, capitalismo a ultranza y sus peajes, de la indignación que provoca, lo que a algunos aboca al desequilibrio mental, de inesperados héroes populares no muy edificantes por mucho que reclamen justas causas y de circos mediáticos y telebasura en general. Muchos de los temas musicales que suenan son temazos intemporales de aquellos años. Por cierto, dado que casi siempre veo las películas en versión original (con subtítulos), me pareció también fascinante la voz sensual y profunda de Colman Domingo, que la acentúa dado que interpreta a un carismático locutor de radio. Mientras veía esta película, me vino a la cabeza otra que en cierto modo trata similares cuestiones, "Money monster" (2016) de Jodie Foster, dándome la sensación de estar también inspirada, esta vez más libremente, en este peculiar caso. Por cierto, de juzgado de guardia, para el que lo perpetró, el presunto título en español de esta película (¿en inglés cambiando el original inglés?... !!!), esperpéntico y que no hay por donde cogerlo.
Ahora, en un lugar preeminente de la matutina parrilla, en su justo momento, poco antes del cierre de su emisión, ahí os dejo estas citas de sabiduría ajena, esperando que llegue a desbocarse el "matutinómetro" de visionados:
- "Cuando hagas algo noble y hermoso y nadie se dé cuenta, no estés triste. El amanecer es un espectáculo hermoso y sin embargo la mayor parte de la audiencia duerme todavía". (John Lennon).
- "El problema es que la televisión amalgame y convierta en papilla informe la realidad, la ficción, lo fundamental, lo secundario, el divertimento y la reflexión". (Jean Renoir).
- "Muchos que quisieron traer luz, fueron colgados de un farol". (Stanislaw Lec).
- "Siempre quiebra el hilo por lo más fino". (Refrán).
Besos y abrazos,
Don.
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