¡Buenos días!
Frío de lo más corriente el que tenemos hoy, lo normal en el invierno en el que ya estamos, con cielos enmarañados de nubosidad y neblinas, con amanecer de nuevo coqueteando con la helada y una máxima prevista por los madriles para hoy de unos 8ºC. Tampoco siento la más mínima extrañeza al acogerme en este matutino para escapar por un rato del mundanal ruido, las más de las veces con pocas nueces, que soy de ellos y ellos de mí, donde todo, o casi, recobra su sentido mientras ando por aquí, equipándome de necesarias herramientas para poder enfrentarme a los eventuales absurdos que pudieran invadirme allende ellos.
Este fin de semana estuve en el cine viendo "El extranjero" ("L'étranger", 2025), de François Ozon, basada en la novela homónima (1942) de Albert Camus, y con Benjamin Voisin, Rebecca Marder, Pierre Lottin, Denis Lavant, y Swann Arlaud. De este magnífico director francés había visto catorce de sus anteriores películas, a saber: "Cuando cae el otoño" ("Quand vient l'automne", 2024), "Mi crimen" ("Mon crime", 2023), "Peter von Kant" (2022), "Todo ha ido bien" ("Tout s'est bien passé", 2021), "Verano del 85" ("Été 85", 2020), "Gracias a Dios" ("Grâce à Dieu", 2018), "El amante doble" ("L'amant double", 2017), "Frantz" (2016), "Una nueva amiga" ("Une nouvelle amie", 2014), "Joven y bonita" ("Jeune & jolie", 2013), la magistral "En la casa" ("Dans la maison", 2012), "Potiche, mujeres al poder" ("Potiche", 2010), "Swimming Pool (La piscina)" ("Swimming pool", 2003), y "8 mujeres" ("8 femmes", 2001).
Argel, años 30. Un hombre anodino, taciturno, apático e insensible ante la vida, por parecerle sumamente absurda e incomprensible, al que todo le es indiferente (incluso la muerte, sea la ajena o la propia), nada empático, que se siente un extraño en el mundo, que jamás miente, recibe impasible la noticia del fallecimiento de su anciana madre en el asilo en que estaba. A la vuelta del velatorio y entierro, donde no derramó una sola lágrima, inicia una relación amorosa con una compañera de trabajo, a la par que, por ayudar a un vecino de vida nada edificante, asesina inexplicablemente a un hombre nativo, por lo que es detenido por la policía y posteriormente llevado a juicio.
Buena película (nota: 6), sin alharacas, no especialmente fácil de ver, estéticamente muy bonita con su muy limpia fotografía en blanco y negro, en la que me costó bastante entrar, pues el protagonista es un tipo muy difícil de entender, pero que al final, donde me interesó bastante, terminó por lograrlo. Es muy filosófica, bañada con absurdo existencial, sobre el sinsentido de la vida, que nos habla también, con espíritu crítico, de justicia, moralidad e hipocresía sociales y también, de trasfondo, de colonialismo, racismo y machismo. Compleja y densa me pareció, un tanto inaprensible, no sé si el libro, que no he leído, pudiera mejorar mis sensaciones.
No sería nada extraño que ahora os pusiese unas citas de sabiduría ajena, sección hoy copada por Albert Camus, lógicamente, comenzando con una de la propia novela/película:
- "Quizás no estaba seguro de lo que me interesaba realmente, pero, en todo caso, estaba completamente seguro de lo que no me interesaba". (Albert Camus, "El extranjero").
- "La verdad, como la luz, ciega. La mentira, por el contrario, es un bello crepúsculo que realza cada objeto". (Albert Camus).
- "Grito que no creo en nada y que todo es absurdo, pero no puedo dudar de mi grito y necesito, al menos, creer en mi protesta". (Albert Camus).
- "Siempre llega un momento de la historia en el que aquel que se atreve a decir que dos y dos son cuatro, es condenado a muerte". (Albert Camus).
Besos y abrazos,
Don.
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