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martes, 12 de mayo de 2026

Gratitud matutina

¡Buenos días!

Se agradece que la primavera sea tan voluble, tan inesperada siempre, con el meteoro justo que nos dice todo de ella en ese preciso momento, hoy indecisa de si manifestarse lluviosa o no con la alternancia de sol y nubes. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 18ºC. Y gracias a mis matutinos por estar siempre ahí, a mi lado, cuidando de mí, como yo trato de hacer con ellos tecla a tecla, tratando de que no se me permuten ni letras ni palabras ni frases, para que conserven todo su sentido para mí... y para el resto.

Este fin de semana estuve en el teatro viendo la obra "Las gratitudes", basada en la novela superventas "Les gratitudes" (2019) de Delphine de Vigan, adaptada para el teatro por Marta Betoldi a partir de la traducción de Pablo Martín Sánchez, dirigida por Juan Carlos Fisher, e interpretada por Gloria Muñoz, Macarena Sanz y Rómulo Assereto. De su director había visto anteriormente otro montaje teatral, la de la excelentísima obra "Prima facie", que vi hace un par de años.

Una mujer mayor ha ingresado hace poco en un geriátrico y anda algo desconcertada, no le gusta el sitio, siente que ha perdido algo a lo que no puede poner nombre, no encuentra las palabras. Padece afasia, un deterioro cognitivo del cerebro que le va imposibilitando paulatinamente la facultad del habla, pues van desapareciendo las conexiones entre los conceptos y objetos y las palabras que los denominan, confundiendo unas con otras. Recibe periódicamente en su habitación las visitas de un amable logopeda de la residencia de ancianos que intenta frenar la progresión de su enfermedad, y la de una joven que era su vecina y que cuando era niña y su madre la dejaba sola por varios días, corría a refugiarse en casa de la mujer, que la cuidaba y trataba como a la hija que no pudo tener. El gran deseo de la anciana es encontrar a las personas que cuando ella era niña le salvaron la vida, y poder agradecérselo antes de no poder articular palabra.

Muy buena obra de teatro (nota: 7), conmovedora y divertida por momentos, bonita, con estupendas actuaciones, especialmente de su protagonista, estructurada cual retablo de estampas, breves momentos entre la anciana y el logopeda, la anciana y la joven, y así sucesivamente, alternándose ambas situaciones sin entremezclarse (hasta la estampa final), progresando paulatinamente a lo largo del tiempo. Nos habla de diversas cuestiones, como de la vejez, de su soledad y otras soledades, de cuidarnos los unos a los otros, de la importancia de las palabras, y sobre esas buenas personas que, para bien, marcaron nuestras vidas, que nos ayudaron, y de la deuda de agradecimiento que tenemos hacia ellos, que hay que manifestar verbalmente sí o sí, antes de que por azares del destino ya no podamos hacerlo por haber esperado demasiado, cosa de la que probablemente nos arrepintamos.

Llegó el momento de agradecer a los otros que no soy yo por esas citas de sabiduría que por aquí suelo desparramar a cuenta de la obra de teatro, o película de cine, que acabo de ver:

 - "Uno piensa que tendrá tiempo de decir las cosas, y cuando se quiere dar cuenta ya es demasiado tarde. Uno piensa que basta con dar muestras de cariño, con hacer gestos, pero no es verdad, hay que decir lo que se siente".  (Delphine de Vigan).

 - "Es de bien nacidos ser agradecidos".  (Refrán).

 - "La gratitud no es solo la mayor de las virtudes, sino la madre de todas las demás".  (Marco Tulio Cicerón).

 - "Seamos agradecidos con las personas que nos hacen felices, ellos son los encantadores jardineros que hacen florecer nuestra alma".  (Marcel Proust).

Y antes de despedirnos, no podemos dejar de escuchar una de las canciones en español que más me gustan, "Gracias a la vida" de Violeta Parra, muy especialmente en la versión, la mejor para mí, cantada por la maravillosa voz de Mercedes Sosa.

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 11 de mayo de 2026

Me desvivo por los matutinos

¡Buenos días!

La primavera va a lo suyo, no se muere, vive para vivir y hacernos vivir, henchida de su natural efervescencia de ánimo juvenil, revoltosa y revuelta de tormentas como en este pasado fin de semana, hoy algo más serena, con sol y nubes y posibilidad de algunas esporádicas gotas de lluvia más. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 18ºC. Y ya me estoy muriendo por pasar este tan necesario ratito de desconexión con el mundo real en el matutino, para darnos entre nosotros, y cuando salga poder darme donde sea menester.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Yo no moriré de amor" (2026), de Marta Matute, y con Julia Mascort, Sonia Almarcha, Tomás del Estal y Laura Weissmahr. Es la primera película de largometraje de su directora, basada en vivencias suyas, y la triunfadora del reciente Festival de Málaga.

Una joven de 18 años vive con sus padres en una localidad de Madrid. Su hermana mayor está casada y vive en Barcelona. La madre empieza a manifestar prematuramente incipientes síntomas de alzhéimer. La situación pilla por sorpresa a la chica, se avergüenza de ello, en principio trata de evadirse y desentenderse de la situación sumergiéndose más en su natural disfrute de la vida, se cabrea con el mundo, pero a medida que los meses y años van pasando y la enfermedad va empeorando a pasos agigantados y sin remisión posible, deberá aprender a compaginar su deber de colaborar en el cuidado de su madre con sus ganas de vivir la vida, tan propias de su edad, proceso durante el que se surgirán tensiones familiares, momentos de rabia y reproches, hasta lograr adaptarse a la nueva situación, ¡qué remedio!

Muy buena película (nota: 7) este drama familiar intimista, emotivo en su sequedad y aspereza, pues las relaciones afectivas entre los miembros de esta familia son más bien poco afectuosas, aunque por sus adentros se tengan cariño, cosa que no demuestran explícitamente o que les cuesta tiempo y esfuerzo el demostrarlo. De maneras contenidas y pausadas, sin prisas, sutiles, narrado con naturalidad y autenticidad me fue ganando poco a poco hasta su final, lo mejor para mí, que lo dice todo (del proceso que hemos visto hasta entonces), acabando con una imagen estática, como de bodegón, con ese vaso de leche a medio terminar. A través de su personaje principal, esa joven que tiene que asumir responsabilidades de cuidador antes de tiempo, sacrificando parte de su juventud en ello, nos habla de cómo afecta a las familias el hecho de que uno de sus miembros sufra una enfermedad neurodegenerativa sin solución, del síndrome del cuidador quemado, de la falta de las muy necesarias ayudas públicas para estos casos, y de la falta de recursos sanitarios públicos para ayudar en ello, que los privados van al negocio puro y duro en detrimento del verdadero cuidado.

Bueno, ya anhelo expectante la sabiduría ajena, con estas citas que espero despierten nuestro interés:

 - "Jamás en la vida encontraréis ternura mejor, más profunda, más desinteresada ni verdadera que la de vuestra madre".  (Honoré de Balzac).

 - "La juventud es la edad de los sacrificios desinteresados, de la ausencia de egoísmo, de los excesos superfluos".  (Vicente Blasco Ibáñez).

 - "La mejor forma de conseguir la realización personal es dedicarse a metas desinteresadas".  (Viktor Frankl).

Besos y abrazos,

Don.

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jueves, 7 de mayo de 2026

Fuera del matutino edén

¡Buenos días!

Está entrando cada vez más nubosidad a este amanecer primaveral, para algunos quizá amenazante, que muy probablemente nos empapará con algún que otro buen chaparrón de vitalidad y ganas de vivir. Y eso que saldremos ganando con ello. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 23ºC... primavera en todo su esplendor, de lo más variada en sus facetas, que lo distinto a cada rato nos da mejor perspectiva y no nos adocena. Pues antes de salir, tras los besos y abrazos, me adentro por un rato en este paraíso matutino, que los momentos de felicidad lo son más por su brevedad y fugacidad, aceptando todo lo que quiera traerme, que ya me las apañaré para disfrutar de sus preciados dones como buenamente me parezca y pueda.

Antes de ayer por la tarde estuve en el cine viendo "La isla de Amrum" ("Amrum", 2025), de Fatih Akin, basada en la homónima novela de memorias infantiles (2024) de Hark Bohm, también coguionista de la película junto con el director, y con Jasper Billerbeck, Laura Tonke, Lisa Hagmeister, Detlev Buck, Matthias Schweighöfer, y Diane Kruger. De su director, alemán de origen turco, había visto seis de sus anteriores películas de largometraje: "Oro puro - Rheingold" ("Rheingold", 2022), "En la sombra" ("Aus dem nichts", 2017), "Goodbye Berlín" ("Tschick", 2016), "Soul kitchen" (2009), "Al otro lado" ("Auf der anderen seite", 2007), y "Contra la pared" ("Gegen die wand", 2004).

Primavera de 1945 en la isla de Amrum, al norte de Alemania. Quedan pocos días para que termine la II Guerra Mundial con la rendición del país. Un chaval de 12 años vive con su madre y hermanos pequeños, en la casa familiar en la que ya vivía su tía. Su padre está ausente, prisionero de guerra. Ayuda a alimentar a la familia con pequeños trabajillos que hace para la madre de su mejor amigo, una granjera que cultiva patatas, pagándole esta con comida. Su madre, ferviente creyente en la ideología nazi, acaba de dar a luz a su nuevo hermano y entra en tal depresión, en parte de postparto, en parte por la muerte de Hitler, que se niega a comer, salvo si le traen pan blanco con mantequilla y miel. Así que el muchacho, muy preocupado por ella, inicia la casi imposible búsqueda de esos escasos y preciadísimos alimentos, que tratará de conseguir bien directamente, bien mediante trueque por otros bienes, a toda costa, buscándose la vida.

Estupenda película (nota: 8), que me fue ganando paulatinamente, con serenidad, bonita, agradable y entrañable a pesar de lo que nos narra a través de la mirada del chico protagonista, de su confusión, que no acaba de entender del todo la cruda realidad que se le va abriendo camino poco a poco y que durante el proceso perderá la inocencia infantil, irá madurando a marchas forzadas, tomando conciencia del mundo (y la familia) en los que vive. Drama, relato de iniciación, pero también cuento o fábula que nos habla de nuestra actualidad, como por ejemplo de no excluir, de aceptar al otro, que es tan de aquí solo por el mero hecho de ya estar aquí como los que ya están, que no se es de donde se nace, sino de donde se pace, que dice el refrán.

Pues ya entramos por méritos propios en el jardín de las delicias matutinas, cuyos frutos, ni prohibidos ni prohibitivos, son estas citas:

 - "Aquello que nos promete el paraíso en la tierra nunca produjo nada, sino un infierno".  (Karl Popper).

 - "El paraíso de los tontos es el infierno de los cuerdos".  (Thomas Fuller).

 - "Cuando el infierno son los demás, el paraíso no es uno mismo".  (Mario Benedetti).

 - "La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados".  (Jean Paul Richter).

Besos y abrazos,

Don.

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martes, 5 de mayo de 2026

Es de justicia matutina...

¡Buenos días!

¡Os lo juro!, estoy encantado con este esplendoroso día de primavera, relativamente sereno, sin excesivas veleidades, tan propias de ella, con su sol y sus nubes y un agradable frescor ambiental si sus rayos no te atizan directamente y sin protección en la cocorota. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 19ºC. Así que creo que es justo y necesario que comience el proceso de escribir este matutino, tratando de evitar el dictar cualquier clase de sentencia (judicial o moral, ¡ya veremos!)... por mucho que esté compuesto por sentencias (gramaticales) y al final las haya a modo de citas.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Los justos" (2026), de Jorge A. Lara y Fer Pérez, y con Carmen Machi, Vito Sanz, Pilar Castro, Marcelo Subiotto, Ane Gabarain, Bruna Cusí, Hugo Welzel, Marina Guerola, Aimar Vega y Felipe Pirazán. Es la primera película de largometraje de ambos directores, también guionistas, de esta y de otras.

Nueve miembros de un jurado popular deliberan en solitario sobre un controvertido caso de corrupción político-económica. Las pruebas son irrefutables, la opinión pública ya ha emitido su veredicto y ninguno de ellos parece tener la menor duda: el acusado es culpable... hasta que cada uno recibe subrepticiamente un sobre anónimo con una oferta: les darán un millón de euros por cabeza si cambian su voto de culpable a inocente, pero solo con la condición de alcanzar la unanimidad. Esto sacará a la luz los asuntos pendientes de cada uno y sus particulares miserias, personales y económicas.

Buena película (nota: 6), entretenida y divertida, sin alharacas, con algún diálogo chisposo, esta, podría decirse que, comedia sardónica sobre corrupción, la moral de cada cual (bastante frágil en la mayoría de los casos), la del ciudadano de a pie y la de los poderosos, y si todos tenemos un precio. Podría verse como el reverso oscuro (sin idealizar), digamos que de andar por casa, esta nuestra casa, de esa excelentísima película, "Doce hombres sin piedad" ("12 angry men", 1957) de Sidney Lumet, que no va de las dudas razonables de doce hombres justos sino más bien del grado de moralidad, más o menos dudoso, de nueve hombres y mujeres, cada uno apremiado por sus particulares necesidades cotidianas, más o menos loables, para llegar a dejarse sobornar y ser injustos (pero más ricos), cada uno con sus distintas razones morales para hacerlo. Y también de como un grupo en conjunto presiona, más o menos conscientemente, a cada individuo que lo compone para que cada decisión individual encaje con la colectiva por mucho que para algunos sean manifiestamente erróneas o injustas, obviando su propio código moral en aras de no desentonar (el efecto Asch).

Pues justo ahora llegó el momento de la sabiduría ajena, con estas citas más o menos sentenciosas que espero nos absuelvan de algún que otro pesar:

 - "El hombre justo no es el que no comete ninguna injusticia, sino el que pudiendo ser injusto no quiere serlo".  (Menandro).

 - "La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo".  (Platón).

 - "El que no quiera vivir sino entre justos, viva en el desierto".  (Lucio Anneo Séneca).

 - "Interpretas mal los hechos -dijo el sacerdote-, la sentencia no se pronuncia de una vez, el procedimiento se va convirtiendo lentamente en sentencia".  (Franz Kafka).

Besos y abrazos,

Don.

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lunes, 4 de mayo de 2026

Me doy a los matutinos, algo de mí quedará

¡Buenos días!

La voluble primavera sigue regalándonos sus primorosos dones, trasplantando su rabioso colorido floral y vitalidad en nuestras arrebatadas sensaciones, todavía con algún chubasquillo desperdigado, rescoldo de los algo más aparatosos del pasado fin de semana, pero con cada vez más sol colándose por las nubes en diáspora. La máxima prevista para hoy por los madriles será de unos 20ºC. Así que toca entregarse a este matutino, a darle todo mi ser por un ratito, con la esperanza que algo de él quede por ahí retoñando por quien sabe dónde.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Todo lo que fuimos" ("Allly baqi mink", 2025), de Cherien Dabis, y con ella misma, Saleh Bakri, Mohammed Bakri y Adam Bakri. Es la tercera película de largometraje de esta directora estadounidense de origen palestino, también guionista y actriz, de quien había visto su primera como directora, "Amerrika" ("Amreeka", 2009), y hace pocas semanas vi otra en la que participaba solo como actriz, "Águilas de El Cairo" ("Nusur al-jumhuriyya", 2025) de Tarik Saleh.

Una anciana palestina, uno de cuyos hijos murió cuando era adolescente disparado por el ejército israelí, le habla a un hombre judío, que le debe la vida a su hijo fallecido, para que conozca quien fue su familia, comenzando la historia en 1948, cuando se fundó el estado de Israel y los palestinos fueron desalojados a la fuerza de su hogar, hasta la actualidad, vidas cotidianas impregnadas de amores, celebraciones, traumas, difíciles decisiones, marcadas por el conflicto palestino-israelí que desde entonces perdura.

Buena película (nota: 6), un tanto convencional en su sereno desarrollo, con cierta alteración del orden cronológico (centrado en momentos de 1948, 1978, 1988 y 2022) de la narración de la vida de tres generaciones de una misma familia palestina. Demasiado excedida de metraje, casi dos horas y media, a mi parecer, aunque reconocido por el personaje interpretado por la directora en lo referente a la narración de la vida de su familia que hace al hombre israelí. Me pareció bastante normalita en casi todo su metraje, pero hacia el final, en el pasaje de la donación de los órganos, me interesó y gustó mucho más que el resto, en general con tintes melodramáticos y un poso final de reconciliador mensaje final. Nos habla de cómo un trauma se va heredando de generación en generación sin remisión, exacerbado además por continuas y crecientes injusticias.

¿Qué fue de la sabiduría ajena?, ¡qué importa!, porque es, está aquí y ahora con estas citas de las que os hago donación porque nada me cuesta el hacerlo:

 - "Es preciso prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo".  (Michel E. de Montaigne).

 - "Darse no tiene sentido más que si uno se posee".  (Albert Camus).

 - "La verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente".  (Albert Camus).

 - "¿Qué recuerdo queda de los hombres? Una hora de trabajo para el marmolista".  (Immanuel Kant).

Besos y abrazos,

Don.

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viernes, 1 de mayo de 2026

Onírico delirio matutino

¡Buenos días!

Resurge ahora mismo el sol por levante, como en cada amanecer, y con delirio me entrego, todavía algo adormilado bajo los éteres de Morfeo, a disfrutar del momento y lo que me evoca, a ensoñarme con mundos sutiles, ingrávidos y gentiles como pompas de jabón, que declamaría Antonio Machado. Sol y nubes en este delicioso día primaveral en el que se espera una máxima de unos 23ºC por los madriles. Así que me pongo a imaginar, con renovadas ilusiones, lo que este matutino quiere que le vaya plasmando por estos lares, de lo que destilan mis desparrames neuronales.

Este fin de semana estuve en el cine viendo "Resurrection" ("Kuang ye shi dai", 2025), de Bi Gan, y con Jackson Yee, Shu Qi, Mark Chao, y Gengxi Li, entre muchos otros más, que es muy coral. Tercera película de largometraje de su director, de quien había visto su anterior, "Largo viaje hacia la noche" ("Di qiu zui hou de ye wan", 2018).

En un mundo distópico donde los humanos han olvidado cómo soñar, lo que les permite una vida eterna, un "Delirante", una criatura extraordinaria, sumida en una perpetua ensoñación, sin contacto con la realidad, que se esconde de los demás, es descubierta por una mujer capaz de percibir en él esas ilusiones que nadie más puede sentir, así que decide adentrarse en ellas y extraerlas para descubrir la vedad que ocultan y plasmarlas en celuloide.

Una película artificiosa (nota: 3), manierista, de sensaciones... que no me llegaron y a la que salvó en algo su poderío visual, sus maneras formales, sus imágenes de vez en cuando subyugantes para mí, pero sin relato, con cinco historias de estilos cinematográficos diversos y que hacen referencia a cada uno de los cinco sentidos y a diversas épocas del siglo XX retratado (de aquella manera). Vamos, lo que pasa con los pretenciosos, mucha forma y poco fondo. Este pastiche multirreferencial que homenajea al cine y a los que disfrutan de él evadiéndose de la realidad a la par que aprenden de ella, me interesó al principio con su homenaje al cine mudo durante sus primeros 15 minutos, aproximadamente, de su desmedido metraje de más de dos horas y media que invitaban a la ensoñación, a otra, no a la que nos proponía esta amalgama visual de la que no saqué nada, o casi nada, en claro de qué podía ir.

Pues llegó el momento de que renazcan en mí las ganas por la sabiduría ajena, con unas citas que tal vez nos ayuden a no delirar en demasía:

 - "La vida es un constante proceso, una continua transformación en el tiempo, un nacer, morir y renacer".  (Hermann Keyserling).

 - "Despertar es renacer cada día, despertar es entrar en un sueño ya en marcha, venir desde el desierto puro del olvido y entrar, lo primero, en nuestro propio cuerpo, recordarlo sin temor, entrar a habitarlo y recuperar nuestra alma, con su memoria, y nuestra vida con su quehacer".  (María Zambrano).

 - "Dormía y soñé que la vida era bella; desperté y advertí entonces que la vida es deber".  (Immanuel Kant).

 - "Una ilusión eterna o que por lo menos renace a menudo en el alma humana, está muy cerca de la realidad".  (André Maurois).

 - "En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz".  (Immanuel Kant).

Besos y abrazos,

Don.

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