miércoles, 29 de abril de 2026

¿Qué hay tras los matutinos?

¡Buenos días!

Tras las espesas nubes con las que hoy amanecemos no sé lo que habrá, aunque intuyo que el sol reposando sobre ellas, que quizá asome algo hacia la tarde, y que antes y después de ese momento ha habido, hay y habrá lluvia cayendo sobre nosotros. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 19ºC. En cuanto a los matutinos, tras ellos, agazapado tras el teclado, debo encontrarme yo mismo, y después de los besos y abrazos, la espera hasta el siguiente.

Ayer por la tarde estuve en el cine viendo "Después de Kim" (2026), de Ángeles González-Sinde, basada en la novela homónima (2019) escrita por la propia directora, y con Adriana Ozores, Darío Grandinetti, Christina Rosenvinge, Gloria March, Kevin Brand, y Karina Kolokolchykova. Es la cuarta película de largometraje de su directora, de quien había visto sus dos anteriores más recientes, "El comensal" (2022) y "Una palabra tuya" (2008). No vi la de su debut. Más que directora, amén de haber sido también ministra de Cultura (2009-2011), es principalmente guionista, habiendo visto la gran mayoría de las películas que ha escrito.

Una mujer acude inesperadamente a la casa de su ex, del que se divorció hace 25 años, para comunicarle que la llamaron desde España para decirle que la hija de ambos, con la que no habían tenido contacto desde hace bastantes años, ha aparecido muerta. Ambos viven en Buenos Aires y, muy apesadumbrados, viajan a Benidorm, donde vivía la hija. Al llegar allí descubren que estaba casada, que tenía un hijo de cuatro años y que tanto este como su marido están en paradero desconocido. Deciden quedarse allí por un tiempo para intentar encontrar al nieto, paralelamente a las investigaciones policiales, tratando de sortear los enfrentamientos que en el pasado les separaron.

Buena película en general (nota: 6), con sus más y sus menos, de ritmo pausado, entretenida, agradable y simpática, gracias especialmente al sarcástico cascarrabias que es el personaje masculino principal, en el que se muestra una entrañable relación de una pareja que fue, que no se soportaban y que ahora, en aras de un interés común, más de él que de ella, tratan de congeniar, a la par que cada uno trata de lidiar con su particular duelo. Sin embargo, el tramo final, que deja muy de lado esta relación y se centra casi totalmente en las pesquisas investigadoras, en su resolución, a partir de cuando aparece el nieto, dejó mucho que desear por lo que a mí respecta, desluciendo el devenir anterior que me estaba gustando bastante, proceso durante el cual ambos se van redescubriendo a sí mismos, así como a su propia hija, hasta entonces toda una desconocida para ellos, por mucho que hubieran creído conocerla, tratando de superar sus anteriores fracasos personales.

Bueno, pues antes de las despedidas, pongo ante vosotros estas citas de sabiduría ajena, que tal vez ayuden a mejor conocernos:

 - "Cada uno acepta lo que va descubriendo de sí mismo en las miradas de los demás, se va formando en la convivencia, se confunde con el que suponen los otros y actúa de acuerdo con lo que se espera de ese supuesto inexistente".  (Juan Carlos Onetti).

 - "Pero existe algo que el tiempo no puede, a pesar de su innegable capacidad destructora, anular: y son los buenos recuerdos, los rostros del pasado, las horas en que uno ha sido feliz".  (Julio Cortázar).

Besos y abrazos,

Don.

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